31 de diciembre de 2012

"Les Misérables":del West End al cine

10 divagues
"Les Misérables" es el musical que más tiempo lleva en el West End de Londinium: empezó en 1985 y son ya más de 10.000 representaciones. No hay misterio: la música es maravillosa. La historia, basada en una de las novelas más largas de la historia (Victor Hugo, 1862) es la típica narrativa romántica con el fondo de la Revolución de junio de 1832, una revuelta liderada por estudiantes que se conoce más gracias a la novela. 
Tom Hooper, el director de "El discurso del Rey" (2010) la ha dirigido para el cine. Es un película grandiosa, cientos de esclavos en galeras, la cámara que sobrevuela París, pianos que caen del tercer piso para las barricadas y, bueno, la música. No podría ser lo mismo sin ella ni sin aquellas canciones enormes. El mayor problema que le veo es la imposibilidad de aplaudir y gritar los bravos en lo que son cambios de escena en el musical (o por lo menos en mi sala nadie se lanzó). 
Tras el "I dreamed a dream" de Fantine, que es una de las canciones más emocionantes ever (y no me toquen a Susan Boyle, que la bordó), me sería difícil elegir... el "Who Am I?" de Jean Valjean, el "On my own" de Éponine? Aquí voy a colgar la canción revolucionaria por excelencia: "Do you hear the people sing?" ("Oyes al pueblo cantar?") del musical. La de la peli no la he encontrado -aún- pero hay un punto de inflexión que realmente merece la pena, uno de esos momentos en los que cantan distintos personajes, y que al final, si tienes corazón, te dan ganas de tomar la Bastilla. Si aún así no, el trozo que incluyo está subtitulado, y va por todos los miserables de entonces, y por los actuales, que empiezan a ser legión. 
Oyes al pueblo cantar
la canción de los indignados?
Es la música de un pueblo
que no será esclavo otra vez.
Cuando el latido de tu corazón 
hace eco con los tambores
una nueva vida va a empezar 
el día de mañana!



28 de diciembre de 2012

Hoy toca copas

3 divagues
Ante ayer tocaba Belén, concretamente el viviente de Sudanell. Es increíble que todo un pueblo se vuelque para hacer una representación. Están todos los oficios antiguos representados: alfarero, herrero, cantero... Es bonito y se lo curran un montón.

Pero volvamos a lo de hoy: ¡¡COPAS!! Hoy me reúno con mis chicas de toda la vida, del cole, con las que sigo siendo la que era y la que soy aunque a veces lo disfrace. Volvemos a tener 16 años y las mismas ganas de pasarlo bien. Seguro que acabamos cantando las 20 o las 40!!




24 de diciembre de 2012

Ir de copas, ir de Belenes

11 divagues
Este año vamos alternando unas y otras. Gracias a las cenas con amigos del presente, del pasado, compañeros del trabajo, de la academia de baile o del curso de dactilografía mantenemos un nivel de alcohol en sangre que esteriliza cualquier mala idea. Menos mal (¿?) que los pollitos requieren su tiempo y vamos ver Belenes. Por aquí cerca hay una ruta ya establecida entre los que destacan el de Monzón, el de Peralta en el lado aragonés y el viviente de Sudanell del lado catalán, entre otros. 

Como comprenderéis sólo puedo poner fotos de las visitas a Belenes. Me ahorraré el bochorno de las otras, Aunque haberlas, haylas, que hoy en día no se respeta nada...

¡¡Feliz Navidad Divagantes!!



























21 de diciembre de 2012

Mis villancicos favoritos

30 divagues
Sí, sí, es posible que me gusten los villancicos. Sobre todo ahora que aún no los he oído demasiado.
En general me gustan, me dan buen rollo incluso los tarareo o canto según me los sepa. Los aprecio más si los canta una sola persona con voz clara o un buen coro. Me dan mucha grima cuando oigo a los niños esos resabiaos cantando villancicos o cuando me los ponen en plan maquinero o pitufo.

He aquí un a lista de los que mas me gustan:

- La Mula. No he podido conseguir mejor versión que esta o si se prefiere un coro esta otra . También me gustan Los Campanilleros, aunque me cuesta encontrar un intérprete adecuado y me sobre la mayor parte de las veces tanto quejío.



- Les dotze van tocant y el Cant dels ocells, en catalán. Estas me las van enseñando mis hijos.







- También en inglés, que por algo este blog es internacioonal. Me gusta esta versión de Rudolph  y por su puesto la de Fairytale of New York  de The Pogues.


Venga, divagantes, descubrirme alguno para que cante estos días.



20 de diciembre de 2012

"Some nights" (Fun): Disculpen las inconveniencias, dicen "f&ck"

5 divagues
Mini fue a un cumple de un ninio de su clase, y aparte de la "party bag" de rigor, apareció con un CD-por la extensión del correo de la madre, deduje que trabaja en una productora musical. Como la vejez ha llegado de la mano de una desconexión parcial en esto de la música, nunca había oído hablar del grupo en cuestión. La nueva música siempre me llega a través de amigos, hermana, blogs o cine...  La radio no ayuda, porque suelo escuchar BBC4, sin música ni anuncios (rabia, rabia!!! va con maldad, tras unos días duchándome en la península con las más atroces emisoras). Otras veces porque el Peda ha leído algo nosédónde (así llegó el Gangmanstyle a nuestra casa, no hay más preguntas). Hubo una muy graciosa a la que llegué poniendo "eh eh eh eh ah ah ah ah" en google. En serio: siempre me preguntaba qué oligofrénico ponía en google "canción que empieza con la la ra ra li"... y les mandaba al divlog. Bien, fui una de esas, y... funciona! 

Pero divago. Decía que ponemos el CD que ha traído Mini de su cumple. Y, vaya, la primera canción no está mal.... pero, un momento, a ratos no sé porqué vienen aquellos impresentables críos metrosexuales que cantaban y hacían coreografías con taburetes de bar en los 80 (Backstreet boys?). Cuando logro sacar esa intrusión de mi cabeza, entonces vuelvo a la canción y dicen:

Some nights, I say "fuck it all" and stare at the calendar". Oh dear, y siguen: "Lately, I've been fucking crazy".

Fuck! Ha dicho fuck!!!

Hey, que no cunda el pánico: estamos en UK. A los pocos días, un email general: "Queridos padres, disculpas porque la primera canción del CD no es apropiada para los ninios. Nuevas disculpas por cualquier inconveniencia que haya podido causar". 

Pero ya es tarde: estamos enganchadas. "Fun" es nuestra banda sonora matinal cuando Mini y yo, en nuestro nuevo viejo mini, navegamos la City.  

Cómo, nunca he divagado sobre Wolfy, nuestro nuevo viejo mini?





17 de diciembre de 2012

Ciertos tacones perjudican seriamente su salud

22 divagues
El otro día la Fashion me arrastró a Harrods, donde tenía que hacer un "estudio de prospección". Acabamos en zapatos, como está mandado, donde unos Miu Miu con plataforma me eligieron desde su estante. Eran casi perfectos: tacón muy grueso, plataformas de forma intrépida y... rojos (hay otro color?). Les tuve que decir que no: una  no es una mujer fácil.

Leo con estupor que "hay mujeres en EEUU que se amputan el dedo menique del pie para poder llevar tacones". Adaptación al medio, en plan brutal. Atroz, versión civilizado occidente, me digo. No doy crédito.  Pienso en los Miu Miu de Harrods que no compré (sería otro divague el porqué gastarse más de 500 libras en unos zapatos, aunque las tuviera, es un no): parecía-oh,novedad- que se podía andar con ellos (aunque admitamos que eran la excepción en casi toda la tienda, todos los demás, estilettos enloquecidos). Sé que los zapatos son objeto fetiche principalmente para los que no tienen que andar con ellos, que en varias especies animales el andar de puntillas de las hembras está asociado con disponibilidad sexual, que... sé todo eso. Pero aún así, el objetivo de un zapato es, primordialmente, andar. Esos pequenios detalles como mantener la circulación del pie, el tener mis diez deditos versus ocho, no tener dolor de espalda, no caminar como un pato, etc, son importantes y para mí deben estar por encima de su estética. Si puedes tener ambos, bravo. Pero en la exposición de la mayoría de las tiendas solo hay 1. dolor y 2. comodidad. 

Sigo leyendo, ya casi sin sorpresa, que Lego ha sacado su línea "Friends" para chicas. Las figuritas son cuatro amigas cuyos días prepuberales quedaron atrás (dónde está mi "Nancy" y "Leslie"? Hoy todas las muniecas tienen tetas, y algunas incluso el pie en puntilas para el taconazo (im)pertinente). Las chicas de "Friends" tienen para construir (de eso va Lego) un café, una panadería y un gabinete de belleza, entre otras cosas. En fin, lo que nos gusta a las chicas. También hay un "taller de inventora", con microscopio. Para que no digamos que son sexistas. Me lo pido!!

Es una batalla más en esta guerra de milenios contra las mujeres. No comprando ciertos productos que nos danian la salud, no entrando en quirófanos para ponernos neumáticos, rechazando pesar menos de lo que es saludable, la luchamos cada día. Pero la primera batalla a ganar-take no prisoners- es la de que todas podamos hacer o dejar de hacer con nuestro propio dinero. La independencia da otra perspectiva, y poder.

Este video es una monada. Tal vez haya futuro? Tal vez no esté todo perdido? 

14 de diciembre de 2012

Te echo de menos

27 divagues
Quizá sean estos días que se aproximan en los que, una vez más, no vamos a poder estar todos los que aún estamos y me da pena. Quizá sea no poder cumplir con los cánones de felicidad y buenrollismo que nos venden los turrones, loterías y demás estampas televisivas. La nuestra, es una familia más o menos normal, con nuestras neuras y problemas y una sobredosis familiar resulta indigesta aunque nos queramos. 

Quizá sea el luto hacia adelante: No estás viendo como crece Nina, lo espabilada que está, lo que se acuerda de ti. No viste como el otro día Rey con 11 años me llevaba él solo en el coche por el camino de la granja. Es muy responsable y como tu adivinabas muy majo. Tampoco sabes lo que le gusta  a Rey ir a tu pueblo y decir que esa casa es suya, que se la dio su abuelo. Te vas a perder la comunión de Nina. No viste nuestro piso nuevo ni conoces a mi perro. Gracias a Dios no ves lo mal que lo estoy haciendo con la granja... 

Echo en falta el sonido de tus pasos por el pasillo cuando me venías a ver al trabajo. "No bajes tarde a comer", me decías. Pienso en tus guiños cómplices cuando pensábamos lo mismo o cuando querías que me fijara en algo. Ahora se me antojan oportunos muchos de tus desastrosos comentarios. Me siento orgullosa cuando me dicen que me parezco a ti. Te recuerdo siempre que alguien se fuma una faria y si antes no soportaba el olor ahora... tampoco, pero me recreo en él. Aún te veo negando, escondiéndola en la mano para que yo no la viera como un niño chico y con tu camisa quemada por la ceniza. 
Te busco siempre tras unas manos fuertes, ásperas, resentidas de trabajar. Me acuerdo de ti cuando veo a hombres de conversaciones sencillas que hablan sobre la vida real. Sonrío cuando alguien dice "jibo", "chemecar" o "chulleta". Te añoro cuando voy a la granja y no tengo las respuestas a todo lo que no te pregunté. Intento fijarme pero me cuesta. Busco tu aprobación y me siento sola. Me emocionan las cajas de farias apiladas y llenas de tornillos, cuerdas o cualquier otra cosa, que hay esparcidas por allí. Recuerdo cuanto te gustaba dar y cuanto te costaba pedir. Como rechazabas mis besos aunque te encantaba que te los diera. Pienso en ti cuando voy a la montaña y cojo una vara para andar o cuando oigo esa forma de "ragonar" que me hubiera encantado aprender. Te veo en todos esos rostros. Todos me hablan bien de ti. Todos te conocen. Todavía a veces, inconscientemente, busco algo "bueno" que te guste y te abra el apetito. Laminero.

Han pasado casi tres años y te echo mucho de menos.

11 de diciembre de 2012

Por una sanidad únicamente pública

19 divagues

 Todo el mundo escribe estos días sobre porqué la sanidad no debe ser nunca un negocio, se esgrimen razones humanitarias y Los De Siempre se ríen en su sofá. Tienen la partida casi ganada, pero es la partida del que no conoce la historia: De verdad creen que podrán encastillarse en su fuerte sin que les salpique el populacho por los siglos de los siglos? A los esclavos había que mantenerlos saludables para que siguieran cogiendo algodón, el alcantarillado no fue hijo del altruismo, sino de que la infección no conocía de clases sociales, la vacunación universal, de que las tontas bacterias no sabían reconocer a los hijos de los ricos.

Así que este sueño de sanidad para todos sin coste en el momento de recibirla (porque ya quedamos en otros divagues que cuesta, y mucho, y ese coste sale de los impuestos de todos los que pagan impuestos-hola Starbucks) es un logro que, en el fondo, ya iba bien a Los De Siempre. Tener una plebe saludable es claramente mejor. Pero claro, a un coste: ahora ya se nos estaba yendo de las manos. Además, mira, es que se puede sacar tajada del tema incluso. Vendo, vendo!!! Claro que es de entender, la plebe da sus últimos coletazos por mantener la sanidad pública, por mantener sus derechos (puag).

Pero paso adelante una plebeya que no se conforma con lo que tenemos: porque la sociedad con la que sueño es otra. Vayamos a la raíz. Creo que una verdadera cohesión social solo puede occurrir cuando todo el mundo usa los servcios públicos, todo el dinero y el esfuerzo van a los servicios públicos, y todos tenemos entonces verdadero interés porque estos funcionen. La sanidad debería ser SOLO pública.

Antes de que salgan los de cada-uno-con-su-dinero-hace-lo-que-quiere, ponerse tetas o alargarse el pene no lo englobaría dentro de "sanidad". Y además decirles que la mayoría no sabe a lo que va a una clínica privada: hay técnicas o tratamientos no basados en la evidencia científica, y que más sesiones hacen caja. Viene a ser como los gabinetes de depilacion láser: te haces el bikini y te intentan encular más sesiones, de aquí y de allá. A mí un dentista me llegó a decir que él "era muy honrado porque hay muchos que quitan una muela del juicio sin complicaciones, pero dan un par de puntos y dicen que era operación para subir la factura". Mire, súbame la factura, pero no me dé los puntos si no son necesarios: así se acaba en la sanidad privada, como cuando con las palomitas te intentan vender el refresco porque hay una oferta.  O el mecánico te dice, con cara muy preocupada que lo de tu coche lo ve muy mal. Y tú ni idea. Pero es que aquí hablamos de vidas.

Y no son solo los gestores, los que quieren cuadrar números, mejor no entremos con Big Pharma, ansiosa de crear enfermedades imaginarias (hipertensión, hipercolesterolemia...) para tener a gente que no debería estar medicada colgada de la receta. Esto lo divagamos aquí "Medicina basada en la evidencia, sobrediagnóstico y otras hierbas, Señora Mato" y de la relación comercial de algún profesional con uno de los ramos empresariales más podrida (y ya es decir) en "El rollo de los médicos y las farmacéuticas". Hay intereses en que la medicina pública fracase, por parte de todo tipo de tiburones.

O sea, mi canto a únicamente sanidad pública no es solo con fines altruistas hacia los más vulnerables de la sociedad: también es proteger de las Corporations para los que quieren "ejercer su derecho de elegir" (habitación individual, enfermeras con cofia, flores) y no tiene ni repajolera idea de lo que se cuece en la trastienda de la medicina privada. En esto tengo un poco de información privilegiada y, en serio, lo de ahí atrás apesta.

Como apesta que el Estado pague seguros privados a sus funcionarios. Des Spence es un médico de familia de Glasgow que escribe una columna semanal en el British Medical Journal. En la de esta semana (se puede encontrar en su blog aquí), habla de la BBC, servicio público, donde parece ser que más de 500 de sus ejecutivos reciben sanidad privada. El General Medical Council (el organismo que regula a los médicos en el UK, el que acaba de implantar la Revalidation por la que todos los médicos tendrán que pasar cada 5 años, aparte del Appraisal anual), también parece que provee a algunos de sus trabajadores de seguro privado. Pagado por el contribuyente, pero lo peor es, qué mensaje está dando una institución publica como la BBC, que el NHS (National health Service) no es lo suficientemente bueno para sus privilegiados ejecutivos, que es un servicio de segunda fila? Es inaceptable que una institución publica pague sanidad o educación privada a sus miembros. 

La Sanidad, la de verdad, con mayúsculas, debería ser la ÚNICA.

8 de diciembre de 2012

Queridos Reyes Magos

30 divagues


Les escribo la presente con el fin de evitar que se presenten en mi casa con cualquiera de los juguetes que comentaré a continuación. Les aviso con tiempo. No hay excusa. Si cualquiera de mis pollitos lo pide (aunque hay uno que lo sabe y otra que se lo huele) todavía tienen mucho tiempo para hacerle cambiar de opinión y que se decante por algo más manejable, "recogible" e insonoro. 

En este sentido les ruego eliminen de su lista lo siguiente:

Playmobil - Todo lo que tenga que ver con dicha marca. Ya lo sé, están muy logrados, molan los detalles, los críos que quieren pueden jugar con ellos hasta hartarse, pero en mi caso no ha sido así. Acuérdense del famoso "barco pirata" que nos trajeron aquel año. Estuve como tres horas montándolo, deshaciendo cada artilugio que traía el barco, adivinando donde iba cada cosa, ordenadito, niquelado lo dejé. Pues bien, Rey apenas jugó con él, no le interesaba tanta parafernalia. Estuve meses indultando piezas: que si debajo del sofá un espada, que si dentro de un zapato un farol, que si el perro se ha tragado una copa... Hasta que llegó el día en que me armé de valor y decidí que pieza que encontrase, pieza que iría a la basura. Poco a poco me deshice de todo el arsenal y Rey apenas notó al diferencia. Así que ya lo saben. Nada de Playmobil.

Heladera - Deberían prohibir los juguetes con los que los niños no pueden jugar solos. Ya sé que es bueno participar y hacer cosas juntos, pero lo de la heladera es para verlo. En sí el artilugio no está diseñado por los de Playmobil, lo que ya es un plus. Es sencillo y fácil de montar. La pega que tiene es la proporcionalidad entre el sarao que montas (hielo, sal, leche, sabores...) y la mierda de helado que te comes. Los críos se creen que van a estar todo el día comiendo helado como fue el caso de Nina y es justamente al revés. No querrás oír hablar de helados nunca más. 
Este año Nina parece que se decanta por una chocolatería o similar con las mismas expectativas. 
Por favor, van a ser su últimos inocentes Reyes, no se la traigan.

Juegos de química - Recordarán que Rey ha recibido un par de ellos. La finalidad es loable. A mi también me gustaría ver a Pollito convertido en químico o físico nuclear. Los juegos están bien, a veces un poco decepcionantes porque la recojoexplosión hace ¡pif! en lugar de ¡BOOOOMMMMM!. El problema es que no tenemos un jardín donde probar toda la parafernalia y la encimera de mi cocina no es el lugar más aconsejable. Así que me si no va acompañado de jardín, táchenlo, táchenlo. 

Barbies, Monster Highs y similares muñecas - Es cierto que a Nina le hacen ilusión cuando las ve, pero jamás juega con ellas. Siempre se ha limitado a desnudarlas y dejarlas a un lado. Al principio me preocupaba el afán de Nina por el despelote. Después comprendí que lo que ocurría es que la pobre Nina era incapaz de volverlas a vestir. Yo casi tampoco. Ignoro si es por el diseño de la ropa o el de los cuerpos, pero son un auténtico coñazo. Por no hablar de lo que pueden dar de sí para un psicoanálisis. Mucho mejor los Nenucos y las Nancis.

Un mini chiquipark - Sí, son esas "tiendas de campaña" con bolas de plástico de colores. Cuando los pollitos eran pequeños tenían su gracia. Se divertían con las bolas, las tiraban fuera y tu se las devolvías con aire maternal. Parecía útil, podías guardar allí todos sus juguetes y el salón quedaba ordenado. Pues bien, empezamos eliminando las putas bolas y acabamos por desmontar la tienda entera, tras los hallazgos de cosas increíbles dentro de ellas, como un trozo de jamón york reseco, un pintalabios mío o comida para perros entre otros...

Instrumentos musicales cutres - Guitarras de Pocoyo, organillos de Princesas o maracas de High School Musical. Quizá sea pedir demasiado, pero si nos han de traer algo, que sea de verdad. Ya sé que no sonará bien, pero seguro que no suena tan mal. Aunque la intención sea buena, con esos "instrumentos" no sólo no logran despertar el sentido musical de los Pollitos, sino que además consiguen que perdamos los pocos minutos de calma que nos ofrece el día. Tampoco hace falta que sea Stradivarius... 

Juguetes de los chinos - Perdonen que sea tan políticamente incorrecta. En general son de mala calidad y más feos que los anteriores a los que tratan de imitar. Pero no es eso lo que me molesta, no. Lo que me revienta es la música incorporada que llevan algunos juguetes con la que no guardan ningún tipo de relación. Me explico. Si uno compra un joyero de Blancanieves lo abre y suena "Eres tu mi príncipe azul que yo soñéeeeee...." no se puede extrañar, es normal. Lo que no es de recibo es aquella excavadora que le trajeron un año a Rey que cuando se ponía en marcha iba como loca dando luces y deleitándonos con este tema. Aquel año tuve mis dudas de si era un regalo para él o un castigo para mí. 

Pueden sustituir cualquiera de lo anterior por ropa, libros, artículos de deporte o juegos de mesa. 

Sé que lo tendrán en cuenta. Este año he sido especialmente buena. Bueno... casi.

6 de diciembre de 2012

Mini no quiere hacer de camello

17 divagues

Para Mo, con abrazo.

Yo pensaba que el cole donde va Mini era "non-denominational" (aconfesional). Yo pensaba que sí, que les hablan de que hay unos conjuntos de sistemas de “pensamiento” (nótese el entrecomillado) que se asocian con unos ritos y una manera de ver el mundo, y que es interesante conocer así, desde fuera, como un mircobiólogo que mira un nuevo organismo en el microscopio, para entender otras cosas como la historia, el arte y demás. Como estamos en el país y la era de lo políticamente correcto, no soñaba con que les fueran a explicitar que "la religión es el opio del pueblo", pero tampoco que mi hija volviera un día del cole cantando una canción que habla de un tal "Little Lord Jesus" ("el pequeño Señor Jesús").



-"Quién te ha enseñado esta canción?".

-"Mr West".

Ah, el de música, pienso. Igual va por libre y no se ha enterado de que puede herir alguna sensibilidad de padre-progre-lector-del-guardian. Pero vamos, soy flexible, abierta y tal. Paso página.



Hace dos días viene con la siguiente nota: "Mini hará en la Nativity Play (función de navidad) de CAMELLO". Camello? Antes de que llamen a Servicios Sociales cabe aclarar que camello en inglés no tiene las connotaciones de tráfico de sustancias ilícitas que tiene en la lengua materna. Un camello es estrictamente un camello, no un dealer.





Tengo un flashback. En mi colegio, para el santo patrón -San José de Calasanz-, se hacía una función. La niña Di, como era la más alta de la clase, le tocaban siempre papeles tipo Mazinger Z (3 EGB) o Capitán Garfio (4 EGB). Nunca la Virgen, o la princesa. Claro que en 5 EGB llegó la rebelión. Aquel año, la profe (la Catxo, se llamaba, y era su apellido), que era una imbécil de cuidado, organizó una obra en la que todas las niñas tenían papel (alucinante, hasta entonces había niñas que nunca eran elegidas, así que un punto para la Catxo). La obra se titulaba "El Otoño", y era un rollo que intentaba ser bucólico, por ejemplo, "sale el sol", y una con  una cartulina de sol cruzaba el escenario... y se nubla, y dos que hacían de nubes entraban en escena, caen las hojas del olmo, el petirrojo canta desde la rama… así hasta 40 niñas.



Pero lo peor de la obra es que había una familia de palurdos rurales que se calentaban alrededor del hogar y tenían líneas del pelo: "Mujer, azuza el fuego con el fuelle mientras salgo a ver las reses". La Catxo desde la tarima va leyendo los papeles y "Di Vagando, hace del padre". El padre? (el mundo colapsa). La Catxo me mira triunfante.  Mantengo la compostura, duelo de titanes,  y me voy a casa, comiéndome por dentro. Me siento en el sofá y rompo a llorar: “YO NO QUIERO HACER DE ESE PADRE PALURDO!!!!! BUAAAAAA”. Y mi madre: "Pues no hagas, díselo a la profe".



A la mañana siguiente me armo de valor y camino al pupitre de la Catxo. "No quiero hacer la función". Qué??? “Que no voy a hacer la función”. O lo que es lo mismo: “Has perdido, Catxo, go to hell”. Ni que decir tiene que a partir de aquel día, Catxo y Di pasaron del odio diplomático al abierto . Pero bueno, lo importante era que no tenía que hacer la obra, y le dieron el papel a otra niña. La pobre vino a mí toda agobiada: "No quiero hacer de padre". Tras una breve conversación, fue a hablar con la Catxo, y alegó su incapacidad para hacer de padre y azuzar a las reses "porque no tenía pantalones" (aún me da la risa de recordarlo). La pobre Catxo ya no sabía que hacer con su papel ni con su culo. A la tercera fue la vencida, y una pardilla hizo de padre. La niña que no tenía pantalones y yo comenzamos entonces una amistad, mientras las demás ensayaban. Nos sentábamos en una lateral del gimnasio, y hablábamos.  La amistad duró muchos años, y empezó a ser cool pasar de la función.



Termina el flashback y vuelvo al salón de mi casa, con Mini que tiene que hacer de camello. Y, menuda es ella, tiene una opinión al respecto.


-Mummmy NO, NO, y NO, NO QUIERO SER EL CAMELLO!! QUIERO SER LA REINA!!!!! REBECCA VA A SER LA REINA Y YO NO QUIERO SER EL CAMELLO, SINO LA REINA.



Intento sobreponerme: Mini llora con lágrimas (o sea, va en serio). Está triste, y cuando habla de "la Reina" (las iglesias son castillos, la Virgen es la reina, San José será el príncipe) está bien cabreada. 


-Mini, no todas podéis ser la reina

-ME DA IGUAL, YO (gran énfasis) QUIERO SERLO!

-Pero hija, los camellos son geniales son  unos animales superdivertidos que no tiene sed en mucho tiempo.

-ME DA IGUAL. YO NO QUIERO SER CAMELLO.

El joputa de mi camello, aproximándose ciegamente al abismo
-Mini, la amá también tenía papeles así de pequeña, nos pasa porque somos altas, pero ser alta está bien..

-NO QUIERO SER CAMELLO. QUIERO REINA, QUIERO UN VESTIDO...

-Pero Mini, no te preocupes... mira, mummy ha subido en un camello cuando fue a Egipto, y también daddy y también los yayos. Quieres que te enseñe una foto?


 Me mira. Reconsidera.


-Y yo dónde estaba?

-Pues, como siempre en esos viajes, en la tripa

-Sí? He estado en muchos sitios en tu tripa...

-Sí, claro, venga, vamos, sabes lo que se mueve un camello cuando te subes? Pues además, resulta que el mío iba todo el rato por el borde del precipicio y pase más miedo...

3 de diciembre de 2012

No seas ridícula: Bebe champán!

12 divagues
Se acerca la temporada festiva, y divagandodivagando, siguiendo su función de apoyo y consultoría a la la chica moderna, se ve en la obligación moral de contar una importante anécdota. La llevo oyendo en mi casa toda la vida pero hoy, al llegar de una comida-fiesta algo perjudicada por los espumosos, la Yaya me la ha vuelto a contar.

La Yaya, ese ser al que nunca siquiera lograré acercarme en esto del glamour, por mucho que lo intento, nació y pasó su infancia en Barcelona. Los domingos iban a comer a casa de su madrina. Para los que conozcan a los catalanes, la figura de "la madrina" y "el padrino" es muy importante. De hecho, la Yaya es mi (hada) madrina, y también la de mi hermana. Cuando nació Fashion, como yo ya tenía mis 9 años y se me atribuía cierto juicio, mis padres me ofrecieron amadrinar a la recién nacida. Los dedos de frente los demostré negándome, porque era obvio que la Yaya iba a hacer mejor en este papel de hada (a quién quieres cuando eres un bebé sonrosado, a Glenda o a "the wicked witch of the west? a Flora, Fauna & Merryweather o a Maléfica? A ver, no os exaltéis, ahora ya sé que sí, que me queréis, pero hablamos de bebés sonrosados).
 
Y no es que la Yaya haya ejercido nunca de directora espiritual nuestra: le aterraba la idea de que hiciéramos monjas ("a mi una monja ya me avisó que ni se me ocurriera"), el párroco era un tipo cuyo lema era  "haz lo que digo y no lo que hago", y siempre ha pensado que confesarse no va con ella ("yo no hago nada malo, rezo dos padresnuestros y ya está"). O sea, religión a la carta... la Yaya no ha sido nunca una "misicas". Eso sí, tiene sus cosas sui generis,  por ejemplo, está suscrita al "Mensajero de San Antonio" (una publicación superñoña de una parroquia vetustil) de toda la vida, supongo, y tiene una fe ciega en el "Agua del Carmen", un licor de los monjes carmelitas que nos daba para los exámenes. Disolvía una cucharadita de cafe con azúcar en un vaso de agua, y esto se supone iba bien para casi todo. Pasados los años cogí la botellita (en imagen) y oh sorpresa, tras el nombre, en una fuente ridículamente pulga: "56 grados". Vamos, tequila. Se preguntará el divagante cómo la Iglesia no ha quitado la varita a esta hada que va por libre... bueno, hay que decir que compraba las palmas, la famosa Mona de Pascua, y los vestidos de comunión (ayuda económica para ritos y potlaches varios). Pero nuestra madrina, además de ayudarnos en esto de la fe como ha quedado ilustrado, fue y es nuestra role model vital. Un día haré un divague sobre "Cosas fascinantes que tiene la Yaya en su armario", o incluso de los zapatos "de tacón de aguja", que tenía en mi infancia.

Pero divago (mucho). Estábamos en el principio de los años treinta, cuando La Yaya iba a comer a casa de estos familiares. Según ella, la clase media barcelonesa de la época comía los domingos con champán, aunque no hubiera nada que celebrar. Hay que notar que en aquella época aún se llamaría oficialmente champán, que es como lo llamo todavía yo-me niego a lo de "cava". A la Yaya, con 13 años, no le gustaba el espumoso, y uno tras otro domingo su madrina lo intentaba:

-Una mica de xampany...

-Es que no me gusta...

-Cómo que no te gusta? Pues el champán ha de gustar! Si a una no le gusta el champán, eso es ser una ridícula! No vas a poder ir nunca a ningún sitio...


Hoy, enmedio de mi propias burbujas etílicas, por teléfono me lo ha recordado, porque claro que le acabó gustando el champán. Ves, Yaya, como se me puede sacar por ahí?... Y he acabado invocando a la enorme Mae West, porque...

"Las chicas a las que no les gusta el champan van al cielo,
a las que sí, a todos los sitios"

27 de noviembre de 2012

Dra. Di, e-consultora sentimental

39 divagues
Alguien me habla de la página "he texted.com". Escenario: eres una chica en los inicios de relación con un tipo con el que, siendo hoy en día, te comunicas gran parte del tiempo vía text (sms) o whatsup. Debido a la longitud de los mismos (nunca han sido mi medio, para muestra casi tres años de divlog), tras algunos ambiguos a la peña le quedan dudas. Y recurren al equivalente del coro griego, del jurado popular, de los supertacañones para que den su veredicto: este tipo está por ti, o no. 

Dra Di, en su e-consultorio. Don't be a drag, just be a queen...
Yo este rol de Dra. Francis improvisada ya lo he tomado con alguna amiga o compa de trabajo. Aunque a ratos envidio ese estado feromónico desatado, esa incertidumbre, esa sensación de vértigo, me doy cuenta de que, o estoy desfasada o yo lo  he tenido muy fácil. 

Por ejemplo, hace años, una de mis amigas se enamoró perdidamente de un centroeuropeo, hasta el punto de que se fue a vivir a su ciudad (un frío, amigas...). Nadie le había prometido la luna, no eran pareja, nada. Pero ella lo intentaba. Mucho. Y pasando frío. Yo, que suelo estar por poner toda la carne en el asador cuando quieres algo, aquí hago una excepción: no hay que ser pesado. El hombre decía que no estaba seguro, que no sabía... ya contra la pared, abiertamente recurría al "no te quiero" (entre bufandas). Pero ella, en interminables sesiones de terapia con Dra Di, aseguraba: "dice que no me quiere, pero veo en sus ojos que sí". Francis no daba crédito, revolviéndose en su diván. Vamos a ver, el tipo te está diciendo que NO-TE-QUIERE. Déjalo. Si te quiere, volverá.  Si es que al pobre ni le podemos acusar de esconderse tras la bufanda: va de frente. No hay nada peor que un brasas. A ella, plin. Acabararon de pareja.  Y acabaron mal. Claro que ella era de las que decían "quiero un hombre que me saque a cenar y bla bla". Vamos a ver: saque a cenar???? Exactamente: Dra. Di no ganaba para disgustos. 

Son las que están esperando a que "las saquen" a cenar (y por supuesto, que el tipo pague en lugar de compartir la cuenta) las mismas que estan enviando los txt a la web, ansiosas, inseguras, desesperadas por tener una cita? Son estas mismas las que luego, al segundo crío, deciden que "los niños deben estar con su madre" y se retiran al hogar a petardear y hacer cupcakes? No lo sé:  necesito un estudio longitudinal.

Mini tiene cuatro años, y aunque tengo algo más claro con qué valores ha de crecer una hija para no esperar que nadie "las saque" a cenar y "las retire" a hacer cupcakes, no tengo tan claro qué valores hacen que una persona (aquí ya vale hija o hijo) no se arrastre detrás de otra. Humillarse no es bueno en las relaciones sentimentales (a algunos les funciona en el sexo, que se lo digan a la papanatas de Grey, que se ríe de todas con los millones que ha hecho con su novelita). En mi experiencia, chicas, esto es la guerra, y el ir de ovejita degollada no funciona. Sé simpática, sé ocurrente, sé encantadora (eso si puedes, las brujas lo tenemos más fácil), sé tú,  pero deja ese teléfono si no te llama, y no envuelvas al coro griego. No te empeñes, no funciona. Cuando estén las cartas sobre la mesa, entonces sí, entonces son cañones o es mi corazón que palpita, pero, in the interim, no-ser-pesados.

El otro día mi shuffle me puso seguidas estas dos canciones, que responden precisamente a este dilema. Quieres ser como la chica de Blondie en "the tide is high", esperando a que sea tu turno en la lista de un gañán?

Every girl wants you to be her man
But I'll wait my dear 'til it's my turn
I'm not the kind of girl who gives up just like that Oh, no


O quieres ser la "Chica Sabina" en la que vino después (una de sus canciones que más me gustan  "19 días y 500 noches"). Se la canta a aquella que

"siempre tuvo la frente muy alta,
la lengua muy larga
y la falda muy corta".

Frente muy alta, buen curro, buena gente y... Queen of Fucking Everything. Si no, te devolvemos el dinero.

22 de noviembre de 2012

En lo que Dickens se equivoca (Oliver Twist II)

21 divagues

Como divagábamos ayer, Oliver Twist es un libro maravillosamente escrito, que se encuadra en aquello de la "novela social". Pero yo empecé y terminé el divague medio increpando, nada menos que al Fantasma de las Novelasvictorianas Pasadas (digo, a Dickens), que en algo se había equivocado.

Charles Dickens era el segundo hijo de un padre que acabó teniendo tantas deudas como para dar con sus huesos en la cárcel. A los doce años, tuvo que dejar el colegio para trabajar doce horas al día en una fábrica de betún para zapatos, cerca de la estación de Charing Cross. Las dantescas condiciones de trabajo (demos libertad a la imaginación, las actuales sweatshops un lujo asiático), dejaron una huella clara en la memoria del joven Charles (hoy los sicólogos hablarían de "trauma temprano", probablemente). Y si tienes el don de la escritura, qué mejor manera de exorcizar esos fantasmas que contándolo al mundo. Por tu propia catarsis, pero también para llamar la atención sobre un tema que quieres deje de pasar. En sus notas autobiográficas, Dickens describe las condiciones infames del lugar, infestado de ratas. De uno de los chicos que trabajaba allí tomó el apellido para llamar al judío Fagin.

Dickens describe el nacimiento de Oliver y la muerte de su madre, y de cómo Oliver comienza su vida en una Baby Farm. Este término describe a los que acogían un bebé (podía incluir ser ama de cría) o un niño a cambio de pago, y se inició en el final de la época victoriana. La gente que hacía esto podía recibir cantidades de una manera regular, o bien una cantidad mayor al coger al niño. El verbo “acoger” no hacía justicia, porque eran lugares todo menos “acogedores”. Los abusos e infanticidios abundaron, particularmente en el segundo caso, que era un “coge el dinero y corre”. El paseo de "Ghosts of the Old City" explican en unas cuantas esquinas, que “aquel fue el lugar de ejecución de tal mujer, que había acabado con tantos niños”. El concepto de "Baby Farmer" tiene, por supuesto, una pésima reputación aún en este país, aunque también incluyera la adopción y el fostering (actual acogida), antes de que nacieran las leyes a estos efectos, instigadas por las críticas desde el British Medical Journal.
 
Así que en un ambiente como el anterior crece Oliver Twist hasta los nueve años, en el que se lo llevan a una workhouse (un asilo para pobres), donde le hacen trabajar cogiendo estopa pero donde solo aguanta seis meses. Los niños deciden que uno de ellos ha de ir a pedir más comida y le toca a Oliver. La osadía le sirve que casi le manden de chico de deshollinador (aquí Dickens aprovecha para criticar la práctica de usar niños pequeños, que podían escurrirse por las chimeneas, pero que pocas veces sobrevivían a la salvajada) y “tiene la suerte” de acabar con un enterrador. Mejor no continúo con los horrores que le esperan a Oliver cuando llega a Londinium y cae entre los colmillos de Fagin, el judío, del que tenemos una descripción perfecta en el anterior divague, y todos sus secuaces, descritos magistralmente por Dickens. Fagin representa el antisemitismo que existía en Inglaterra desde la Edad Media, Sikes la personalidad sicopática, Nancy, la mujer perdida que aún tiene algún vestigio maternal... una panda memorable, digna de ser modelo de un huérfano.

Sin embargo, Oliver, un niño que ha vivido esa miseria física y personal, es durante toda la novela, una criatura ejemplar. Ya desde el capítulo 12 se nos da una pista: Oliver se parece mucho a una dama fallecida de un cuadro, y la búsqueda de su verdadera identidad es una pequeña parte de la trama. Y es que, efectivamente, Oliver era de buena familia y , pese a ser abandonado, abusado, no querido, matado a hambre, maltratado... pese a todo, Oliver es un alma cándida que nunca se rebela, y que de verdad no sabe que la banda de Fagin es de malhechores hasta que está bien metido en ello.

No, Señor Dickens: lo hemos divagado mil veces, el eterno debate nature-nurture (biología versus aprendizaje/entorno). Si un niño viene "genéticamente perfecto" como su Oliver, sometido a falta de amor, abusos y hambre, morderá. Ya lo explicó Zubin en los 60, con su modelo de  "stress y vulnerabilidad". Es increíble que Oliver no esté cabreadísimo con el mundo: los niños maltratados, lo están. Y no solo eso: sorprendentemente, los maltratadores han sido, en un alto porcentaje, maltratados ellos mismos. Pero igualmente, un niño que viene con todas las predisposiciones genéticas en su contra, con amor, confianza y dedicación, tiene muchas posibilidades de no acabar en el arroyo al que parecía predestinado. De todo esto hablamos a partir de la película "Tenemos que hablar de Kevin""What I loved" y "La neurociencia transformara la ley"

Con ello quiero decir que tus genes, tu biología, interaccionan con tu entorno, no son dos compartimentos estancos, como parece indicar Dickens. Evidentemente, Dickens usa muchas técnicas para lograr sus objetivos: la primera y más básica tocar la emoción del lector. No olvidemos que la gran mayoría leía sus novelas por entregas, y a la masa no le gustan las múltiples gamas de grises, sino el blanco y el negro. Para vender el abuso de los malos, qué mejor que un niñito rubio de clase alta siendo comido por villanos empobrecidos o segregados por siglos. La reflexión no va más allá: el judío es un reptil porque todos los son, Nancy es vil pero protectora y maternal, como todas las mujeres, y, bueno, hare una concesión con la sicopatía de Sikes como “natural” porque el 1% de la población tiene esos rasgos. Pero las cosas son más complicadas, y los niños rubitos de las clases privilegiadas tambien pueden estar en ese 1%.

En eso se equivoca, a mi juicio, Sr. Dickens. Pero qué personajes nos habría dado usted con las neurociencias  y las ciencias sociales de ahora.

20 de noviembre de 2012

Sr. Dickens, ante usted hoy me descubro (Oliver Twist I)

10 divagues
Dickens es un monstruo, eso ya es sabido, pero con "Oliver Twist" en una cosa se equivoca.

No se equivoca, evidentemente, con Londinium. En concreto, el barrio de Southwark, en el South Bank (donde, para los Londiniumn-lovers está la Tate Modern, el Borough Market, el London Bridge, el Shard, el Tower Bridge...), no sería lo mismo sin él. Los turistas hasta pueden visitar en una callejuela paralela al río la Clink Prison, pero no queda nada de la Marshalsea Prison, donde estuvo encarcelado el padre del autor, por deudas. El Londinium dickensiano está muy presente en toda la ciudad: el viernes pasado, desde la planta 9 del edificio donde trabajo, la ciudad se veía envuelta en una niebla tan espesa como el cacareado puré de guisantes (mushypeas), y una compa dijo: “parece una novela de Dickens”. Yo más bien pensaba en “The road” de Cormac McCarthy… apocalipsis total, pero igual es mi estado de desesperacion ante el futuro-si no universal, al menos sí planetario. Total que leer a Dickens es darse un paseo por esta ciudad que nos trae locos a unos cuantos. 

Y enlanzado con el “ensuciar” loslibros con subrayados y anotaciones del otro día, mi "Oliver Twist" está lleno de unas “eles” encerradas en un círculo, que llaman la atención sobre que Londinium inunda el párrafo. Por ejemplo…



“(..) the heavy bell of St Paul’s tolled for the death of another day. Midnight had come upon the crowded city. The palace, the night-cellar, the jail, the madhouse; the chambers of birth and death, of health and sickness; the rigid face of the corpse and the calm sleep of the child,-midnight was upon them all”.


Nota: Esta foto, con fantasma y todo, la tomé el sábado en uno de esos paseos del "Londinium encantado", titulado "Fantasmas de la Ciudad Vieja".

Siguiendo en los márgenes, también están llenos de “des” dentro de un círculo. Las "des" corresponden a “descripción”, y (suspiro)… qué descripciones. Son para llorar de emoción, para besar, abrazar tu edición y, como sugerían divagantes el otro día, gritar eso de “cabrón! Por qué escribes tan bien/estás muerto/(añada su frustración personal)?”

Quien no haya leído la novela, ha visto en Navidad algún trozo de la versión cinematográfica de David Lean (1948), o tal vez la última de Polanski (2005), así que conoce la trama. Y si hay una imagen grabada a fuego en el imaginario colectivo, aparte de la del niño rubito con un poco de hollín en la cara pidiendo más comida con un cuenco vacío, es la de Fagin, al que no se corta Dickens es llamar durante la novela “The Jew” (el judío). Y aquí es donde las “des” en círculo se me desbocan, porque así lo describe Dicken (contengan la respiración) escurriéndose sigilosamente por las callejuelas húmedas y sórdidas de la ciudad:


As he glidded stealthly along, creeping beneath the shelter of the walls and doorways, the hideous old man seemed like some loathsome reptile, engendered in the slime and darkness through which he moved, crawling forth by night in search of some rich offal for a meal”.

The Jew sat watching in his old lair, with face so distorted and pale, and eyes so red and bloodshot, that he looked less like a man than like some hideous phantom, moist from the grave, and worried by an evil spirit (…) he bit his long black nails, he disclosed among his toothless gums a few such fangs as should have been a dog’s or rat’s”.



Un horrible fantasma, con la humedad de la tumba… Si no odias ya al Judío… no conoces el traductor de google. Dicen que una imagen vale más que mil palabras, pero reto a un director de cine a fotografiar algo más espeluznante que el ser que tenemos ahora todos en nuestra cabeza, tras leer estos párrafos.

Dickens describe como los ángeles y sí, "Oliver Twist" es uno de los ejemplos tempranos de la novela social, que mezcla realismo con sentido del humor, que intenta llamar la atención sobre un drama que estaba en las calles. Un autor “comprometido”, además de con el lenguaje -que ha de ser su preocupación mayor-, con la sociedad.

Dickens, ante usted hoy me descubro. Pero, Señor Dickens, para mí, en algo se equivoca.

Y lo intentaré explicar mañana.

19 de noviembre de 2012

Hola, me llamo...

19 divagues
El otro día llego a mi lugar de trabajo como de costumbre. Como es normal en esta época, la niebla lo envuelve todo. Bajo del coche, de mi rato de tratamiento. Casi todas las mañanas hablo con una amiga y hacemos terapia. En el parking veo a un tío haciéndome señas desde un coche. Me espero a que salga. Se me acerca y me dice:

- Hola. ¿eres Diva?

Una mezcla de mierda me han pillado y asombro me invade y acierto a decir que sí.

- Soy JL Ríos. Te ví el otro día y pensé que serías tu y tal...

Lo de JL estaba cantado. Sabíamos quiénes éramos y sólo hacía falta dar un paso. Intercambiamos unas palabras. Yo de entrada soy muy cortada. Además, todo mi disfraz de Diva se había caído al suelo y estaba "en pelotas". Aún suponiendo que sospechara que él fuese él, yo no le habría abordado. Quizá un sábado por la noche con dos gintónics... De hecho he visto en alguna ocasión a Jesús Miramón y tampoco me he lanzado. Así que quizá no estuve muy expresiva. Lo siento JL. En mi descargo diré que eran las 9:30 de la mañana de un viernes y a esas horas no soy tan persona. 

Para el que no lo conozoca, JL Ríos es una persona capaz de convertir lo cotidiano en algo extraordinario usando su cámara fotográfica. A mi me ha dado una gran leccción: "Beauty is all around". No importa donde estés, no necesitas grandes escenarios, siempre hay algo que vale la pena y que puedes descubrir con tu cámara. De eso se trata ser fotógrafo. Lo fácil es lo obvio. Lo difícil es hacer obvio lo que no lo es.

Veinte años cruzándonos por la carretera, coincidiendo en tantos lugares y nos conocemos gracias al blog. Permíteme que te tome prestada una de tus fotos.



16 de noviembre de 2012

Has besado alguna vez un libro?

27 divagues
El "Club de lectura 2.0" ha escrito sobre 84 Charing Cross Road, de Helen Hanff. Leí esta novela epistolar hace unos anios, cuando ya sabía que en el número 84 de Charing Cross Road (Londinium lovers, "la calle de las librerías") tristemente no estaba ya la bookshop de segunda mano que enviaba libros a Helen, la autora, en los EEUU, durante muchos anios. 

El otro día hablamos, en los subdivagues del Londinium subterráneo, de librerías. Xisca nos habló de "la librería más grande de Europa", que ya hemos establecido es Waterstone's de Picadilly, mientras nos ponía en la pista de una de esas iglesias atmosféricas "llenas de musgo, como sacada de una peli de Hammer", decía ella, lo que abrió la veda de búsqueda obsesiva del lugar en cuestión. Gracias a la ayuda de los divagantes -y que la que firma salió con su mochila y una linterna a las calles tras ese divague y acaba de volver-, llegamos a la conclusión de que era St. Gabriel's church, en Pimlico (ven foto).

Pero divago. Quería, inspirada por estos blogueros lectores, dejar un par de ideas con respecto al libro de Hanff. Una de las cosas que más me gusta es su ambientación: estamos en el Reino Unido deprimido tras la guerra, con cartillas de racionamiento, y restricciones. El momento histórico se plasma perfectamente en esta correspondencia que comienza como un affaire comercial, y acaba llena de emociones, unidas por el amor a la literatura. De particular importancia para mí en este momento histórico es la creación de la Seguridad Social (NHS, National Health Service) en 1948. La esposa de Frank (Nora) ha estado en el hospital y él le escribe a Helen:

"I must apologize for having taken so long to answer your last letter but we have had a rather hectic time. Nora has been in hospital for the past several months and I have had my hands full at home. She is almost fully recovered and will be coming home in a week or so. It has been a trying time for us but thanks to our NHS it hasn’t cost us a penny!!"

Cualquiera que además de leer, sienta ese algo inexplicable por los libros, esa especie de veneración que les adjudica un estado más allá que el de meros objetos, y los envuelve de un aura mágica, vibrará con esta correspondencia. A los que se enamoraron por carta, les tocará doble. 

Toda esa magia de "libro vivido" la viven los protagonistas: página que leyó el antiguo duenio con más frecuencia, " I do love secondhand books that open to the page some previous owner read oftenest",  "…it keeps falling open at the most delightful places as the ghost of its former owner point me to things I’ve never read before", y el libro que es nuestro y al que hacemos nuestro, subrayando, anotando, dedicando...

"I wish you hadn't been so over-courteous about putting the inscription on a card instead of the flyleaf. It's the book-seller coming out in you all, you were afraid you'd decrease its value. You would have increased it for the present owner. (And possibly for the future owner.) I love inscriptions on flyleaves and notes in margins, I like the comradely sense of turning pages someone else turned, and reading passages some one long gone has called my attention to.)"

A mí también me encantan las dedicatorias (tengo una del mismo Langdon-Davies, pero yo aún no había nacido ;)), aunque sí compro libros que no he leído!!! ("It is against my principles to buy a book I haven't read, it's like buying a dress you haven't tried on".)

Como Helen, espero poder tener mis libros hasta el día que me muera, y  los dejaré para que alguien, detrás de mí, sienta lo mismo, disfrute igual, y viva tanto como yo lo he hecho.

"I’ll have mine (books) till the day I die- and die happy in the knowledge that I’m leaving it behind for someone else to love. I shall sprinkle pale pencil marks through it pointing out the best passages to some book-lover yet unborn".

Les dejaré mis subrayados, que será mi fantasma... les indicarán los párrafos que ha de leer en alto...

" You have to read Donne aloud, it’s like a Bach fugue".