26 de agosto de 2012

Estocolmo, bajo la lluvia

0 divagues
Y esto es el domingo, último día en Estocolmo, cuando por fin nos pilló la lluvia. Nos había perseguido durante todo el viaje, pero nosotros fuimos más rápidos. Qué hacer turisteando en una ciudad cuando llueve? Si eres britànico (o abducido), lo mismo que si no llueve. Pero claro, las fotos no son lo mismo. 

Hablando de fotos, la capacidad de mi blogger ha hecho "poink", como ya hizo hace un tiempo, cuando tuve que crear a "Di Vagando rocks" para poder seguir subiendo instantáneas de ayer hoy y siempre. Incapaz de inventar un nuevo verbo para Di Vagando tan chulo como "rocks" y que sea publicable, he optado por el numérico (ya vamos por el 3), porque esto promete.

Las tres fotos de en medio son de la casa de cultura de Estocolmo: un edificio de 6 plantas, todo lo de dentro impresionante, un lugar para los amantes de la lectura, del cine, de la música, de hablar de los mismos frente a un té. Con rincones para los niños, con sofás mirando a la plaza para los padres. Vamos, que la lluvia aquí importa menos. Una empieza a atar algunos cabos, y no solo de la climatología. 

Luego, una semana de desconexión playera y mañana, Londinium. Nos vemos en los bares.








25 de agosto de 2012

Estocolmo, a pleno sol

0 divagues
For the sake of completion, por mor de completar esta serie de postales desde el filo desde los vikingos, aquí va una selección del sábado que paseamos peligrosamente por las calles de Estocolmo, esquivando como jabatos la triatlón (qué pasa? me persiguen los deportes?) junto con otros compañeros turistas (o viajeros?). Y una cita:

"While armchair travelers dream of going places, traveling armchairs dream of staying put" 

("The accidental tourist", L Kasdan, 1988). 















24 de agosto de 2012

Tren Kalmar-Estocolmo: la huida, la fuga, la vida, la libertad

11 divagues

No, no es el Orient Express de Agatha Christie. Este tren-precioso-de madera, corría que se las pelaba, era muy cómodo y se sigue utilizando. Los suecos simplemente le han aniadido enchufes al lado de cada asiento (como ocurre ya en todos los trenes, aprendan companías aeronaúticas) y cobran por él menos que por el último modelo. Peor viajar en él me encantó. 

...cuando yo era más joven y los trenes eran animales mitológicos que simbolizaban la huida, la fuga, la vida, la libertad... cuando era más joven viajé en sucios trenes que iban hacia el norte...




 Venga, y un par de bucólicas- porque también será vida lo que pasa fuera del tren. ;) Para las divagantas amantes del campo, ese lugar donde los pollos se pasean crudos! 











23 de agosto de 2012

Kalmar: Cuánto (me) ha dañado la Iglesia

46 divagues
Este acogedor rincón infantil, divagantes, no es una guardería o una casa particular. No. Les recuerdo que estamos en Suecia (Kalmar, concretamente) donde los ninios tienen espacios en todos los sitios (alguien ha estado en Ikea? ). Pues eso: esto es la catedral de Kalmar. 

Resulta que los suecos piensan que meter a ninios pequenios en misa y esperar que se  estén quietos es una barbaridad (atender ya es una mala broma), y ahí que les ponen sus mesitas y sus juguetes blandos (el cura nos explicó que se corrió pronto la voz de que los juguetes de madera los cargaba el diablo) para que se entretengan mientras sus padres están en asuntos menos terrenales.

Ah, qué flashbacks de tantas y tantas y tantas misas de ninia donde te hacían estar quieta y encima esperaban que no huyeras a Babia. La misa era algo para mí insoportable, porque lo de rezar en mi camita, o incluso confesarte, no sé, era algo activo, creativo si me apuran... pero escuchar a ese hombre que movía las manos arriba y abajo (aún recuerdo a la Fashion de pocos anios imitando al cura con los brazos, y mi madre que se estuviera quieta), que siempre decía lo mismo, y al que teníamos que contestar cosas sin sentido "por Cristo, con él y en él..." (por favor, que lo tengo to-do cincelado a fuego en el lóbulo este de detrás... que alguien me lo quite!) y, lo peor, escuchar ese sermón en el que ya directamenteme me daba permiso para "desconectar", ya me lo confesaría luego con una larga historia, un embrión de divague. 

Los suecos, no. El cura nos explicó que, cuando vienen los polacos (que cruzan aquí en el ferry, católicos ellos hasta la médula) y ven el rincón infantil reaccionan como nosotros: estupefacción (será pecado?-esto lo aniado yo). Claro que tambien nos contó lo de la distribución de los pasillos en la iglesia (hombres a la derecha, mujeres a la izquierda, esto ya me lo sabía yo de Vetustilla de la Torre), pero aquí con una particularidad: la zona femenina es en el norte. Y es que en esta cultura "el demonio viene del norte". Me gusta.

En este viaje hemos visitado bastantes iglesias. MIni no sabe bien de qué va la cosa: al principio pensaba que eran "castillos" y luego ya descubrió que son "eglesias". El otro día no se quería ir de la de Bergen porque alguien ensayaba (no puedo describirlo de una manera más amable) al órgano. También se fascinó con las velas:  las quería encender todas (curioso, no había ranura para donación: encendió 234). En un momento cruzamos el altar para pasar a una capilla lateral. Entonces tuve un flashbacks de esos malos, como los de recordar toda la misa de memoria... se me hizo raro atravesar el altar sin hacer ningún ritual raro, aka, genuflexión. 

A la salida:

-Peda, fíjate si estoy dañada que se me ha hecho raro pasar por el altar como si cualquier cosa.

y él:

-Y tú te acuerdas de según si estaba el sagrario abierto o cerrado había que hacerlo de una manera o de otra? Creo que había que poner la rodilla en...

Oh, no. En menudo sitio he ido a caer. He olvidado que si yo tengo el diploma, los pobres que estudiaron  en el Opus tienen el Máster. 

22 de agosto de 2012

Karlskrona: Melville, me persigues

0 divagues
"Whenever I find myself growing grim about the mouth...whenever it is a damp, drizzly November in my soul; whenever I find myself involuntarily pausing before coffin warehouses, and bringing up the rear of every funeral I meet; and especially whenever my hypos get such an upper hand of me, that it requires a strong moral principle to prevent me from deliberately stepping into the street, and methodically knocking people's hats off -- then, I account it high time to get to sea as soon as I can. This is my substitute for pistol and ball".

Ya sé que he colgado el  primer párrafo de Moby-Dick alguna otra vez. Y lo que te rondaré, morena, si este blog ha de seguir. No me puedo escapar de él. Vamos juntos, somos un pack: la ballena y yo. 

En Karlskrona, pequenia ciudad meridional sueca, el fantasma de Ahab me ha vuelto a perseguir. Al lado del museo marítimo hay un gran almacén todo de madera (cómo se llama un hangar de barcos?) donde hay que perderse entre las traineras, leer sus nombres, tocar la campana, oler el salitre y la resina. Lo mejor de Karlskrona, y como suele suceder, no sale en ninguna guía. 

Como diría Melville, "It is not down in any map; true places never are".









PS: Tiro la toalla con encajar las fotos con blogger creando un collage. Si alguien sabe, help.

21 de agosto de 2012

Carteles de Lund

7 divagues
Lund es una ciudad universitaria al sur de Suecia, tipo Oxford o Cambridge, con sus calles empedradas, miles de bicicletas esquivando turistas o paradas sin candar, edificios bonitos y, como corresponde, gran vida cultural. En lugar de todo eso, para evitar el deja vu colectivo, ahí van algunos de lsoc arteles que me han encontrado recorriendo sus calles.



20 de agosto de 2012

Helsingor: Castillo de Hamlet

3 divagues
Si estuviera en mi medio y pudiera hacer divagues con el pelo suelto, no colgaría solo una cita de Hamlet. Porque este-dicen-es su castillo.

"Though this be madness, 
yet there is method in 't"

(Act II, Scene II)

19 de agosto de 2012

"Es momento de disfrutar, Carlota" (divagando proper, afueras de Copenhagen II)

3 divagues
Casi todos nuestros desplazamientos en este viaje están siendo en tren (y alguno en ferry), una gozada, así que en teoría puedo leer, no me mareo. Pero como el paisaje es precioso, pues hay que mirar por la ventana. Y digo hay por una de las frases del viaje, disparada de un padre cabreado a su hija de unos doce anios en el mirador de Bergen, al que se sube en teleférico. Estábamos todos allí extasiados mirando la bahía y la ninia, sabia, pasando de todo con su cámara. Entra el papi (en perfecto castellano): "Pero deja de mirar las fotos, es momento de disfrutar, Carlota". Ese "es momento de disfrutar, Carlota" es la cantinela con la que el Peda me llama al orden desde el aciago día. Es que estamos de vacaciones, joer, HAY QUE DISFRUTAR. Bueno, del Masoquismo Vacacional ya hablé el verano pasado. 

Los noruegos los he encontrado tope espirituales: algunas incluso haciendo yoga disfrazadas de hippies en el parque. Con decir que nos llamaron de un hotel al día siguiente a preguntar si "sabíamos qué había pasado con un Buda que había en la ventana". Perdone, seniora, yo a un Buda no lo toco ni con un palo, no me vaya a dar paz. Lo mío es el tormento. Y además ya estoy fuera del país, esta llamada le va a costar un potosí, y si hubiera secuestrado su Buda, qué iba a hacer, admitirlo? Ande y cómprese un gato chino de la suerte, de los que mueven el brazo. 

Siguiendo con la paz, he escuchado unos cuantos "Redes" del Zenozoico en podcast mirando al infinito. Ya se sabe que lo mío no es la naturaleza (Perito Moreno, y otros accidentes geográficos dramáticos aparte), y quedarme a sola con los arriba-descritos tormentosos pensamientos no hace bien a nadie. La Fashion es gran fan de Punset y yo no tanto, después de todo el name dropping "pues mis amigas neurólogas me cuentan que.... tengo amigos filósofos que me explican... este es el colegio de los USA al que asistí en mi infancia... mi prima del pueblo que es catedrática de Psicología Forense en..." y sobre todo por lo que enlentece el flujo de ideas con sus interrupciones-repeticiones de lo que nos importa, id est, lo que está diciendo el científico: "entonces con esto lo que me quieres decir es que (repite frase científico)". Y científico: "Exacto". Y así en bucle. Por cierto, que se me quedó uno que si un amigo del amigo de tu amigo engorda, es más probable que tú engordes. Y que todo esto se extiende a las redes sociales de internet!!!! HELP! Gordos de nuevo cunio, si me queréis, irse!

El cielo de la foto es el desde casa de mis amigos, que ya conté ayer. Mientras todos preparaban la barbacoa (y el Peda hasta pasó la cortadora de césped, documento histórico!), yo me dediqué a mirar el infinito. No tenía a Punset en la oreja contando los reflejos condicionados de sus perras, ni recordándome que el tiempo pasa distinto cuando cambiamos de actividad, de ahí la importancia de viajar: así sentimos que vivimos más.

Por lo menos que toda esta farsa sirva para algo. Verdaderamente parece que hace mil anios que dejé Londinium. 


18 de agosto de 2012

Afueras de Copenhagen: My own private "Revolutionary Road"

20 divagues
El fin de semana, como descanso necesario tras la semana noruega, y como escala hacia la siguiente en Suecia, pasamos por casa de mi amiga B, de la facultad, y su marido Rasmus. Viven en una casa preciosa, típicos espacios abiertos con decoración minimalista, todo muy nórdico, y jardín inmenso. Todo esto en una urbanización a las afueras de Copenhagen. 

Evidentemente, la manera de llegar a este remanso de paz es en coche. No hay aceras, y como ilustra la imagen, la entrada de las casas está dedicada al automóvil. La mayoría de las casas tienen un porche enorme para meter los, como mínimo, dos coches por familia, pero la que incluyo tiene una casita en toda regla. Es imposible entrar y salir de allí si no vas al volante. Si los ninios de esta urbanización supieran que alguna gente como nosotros no tienen coche sufrirían un ictus.

Las casitas son idílicas y muchas tienen camas elásticas circulares (en UK también están de moda), o columpios. Para mi horror, tanto en Noruega como en Dinamarca, nos hemos encontrado con muchas casas con tu mástil y la bandera ondeante. No puedo entender el objetivo, el sentido, nada. 

Pienso en mi vida en la ciudad y esta vida en las afueras, con praderas y silencio. Las amables vecinas hornean tartas de manzana de la que te traen una muestra. El caso es que te acabas comprando un libro de repostería para corresponder y, en fin, admitamos que tal vez no fue buena idea vestir de negro sin molestarte en buscar el delantal del torso y genitales del David de Miguel Angel del Peda, porque no solo acabas presentando una masa de engrudo que no hay quien se coma a la vecina, sino que estás envuelta en harina, y hasta un poco en la cara. Pero, pelillos a la mar, aún así las vecinas, que están todas dentro tricotando, mastican como pueden y lo pasan con la limonada orgánica que prepara Astrid, y deciden admitirte en el grupo porque ya tienen a una que no encaja, y ahora te empiezan a hablar de la clase de arcilla, con la posibilidad de luego pintar los objetos con los ninios y...

AHHHH. Entonces despiertas. Era todo una pesadilla. No vives en Revolutionary Road, no eres una Stepford Wife, no tienes que hacer cupcakes, ni punto (cuántas mujeres he visto en Escandinavia dale que te pego: es pandemia o aún localizado en el norte?), ni que arriar la bandera cuando viene lluvia. 

Qué pensarían en Revolutionary Road de una bandera pirata?

16 de agosto de 2012

Bergen: No. Es de mayores

2 divagues
Existe un sintagma mágico para cerrar alguna conversación con Mini: "No puedes, es de mayores". Me sigue sorprendiendo que una simple frase pueda funcionar tan bien la mayoría de las veces. No sé que pasará por su mente, pero generalmente asume lo que debe asumir.

Pero hay un tema con el que le cuesta conformarse, y es mi cámara de fotos. "Tienes la pequenia, esta es de mayores". Pero claro, ella quiere mirar por el objetivo de mi réflex, no por la estúpida pantalla de la compacta digital. Y escuchar el sonido del diafragma, tan chulo.

De vez en cuando, como premio, le dejo hacer un par de fotos. Porque tengo que admitir que, desde su posición ahí abajo, capta algunas imágenes de lo más surrealistas, interesantes, y, para mí, casi artísticas.

Pero será pasión de madre.