28 de septiembre de 2015

"Matar a un ruiseñor" : Novela de Harper Lee y peli de Robert Mulligan

16 divagues
Imaginemos una calle de un pueblo de Alabama en los años 30: esas casas forradas con listones de madera, el columpio en el porche, un neumático colgado del árbol a la derecha, con peldaños en el tronco que suben a la casita de la copa. Calles sin asfaltar por la que pasa muy ocasionalmente uno de esos coches de pelis de gángsters. Señoras regando sus plantas, criadas negras en las cocinas, granjeros con petos y sombreros de paja.

Imaginemos dos ventanas iluminadas en piso de arriba de dos de esas casas: en una hay una niña y en otra un niño, ambos leyendo. La niña se llama Nelle y el niño Truman. Algunas veces se embarcan en aventuras épicas, porque tienen allí, en su misma calle, uno de los mayores terrores infantiles del imaginario colectivo: la casa medio en ruinas donde vive quizás un monstruo. O es tal vez un gigante amable, porque les deja pequeños regalos en el nudo de un árbol?
Truman Capote y Harper Lee

Imaginemos las probabilidades: dos grandes de la literatura del siglo XX son vecinos en su infancia en Sweet Home Alabama, y siguen siendo amigos toda su vida:  Harper Lee (nombre de pluma de Nelle)  y Truman Capote.

Truman confirmaría que hay mucho de autobiográfico en "Matar a un ruiseñor", porque el personaje de Boo Radley, el mítico monstruo que vive encerrado y que deja pequeñas baratijas para los niños, existió.  Se puede decir que Boo es uno de los protagonistas de la novela, e intuimos que no es tan terrible como la imaginación popular lo pinta. En la película de Robert Mulligan, de Boo solo vemos la sombra, hasta que en el final aparece en una escena que da verdadero susto por otras razones que las del malvado convencional. Hoy en día con nuestros sistemas para explicarlo todo probablemente diríamos que Boo es autista, con ansiedad social y con una familia tóxica. Pero en aquella época en blanco y negro... las cosas eran blancas o negras.

Voy a ir mezclando la peli con la novela, y cómo no empezar por uno de los mayores aciertos de casting de la historia del cine: Atticus Finch no podría ser otro que Gregory Peck. Ya he contado por ahí que, de los actores clásicos, (esos que siempre me parecen "señores mayores", aunque ahora les supere yo en edad), es Gregory Peck el que me llevaría a tomar el té. En la escena en que tiene que quitarse las gafas de responsable abogado para disparar al perro loco, hasta Mini dijo "está más guapo sin gafas". O sea, si incluso una niña de 7 años puede verlo, si usted no puede, como diría Groutxo: "traiga-mé a una niña de 7 años!" Pero divago: Atticus Finch es la ética por antonomasia, el hombre que sigue sus principios aunque se le vaya a comer la sociedad. Y que les dice a sus hijos cosas como "solo cuando te pones en la piel de otro puedes entenderle", "no puedo vivir en mi casa de una manera y en la calle de otra", "Quiero que sepáis que el verdadero coraje no es el del hombre con una pistola en al mano", "Borra los adjetivos y tendras los hechos",  o "Disparad a todas las urracas que queráis, pero es un pecado matar a un ruiseñor". 

Atticus es el abogado al que le endosan defender a un hombre negro de la violación de una mujer blanca. Esta mujer es la hija mayor de los Ewells, los parias del pueblo. El padre del clan bebe demasiado, los hijos no van al colegio... son, en definitiva la "underclass" del pueblo: gente con la que nadie quiere mezclarse. Atención a la descripción:

"Todas las ciudades del tamanio de Maycomb tenían familias como los Ewells. No había fluctuaciones económicas que cambiaran su estatus: gente como los Ewells vivían como huéspedes del estado tanto en épocas de recesión como en épocas de bonanza. Ninguna autoridad escolar podía logar que mandaran a sus numerosos hijos al colegio; ninguna autoridad sanitaria podía liberarlos de defectos congénitos, variedad de lombrices y tenias, y enfermedades típicas de lugares inmundos".

El theme del libro y la peli, el tema subyacente, es la injusticia racista, que expose Atticus en el juicio, demostrando la falta de evidencia para acusar a un buen hombre negro, y cómo reacciona la opresiva comunidad en la que viven. Este proceso es observado por los ojos de los niños: la narradora, Scout, es la hija de seis años, y luego están su hermano mayor Jem, de 10 años, y Dill, el amigo que viene de vacaciones a Maycomb en verano. Se cree que Dill está inspirado en el niño Capote, y desde luego en la película, el actor Dill es un crío tirando a geek que va muy bien con la imagen que tenemos de Truman adulto. 

Por supuesto, los niños son huérfanos de madre. Ya he divagado alguna vez sobre la orfandad en la literatura (que todos sabemos tiene unas ventajas narrativas), pero la de madre, en concreto, es abrumadora, cuando solía ser al revés: morían más los padres. Pero hey, no vas a dejar que los datos te estropeen una buena historia. Como siempre, divago. Decía, Scout es encantadora, una de esas niñas tomboys que queríamos todas ser en mi época: rechazando los vestidos por petos vaqueros, subiendo a la casita del árbol cuando se cabrea y, sobre todo, siguiendo a su hermano en todas las aventuras porque Lo Peor es que te llamen niñata. Y es en la originalidad de utilizar la mirada infantil para descirbir un ambiente, y unos hechos tan dramáticos una de las razones por las que esta novela es un clásico, y se estudia en todos los colegios del mundo anglosajón para enfatizar que, oye, el racismo es Malo. 

Así que, estando de acuerdo y dando por superada esta gran verdad, quiero incidir en una parte de la novela que, seguro que hay tesis doctorales ahí afuera, pero que en todo caso yo no conozco. Y quiero volver al párrafo en el que se describe a la familia inmunda que vive fuera de la sociedad: sucios, sin ley, violentos, auto-excluídos. Y a esta conversación deliciosa entre Jem y Scout:

-J: Sabes, Scout? (...) Lo he pensado y hay cuatro tipos de gente en el mundo. Esta la gente normal como nosotros y nuestros vecinos; están los que viven en el campo como los Cunnigham; están los que viven en el vertedero, como los Ewells; y están los negros (...). La cosa es, a nuestro tipo de gente no les gusta los Cunnighams, y a los Cunninhams no les gustan los Ewell, y los Ewell odian y desprecian a los negros (...) Atticus dijo una vez que la razón por la que nuestra tía Alexandra estaba tan obsesionada con "la familia" es porque lo principal que tenemos es un pasado (background) (...)

-S: "pero todo esto de la Tradición Familiar es una tontería porque todas las familias son tan antiguas como las demás. Esto incluye a los ingleses y a los negros.

-J: El pasado no significa buena familia (Background does not mean Old Family), creo que significa cuánto tiempo lleva tu familia leyendo y escrbiendo" (...)

-S: No creo que pasado sea eso, Jem

-J: Entonces, cómo explicas que los Cunnighams sean diferentes a nosotros? No pueden casi ni firmar su nombre, lo he visto. Nuestra familia ha estado leyendo y escribiendo más tiempo que ellos.

-S: No, todo el mundo tiene que aprender, nadie nace enseñado. Walter (Cunningham) es listo, pero a veces va retrasado porque tiene que ayudar a su padre en el campo. No pasa nada malo con él. No, Jem, creo que solo hay un tipo de gente. La gente. 

Como se ve, hay una separación clara entre las clases sociales, que hasta un niño de 10 años puede describir: los límites del espectro estan claros: la gente bien y los negros. Enmedio está más difuso, pero me encanta ese parámetro que usa Lee para separar a la familia de Scout y Jem de la del niño Walter, hijo de granjeros medio analfabetos: unos saben leer y escribir, y es entonces, cuando se empieza a forjar el orgullo de pertenecer a una familia. Pienso que eso es asi tambien en nuestro mundo, no solo en la Alabama de los años 30:  todos esos abuelos y bisabuelos anónimos, que labraron el campo, cocinaron sus guisos, y se fueron, y desaparecieron tras un par de generaciones. 

Luego están los Ewells, la inmunda clase baja, permanentemente subsidiada, sanguijuelas de las buena gente trabajadora y de la buena gente que sabe leer. Y además, odiadores de negros, los únicos que tienen por debajo. Tanto en el libro como en la película no hay una sola fisura al hablar de los Ewells. Atticus hace una mención a su pobreza en el juicio, pero ahí queda todo. Sin embargo, en algo me siento incómoda, mientras leo lo abominables que son, o veo la cara de malos que tienen en la peli... pensando en esos niños descalzos llenos de mugre y sin vacunar a quien nadie hace ir al colegio, y pensando en los hijos de esos niños, nacidos tambien en el vertedero, perpetuando otro tipo de "tradición familiar" a la que hacemos solo a ellos responsables. 

Esta reflexion no la hace Harper Lee: es más fácil quitarle la máscara al presunto monstruo que vivía al lado, y que sea un gigante amable. Nosotros somos los buenos, que sabemos leer y escribir, y además damos una vuelta de teurca porque encima no somos racistas. Démonos palmaditas.


20 de septiembre de 2015

Open House 2015: Londinium abre sus puertas

46 divagues
Este ha sido el fin de semana de Open House aquí en Londinium. Pasa una vez al anio y básicamente consiste en esto: edificios a los que normalmente no se tiene acceso, o es limitado, se abren y la gente puede visitarlos. Hay un montón de edificios, desde los famosos rascacielos que tienen filas enormes, hasta casas particulares de gente que son abiertas porque tienen algún interés especial: o han sido construídas de una manera sostenible, o son eco-inteligentes, o eran un molino y ahora otra cosa, o lo que sea. 
Nosotros este fin de semana hemos visitado tres: 

  • Unos antiguos urinarios públicos subterráneos que han sido transformados en un projecto de arte (Artslav).



  • Una antigua fábrica de perfumes que es hoy un estudio de arquitectura que está trabajando en numeros proyectos en la ciudad, según ellos desde un punto de vista ecológico y sostenible.



  • El Museo del Cine. Este último nos ha dejado impactados, por muchas cosas. Una, porque se encuentra en una antigua Workhouse de la ciudad. Las Workhouses eran unos lugares donde los pobres de solemnidad recibían alojamiento y trabajo (recuérdense Oliver Twist y la terrorífica Workhouse victoriana donde malvivía). La historia de las workhouses merecería un divague en sí mismo (pero me adentro en una época de "trabajos forzados" yo misma; las recordáis en el pasado? mi pequenia workhouse particular), pero suficiente saber que acabaron siendo un refugio de enfermos, discapacitados y ancianos, y en 1929 se aprobó una ley para que los gobiernos locales las transformaran en hospitales, ya que allí nadie podía trabajar, por muy pobres que fuesen.
El Cinema Museum está en lo que fue la antigua workhouse de Lambeth.  Hoy en día es una zona donde hay varios edificios victorianos maravillosos (como el museo), algo de vivienda social, un centro de salud infantil, más vivienda que no parece tan social, y la preciosa torre donde estaba el tanque del agua, que fue remodelada y que ahora la venden para que viva algún rico excéntrico por £3.5 millones. En aquella workhouse vivió un pobre que a todos nos ha hecho reír: Charlie Chaplin. 

Chaplin nació en ese barrio, Kennington, y su infancia fue todo menos fácil. Su madre sufría de problemas de salud mental (y él la cuidaba) y su padre estaba adicto al alcohol. Parece ser que en memorias de Chaplin cuenta estos comienzaos terribles, y algunas escenas de sus películas fueron inspiradas por su vida en aquel sitio. 

Parece mentira que en una ciudad como Londinium, el museo del cine sea una iniciativa privada, que no recibe ninguna subvención, y que comenzó tras la pasión de una gente por guardar todo lo posible relacionado con el cine (proyectores, carteles, cintas, sillas.... todo), y que se mantiene con donaciones,  entradas y trabajo de voluntarios. Al entrar el museo, tienes esa sensación: estar pasando al almacén de un amigo excéntrico que guarda y va coleccionando todo lo relativo a su interés fanático. 

Y es un homenaje más que al Cine como séptimo arte, sino al Arte de Ir al Cine. El museo habla más del ritual de hacer fila, de la emoción de tener las entradas en tu mano, de pisar las alfombras rojas, de estar en la sala oscura con mucha otra gente... que de las películas en sí. Y para todos los que sentimos pasión por ir a la sala de cine, ese sitio es también pura magia. 

En la parte de abajo hay un cine pequenio, butacas rojas de terciopelo, maravilloso. Por los pasillos te vas encontrando con toda la memorabilia, casi cubierta de polvo. Mini me dice "aquí huele a Jesús", y casi me da un ataque de risa (huele a iglesia, a rancio, a otra época). Arriba hay una sala enorme dividida en una zona de proyección y un café, donde el té vale solo una libra y las tartas están buenísimas. No se sabe si esa gran sala fue la capilla del hospital. 

Todo es caótico, desordenado, como este divague más o menos. Pero, turistas de tercera generación, los que conocéis ya esta ciudad: merece la pena venir este finde y hacerse una ruta. Escapar del fotogénico Gherkin, o el Shard y perderse en estos lugares que cuentan, tanto o más que el Big ben, la historia de esta ciudad. 



18 de septiembre de 2015

Comienza el mundial de rugby: "Swing Low Sweet Chariot"

10 divagues
 El miécoles viene Mini y sus dos amigas del cole totalmente eufóricas, quitándose la palabra la una a la otra, "no, déjame a mí!", "no, yo!". Me están intendando contar algo que les han enseniado en el cole, yo las miro confusa y entonces, se ponen las tres a bailar como cavernícolas, sacando al lengua y "Ho! Ho!", y me parece entender palabras sueltas como "Wilkinson", "haka", "the long throw". 

Ah, resulta que hoy empieza la Copa del Mundo del Rugby aquí en la isla y en el colegio les han inoculado, a esta tierna edad, el virus "del deporte del pepino" (o melón), como lo he oído llamar por ahí abajo. Pero aquí se le considera, "un deporte de hooligans jugado por caballeros" ("Football is a gentleman’s game played by hooligans; rugby is a hooligan’s game played by gentlemen”): no hay duda que es el favorecido (pese a todas las orejas deformes que quedan en el camino) en los colegios y universidades elitistas. Un deporte de la clase media-alta. 

Jonny: por qué te fuiste
Volviendo a las ninias, resulta que me bailaban un haka, y recuerdo que hace mil años, cuando Diva aún divagaba, nos deleitó con una entrada genial sobre los All Blacks y sus Hakas. Luego han pasado a disputarse google, porque me querían enseñiar el mítico "throw" del aún más mítico Jonny Wilkinson (sigh, en imagen) en nosequé partido. Me han encontrados varios hakas. Y por fin, me han puesto "la canción que todo el mundo canta en el rugby". 

"Swing Low Sweet Chariot" es el himno no-oficial de la selección inglesa de rugby (así como "Sweet Caroline" es el del equipo de baseball de Boston, o el "You will never walk alone" del Liverpool).  Originariamente, es una canción espiritual de los esclavos americanos. Pero fue adoptada en Twickenham (estadio mítico en el suroeste de Londinium) en 1988, en el último partido de la temporada (Inglaterra-Irlanda). En el Torneo de las Cinco Naciones,  los inglesitos no iban muy bien, y un grupo de chavales de colegio se pusieron a cantar la canción cada vez que marcaban puntos... se institucionalizó. 

Pero hay cierta controversia sobre esta historia: algunos dicen que los niñatos de colegio privado de Twickenham cantaban la canción cada vez que Chris Oti, un jugador negro cogía el balón, como burla racista. Todos sabemos que cosas así de poco edificantes pueden pasar en campos de deporte, ejemplos recientes los tenemos, y hasta por parte de entrenadores. Aquí se preocupan mucho de difundir la historia alternativa, porque la de los niñatos es cutre. Quien sabe...

Os dejo dos versiones, la primera durante un partido. La segunda, versión de UB40 que se tiene muchos fans entre los divagantes... 








Swing low, sweet chariot  
Coming for to carry me home,  
Swing low, sweet chariot,  
Coming for to carry me home.

I looked over Jordan, and what did I see
Coming for to carry me home?
A band of angels coming after me,
Coming for to carry me home.


Chorus

Sometimes I'm up, and sometimes I'm down,
(Coming for to carry me home)
But still my soul feels heavenly bound.
(Coming for to carry me home)


Chorus

The brightest day that I can say,
(Coming for to carry me home)
When Jesus washed my sins away.
(Coming for to carry me home)


Chorus

If you get there before I do,
(Coming for to carry me home)
Tell all my friends I'm coming there too.
(Coming for to carry me home)


Chorus

15 de septiembre de 2015

Well done, Sister Sufragette! (Bien hecho, Hermana Sufragista!)

7 divagues
Tras el último divague, en el que hablaba de Charlotte Proudman, activista feminista, me enteré que su bisabuela era sufragista: esas mujeres a las que les he dedicado más de una de mis entradas. Y, por casualidad, cayó en mis manos su himno: qué mejor ocasión para colgarlo. 

No hay como los ingleses para componer himnos, tan solemnes (que dan ganas de invadir si no Polonia, como a Woody Allen, el cielo en su totalidad o un trocito). Me parece bien chulo-claro que para quien tengáis en mente el "Well done! Sister Sufragette!" de la madre de Mary Poppins, el listón estaba muy alto....

Lo compuso Ethel Smyth, sufragista de pro y enamorada de Virginia Woolf al final de su vida, en 1911. El himno se tocó por primera vez para celebrar la liberación de Emmeline Pankhurst de la cárcel, y otra vez en 1912, cuando un montón de señoras bien defensoras del sufragio universal habían sido encarceladas en la Prisión de Holloway por tirar piedras a ventanas los políticos que se oponían al voto femenino. 

WELL DONE, SISTERS SUFRAGETTES! 





The March of the Women
"Dedicated to the Women's Social and Political Union."


Shout, shout, up with your song!
Cry with the wind, for the dawn is breaking;
March, march, swing you along,
Wide blows our banner, and hope is waking.
Song with its story, dreams with their glory
Lo! they call, and glad is their word!
Loud and louder it swells,
Thunder of freedom, the voice of the Lord!

Long, long—we in the past 
Cowered in dread from the light of heaven,
Strong, strong—stand we at last,
Fearless in faith and with sight new given.
Strength with its beauty, Life with its duty,
(Hear the voice, oh hear and obey!)
These, these—beckon us on!
Open your eyes to the blaze of day.


Comrades—ye who have dared
First in the battle to strive and sorrow!
Scorned, spurned—nought have ye cared,
Raising your eyes to a wider morrow,
Ways that are weary, days that are dreary,
Toil and pain by faith ye have borne;
Hail, hail—victors ye stand,
Wearing the wreath that the brave have worn!
 
 Life, strife—those two are one,
Naught can ye win but by faith and daring.
On, on—that ye have done
But for the work of today preparing.
Firm in reliance, laugh a defiance,
(Laugh in hope, for sure is the end)
March, march—many as one,
Shoulder to shoulder and friend to friend.

12 de septiembre de 2015

Cómo son estas feminazis: Ya no se va a poder soltar ni un buen piropo o qué?

37 divagues
Oj, qué gran historia de feminazis, os cuento porque no sé si se está hablando de esto por ahí abajo. 

Hay una red social profesional, me cuentan, llamada Linkedin. Que parece que no es lo mismo que el Facebook o el Tinder o el Tuenti. Todo esto de oídas, claro, porque yo no tengo ni Linkedin ni Facebook ni Tinder ni, tristemente Tuenti (si abren la Forti, me lo digan). Pues eso: mis informantes me aseguran que Linkdn es para colgar tu CV y hacer contactos pro-fe-sio-na-les. 

Una abogada de 27 años, Charlotte Proudman, pidió estar en contacto profesional con un abogado de sesentaytantos. El señor, aceptando la invitación, contesta: "Me doy cuenta de que esto es probablemente horriblemente políticamente incorrecto, pero la tuya es una foto deslumbrante. La mejor que he visto nunca en Linkdn".

Ay, Mr. Carter-Sil: grave error. Miren lo que la histérica contesta: que "encuentra su mensaje ofensivo", que "está en Linkdn por motivos pro-fe-sio-na-les (de qué va) y no para recibir comentarios sobre su físico".  "Que hablar del físico es una manera de ejercer poder sobre las mujeres" y que "silencia sus atributos profesionales". Y luego acaba (la loca):  "piénsatelo dos veces antes de volver a envíar un mensaje así de sexista a una mujer (a la que doblas en edad)".

La prensa británica más racional y solvente (el DailyHell) se ha puesto a hurgar en el Facebook de la abogada, y con el titular "la feminazi que se come con los ojos a hombres" (el verbo es "ogle", que me suena a una especie de ogro con babas) introduce esta gran pieza de periodismo de investigación: en su tiempo libre, en Facebook, esta chica ha comentado "Hot stuff!" (Tío bueno!) en una foto de viaje de un amigo, y "O-la-la" en la de otro, un barbudo que a saber cuando se ducho la última vez. Cómo se atreve a quejarse de que Carter-Sil le diga nada en Linkedin!!! En serio Charlotte, se ve claro con estos comentarios que eres una guarra. 



Pero claro, luego están los hippies, los progres, los perroflautas: el Guardian. Ellos también ha hecho sus deberes y qué han encontrado? Pues que el señor Carter-Sil también tiene Facebook. Y sí, ahí es el foro donde uno pone cosas personales. Y qué pone el inocente galán, malinterpretado por la histérica-que-seguro-va-mal-follada? Mr Carter-Sil cuelga una foto de su hija- casualidades de la vida, también de 27 años-, instructora de fitness (gimnasia) y añade: "Mientras que sé que no debería animar comentarios lascivos sobre mi hija... Dios, está buena!" ("yee god she is hot", lo mismo que dijo Proudman de su amigo).

La isla está dividida: a qué mundo vamos donde no se puede "piropear a una mujer bonita"? (este sintagma, tal cual, lo tengo grabado a fuego: era parte de una anuncio de Soberano en la radio en los 80... hablaba de lo que es "cosa de hombres"). 

La palabra mágica es contexto, evidentemente. Luego hay otra: imbecilidad. Hacer ese comentario a una abogada que está haciendo su doctorado en Cambridge y que es especialista en Derecho Humanos, en concreto "violencia en contra de las mujeres y la niñas, incluyendo violencia sexual, tráfico, matrimonio forzado, mutilación genital y violencia basada-en-el-honor", y que en su página web se subtitula: "Abogada y activista legal feminista" dice muy poco de las habilidades interpersonales y sociales del que comenta. Debería usted limitarse, Mr Carter-Sil, a las compañeras de trabajo y alumnas del fitness de su hija, si el doblarles lan edad le sigue sin hacer caer la cara de verguenza, claro. Estas, probablemente, serán más amables que la Proudman, que de un granito de nada hace una montaña: qué sabrá ella de los orígenes de la objetificación de la mujer, si en su trabajo solo ve el final (releer las áreas en que es especialista). Lo único, Mr Carter-Sil, ermm... lo del comentario sobre su propia hija... emmm, si lo puede borrar....emmm.... es que aquí no solo parece usted el mal follado, sino incluso algo mucho más siniestro. 



7 de septiembre de 2015

Durante las noches solitarias... (Suscribo a los Rolling Stones)

15 divagues
Cuando esas semanas en las que todo está mal nos visitan, los hados deberían tener el detalle de elegir un momento ocioso. Para por lo menos, sentarte a divagar.  Pero cuando la mierda es con mayúsculas, tiende a tenerte muy ocupada, de día y de noche. En una muestra de retorcimiento suprema, eleva tu cortisol matinal  para que despiertes a las 6 am y llegue ya El Final del Día: yo no me podré dormir y pasaré el día agotada, arrastrándome por los pasillos, a ratos luchando con ataques de bostezos encadenados. En este estado deambularás como sonámbula, tirando a gruñona (me gusta más la palabnra inglesa, grumpy, evoca al tierno enanito de Blancanieves), pasando de las estupideces mayúsculas que escuchas de gente que, afortunadamente no ves a diario, pero explotando con un taxista que se pone a hacer un discurso "político" -no precisamente edificante- en tu carrera. 

En fin, que no puedo divagar, pero voy a colgar un par de fotos que reflejan mi humor y espero os gusten y, sobre todo, una canción. Con historia. 

El otro día alguien entró en una entrada del blog antigua en la que yo hablaba de mi pasado (oscuro) como locutora amateur en una radio libre de Vetusta (Radio La Granja), hace varios periodos geológicos. Y esa persona con el nick Radio Roncudo comentó que Juanito Comején, mi gran hombre en el control, seguía haciendo radio libre en un pueblecito de Galicia, y que sus programas se podían escuchar online. 

Tecleo y... de repente... esa música. Los Stones:

Through the lonely nights I think of you
Through the lonely hours I dream of you
I don't know why I do it, but I do
Why do you take it, what's wrong with you?

Era la sintonía del programa de Juanito, siempre a la medianoche de los jueves... "antes la hora del lobo, ahora, la hora del Comején". Escucharla, después de tantos anios, me transportó directamente a aquellas noches: yo estaba en los primeros anios en la facultad, con Fashion, que aún iba de colegiala, pegadas a la radio, oyendo buena música, a menudo cabreándome con el locutor, con el que debatíamos y divagabamos in situ el sábado, cuando me hacía el favor de ser el controlador del "Quédate", mi pograma.


Esta canción, maravillosa, me ha alegrado la semana, así que ahí va... Querría haberla encontrado sin imágenes: es mejor escucharla a oscuras, ya en la cama y si es posible, en la medianoche de los jueves. 

Volveré.