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27 enero 2024

"Boulder" de Eva Baltasar: Fisicalidad poética

Mi suegra P. me regaló en Navidades una trilogía recogida en un tomo titulado "Tres cuerpos salvajes". La autora es  Eva Baltasar, una poeta catalana que ha escrito, por tanto, libros poéticos. P. sugirió que empezara por el de en medio, "Boulder", con algo de aprensión "si no te gusta, lo dejas eh?". Antes de empezarlo me pregunto si pertenecerá a un género que llamamos en casa "de amigas de N." (mujeres más o menos de mi edad que escriben novelas "intimistas y peque
ñas", miradas de ombligo femeninas que tienen en común darme bajona y succionarme la energía). Cuando lo termino y hacemos "libro-fórum" por teléfono, P. me cuenta que estuvo en una de esas sesiones de charla con la escritora y bien, que el libro le pareció diferente y que a ella le gustan "las autoras catalanas jóvenes que escriben de una manera atípica", por ejemplo, Irene Solá. Le hablo de mi relación con el único libro de Solá leído: creo recordar que mientras estaba en ello no me pareció del todo mal, por lo menos hasta que llegué al perro describiendo sexo entre humanos, cuando dije: wtf. Con el tiempo me ha quedado un poso de "qué pedrada", pero tal vez solo sea que lo mío no es la "New Age".  

Termino "Boulder" con una sensación similar: no es para mí. Baltasar usa un lenguaje lírico que a veces me ha gustado, con frases que son imágenes que agradezco haya metido en mi mente, pero otras veces no les he encontrado sentido -será mi problema?- y por ello me he cabreado y decidido que son pretenciosas e "intensas" (esa palabra). He desarrollado una nueva puntuación en mis subrayados (igual ya la había usado antes) que es entrecomillar frases que me irritan, y hay muchas: grupos de palabras potentes juntas que no acaban de tener significado. Todo esto, como digo, para mí: tengo claro que un analista dirá que es simplemente una reacción infantil ante mi confusión, y puede ser. Solo sé que yo en un pasado muy remoto pude escribir trozos así y que hoy no me gustaría nada ser acusada de eso: de que no se me entiende pretendiendo profundidad.


Pero por poner ejemplos de cosas que me han gustado, habla de la sensación nueva de estar enamorada como "ser consciente del magma inestable sobre el que flota el milagro de los mares y los continentes", -que viene a ser ese terremoto físico del que hablaba Ilsa en Casablanca "son cañones o es el latido de mi corazón". O cuando tu amor te hace sentir drogada porque "te corre por las venas", pero luego, la tristeza de la "vida que se agota a sí misma" y "los cuerpos que un día se amaron con violencia hoy son blandos y vulnerables". Porque "follar por las razones equivocadas es como salir de un edificio en llamas por unas escaleras que llevan a ninguna parte".


En cuanto a contenido, tenemos a una narradora (a la que Samsa, su pareja llama "Boulder" por esas enormes piedras solitarias en medio del océano) con un estilo de vida alternativo que se resiste a ser domada por la domesticidad. Todas sus opiniones de ese mundo estable con muebles de Ikea y velas laterales son las mías -aunque obviamente no llevo ningún estilo de vida alternativo- y mucho más a los veintipico:
"Ese tipo de viviendas me dan escalofríos (...) las venden con fantasmas hechizados de tu futuro ya dentro. Ríete de Canterville. Las casitas unifamiliares recién construidas tienen alma, un alma famélica que se alimenta de la tuya chupándote la libertad, la independencia, cualquier indicio de pasión".
La domesticidad del desayuno en el balconete

Lo que quiero decir con el párrafo anterior es lo siguiente: cuando se empezaron a casar las primeras parejas del grupo de Vetustilla e iba a visitar sus pisos, se me caía el mundo encima: era justo lo que yo no quería ser ni hacer (que es lo mismo). Entrada, un salón grande aún sin muebles ("lo iremos amueblando con el tiempo, de momento solo esta sala pequeña, qué queréis tomar"), la cocina a todo plan, varias habitaciones, dos baños, uno en-suite. Mátame camión. Ayer hablaba del "Choose Life" de Irvine Welsh [precisamente Trainspotting se publicó en 1993 y la peli tres años después: bang en esa época de mi vida] y ese comienzo de libro fue un poco manifiesto para mí: curioso cómo a esa edad quisiera -al menos mentalmente- identificarme más con un grupo de yonkis que con la gente del pueblo de vacaciones. Luego hemos terminado todos más o menos igual -por lo menos, vivos-, pero como también hablábamos el otro día, lo importante es la historia que nos contamos a nosotr@s mism@s, y mi auto-historia sería peor si me hubiera metido en uno de esos pisos, y creo que esa manera de pensar fue uno de los factores que explican que haya acabado en esta isla.

Volvamos al libro, que me voy. También comparto otras partes de su visión de la vida, como "Samsa cobra el sueldo manchado de sangre de una multinacional", pero por otro lado se narran experiencias que yo no he vivido porque la narradora es lesbiana (de qué va la literatura, sino de ver el mundo desde otros ojos?), y esta historia de amor y pasión se narra desde esa mirada. Y yo ahora no recuerdo haber leído nada tan explícito sexualmente desde esa voz, y puede ser que desde ninguna. Curiosamente, hoy he terminado "A sport and a pastime" ("Juego y distracción") de James Salter, una novela rara publicada en 1967 con continuos encuentros sexuales pero de chica-chico, de la que destacaría la extrema asimetría sentimental causada no sé si por tema de género, de clase, de época, de personalidad: el tema exasperante de siempre, la chica de clase trabjadora quiere al final de esa relación sexual un matrimonio, mientras que el chico de clase alta de personalidad inquieta... pobrecito, no sabe lo que quiere.

Es refrescante aquí, pues, jugar con otros parámetros totalmente, ya que el tema de género no entra por razones obvias y el de clase -aunque Samsa gana mucho más que Boulder- tampoco se toca, sino que parece más un tema de personalidad. La narradora es un ser muy deseante, en contraste con su pareja. Al final del libro me he quedado con la sensación de que Boulder era siempre la que movía la relación sexual y que Samsa se dejaba querer. No hay un solo encuentro en el que Samsa inicie o le haga nada a ella: siempre es Boulder la que "la bebe, como si la hubieran educado para el desierto. La traga, como si tragase espadas, con un esmero vital y muy despacio". Esto es un ejemplo de lenguaje poético que para mí no ha funcionado: me encanta la sonoridad y la fuerza de "la trago como si tragase espadas", pero el contenido no la sigue: esta frase iría más para otro tipo de sexo, con connotaciones ambiguas, complejas o negativas, y desde luego no "esmerado y muy lento". Pero igual me equivoco porque Boulder vive un sexo desesperado, violento, le va la vida en ello, mientras que Samsa se echa de espaldas. Supongo que las dinámicas serán distintas en cada pareja, tal vez habrá siempre alguien más dominante o interesada en el sexo, pero esta asimetría me ha hecho sentir triste por la narradora - por diferentes razones que en el libro de Salter.

Nadie preparó a la narradora para esto

Otro tema que acentúa las diferencias entre esta pareja es la maternidad -"un tatuaje de por vida"-, a la que se lanza Samsa por reproducción asistida, sin ninguna gana por parte de Boulder. "Las lesbianas no llevan mochila a las clínicas de reproducción asistida": gran reflexión, en contraste con las mujeres que lo han intentado sin éxito naturalmente y acarrean la mochila de la inmensa tristeza tras decepciones mensuales durante mucho tiempo. Este es otro de los temas que es interesante verlo desde la perspectiva de la homosexualidad, en especial lo que ella llama "la jerarquía de la maternidad" [este tema con la heteresexualidad me está dando ya para otro divague en mi cabeza, así que no entro]. Conozco a alguna pareja de mujeres que han seguido este proceso, pero no tengo la confianza para que me hayan contado los detalles. Sin embargo, sí que desde fuera tenía la impresión -tal vez equivocada- que la hija era "más" (si esto es posible) de la que la gestó. En la novela, esto es clarísimo y Boulder narra muy bien cómo se siente desplazada totalmente de esa pareja que es Samsa con la niña que ha venido a usurpar su lugar. Claro que Boulder nunca quiso esa hija: aunque dejó su vida no convencional de cocinera en barcos en Chile por una vida de adosado en Islandia, sigue sin querer esa vida de adosado en Islandia.  Es un problema enamorarse de alguien que tiene una "cosmovisión" distinta de la tuya - y aquí da igual la orientación sexual-, porque al principio, cuando las hormonas y los fuegos de artificio, todo guay, pero cuando llegas al sofá, ay. Siempre usamos a esa pieza de mobiliario, el sofá, como el símbolo del aburrimiento vital, y me gusta esta descripción de Baltasar:

"Es curioso, pero  nunca habíamos pasado nunca tantas horas en el sofá (...) Últimamente siempre acabamos en él. Es el mueble para sentarse a hablar, el mueble de la sensatez, diseñado para mantener la verticalidad, quedando la cabeza como corona categórica de los órganos obedientes que hay mucho más abajo, entre ellos, el corazón. He desarrollado una aversión a este trasto, es tan insoportable como la persona en que me convierto cuando Samsa me invita a pegar el culo en él."


No es un sofá, pero casi


Otra frase que me gusta: "la naturaleza es imperfecta y cruel, parece rabiosa. No es ni ha sido nunca sabia", sobre el parto, mientras asiste al de su pareja [estas cosas siempre me recuerdan a una amiga mía ginecóloga: "proceso fisiológico, una mierda"]. Y esta otra: "ríete del hachís, la cocaína, las drogas sintéticas. Existen concentraciones hormonales capaces de llevarte al cielo en un segundo y precipiparte a los brazos de las furias más locas". Bueno, qué decir: totalmente. Hormonas, neurotransmisores, lo llevamos todo dentro. Espero que en este párrafo logre transmitir cuán física es esta novela. Es cuerpo, fluídos, carne, es amasar, es revolver, son olores y sensaciones.

Hay una escena sexual final que, de tan poético que es el libro, no entiendo a la primera. Es casi como si vieras un acto en el que no distingues de quién es ese brazo o esa pierna, es todo un Shiva de esos de los grabados y terminas confusa, pensando que tal vez no te has perdido nada, es que es todo tan loco que no hay nada que entender. Para asegurarme se lo hago leer al Peda, que no está intoxicado por ese mundo en el que me ha metido a mí Baltasar y me aclara lo que hay. Por supuesto, pensaba que aquello era una metáfora, ya lo veo. Y ahí me vuelvo a enfadar un poco, a modo de dejá-vu de cuando un perro narra el sexo entre dos humanos. La New Age no es para mí, las frases con palabras favoritas (reconozcamos: tod@as las tenemos) sin contenido tampoco. Ni siquiera una narradora con la que me he podido identificar en cuanto a su manera de entender el mundo ha conseguido sacarme de los otros agujeros.

Al terminar el libro-fórum telefónico le digo a P. que pese a todo me alegro de haberlo leído y ahora tengo curiosidad por saber si el poso que me quedará dentro de un tiempo será el de "autora catalana que escribe distinto" o el de "amiga de N. que me da bajona"(en relectura, me sorprende la voz que me ha salido en este divague: es la mía? no tira hacia abajo también?) o uno nuevo y diferente que me dé ánimo y energía para leer los otros dos.

22 enero 2024

"El largo adiós" de Raymond Chandler y mi último crush, Philip Marlowe

Hoy yo venía aquí a hablar de un libro, pero las cosas a veces no salen como se planean, y hoy -adivinen- ha sido uno de esos días. Total que me he metido en una pequeña disertación sobre la historia de la policíaca, he releído un relato que ya había leído como dos veces antes, he visto "The Big Sleep" y he terminado poniendo -como siempre- demasiadas citas del libro que me ocupa, "The long goodbye" (El largo adiós) de Raymond Chandler. En todo este proceso he disfrutado muchísimo, tanto como leyendo esta novela y empezando a conocer a Philip Marlowe, su protagonista. Pero sin más dilación comencemos con toda historia -como siempre salpicada de irrelevantes anécdotas personales que a nadie interesan- pero eso sí, con los títulos característicos de la amabilidad de esta casa.


Breve -en serio- nota histórica
Las primeras novelas policíacas son los clásicos del SXIX "The murders in the Rue Morgue" (1841) de Poe, la dickensiana "Bleak House" (1852) y "The moonstone" de Wilkie Collins (1868). No he leído las dos últimas, pero el relato de Poe lo leí en la adolescencia y luego ya en inglés cuando llegué a este país. Ahora la he tri (quién sabe si tetra)leído mientras escribía este divague -ni que decir tiene, sin recordar nada- y su deselance no me ha gustado; no sé qué me pareció las otras veces, voy a poner una nota para no releerla en la jubilación.

Pero no nos detengamos: en 1887 nació Sherlock Holmes y entre la Primera y la Segunda Guerra Mundial, claro, la "época dorada de la novela policíaca" con  Agatha Christie a la cabeza, a la que tod@s leímos a los 12 años como si se acabara el mundo, atrapad@s por la novedad del whodunit (quién lo hizo): aún recuerdo la sensacion de "guau" con los finales de uno titulado "La muerte de Roger Ackroyd" o del mismo "Telón", su póstuma. Qué inocencia, yo. 

En este whodunit el lector se somete al mismo proceso de deducción que el investigador para desentrañar el enigma, porque el autor te ha ido dejando pistas- aunque algunas veces era tramposa Christie y se sacaba algún as de la manga que no había revelado antes: eso daba mucha rabia.  Al final,  el Hércules Poirot de turno reune en una habitación -o vagón de tren- a todos los sospechosos, descubriendo al asesino con más o menos fuego artificial. 

Cosas más recientes: dos debilidades
Como última vuelta de tuerca del whodunit, esto: hace poco leí  "Apostillas a El Nombre de la Rosa" (maravilla). Aquí Umberto Eco explicaba que el grupo de experimentación literaria Oulipo había construído una matriz de todas las situaciones policíacas posibles, descubriendo que "aún no se ha escrito ningún libro donde el asesino sea el lector" (buá: no es genial?). Nota: Sopesé hacer un divague sobre ese breve "Apostillas" pero veía que con mis habituales disgresiones me iba a quedar más largo que a Eco. Ahora, si te gustó "El nombre de la Rosa" (novela negra o policíaca?) lo recomiendo: se puede leer o bien pedirme que haga el divague. 

Ah, y de repente me he acordado del más reciente whodunit que he leído y que recomiendo encarecidamente: "Sobre los huesos de los muertos" ("Drive your plow over the bones of the dead") de Olga Tokarczuk. Dale al enlace y verás.

Nace la novela negra: 1930
Volviendo a la línea del tiempo: llegamos a los años 30 y comienzan a aparecer autores pioneros del género de "novela negra", que publican en la revista estadounidense Black Mask. La negra es una  evolución de la policíaca en el sentido de que el gran tema no es la resolución del misterio, sino el retratar una sociedad compleja, sus substratos sórdidos, con personajes ambigüos moralmente, y en la que no hay buenos-buenos ni malos-malos.  Todo mucho más interesante: la novela negra es oscuridad. 

El primer famoso dectective privado es Sam Spade, de Dashiell Hammet. El estilo de Hammet es nuevo: la actividad criminal ocurre en una ciudad, "un mundo de señales desconectadas y extraños anónimos, con un lenguaje desnudo, a veces elegante, a través de los ojos del nada emocional nuevo héroe-detective". Ha nacido la ficción "hardboiled".

La ficción hardboiled
La hardboiled (no tiene traducción al castellano) es un género que comparte cosas con la policíaca y la negra antes citadas. El protagonista es un detective cínico y sin sentimentalidades, que ya no cree en nada tras todo lo que ha visto en los bajos fondos, particularmente el crimen organizado de la época de la Ley Seca, la corrupción y demás. 

Las publicaban en las "Pulp magazines" y si algo ha hecho Tarantino por ti, o por el público mainstream, es introducir el concepto de "Pulp fiction" ["pulp" viene, en concreto, del material de pulpa de madera barato en el que se imprimían las revistas]. 

Según Eddie Duggan, se diferencia de la novela negra en que en esta, el foco principal es interior: "desequilibro psíquico que lleva a auto-deprecio, agresión, sociopatía y la necesidad de controlar a los otros", mientras que en la ficción hard-boiled se pinta un fondo de corrupción social institucionalizada. Raymond Chandler refinó el género del hard-boiled hacia finales de los años 30 y escribió siete novelas, además de todos los relatos para esas revistas baratas de "Pulp fiction". 

De dónde viene Marlowe
Chandler había nacido en EE.UU. pero cuando su padre alcohólico les abandonó, su madre se volvió a su Inglaterra natal y vivieron en un barrio aquí cerca (Croydon). Un tío de Irlanda les apoyó "reluctantly" (me encanta esta palaba, "a regañadientes") y el niño Ray pudo ir a un prestigioso cole de chicos-solo, el Dulwich College,  en el que se formaron entre otros PG Wodehouse, Leslie Howard, Chiwetel Ejiofor y (ehem) Nigel Farage. Ya he hablado otras veces del sistema de "casas" de los colegios privados aquí: pues bien, una casa de Dulwich College se llama "Marlowe" y... cómo se llama el más famoso detective privado de la hard-boiled fiction? Sí: Philip Marlowe. 

"The Big Sleep" (El sueño eterno)
Esta fue la primera novela de Chandler y la más famosa, tal vez por la peli de Howard Hawks (1941) con Humphrey y Lauren. El viernes pasado me lancé a verla y como tenía reciente "El largo adiós" me sonó todo bastante familiar: muertos por doquier, la femme fatale que supongo como guiño a los clásicos se llama Carmen (Sternwood) y, por supuesto, Marlowe (nadie mejor que Humphrey, hay que decirlo), el detective privado que narra en primera persona.

 Eso sí, en un punto nos empezamos a perder (quién era quien?) y aunque el inglés de Bogart y en general el yanki de esa época no es lo más fácil de entender, no iban por ahí los tiros: ni aún tirando de wikipedia nos aclarábamos. Luego me reí mucho con que los críticos dijeron que era confusa e imposible de seguir (atención, el guión era de Faulkner) y con la siguiente anécdota: parece que en un momento Hawks y los actores no se aclaraban sobre si a un personaje lo habían matado o se había suicidado, y decidieron preguntarle al autor. Chandler dijo: "me pusieron un telegrama preguntando esto... que me maten si lo sé yo!". 

Suicide by glamour


Así se presenta Marlowe
Que la historia esté bien es lo de menos, a mí lo que me ha enamorado de este libro ("la novela negra más larga nunca escrita", dicen, casi 450 págs) es el personaje de Marlowe. Así se describe en un punto de la novela:
“I'm a licensed private investigator and have been for quite a while. I'm a lone wolf, unmarried, getting middle-aged, and not rich. I've been in jail more than once and I don't do divorce business. I like liquor and women and chess and a few other things. The cops don't like me too well, but I know a couple I get along with. I'm a native son, born in Santa Rosa, both parents dead, no brothers or sisters, and when I get knocked off in a dark alley sometime, if it happens, as it could to anyone in my business, nobody will feel that the bottom has dropped out of his or her life.”
Se hacen una idea. Cada vez que Marlowe se presenta diciendo "Name's Marlowe", me derrito. Todo su diálogo es ingenioso, macarra, retador, irónico, cínico. "Siempre encuentro lo que quiero, pero cuando lo encuentro, no lo quiero ya más". Vale, nene.

Ray posando en su papel
"escritor de hardboiled"


El mundo de los ricos
Otra cosa que me gusta de Marlowe es que no está muy interesado en la pasta, pese a moverse con las élites de Hollywood, que son los que compran sus servicios. Estos idiotas dicen cosas como "Soy rico, quién hostias quiere ser feliz?" o "los solíamos llamar sirvientes, ahora los llamamos ayuda doméstica. Me pregunto cuánto falta hasta que les llevemos el desayuno a la cama" (les traduzco al castizo: "cómo está el servicio"). 

Y Marlowe les contesta, desde su pasotismo vital: "no sé cómo se siente ser rico, pero desde luego usted no se lo está pasando nada bien".  Porque su "orgullo es el del hombre que no tiene nada más".  Mis favoritas son cuando les suelta algo que hoy piensa cada vez más gente (no, no todos, pero estos no leen D&D): "un hombre no hace la cantidad de dinero que usted tiene de ninguna manera que yo pueda entender" que viene a ser "no hay manera limpia de ganar cien millones dólares".  




Alma de soltería
Este desapego de lo material le hace mucho más libre en todos los aspectos. Hay hay un punto en el que una de estas millonarias que aparecen por ahí le ofrece matrimonio y él pasa. Aparte de que claramente es una de esas personas que han nacido para solteros, le dice que está "malcriado por la independencia" (así como ella lo está por el dinero)  y que no cree en el matrimonio: "para dos de cien personas el matrimonio es algo maravilloso; el resto, simplemente sobreviven". Obviamente las mujeres somos las culpables (recordemos, 1953) porque queremos demasiado territorio y a los pobres, con suerte, solo les queda una esquinita en el garage para colgar cuatro herramientas con las que jugar. No sé si Raymond había leído a Woolf, que solo quería el equivalente de esa esquinita, una habitación propia, para escribir. En serio: para que funcione un matrimonio hay que saber dejarse en paz un rato, por los dos lados. Ver series juntos no es medida del amor ni de nada: si uno prefiere leer o el origami, let it be. 




Almas libres
Y tal vez Chandlerl no había leído a Woolf, pero no sé si Irvine Welsh había leído a Chandler cuando escribió su gran comienzo -hoy, manifiesto- de Trainspotting ("Choose Life"), que tuve colgado de mi cocina un tiempo cuando era "joven" como alerta de lo que no quería ser, pero Chandler lo hace a su manera. De cómo habría sido la vida de Marlowe de no haber sido un alma libre (gracias, almas libres de internet, por todas estas citas ahí colgadas): 
“The other part of me wanted to get out and stay out, but this was the part I never listened to. Because if I ever had I would have stayed in the town where I was born and worked in the hardware store and married the boss's daughter and had five kids and read them the funny paper on Sunday morning and smacked their heads when they got out of line and squabbled with the wife about how much spending money they were to get and what programs they could have on the radio or TV set. I might even get rich - small-town rich, an eight-room house, two cars in the garage, chicken every Sunday and the Reader's Digest on the living room table, the wife with a cast-iron permanent and me with a brain like a sack of Portland cement. You take it, friend. I'll take the big sordid dirty crooked city.”
Ay, porque "ninguna trampa es mortífera como la que te pones a ti mismo".

Las descripciones
Hablan por sí mismas: 
"Era una hombre de mediana edad que para entonces ya había superado la pena y la ira".
"Era un tipo que hablaba con comas, como una novela dura",
"Era un hombre de cara delgada con una palidez sin interés" (en inglés se ve claro que lo que carece de interés es la palidez, que es lo que me gusta: "Uninteresting pallor". 
"He was the same long, thin, wiry piece of tired and expressionless humanity"

Una curiosidad: así se veía el teléfono en 1953
En serio, esto nunca me hubiera imaginado: 

"Hay algo compulsivo sobre el teléfono. Al hombre obsesionado por los artilugios (gadgets, no sé cómo traducir) de nuestra época le encanta, lo odia, le asusta. Pero siempre le trata con respeto, incluso cuando está borracho. El teléfono es un fetiche".

Fetiches? Esos teléfonos? Recuerdo el teléfono del salón de casa de mis padres (no el "góndola" color verdefeo que estaba en otra habitación): era negro, de rueda y exactamente como salen en las películas de cine negro. En aquella época no me gustaba (hoy sería pieza de museo, no me daba cuenta de que tal vez entonces también) y su última fase la pasó con un celo por detrás porque Fashion lo tiró al suelo (ahh, esa época en la que se rompía algo y si funcionaba, no se tiraba porque sí, como ahora). Al final lo cambiaron por uno rojo de teclas:  podría decir "uno feo de teclas", pero ya ha pasado también a ser chulo, de esas manera vintage ochentera. 

Los malditos psiquiatras
Y otra cosa viejuna que me ha encantado, por deformación profesional, es cuando se queja de tener psiquiatras en la policía. Me he reído mucho "los tíos escriben informes de 15 páginas!"... Ay... si supiera lo que vino luego con el "profiling" y demás... 
"You two characters being seeing any psychiatrists lately? (...) We've got two of them on the staff. This ain't police bussiness any more. It's getting to be a bracnh of the medical racket. They are in and out of jail, the courts, the interrogation rooms. They write reports fifteen pages long on why some punk of a juvenile held up a liquor store or raped a school girl (...). Ten years from now guys like Marty and me will be doing Rorschach tests and word associations instead of chins-up and target practice. When we go out on a case we will carry little black bags with portable lie detectors and bottles of truth serum"

Algo de metaliteratura
No soy de "tramas" (y mucho menos si son "tramas maletines": "entonces Carter habló con Roberts, que había llevado a Scott al escondrijo de McCarthur, con el alijo que..." ), como la que he explicado de la peli de Hawks que nadie se aclaraba. "The long goodbye" no es complicada pero además, otra de las cosas que ha contribuido a yo me enganche ha sido que uno de los personajes es escritor y hay muchas reflexiones metaliterarias. Por algo dicen que esta es su novela más autobiográfica, tal vez se identifica con el escritor alcohólico porque Chandler era ambas cosas. 

Sobre literatura, un par:
"La única salvación de un escritor es escribir" (qué bonito, y por supuesto esto también nos incluye a las blogueras fracasadas no publicadas)

Cuando habla del soporífero barrio de clase media al que se mudó el escritor, él mismo dice que era imposible que allí sobreviviese poque un escritor necesita estimulación: "no hay nada aquí aparte de una gran resaca morena; me refiero a la clase alta, claro".

Sobre el alcohol:
"Drunks with money are called "heavy drinkers"

"Mirar la vida a través de la niebla de una resaca". 

“Alcohol is like love,” he said. “The first kiss is magic, the second is intimate, the third is routine. After that you take the girl’s clothes off.”

Y sobre lo que cuesta dejarlo, y cómo te has de acostumbrar a una vida beige, en colores pastel:
"It takes about three years (...) Usually it does. It's a different world. You have to get used to a paler set of colors, a quieter lot of sounds. You have to allow for relapses. All the people you used to know well will get to be just a little strange. You won't even like most of them, and they won't like you too well.”
Flecos sueltos
Si vas a goodreads, hay páginas y páginas de citas de este libro. Cada una es mejor que la anterior y su contenido va desde la imagen evocadora, hasta la psicología barata, pero tan llena de ironía q solo los idiotas tomarán literal, pasando por la reflexión filosófica de la sociedad y el mundo.

"Nada parece más vacío que una piscina vacía". Esta imagen es maravillosa ya sola, pero más si pienso en el contexto en el que escribe (California, Lucía Berlín, fotos de polaroid de Valeria Luiselli) ...

Esta es la de Marshall St,
que puse el otro día llena

"Ninguna ciudad de frontera es otra cosa que una ciudad de frontera" 

"Cree que la ley está en ese libro de derecho"

"I don't have enough tiger inside me" 

"You  are not big, you are just loud"

"El crimen no es una enfermedad, es un síntoma"

"No puedes juzgar a la gente por lo que hacen. Si los juzgas, debe ser por lo que son".

"Mendy Menendez no discute con la gente. Mendy Menendez les dice" (un macarra hablando de él mismo)

"La clase de suerte que tienes cuando te importa todo un carajo".

“Time makes everything mean and shabby and wrinkled. The tragedy of life, Howard, is not that the beautiful things die young, but that they grow old and mean.”
Y, facilón, pero para terminar una de las más famosas

"Decir adiós es morirse un poquito"


Un largo adiós, Mr Chandler: en realidad, un hasta luego.

20 enero 2024

Dame mil besos, después cien, luego otros mil, luego otros cien [da mi basia mille, deinde centum, dein mille altera, dein secunda centum]

Vivamos y amémonos, cariño mío, 
Que los rumores de los carcas
no nos importen.
Porque mira, el sol puede salir y ponerse
pero da igual: el día que atardezca sobre nosotras,
tú y yo pasaremos la-noche-eterna, juntas.

Ay! De verdad: dame mil besos, después cien,
luego otros mil, luego otros cien,
después hasta dos mil, después otra vez cien;
y al final, cuando nos hayamos besado miles de veces,
liemos los números, perdamos la cuenta: 
así  los envidiosos no podrán enviarnos una  maldición
como lo harían si supieran la suma total de nuestros besos!

Catulo-Poema V
Libérrima Trad. macarrónica de Vagando, Di (2024). Poema V. Londinium: Blogger.





Vivāmus, mea Lesbia, atque amemus,
rumoresque senum severiorum
omnes unius aestimemus assis!
soles occidere et redire possunt;
nobis, cum semel occidit brevis lux,
nox est perpetua una dormienda.

da mi basia mille, deinde centum,
dein mille altera, dein secunda centum,
deinde usque altera mille, deinde centum;
dein, cum milia multa fecerimus,
conturbabimus illa, ne sciamus,
aut ne quis malus invidere possit,
cum tantum sciat esse basiorum.

Catulo-Poema V

14 enero 2024

¿En qué era estás?

Resulta que el "vibe" (*) del año pasado fue "eras" (**).

(*) ¿Cómo traducir "vibe"? Ambiente, sensación, rollo, onda, vibración...

(**) ¿Cómo explicar "eras"? (si no tienes adolescentes en casa). A ver, "eras" era la onda (vibe) de 2023 por el "Eras Tour" (la gira musical) de "la persona del año" que es Taylor Swift. 


Get it boy:
"We are never ever going back together"
El otro día me escuché todo un podcast del Newyorker para entender de qué va todo el fuss con Swift, porque mi única referencia es Mini que no sé si llega a "swifty" (sus superfans), pero que se sabe todas sus canciones, lee lo que se publica sobre ella y está muy triste porque ya no hay entradas para los conciertos del verano en esta isla. La tía me quería hacer ir a un cine a mirar "el documental" que es ver el concierto, ahí sentadas (sin bailar? Por quién me has tomado?). Mini, la misma persona que no mostró ningún interés para el planazo del mes: una sesión en Fabric -el club del que hablé el otro día tras mi exhaustiva investigación-, que organiza su colegio en el que van a pinchar sus compas que hacen la asignatura de DJ-ing (en serio, hay gente que hace flauta travesera, y otros DJ-ing: en tu época, pinchadiscos).  Me indigné tanto (estaba boicoteando mis "estudios desde el centro de la noticia" para este blog) que le dije que iba sin ella, ya buscaría una víctima por ahí. Tristemente cuando le di a comprar ya estaba todo vendido (recordemos, es Londinium).

Pero divago: volvamos a lo que me dice Mini de Swift.  Que el secreto es que en sus conciertos tiene un gran poder para "conectar emocionalmente con la gente" (flashback de Mark Knopfler cuando vino a Vetusta: no dijo ni "Good night, Vetusta!". Nada: él llegó, tocó, y se fue, hierático) pero sobre todo, que sus letras son buenísimas: cuentan historias, tienen profundidad y la gente se identifica con ellas. 

Vale, hago "el test de las letras" con una así al azar, "Blank Space", y solo con este verso, ya me ha ganado: 
"Cause, darling, I'm a nightmare dressed like a daydream" ("Porque, cariño, soy una pesadilla disfrazada de sueño"). 
Parece que la escribió en 2014 como una sátira hacia la prensa rosa que le puso la etiqueta de "femme fatale" (de todas ellas somos muy fans en el divlog, y esperen que el siguiente divague es sobre una novela negra donde sale una que "looked like a million"). Me he leído toda la canción y se sale de una letra-tonta-del-pop (claro que en Ejpaña venimos de "No hay marcha en Nueva York / y los jamones son de York"). Pero no sigo con toda su discografía, a  porque no venía hoy a hacer análisis de texto de letras del pop.

Hoy he venido a hablar de mi libro, digo a profundizar en el concepto "eras". No solo estapas culturales, históricas, o incluso dentro de la vida de artistas (etapa azul picassiana, etapa negra goyesca) que habrán definido los sociólogos, historiadores y demás. Más bien etapas vitales nuestras, personales, caracterizadas por algo distintivo como un estado emocional, una relación, un interés especial, un logro. Por ejemplo, Mini dice que la hermana mayor de una de sus amigas era mala estudiante y un día, de repente, "switched on" (se enchufó la luz) y a partir de ahí, empezó lo que a efectos de este divague llamaremos "su era estudiosa/responsable". Y se me ocurren mil más.

He leído por ahí que el concepto de ver tu vida en "eras" te "empodera" (me ha salido una cita?) porque te permite definir y redefinir tus etapas personales, terminar algunas, comenzar otras, identificar la actual.... Al final, lo más importante no es lo que pasa, sino lo que nos contamos a nosotros mism@s que nos pasa: la narrativa, el relato. Una historia que alguien se cuente como fracaso puede fastidiarle la vida, mientras que otra persona con esa misma experiencia y una nueva historia, puede cambiarlo todo -hablamos siempre dentro de unos límites, que no me salga alguien con los subsuelos de Maslow, que sí, que sin lo básico no se puede. Ya decía Harari en "Sapiens" que el secreto de nuestra especie no es otro que la habilidad de contarnos historias. 

Así que he estado pensado en mis propias eras y me iba a lanzar a esa piscina -frecuentemente sin agua- del divague interactivo en el que preguntaba a ese unicornio, el divagante, que me diera las suyas. Pero claro, me he puesto con las mías (con puntos de enumeración y todo), y cuando he llegado al final estaba casi al borde de las lágrimas: sí, claro, las eras iniciales son comunes entre la mayoría de nosotr@s -y aburridas (infancia, adolescencia...) pero a medida que avanzaba he terminado navegando los picos y valles de eras-de-la-vida-adulta que van desde  la-vida-me-sonríe hasta crisis-vitales-estoy-muy-perdida, y peor. El caso es que me ha dado todo mucho pudor -particularmente los momentos de encantada-de-haberme-conocido, desde los que no sé escribir. Así que lo he borrado: muy liberador para mí, y no te cuento para vosotr@s que me ha quedado por fin un divague corto.

Tal vez este divague inicia la nueva era de los divagues sucintos? 

Marshall St: una piscina art deco
en el centro de Londinium
a la que por fin no me he lanzado


09 enero 2024

"Saltburn" de Emerald Fennel: Para ver en familia

"Quería hacer algo con lo que se pasase un buen rato, que fuera tonto, exagerado, precioso, barroco, loco".

Esto es lo que dice de su peli Emeral Fennel, la directora de "Saltburn", la cinta para ver en familia estas fiestas de la que sin duda habrás oído hablar. Estoy de acuerdo con todos los puntos de su descripción: la peli es tonta, exagerada, visualmente preciosa, barroca, loca y en ningún momento de sus 127 minutos te aburres.  Ahí vamos...

Todos los boletos para gustarme
Y sí, tenía un montón de ingredientes para ser una de mis pelis: en primer lugar, es la segunda de Fennel y su ópera prima, "Promising Young Woman", -el thriller de "revenge rape" (venganza tras violación) con el que ganó el oscar a mejor guión- me gustó mucho. Segundo, comienza siendo una "peli de campus" (me acabo de inventar el concepto, viene de "novela de campus", género del que soy fan) y continúa encerrando a los personajes en una "country house" (mansión) inglesa que le da el título -otro escenario que me interesa, ideal para tensar y testear relaciones, psicologías. Tercero, porque desde fuera parece que uno de sus temas es ese viejuno, para algunos, "lucha de clases". 

Esto no es parte de English Heritage:
aquí vive peña

Una vez más, la casa es la prota
"Saltburn" está filmada en una mansión que no había aparecido en nada antes -que ya es decir,  conocemos a los ingleses- con una aspect ratio de 4:3 (la imagen es más cuadrada que en las películas habituales, algo así como Instagram). La casa, un personaje más como en las mejores narrativas de "casas", tiene 127 habitaciones y hay una escena en la que Félix, el chico guapo hijo de los dueños, se la va enseñando a Oliver, el chico pobre menos agraciado al que ha conocido (y adoptado como su animal de compañía este curso) en Oxford. En esta escena se ve lo que va a ser la cinematografía de la cinta (de Linus Sandgren, el de "La La Land"): tu cuñado diría un "festival para los ojos". Pero del que te das cuenta la mitad: hay que ver videos de Fennel con un rotulador explicando la escena, subrayando todos los detalles que tú te has perdido, todo al milímetro:  cosas mundanas que todos tenemos sobre un secreter del SXVI, sombreros sobre los bustos (todo esto fueron ideas "robadas" de los actuales habitantes de la mansión, que ha pasado de familia en familia desde su construcción en 1300), o la camisa de lino de Félix, cómo juega con las luces para crear transparencias. La mansión es espectacular incluso para alguien que gusta más de los castillos góticos con torretas y que no ha visto nunca "Downton Abbey" como yo, aunque Fennel le ha querido dar a todo un toque gótico, no hay más que ver la fuente que ha usado con el título: 

Si no te gusta esa fuente,
vete de este blog


What's in a name?
Quiero hacer un párrafo sobre la elección de los nombres, que creo que no ha sido casual, para quienes lean de fuera de la isla. "Saltburn" es un pueblo a orillas del Mar del Norte, pero no tiene ninguna relación. Oliver es un nombre de clase alta en este país pero como siempre pasa por el tema aspiracional (como es en este caso) está siendo adoptado por clases más bajas, hasta que se degrade y ya los ricos no lo usen más. Félix no lo sé tan seguro, pero porque es inusual y porque viene del latín, sospecho que será un nombre de clase alta. A propósito, me he reído con "The Now Show" (BBC radio 4):  Boris Johnson dijo en la Investigación del covid que se había olvidado de las contraseñas de su teléfono porque usó palabras extrañas - los humoristas añaden "como los nombres de sus hijos" (Wilfred Lawrie Nicholas, Theodore, Frank Alfred Odysseus por dar algún ejemplo). 

 Una buena foto cuenta una historia


"Porque yo lo valgo", otra vez
Tendría muchas cosas que comentar de la primera parte en la que están en Oxford, pero me voy a quedar con la escena en la que Oliver va a tutoría con el profe de literatura: llega puntual y se ha leído los 50 libros de la "lista de lectura" en el verano.  El profe le ridiculiza ["cómo se le ocurre haberlo leído todo, si está hasta la Biblia del Rey James... ni siquiera yo me lo ha leído todo"] pero cuando aparece tarde uno de los pijos -que por supuesto no ha leído nada- se derrite patéticamente cuando le pregunta por su apellido y el chico le dice, como si no fuera nada que sí, que es su madre. Esta escena me recordó a la de Connell de "Normal People" (Sally Rooney) en el Trinity College de Dublín, esto escribí: "él, que estudia, que lee, que prepara sus clases, y los estudiantes de la clase media-alta que aparecen en clase sin haber preparado nada, pero con su auto-confianza secular no se preocupan por esto, o por parecer creídos o ignorantes. Las conversaciones son abstractas, carentes de detalle… “van a la universidad cada día a tener debates acalorados sobre libros que no han leído”. 

Los cuernos creo que son un guinio a su papel 
en "The killing of a sacred deer": Alguien se acuerda de lo
perturbador que Barry Keoghan resulta ahí?

Dramatis personae
Cuando Félix invita a Oliver a pasar el verano a Saltburn para conocer a su familia, es imposible no pensar en la maravillosa "Retorno a Brideshead". Hay un montón de gente allí, incluyendo una hermana con desorden alimentario ("y ahora, dedos de postre", dice la madre), un padre estiradísimo (solo lo podía hacer Richard Grant), una madre interpretada por una genial Rosamund Pike, que sugiere que los años locos de juventud podría haber sido la musa de Jarvis Cocker para su "Common People", y tiene las líneas de guión más divertidas ("intenté ser lesbiana una época, pero es todo demasiado húmedo-los hombres son más secos" o, cuando se entera que una amiga -interpretada por Carey-me-encanta-Mulligan con peluca roja- se ha muerto "oh, haría cualquier cosa por llamar la atención"). Cuando Oliver llega a Saltburn y se enfrenta a esta panda, se siente obviamente intimidado. Y aquí es cuando yo tengo una historia de un Saltburn mío particular,  pero que solo duró una noche, no un verano.

Todo muy sencillo

En mi Saltburn particular, corría el 2000
Debía ser el año 2000, yo estaba todavía haciendo mi residencia en Nottingham. En uno de los equipos por los que roté conocí a Alison, una señora mayor (arghhh,  tendría entonces mi edad actual) muy elegante que solo trabajaba un día a la semana como psicoterapeuta porque tenía "this complicated life". Con esto se refería a lo que me contó alguien en algún pasillo: Alison era marquesa (o duquesa, nunca sé bien) y estaba casada con un príncipe italiano, tenían casa en Capri. Nos hicimos bastante amigas, tuvimos muchas conversaciones sobre ese desnortamiento vital en el que estaba yo a los 29 y cuando me tocó rotar, como despedida me llevó a comer a Hart's, en la época el mejor restaurante de Nottingham (del que solo recuerdo el vino). Otro día nos invitó a cenar a su casa y cuando nos dió las instrucciones para no perdernos escribió algo como que al final del camino os encontraréis con nuestro "embarrassingly huge drive" (nuestra entrada de coches tan enorme que da vergüenza). 

Cuando llegamos, era exactamente así, en un punto de la carretera se acababa en un camino y al final, una Country House en medio del campo, como cuando Oliver llega a Saltburn. Era la mansión  "donde iría la reina si visitara la zona", parece. Aquí ellos no vivían en todo el edificio y una de las alas estaba ocupada por un internado que "les pagaban los gastos de calefacción". Nos dió un paseo por la planta baja y recuerdo (no había móviles con cámaras, no tengo fotos) que de una estancia se pasaba a la otra  (un poco rollo Versalles) y tenía ese aire dejado que ya había empezado a vislumbrar en la clase media-alta británica: sofás rebozados de pelo de gato o golden retriever, chimeneas con polvo, sillones en desesperada necesidad de un tapicero. 

Te hago un tour de mi casa?

Al rato llegó otra pareja de más o menos nuestra edad, hijos de unos amigos, y que eran ambos graduados de Oxbridge: uno por lo menos era de filosofía y la otra de alguna otra disciplina "liberal" (arte? literatura?). No recuerdo nada específico de la conversación de la cena (aunque el Peda me ha dicho que me he equivocado, que era 2001 porque se habló de la guerra de Irak), solo una sensación: nunca me he sentido tan "sin dar el nivel". No es que yo sea Fran Lebowitz o Ellen Degeneres, pero en general me defiendo: sin embargo, esa noche se hablaba a otro nivel. Cuando salimos, le dije al Peda: "qué ha pasado aquí?", y contestó: "Ese nivel lo da el Old Money". Conduciendo por carreteras secundarias oscuras, hablando sin parar,  llegamos nuestro piso ex-council en el peor barrio de la ciudad y a la conclusión de que tener tirando a buena educación y pasión por la cultura no te hace sentirte cómodo ni pertenecer ahí. 

Viejos tropos, pero: cual es Tu Tema, Fennel?
Oliver se siente exactamente como nosotros, tal vez elevado a n, porque además ha de jugar el papel de "hijo de familia disfuncional", que es lo que ha fascinado a Félix y luego a los suyos (si adoptas un animalito, mejor que sea colorista). En Oxford, Oliver había terminado en el círculo de Félix de manera y por razones que no voy a contar porque son parte de la trama (y aburridas), pero desde el principio, se fascina totalmente con él. No es un amor homosexual -eso no habría sido complicado en absoluto. El concepto del chico de clase media o trabajadora que va a Oxbridge con beca y se da de bruces con el "Old Money" (gente con dinero de generaciones atrás) es más viejo que el cancán, y la fascinación por esta "clase alta" por parte de cierta parte del pueblo también - pero esto tampoco habría sido complicado. 

This is the life

Nota: Hay alguna gente que además de negar la existencia de las clases -eso es algo marxista y sepia- sostienen que esto que vive Oliver solo lo han visto en las pelis o los libros. Yo, sin embargo, lo he vivido de primera mano,  a lo cutre eso sí: un pequeño grupo de "hijos de" en mi facultad que funcionaban como la "élite" del curso, o vicariamente, porque tengo un colega que fue a Cambridge y me ha contado en detalle lo desplazado que se sintió. También he conocido a chicos teniendo "crushes" con "Teresas"  por su confianza, su estilo, su glamour [este fenómeno lo he observado menos en chicas; a mí en concreto este tipo de personas no me han atraído jamás, más bien al contrario]. 

Otra foto que cuenta una historia:
qué te dan ganas de hacer tras verla?

Pero eso es lo que crees gran parte de la peli, que Oliver es uno más de esos flasheados ("una polilla que va a la luz", que le dicen) por el poder y el privilegio, desde el wow, desde la admiración. Y a los ricos estos del Old Money no se les presenta como malos malísimos -eso también habría sido simplista- sino como gente carente de toda empatía porque no tienen ni idea de lo que es la vida real (piénsalo: tal vez tú en su lugar habrías sido así). Pero luego ya te vas dando cuenta que tal vez las cosas no sean lo que parece y queriendo darle un giro de guión, el final no me ha funcionado - mucho menos, cuando "lo explican", eso es muy cutre. 

Los shocks
No he hecho ningún spoiler de la trama hasta ahora, y lo que voy a contar en el siguiente párrafo tampoco lo es, pero si alguien la va a ver y quiere experimentar el shock ahí, en vivo y en directo, aconsejo que se lo salte. Críticos de la peli dicen que está escrita para que "como un reloj" nos dé un susto cada veinte minutos. Igual que la imagen cuadrada que he descrito antes -que Fennel asegura es porque "los techos eran preciosos y quería trasmitir una aproximación voyeurística"- es para facilitar la distribución de trocitos en redes sociales como Instagram y Tik Tok, estas escenas de alto contenido emocional-impacto también cumplen este objetivo: que se puedan difundir y así funcionar de cebo. De hecho, la propia Mini está desesperada por ver la peli [que en UK tiene una clasificación de 15] por lo que ha visto en Tik Tok. No se la hemos dejado ver precisamente por los"shocks", pero me imagino que los habrá visto todos en Tik Tok. Ahí van.

Al principio, en Oxford, hay una imagen de un vómito sobre un espejo que se extiende más de lo normal. Yo cierro los ojos. Ya en Saltburn, Oliver practica sexo oral a la hermana de Félix y -al buen entendedor- comenta "qué bien, entonces, que soy un vampiro" [nota: yo si fuera tío hetero me fijaría en la mirada de las mujeres directoras sobre el sexo -cómo olvidar aquella gran escena en "Red Road" de Andrea Arnold]. Veinte minutos más tarde, la que me dejó a mí disturbada (existe? me gusta más que perturbada): cuando se está vaciando la bañera de Félix -su baño ha tenido final feliz-, Oliver lame lo que queda del agua que se está yendo por el desague, y luego lo rodea con su lengua, y está todo hecho con tal avaricia y glotonería que... bueno, hace que la siguiente escena, veinte minutos después, en la que Oliver folla con una tumba, quede en nada.

"Qué suerte para ti que sea un vampiro"
(gran línea de guión para los amantes del género)

¿Por qué poner pegas a "Saltburn"?
...se preguntará quien lea, si parece que lo pasaste tan bien? Y lo hice, pero es un placer culpable. Porque la política de la peli es... no sabe a dónde va. Fennel dice que ha hecho un "thriller erótico con tema de clase social". Pero, ¿qué ha querido decir de la clase socia? ¿Es nostalgia de una aristocracia británica en decadencia como en "Retorno a Brideshead"? ¿Es el odio de clase está vivo así que cuidad a quien abrís vuestras puertas? Desde dónde escribe la directora? 

Fennell ambientó la peli en 2006 en Oxford. Adivinen quién estaba en 2006 en Oxford estudiando literatura- no que la culpe, tod@s escribimos desde nuestra biografía, más o menos obvia, vivida o vicariamente. Fennel es hija de Theo Fennel, un joyero famoso de esta isla -por lo visto, qué sabré yo de joyeros- que sirve a Lady Gaga y Madonna (pero hace poco ha cambiado la localización de su chiringuito por los abusivos alquileres en Fulham Road: los ricos también tienen sus estreses, no crean). Emeral Fennel es brillante en las entrevistas y no puedo evitar que me caiga bien -aunque solo sea por esa primera peli- pero detecto cierto cacao mental y lo que podría haber sido una reflexión sobre el privilegio y su inherente injusticia [y de cómo hay que tomar esos Downtown Abbeys, o Castillos de Invierno, YA, sin piedad, pero de otra manera) ha terminando siendo el talentoso Mr Ripley. Libro que, por cierto, no he leído y va a ser mi próximo. 

Que si la recomiendo? Es ideal para salir bailando la conga con toda tu familia con este "Murder on the dance floor" tan de la época... Yo lo sigo bailando por toda mis casa una semana después.