30 de septiembre de 2012

Ciudadana del Mundo

31 divagues
Siempre me ha gustado este sintagma, "Ciudadana del Mundo", y tengo con él una pequeña anécdota personal. 

Parece ser que, de adolescente, en un enfado con mi madre del que no recuerdo nada (sería impagable saber sobre qué versaba la conversación), yo le contesté: "YO SOY UNA CIUDADANA DEL MUNDO!". 

A mi madre no le sentó muy bien, porque Tíovicente se encarga de recordarme regularmente la llamada de mi frustrada madre. "Pero vamos a ver, a quién se le ocurre decirle a su madre que es una ciudadana del mundo?".

El que yo sea una Ciudadana del Mundo es ya una coña familiar, y hoy el Peda se ha encontrado esto por alguna calle de Londinium y me lo ha traído. 

Alguien, aparte de mi madre, se ofende?

"No soy vetustiana ni española, 
sino una ciudadana del mundo"





29 de septiembre de 2012

No, no y no

11 divagues


"No dejes más que huellas, no saques más que fotos y no mates más que el tiempo"






28 de septiembre de 2012

Para ser feliz: otoño

18 divagues
Como algunos recordaréis el pluriempleo (que no plurisueldo), me aleja de la rutina de mi escritorio en contadas ocasiones y me lleva a veces a destinos remotos, generalmente de montaña, que suelo disfrutar.

Antes de ayer fue un día de esos.

Llovío todo el camino, iba sola en mi coche, oyendo lo que quería oír y cantando como solo canta Diva cuando nadie la escucha. Relax. Ningún pensamiento. Unicamente el deseo de disfrutar. Por la carretera apenas circulaba nadie, me dejaba llevar.

Abrí la ventanilla, los 9º C de temperatura exterior llenaron el coche de aire fresco, limpio, lleno de olores y matices extraídos por la lluvia. Me hacían sentir bien. Paré la música. Podía oír la lluvia y el ruido de mi coche atravesando túneles, dejando el río a mi izquierda y llegando, después del congosto, a las montañas, tan solemnes y majestuosas, que iban recogiendo la primera nevada de la temporada.

Los árboles empezaban a marcar el otoño. Tan apenas asomaba el cuadro que en un par de semanas será una obra maestra de colores: tierra, fuego y sol.

Pocas cosas hay más espectaculares que el otoño en la montaña.











27 de septiembre de 2012

Los pateristas se van tirando en marcha

10 divagues
Esta maniana mi piso ha comenzado un proceso de des-paterizacióna que culminará el lunes que viene. Vaya, que dejará de ser el piso-patera que ha sido el mes de Septiembre. Todo el mundo ha leído por ahí de la existencia de estos alojamientos-komuna en Londinium: gente joven que se hacinan en pocos metros cuadrados, producto de la terrible recesión que asola la península. Pero un poco de positive reframing: un piso-patera tiene que ser caldo de cultivo como pocos para la creación de un blog excelso mezcla de vida cotidiana, política, recetas, librofórum, sexo experimental. Recetas, ahora que lo pienso, también experimentales. 

Pero de mi pequenia patera no se ha sabido en las ondas del divlog por una causa que se entenderá enseguida:  la mayoría de los pateristas leen el divlog. Bueno, en realidad, de los siete pateristas, el Peda niega leernos, Mini está aún con las "phonics" y  El Joven Artista Local (JAL, es como Hal de 2001, pero sin la maldad), son los que no nos leen. Son los únicos que aún no se han tirado. Pero el resto -a saber, mis suegros, y la Fashion-, son ávidos divagantes y no era cuestión de que me dejaran sin cenar por voto democrático. Ahora que están todos lejos, por fin, hablo.

Remontémonos a mediados de Agosto, cuando la familia Pedalista (el propio Peda, Mini et moi) viajaba por las Escandinavias, y la parejita formada por La Fashion y El JAL okuparon nuestro piso para intentar hacerse con el país que esperaban les adoptase. No sé si he dicho que Fashion y JAL son víctimas de la recesiónqueasolalapenínsula, desde este verano. El venir de okupas a nosotros nos trajo buena suerte: cuando el Peda y yo aterrizamos en UK, hace la friolera de 15 años, nos alojamos unas semanas en casa de Steve, un amigo cámara que estaba filmando un documental en el Himalaya. Allí es donde empezamos a familiarizarnos con las moquetas y, descubrimiento máximo, la manta eléctrica bajo la sábana inferior. Según decía Steve, la manta eléxtrica es "better than sex". Con esa premisa publicitaria, no hará falta que explique la cantidad de horas magnas que esta manta nos otorgó (el Peda lo refutará y si nos leyera  sacaría su pasadoscurocatolicoreprimido para nombrar a distintos santos que invocaba que murieron a la parrilla, véase San Lorenzo).

Pero divago: la Fashion y JAL (también concocidos como "los jóvenes que están empezando") poco a poco fueron haciéndose con el vecindario, la supervisora de Tesco que intentaba que pagaran en la caja self-service, el Paki de la tienda de DIY, e incluso mi vecina excéntrica que quiere que el jardín esté hecho unos zorros "para que los ladrones crean que somos pobres y no entren". Al final de Escandinavia, se les unió el Peda y disfrutaron una semana de "Friends", en la que dedicaron a  comer y beber sin conocimiento en bares de Brixton. Tengo hasta fotos que me whatsapeaban con sadismo mientras que yo vegetaba en la península bajo una palmera, por mor que la bisa y los abuelos vieran a la Nietísima.

Por fin, un par de días antes del comienzo escolar, Mini y la que firma tomaron un vuelo para parar los fastos de los "Friends", armada de mis suegros por si alguno se me resistía.  Así que si mis cálculos no fallan, siete persona, siete, siete bocas, siete, a las que alimentar, siete cuerpos, siete, que requieren ducha diaria.

Yo lo de la animación alrededor de la mesa lo puedo llevar; ahora, lo de llenar la mesa de viandas, como sabrá el fiel divagante, no. Pero ahí entra en acción para la intendencia mi suegra, a la que llamaremos Sue (era su nick cuando comentaba en el divlog antes de que la espantáramos en alguna mordida política de esas típicas diviles) y mi suegro (al que llamaremos Pedapadre-gracias Mo), para poner paz y optimismo hacia el futuro. 

La primera en tirarse en marcha de la patera fue la Fashion, ya que unos asuntos turbios la requerían en Vetusta. Por fin los solventó y ya es un ser completamente integrado en la sociedad. El lunes se va JAL, para recogerla a ella y a Nara, su perra, y volver por Francia a su nueva vida, en su propia patera.

Sue y Pedapadre, que habían venido no solo para dar ambiente (the more,the merrier), sino para dar apoyo logístico en las primeras semanas de institucionalización colegial de Mini, se han tirado esta maniana al agua (la metáfora puede parecer dramática, pero la realidad es casi peor: han tomado un vuelo de La Ranier rumbo Vetusta sub Y). 

Y toda esta introducción (tengo que mirarme la extensión de los divagues, volver a los haikus) para decir que no se me guarde rencor por no haber ido contando las peripecias pateriles en tiempo real. Si hubiera divagado con lo AGRADECIDA que estoy a mis suegros mientras estaban aquí me habría quedado pasteloso. Se habrían sonrojado-no me dejan nunca darles las gracias "gracias A TI", así que ahora es una buena ocasión para vengarme. Vienen aquí, dejando lo que más les gusta: el mar de Donosti (Sue) y su huerta (Pedapadre), para pasar unas semanas cocinando (congelando), y batallando con Mini (muchos ratos en la peor de las torturas: los columpios). Nunca se quejan de las pésimas condiciones de la pensión pedalística (ni tele, ni minibar), y pasan la mayor parte del poco tiempo libre que les dejamos leyendo cada uno en un sofá. 

A JAL y a Fashion les damos también las gracias pero en plan pelota (estos no congelan), porque a partir de ahora, con ellos en La City, esperamos ir más al cine. Los jóvenes que están empezando siempre dan muy bien de canguros. Y JAL hace galletas y zapateros.

Todos se tiran de la patera en marcha... y el divagante que haya llegado aquí sin tirarse, merece un premio, no sé... un vaso de mármol?

25 de septiembre de 2012

FELICIDADES Fashion!!

6 divagues


Aquí tenéis a La Fashion, mi ínclita hermanita, cuando se matriculó por primera vez en la academia de conducción. Varias autoescuelas y ciudades quemadas después, consideraciones de perdir el pasaporte saudí, y otros detalles inconfesables, HOY, 25 de Septiembre de 2012, La fashion ha obtenido su permiso de conducir. ERES LA MEJOR SIS!!!

24 de septiembre de 2012

Crisis de los 40

40 divagues

A cada uno le afecta de una manera determinada. Puede tener todos los síntomas o ninguno, puede que le ocurra a los 38 o a los 49 pero es raro el que se escapa. Seguro que hay alguna más aparte de los que he recopilado en esta entrada.


La crisis de los cuarenta es:

Pensar que tienes un trabajo de mierda, en el que estás infravalorado y en el que nunca podrás progresar y que todavía te quedan 20 años, 20!!! para jubilarte.

Saber que como consecuencia de lo anterior estás totalmente fuera de mercado, con lo que buscar un curro alternativo se te antoja imposible.

Leer los anuncios de trabajo y ver que piden candidatos de máximo 35 años.

Ver que no puedes dejar el curro y "ya me saldrá algo". Primero por la mierda de la crisis y segundo porque haces números y con lo que te queda no pagas ni la hipoteca, ni el cole, ni nada....

Hacer la primitiva, el euromillón y las carreras de caballos.

Ver "Españoles por el mundo" y desear ser cualquiera de ellos, en cualquier parte.

Estudiar firmemente las posibilidades que tienes de acabar en Dubai, Costa Rica o Nueva Zelanda. Deprimirte.

Navegar en internet en los destinos anteriores y en páginas de relocation internacional.

Meterte en webs como Monster, Jobsearch, a ver en lo que encajas y ver que no hay nada para ti.

Flipar que haya trabajo para un cuidador de halcones, un profesor de surf o un analista de sueños y ver que tu carrera no sirve para nada.

Lamentarte de no saber inglés.

Poner la radio y no conocer ninguna de las canciones que tus hijos tararean.

Comprobar que, con suerte, vivirás otros tantos. Con lo rápido que han pasado estos primeros.

Darte cuenta de que en realidad debías haberte hecho budista ya que todo por lo que has luchado: casa, coche y demás pertenencias personales no son más que ataduras que hacen más difícil echar a volar.

Ver que tus padres se hacen mayores (los que tengan esa suerte) y que empiezan a fallar. Te da miedo que se acabe y más aún, cómo se acabe.

Darte cuenta que es real y que un día acabarás tu también. Rezar para que acabes tu antes que tus hijos.

Caer en la cuenta que la alternativa de cuidar a tus hijos y quedarte en casa, quizá no fuera la mejor.

Ver que dependes económicamente de tu compañer@.

Observar como han crecido tus hijos, como han cambiado y como te necesitan cada vez menos. Tener en casa adolescentes con ideas propias y móvil que pagas tu pero con el que no te llaman.

Pensar que quizá tendrías que haber pasado mucho más rato con ellos creando good memories. y no trabajando.

Tener reducidas las conversaciones con tu compañer@ a si has bajado la basura, has puesto la lavadora, que hay para cenar o si han acabado los deberes.

Darte cuenta que convives con una persona diferente con la que te casaste, con la que apenas tienes cosas en común, salvo los niños y con la que no compartes tiempo de ocio.

Intentar cambiar lo anterior, pero tu compañer@ no sabes de lo que estás hablando.

Darte cuenta de que ya no habláis el mismo idioma.

Barajar la posibilidad de una separación y anotarte un (otro) fracaso.

Tratar de que un error cometido no sea una carga de por vida. Aguantar por tus hijos.

Hablar con tus amigos y ver que muchos están como tú o quizá peor. No encontrar consuelo.

Tener una postura apática ante el sexo. Flipar de que sea así. Alucinar de que al otro no le importe.

Sospechar que te pone cuernos. Barajar la posibilidad de ponerlos tu y ver que es muy reducida.

No encontrar pareja porque nos hemos vuelto más exigentes y más raros. No saber cómo encontrarla.

Querer aparentar ser joven. Ponerte shorts a la altura del pliegue inguinal o empezar a practicar parapente.

Mirar al espejo y no conocerte. No querer mirar al espejo.

Poder sujetar un boli con la teta.

Notar como te cansas al subir unas escaleras.

Caerte al suelo y comprobar minuciosamente que no te has roto nada. Cuando si antes te caías te levantabas corriendo como si nada para que nadie te viera.

Insultar a todas las que salen por la tele y dicen que están estupendas sin hacer dieta, sin cuidarse y sin hacer ejercicio. Además ya se levantan con esos rizos tan perfectos y maquilladas.

Ponerte medias de compresión cuando llevas falda. Incluso en verano.

Cagarte en la puta luz del ascensor que te muestra perfectamente las canas, el brillo de tu calva y las arrugas que no sabes como pero están ahí.

Ver que todos los profesionales: médicos, fontaneros, abogados, presentadores de tv, son más jóvenes que tu.

Ir a la peluquería por obligación y no sólo por un cambio de look.

Flipar porque tus deportivas de hace 5 años siguen nuevas y tus hijos las cambian cada 4 meses.

Que te afecten los cambios de tiempo.

Ir acojonado a una revisión médica porque en algún lugar leíste que todo cuerpo a partir de los 40 tiende a autodestruirse.

Escuchar atentamente conversaciones en las que a uno le han extirpado el bazo por esto y al otro le ha salido una seta en el sobaco por esto otro. Acojonarte con lo que te pueda pasar a ti.

No saber configurar la TV, el ipad o el teléfono móvil.

Salir por la noche, encontrarte fuera de lugar y alucinar con lo que ves.

No poder salir en dos semanas por el mal cuerpo que te quedó a pesar que no mezclaste y todo lo que bebiste era de calidad.

Saber lo que es la ansiedad, el estrés, el insomnio, el colesterol, el bótox, el ácido úrico...

23 de septiembre de 2012

Involuntaria banda sonora de mis últimos días

4 divagues
Para ilustrar el caos vital que me rodea-y al que culpo por no poder sentarme a escribir, mi mejor manera de hacer catarsis-, voy a colgar dos videos.

El primero es la "Phonics song". Sí, Mini no solo ha empezado el cole, sino que ya trae deberes. Se trata de leer cada día seis sonidos nuevos, y aprenderlos (luego hemos de firmar los minutos de lectura) con el sistema "Phonics". Olvídense de que "a" es "ei". No, "a" es "a" y "ef", "ff" (dan ganas de concluir con otra cosa). La pobre Mini, a la que intenté enseniar a leer en espanis con la cartilla Palau (con la que yo aprendí en el  Pleistoceno, y que aún existe, con dibujos actualizados), lleva un cacao total.  Pero esta canción, tan indie, nos va a sacar del atolladero (espero). 

"This is the phonics song, it goes like this..."



Y si de la primera culpo a mi hija, de la siguiente, al Peda. Todos los Vetústicos y punkarras conocerán a Manolo Kabezabolo (y los que se van del bolo). Los que no, tienen la wiki: ahí entenderán un par de cosas..

"Más allá del bar habrá un lugar
donde yo cada maniana iré a potar"...

Sin comentarios...

19 de septiembre de 2012

Hipnosis

14 divagues

Se me queda la mente en blanco. Me relajo. Me concentro en mis sentidos que de repente captan todo con una claridad pasmosa mientras el tiempo parece detenerse.






18 de septiembre de 2012

Las Otras (vienen a por mí): Chicas, es La Guerra

22 divagues


Existe en inglés el sintagma "career woman" (lo de “career man” no lo he oído, saquen sus propias conclusiones). No quiere decir “una mujer con carrera” (varios años en la uni,  una carrera en la península), sino que alude a la carrera profesional. En UK, los años de la universidad son solo un pequeño islote académico que con frecuencia no tiene nada que ver con lo que trabajarás luego. Gente que ha estudiado “Drama” y “Ruso” (verídico), han acabado trabajando en un banco, por ejemplo. Porque tras tu título académico, comienzas unos años en diversos puestos de aprendizaje-cobrando, haces todo el trabajo sucio, igual da que seas abogada que médica-, y vas progresando en la "career ladder" (la escalera de tu profesión).

Los primeros años son duros: dormir poco, trabajar mucho, estudiar sin conocimiento (ahora creo que solo se puede hacer con veintipocos). Mis limitaciones me llevaron a tener que dedicarme 100% al tema, y a tener veintitantos (“Work hard, Play hard”) los fines de semana. Entre semana y antes de exámenes, nuestra casa era un monasterio benedictino. No tuvimos tele porque no había tiempo: allí se estudiaba y se leía. Cartujos, aprendan.

En ese punto, algunas de mis compañeras se pusieron a tener hijos. Heroínas. Yo no hubiera podido. Claro que ellas tampoco: decidieron hacer su aprendizaje "flexiblemente" (trabajar la mitad de horas por semana). Qué bonito: si alguien aún ahí fuera se cree lo de la conciliación (incluso en un lugar donde UK, mucho más avanzado que otros, y en Lo Público), es que está dispuesto a creer en Blancanieves. Puedes trabajar flexiblemente, pero llegarás al último peldaño la última, 10 años más tarde y todos se habrán acostumbrado a que eres la que "nunca está ahí", la que no puede llevar el  peso de las responsabilidades más fuertes, y a la que no se le llama tampoco para las “mieles laborales”. Decidieron así ser trabajadoras de segunda, y que fuera su marido el que llevara el timón, que fuera el "main breadwinner".

Es una opción, que yo no comparto, supongo que por factores de personalidad e ideológicos. No comparto pero puedo llegar a entender. Claro que lo entendería mucho más si esto fuera algo también elegido por algunos hombres, o fuera compartido, pero en mi mundo no lo he visto. Es la personalidad en las mujeres más pasiva, conformista, dependiente en general y la de los hombres activa, luchadora e independiente? Quiero responder NO, pero todas estas no me lo ponen fácil.

Las que me lo ponen directamente imposible son Las Otras, que están en otra liga. La mayor parte de las que conozco fueron a la uni a estudiar una carrera Micky Mouse, con el aparente objetivo de conocer al tipo que vende humo en La City. Tras 3-4 años de encontrarse a sí mismas con otro trabajo Micky Mouse, bodorrio en Escocia y embarazo que es solo la primera piedrecita en una "carrera procreadora" (status obliga, en Londinium, más de tres) que solo termina cuando ya no caben más en su coche enorme diseñado un día para cazar rinocerontes, hoy para la school-run.



Y terminado el pequeño preliminar, nos acercamos peligrosamente al meollo de este divague. Las divas no damos puntada sin hilo, porque esas señoras con >=3 vástagos y coche negro al que hay que subir con escalera tienen tiempo para las COFFEE MORNINGS.

Qué son las "Coffee mornings"?

(Música Elena Francis)

Queridas amigas, divagantes en particular: remontémonos a los anteriores divagues de la serie en “Inicios Colegiales de Mini”. Hay una mummy encargada de “lo social” que nos mailea, sin sonrojo, un programa abrumador. Si no es suficiente con la complejidad del programa infantil (ya indiqué que necesitaremos un excel para no llevar a la hija de ballet con la flauta y la bandera de La Real el día de natación y contrabajo), ahora viene el espeluznante programa de festejos de los padres:

  • Queridos padres, el día 21 las Asociación de Padres os invita a canapés y bebidas en el cole-no se aceptan cheques, cash only”.
  • “Practicad todos los días la canción del Harvest Festival para Octubre”.
  • “Hay que ir reservando los restaurantes para las cenas de Navidad, mandad vuestras preferencias asap”.
  • “La noche de copas de las madres es tal fecha”
 And last but not least… (predisposiciones débiles se salten las siguientes líneas)

  • “Y además, no olvidemos las "coffee mornings" semanales, que ocurren los lunes después de dejar a los niños en nuestras casas- vamos rotando”.

Grito histérico.

Al volver del trance, solo un par de consideraciones, Señoras de Lo Social:

Lo primero y menos importante es que ando con problemas para poder ver a mis amigos, así que la idea de ver a un grupo de gente con los que lo único que comparto es el año de nacimiento de mi bebé… ehem.

Lo segundo es que, lo declaro en Septiembre, estoy hasta las narices de las tropecientas cenas de Navidad: con tu equipo, con el otro equipo, con tus colegas de disciplina, con el club de los 10 blogueros más exitosos de la City. Paren ya.

Lo tercero y absolutamente infuriante: las “coffee mornings”. Señoras de-, que cazáis rinocerontes con flauta y tutú, hasta hace poco erais un grupo al que veía de lejos en los Starbucks en mi año de baja maternal. Ahora, habéis comenzado a gravitar peligrosamente cerca de mi órbita. Y, o llevo mucho cash el viernes que viene a las bebidas que “ofrece” la Asociación de Padres, o continúo el PhD que comencé (sobre vosotras y la sociedad que os genera) con catalejo en los Starbucks, pero esta vez con microscopio.

Y sospecho que la tesis que me va a ir saliendo, por entregas en este divlog, no va a ser amable. Eso, o a los divagantes pongo por testigo, se me podrá diagnosticar Síndrome de Estocolmo. En todo caso, peligro.


13 de septiembre de 2012

Cole de Mini: Tema musical

40 divagues
Una vez superada la fase uniforme, ahora vienen las demás tonterías. Algunas que te hacen replantearte -lo que creías era- tu dominio del inglés.

Leemos que Mini tiene que traer al colegio su "recorder" marcada. Y la "recorder" para arriba y para abajo. De páginas y páginas de instrucciones (el lunes kit de deporte en bolsa, el martes deporte puesto con bañador debajo, el miércoles ballet, el jueves... Mr Excel, HELP!) me quedo estancada con el recorder. Llamo al Peda: "los niños de  4 años llevan una grabadora? en serio?" Una manera nueva de explorar el medio. Ya imagino las cenas a partir de ahora: Mini pondrá la grabadora sobre la mesa y nos hará entrevistas sobre el porqué de los fenómenos atmosféricos, el ciclo del agua, el bolo alimenticio, los Tudor. Son nuevos métodos de aprendizaje a los que debemos estar abiertos...  como el "Show & Tell" (ya he maileado a la maestra que a ver qué piiiii es eso, porque Mini tiene que "show & tell" los martes). Pero divago, estábamos en la grabadora y, por esas cosas que tiene la vida, se me ocurre mirar en el diccionario, no vaya a ser que... y efectivamente, ándele, "recorder" en su vigesima acepción es lo que en mi pueblo se llama una FLAUTA (y en mi cole flauta dulce, que de dulce tenía bien poco). Recorder que por cierto está ya haciendo las delicias de Mini y nuestros vecinos. 

Ah, los comienzos musicales. Llega hoy un email: los niños han recibido un recital de piano, chelo, violín, guitarra, etc y preguntan si tenemos preferencia por algún instrumento en concreto para nuestro polluelo. Y mantengo esta conversacion de madre a hija con Mini:

-"Hija, tenedremos que ir pensando qué instrumento vas a tocar en el cole. Yo creo que el que más te pega es la guitarra eléctrica"
-"No, mummy. Yo quiero el micrófono"

Nace una nueva Diva. Watch this space.

12 de septiembre de 2012

El colegio de Mini: un trabajo de jornada completa para los padres. Hoy: el uniforme.

15 divagues
Estoy desaparecida. Razones? El aluvión de vuelta al trabajo tras semanas de vacaciones suele ser el sospechoso habitual, pero este año tenemos otra estrella invitada: Mini comenzó el colegio el miércoles pasado. 

Nada te prepara para el comienzo en un colegio inglés. Aunque hayas tenido una educación rancia hace varias décadas en la península: todas teníamos que ir uniformadas hasta la trenca (ya sabían las monjas que la trenca era un elemento rojeras?), necesariamente de "Paños Sesma" (una institución para instituciones vetústicas). Nada (no se si el ejército), te prepara para la complejidad del horario y el atuendo de niños de 4 años en un cole inglés.

Hoy nos ocuparemos del uniforme (lo prometo, dejo el discurso feminista para mañana). Diversas anotaciones:
  • El uniforme de MIni no se puede comprar en una tienda, sino online. Te metes en una página web que deja bastante que desear y procedes a clickar en 1.tu colegio, 2. "niñas", 3.1. "uniforme de invierno", 3.2. "uniforme de verano", 3.3. "deporte", 3.4. "natación" y 3.5. "accesorios y outwear". 

  • Las tallas. Una va haciendo tick en la lista: "gorro natación amarillo" (porque Mini esta en la "Yellow House"- más de esto otro día), o "bolsa con nombre estampado en fuente 72" y cree que esto será coser y cantar. Entonces llega el primer desafío: te piden la cintura de tu hija en INCHAS. Pues a guglear la conversión a cms y rezar lo que sepas para que no estés convirtiendo pints o pounds o stones o foots. 
  • Cuando crees que has terminado la pesadilla, entonces vienen distintos elementos que no están en esta web. Alguien del cole ha decidido que el "Guernsey" (un tipo de jersey tradicional usado en el pasado por pescadores, debido a sus propiedades térmicas y protectoras de la lluvia, pregunten lo que quieran) va a ser el flipping jersey escolar, así que hay que ir a la página de Guernsey, acordarte de toda su familia por el precio que seguro no pagaron los pescadores tradicionales,  y de nuevo entrar todos tus datos y bailar una sardana frente a la pantalla para que acepte pago.
  • El mismo u otro lumbrera afirma que el uniforme de ballet hay que comprarlo en una tienda real. Tenía que ser justo el de ballet!? El Peda no sabe dónde meterse en semejante antro y se pasa casi todo el rato mirando por la ventana mientras la pobre Mini es enfundada en un tutú.  

  • La ultima humillación consiste en creer que las "gomas de pelo, diadema y clips de color colegial" (sección niñas-accesorios) es una broma, para observar con estupor, el primer día de clase, que todas las niñas llevan los coleteros y diademas  del azul marino escolar y Mini lleva un pasador de Hello Kitty.

  • El gorrito.  Pienso que fue un olvido sin maldad, aunque Freud lo catalogaría de "olvido activo". El caso es que no tiqué el gorrito de felpa (al que hay que coser el escudo) cuando pedí el uniforme de verano (en mi mundo, felpa=invierno). Una amiga con una hija mayor me lo ha dejado porque es indispensable que las niñas lleven su gorrito desde el primer día. El caso es que no es la talla de Mini y parece más bien un bowler hat de la City que un sombrerito colegial.
Ayer se lo tuve que tirar por la ventana. Se iba sin él. Empezamos mal.


(No se pierdan esta serie, que continuará)


10 de septiembre de 2012

El carrilano

22 divagues
Hay palabras que me han marcado, por su significado, por cómo se usan, por su etimología o porque me parecen acertadísimas, imprescindibles. La última que he incorporado a mi vocabulario vino de mano de mi madre. Es raro que después de los años que hace que nos "conocemos" nunca se la hubiera oído antes.

Resulta que cuando en noviembre incorporamos al último miembro de mi familia, un maltés, mi madre me dijo:

- ¿Te han enseñado a los padres?
- No, sólo he visto a la madre
- ¿Era grande o pequeña?- me preguntaba por temor a que el perro de aspecto pequeño acabara convertido en un mastín.
- Era pequeña mamá.
- ¿Y su padre? ¿No te lo han enseñado?
- No, no lo he visto.
- Ya debe ser hijo de algún carrilano...

Tanto me gustó la palabra en cuestión, que aunque el can tiene nombre propio, automáticamente fue investido con el sobrenombre de "El carrilano".

Más tarde descubrí un libro que definía a la perfección todo lo que un carrilano puede ser y que transcribo aquí:

Carrilano es el joven alocado, el más lanzado de todos los mozos del pueblo y al que no se le ven perspectivas de estabilidad social precisamente porque, consciente o inconscientemente, está en contra de ella.  

El Carrilano forma parte de la sociedad altoaragonesa pero, aunque no está visto como persona mala ni con malas ideas, no es el individuo al que se le encomienden responsabilidades sean éstas familiares o aquellas que afecten a la sociedad local. 

Existe otro Carrilano y es aquel que no pertenece al pueblo: va y viene de un lugar para otro buscando el trabajo e instalándose temporalmente donde lo encuentra. Seguramente en su región de origen no tuvo la oportunidad de hallarlo. 

En la sociedad del alto Aragón donde la honradez del hombre como de la mujer era la gran virtud que todos deseaban que sus hijos e hijas poseyeran, el carrilano no era una persona lo suficientemente honrada como para integrarse en una sociedad virtuosa y rígidamente jerarquizada como la del alto Aragón y ser plenamente considerado dentro de ella. 

El Carrilano del país era el alocado y el que solía mostrar la cara del riesgo y también una actitud diferente hacia la vida - precisamente por su despreocupación -, al mismo tiempo que mostraba la otra alternativa, la otra visión del mundo. 

El Carrilano local así como el temporero eran respetados porque el respeto era su gran virtud y la que todos le reconocían. Mi bautizo de Carrilano se produjo en el pueblo del Pueyo de Jaca; mi padrino fue Rafael pero al hacerlo nunca me preguntó si aceptaba ese nombre - que después hice muy mío -, ni si realmente coincidíamos al dar y aceptar ese calificativo que define a los personajes un poco desordenados y muy vagabundos. ¿Encarnaría yo alguno de los significados que él pretendía asignarme? A su modo de ver seguro que sí... ¿Coincidiríamos en reconocer el mismo sentimiento por el que fui nombrado carrilano? Seguramente que no. Tampoco importa mucho. Después el tiempo definiría mi propia personalidad carrilana... 

Yo acepté el nombre de carrilano porque llamándome así o llamándome de alguna otra manera, seguiría paseando por esos lugares maravillosos donde vivía Rafael, y deambularía por esas montañas que guardaban de los vientos el bucólico caserío donde nació mi “padrino”. 

El Carrilano es todo lo referido a él anteriormente y además aquel eterno viajero enamorado del mundo, enamorado de la vida. Aquel hombre melancólico que vibra con todo y todo lo desea; aquel que todo lo da y nada guarda salvo el amor que por la vida ha ido acumulando en su peregrinar... 

El Carrilano de Benifons
Ignacio Aldea

7 de septiembre de 2012

Las vacaciones de Diva

12 divagues
Ya comenté en su momento que mis vacaciones han sido en plan "Cuéntame" o franquistas que diría Moli. He trabajado de lo lindo pero he desconectado un montón. ¿Acaso no se trataba de eso? Yo creo que sí, estar de vacaciones no significa necesariamente estar tumbado a la bartola, basta muchas veces con cambiar de actividad. Os dejo un resumen lo que hemos hecho en vacaciones:


Muchas obras (buf! agotador)



Descubierto Tesoros!!!




Comido en familia y sin fregaplatos




Visto paisajes increíbles




Admirado la belleza de lo sencillo




Aprendido que no todo tienes que comprarlo


6 de septiembre de 2012

Balance 1989

10 divagues
Ayer en el canal 33 de la tv catalana vi un documental interesante sobre la crisis y, entre otras cosas, me llamó la atención la siguiente animación. Da para mucho debate y para mucho que pensar. 

Molt interesant!

4 de septiembre de 2012

See you in September o HH #10

30 divagues
Queridos divagantes volvemos a la sección de Horror Hits que tantos momentos de grima me han proporcionado y que gustosamente compartiré con quien ose seguir leyendo.

Inspirada por el mes actual me vino el otro día a la memoria un tema de un grupo de los 50 ó 60 (que más da) llamado The Tempos que cantaban el inconfundible tema que hoy nos ocupa: "See you in September". La canción alcanzó máxima difusión cuando la incluyeron dentro de la BSO de la película American Graffiti.  Esta "balada clásica" como algunos la califican fue durante mi época de estudiante martillo de herejes, voz de la conciencia, aviso a navegantes etc hasta el punto de insultar a la radio, al locutor, a los Tempos y la madre que los matriculó.

Las chicas que compartiamos piso teníamos por costumbre estudiar escuchando Radio 80 serie oro (como ya comenté en el post que da inicio a la serie HH). Es cierto, estudiar, lo que se dice estudiar, estudiábamos poco, nos cundía poco decíamos. Eso sí teníamos una cultura musical de los clásicos, oldies but goldies, que ya les gustaría a muchos. Entonces las asignaturas duraban un año y tenías una convocatoria en febrero como mucho (que podías liberar o no) y si no las de junio y septiembre. Con tanto tiempo por delante siempre nos ocurría lo mismo. Llegaba junio y lo habitual era estar super agobiadas por no haber hecho las cosas a su debido tiempo y haber procrastinado todo el temario para el final del curso. Así que cuando nos hallábamos estudiando como locas en junio para intentar aprobar loquefuera, por la entrañable emisora nos llegaba la tonadilla: Seeeee youuuuuuuuu in Septeeeeeeemberrrrrrrrr...uuuuuuuuuuhuhhuuuuh......

Lo mejor que le podía pasar a la radio es que le cayera algún proyectil encima mientras que alguna de nosotras corría a cambiar de emisora o a bajar la voz mientras tocábamos madera. Lo ideal era interrumpir la canción justo cuando empieza el soniquete raro, antes de que comience la melodía de salsa cutre. Sólo así se nos iba el mal fario. Creo que no llegué a oir la canción entera nunca.

Lo peor de todo es que muchas veces The Tempos acertaron en su pronóstico.

Todavía hoy cuando la oigo me da dentera. Ahí va.




I'll be alone each and every night
While you're away don't forget to write
Bye bye, so long, farewell,
Bye bye, so long 

See you in September
See you when the summer's through.
Here we are saying goodbye at the station;
Summer vacation is taking you away.

Have a good time, but remember
There is danger in the summer moon above
Will I see you in September
Or lose you to a summer love

Counting the days 'til I'll be with you
Counting the hours and the minutes, too

Bye, baby, goodbye, bye, baby, goodbye
Bye, baby, goodbye, bye, baby, goodbye

Have a good time, but remember
There is danger in the summer moon above
Will I see you in September
Or lose you to a summer love.

3 de septiembre de 2012

"62/modelo para armar": Cortázar divagando

13 divagues

Hacía siglos que no leía un Cortázar: cayeron casi todos en mi veintena tras el aldabonazo Rayuela. Sus relatos (especial debilidad por “Casa Tomada” o “Manuscrito hallado en un bolsillo”), novelas, experimentos... Es el escritor con el que quizás tenga más aventuras metaliterarias compartidaspropias, como buscar el entonces descatalogado “La vuelta al día en 80 mundos” por todos los mercadillos del mundo (La Habana, 70 dólares!) o pisar el mismo Café Londinium en Buenos Aires.

Pero divagaría (si entrara en ello), y hoy he venido a hablar de “62, modelo para armar” (62, para nosotros, a partir de ahora), que me dejé sin leer en aquellos años, y al que le ha llegó su San Martín este Agosto. 62 es una novela anárquica, puzzle, enloquecida, absurda (“Lo absurdo casi nunca era malo”). Como el propio Gran Cronopio explica en su prólogo, “No serán pocos los lectores que advertirán aquí diversas transgresiones a la convención literaria. (…) la transgresión cesa de ser tal; el prefijo se suma a los varios otros que giran en torno a la raíz gressio: agresión, regresión y progresión son también connaturales a las intenciones esbozadas un día en los párrafos finales del capítulo 62 de Rayuela”.

Si esto pone en guardia a algunos, sigan leyendo. Las primeras decenas de páginas son La Confusión: me siento verdaderamente frente a un rompecabezas de cinco mil piezas que tengo que comenzar a “armar”, como dicen los argentinos. Hay que separar los trocitos dentados (muerden!) por colores, intentar hacer el oído a los distintos acentos, acomodar las pupilas al brillo de las distintas ciudades: París, por supuesto, Londinium, Viena. Pero no entiendo nada (“Era de los que tendían a entender complicando (según él, provocando) o a complicar entendiendo (porque todo entender, multiplica)”): lo que en Cortázar es puro juego ahora se me antoja broma pesada, presunción intelectualoide. A cualquier otro no se lo habría pasado. Pero a Julio. Sigo. Porque pese al maelstrom general, sus frases tan. "El silencio también es traición". "El gesto de quitarse una mosca de la manga sin ser demasiado descortés con el insecto". "Desde luego, dijo Mr Whitlow, que parecía pensar lo contrario". "Las manos de Frau Marta tenían algo de lechuzas, de garfios negruzcos".

Las manos. De repente tengo un flashback, no sé si engañoso, por el que me parece recordar que Cortázar estaba obsesionado con las manos. O era yo, la que en una época de mi vida observaba mucho las manos de la gente? Había manos casi repulsivas: manos sudorosas, pálidas, frías. Manos con uñas. Yo nunca he tenido: las mías siempre cortas, son pequeñas, tijeritas de bebé. Ahora me fijo menos, solo en gente importante. “Y las manos habían comenzado un paseo de tarántulas alunadas sobre el cuero de la banqueta, tomándose y rechazándose y el índice contra el pulgar y cuatro contra tres y la palma húmeda contra el dorso velludo”.

Pero en 62 las manos son un lujo. Un cableado de relaciones, tan complicado como los techos de las calles de ciudades con tranvía, donde “Los ojos son las únicas manos que nos van quedando a algunos, bonita”. Los “duelos oculares” son porque no puedes tocar, no puedes tender la mano a quien ves amar, temer, sufrir, las tres conjugaciones. Otras te ponen vendas, y esparadrapo antialergénico. Las manos y Cortázar: que alguien me recuerde hacer algún día una tesis.

Pero esa compleja tela de araña de amigos -antes que las “redes sociales”- es en realidad un grupo de locos encantadores “cuyo fuerte no es la sencillez” que vagan por la vieja Europa, un grupo sesentero, hippie, un grupo que habla con acento porteño, danés, francés, inglés “y lo que nos había reunido en (…) la vida era precisamente un alegre y obstinado pisoteo de los decálogos. Cada uno a su manera, el pasado nos había enseñado la inutilidad profunda de ser serios, de apelar a la seriedad en los momentos de crisis, de agarrarse por las solapas y exigir conductas o decisiones o renuncias”. Claro que ellos objetarían a mi descripción porque “No cualquiera se vuelve loco, esas cosas hay que merecerlas (…) no es un absurdo total como la muerte o la parálisis o la ceguera (…)no cualquiera se vuelve loco pero siempre es posible dormir con ayuda de los laboratorios Sandoz”.

Ah, la locura hay que merecerla. De nuevo, ideas del Gran Cronopio, tan bien dichas. “La prenda que cayó a los pies de la cama con la forma exacta de un faldero que se ovilla a los pies del ama”, “En los tranvías está siempre esperando el destino”, “Porque en realidad es el pasajero el que lo lleva a uno no el taxi al pasajero”, “Harold Haroldson… y uno creía que nombres así solamente en Borges, hay que convencerse de que la naturaleza imita al arte”.

El juego, esa constante cortazariana, que puede consistir en pretenderse Diane Keaton en “Manhattan Murder Mistery” por los hoteles vieneses “A esa altura de nuestra insensata mudanza al hotel no veíamos otra salida digna que la de seguir hasta el final” hasta usarlo como metáfora de nivel sobre la cosmovisión de uno de sus personajes:

    “Inventaste un gran juego que te vaticinó lo que no era, lo que todavía me obstino en creer que no seas (…) tú y yo sabemos demasiado de algo que no es nosotros y juega estas barajas en las que somos espadas o corazones pero no las manos que las mezclan y las arman, juego vertiginoso del que solo alcanzamos a conocer la suerte q se teje y desteje a cada lance (…) dime, si quieres, que sigo jugando con las palabras, que también yo las mezclo las tiro en el tapete. Reina de corazones: ríete una vez más de mí. (…) cuántas combinaciones habrá en esa roñosa baraja que el tipo con cara de pescado está mezclando en la mesa del fondo? (…) mira, si pienso que un día la baraja se da de una manera que nos junte en alguna cama de este mundo”

Queda claro, pues, que el amor recorre la nivola (imposible lo de novela, ver arriba), como en Rayuela, y la manera de hablar del Amore (y del desamore) de Cortázar es siempre intensa, para leer en solitario, para sonrojarnos por comparación de lo que escribimos alguna noche cuando creíamos que estábamos descubriendo algo, hace mil años. Distintas formas de darle al músculo agazapado tras el esternón: “Mirá Nicole, si has dejado de quererlo, pero entendeme bien, cuando digo quererlo no estoy diciendo tenerle cariño o ser buena con él y esas otras sustituciones amables que son la flor de nuestra civilización, si has dejado de quererlo entonces no entiendo por qué no tenés la generosidad de irte”. La relación sin ilusión, “Un cansancio que venía desde tanta vida atrás”, que se delata en las palabras: “La repetición cotidiana de las mismas frases previstas, de las mismas sonrisas en los mismos ángulos de la conversación, toda esa mueblería entre cursi y angustiosa que era su lenguaje de entonces”.

En el contrapunto de “cualquiera de los pliegues de la gran rutina” están los que “No saben querer así y sería inútil esperar algo de la costumbre, de la rutina”. Esta es la mejor apuesta para escapar de ese pliegue que nos engulle y nos deja otra vez aún más solos. “Ya nada teníamos que decirnos, Helene y yo, que nos habíamos dicho tan poco. (…) No podía haber tregua (…) de qué hablar, si no pasaríamos nunca al otro lado”. Helene, que solo ha entregado su cuerpo cuando tenía la certeza de que no la amaban”, la inaccesible, la distante. “Apretado contra ella, sintiéndola deshacerse una y otra vez como una ola repetida, inapresable”. Aquí, en el amor imposible es donde el Gran Cronopio se sale:

Amándote amargamente (…) horrible ternura inútil (…) y qué podía importarme todo eso si la amaba, si el pequeño basilisco que alguna vez se había paseado por su pecho resumía en su verde relámpago mi interminable servidumbre?”

Luego está el sexo. Una, tras leer un par de escenas ha de ir a la contratapa a corroborar el año de publicación de la novela (1968), lo que hace a esos encuentros aún más salvajes de lo que puedan resultar en 2012. “Me descubro tan convencional como cualquier otro, tan marido sin estar casado (…) no soy capaz de sacarme de la sangre todo esto que se deja pensar tan claramente”. Terrible pero inevitable pensar en el producto comercial (llamarlo libro, novela, nivola… me siento incapaz) del año, “50 shades of shit” (excuse my French). No hace falta leer basura, de sexo también han escrito los clásicos. Llegué al borde y preferí no saber.

Un grupo de gente que se encuentra y desencuentra, que se dejar usar por lo que les ocurre, o que toman las riendas, y que fracasan y sienten que en la felicidad se abría otra vez paso la fina grieta instantánea, o que triunfan si eso fuera algo de interés para Julio. Somos mucho más la suma de los actos ajenos que la de los propios, y lo que pasa en Viena afecta al sexo que ocurre en Londinium, y lo que se deja de decir en París es la bofetada del tranvía vienés. No será un viaje fácil, por lo menos en las primeras estaciones de cercanías, pero habrá amapolas en las cunetas que te obligarán a quedarte. Luego te reencontrarás con un viajo amigo, de esos tan importantes que son sin duda parte de ti, y hasta podrás ver, entre dos puentes, a La Maga y Oliveira andando sin buscarse…

Búscame también allá como yo te estoy buscando. No puede ser que no nos encontremos ahora Tendrían que matarnos para que no nos encontrásemos.

…sabiendo que andaban para encontrarse.

2 de septiembre de 2012

How many?

7 divagues
Vale que llevo un tiempo sin escribir. Vale que mi cobloguera haya llevado las riendas del chamizo bloguero. Vale que lo haya hecho tan bien que incluso nos pasee por destinos internacionales. Vale que no me hayáis echado de menos. Vale todo eso y mucho más.

Pero lo que no vale es que en este blog ahora seamos cuatro; para ser más exactos tres y una, que soy yo. Ese destriplicamiento de la personalidad, querida Di, te lo tienes que hacer mirar (tecnológicamente hablando of course, de lo otro que te voy a contar yo).

No entiendo nada, pero me siento claramente inferior en número y eso sin contar a NáN. Y claro empezar así... cuesta. No dais ninguna facilidad. ¿Seremos ahora como D´Artagnan y los tres mosqueteros? 

Empieza septiembre. Vuelta a la normalidad. I am back.