10 de enero de 2010

Ellos las prefieren gordas


Leo “Imagen corporal, desórdenes alimentarios y obesidad en los jóvenes”, editado por Smolak y Thompson. Se trata de un texto de investigación seria, con datos contrastados en diversos estudios. No voy a opinar, pero querría compartir algunos de los datos que me han llevado a crearme una opinión:

Somos lo que comemos, dicen algunos. Es curioso cómo, desde que estamos en el útero, lo que come nuestra madre va a influenciar nuestro paladar. Si la madre comió, por ejemplo, muchas zanahorias durante el embarazo, el bebé tendrá una predilección por las zanahorias. De ahí, supongo, que los niños pakistaníes toleren el picante tan bien. Los niños nacen con una preferencia innata hacia los sabores dulces y rechazo a lo amargo o agrio. La preferencia por la sal empieza a los 4 meses. Presionar a un niño para que coma una determinada comida lleva a que acabe aborreciendo la comida en cuestión. Presionarles para que coman más es otro error: los niños pequeños tiene la habilidad de autoregular la energía que necesitan. Si los padres ejercen mucho control, esta capacidad se pierde. A los 7 años, los niños de padres que a los 5 habían ejercido más control sobre su alimentación tenían, de media, un IMC (Índice de Masa Corporal) mayor. Así que los padres deben guiar, en lugar de controlar, los patrones de ingesta alimentaria de los niños.

Múltiples estudios han demostrado que las niñas –¡hasta de 5 años!- quieren ser más delgadas. La talla está altamente correlacionado con la autoestima, y cada vez hay más adolescentes, e incluso niños, que se exponen a la cirugía plástica. En algunas culturas es tan aceptado que se ha convertido en un rito de paso, un regalo que se da a las niñas para su 15 cumpleaños. Sin embargo, mientras las niñas quieren ser todavía más delgadas, en los niños todo tiene que ver con la musculatura. Los medios de comunicación son más amables con los niños, existiendo un espectro más amplio de “cuerpos aceptables”, y menos mensajes en los mass media. Jugar a los videojuegos predijo un aumento del deseo de musculatura en los niños de 8-10 años de edad en un estudio. Ahora, si eres niño y malo en deporte, esto sí que es el acabose.

La mayoría de los problemas con la imagen corporal vienen porque las características del cuerpo del individuo no se ajustan a ciertas normas culturalmente determinadas. Imágenes en los mass media (¿qué decir de esto?), los juguetes (Barbie & Co.) y la gente que nos rodea (¿has visto a tu madre a régimen toda su vida?) son cruciales. Volviendo a las chicas, este deseo de ser más delgada está presente en todas las culturas, aunque es menos prominente en las afrocaribeñas, donde ser más gorda/grande es aceptable. ¿Por qué? Los padres, por un lado (propensos a transmitir actitudes positivas acerca de los cuerpos grandes). Las amigas, por otro. En un estudio, las chicas negras describieron más cohesión entre ellas (“sisters”), mientras que las blancas hablaron de competitividad y envidia.

Si miramos las diversidades étnicas, estudios en los EE.UU. han encontrado consistentemente que algunas minorías (incluyendo los hispanos) son más propensos a tener sobrepeso que los blancos. Pero pensemos en el círculo vicioso en que se encuentran: dado su inferior nivel económico, tienen menos acceso a alimentos frescos. Además, viven en barrios menos seguros, por lo que no salen tanto (sobre todo si sus padres están limpiando oficinas cuando ellos salen del cole), limitando la actividad física y aumentando las horas de actividad sedentaria, como ver la televisión, que bombardea anuncios de alimentos procesados sin fin. Se trata de un problema de salud pública. Pero además pensemos que estas minorías viven, al mismo tiempo, en una sociedad que a su vez bombardea con “el exceso de peso se debe evitar a toda costa”. Anuncio de hamburguesa, anuncio de pastilla adelgazante, anuncio de mahonesa, anuncio de máquina de ejercicio.

La imagen corporal, los trastornos de la alimentación y la obesidad comparten algunos factores de riesgo (característica individual o ambiental que aumenta significativamente la probabilidad de una patología). La teoría de cosificación ha destacado que las relaciones de poder tienen un importante papel en las diferencias de género en la imagen corporal. Esta teoría afirma que la sociedad atribuye distintos significados al cuerpo masculino y femenino. El cuerpo masculino está visto como “activo y funcional”, y su objetivo es conseguir cosas. Por el contrario, los cuerpos de las mujeres son para ser contemplados, como objetos (esto es el proceso de cosificación), y ésta es siempre una mirada sexual. El principal objetivo social de los cuerpos de las mujeres es proporcionar placer a los hombres, y las mujeres que no entran en este juego son objeto de bromas o condenadas al ostracismo. Las mujeres internalizan esta mirada de los demás y se auto-cosifican, juzgando a sus propios cuerpos para asegurarse de que cumplen las normas de la sociedad. Incluso niñas de primaria han interiorizado estas normas.

Hay muy pocas investigaciones sobre los factores de protección para estos problemas de imagen corporal que pueden acabar en desórdenes alimentarios, pero educar desde el principio sobre alimentación saludable, ejercicio y potenciar las habilidades para resistir el bombardeo sobre la delgadez puede ayudar. La identificación de las niñas que rechazan las imágenes de los medios de comunicación o tienen alta autoestima corporal puede dar pistas para el diseño de programas de prevención.

Los que me empezáis a conocer, sabréis que me ha costado no opinar (qué tentaciones de abrir paréntesis). Espero que os haya parecido tan interesante como a mi.

Di, corresponsalía científica de DD

3 comentarios:

  1. Buena entrada Di.

    Tres comentarios:

    1.- Hasta hace bien poco se vendaba hasta la rotura y se deformaba los pies a las mujeres chinas porque era estéticamente correcto y socialmente aceptable. No superar los 7 cm de pie era el ideal y lo normal. ¿No es eso comparable al hecho de entrar en una talla 36 midiendo 1,80 cm? ¿No nos lo quieren dar como algo normal e ideal?. ¿Acaso no son "modelos" a seguir?

    2.- No me cuadra que ellos las prefieran gordas y aunque pueda desprenderse del libro, no se desprende de la entrada. O yo no lo he visto así.

    3.- Mójate, no te muerdas la lengua.

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  2. Hola:
    Aun a riesgo de repetirme con algún comentario que hice en otra de vuestras entradas, para mi el tema está claro. Nos creemos tan inteligentes que hemos ido haciendo las cosas en contra de la naturaleza. Eso ha hecho que la alimentación no sea un hecho dentro de nuestra vida diaria, sino el centro (obesidad) o el enemigo (bulimia o anorexia).
    Lo que dice Di está a la orden del día y yo soy de las que piensan que hay que luchar contra ello favoreciendo los hábitos saludables entre nuestros hijos.
    De acuerdo con Diva también en que "ellos" no las prefieren gordas.
    Bye
    PD: Di, está claro que te cuesta morderte la lengua y el no opinar te honra, pero como dice Diva, ¡opina!

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  3. Queridas Diva y Old Hippie,

    Muchas gracias por vuestros divagues. Tanto me habéis animado a opinar que, especialmente para vosotras, ahí va la entrada de hoy.

    besos

    di

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