28 de diciembre de 2013

Hagas lo que hagas...

21 divagues
Hoy, tomando café (té) con un grupo de viejos compinches, una de mis amigas nos ha contado una anécdota que a la di-reportera le ha dado para comentar: "Esa historia me daría para un divague si no me leyera ninguna interesada". Siempre con la antena. "Pues no digas los nombres", ha dicho Marisa, otra de mis amigas y activista del divlog. Vale, no insistan, ahí voy.

Resulta que nuestra amiga cada vez que va a pasar unos días a casa de sus suegros en vacaciones... cómo decirlo así sin rodeos: vamos, se olvida de las bragas. Total que se presenta en otra ciudad en días festivos sin ropa interior por despiste u olvido común. Su suegra, amable, se ofrece a dejarle su ropa interior pero hay un pequenio  problema. No es este un divague-con-intenciones sicoanalíticas (ambas se llevan muy bien, y el siconálisis ya sabemos que solo atiende a oscuridades), más bien un divague de interesante-choque-generacional.

La suegra de mi amiga un día soleado hace muchos anios probó una tanga y nunca miró atrás. Es como el cacareado "when you try black you can never go back", pero con ropa interior. Pero mi amiga lo intentó  con el tanga y, según nos cuenta, "se le metía la cuerda por ahí" (a ver, no se le metía, es que VA por ahí), y, lo más importante, "se le enfriaba el culo". La hipotermia gluteal, máxime en esta época del anio, es todo un tema, y no-negociable. Si la situación resulta cómica, que se lo digan a mi amiga que ya se enfrentaba a los boxers de su pareja con tirantes como la opción hasta que abrieran las tiendas. 

Pero entonces a la suegra se le abre una luz: tiene un par de bragas normales, negras, de algodón. Perfectas. A nuestra amiga se le llenan los ojos de lágrimas.  Y además aclara: "Están sin estrenar. Me las compré cuando me operaron para llevarlas al hospital". Ya se sabe cómo las gastan en los hospitales, a quién no le han dicho en casa "no puedes ir con esas .... (aquí se aniada lo que se quiera según género o prenda inmunda que nos ocupe", porque si tienes un accidente y acabas en el hospital, qué?"

Estas vacaciones nuestra amiga se ha vuelto a olvidar -ritualmente- esta prenda, desoyendo el refrán castizo: "hagas lo que hagas, ponte bragas". Refrán del que pasa su suegra moderna olímpicamente, que solo se las pone para la situación que-viene-el-lobo-hospitalaria.

Qué cosas tienen mis amigas! 

24 de diciembre de 2013

23 de diciembre de 2013

Si yo fuera como ellos (nueva ley del aborto)

38 divagues
Qué mala suerte estar en la península estos días: lo que me está tocando leer y escuchar a tenor del aborto. "Argumentaciones" que pensaba que no se iban a tener que escuchar de nuevo en el Siglo XXI.



La Madre Elisa del colegio ha vuelto. Aquellas sesiones de "Formación" (una hora a la semana de adoctrinamiento) donde se explicaba lo terrible del divorcio, lo horrendo de la eutanasia, lo deplorable que era el aborto. Propaganda. Se lo tomaban en serio: habían editado las monjas un libreto que tenía hasta vinetas para que lo entendierámos mejor: un bebé hasta con pestanias en la placenta sufriendo los distintos tipos de aborto. Recuerdo dos: uno en el que la punta de un cuchillo asomaba por una parte de la bolsa y el ninio había sido descuartizado, una mano por aquí, la pierna por allá, y otro en el que el ninio aparecía arrugado, como quemado, mientras introducían una solución salina. A una companiera la tuvieron que sacar de clase porque se mareó. Solo con el relato y las vinetas. Imagino a la monja y la congregación brindando: éxito total. Todas salimos pro-vida, en lugar de anti-monjas.


Qué mala suerte tener que escucharme otra vez argumentos similares, y lo que es peor, del mismo nivel que las Madres usaban con ninias de BUP. Pero igual casi mejor, porque cuando estoy en el Reino Unido y veo estas cosas que pasan en la península, siento una tremenda verguenza ajena. Vienen los ingleses, o neozelandeses, o franceses, o nórdicos de mi entorno y me dicen, "oye, has visto lo que está pasando en Espania??" A ver si así se les olvida y para cuando vuelva, no tengo que justificar nada, no tengo que explicar que la mayoría aquí no es así.






Como decía, todas salimos del colegio "pro-vida, qué movida!", pero pronto, a medida que una crece, lee, piensa, ve, viaja, conoce, sufre, ver sufrir, se pone en la piel de otro, y aprende que hay algo llamado "evidencia científica",   empieza en su cabeza a contra-argumentar con Madre Elisa. Y supera BUP. Porque en el proceso anterior lo que ocurre es dejar el zoom y pasar al gran angular. Así que más de 20 anios tras haber dejado el colegio,  los argumentos del gobierno y del señor de la asociación pro-familia y de todos los demás parecen dignos de persuadir con suerte solo a buperos. 

Veinte anios después veo que está claro que los que apoyan cierto modelo de familia (el suyo, para todos) piensan que traer a un hijo con, por poner un ejemplo, el síndrome de Lesch-Nyhan, al mundo es hacerle un favor a ese ninio. Este raro síndrome se caracteriza, aparte del trastorno cognitivo, entre otras cosas, por que el ninio se auto-inflige lesiones de una manera compulsiva e incontrolada. Empiezan mordiéndose la lengua, los labios y esto progresa a otras partes del cuerpo. El pronóstico es terrible, mueren en la primera o segunda década. Si yo fuera como ellos (ahí van sus portadas), pondría aquí imágenes de ninios con este síndrome, y aseguro que nadie las olvidaría. Pero no soy como ellos. 


Yo no las he olvidado, ni tampoco lo que debe suponer ver sufrir así a un hijo para sus padres. Si los "pro-mi-familia" nos acusan a los pro-elección de asesinos ("Matar vuelve a ser delito en Espania", titular), yo opino que es un acto de crueldad el observar, pasivamente, porque nada se puede hacer, no  hay tratamiento, estas dos décadas de no-vida. La vida humana no es, para mí, agrupaciones celulares haciendo su trabajo. Es algo más. Pero no es solo que ellos quieren ganar el cielo observando con parches paliativos (que a ver qué estado paga ahora, pero ese es otro tema) el sufrimiento de sus hijos, es que además se arrogan el derecho de imponérselo a los demás. En mi opinión, esto no solo es abusivo para quien no lo quiere, sino también con sus propios ninios enfermos, ninios a los que no se les puede preguntar si están contentos con esa vida porque su retraso mental les impide discernir. Pero nadie les obligará a ellos a abortar.

Hay miles de síndromes crueles, terribles, no solo el Lesch-Nyhan. Lo que da más pena y mucho que pensar es constatar (y esto es un dato, no opinable),  que la tasa de abuso físico y emocional al menor es más elevada en casos de enfermedad del ninio. Si has llegado hasta aquí leyendo y estás intentando ponerte en la piel de esos padres... tampoco eres como ellos. 




19 de diciembre de 2013

Qué hacer cuando te encuentras con un famoso (Mi encuentro con Cillian Murphy)

20 divagues
Salir y entrar en Londinium siempre supone un pequeño trauma, especialmente, salir. La principal causa de ansiedad al dejar la isla es "dormiré hoy en Destino". Múltiples factores diabólicos compiten para que esto no ocurra: fallo de señal en el metro, trenes cancelados, tráfico, et al. Luego están Los Elementos: nieve en Londinium impide despegar, niebla en Vetusta impide aterrizar. Y también que te cambien el horario del vuelo y no te enteres, pero esta es otra historia, divagada ad nauseum aquí. Generalmente se logra escapar.

Ayer fue tal día, pero no haré sufrir vicariamente al divagante con una serie de anécdotas destinadas a olvidar cuanto antes- con que una persona (moi) sufra de flashbacks es suficiente. Pero es que ayer, además de la obligada conversación a la que asistí de mis dos compañeros de fila en el vuelo, en el aeropuerto encontramos un "famoso". La "obligada conversación" me daría para un "divague social", o incluso un "divague-testimonio", porque me puso algo triste escuchar a esos dos chavales, que están por diversos puntos de la isla, uno empezó fregando platos, y ahora está contento porque gana más de lo mínimo en una obra. Otro de un pueblo de Navarra, que evita Londinium porque "no se haría con la gran ciudad, dicen que cuesta cinco años acostumbrarse".  Ambos con novias extranjeras, polaca, francesa. El del pueblo que no había podido volver desde hacía un año, y estaba deseando ver a su familia.
 
Pero divago: yo venía hoy aquí a hablar del famoso. Porque justo delante nuestra, en la fila de seguridad estaba Cillian Murphy, el actor irlandés. Conocí a Murphy en 2002, en el thriller post-apocalíptico "28 days later" de Danny Boyle. Esta peli ha dado una de las imágenes más icónicas de Londinium en cine de los últimos anios (abajo): Cillian sale del hospital de St. Thomas con pijama de quirófano para encontrarse con una ciudad arrasada y desierta. Boyle ha contado por ahí las filigranas necesarias para poder filmar el puente de Westminster como en la foto.



Famosa escena de "28 days later"
 Ya he contado lo que me gusta el director de Trainspotting en el divlog, pero en la peli de zombies descubrí a Cillian, y en concreto sus ojos. Tiene los ojos azules más impactantes que recuerdo, son prácticamente fluorescentes. Su cara puede gustar más o menos, y eso me interesa: no es un guapo de libro. Pero sus ojos hipnotizan, simplemente quieres mirar más. Luego le he visto en pelis como "The wind that shakes the barley" (durísimo Ken Loach), "Sunshine" (Boyle de nuevo), o las que, bajo la apariencia de blockbuster Christopher Nolan logra que tengan miga como "Inception" o "The dark knight", y siempre me pasa igual: quiero zambullirme en la imposibilidad de ese azul.

Ayer, en la ingrata fila de seguridad, mientras buscaba los líquidos y me preparaba para las comedias de rigor, botas, cinturón, baile un aurresku... de repente algo me deslumbró. Una vez que me repuse del flash, vuelvo a mirar y... no es posible:  los ojos de Cillian, ahí, a dos metros.

Peda, mira, es Cillian Murphy! Quién? Sí, el de.... etc etc. Ah, sí. Qué hago? Quiero decirle algo, pero, qué? "Me gustan tus pelis", con cara de boba. "Nos hacemos una foto para mi blo?", con cara sicópata. "Me firmas aquí mismo, en el libro que estoy leyendo?", con cara friki. 





Cillian no es alto... creo que es más bajo que yo (esto siempre me sorprende de los actores, cuando vi a Javier Bardem me chocó, me lo imaginaba un armario). Es muy delgado, poca cosa. Va con un gorro de lana como de mendigo, y ropa de lo más normal. Zapatos de cordones muy usados (que tuvieron que pasar otra vez el scan de seguridad). Viaja con su mujer y dos hijos. Una familia que no llamaría en absoluto la atención, nada de glamour.


Hoy leo en wikipedia que odia la alfombra roja y todo lo que tenga que ver precisamente con ese glamour o ser una estrella. Vive en el norte de Londinium y supongo que iría a Cork de Navidad. Me alegro de no haberle dicho nada: probablemente no es lo suyo hacerse fotos con fans en el aeropuerto.

Hay un momento, cuando ya están a punto de irse, en el  que nuestros ojos se cruzan de nuevo. No sonrío y, pese a seguir queriendo mirar más y más, desvío la mirada: espero que entienda que lo sé todo y no quiero molestar. Si el conjunto puede pasar desapercibido, esos ojos no, no son de photoshop: son en la realidad tan increíbles como en la pantalla.






16 de diciembre de 2013

Conde Boira

19 divagues
Ya esta aquí como cada año, fiel a su cita, llenando todo con un velo helador y misterioso.

La boira. La niebla.

Vuelven las noches felinas: "las horas se vuelven de plomo ya no sale el sol".









15 de diciembre de 2013

Paul Klee, según Mini

10 divagues
Brown ? Striving at Right-Angles
[braunes ? rechtw.strebendes Dreieck ] 1915, 71


10 de diciembre de 2013

"Gravity & Semi-Nudity": La gravedad de ir ligera

28 divagues
El sábado fui a "la mayor pantalla del UK" (70 metros de nada), el IMAX, a ver "Gravity", la última de Alfonso Cuarón. Es solo la segunda vez que visitaba el IMAX (ese cine cilíndrico en Waterloo) porque no me interesan las pelis en 3D. Claro que "Gravity" hasta los críticos 3D-fóbicos decían que había que verla allí. Precisamente el documental que me llevó allí hace años iba también del espacio. Las razones por las que no hago 3D las podría contar en otro divague. Hoy es que me queman los dedos con "Gravity".

No voy a hacer un divague típico de película. No voy a entrar en la fotografía: maravillosa la tierra desde allá arriba, las puestas de sol... por no hablar de lo que se ve mirando para el otro lado, las estrellas y el infinito... wow, realmente espectacular. 

No voy a entrar tampoco en análisis metafóricos de la peli.  Los sesudos encuentran metáforas de "re-nacimiento cósmico", "vértigo interior y exterior", vida, muerte... total que al final todo se reduce a lo mismo, ya lo decía el tío Sigmund: Eros y Tanatos

No voy a entrar en los miles de homenajes, citas, referencias a tantas y tantas pelis del espacio: desde "2001, Una odisea en el espacio" hasta "Solaris", pasando por "Moon", "Alien" y demás. Creo que iría a repetir cualquiera de estas, así lanzándome a la piscina, antes que "Gravity".

Dónde voy a entrar? (y de puntillas que ya es tarde) Cualquiera que me haya leído un poco ya podrá imaginar por dónde van los tiros, así que dejémonos de rodeos: Sandra Bullock se quita un traje espacial de la hostia (y perdonen mi francés), un mono de dos piezas mastodóndico, que parece que están valorados en un millón de dolares porque son como "una nave espacial de un hombre" (en este caso mujer) y... qué lleva debajo? Camiseta de tirantes  gris claro (un "vest") y unas bragas tipo culotte azul marino. Really? No entiendo nada y sigo con mi perplejidad a medida que la veo nadando, cual sirenita Disney por los distintos compartimentos de una nave espacial. En bragas y camiseta, ole tú!

Qué piensa una feminista de la vieja escuela cuando ve a una científica que de nuevo debería ser una gran oportunidad para nosotras y nuestras hijas como modelo? Piensa: Lagarto, otra vez nos la han metido. Parece que los científicos se han quejado de que la peli no es totalmente precisa con Su Tema. Bien, no es un documental, tal vez haya que hacer alguna concesión. Pero las mujeres, durante la peli ya tenemos que hacer varias concesiones con Lo Nuestro, como que siempre somos las aprendizas (Clooney, el cautivador y relajado galán de Nespresso de siempre, y experimentado), las preocupadas-gruñonas (Clooney sigue paseándose con genial música country de fondo, que alguien, creo que ella, le hace apagar), las que acaban repitiendo que nadie les enseñó a rezar (como si esto fuera un problema), las que son salvadas porque Clooney salva hasta en sueños.

Decía, tenemos que asumir todo eso, y abrazar la pantalla del IMAX porque es todo tan bonito. Pero lo que ya me toca las pelotas es que, en una peli más, una tía tenga que salir en bragas cuando se quita nada menos que un traje espacial.

Aún así, me documento. No vaya a ser que me tenga que callar la boca porque en el espacio van todos ligeros de ropa. Y caigo en una atículo del Guardian sobre Chris Hadfield, el famoso astronauta que grabó el "Space Oddity" de Bowie desde la órbita-vídeo que pueden adquirir al fondo del teatro, digo al final del divague-, que cuenta cosas muy interesantes (tanto los detalles prácticos como los retos a la fortaleza tanto física como psíquica requerida para embarcarte en semejante aventura). Total que Hadfield me confirma que ningún astronauta está tan bueno en el espacio como la Bullock, porque, además de lo que mi sentido común sospechaba (llevan un "liquid cooling garment", algo que edulcore las temperaturas extremas), también llevan-atención- pañales. Sí, fue bonito ver llorar a Bullock y sus lágrimas flotadoras, pero hay más cosas que flotan. A mí que me gusta Clarice Starling porque nunca sale en bragas... ah, heroínas de las de antes.


Confirmada que las mujeres hemos perdido una nueva batalla, voy a cerrar mi labor de documentación por hoy y oh, llego a esto: "Gravity 'celebrates presence of God' say US Christian reviewers" (Gravity celebra la presencia de Dios, dicen críticos cristianos yankis"). Justo: salí del IMAX pensando eso, es obvio. Total que, como siempre, el paisaje está en los ojos, cada loco con su (nuestro) tema: Dios, bragas, eros, tanatos.


8 de diciembre de 2013

Madiba: In memoriam

17 divagues
No voy a escribir nada sobre Nelson Mandela que no se haya dicho ya, solo una anécdota. Para mí, la manera cómo estos "grandes hombres" se relacionan con los que en la escala social hemos puesto más abajo dice mucho de ellos. Cuentan que en una visita a Downing Street (creo, pero puede ser otro lugar) habló un rato con alguien del servicio, le preguntó por su familia, esas cosas. Pasados los anios, otra vez allí le fue a saludar, recordando su nombre.  

Solo quiero colgar unas fotos que hice ayer de su busto en Waterloo que hice ayer para decirle GRACIAS.






5 de diciembre de 2013

En un salón francés

21 divagues
En estos días en que en los colegios andan de representaciones varias, que si teatros, que si villancicos, corales..., en el de mis pollitos realizaron un mercadillo navideño con el fin de recaudar fondos para un fin noble. El mercadillo estuvo amenizado por infantes que tocaban instrumentos musicales con bastante gracia la verdad.

Diva tiene un pasado musical que se vio truncado por pereza o por ignorar que había algo más allá del piano. Así que hoy, observo con envidia a los pollitos diestros que enlazan nota con nota y encima suena bien. Ay! por qué no existían la travesera, la viola o el ukelele cuando yo solfeaba....

Aún así alguna cosa pude tocar en el inamovible y poco popular piano. De entre lo que aprendí y que sonaba bien me encantaba una pieza muy sencilla que siempre creí era de compositor anónimo. La aprendí y la tocaba de oídas y me parecía preciosa.

Pues bien, estándo inmersa en el mercadillo navideño lleno de pollitos, anuncian que un pollito virtuoso va a tocar un minuet de un tal Johan Krieger. Lo escucho y... magia. Lo tengo. Veinticinco años después.



4 de diciembre de 2013

Macbeth: Supersticiones en torno a "La Obra Escocesa"

27 divagues
Macbeth es la obra maldita de Shakespeare: de acuerdo con la superstición de la gente del teatro, decir el título dentro de un recinto teatral causará una maldición. Por ello se le llama en su lugar "The Scottish Play" ("La obra escocesa"). 

Me encantan todas las posibles razones por las que este es el caso: porque la que hacía de Lady Macbeth en la primera representación murió en el escenerio, porque Shakespeare robó algunos de los versos del conjuro (abajo la versión de Welles, que da mucho miedo) a unas brujas verdaderas a las que no les gustó la obra, que un actor murió en escenario porque le clavaron una daga real en lugar de la de broma, que les robaron a las brujas el caldero... y suma y sigue.


Por supuesto, también hay antídotos para romper la maldición. Si se te escapa, simplemente tienes que salir del teatro, dar tres vueltas, escupir sobre tu hombro y varias danzas más hasta que te inviten a entrar. A mí esto ya me suena a ritual ideado por un obsesivo-compulsivo. Y ya se sabe que lo peor que hay es cooperar con sus rituales. 

No tengo supersticiones, porque no me dejo tenerlas. La manía de la racionalidad y esas cosas. Sin embargo, en las situaciones en las que recuerdo un mínimo fastidio remotamente relacionado con lo supersticioso es cuando he sentido que no tengo ningún control. Aviones?  No, conmigo es mucho más tonto: cuando en el trabajo tengo que estar localizada por la noche,  no me gusta que la gente me desee "que sea tranquila". Tranquila es la palabra tabú en mi caso, así como "buena suerte" lo es para los actores (que han de decir "mucha mierda" o "break a leg"). No sé de dónde viene: alguien me pasó el rito iniciático, o sufrí alucinaciones en una noche particularmente horrenda, o bien el conjuro que eché en preparación noche no gustó a las brujas...

Macbeth es mi obra favorita de Shakespere (de las que he leído, porque pese a tener El Libro Gordo de sus Obras Completas, el Bardo siempre se me ha hecho duro). Macbeth me la introdujo Roberto, mi profe de inglés cuando hacía el último curso de la Escuela de Idiomas. Roberto era un señor de más de 70 años que daba clase con bata blanca y que, congruente con el disfraz, era de la vieja escuela. Casi memoricé el guión de "Casablanca" de tantas veces que nos ponía trozos. De Macbeth recuerdo su ilusión al hablarnos de estos versos maravillosos que me llevaron a leerla entera, y a darme cuenta que ese mito del inglés no-pasional debía ser un cuento chino:Macbeth, horrorizado por la culpa, se mira las manos con las que ha asesinado, y se pregunta si las aguas de todos océanos podrán limpiarlas. No, su acción es tan atroz que antes sus manos teñirán el mar que un día fue verde de rojo. 

What hands are here? Ha! They pluck out mine eyes.
Will all great Neptune’s ocean wash this blood

Clean from my hand? No, this my hand will rather

The multitudinous seas incarnadine,

Making the green one red.

El poder de esa imagen, el mar verde que pasa a ser rojo, sigue intacto en mí después de todos esos años. No he dicho "Macbeth" sobre ningún escenario, pero estoy dispuesta a subirme a uno a desear a todos "una noche tranquila". Siempre que no sea una de mis noches malditas.

2 de diciembre de 2013

Misa en Hamptom Court. Enrique VIII: divorced-beheaded-died, divorced-beheaded-survived.

34 divagues
En nuestra casa no creemos en Yísus. Mini, que va a un colegio aconfesional, ha oído hablar de los "christians", que son, según ella, los que llevan una "cris-cros" al cuello y creen en Yísus (Jesús). En su clase, Lucas, por ejemplo. Really? Lucas lleva un crucifijo? El que va a los cumples con una camiseta de los Ramones? No hay valores: lo siguiente son las "Sisters of Mercy". Pero divago: el viernes Mini vino del cole con que "quería creer en Yísus". Su padre le dijo que en casa creíamos en La Real.


Henry VIII en una sala de Hampton Court
Pero la cosa no acaba aquí, otra de las oscuras fascinaciones de Mini (no había que esperar q la adolescencia para esto?) es la monarquía. Fueron de visita con el cole al Hampton Court Palace (el de Enrique VIII, en el suroeste de Londinium) y quedó hechizada. Como tenemos un amigo que vive al lado enseguida surgió el plan: "El hijo de Fulanita canta en el coro de la capilla real... podemos ir al servicio y de paso nos damos una vuelta por el palacio". 

Cuando un judío ateo dice "servicio" yo imagino algo así como prenavideño, unos cantitos tipo "Noel, Noel" (los villancicos en inglés ya dije que me gustan más que en castellano-será que no los entiendo) en un marco incomparable. Y sí, marco totalmente incomparable la Royal Chapel de Hamptom Court (precioso techo en azul y dorado, con angelotes trompetistas), pero mientras estamos entrando un señor trajeado nos pregunta muy sonriente si vamos a tomar "comunion". "No, thank you". Ay, admitirán turistas? 

Nos sentamos y entran desde atrás una tropa: los niños cantores con túnica roja y cuello de acordeón blanco, otros niños igual pero con camisón blanco por encima (tipo Infanticos del Pilar), hombres vestidos como los niños del camisón, un individuo con una especie de espada apuntando hacia adelante (soy consciente que desde el cuello-acordeón hasta la espada tendrá nombres técnicos que desconozco), alguno más que olvido, y el cura, que también iba de rojo con camisón blanco. Y con un anillo de sello en el meñique que en este país se ponen los de la upper class y que en mí tiene sistemáticamente un efecto emético.

Nos dan folletos y uno dice "The Chapel Royal, Hampton Court Palace: The Choral Eucharist on Sundays and Holy Days". Oh dear, abro y... esto tiene toda la pinta de una misa. Qué servicio ni qué servivio. Los niños empiezan a cantar. Como los ángeles, todo hay que decirlo. Y el marco, sí, incomparable. Pero a Mini le da igual: "Qué aburrimiento". Han pasado 3 nanosegundos.

Aburrimiento? Cuántas misas nos habíamos tragado su padre y yo a los cinco años? Y cuántas nos estaban esperando? Le doy la mano (siempre caliente) y miro hacia adelante. Pero mi mente se va al pasado, a todas esas horas desperdiciadas donde el único aliciente era cantar. Siempre me ha gustado cantar (a todo trapo), pero entonces miro al otro lado del pasillo donde hay un hombre de unos 70 a voz en grito "Glory be to theee, O Lordddddd"... oh, mi equivalente en el pasado, pero yo seguro que suavizaba con mi guitarra. Confío que nadie de esa época lee el divlog. 

Sigo "el servicio" con el folleto explicativo: "Blessed are they that are called to the Marriage Supper of the Lamb". Qué lenguaje es este, ahora mirado desde fuera: "la cena de matrimonio del cordero?" De verdad? Así esperan llegar a nadie que tenga menos de 70 años? Intrusiones de la Fashion a esa temprana edad en la que uno lleva un cacao y dice cosas como: "la oveja de Dios" o "cuándo comen la galleta" (por comunión, que es siempre buenas noticias porque la cosa está a punto de acabar). Y es que, aparte de los niños cantores, poca gente no jubilada hay en misa, digo "el servicio". Solo una familia con 5 hijos (de momento) que no solo se creen todas las cosas extrañas del panfleto ("to save sinners", "to drink his Blood, that our sinful bodies may be made clean by his Body", "his precious death" etc ) sino que además se tragan que hay que tener tantos como el Altísimo mande.

La música es preciosa pero, cuanto más miro el folleto, más similitudes le encuentro con una misa católica. Y luego van a comulgar? Pero los anglicanos no comulgaban, no? Qué mejor lugar que Hampton Court, donde Enrique VIII se separó de la inglesia católica para aprender esto. En esta iglesia existe la "Low Church", la conocida, la que no comulga y es la del pueblo llano y la "High Church", muy parecida a la Roman Catholic. Es una versión más conservadora que la de la Low Church, en la que se mantienen ritos católicos, y se resiste a la modernización. Pero es bastante más complicado que todo esto y a los interesados les remito a la wiki, porque yo me siento incapaz.

Todo por Enrique VIII... por cuyo palacio, guiados por Mini que se sabe todos los pasadizos a las cocinas, hemos vagado (y ahora, divagado). La mirada de la famosa pintura del rey gordo de los libros de textos me persigue, con las leyendas de sus seis matrimonios (divorced, beheaded, died, divorced, beheaded, survived...)

De camino de vuelta a casa. 
-Mini, Lucas tiene que ir a esto que hemos ido hoy todos los domingos, lo sabías? 
-No... 
-Aún quieres creer en Yísus? 
-Noooo, qué burrimientooo....

28 de noviembre de 2013

Que alguien me enseñe a ver cine clásico (Ménage à trois: Truffaut, Bertolucci, y yo)

34 divagues
Hoy ha caído en mi pantalla un blog (El bulevar de los capuchinos) que me ha recordado lo mainstream y cateta que soy en prácticamente todos los temas. En concreto, hoy la fustigación no-sé-nada ha venido por el lado cinematográfico. Mis lagunas con el cine clásico son ya tipo Ladoga, y este nuevo blog me lo ha recordado y además ha tirado por tierra, con muy buen humor, pelis que a las feministas sin imaginación nos hacen dar saltitos, como "Agora". Lo peor es que no me he podido enfadar, porque el tío, el tal Sr Snoid, se ríe en tu cara de una manera tan chic, que hasta te cae bien. Ahora que no nos lee nadie decir que en este blog seguirá siendo Lemuel, o Cesito. Pero mantengamos la farsa de Mr Snoid por un divague, por lo menos.

Total que tendré que seguir al cacareado Mr Snoid, con papel y boli, para ver si por fin alguien consigue que me siente a ver todos los clásicos del cine con la misma pasión con la que me tiro al sofá a leer los clásicos de la literatura. Algo falla para que a mí, que me encanta el cine (para los que nos gusta la fotografía, una buena peli es un festín: un encuadre tras otro), no me atrape (y hablo siempre en general, no me toquen "The wizard of Oz", "Casablanca", et al) una peli en sepia como lo hace una novela. Por supuesto que hay muchas de estas películas que son referentes, pelis que veía en casa en "Sábado cine", pero cuando un libro ha pasado el test de los años, por alguna razón entiendo y disfruto de su separación de los "del montón". Con el cine, también lo entiendo... sé que aquella peli fue la primera que filmó desde una bicicleta y esta otra la primera que plasmó en acción la sombra del cuchillo en lugar del ídem. Sí, con el cine, lo entiendo, pero a veces me parece "hard work", que dicen los ingleses.

La otra noche, viendo "Jules et Jim", el clásico de Truffaut de 1962, sentí esa desconexión. Inevitable hacer comparaciones con "The dreamers" de Bertolucci (2003), no solo por lo que me recordaban físicamente sus protagonistas (fotos abajo) sino por supuesto por algunos de los temas. Además, ambas pelis estan inspiradas en  novelas: la primera en la semi-autobiográfica del mismo título de Henri-Pierre Roché y en "The holy innocents" (de Gilbert Adair) la segunda. Añadir que la novela de Roché está basada en su relación con Franz Hessel y Helen Grund (padres del autor de "Indignaos" Stéphane Hessel, el mundo es un pañuelo).

Tanto "Jules" como "Dreamers" están muy enmarcadas en su contexto histórico: en la de Truffaut ambos chicos van a luchar a la Gran Guerra, y en la de Bertolucci tenemos de fondo el Mayo francés (ah, la pregunta de la máquina del tiempo: yo ya sé a cuándo iría).

Ambos decorados históricos son solo relativamente importantes: Jules y Jim temen haber matado al otro en batalla y los Dreamers ignoran la revolución de la calle, mirándose al ombligo (y a otras cosas) y viendo sin parar, precisamente, cine clásico. Curioso que la escena que "homenajea" Bertolucci es la de "Bande á part" corriendo por el Louvre y no la de "Jules et Jim" corriendo en el puente. Pero lo que mueve a las historias son las relaciones entre los personajes, que viven, en el fondo, separados de la realidad, en su propia burbuja. Como todas, asfixiante.
 
 Por si a alguien aún no le queda claro (pista: fotos), ambas pelis tocan relaciones a tres. No exactamente Ménage à trois ni triángulos amorosos ni tríos sexuales. Mientras lo escribo, me doy cuenta que son conceptos diferentes, y tal vez con una combinatoria básica entre amor y sexo (y amistad?), podríamos empezar a definir cada una... desde el sexo puro del trío sexual hasta.... y no sigo porque todo lo demás es complicado y no-puro (it´s complicated, como dicen por aquí), y no va de eso el divague. Pero lo que está claro es que en "Jules et Jim" no hay dos personas que quieren a una, y una que se debate entre los dos. Ahí es donde llega para mí la desconexión: si esto un día se vio como una metáfora de la libertad, de la frescura, de las posibilidades, hoy en día yo lo ví como una mujer increiblemente egocéntrica, probablemente con un trastorno de la personalidad y que no justifica con lo que piensa ni lo que hace, que haya dos tipos totalmente colgados por ella. Ah, es guapísima (Jeanne Moureau), igual eso lo explica todo (dado el nivel de la mayoría de los hombres que me rodean, tal vez eso explicaría todo). Ooops, divago.

Los dreamers son también un grupito de privilegiados que viven en su cocoon, pero a los que paradójicamente-en mi caso-una sigue con simpatía en las muchas escenas en las que juegan a pretender que están en una peli clásica. Hacen de "Freaks!" (He´s one of us, he´s one of us...), y todas esas referencias dan vida a una pelicula que sin ellas no sería lo mismo.

Entonces, qué me pasa, doctor? Quiero ver todas estas pelis en sepia y pasármelo como con, no sé, "Hidden Dragon Crouching Tiger", "Blue Jasmine" o "Cidade de Deus". Es grave lo mío, Mr Snoid?

27 de noviembre de 2013

Curious little chicks

4 divagues
Por salud mental y por evitarnos problemas varios que el lector audaz puede intuir, los pollitos no están autorizados a ver TV entre semana, ni tocar el ordenador o la tablet. Diré que fue una medida impopular que tomamos oportunamente hace ya mucho tiempo y que ha sido de lo más acertado que hemos hecho como padres de las criaturas.

Eso es entre semana. El fin de semana se abre la veda y están autorizados a ver lo que quieran, siempre y cuando hayan hecho deberes y no estemos de parranda. Es fácil adivinar que las horas que destinan a estar delante de la caja tonta no son muchas y que comparativamente hablando se encuentran por debajo de la media con respecto a algunos de sus compis de clase que tienen (flipo!) TV en su habitación. En palabras de su madre: "Manolito se pone la TV para quedarse dormido y él sólo se la apaga. Más monooo..."

También diré que soy de las madres que suele mirar la clasificación de las películas e intento que vean aquellas para las que tienen edad. Hay una edad para cada cosa. No siempre lo consigo.

Desde mi punto de vista y hasta el momento no veo que les haya creado mucho trauma en sus cabecitas. Diría incluso que están bien.

Pero los niños hablan y comentan cosas y la curiosidad es algo innato en los pollitos.

Eso me retrotrae a mi tierna infancia. Yo también era curiosa y recuerdo en clase de Lengua, cuando nos hacían buscar en el diccionario "loma: montículo o altura pequeña y prolongada" o "pretina: correa o cinta con hebilla para sujetar en la cintura ciertas prendas de ropa", nosotras, llenas de expectativas ampliábamos conocimientos buscando palabras como: mierda, cabrón, puta, polla, maricón, follar, coño... etc, lo normal. ¡Qué risas!

Eran palabras que conocíamos a la perfección, pero nos hacía gracias ver la definición que daba la RAE. Yo creo que alguna vez nos llevamos una sorpresa. No quiero imaginar lo que hubiera sido aquella época con una conexión a internet de banda ancha... Gracias a Dios en mi época no había internet, ni instagram, ni facebook. Ahora no tenemos nada de lo que arrepentirnos.

En nuestra rigidez educativa, los pollitos no tienen perfil de facebook, instagram, mail o twitter, y por ahora tampoco tienen teléfono móvil. No sé lo que durará, pero intentamos alargarlo lo máximo posible. Sin embargo tienen un pc y una tablet a compartir y por ahora menos conocimientos que yo de informática. Tampoco sé lo que durará eso...

El caso es que el otro día que polluela pasó un día de chicas a solas con la abuela. Llego a casa y mi madre me dice:

- Le ha salido una cosa de follar a tu hija en la tablet, pobre.

- ¿Cómo? ¿qué?, pero si está capada. Yo tengo la contraseña y tiene un navegador especial.

- No sé echa un vistazo.

Miro la tablet y descubro una búsqueda: "Videos de criadas follando". Tal cual. Me parece que me quedé sin sangre. Todavía lo pienso y no me lo creo. Follar, puede ser, vale, pero ¡¡criadas!! 

Le digo a la abuela que de salir nada, que lo ha buscado ella. La abuela aún está en shock.

Menos mal que el programa funcionó y no le devolvió ningún resultado. Haced la prueba y ved que instructivo y explícito puede ser todo.

Cojo por banda a Polluela y la confieso. Me dice que en su clase hay niños ven una serie "Criadas y Malvadas", donde además de pasar la mopa por la casa, alguna de estas pornochachas se dedican a limpiar bajos y lo que haga falta, sin ningún tipo de pudor. Todo sea por conseguir su objetivo, que es fácil de adivinar limpiando en Beverly Hills.  No he visto un sólo capítulo pero imagino que no debe de ser un derroche de materia gris.

Polluela es igual de curiosa que lo era yo. Quiere estar al día. La misma curiosidad pero con distintas herramientas. Tras una conversación sobre lo que hay que preguntar y a quién, sobre lo que hay que saber a cada edad etc. zanjamos el tema.

A continuación me fui a buscar mierdaputa y mecagüentoloquesemenea en el diccionario.


25 de noviembre de 2013

Flechazo: Londinium Library

16 divagues
El jueves estuve en la Londinium Library, en St. Jame's Square, cerca de Piccadilly. Escuchen, los que seguro  tienen una foto con el angelito de Picadilly Circus: esto es un must para la próxima visita.  Un hito para turistas de tercera generación.

Pero es un secreto relativamente bien guardado: yo aún no la conocía y fue el Peda quien me pasó unas entradas para un tour con vino y canapés. Como él tenía cualquierotrosarao, me fuí con dos colegas (uno mi antiguo jefe). Los dos hablan muy alto y montan jaleo por nada, pero esta vez con razón: los tres salimos flotando. 

La biblioteca es espectacular. Si ayer hablábamos de los frikis de la lengua, hoy aseguro que no hay que ser friki de los libros (supongo) para que te salte una lágrima viendo la biblio. La sala donde nos reunimos, en madera y terciopelo rojo, recorrida por estantes y con una mezzanine está ya muy vista. Preciosa, pero esperable de un lugar fundando en 1841 (por Thomas Carlyle).

Sin embargo, cuando pasas a la zona donde están almacenados y catalogados los libros... qué emoción. Lo primero el olor:  a libro viejo, a años y años de polvo, de manos que han buscado, de tinta antigua. Luego ves las 15 millas de estanterías frente a ti y quieres morir de pura alegría. Pero entonces viene lo mejor: miras al suelo y ves pisos y más pisos de callejuelas bibliopobladas (como Shakespeare, creo que me he inventado un vocablo... él 2000). Resulta que el suelo es de hierro, para poder soportar el ingente peso de toda esa sabiduría y no es mazizo, sino agujereado... es una experiencia maravillosa. Verte rodeada de libros a los lados, por arriba, por abajo. Nota: esta zona solo aparece en el video a partir del minuto 1:36.

Nuestro tour fue de la collección en castellano. Versiones tempranas de La Celestina, El Quijote. Lo mejor: te dejan tocar todo... libros antiguos que se tocan con guantes en otros sitios, aquí los miembros se los pueden llevar prestados a casa. Fue su filosofía desde que fue fundada: "proveer a la metrópolis de Gran Bretaña con una biblioteca de la que los librtos se sacan para poder leer en casa".

Pensar que Agatha Christie, Arthur Conan Doyle, Charles Darwin, George Bernard Shaw, Kingsley Amis pasaron tiempo aquí e incluso se inspiraron entre sus pasillos me daban ganas de dar saltitos. Saber que anteriores miembros fueron gente que me han hecho tan feliz como George Eliot, Charles Dickens, E.M. Forster y Virginia Woolf, imaginarlos buscando referencias, sentados en los sillones... me daban ganas de abrazar al mobiliario.

Así que, futuro visitante de Londinium: deja que, además del cupido de la plaza, este sitio, como a mí, te atraviese el corazón.


24 de noviembre de 2013

Para los frikis de la lengua

5 divagues
... en este caso, la inglesa. Un resumen genial en el que se acaba postulando cambiarle el nombre: el inglés ya no pertenece a "Inglaterra"... a fuerza de absorber, robar, compartir, aprender, captar, incorporar, asumir... vocablos de otras lenguas, de otros formatos, de otras maneras de ver el mundo.

22 de noviembre de 2013

Mamá, estoy saliendo con una chica

23 divagues

EXCUSE MEEEEEEE!!!!!

(pero si tienes doce años, que los acabas de cumplir y eres un pipiolo, y aún no sabes que los calzoncillos se cambian cada día, y no sabes freír un huevo ni poner la lavadora, te olvidas los deberes y te tengo que recordar que te suenes la nariz o que te pongas la chaqueta que estamos a 4 grados y vas con manga corta, pe, pe, pe, pero que me estás contando??)

Tras recuperarme de la noticia, intento aparentar calma absoluta, me recuerdo que soy su madre y no su colega y ante la voluntad de continuar contándome la historia que muestra Pollito le digo:

- ¿En serio? ¿qué me dices? ¿con quién? (qué "ilusión")

- Con María.

María es su amor de toda la vida. Creo que fue la primera chica que le gustó en serio. Siempre le ha gustado. No es espectacularmente guapa ni muy popular (que yanqui suena eso), pero es muy maja y se le ve buena chica. Vamos que por ahora cuenta con el beneplácito de la suegra.

Si no recuerdo mal, el año pasado en una excursión se sentaron juntos y Pollito (no sé como porque es un cortado) le dijo que le gustaba. María muy digna ella no dijo ni que sí, ni que no. Yo alabé a Pollito su valentía y por si acaso le puse en antecedentes acerca de los fracasos amorosos, que si el mar está lleno de peces, que si eres muy joven etc...

Pero a María aquello no se le olvidó. Supongo que ver cortado a Pollito cuando aparenta ser un milhombres enternece el corazón más duro. Así que ayer, María mandó a una recadera (que suele ser una con la que no sale nadie, no me preguntéis porqué lo se) a consultar a Pollito si quería salir con ella.

- ¿Y tu que le has dicho?

 - Le he dicho que no me lo creía, que si era verdad que me lo pusiera por escrito.

Toooma!!! Pollito no se la quiere jugar. Me siento muy orgullosa de su aplomo.

- ¿Y que ha pasado entonces?

- La recadera ha venido con una nota dónde ponía todo eso de que quería salir conmigo y tal.

- Y entonces le has dicho que sí..... (suspiro). ¿Has guardado la nota? -  Ya pienso en enmarcarla...

- No, entonces le he dicho que esa letra podía ser de cualquiera y que si quería algo que me lo dijera a a cara.

Joeeeeeee, Pollito se hace de rogar... No sé si le funcionará. Me puede la intriga.

- ¿Y que ha pasado? 

- Pues que ha venido y me lo ha pedido.

- ¿El qué? ¿El qué? ¿El qué?

- Que si quería salir con ella. Y le he dicho que sí. Peroooo que bueno, que yo de esto no sé mucho... Y entonces me ha despeinado, como hace siempre.

- ¿Te suele despeinar el pelo así? - le digo mientras le paso la mano por su cabeza rubia... y pienso que quien tira piedretas....

Que romáaaaaaantico... que tiernooooooo......

Continuo:

- Bah no te preocupes... no hay mucho que saber. Tu trátala como siempre. La tienes que conocer más. No dejes de tratar bien a las otras chicas, sé como siempre, igual de simpático, ayúdala si lo necesita. A lo mejor os volvéis super amigos, o a lo mejor no os caeis tan bien como os pensabais, que la vida da muchas vueltas, que si los peces y el mar, que si eres muy joven, que el corazón, las mariposas, enamorarse, bla, bla, bla.....

- No se lo digas a nadie,  ¿eh mamá?

- Tranquilo. Buenas noches.

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Telediario, doce de la noche:

"La media de edad en España para el comienzo de las relaciones sexuales es de 13 años" 

Trece, trece, flipa, si son unos críos, si con trece años aún no han salido del huevo y joer si son unos inmaduros y como avanzan los tiempos, qué barbaridad...................................... ..........................
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Mierda!! mañana me toca profundizar en qué es "esto".

21 de noviembre de 2013

Home Alone

10 divagues
Hay pocas veces en la vida de Diva que se puede quedar sola en casa. Bueno, alguna me quedo, pero suelen ser días de fiesta en los que los pollitos salen a dar una vuelta con su padre o similar. 

Hoy es diferente. Es un miércoles laboral. El mundo gira con sus engranajes, todo el mundo hace lo que se supone que debe estar haciendo, menos yo. Estoy viviendo mi otra vida, la que se quedaría en casa por la mañana. 

Todo ha sido consecuencia de una visita rutinaria al taller. Estoy sin coche y me quedo en casa hasta que me lo devuelvan. No tengo caché como para un vehículo de cortesía. Y la verdad, casi prefiero la alternativa. Prefiero no tener caché.

Me gusta no oir nada, que no me llame nadie, que ninguno sepa donde estoy. Me niego a marujear, hay muchas cosas por hacer que siempre están por hacer, siempre lo estarán. Opto por disfrutar.

He almorzado de lo lindo y he hecho unas lentejas con chorizo y jamón que hace tiempo tenía pendientes. Como sepan igual que huelen...  Me viene a la cabeza lo de Soul food. Lentejas para el corazón.

Puedo escribir mientras escucho el tic tac del reloj de la entrada , el ascensor cuando se pone en marcha y el zumbido constante de la nevera. 

Paz.

20 de noviembre de 2013

"La vida adulta era esto" (Tercera Edición Premios Divas)

42 divagues
El querido divagante Luxindex (Luxi) ganó hace unos días uno de los ansiados Premios Divas y eligió el siguiente divagable:

"un divague sobre la idea que teníamos de niños de lo que sería alcanzar la adultez y la sorpresa (si la hubo) que nos produjo ver lo equivocados que estábamos cuando hemos llegado a esa edad que hoy, más o menos, tenemos".

Nada más leerlo supe el título: "LA VIDA ADULTA ERA ESTO".  Se trata de una frase que mi compañero de piso y yo acuñamos cuando comenzamos a compartir ídem. Esto ocurrió más o menos en el Zenozoico, lo sé, no hace falta regodearse. El pistoletazo de la Vida Adulta, para mí, ocurrió a mediados de la veintena cuando me fui de casa y vine al UK, perseguida por el Peda, a los gritos de "para que no me eche un novio inglés". Yo también le quiero.

Total que el número de anécdotas que en aquel primer año nos llevó a acuñar esa frase es innumerable, problema: que ahora no me acuerdo de ninguna. Por ejemplo, si hubiera tenido blog (qué digo blog, ordenador!) en aquella época, esto no ocurriría. Por eso mantengo el divlog: para repartir suerte (mirad Luxi, un hombre feliz) y para lo del Eisenhower. 

Un divague en tiempo real: le pregunto al Peda, sentado aquí a mi lado.  "Te acuerdas de alguna anécdota de nuestro hit la-vida-adulta-era-esto?" y él, "la vida adúltera?" Y yo: "No, de cuando decíamos eso de la vida adulta etc". Y él, "ah eso era en Grimsby". 

Grimsby. Oh, qué recuerdos. "Great Grimsby" (el verdadero nombre de esta ciudad al norte de Lincolnshire... sin complejos) fue el lugar donde aterrizamos sin comerlo ni beberlo. Un día fue el mayor puerto pesquero del UK y ahora es un sitio decadente del que los ingleses se mofan por aquello de los significados de "grim", ninguno amable. Nosotros éramos jóvenes, indocumentados y no nos enteramos de que aquel sitio era un moridero (colombiano, a falta de palabra en castellano) hasta que estuvimos fuera.

Hasta en Grimsby, hasta en esa inmunda esquina del norte de Inglaterra había españoles. Y hablamos de 1997, cuando los que nos íbamos era por amor al arte. Y también había indios... muchos indios, y estos son los protagonistas de gran parte de las historias de "la vida adulta era esto". Porque había muchos donde yo trabajaba, y además vivíamos en una Total Institution, la residencia anexa al lugar de trabajo. Fue un intensivo en India y Pakistán, sin los problemas gastrointestinales siempre asociados con las visitas al subcontinente (a esto se le llama Positive Reframing).

Los indios de Grimsby llevaban en su mayoría bigote, unos mostachos que ríete del Movember este que se dejan los chicos ahora. No, esto era como un mapache en mitad de cara, lo que les daba, para mí, una apariencia de señores hechos y derechos. Pocas bromas. Pero algunos de nuestros retazos de conversaciones con indios -flashbacks indeseables- son de este pelo:

Un indio me comenta en un tren hacia un curso: "No sé cómo no crees en Dios. Mira los colores del campo, las florecitas, cómo es posible?" Dos estaciones más tarde: "Tengo una cinta de música española, conoces esa tan bonita que dice un torito enamorado de la luna?". Bongaa.

Un indio al Peda al final de una cena: "La vida para vosotros los no creyentes es muy fácil, hacéis lo que queréis... la vida no solo es diversión, ya lo verás... estás con tu mujer, que es joven y guapa, pero pronto será vieja y fea, entonces qué, a por otra joven y hermosa..." El pobre Peda quiere que le devuelvan su dinero.

Un indio vecino al que le ofrecí un bote de pepinillos en vinagre con una especia rara que no nos gustó, a otra gente en el cuarto del personal: "En mi equipo hay dos mujeres, las dos están enamoradas de mí... una me ha regalado un bote con pepinillos". 

Este último no tenía bigote. Pero todo esto, además de verídico, es cierto (graches Les Luthiers). Estábamos otra vez en el patio del colegio? Iban de vacile estos colegas? Pero antes de que alguien me llame racista, contaré el de saben aquel que va una inglesa, un holandés y un español?

El holandés tenía un descapotable rojo, que un día llevaba su amigo español. Después de aparcarlo apareció una chica (escenario: el lugar donde currábamos todos) que le sonrió, que cómo se llamaba, etc. El español, un malagueño con mucha gracia se apresuró: "mira, el coche no es mío, es de un amigo, también trabaja aquí... si quieres su teléfono". 

Cuando yo llegué a Grimsby ella estaba a punto de tener el primer hijo del holandés.

La vida adulta era esto. 




PS: Gracias Luxi por el gran tema. Se me van ocurriendo más y más historias (sección excesos), pero creo que ahora lo mejor será leer las vuestras. Por ejemplo cuando fuiste espadachín de la Reina Madre en Flandes.





18 de noviembre de 2013

Ser-perro y Ser-gato comparten morada en Cal Brixton

4 divagues
Sé más perro. Sé menos gato. Este es un anuncio que pusieron en el cine el otro día. Y hoy lo quiero usar para felicitar y dar las gracias a una pareja singular.

Para felicitar porque hoy le caen 33 a mi cuñado, el Joven Artista Local; los mismos que a mi hermanita Fashion el otro día. "La edad de Cristo", chatos... yo no quiero decir nada pero a partir de ahora es todo cuesta abajo y sin frenos. En todos los aspectos.

Lo del video va a modo explicativo par aquellos que aún no conozcan el concepto "ser perro" y "ser gato".

Mi hermana es gato. Mucho antes de que esta campaña existiera, ella ya se autoexplicaba como "es que soy gato", para, por ejemplo librarse de entrar al agua cuando esta no superaba la temperatura tropical. 

JAL es perro. Ha buceado en la Costa Brava en invierno, que viene siendo un sitio donde uno no se puede meter ni en verano.  Pero él lo da todo, para luego acabar viendo un par de gambas, que es lo que se ve en invierno en la Costa Brava.

Al gato tampoco le gusta bajar al parque, que es uno de los highlights del verano londinense. Tenemos unas horribles cortinas inglesas del que nos vendió el piso, que en verano (snif) extendemos junto con libros, snacks, a veces Coronitas. Son momentos de conexión con La Ciudad y El Planeta. Pero al gato "no le gusta la hierba".

Al perro le gusta dar fiestas. Este sábado montó una comida-merienda-cena en su casa (cómo calificar a algo que empieza a las 4 pm) y cocina genial. Sus lentejas son un highlight para mí, pero creo que esta vez les hizo tortilla, paella, sangría... en fin, las chorradas que hace uno cuando acaba de llegar al país (y sabe cocinar, claro, yo no he hecho una tortilla de patata completa en mi vida, y solo dos paellas).

El gato también sufre de vértigo.Tengo múltiples ejemplos gráficos. El más entrañable es uno con unos 18 años abrazada, enmedio de un ataque de pánico, al tambor de una torre del Castillo de Lincoln. Tiene la ecuación de la cantidad de "hormigón armado" por metro cuadrado necesaria para no hiperventilar.

Pese a todo, el ser-perro y el ser-gato no se llevan como el perro y el gato, sino más bien como la trucha y el trucho. 

Felichidades guapos y sobre todo MIL GRACIAS por todas vuestras tardes de merendolas con Mini y Nara. La "Cueva de Alí-Babá" (cajón-bomba donde guardan todo tipo de bollería industrial) entra dentro del talante perro o gato?




17 de noviembre de 2013

Maléfica: La Peli

8 divagues
Molinos es mi agente. Bueno, en realidad no: Mo lo que hace es que me manda la foto y el tráiler de la peli de Maléfica, y se desentiende. Que digo yo que si fuera una agente como la ocasión lo requiere, me haría la campaña de márketing, me arreglaría ruedas de prensa, estrenos y tal. En su lugar, me manda el material y ale, promociónate tú pispa. No es serio.

Pues aquí estamos, de promo. La primicia es que me va a interpretar Angelina, y que me apasionan los cuernos que le han puesto. Ahora, se han pasado tres pueblos con el photoshop de los pómulos y el verde de los ojos pero que no me voy a quejar, claro, la Diva es mi co.

Así que de mayor voy a seguir queriendo ser Maléfica (atención divagantes, esta entrada del divlog es mi segundo divague más visitado de la historia-no entiendo nada, mi primero es el de las "50 sombras de shit"). Pero me quedo con la de mi avatar, el clasicismo me puede... y da más miedo. HA HA HA.


15 de noviembre de 2013

Cuando un libro escuece

22 divagues
Soy de las que dejan los libros. Sin problemas, sin traumas. No pasa frecuentemente, pero pasa. No me siento mal, ni derrotada, ni pienso, como alguna gente, "tal libro pudo conmigo". No: no era mi momento, consideré que estaba mal escrito... en fin, un número de razones.

Sin embargo, no entendí nada cuando, hará unos meses, dejé una novela de uno de mis autores contemporáneos (que leo poco, y él es uno de ellos) favoritos. Una amiga me regaló el último de Julian Barnes "Levels of life" ("Niveles de vida"? no sé cómo lo traducirán) y ya he contado aquí el entusiasmo que me causó su "The sense of an ending" ("El sentido de un final"). He leído muchos otros suyos y, aunque ninguno ha llegado al nivel de "The sense", en general me han interesado/movido/inspirado. Me gusta formalmente, tiene unos insights sobre la vida geniales, y su sentido del humor es... inglés.

"Levels of life" comienza hablando de globos aerostáticos. Una empieza a leer y piensa, interesante, a ver dónde nos lleva la metáfora. Porque debe ser una ídem, piensa una mientras avanza y sigue con la historia de los globos aerostáticos, y los pioneros del vuelo en globo aerostático, y el globo aerostático más rápido y... sopor. Le doy unas buenas decenas de páginas y me siento incapaz de seguir con un ensayo sobre un tema que no me interesa (otra cosa sería si se hablara con extremo detalle de ballenas, por ejemplo, eso me lo empollaría todo) y ni el autor logra inocularme (por contraposición a Melville, que hace amante de los cetáceos a cualquiera que comience a leer El Libro).

Pero divago. Casualmente, el otro día terminé "Talking it over" ("Hablando del asunto" lo titularon en castellano, oh dear), escrito por un Barnes mucho más joven, en 1991. En las reseñas lo venden como "un triángulo amoroso". Diez años después, Barnes escribió la segunda parte: qué ha pasado con los tres personajes en tiempo real, una especie de "Before sunrise/sunset/midnight" literario.

El libro tiene, como siempre con él, reflexiones interesantes sobre el amor, las relaciones, la vida... pero no es un triángulo. Y además, las relaciones no se desarrollan así. Las relaciones suelen ser el resultado de interacciones. Ay, mira lo que ha dicho. Oh, qué mirada me ha echado. Aj, qué sonrisa. Me encanta como piensa. Está bien buen@. No estoy de acuerdo, pero qué bien expone su punto. Le gusta Cortázar!! Hace fotos! Qué gracios@ es, me parto de risa. Las relaciones, desde luego, pueden empezar con que un@ tí@ que te ha visto un par de veces hinque la rodilla y te exponga un pedrolo, pero no suele pasar. O flores. O bombones. No: la gente se enamora y liga tras una serie de transacciones personales. Así que ese es para mí el primer fallo de guión.

Pero si olvidamos la trama, Barnes habla de conceptos interesantes, por ejemplo el "proceso del amor": de "fall in love", a "be in love" a "love" a "fall out of love"- enamorarse, estar enamorado, amar, desenamorarse. La prota ama a su marido, pero se está enamorando del amigo de su marido. Como está en la primera fase de ese guiso, y la memoria se ve embotada por los neurotransmisores de lámour, no se da cuenta de que se sigue un proceso, y luego estará enamorada del amigo, para pasar, con suerte, a amarle, con una dosis mucho menor de neurotransmisores. Nuevamente, una vida tranquila, paseo en barca versus la montaña rusa inicial. Hay gente que va a la feria y prefiere la barca. 

Los personajes de la novela van contando su experiencia en primera persona, así que oyes todas las voces. Es un proceso interesante, aunque al principio me exaspera que los dos hombres tienen personalidades muy marcadas ("Un matrimonio siempre se compone de un moderado y un militante") y ella parece gravitar enmedio con trazo más grueso. Otros personajes, amigos, familia, también hablan. Los padres de ella, por ejemplo: franceses, el padre dejó a la madre por una alumna de 17 años. La madre reflexiona: "solo hay una regla inmutable del matrimonio: el hombre nunca deja a su mujer por una mujer mayor". Otro personaje dice "Dejé ese matrimonio porque ella dejó de ser divertida, empezó a ser una persona de mediana edad que se tomaba muy en serio". La gente cambia, y aquí estamos para ser felices, y reír... se tiene UNA vida. You Only Live Once. YOLO. Porque, como dice otro personaje, "a medida que pasa el tiempo con alguien, poco a poco pierdes el poder de hacerles feliz, pero tu capacidad para hacerles daño permanece inalterable". Ah y luego está el cínico: "El amor es solo un sistema para hacer que la gente te llame cariño después del sexo", "si el dinero se compara con el amor, el matrimonio es la cuenta"."No ha terminado hasta que deja de doler".

Termino la novela. Pero no me duele, ni siquiere escuece: me quedo sin curiosidad de saber qué les pasa a esos tres en diez años ("Love, etc." se titula la secuela) y, pese a las ideas, sigo pensando que Barnes no ha bordado la trama esta vez. No será mi año-Barnes, me pregunto.

Pasan unos días.

"Levels of life" y sus globos aerostáticos, ahí semiabandonado en mi estantería, es rescatado por alguien. Es lo que tiene tener los libros: tal vez algún día alguien los mire y les de una segunda oportunidad. 

Me llega un mensaje del rescatador: "He llegado a la tercera parte de Barnes, tras el rollo de los globos aerostáticos... cómo me he puesto de llorar en el metro... lo escribe tan bien, es tan salvaje lo que cuenta". Me pongo a llorar yo misma, dentro del coche, porque tengo una idea -conociendo su biografía- de cual puede ser el tema de fondo, y es de verdad salvaje. Cuando recupero el libro de nuevo a mi estatería, abro al azar la tercera parte y leo:

"En la vida, al principio el mundo se divide a grosso modo entre los que han tenido relaciones sexuales y los que no. Más tarde, entre los que han conocido el amor y los que no. Y más tarde aún (...), el mundo se divide entre los que han sufrido Dolor, y los que no. Estas divisiones son absolutas: son trópicos que cruzamos".


Esta frase sí me ha escocido.