17 de noviembre de 2014

Vancouver-Londinium: Finale (WC29)

Me llama Fashion, la ínclita hermanita que huyó hacia el frío: "que a ver cuándo termina la serie del viaje, que estamos en Noviembre y nos sigues poniendo cocoteros". Vale, me doy cuenta de que la cosa se ha extendido un poco... casi dos meses. Pobres divagantes. 

Para qué hace una un diario de viaje? Porque el olvido es una de las formas de la memoria, su vago sótano, podría decir borgianamente. Pero yo, obsesiva y prosaica, quiero atrapar la memoria como sea para no quedarme encerrada en el sótano aquel.

Hoy es el último divague de la serie Wes Coast: un día confuso de esos en los que coges un avión a la una de la tarde de un viernes en Vancouver y, tras diez horas de vuelo (zumos de naranja, "Let it go", mummy vamos al baño, melatonina, vegetariano o pollo-vegetariano-, alguna peli, "En la orilla", puedo poner la pierna aquí, más zumo de naranja y, lo que es peor, sin napolitanas para esos momentos de bajona) apareces un sábado a las 8 de la mañana en el aeropuerto de Gatwick, Londinium. Con todo un día por delante -con ni una hora sueño en la "noche" anterior- para plantearte unas cuantas variantes del suicidio.


El objetivo es NO DORMIR en todo el sábado.  Nada de una siestecita: será El Final. Así que nos lanzamos a las calles en busca de acción. Logramos mantener el tipo, arrastrando nuestros cuerpos jetlaggeados por supermercados, y otros lugares carentes de color bastante rato. Por la tarde volvemos a casa y la hija se nos duerme prácticamente depie, y no hay quien la mueva del sofá. Nosotros resistimos a base de teléfono, té, emails, y fotos del viaje. Antes se decía que "un viaje no se termina de verdad hasta que no se revelan fotos"... hoy en día, tal vez un viaje no se termina hasta que no has terminado la serie de divagues? (snif).

"Escríbelo en word y no lo publiques", me dice, cuando le cuento lo de arriba. Teniendo hermanas así, quién necesita troles? :)

A vosotros: Gracias por haber estado ahí.







6 comentarios:

  1. No lo divagues? Comorrr? No hemos estado al pie del cañón para, ahora, perdernos la llegada, el final, el aterrizaje, la depresión postvacacional. El final de un viaje es solo el principio del siguiente, así que...

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  2. Habéis sido unos turistas ilustrados con hábitos de viajeros (el recorrido de una ruta diseñada según vuestros deseos; la no programación de los sitios para dormir, que concede libertad y las adorables sorpresas; los medios de comunicación utilizados). Mas que buscar lo que viene por accidente, los T.I. siguen un plan para conocer lo que hay que conocer... para que la memoria nos enlace después en las lecturas y las películas.

    Ser viajero (lo fuisteis en ese viaje de 6 meses) requiere disponer de muchísimo tiempo... incluso para dedicarlo en abundancia a situaciones en las que no se había pensado, que no vas hacia ellas, sino que vienen a ti. Un viajero puede anotar, por ejemplo, en su diario: “En las últimas dos semanas no he visitado ningún monumento, paisaje o costumbre previstos. Me he dejado fascinar por las distintas densidades de mercurio de las aguas de la Laguna, según la luz. A veces he paseado por los Zattere, tomando un helado; o por la Riva degli Schiavoni, mirando a las venecianas”.

    Ser turista ilustrado, aunque se tengan casi las limitaciones de tiempo del turista, no está al alcance de cualquiera y, a cambio, deja un proyecto acabado al que regresar mentalmente cuando se desee. Habéis hecho un buen trabajo, que tú has fijado al compartirlo.

    ¡Cuántas cosas sé y conozco gracias a tus palabras e imágenes! Seguro que las usaré como mías, contando historias. Gracie tante, signorina.

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  3. Di, de vuestro viaje has hecho una crónica estupenda de la que he aprendido y disfrutado mucho. Las fotos también me han gustado, tenían el toque-reportero. En las cosas que contabas había muchas cosas que no sabía, pero antes de comentar, naturalmente, me metía en la Wikipedia y me empollaba lo que tocase; te pregunto: ¿se notó mucho? En fin, que me da coraje que se haya terminado.

    Permíteme sólo un, aunque grave, reproche: ¡el Chincue nunca lo haría*!

    (* abandonaros)

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  4. Ay qué monos sois.. muchas graches. Si casi me vais a poner nostálgica... se han acabado las vacaciones! boo hoo. Lux, como estoy en exaltación de la amistad, si me pones un mail te mando más fotos...:)

    muxus

    di

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  5. Cierto tipo de crónicas viajeras me encantan, como estas que publicaste. Es un viaje, de alguna manera, compartido, aunque solo sea leyéndolo. Además de conocer lugares que no conozco personalmente, conozco màs, en este caso, a la autora de los posts. Si viajás por estos lares, unas 12 horas de avión màs horas muertas de aeropuerto, te invito a unos mates y no vas a tener jet-lag. Un beso

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  6. Que mona! Gracias Fiorella. NO veas las ganas que tengo de volver por las tierras del mate!!! Y lo de las "horas muertas de aeropuerto" en mi caso fue muy cierto pq volvimos haciendo 2 cambios (de BA a Santiago ya Bogotá).. eso fue jet lag!

    besos

    di

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