31 de marzo de 2014

Una historia de miedo

54 divagues
Bea y Jorge llevaban apenas unos meses de relación. Les separaban unos 200 kms entre sus Vetustas particulares, que eran vividos como una especie de tortura laica del enamorado, inflingida por los dioses paganos Eros y Sarturno. Entre semana, Saturno devoraba las horas en cámara lenta, y los fines de semana que se veían, pasaban volando. Oh, l´amour! Y así todo el rato. 

Todo había empezado en verano -como siempre han de empezar estas cosas, sanjuaneando- y andaban ya en el finde de Todos los Santos. Ahora eso ya no existe, ahora es Halloween, que no da ni la mitad de miedo que los Santos, que en realidad son muertos, todo el mundo sabe. Pero nuestra parejita de enamorados, ajena al calendario (y con ello, a la posible Ira de Dios) decidió irse de "acampada libre" a la montaña. 

Ninguno de los dos tenía demasiada experiencia en esto de acampar, porque sí, ella había sido jefa de patrulla en las Cabuyeras de las Teresianas, pero siempre estaba aquella monja de gemelos gordos que sabía lo que se hace. Bea recordaba a las monjas de Cabuyeras con su hábito y chirucas, una imagen que no ha conseguido quitarse a la retina, pero había olvidado todos aquellos nudos que repitió hasta el infinito: el margarita, el pescador, el ballestrinque, el as de guía... Jorge solo había hecho una etapa del Camino de Santiago con su cuadrilla, en la que terminaron durmiendo bajo un puente dado el grado de intoxicación etílica de los peregrinos: no dio ni para sacar la tienda de la bolsa.

Uno de esos amigos, ese amigo que todos tenemos que siempre tiene una tienda, reincidió, y allí que Jorge apareció con ella el finde de Todos los Santos. El coche fue gentileza de la que se convertiría en la suegra de Bea, que ya tenía el Corsa, pero aún mantenía un viejo Seat Fura para emergencias como esta. El "Infimo" fue bautizado tras esta aventura, porque a Jorge le venía definitivamente pequeño: todo un espectáculo verlo aparecer conduciéndolo, con la cabeza tocando el techo. Bea se derritió de amor con esta imagen, y esto indica un poco por qué esta historia es una de terror.

El tío pastelero (fan de Mari Trini) les dió una caja de croissants-brevas espectacular, con la que sobrevivieron todo el finde: eso y el Amor. De qué viven si no los enamorados? Y no sean prosaicos, más bien retrocedan a los primeros 90, sitúen la trama en la reserva espiritual de la reserva espiritual de occidente, y volvamos a invocar a las Madres Teresianas. Un cocktail molotov.

Infimo les condujo a un rincón absolutamente delicioso: un río de montaña, con su sonido cautivador, arbolitos, hiedras, césped y... bueno, habrá que plantar la tienda y... oh, maldito-amigo-de-la-tienda, se ha olvidado de incluír los vientos (Bea anunció que se llaman vientos algunos de los "clavos" con los q se sujeta la sobretienda). Embelesado quedó Jorge ante esta importante información: cuánto sabía Bea! Y era su novia! No importa nada, dijo Jorge inundado de la seguridad del desinformado, dormiremos sin sobretienda! Oh, qué arrojo el de Jorge, pensó Bea. Y era su novio! (No dijo nada, solo dio saltitos a la vez que aplaudía). Así (de plastas) son los enamorados.

Una vez plantada la tienda, qué hacer? Meterse en ella, no hay otra: no hay tiempo que perder! El río cantarín, el monte espectacular, algún pájaro exótico... a tomar por... Los enamorados y la caja de croissantes se metieron en la tienda hacia el final de la mañana y pasaron-verídico-17 horas sin salir de la misma. Y el miedo comienza aquí (almas pusilánimes, se abstengan).

Había tannto que hablar retrasado! Y mirarse a los ojos!! Algún traguito de agua, croissantes.. más mirarse a los ojos! Y describir los ojos del amado! Y abrazos! Y besos! Y hablar... había tanto retrasado!

Se hizo de noche. Con la linterna es que... jo, tus ojos adquieren un tono que...(nuevas posibilidades para hablar más de la pupila del otro!) Quedan croissantes? Cualquier cuerpo humano ya hubiera desarrollado un reflejo condicionado para aborrecer no ya a los croissantes-brevas, sino al concepto Pastelería para el resto de sus vidas. Un traguito de agua. Más besos... y se duermen.

De repente, un ruido ahí afuera. Se despiertan. A ver, no es un ruido ahí lejos... es... espera, pero qué es eso? Un jabalí? Un duende el bosque? Un oso? el Basajaun! No es "ahí fuera", ayyy qué miedo... es, es, es... digo, suena suena suena como una mano con uñas rasgando el cielo de la tienda. De arriba abajo. Nosferatura: Bea ve las imágenes de la peli de Murnau. Freddie Kruger: Jorge ve los dedos navajas corriendo sobre la tienda. Se abrazan, se quieren meter dentro del saco y no salir. Morirán juntos: Romeo y Julieta, palideced.

El ruido, con el fondo del río continúa: alguien o algo rasga la tienda, de arriba abajo. No hay sobretienda, así que alguien o algo está pasando una mano con uñas sobre sus cabezas y no da el paso de acercarse a la puerta de la tienda. Por qué los tiene así? En los principios de los 90 aún no se había filmado "The Blair Witch Project", pero la imaginación de Bea y Jorge supera cualquier bobada de footage encontrado. Por qué ese alguien o algo los tiene así?

Entonces, en un arrebato Jorge abre la cremallera y enfoca hacia el río. Una de las imágenes más bellas que ambos recordarán toda su vida fue el espectáculo que tienen delante: nieve. Está nevando unos copos inmensos, locos, como de peli de Navidad, que se acumulan en el tejado de la tienda y cuando la gravedad estima suficiente, se escurren hasta el suelo, haciendo un ruido que ríete Oso Universal.

Aún les quedaban un par de croissantes y la alegría de que, muchos años depués, lo podrían contar "en lo de Di". A la mañana siguiente ahí les esperaba, con una media sonrisa, el gran Infimo, que también vivió sus minutos de gloria al llegar a la ciudad: los viandantes le señalaban,  por una vez, no porque su conductor tocaba con la cabeza el techo, sino por el medio metro de nieve que llevaba encima


25 de marzo de 2014

Aldous Huxley: del amor, del miedo, del dolor, de la felicidad

49 divagues


 Estoy muy triste porque no puedo divagar. Alguna vez el divagante habrá oído el concepto "Trabajos Forzados" (TF): a eso me refiero. Día, tarde, noche: la rueda cada vez quiere más carne. Como anécdota presuntamente divertida contar que la semana pasada, cuando la vorágine incluía no solo noche, sino Noche Cerrada y volvía con un taxi de realizar "mi importante misión" (Gracias Les Luthiers, por "los basureros de Los Angeles"), el taxi se rompió enmedio de La Nada. No, no exagero: también hay La Nada en Londinium.

Tanto es mi vida un erial que hasta tengo que aplazar al finde a leer a "los del patio" (aka Okupas), y no me gusta. Aquí me dan ganas de dar patadas al suelo con los brazos cruzados y decir "jolines!".

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Vale, casi no se ve... maldito iphone
Ya se sabe que la pataleta y el anger son muy malos, así que he pensado en fastidiar: les corto el rollo que se llevan (como si les importara) con un divague así soso, y presuntamente showing-off. 

Es que el domingo estuve en Hampstead, ya sabrá el Divagante de cursos superiores que es mi barrio favorito de Londinium, ahí donde viviría si Trabajos Forzados consistieran en Vender Humo por lo que me dieran un bonus sinsentido, en lugar de una trabajo real. Decía que estuvimos comiendo en un apartamento dos casas más allá de una en la que vivió Aldous Huxley. Y tengo además evidencia gráfica: la placa azul pixelada que le obligué a fotografiar el Peda pensando en los divagantes. 

Y ya que estamos, buceo en mis docus de frases y tengo estas dos del escritor, bien chulas. 

Un abrazo

di



 “Love casts out fear; but conversely fear casts out love. And not only love. Fear also casts out intelligence, casts out goodness, casts out all thought of beauty and truth (...) For in the end fear casts out even a man’s humanity" (from "Ape and essence")

    El amor ahuyenta el miedo y, recíprocamente, el miedo ahuyenta al amor. Y no sólo al amor el miedo expulsa; también a la inteligencia, la bondad,  todo pensamiento de belleza y verdad, y sólo queda la desesperación muda; (...) y al final, el miedo llega a expulsar del hombre la humanidad misma". 


"I can sympathize with people's pains, but not with their pleasures. There is something curiously boring about somebody else's happiness". 

  Puedo empatizar con el dolor de la gente, pero no con sus placeres. Hay algo curiosamente aburrido en la felicidad del otro.

18 de marzo de 2014

Conversación en la oficina: En un mundo ideal

85 divagues
Comparto oficina con una irlandesa muy simpática que tiene una hija de la edad de Mini, Moni. Nos llevamos muy bien y nos metemos la una con la otra salvajemente, sin complejos. Ninguna puñalada nos afecta (esto por si alguien lee mal rollo en esta conversación, donde solo ha habido sangre, pero sangre sana).

Hoy, mientras espera a que le cojan el teléfono, me dice:


-Estoy llamando para aceptar la oferta de que Moni tenga comidas gratuítas.

-Comida gratuíta? Yo pensaba que eso era solo para gente que no llegaba a unos determinados ingresos...

-Lo acaban de poner, para todos los colegios estatales (me saca la lengua)

-De verdad? Hasta hace poco era un indicador del nivel socioeconómico de los padres de un colegio. 

-Sí? Ni idea...

-No me puedo creer que estén cortando servicios en todo y ahora los padres de Richmond tengan las comidas de sus hijos gratis en el cole...

-Por qué no? No eras socialista? Semos los probes de cole estatal!!!!!! (pone acento barriobajero)

-Oh, sí, claro, pásame un pañuelo...los "probes de uno de los códigos postales más caros del UK"...

-Qué va, eso es Chelsea & Westminster... 

-O era Hampstead? Esas zonas donde los privilegiados llevan a sus hijos a cole público porque toda la gente que vive alrededor del colegio son de su club, y pueden permitirse casa de millones de libras... es una selección "natural".

-Quizás... pero pensaba que eras de izquierdas... a favor de sanidad y educación gratis...

-Perdona! Quién te enseñó todo sobre por qué debías ir a la huelga? Pero con los recortes que estamos sufriendo en todo lo público... no sé... me pregunto si que los niños de dos profesionales como tú y tu novio coman gratis es una prioridad... 

-Y qué me dices del Child Benefit universal?

-Sí, ya lo quitaron... oh, sabes que en Alemania los niños cobran creo que son 195 euros al mes hasta los 25 años mientras estudien? Sin importar los ingresos familiares...

-Eso os gustará a los lefties...

-Nos gustará? Es que estoy pensando en alto... cómo puede estar pasando esto en esta isla (olvidémonos de los alemanes) cuando están cerrando hospitales, urgencias y demás? La gente se muere porque no hay enfermeras y a la vez dan comidas gratis a niños privilegiados? Qué es lo siguiente? Clases de ballet?

-En un mundo ideal...

-Sí, eso, en un mundo ideal...

12 de marzo de 2014

El capitalismo, locura de juventud?

84 divagues
No puedo divagar, es una de esas épocas. Un día espero no muy lejano contaré "qué hago cuando no divago": trabajar, trabajar, compas de piso, trabajar, spa, trabajar, duelos de traducción, trabajar, la revolución, trabajar, conquistar el universo, trabajar, intentar olvidar ciertas recetas, etc. Mientras tanto aquí se organizan sesudos debates, concursos, se comparten así-llamadas-recetas, se me vitupera, y no tengo tiempo físico para meterme en el fango. Por las recetas casi me alegro.

Un amigo que me escribe en papel (el último ludita) desde Vigo me mandó esta viñeta de El Roto. Me pareció un resumen perfecto para la última de Scorsese "El lobo de Wall Street", donde hasta te encariñas con Dicaprio y sus excesos... parece un tío simpático, y ya no sabes si estás viendo a Leo en "El gran Gatsby" de Baz Lurhman bañándose en champán o a un chorizo vendehumo. Qué gracioso... una locura de juventud. 

Mientras tanto, los que tenemos mucha suerte trabajamos, dormimos, trabajamos, corremos, trabajamos, leemos, trabajamos, trabajamos... etc. Los que no tienen esa suerte, pagan las locuras de juventud de los otros con su futuro vacío y su miseria.


8 de marzo de 2014

Elisabeth Blackwell, la primera médica en Estados Unidos (Feliz Día Trabajadoras)

82 divagues
Elizabeth Blackwell fue la primera mujer que obtuvo el título de médica* en Estados Unidos. Como tal vez no sea tan conocida en la península, ahí va mi regalo a las divagantas trabajadoras: divagantas, Dr Blackwell, Dr Blackwell, divagantas. 

*Sobre la necesidad de que a las mujeres que practican la medicina se las llame médicAs ya se habló en este blog, pero no consigo encontrarlo para enlazarlo.

La Dra Blackwell tuvo una vida que podría dar para una novela: inglesa de Bristol, venía de una familia numerosa, y su padre, Samuel, tenía una fábrica de azúcar. Era un hombre liberal en temas religiosos y sociales: como ejemplo, en lugar de pegar a sus hijos, anotaba sus infracciones en un Libro Negro. Cuando Elizabeth tenía 11 anios, y comenzaron a haber revueltas en Inglaterra, la familia se mudó a Nueva York. 

Samuel y sus hijos se unieron a la lucha anti-esclavista y abolicionista, y en protesta dejaron de comer azúcar (su negocio). En 1936 se cambiaron a Cincinatti, porque Samuel quería probar el crecimiento de la remolacha azucarera en lugar de la cania de azúcar, porque esta última requería más mano de obra de esclavos. En 1938 murió Samuel dejando a su viuda, 9 hijos y muchas deudas. 

Tres de las hermanas Blackwell, incluída Elizabeth, comenzaron un colegio para senioritas para sacar dinero. Elizabeth tuvo otros trabajos dando clases, pero comenzó a considerar la medicina cuando una amiga que estaba muriendo de una enfermedad ginecológica le dijo que le hubiera gustado mucho más que la tratara una médica. Pese a ser  algo escrupulosa se subió en este barco, también porque no quería casarse y soniaba con una vida independiente. 

Dicen que en la clase de anatomía en la que se hablaba de aquello, el catedrático le pidió que saliera porque "no quería hablar de  un tema tan vulgar ante una mente delicada". Parece ser que Elizabeth le logró persuadir de lo contrario... se me ocurren los argumentos de 2014, los de 1847... cabe especular (Mirar Final Divague). Elizabeth siguió estudiando y su tesis fue sobre el tifus. El 29 de Enero de 1849 fue la primera mujer que obtuvo un título médico en los EE. UU. Más adelante conoció a Elizabet Garrett Anderson, la que fue la primera médica en el Reino Unido... pero eso lo dejo para otro 8 de Marzo.

Mientras tanto, gracias Dra Blackwell y como siempre, gracias a otras tantas en este día: Mrs Pankurts, Millie Garrett Fawcett, Virginia Woolf. Por mentar a algunas a las que sí encuentro en el maremagnum enlazador que empieza a ser el divlog.

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Nota: Un par de divagantes cuyo nombre me está vetado transcribir aquí (no insistáis los demás) anoche, en un estado mental deplorable, casi diría suicida, hicieron un llamamiento (su contenido también es confidencial). El resultado es que desde ya declaro inaugurado un nuevo "Premios Divas" con el tema: "Qué le dijo la estudiante Elizabeth al catedrático de anatomía?" Como estáis acostumbrados, hay importantes premios que también me es imposible adelantar. Que las diosas del feminismo repartan suerte!



4 de marzo de 2014

Felipe C'est moi

37 divagues
Para Luxindex, por compartir la técnica Puérepetí con todo el divlog

Felipe es, con Libertad, mi personaje favorito de Mafalda. Esta tira -parafraseando a Flaubert sobre su petarda Bovary-, c'est moi

Quien esté en una charla, y no se sienta como Felipe que tire la primera piedra. Quien esté leyendo "Los enamoramientos" (Marías, el hijo) y no ponga la cara de Felipe ya en página 10, que levante el brazo. Quien en una reunión del trabajo, no se canturree en bajito el mantra de Felipe "debo atender..." (para acabar sin saber qué pii ha dicho el de siempre), que confiese ante el mundo.

Somos una generación que en su día pudimos retener y hoy no? O soy solo yo?  Pero es que hay veces que estoy yo dando la charla y me cuesta mantener el foco. Cómo algunos como yo logramos terminar una carrera universitaria y mantener un trabajo vagamente académico es un misterio. Y no, no he visto nunca la MTV.

Hoy en día le daríamos Ritalin a Felipe y lograríamos que se pudiera sentar un rato a hacer los deberes. Se conseguiría q su baja auto-estima "otra vez me he dejado influír por mí" dejara de estar por los suelos. 

Necesito Ritalin.



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Adenda, el día después. Tras los subdivagues en sepia he vuelto a mi colegio, donde se practicaban distintas técnicas de abuso emocional al menor, pero todas por nuestro bien. He contado el famoso "corro de verbos" abajo y luego estaba salir a decir la lección de Social y Natural. Claro que en Vetusta se esperaba fuera un monólogo, no lo que hace Libertad con su profe. Esta tira es otra de mis favoritas...