31 de diciembre de 2015

Ejpaña, Estado Policial

18 divagues
Vacaciones en Vetusta, y no todo va  a ser diversión. Primer lunes, con la resaca de Star Wars y fiebre, me encamino a la estación de policía a la renovación quinquenal del DNI, caducado desde Septiembre. Tengo una foto que me gusta-esto siempre es motivo de fastidio-, del año catapúm, donde aún no llevo flequillo, y con un trozo de pelo así "estiloso" que me cae lateralmente sobre la cara. Me tengo que despedir de ese DNI de Di joven y sonriente, y poner una foto actual seria. Lo dicho: fastidio. 

Llego a comisaría, cruzo andamiajes, subo por una rampa, paso por una pecera de uniformados y por fin accedo a una gran sala kafkiana, forradas sus paredes con azulejos marrones y amueblada con sillas de plástico y escritorios alrededor de una gran espacio central, desolado. Allí performa un señor simpático, calculo que aproximándose vertiginosamente a la jubilación, que enarbola un boli y una lista. Su trabajo consiste en informar a los que llegamos sobre la existencia de las mencionadas sillas de plástico, comprobar que estamos en la lista, para más tarde "hacernos pasar" a los escritorios correspondientes. Como se puede ver, es el amo de la pista. Yo me pregunto si la poli aún no ha descubierto el sistema de números de las carnicerías. Pero entonces me autopersuado de que todo este circo es por mor de la atención al cliente (recordemos el desagradable "pling" cada vez que salta el número en tu ambulatorio),trato personalizado... Di, esto ya se extiende a todo: poli, cárceles, crucifixion.

Por fin, el amo de la pista me pide paso. Me toca un calvo. Sin más dilación ni contacto visual:
-DNI, foto, y 10 euros 90. 
Sí, desde luego, señor agente, mientras me empapo de la supuesta decoración navideña del local. Levanta la mirada de la pantalla. Mira la foto, me mira:
-No le acepto esta foto. Tiene el flequillo hacia un lado.
-Bueno, a ver, es un estilo de peinado...
-Nos da igual. El flequillo a un lado no es posible.
-Ah -alarma, alarma: mi centro de resolución de problemas trabaja rápido-, bueno, aquí tengo otra (saco una foto de hace un par de años, con el flequillo hacia abajo). 

Silencio mientras la escruta. El árbol de Navidad con los regalos empaquetados de mentira se meten en mi centro de solución de problemas, que peta: no hay quien arregle eso. Carraspeo que me vuelve a la realidad.

-Tampoco puedo aceptar esta. El flequillo cubre las cejas.
-Esto...sí, pero... bueno, es un estilo libre de peinado...
-Nos da igual. El flequillo no es aceptado, a menos que esté cortado un centímetro por encima de las cejas. 
-Así, como de etarra? (mi centro de inhibición de comentarios inapropiados logra abortar esta frase). Pero oiga-esto sí que lo digo- esto es increíble, debe haber un error, mire, esta foto me la hice para el pasaporte en Inglaterra donde son superestrictos con esto de la seguridad. Escuche: QUE NO TE DEJAN SIQUIERA SONREIR! Y usted no me la acepta! Esta foto, que ha pasado todos los niveles de seguridad del MI5, el país de James Bond... oiga, no me joda! (abort abort abort operation).
-Aquí en la calle tiene un fotógrafo que sabe cómo ha de hacer las fotos. Siguiente. 
-Pero qué hago, me pongo una coletita en el flequillo? (y hago el gesto). Una bandana?
-El fotógrafo sabe. Siguiente. 

Salgo con un cabreo... alguien tendrá que pagarlo: el fotógrafo. Pero a él plim, está exultante con esta nueva norma, si te descuidas tiene un trato con el calvo (que no tiene problemas para retirarse el pelo, claro). Le cuento la peli y me indica que pase a un espejo donde tiene un peine infecto con un set de horquillas para hacer los honores. Sinceramente, el resultado es odioso. El sádico está disfrutando. 
-Venga, sonríe
-Esto es el acabóse, por qué hay que hacer esto? Objeto!! España es un estado policial, nos tienen a todos registrados como si fuerámos presuntos criminales
-A ver, levanta un poquito la barbilla...
-Oiga, pero cuánta gente le viene así?
-...y una más...
-En serio...
-Oye, y en Inglaterra cómo os identificáis?
-Pues no con las huellas digitales, desde luego...
-Pero si tienes que sacar dinero del banco?
-No sé, no he sacado dinero del banco allí en mi vida. 
-En serio, cómo os identifican?
-Bueno, pues puedes usar facturas del agua o la luz, con tu dirección, el carnet de conducir, esas cosas...
-Y para detener a alquien por la calle?
-Oiga, de qué me está hablando? Es el Reino Unido, el lugar en  el que se inspiró Orwell para su "Gran hermano", una sociedad infectada por las cámaras en todos los sitios... y aún así, la poli no toma las huellas dactilares al grueso de la población... Se trata de la más antigua democracia del mundo! Lo entiende?

Por fin salgo del maldito fotógrafo, vuelta a la comisaría. No quiero al calvo, paso de ver su gestito triunfante cuando evalúe mi nueva foto, así que me hago la despitadilla cuando queda libre. Hay una familia de subsaharianos que han puesto al  nombre del hijo como padre del padre: un cacao. Un funcionario se lo intenta explicar en suajili (un ejemplo más de los esfuerzos del cuerpo por satisfacer al cliente, ahora es también integración): castellano muy lento y a un volumen excesivo- que retumba en los azulejos y por ello puede ser centro de peregrinación para bloguero con bloqueo. 

El espumillón colgado por las baldosas me lleva de nuevo a una carnicería de mercado, con el sonido del hacha de fondo.  El cuasi-prejubilado me indica con su boli y un saltito un escritorio con una mujer con tendinitis, jersey de color mostaza y gafas de pasta como del Cuéntame. La foto pasa la prueba. Todo cuesta mucho tiempo porque han de escanearme las huellas. Con mi dedo en el agujero recuerdo la anécdota de mi padre, cuya huella no era leída ni a la de tres: todo encaja en mi teoría del microchip instalado en sus yemas, ya que su portátil solo responde a su dedo, yo he de usar el ratón. La policía no es tonta. El prejubilado me saca de mis ensueños de espías, con su comentario: "Elena, he pasado a los negricos allí". La de mostaza asiente, sin sonreír, como fastidiada por el tiempo que el ordenador está consuminedo en escanear mis índices. Yo me sacudo para comprobar que no estoy de verdad en el Cuéntame: "los negricos"?

Elena me da el DNI: una niña enmedio de una pataleta con horquilla, solo me falta el baby de parvulitos. Le pido el viejo, como evidencia de que un día sonreí a la poli con pelo por la cara a modo de anuncio Pantene.  Salgo de la sala como una autómata. El calvo me mira triunfante desde el fondo. Las luces del árbol entran en barrena en ráfagas rápidas, las delicias de un epiléptico. "He pasado a Los Negricos allí" resuena en mi cabeza, y allí están siendo vociferados por otro funcionario. Elena se limpia las gafas, se prepara para enfrentarse con los minutos que el ordenador pasará escaneando al siguiente, los minutos que son horas que son su vida. El amable amo de la pista cuasiprejubilado me despide con grandes sonrisas y parabéms. No hay tregua de Navidad en aquella comisaría para esto de la atención al cliente. 

23 de diciembre de 2015

"Star Wars VII, El Despertar de la Fuerza": Estilismo

10 divagues
Lo primero os preguntaréis, qué hace Di hablando de estilismo? Luego pasaréis al... esto es divagandodivagando? Y más tarde, ya francamente preocupados, os comenzaréis a organizar en una patrulla de búsqueda porque Di ha sido abducida y quien escribe es Una Impostora. 

Tranquis, soy yo: y si no lo creéis, seguid leyendo y al final del divague no habrá duda que valga. Puedo culpar a la fiebre que tengo desde hace un día y medio, de ahí que esté desaparecida. Porque fue salir del cine de ver "El despertar de la fuerza" el domingo por la noche, unas horas de incubación, y el lunes por la mañana la Fuerza me había poseído, con ese caloret interior que es en realidad frío y tembleques, todo muy mal. 

Pero antes de la lanzarme al estilismo, que sé que es lo que os ha atraído en plan sádico (o maso) a este divague, entremos con el párrafo narcisismomiradadeombligo "tengo un pasado oscuro". Daban Star Wars en múltiples cines vetústicos, pero había que ir al Palafox, donde proyectaban una sesión por hora, literalmente. Una vez sentados en la fila 6 (según JAL, "muy centrados", en su mundo, salí con tortícolis), les abrí los ojos a mis compas de experiencia: la niña Di vio en 1980, en este cine (claro que entonces no habían "salas", pero aún así era muy como lo recordaba yo, porque estuvimos en la enorme sala 4),  "El Imperio Contraataca", del que años después solo recordaba las famosas imágenes de los robots autobuses de patas largas (ahora tendrán un nombre, y como no fui friki, seré lapidada) caminando por la nieve. Pero tenía un vacío de Darth Vader! (mi héroe!). Imperdonable, o tal vez lo podemos achacar a la tierna edad de 9 años, donde todavía no había lugar para pensamientos sucios que a algunas les inspira Vader. 

Sin embargo, para ternura mis acompañantes!!! Ni Mini, ni Fashion ni JAL habían nacido aquel día! (a estos dos últimos les faltaba en concreto mes y mes y medio para nacer, ahí es nada, contando que la viera cerca del estreno, el 29 de Septiembre, gran frikada). El Peda había nacido, seguiría teniendo 9 días menos que yo, y supongo que la estaría viendo en su Vetusta particular. En resumen: podéis imaginar mi ilusión de volver al mismo cine, 35 años después, con toda esta gente que ni conocía la vez anterior. 

Ahora nos adentramos en el estilismo, no desesperar. Pero antes, aclarar que a mí no me suelen gustar las pelis de acción. No he visto una de James Bond en mi vida, y cuantos más helicópteros explotan, más bostezo. Ahora digo "suelen", porque tengo mi pequeño elenco como la saga de "Indiana Jones", o la trilogía de Star Wars que me gustan. Así que han de entender que el que disfrute con una peli de estas tiene mérito. Y con Star Wars VII disfruté como una enana. La cinematografía es espectacular, la música de John Williams parece que no, porque lo que quieres es escuchar "la marcha imperial" una y otra vez, acaba inyectándote parte de la euforia, y... en fin, ríes, te asombras, tienes ganas de gritar y aplaudir... bueno, que una peli logre hacer todo eso... está bastante bien. 

Mi sala era "contenida". Yo esperaba encontrarme rodeada de frikis disfrazados,  y justo vi a un niño con un lightsaber. Luego lo de los gritos: solo yo quería gritar "uuuu" cada vez que había un guiño a pelis anteriores, o salía Hans Solo y Chewbacca? Creo que lo hice una vez, pero no había un ambiente de jarana en la sala. Eché de menos a Londinium: puedo imaginar salas de londinenses borrachos aplaudiendo y gritando a la menor oportunidad. Me anoto en la agenda buscar una de esas allnighters en el Prince Charles Cinema para pasar toda la noche desbarrando con otros locos de la vida. Oj, aún recuerdo con lagrimilla en el ojo aquel singalong de Frozen! todos haciendo "buuuu" cuando salía el otro Hans... (oooops un spoiler, ay alguien aún ahí fuera que no haya visto Frozen? Pues lo merecéis: Hans es el MALO!).

Lawrence de Arabia
Ahora sí, el estilismo, que divago (en serio que aún no habías visto Frozen?). Aquí sí que no voy a haceros spoilers. De hecho, la mejor manera de ir a la peli es como yo, que no había leído nada ni había visto prácticamente imágenes. Sabía solo algo de tres de los actores británicos porque leí el especial de la Time Out la semana pasada: John Boyega, el chico de Peckham, barrio del sur que se está gentrificando a marchas forzadas, Daisy Ridley, la chica de Westminster, lo más pijo de Londoninium, y Wendoline Christie, de provincias. Así que una se planta frente a la pantalla y el primer personaje al que conoce es a Rey, la chica prota interpretada por Ridley, que busca chatarra en el desierto del planeta Yakku, y una se traslada, directamente a Lawrence de Arabia. 

Ahora: quiero ese disfraz. Es una primicia: la primera vez ever en la que he querido ir de un personaje del lado de la fuerza (se entiende, al ver a Lukem en imagen, o cualquiera de la Princesa Leia, incluída en este capítulo que va fatal). Pero es que este traje mola mucho. Lo quiero. Y si me decís que ni de coña voy a ir a una fiesta de Star Wars, que no estoy en el perfil sociodemográfico, vale: pero entonces aunque sea el top. Así, cruzado, para una noche de Coronitas. Ya he tenido alguno parecido en el pasado. Yo lo vi primero, brujas. 


Kylo Ren: Me pone
El lado oscuro. Oj, por dónde empezar. Mirad, gran parte del atractivo de esta saga para mí es el estilimo del lado oscuro. Vader es sin duda el malo más buenorro por antonomasia, por lo menos hasta que se quita la máscara en la última peli (ah, no es esta una metáfora de la vida?). Pues bien, os lo adelanto: el malo de esta peli tiene mucho morbo hasta cuando se quita la máscara. Que en mi opinión se la debería haber quitado solo al final de la peli, pero imagino que le director no se habrá podido resistir. A ver qué me dicen las "doctoras que tiene el divlog" sobre este tío que, ya lo digo, no es una guapo tradicional, un galán de libro en absoluto. Más bien un atormentado con cara de malo malo. La melenita mola mucho pero claro, vives con Mufasa (gracias Mo), me diréis. 

Re-enfocando: a mí los de manual no me suelen gustar, quede claro, y cuando vi al actor di un respingo en mi butaca: quién es este tío? Mi disco duro empieza a buscar (ruido)... es el de "Dreamers"?... no. Al salir, hago trampa y la wiki me ayuda: es Adam Driver y salía en aquella peli de  Noah Baumbach que vi hace unos meses sobre una pareja de 40 y pocos con complejo de Peter Pan, "While we are young". Bueno, aquí les echo a las doctoras a Kylo Ren, el nuevo malo de Star Wars, también conocido como Darzito, a ver qué dictaminan. 

And last, but not least, los Stomptroopers (la guardia imperial). Algo actualizados, pero siguen recordando exactamente igual la estética nazi, particularmente en aquella explanada nevada que da ganas de invadir Polonia, como diría Woody Allen a la salida de la ópera. 

Si se va al cine con niños, hay que ir preparados para múltiples preguntas, como muestra un botón, de Mini, en un punto del largometraje:

-Mummy, el negro la quiere?
-Yo creo que sí...
-No, ese no... el que va de negro...

Para entender esto... hay que verla. Y si es posible con un grupo de amigos que se animen a gritar, mucho mejor. Que podrían unirse al grupo de rescate de Di.

Caso de que, tras la calidad del análisis estilístico, digna de un Vogue, alguien aún dude de la autoría del divague. 








18 de diciembre de 2015

"Mañana a estas horas estaré en el paraíso"

45 divagues
Fue en inglés: "Tomorrow at this time I'll be in paradise". Quién era? Bingo: Mini en la peluquería el sábado pasado. La llevé por primera vez a la pelu de mayores y, mientras Alan le cortaba las puntas ella le daba ese palique. 

"Por qué estarás en el paraíso?", pregunta el ingenuo, que no sabe que al día siguiente Mini se va a Vetusta, porque ya está de vacaciones. 

Mientras tanto, yo estoy en ángulo recto sufriendo terribles flashbacks: Mini tirada en uno de los sofás que rodean a la pantallaca de televisor de mis padres, con el mando en una mano, el ipad en la otra, y turrón, chocolate, mazapanes de Hijos de Segura, cualquier otro exceso de temporada en la mesita central. 

Ella se lía a hablar y en un punto: "Perdona, cual era la pregunta?"

El paraíso, Mini. 

"Ah, sí, porque estaré con mis abuelos que me dejan hacer todo lo que quiero" 

Sin palabras. Si esto fuera hace 100 años, es cuando yo hubiera lanzado un gemidito con aquello de "las sales!".

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Mañana vuelo hacia El Paraíso. Me encontraré con una hija asilvestrada con los ojos cuadrados tras tanta tele? O tal vez me espera una santita piadosa tras su semana escolar con mis monjas? (divagué sobre que Mini ya fue dos semanas en half-term a las Madres y, encantada, ha vuelto esta semana? ). 

Mi Paraíso es muy distinto al de MIni: cardo (sí, Jose Luis , era un probelma en Londinium, pero en Vetusta, será por cardo!), acelga, bailes con TioVin, sopita de mami, mis amiguitos, cine (EL DESPERTAR DE LA FUERZA, con caretas y un sable; sabotaje de pelis de intensas, también  con caretas), El Calamar Bravo, shopping enloquecido de última hora con Fashion, Sidra El Gaitero, más amiguitos, muslitos de mar, seguir los resultados del 20D desde la pantallaca y twitter y whatsapp y coronita, mojito chez TioFi, jamón jamón (y no la peli) a go-go, turrones de Fantoba, librerías locales donde pasar la tarde, renovarme el DNI para no olvidar que es aquel un estado policial, mis amiguitos, roscón de reyes por adelantado, ... en fin, ya veis que soy una chica de gustos sencillos. NO PUEDO ESPERAR A LLEGAR A VETUSTA!!!!

Nota: Intentaré retransmitir desde El Paraíso, pero si fallo, no preocuparse, ya veis que el programa de arriba tiene sus servilismos. Por si acaso: FELICES DIAS A TUTTI!


14 de diciembre de 2015

Suffragists, Suffragettes y Suffrajitsus

25 divagues
Hace casi ya dos meses fui a ver la peli de Sarah Gavron "Suffragette", protagonizada por Carey Mulligan, Helena Boham-Carter (secundaria en nómina para pelis de época) y con aparición breve estelar de Meryl Streep, haciendo de Emmeline Pankhurst, bajo cuya estatua ya he divagado otras veces

El movimiento sufragista comenzó a mediados del Siglo XIX, y este adjetivo engloba a todas las mujeres que luchaban por el sufragio universal. Tras más de 50 años de lucha pacífica, de intentar razonar lo obvio con el sistema, un grupo de ellas decidieron cambiar de estrategia: romper cristales, encadenarse a las rejas de edificios gubernamentales, enviarse como carta humana, y mucho más. Querían "deeds not words" ("hechos, no palabras").  El término suffragette se aplicó mas específicamente a un grupo de mujeres en el Reino Unido que pertenecían a la Women's Social and Political Union (WSPU). El término "sufragette" se usó despectivamente, porque sonaba afrancesado. Para más informacion sobre el movimiento, hace un mes estuvimos en el Museum of London en la exposición fotográfica de Christina Broom, una mera reporter, "Soldiers and Sufragettes" (los soldados me interesaron mucho menos), o en "Suffragette City".

La película de Gavron trata de estas activistas que se jugaron tanto por luchar por los derechos de todas, y rompen con el punto de vista con el que crecimos: la madre de Mary Poppins (Well done, Sister Suffragettes!). Aunque había muchas mujeres de clases acomodadas que lideraron el movimiento (véase Emmeline Pankhurst y sus hijas), muchas más de clases trabajadoras estuvieron en la línea del frente. La peli sigue a una de ellas, interpretada por Carey Mulligan, que trabaja de sol a sol en una lavandería industrial, y cuyo marido no entiende sus veleidades políticas, cuando llegan. Mulligan entra en contacto con el movimiento en alguno de sus activismos callejeros, y luego de la mano de Boham-Carter, la farmaceútica que organiza reuniones en la rebotica. 

Es una cinta imprescindible: todos hemos de verla y llevar a nuestras hijas e hijos tan pronto como tengan la edad-12 años según los british. Yo fuí a verla con muchas ganas de llevar a Mini después, con las chapas históricas pre- y post, claro. Pero, al poco de empezar, me di cuenta: NO. 

La película es durísima. No sé en qué punto empecé a llorar, pero ya no paré, intermitentemente, durante todo el metraje (nota: ya se me han acabado los sinónimos de película, tranquis). Os acordáis aquellas pelis inglesas de contenido social que en el Zenozoico del divlog definíamos como "uplifting" (que sales del cine exultante, creyendo en el género humano, y tal)? Sí, por ejemplo, "The full monty", "Billy Elliott", "Made in Dagenham", "Pride"... bien, pues "Sufragette" no es una de esas. Se te hiela la sangre al verla y, cuando termina, cuando por fin sobre el fundido en negro aparece que, tras esa lucha terrible, en 1928 se consiguió el sugrafio universal en el Reino UNido, nadie se mueve de su asiento. Todos permanecemos callados, en la oscuridad, muchos como yo, supongo que intentando recomponernos durante los créditos, porque lo que hemos visto y sufrido es lo que en inglés se llama una "harrowing experience": que te pase una apisonadora por encima. 

Todos sabíamos que muchas sufragettes habían terminado en la cárcel... pero MIL? La cifra me parece increíble. Iban a prisión cuatro meses por romper cristales, por ejemplo, y no se les reconocía como presas políticas, sino como delincuentes comunes. La cárcel de mujeres de Holloway en Londres pasó a ser un símbolo para el movimiento, y lo que ocurrió allí no fue juego de niñas: huelgas de hambre que terminaron en muchos casos con alimentación forzada (force-feeding). Esta escena es devastadora. 

Durante toda la peli, no podía quitarme de la cabeza otra lucha que viví en segunda persona: la de los insumisos, mezclado con intrusiones de las voces de gente que dice "no se puede desobedecer la ley", y cada vez teniendo más claro que la desobediencia civil a las leyes que consideramos injustas es una obligación. Porque si estas mujeres no hubieran sido DESOBEDIENTES, si muchos hombres y mujeres a lo largo de la historia hubieran asumido lo que claramente era injusto, seguiríamos en un mundo aún más desproporcionalmente desigual y horrible de lo que es. 

Y como no quiero terminar el divague como terminé la película, de bajona total, os contaré algo que, dentro de lo dramático, me ha dado cierta energía. Como las cargas policiales eran tan bestias contra las pobres suffragettes, se creó un equipo de "guardaespaldas" entre ellas mismas. Las entrenó nada menos que la primera mujer instructora en artes marciales en el mundo occidental, Edith Margaret Garrud, que les enseñó jitsu-jitsu para defenderse de la madera. De ahí, el término suffajitsu. Este año han editado tres novelas gráficas con este título, de Tom Wolfe. 

Aún no las he leído, pero me he quedado alucinada: os imaginais, una especie de manga-sufragista? O, mucho mejor: me pido dirigir la peli!!! Algo así como las suffragettes se encuentran con una de mis favoritas, "El tigre y el dragón"!!! Suffragettes volando por los tejados! Fantástico!




Cómo me gusta esta peli....

11 de diciembre de 2015

Seis Años: Impresionante

20 divagues
...impresionante y emocionante... Con ustedes, para todos los divagantes...


como diría Mini: "by LUX"
 Mil gracias Lux, esto es una PASADA, y te queremos

Di et al

8 de diciembre de 2015

Cumplimos SEIS años divagando!!!!!

18 divagues
Darlings divagantes: 

Hoy hace la friolera de 6 años, la Artista Antes Conocida Como Diva me propuso aquello de divagar juntas. El año pasado lo celebramos por todo lo alto, por aquello de que era el CINCO. Otros años hasta se me ha olvidado... casi como este, pero gracias a la inmensa clack, korrintxe, divagantes enloquecidos con memoria... aquí estoy. 

Para celebrarlo, dos cositas, una la tarjeta para la ocasión, que también la tenemos en camisetas, tazas, posavasos, funda de móvil, magneto, pegatinas... Ya veis que no escatimo. 






Reina de la disco
Luego, lo importante: el domingo fui a la roller disco del South Bank con Mini. Estuvo bastante bien (solo caí 5 veces, siempre interceptada por aprendices-esas imágenes ya estarán en youtube, no las pidáis), aunque la música no era tan cheesy como hubiera querido... Mini (ehem). Yo ya le dije al DJ: "es que a mi hija, de 7 años, le gustaría Lady Gaga...", y caso omiso. 






Divagando a tu propio riesgo
 Pero igual me daba todo porque, de camino allá... vengaaaa, que sé que fuisteis vosotros, en pleno Southbank Centre -que sabéis me encanta-, teníais preparado un pequeño detalle!!! Sois un primor, gracias... fue emocionante. Os grabé una secuencia para que veáis qué nivel, claro que cuando cantan  "divagando divagando now", ya estaba yo con el micrófono...

Va por vosotros babies... No os vayáis nunca!

Dont you worry dont you worry child...
Seguiremos divagando-ó
Dont you worry dont you worry now
Seguiremos divagando-ó


video