31 de diciembre de 2011

Se acabó

12 divagues
Todo lo que querías conseguir este año, todo lo que querías hacer, cambiar, lograr, querer, reír, aprender... Si no lo has hecho, has perdido una gran oportunidad.

No siempre vamos a tener la posibilidad  de estar con los que queremos y nos quieren. Jamás seremos más guapos o más jóvenes ni más inteligentes.  Los años pasan, cada vez más rápido y nosotros reaccionamos ante ellos de manera inversamente proporcional. Nos volvemos más lentos, más torpes, más despistados, nos dejamos llevar en muchos casos, viviendo la vida que nos es más cómoda y no la que deberíamos vivir o la que decimos que queremos vivir. Que una cosa es lo que nos parece y otra bien distinta es lo que es. A lo mejor la que queremos vivir no nos gustaría tampoco.

Cada final de año se tiene la excusa perfecta para hacer examen de conciencia. Ver si hemos logrado algo de los que nos proponíamos, ver en qué hemos fallado. Es uno de los momentos en los que una se plantea como quiere seguir viviendo. Qué cosas le gustaría cambiar y qué otras va a desterrar para siempre. En general son propósitos destinados a volvernos mejores, tratarnos mejor, querernos más, querer más a los demás. Ser mejor persona en definitiva.

Ojalá el 2012 sea uno de esos años que marcan un antes y un después. En todos los sentidos. Yo así lo espero y os lo deseo de verdad divagantes. 

¡ Feliz Año!

28 de diciembre de 2011

"Un método peligroso", un método sin base científica

18 divagues
La última película de David Cronenberg habla de la relación entre Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, y Carl Jung, sobrino lejano por parte de madre-del psiconálisis, no de Freud-, interpretados respectivamente por Viggo Mortensen y Michael Fassbender. La paciente Sabina Spielrein (interpretada por Keira Knightley) que acaba de psicoanalista ella misma empieza a darnos una idea del "enmeshment" (puré espeso de patatas) que supone esta técnica.

Pero hoy no quiero entrar en un análisis formal de la película -otras de Cronenberg me han parecido más interesantes-sino en el  método per se.  Tras el nacimiento de esta nueva modalidad terapeútica de manos de Freud, Jung, uno de sus seguidores, intenta ponerla en práctica en un manicomio de Zúrich. Y de ahí emergen los dos grandes temas de la peli: la disensión intelectual que inevitablemente se da en diversas escuelas de pensamiento, y la ética profesional, en este caso del psicoanalista.

Sobre las divergencias entre Freud, el fundador y Jung, el adepto, resulta que Freud considera que el origen de toda neurosis es sexual, y Jung discrepa. Freud opina que Jung comienza a desvariar y a volverse pelín esotérico, y le insta a que se centre en lo científico (tiene gracia). Al ser dos tipos en desigualdad de poder académico, el espectador parece invitado a posicionarse del lado del débil, del que reta lo establecido, Jung. Freud aparece como un viejo arrogante pegado a un puro (ni una sola escena donde aparezca sin él, pero claro, no analicemos porque como él mismo dijo "a veces, un puro es solo un puro"  y es que cualquier elemento alargado del resto del mundo era un pene, pero su puro, no) y aferrado a sus ideas (y aniado yo, estancado en su propia fase oral). Jung, por el contrario, es el joven pasional que viene a retar los principios del iniciador. En el juego identificatorio y de proyecciones que es el cine, es claro con quién la mayoría de los espectadores se van a alinear. Pero lo importante que no se debe olvidar, ni siquiera en esos momentos de debilidad en los que queremos en nuestro fuero interno que "gane Jung", es que ambos son dos tipos sesudos debatiendo si el método más serio para curar trastornos muy graves es la bola de cristal o echar las cartas. O la astrología. Porque esta es la analogía que he usado otras veces: el psicoanálisis es a la psiquiatría lo que la astrología  a la astronomía.

Para terminar de corroborar las dudas del espectador sobre si pondrían su mente en manos de esos dos, entra en escena Sabina Spielrein, una de aquellas mujeres que abundaban en la época y que Freud llamó "histéricas" porque consideraba que su mal provenía del útero. La propia Ana Ozores sería una de ellas, versión espanis, esto ya lo divagamos aquí. Spielrein ingresa hecha un cuadro y, sometida al nuevo método parece que mejora (por lo menos, deja de desencajar maxilar inferior). Comienza a ayudar a Jung con sus estudios, en lo que intenta ser un embrión muy básico de método científico-contabilizando el tiempo que tarda un paciente en la asociación libre, que consiste en decir lo primero que viene a tu mente cuando te dicen, por ejemplo "chocolate" (divagantes, se abstegan). El problema es que ni la free association ni las interpretaciones, ni nada de este método es susceptible de ser estudiado con el rigor del método científico, y cuando se han intentado estudiar sus resultados-números de pacientes curados-, ha quedado claro que no mejoran ni al placebo.

Pero divago, Spielrein se enamora de Jung. Era evidente, porque otra de las razones por las que este método es peligroso es precisamente porque juega con las relaciones y elementos muy potentes de idealización, sugestión o salvación aparecen inevitablemente. Dónde queda la ética profesional? Cómo puede un médico, usando una relación de poder/salvación entrar en el juego y acabar cruzando todos los límites?  Hace poco saltó a la prensa el caso de un psicoanalista sevillano que se pajeaba hasta las orejas mientras tenía a las pacientes en el diván. Y las pobres, en su mayoría mujeres inseguras producto de abusos y traumas, encima teniendo que esquivar los salpicados. Será que esta modalidad, este método peligroso, atrae precisamente a todos los weirdos, esos tipos que te imaginas en un cuarto sin ventanas y varias pantallas de ordenador?

Si la peli sirve para que se extienda la verdad sobre un método que no tiene base científica y que es susceptible de derivar en lo que derivó para Spielrein, habrá servido de algo. Necesitamos más: Scorsese, haz una.

26 de diciembre de 2011

Sobredosis navideña: Keep calm and carry on

20 divagues

El "Keep calm and carry on" (Mantengan la calma y sigan), en la tapa del libro de la derecha en la foto, es un slógan que lanzó el gobierno británico al comienzo de la Segunda Guerra Mundial para subir la moral de la población que resume muy bien el carácter inglés. ¿Están bombardeando Londinium? Ante todo no perdamos los nervios, tomemos una nice cup of tea. Fue el tercero de una serie de tres. Los dos primeros fueron  "Freedom Is In Peril. Defend It With All Your Might" (La libertad está en peligro. Defiéndela con todas tus fuerzas) y "Your Courage, Your Cheerfulness, Your Resolution Will Bring Us Victory" ("Tu coraje, tu alegría, tu determinación nos traerá la victoria").

El póster cayó en el olvido, y fue rescatado hace unos años. Se ha convertido en un símbolo precisamente de ese talante, y conociendo a los ingleses, no tardaron en llegar las bromas. Desde el "Keep calm and carry on shopping" (Mantengan la calma y sigan comprando, un motto muy navideño), hasta los dos de la foto "Now panic and freak out" (Momento para el pánico y el pánico al cuadrado) y "Shit happens get over it" (Te puede caer mierda encima, asúmelo-debatible esta traducción de Di la traduttore, traditore, de dos palabras intraducibles). La foto la tomé en Spitafields Market, uno de esos mercados londiniumenses de la City que les gustan a los visitantes. Yo andaba buscando una silla de segunda mano de esas que destilan historia y vintagismo. Total que como el vintage se les ha ído de las manos, volví a casa sin silla y haciendo propósito de Año Nuevo de ser menos BoBo.

En estos días de paz y amor, quién no ha sentido en algún momento la necesidad de escapar, no sé, al lago Malawi. En su lugar, hemos respirado y contado hasta diez (cien en algunos casos graves), o a partir de ahora podemos repetir el mantra: "Keep calm and carry on".

Happy Boxing Day.

24 de diciembre de 2011

Feliz Navidad: así lo vio Mini

9 divagues


Los amigos que han recibido esta postal, diseñada por nuestra ínclita hija Mini, han sido un clamor corroborando la similitud en el trazo de la nueva artista y el de su padre, del que claramente sigue los pasos. Alguno ha tenido la desfachatez de contestar con un "No se admite un cuadro del Peda como crisma".

Mini nos ha contado que se trata de una chimenea, motivo muy navideño, y que las tres haches son el archiconocido "Ho Ho Ho" de Santa Klaus. El padre nunca explica su motivo de inspiración, así que claramente, la civilización progresa.

Felices días, divagantes.

23 de diciembre de 2011

Con calzador

17 divagues
Una de las cosas que siempre me ha gustado ha sido la publicidad. De hecho en un momento de mi vida coleccionaba anuncios, grabados cuidadosamente en vhs y me tragaba el festival de publicidad de Cannes entre otros. 

Ha circulado estos días por la red un anuncio de una conocida marca de embutidos que si no recuerdo mal se estrenará mañana, día de nochebuena. No es casualidad que lo estrenen mañana. Coincide con el tono de amor universal que le quiere dar esa voz en off y la música del argentino Andy Chango. Ha recibido buenas críticas y ha sido hasta noticia en los informativos, trending topic en twitter etc. El spot, a mi parecer, tiene el único mérito de haber reunido de una atacada a muchos cómicos de este país, algunos de los cuales se llevaban "presuntamente" mal. De ahí el morbo que genera. Algunos son viejas glorias, otros pocos siguen en activo y otros han cambiado su profesión y son actores. Si de reunir a cómicos se trataba, faltaban a mi parecer otros muchos: Cruz y Raya o los geniales Faemino y Cansado, Arévalo, Marianico el Corto, la sin igual Mª Carmen y sus muñecos.... En fin, que todos, todos no estaban. Es más sólo sale uno de los dos integrantes de Gomaespuma. Pero eso es lo de menos. Lo que me jode, es el aire ese de paz y buen rollo (tipo anuncio de cocacola) y que se queda en caldo de borrajas. Me suena a las compresas con alas que te pones "en esos días". Por mucho Alex de la Iglesia que lo haya guionado la trama es cutre, un sinsentido nada creíble y no queda claro el mensaje a transmitir a pesar de que te lo digan explícitamente, lo cual es el colmo. Decir también que, aunque Gila tenía un humor característico, no me cuadra que sea el Maestro. ¡Vamos hombre! Además, ¿a qué van al cementerio? ¿A comer chorizo?

Lo cual demuestra que no siempre con unos buenos ingredientes se consigue un buen guiso. Nos lo meten con calzador porque no hay otra forma de verlo. 



22 de diciembre de 2011

¿Cuáles son los tres libros que más te han influido?

17 divagues
Sigue la vida trepidante en Vetusta. Hoy por la mañana hemos platicado con nuestro amigo J.A., que da clases en una universidad del D.F., una de nuestras ciudades tótem en este divlog. JA, aunque diga platicar, es vetústico y alguna vez ha entrado al divlog, -con un arma en la sien que no me temblaba un pelo-, por aquello de que la Historia de la Ciencia es su especialidad. Hoy se la he puesto de nuevo para que lea "Los detectives salvajes" (Bolaño, 1998). No se puede vivir en el DF sin haberse bebido ese libro.

Como nosotros, JA es uno de esos que vuelve a casa vuelve por Navidad y, aunque nos hemos ido encontrando por diversas latitudes, Vetusta sigue siendo, por todos nuestros pecados, el punto donde cada año nos ponemos al día de los eventos de los últimos meses, viajes, gente común, e incluso ritualmente recordamos que ya hace 17 de aquel año de la Expo donde casi morimos congelados en tiendas de campaña con un grupo de incautos de la univetusta.

Y cómo no, La Crisis y aledaños, y de rebote Enrique Peñas Nieto, futuro presidente de México, que en la feria del libro de Guadalajara, ante la pregunta que titula el divague, el pobre balbuceó, se atocinó, y acabó equivocándose de autor y para rematar mentó la Biblia. No hay que ir de divas, le puede pasar a cualquiera, pero si vas a la mayor feria del libro de Latinoamérica, no deberías habértela preparado? No sé, para no acabar así o diciendo "El mundo de Sofía" como otros.

Así que nos hemos liado a ver qué libros nos había influido a nosotros, y por influido no quiero decir gustado. Por influir quiero decir aquello que, en el proceso de lectura, dejó una pequeña indentación en nuestra manera de ver el mundo, y de estar en él. Manos arriba, JA: "Las venas abiertas de América Latina" (Galeano, 1971). Peda: "Ask the dust" (John Fante, 1939).

Cuando pienso en mis tres, llego a la conclusión de que todas fueron leídas en la adolescencia tardía o en los primeros años de la universidad. No son las que más me han admirado formalmente, ni las que considero mejores. Simplemente, en el allí y entonces me tocaron especialmente. Ahí van:

"The picture of Dorian Gray" (El retrato de Dorian Gray, Oscar Wilde, 1890)Cuando hacía COU, teníamos que leernos un libro en inglés para hacer un trabajo. La profe dio una lista y, al final dijo: “Y, para los que les gusten las emociones fuertes, El retrato de Dorian Gray”. Casi toda la clase leyó “El viejo y el mar”, pero a mí, si me ponen semejante capote, entro. El libro no solo no me decepcionó, sino que el famoso wit wildesiano me atrapó. Lord Henry Wotton, el diablo que compra el alma de Dorian era-y sigue siendo-el tipo con el que me gustaría tomarme un té interminable en The Grovesnor. El mío (y es de los pocos libros que he releído, para ver si era un espejismo) no es un libro con subrayados, sino un subrayado con alguna línea en blanco. Es más, es el libro con el que comencé a subrayar: no tenía sentido seguir anotando en un cuaderno al lado, cuando todo el libro te envuelve así.

Historias de Cronopios y Famas” (Julio Cortázar, 1962).Este divlog está lleno de referencias cortazarianas porque, en conjunto, tal vez sea MI escritor. De entre todos sus libros he elegido este para el tema influencia, aunque cómo olvidar todos sus libros de relatos, y Rayuela, Los premios, Libro de Manuel, en fin… Pero escojo los Cronopios porque conecté con su sentido del humor inmediatamente, como si El Gran Cronopio y yo fuéramos vecinos de escalera, y tuviéramos un pasado común, lleno de referencias compartidas y bromas internas. Cortázar había escrito aquello años antes de que yo naciera, y ya sabía que años más tarde lo que de verdad me gustaría ir a tomar su famoso scotch de las cinco con él, y Charlie Parker de fondo. Su sentido del humor es el que quisiera fuera el mío.

Cows, Pigs, Wars & Witches: The Riddles of Culture” (Vacas, cerdos, guerras y brujas. Marvin Harris, 1974)Ahora vendrán académicos de la antropología y me dirán que Harris “está muy superado”, pero el shock que supuso para mí Harris en su momento fue de tsunami. No por lo que aprendí de nuevo, que lo hice, sino porque puso todas las piezas del rompecabezas en su lugar justo. En el desorden de mis lecturas, experiencias, ideas, hubo, de pronto, un modelo de pensamiento que, simplemente, encajaba. Harris me influyó no sólo a nivel personal, sino que parte de la profesional que soy le debe algo, la que rechaza esoterismos modernos, espiritualidades disfrazadas de progresía, procedimientos sin validación. Con Harris me hubiera gustado viajar por el mundo, con mi cámara colgada al cuello. Pero eso sería otro divague.

Divagante, manos arriba: cuales son los libros que te han influido?

20 de diciembre de 2011

Su cara (no) me suena

12 divagues
Cuando vuelvo a Vetusta siempre me pasa lo mismo: paseo por sus calles y me cruzo con infinitas caras del pasado. Mira, ese estudiaba conmigo, aquella era prima de tal, hui qué bigote, ay qué calva, oi, qué carrito gemelar... aunque en su mayoría no recuerdo, me suenan vagamente y no sé de dónde. Da miedo ver cómo algunos han cambiado, a ver, let´s face it, envejecido, y como muchos parece que se toman muy en serio a sí mismos (entono mea culpa por lo primero, pero no lo segundo). Es lo que tiene una ciudad medieval, digo mediana: supongo que si vives en ella acabas todo el día saludando (agotador, eso es una jornada laboral de por sí). Pero es que hasta en Londinium te encuentras a gente, no vayamos de divas, y si es totalmente fuera de contexto, hace una ilu!

A veces me he quedado mirando a alguien un nanosegundo más allá de lo socialmente correcto (disociando, que dirían los pros), el equivalente a un ordenador que está cargando una página, intentando localizar. Si me pillan, siempre sonrío y paso de largo. Esto es muy inglés: siempre me chocó al llegar a la isla como las ancianitas venerables (las misma que ponen cianuro espumoso a sus maridos en la casita de la campiña tras una Navidades todas contención y amabilidad) te sonreían por la calle mientras empujaban su andador. En Londinium pasa menos, pero aún ocurren sonrisas en la parada del bus, sobre todo con las entrañables middle classes (el Peda dice que a él no le pasa, hombress!). Sin embargo, en Vetusta, sonreír a un desconocido descoloca, y si va agarrado de su mujer, presiento que te puedes ganar un paraguazo. Ya hablé una vez del "talante" vestustiano: dicen que la orografía nos marca, y ese viento imprime todo menos dulzura en el carácter, aunque también una campechanez que a ratos dan ganas de embrace (que viene a ser casi abrazar, pero no del todo).

Ah, olvidé lo del viento (totalmente Brassens en Vetusta) que aterrizando el otro día nos dió la bienvenida. No se puede enviar a un piloto cualquiera a volar a esta ciudad, oiga. Hacen falta muchas tablas para sostener el avión con esos bandazos que hicieron gritar a la mitad del pasaje, lleno de Becas Orgasmus aún con acné (cómo son los universitarios tan pequeños? yo que en mi mente aún soy una de ellos, Peter Pan complex) y alguna familia como nosotros, que ha resistido y sigue allí tras el par de años de becaorgasmus/aprender inglés/master de rigor.

Pero divago. Yo venía aquí a escribir sobre el completo reverso de "su cara me suena y no sé de donde", que ocurrió el Saturday Night (fever): "su cara no me suena pero sé qué música le gusta, cómo se llama su madre y de qué pie cojea". Porque esto viene a ser el mundo del bloguerío. Un par de emails y, de repente, te encuentras en una de esas situaciones en las que has de identificar a alguien en un bar por lo que les has leído en los pasados dos años (dos años! oh-my-god). Como punto de partida inicial solo tienes la edad, el género (sí, el género, basta!) y los prejuicios: "piensa así luego su fachada será asá". De esta manera, No y Di se lanzaron, a la identificación de la especie "bloguerus apasamontañatus", azorando en el proceso a la población masculina del local. La cosa iba más allá que las sonrisas de unos párrafos más arriba, eran barridos en toda regla. Serán esos? Estos no, seguro (hablo de la pareja de como mucho treintañeros con corbatitas a lo Pulp Fiction, todos peinaditos con su camisita y su canesú, que se nos pusieron a hacer ojitos, para escarnio y cachondeo del resto de nuestro grupo). Cuando la mofa era ya un clamor, se hizo evidente que había que pasar a la acción, así que ahí me tenéis, espetando al primer posible:
-Eres Viveiró?
-Qué?
-Viveiró? Estooo.. nada, perdona.

Algo así como mi confusión en México con Tonino, pero este fue menos desagradable. Segundo intento. Tenías que haber esperado unos minutos, Di, eres impulsiva: ahí lo tienes, con la camiseta del Instituto Cervantes, esa con una @ tamaño natural. Eres Viveiró, esta vez aserción, sin interrogante, y él, sí, y mira este es Txelos y este el amigo NHG. Y mi disco duro cargando toda las letras y las entrelíneas en esas caras mientras pretendo que es un encuentro normal.

Hay gente que se cree infalible en las primeras impresiones, no soy una de ellas. Claro que, quién llamaría a esto una primera impresión. 

11 de diciembre de 2011

Dos años, 3 días, 4 horas de divlog

25 divagues
Es terrible, lo sé, pero me olvidé de divagar con fuegos artificiales el 8 de diciembre, el día que hacía dos años que Diva y yo nos lanzábamos sin red a esto del divlog. Pero más vale tarde, sobre todo porque hoy hace dos años, tres días, y seguro que 4 horas del primer divague, uno de Diva titulado "Divagan2" y del segundo, uno mío "Diva y Di". Los acabo de releer y se me ha puesto una sonrisa en la cara.

En estos dos años (ya parezco un programa de esos de fin de año en el que rememoran los terremotos de los últimos meses) hemos divagado sobre nuestros polluelos: Rey, Nina y Mini, sobre montones de películas, hemos colgado canciones, hemos hecho crónicas de libros, hemos compartido nuestro diario, nuestras vidas en un punto indefinido de la península y Londinium. Hemos hablado de política (y, por lo tanto, nos hemos enganchado), y tras la primera vez alguien dijo "política, se acabó el blog". Afortunadamente se equivocó, aquí seguimos. Hemos colgado fotos de sitios por los que nos perdemos, o hemos intentado describirlos con palabras. A ratos nos hemos acordado del pasado, de lo que hacíamos de niñas, de adolescentes, en la uni, de nuestr@s herman@s, nuestros Consuerte y Peda.

En estos dos años, hemos tenido terneritos, psicoanálisis, los 80, Horror Hits, arquitectura, México, besos, sustos, Paco Ibañez, karaoke, granjas, elefantes, Banksy, pavos, sobresaturaciones, miedo, trenes, prohibiciones, excesos, versiones, olas, California, poesía, huelgas, bodorrios, tormentas, promesas de vernos, poesía,...

En estos dos años hemos conocido a gente que ha pasado por aquí, y para daros las gracias, ahí va un regalo que espero os saque una sonrisa. Un minuto de "Kick-Ass" (Vaughn, 2010), una peli de superheróes que me gusta, por su humor negro, por su violencia estética Tarantino, por esta canción...

Porque las Divas MAKE ME CRAZY!

6 de diciembre de 2011

"Tenemos que hablar de Kevin" o el eterno debate nature-nurture

44 divagues
Me negué a leer el libro. El tema: un niño que ES intrínsecamente malo, que nace malo- algo así como el de "The Omen", pero sin el 666 tatuado en occipucio- y una madre que, a través de cartas, intenta explicarse y explicárselo. Fue un superventas en el Reino Unido. Una compa de trabajo conoce a la editora que cuenta que Lionel Shriver, la autora, es una tía rarísima. Un poco en el espectro autista, extraña en su manera de relacionarse.

Me negué a leer el libro porque no me gusta la idea de que un niño nazca malo. Lo que quiero es creer que la sociedad los hace malos, que la injusticia los modela, que la falta de oportunidades les da la única manera posible de estar aqui, que es odiando. Me parecía que está mal que se venda la maldad intrínseca sin mayor reflexión a las masas.

Luego oí hablar de la peli: "Película del año" decía un crítico. Ademas , con Tilda Swinton, una actriz que casi siempre me da miedo, en el buen sentido. Hace poco la escuché en una entrevista decir que en la peli no habían intentado explicar ni explicarse, sino describir el estado mental de Eva, el personaje que interpreta. La directora, Lynne Ramsay, lo ha conseguido, y ha filmado la peli con saltos temporales que le dan un ritmo trepidante. Estás en la cabeza de Eva, que piensa, que siente, que sueña. El flashback más enloquecido puede no haber ocurrido más que en su mente. El rojo está presente desde las primeras secuencias en las que Eva es totalmente ella mientras participa en la tomatada de alguna localidad de la península, y continúa en forma de filtros dando toques de urgencia totalmente asfixiantes. Cuándo deja Eva de ser ella? Colgar la mochila. Ser madre. El mayor tabú: la madre que no quiere a sus hijos. La casa minimalista casi clínica. La culpabilidad. El trabajo desapasionado. El autocastigo. Algunos de los lugares que una no quiere visitar jamás.

Me negué a leer el libro, pero luego llegó la peli: ya no me podía escapar. Y lo sé todo -pese a que a los progres nos gustaría creer que todo es producto de la cultura, a veces la biología es tozuda. La psicopatía, sin ser una enfermedad mental, es algo con lo que se nace, como el temperamento. Falta de empatía, egolatría, ningún remordimiento, incapacidad de ponerse en la piel de otro, sensación de grandiosidad, usar a la gente como objetos... todo esto muchas veces unido a un encanto superficial que acabara siempre en manipulación. Porque para ellos, los otros son un medio para su fin. El haber nacido en una situación de pobreza desesperada puede crear chavales con comportamiento antisocial, como los sicópatas, pero la diferencia entre ellos era que estos últimos presentan con Callous Unemotional Traits, que resumen un poco la frialdad y falta de empatía por los demás. Y esto es genético.

No todos acaban en asesinos en serie, y menos mal, porque según Hare, el 1% de la población presenta con estos rasgos. Pero los hay que nos les importa pisar una publicación al investigador de al lado, o tomar el crédito por el trabajo de otros. Los hay que nos les tiembla un dedo al desalojar a una familia pobre de su casa, no necesitan ninguna justificación. Simplemente, no pueden sentir na-da por el otro.

La narrativa de la pelicula explica muy bien estos rasgos en Kevin, similar en el proceso al Mark de "What I loved" de Siri Hustvedt, del que ya divagué. Pero así como Hustvedt daba alguna pista sobre el origen del problema en Mark, aquí nos deja completamente a nuestra suerte, dentro de la mente de una madre que, a fuerza de no entender, acaba haciendo algo poco comprensible. O tal vez no.

Hay que verla.




4 de diciembre de 2011

Save it for a rainy day

7 divagues
Dicen que a las que fueron góticas en su adolescencia aún se las reconoce décadas después en la oficina por el eyeliner un poco demasiado marcado en los laterales. A las antiguas rockeras, como nosotras, por ciertas veleidades country.

Como The Jayhawks. Esta canción de su album de 2003 "Rainy day music" me encanta.

Don't look so sad, Marina
There's another part to play
Don't look so sad, Marina
Save it for a rainy day