28 de agosto de 2014

San Diego-Vancouver: fricciones viajeras (WC28)

El día 28 del viaje es jueves, y a media mañana, tras uno de los grandes desayunos de San Diego (esto lo contaré en otro divague) nos encajamos en el Chincué (qué digo encajamos, a estas alturas es nos acomodamos, ya formamos parte de él, nuestra segunda piel) y emprendemos autopista hasta LA, desde cuyo aeropuerto volamos por la tarde hacia Vancouver, para comenzar a cerrar el círculo. Como imagen de lo que es conducir en América, qué mejor que esta...

Hay un tema de fricción en la familia Pedalista durante los viajes, y yo me pregunto si esta desavenencia existe en otras familias, o simplemente todo el mundo está de acuerdo con lo obvio (conmigo). Yo, cuando viajo, quiero tener una reserva de comida en la mochila "por lo que pueda pasar". Esta previsión no es gratuita: en los años de formación de una ha pasado tal vez algún mal rato porque no había comida ni posibilidad de obtenerla a varios centenares de kms a la redonda. Además, tengo un problema: a veces, tengo hambre. Mi compañero de piso y viaje puede "desconectar" el hambre y no sentir ni padecer durante lo que se lo proponga. Luego mis actividades preparadoras de bocatas o aprovisionadoras de snacks son vistas por encima del hombro: oh, esos seres con necesidades corporales. Inferiores. 

Como hace tanto que comencé el diario y hace tanto que lo debería haber acabado, ya no recuerdo si he hablado de Whole Foods, la cadena de supermercados que nos ha sacado de más de un apuro en estas vacaciones gastronómicamente aciagas (recuérdese el manjar acelgas, tras semanas de aburrida comida salada yanqui). Whole Foods es una cadena de super orgánicos, todo muy bien presentado, todo muy moderno, todo desesperadamente clase media-alta. Uno de sus grandes puntos es que tienen una esquina donde hay comida preparada, que te puedes servir en cajas y comer (devorar) en una especie de cantina habilitada para los trashumantes como nosotros. Cuando descubrimos la "Sopa de Zanahoria Tailandensa" (con sabor a coco y tirando a picante), la cosa cobró tintes de adicción. Ibamos por ahí con la antena puesta en busca de la sopa tai (en nuestro caso) y los macaroni cheese (Mini). Hay mucho platos, mención a las mil ensaladas, y el precio es espasmódico. Vamos, que te puede salir como comer en un restaurante normalito. En Londinium también los tenemos, no sé si habrán llegado a la península.

Esta introducción a la meca orgánica yanqui es necesaria para entender que, tras el culto que hemos seguido durante este mes, el que yo quisiera pasarme por allí la noche antes de abandonar San Diego y meternos en un viaje de la friolera de casi 2 días no era tan raro. Como era de esperar, nuestro yogi particular mantuvo una actitud distante diciendo que no quería ni cenar nada, ni comprar ninguna vianda para el periplo. Esto no nos extraña, forma parte de su presentación habitual: para qué comprar nada, ya compraremos en ruta.

Haciendo oídos sordo, compro algunas cosilla que nos puede hacer un papel, y, en un punto, me planto enfrente de una caja de bollería industrial. Pequeñas napolitanas (Pain-au-chocolat las llamamos en Londinium, que con el chic de lo francés, como la guillotina- gracias Krae, parece que sus saturados son menos enemigos-públicos-número uno que en castellano). Y pienso: una caja de 15. Esto nos puede durar hasta Londinium. Una en un aeropuerto, otra en tal espera, y las últimas para el avión, donde todo está contado (se acabó la fiesta, nada que ver con el dispendio de los vuelos transatlánticos que recuerdo de hace 10 años). Perfecto: a la cesta, es una situación de emergencia. Mini salta, baila tregua y catala, evidentemente, y aplaude mi iniciativa. El padre, más evidentemente, mira con desdén y muestra su desacuerdo con suspiros y otros ejemplos de lenguaje corporal.
 
Como digo, a la maniana siguiente dejamos San Diego. Viajamos durante dos horas hasta el aeropuerto de LA. Dejamos el Chincué (buaaa) y llegamos a la terminal,  con mucho tiempo. Volamos a las 6 pm. Como un par de napolitanas, Mini lo mismo. Qué hora es? todavía falta un rato para embarcar... y, cual es el estado de La Caja? quién se ha comido las que faltan, hasta QUINCE? quién encima nos hace creeer que no le apetecían, que el pobre se ha sacrificado por nosotras, para no cargar con la caja, que no entendemos nada...

Nace una nueva figura: el monstruo de las napolitanas.



20 comentarios:

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  2. ¡El Peda! Amo a ese tío... o me amo a mí mismo en él.
    lMon semblable, mon frere.

    Me lo tienes que presentar.

    Lux, esta vez te pongo el distintivo de la Virgen del Rocío con distintivo rojo.

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    2. Pues para que sea de las dos manos, tendrás que esperar al martes, que me quito el cabestrillo.

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  3. Le pega todo al Peda pasar de comprar comida y devorarse las napolitanas. Aunque por una vez y sin que sirva de precedente yo también puedo pasar mucho de comer cuando voy de viaje aunque siempre llevo avituallamiento para las niñas, especialmente con M es fundamental llevar comida para ella y una cosa os digo..los McDonalds nos han salvado la vida muchas veces. Probad a parar en un bar de carretera y pedir algo sin gluten, sin huevo y sin pescado.

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  5. Yo quiero que me digas ahora quien organizó todo el viaje. Porque es para poneros un monumento, me teneis admirada, con dejadez por el tema de la comida o sin ella.
    El viaje de 30 días, las maletas...ay, las maletas para 30 días, organizar a la niña, recorrido, imprevistos (qué hay de las betas de las visitas que teníais planeadas)...todo, incluso las medicinas.
    Qué mérito, de verdad.

    --------------------- (Sobre la salvación para los católicos. Y sí, me interesa mucho, porque resulta que esta religión tiene un trasfondo bastante guay que no conocía)_________________
    Cesuchi, Lux, socorro:
    Hola, lo siento que voy muy rápido. Mis americanos me han dejado en ridículo y con razón, motherf*. Dicen que no tengo ni idea de mi propia religión, vamos de la en que me educaron. Que no hay que ganarse la salvación, porque estamos salvados, por la muerte y resurrección de Jesús. Yo, de verdad, esto lo tengo muy espeso. SEgún la doctrina católica ¿vamos derechos al cielo?, ¿es algo que se gana o se pierde?, ¿son necesarias las buenas obras?.
    Católicos, por favor, aclaradme estos puntos que los americanos me han dejado la cabeza hecha un bombo.

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    1. A ver: según San Pablo, todos hemos sido salvados por la resurreción de Cristo. Por tanto, nunca estamos muertos, sólo vivos o resucitados. La doctrina sobre el infierno es confusa y está impregnada de maniqueísmo, que a su vez, está impregnado de doctrinas orientales de la lucha del bien contra el mal (ya sabes: la fuerza, el lado oscuro de la fuerza...esto se explica perfectamente en LA(S) peli(S) que tú ya sabes. Para mí la mejor teología sobre esto es la de San Buenaventura (franciscano) que dice que la única explicación posible para la existencia de un infierno es el respeto que Dios tiene a la libertad humana: Dios te ofrece su amor, pero desea ser libremente correspondido, así que da la oportunidad de rechazarlo si uno desea otra cosa. Para él recibimos lo que amamos: una avaricioso recibirá riquezas, un goloso, comida. Alguien que ame al prójimo recibirá, nada más y nada menos, que amor. Y eso es el cielo.

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    3. Ya lo dijo Tales de Mileto, y sin caerse de cabeza del caballo, el tío, como le pasó a San Pablo: "Todo está lleno de dioses".

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    4. Claro que es borrable, Lux. Tendrás que explicarme el protocolo de cuándo borrar. ¿Qué es lo educado? ¿hacerlo cuando Ire conteste? ¿Cuando Di cuelgue otro post? ¡Resuelve mis dudas!

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    5. Hola, gracias guapos. Ya lo he leído.
      Hay un choque de sobreentendidos constante entre esta gente y yo. Para uno de ellos, una persona instruída debería conocer la doctrina de la religión en la que se educó. Y nunca me había planteado eso de si estábamos elegidos para la gloria o había que ganarla con sudor...me ha chocado mucho que se piensen tanto estas cosas.
      Carlota, mucha razón. Un beso. Entendido. Sí, la vida es un aula de primaria en carnavales, el caos, no es una narración estructurada. ¡Que no nos queremos dar cuenta!. La confianza es un acto que se deposita en alguien o algo que te la transmite y hasta ahí es donde coincidimos.
      C.S, la opción de S. Pablo es preciosa, sobretodo frente a los sudores que pasa esta gente, según me ha comentado uno es importante leer la biblia, entenderla...ajú qué trabajo. Siempre me ha chocado que los americamos califiquen a los católicos como "alegres" y "despreocupados", claro que si para salvarte tienes que leerte los evangelios ya los voy entendiendo algo. Te puedo decir que lo que recuerdo del cole católico es en realidad una mezcolanza bastante poco coherente, por un lado sí nos hablaron de la redención, salvación o como quieras llamarlo, pero por otro las alusiones al pecado eran constantes.
      Gracias :).

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    6. Estimada C. S.:

      Yo creo que uno debe borrar sus comentarios cuando siente, sin dañar a nadie, y sea por esto o sea por lo otro, que así debe hacerlo. Y en mi caso es ya.

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    7. Oh, qué daño me has hecho Lux, ay, ay, ay...
      Yo practico la política de la tierra quemada. Lo hecho, hecho está. Si no, jamás hubiera publicado un comentario o un artículo en ninguna parte. Me daba una vergüenza quetecagas, así que decidí que no iba a estar corrigiendo y cambiando cada dos por tres. Para quien los lee desde fuera, los comentarios parecen seguir una lógica de locos, pero nunca, nunca es lo mismo leerlos después que ir intercambiándolos en el momento.

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  6. Arriba ese Peda, claro que sí. Para qué comprar nada, bástale a la criatura con su ser frugal y ascético. Ya vendra luego Di con las bandejas de napolitanas, pain au chocolat o como se llaman en las tierras de adopción del Peda, GARROTES (nombre nada glamuroso y que muestra claramente que las cosas nos gustan como el chocolate, espesas), a poner las cosas en su sitio y aquí paz y después bollos.

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  8. Ayer cenamos sopa de zanahoria y jengibre... que lo sepas... soy así de influenciable... me faltó el cebollino... Estaba buena!

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    1. te leí anoche al llegar a casa dejando a Ardilla en una fiestina. ¡Qué rica debe de estar!

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  9. Me parece que el Peda no quería cargar con la comida, en todo caso "llevarsela puesta".Tus crónicas viajeras me encantan. Un beso

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  10. MIs querid@s: Ire, la maleta para 30 días cuesta lo mismo de hacer que para 1 semana. Esa es mi filosofía. Viajamos casi 6 meses una vez.. con dos mochilas muy medianas. Simplemente repites ropa y lavas más. La preparación fue un rollo. Os contare lo de Airbnb algún día.. cuando fuimos a la aventura nos pasó lo de MOnterrey..:)

    Lux, a mí sin embargo me parece un rollo lo de borrar. Hay veces q me miro divagues del pasado por ver qué enlazo etc, y me leo los comenatrios (siempre mejores q el propio divagiue) y ver todos lso tuyos borrados rompe totalm el hilo. NO me gusta, juro contra ti (te llega?). Te acuerdas del de la cabina de teléfono? (concurso relatoss). No sé, te estoy intentando hacer sentir mal...por si no se nota. Cesita, solo hacer falta q le animes y sigas sus pasos...

    Marisa, garrotes!!!! esto me recuerda a la gran anécdota: COCHERAS. NO sé si contarlo aqui o me da para un divague proprio: Los Pain-au-chocolat y los garrotes explican los "sorry not in service" y los Cocheras del mundo, respectivamente. :)

    Diva! Por dónde amaneces. Querida, te recuerdo q tenemos aniversario en unos días y con estos pelos. Hija, haz algo.

    Fiorella, cuánto tiempo! Me alegra mucho q sigas ahí, y MUCHO MAS te gusten estas crónicas (lo entenderás al leer el diavgue de mañana, con los abusos q recibo)

    muxus para tod@s

    di



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