27 de noviembre de 2010

Días de revuelta, turmoil y rosas

Me encantan los divagantes: hay que ver cómo son. Algunos nos echan la bronca por no publicar a las 11 de la mañana un sábado (no tienes a Mini de dos años? No disimules con que no estás levantada!), otros opinan que cómo no se nos va a acabar la cuerda si, además de escribir, contestamos a todos los divagues (al principio de divilandia divagábamos ambas a diario, y los divagantes de la época pidieron contención). Otros, no contentos con lo de Diva y Di son una y además un tío (de Cádiz) que pedalea, se entretienen alimentando el moztruo: el Peda se ha montado un trío con ambas o incluso, el Peda es pareja de NáN-porque ahora NáN y Di son la misma persona. Lo último pasa por lo inadmisible de no contestar al nanosegundo (totalmente de acuerdo). Pero en fin: que no cunda el pánico, aquí estoy, no preocuparse los divagantes más antiguos porque esto no es la pasada primavera cuando la que firma desapareció de la blogosfera no se sabe bien bajo cual de sus múltiples disfraces.

Estoy viva. Just. El final de la semana laboral ha sido de esos de remolino, maelstrom (me encanta esta palabra), huracán, en el que vas dando manotazos como puedes para poder seguir respirando sin entender nada, sin asimilar nada, sin pararte en nada. Los únicos momentos de aparente libertad para que tu cerebro se pasee fuera de los corsés de la concentración extrema que requiere el trabajo es cuando vas por la calle del punto A al B. Hoy caminaba esquivando a la gente, a la velocidad del rayo, y todo el mundo iba tan deprisa en el corazón de este barrio ("vibrante", lo califican las guías turísticas y las agencias inmobiliarias), el "buzz" era tan intenso (mercado, plaza con predicador, traficantes en la puerta del Kentucky, palomitas dulces a una libra, lo que ama mi objetivo cuando estoy de vacaciones) que, en lugar de despejarme, me vuelve ligeramente "manicky" que dicen por aquí, aún más inquieta, hiperactiva y con más meteoritos- no lluvia -de ideas de lo normal, que ya es demasiado.

Durante el día suele ser así: sin parar. Pero siempre tengo las noches: me podrán quitar tus días, tus noches, no, que decía Sabina. Esta semana, ni eso porque, llevando la impostura a un grado más de temeridad, he tenido que dar dos clases. Ello implica perder el rato de divague, lectura, peli, o lo que surja, y preparar de lo que sea que vaya a hablarles al día siguiente. Y esto me lleva de la mano al divague del jueves, aquel sobre las “Revueltas en Londinium”, porque una vez más, Di os sorprende, no con su tardanza en la respuesta (ya viene siendo un clásico), sino con su entrega al blog: Di reportera ha estado al pie d e la noticia, se ha infiltrado entre los estudiantes, y aquí va la info de primera mano, la que no le dará ningún periódico, ni ninguna televisión.

Unos minutos para la publi.

Bajemos a la realidad. Di: vas a impartir tu sabiduría a la re-encarnación Lodiniumense de los estudiantes matriculados en la misma facultad en Vetusta donde hiciste como que estudiabas hace unos añitos. No fantasees con que no van a estar allí, repeinados con sus cuadernitos para que les firmes en el cuadrito correspondiente a hoy porque están montando bronca en Whitehall. Recuerda que estos estudiantes se preparan para ser parte de la sociedad bienpensante y son lo menos beligerante que hay, tras la oveja doméstica.

Efectivamente: están allí. Nada más empezar, haciendo amigos, les pregunto así, a bocajarro qué hacen aquí y no cambiando el mundo. Los más osados: "deberíamos estar allí", e incluso: “si hubiera que pagar 9000 libras al año ahora como sugieren, yo no estaría aquí”. Mmmm, interesante. Ánimo Di, un poco más de preguntas Socráticas con sus consiguientes respuestas y salimos de clase a lo Delacroix (yo la de la bandera, evidentemente, ya dije que si hay que enseñar una teta por una causa justa, etc). Pero añaden: "suele ser los arty los que se involucran". Los "arty" vienen a ser los de letras, todos sabemos que en las facultades españolas de los 90 también eran los arty esos de filosofía, o incluso los arty de ciencias, los más cañeros. Y entonces sufro un flashback (que los estudiantes interpretarán como una pequeña embolia) que me lleva derecha a la "ocupación" de un edificio muy público en el Paseo Pamplona durante nuestras huelgas universitarias (momento “estelar” de Di en televetusta), la noche en la que nos encerramos en el aulario nuevo de la facultad (con guitarras), o la máxima proeza de ser dispersados por la madera en Madrid con un poli gordo que nos hizo "buuuuuuuuuu". El grito de guerra era "Llevamos carpetas, y no metralletas". Enternecedor.

Metralletas. La cámara hace un travelling a todo trapo y me lleva de cabeza al jueves y sus múltiples subdivagues, en concreto a VIVEIRO y ANI, amables defensores del estilo Antonio Flores “prometo ver la alegría/escarmentar de la experiencia/ pero nunca, nunca mas usar la violenciaaaaaaaa/ guarachuru du churuuu”. El problema es que yo seguramente difiero de los puntos de vista de ambos sobre la definición de violencia: la mía es un poco más amplia, e incluye al neoliberalismo salvaje como un factor etiológico fundamental de la susodicha violencia. Es bonito, sería hasta deseable el poder llamar a un periódico y decir: “esta es la injusticia que quiero denunciar, y quiero que la sepa el mundo”. Pero en un caso tan claro como el de los
mineros chilenos lo hemos visto: a nadie le importa que las condiciones de trabajo de millones de personas sean algo así como el infierno en vida hasta que hay un desprendimiento y se quedan atrapados. Entonces, pan y circo. Y cuando ya han sacado a unos cuantos, cambiemos de canal. Guarachuru du churuuu.



TORO, leyéndote pensaba que tal vez nuestros hijos van a ser la primera generación en muchos años de historia que viva peor que sus padres. La gente no quiere pagar impuestos, lo perciben como “algo que me quitan de mi salario”. Esta es la manera como yo (lay person) entiendo lo de sacar más dinero: que los que tienen más paguen más (que son los que se escaquean con asesores fiscales, empresas y sociedades, etc) y que no se despilfarre en lo público. A mi me enervan los españolitos que me dicen “lo horribles que son los hospitales británicos, que tienen cortinas para dividir las camas”. Es una pena no tener flores frescas en la mesilla y una enfermera buenorra con cofia, pero eso no lo ha de pagar el bolsillo del contribuyente. O las obras faraónicas: fui a Madrid una vez con colegas ingleses a un congreso y alucinaban con la T4. A mí se me caía la cara de vergüenza: en necesario semejante despliegue? Y suma y sigue. NAN, ya que somos uno te contesto en tu blog, que he vivido sin vivir en mí, y total, al ser el Barón Ashler, ya sabes lo que voy a decir, darling.

JESUS: sobre la “justificación de la bondad de los servicios públicos”. Puede que me explicara mal porque pienso como tú, y como tú estoy orgullosa de trabajar para este sistema, las razones las he explicado en el divague. Sin embargo, suponía que el tema “los funcionarios se tocan las narices” tan común en España, podría salir a colación y, en mi mundo, es particularmente irritante. Curramos como enanos, y curramos más horas de las contratadas (cosa que no haría para un empresario) porque creemos en ello. Si no he podido contestar al blog ni meterme en ninguno en las pasadas 48 horas es porque, como he dicho arriba, he tenido que trabajar en las tardes-noches, después de que Mini se fuera a dormir. Esta es la gente que “no produce”. Me río yo. Como dice TXELOS, aquí lo que necesitamos son objetivos y para ello, muchos más gerentes y middle managemente cuyo trabajo consista en controlar lo que hacen miles de personas que trabajan más horas de las contratadas, mejor dicho, cuyo trabajo consista en diseñar y en poner cruces en muchas casillas que otros gerentes les han sugerido inventar en aras de la productividad y la efectividad y la atención al cliente. Que se quejará de que no hay flores frescas en su mesilla, y entonces sonarán todas las alarmas y el medio-gerente hará muchos informes con muchas casillas tickadas y así justificará su existencia al mediosuper-gerente sobre las espaldas de miles de profesionales que tratan de hacer su trabajo con responsabilidad y por principios. Esto es un poco una pataleta porque claro que hay que medir lo que se hace, pero parte del tiempo que no es estrictamente producción es también necesario, y eso es algo que la privada nunca podrá garantizar, porque está a otra cosa, que es las salchichas. Si alguien pudiera alguna vez hacerles entender que la sanidad, por ejemplo, nunca va a ser rentable…

ABABOL, a estas alturas ya medio deliro y creo que no queda otro remedio que mirar a los hijos de uno boca abajo y ver un Fraguel, y reírse mucho, que por lo menos es gratis. O releer a Orwell SILVIA, cualquier cosa de Orwell, que ahora también estará barato en ediciones de bolsillo. Leer un libro será probablemente de las actividades más baratas a día de hoy. Seguida de leer los blogs.

Gracias a todos, mucho, por la pasión. Esperamos con ansiedad Di, digo NáN, los comentarios que han quedado en el tintero y BASAJA: es la guerra, hay que empezar a tomar partido, totalmente de acuerdo. Te dejo con esta cita de Martin Niemöller, terriblemente actual…

"
Primero vinieron a buscar a los comunistas y no dije nada porque yo no era comunista.
Luego vinieron por los judíos y no dije nada porque yo no era judío.
Luego vinieron por los sindicalistas y no dije nada porque yo no era sindicalista.
Luego vinieron por los católicos y no dije nada porque yo era protestante.
Luego vinieron por mí pero, para entonces, ya no quedaba nadie que dijera nada".

11 comentarios:

  1. El despilfarro ha sido descomunal.
    Y ahora hay que pagarlo.
    No vamos a levantar cabeza en muchos años.
    No nos quieren prestar dinero (yo tampoco lo prestaría) porque no ven salida a la crisis global española.
    No queda industria. Excepto la subvencionada. Los trabajadores de Seat y Nissan, aquí en Barcelona, son como funcionarios públicos. El gobierno subvenciona, con muchísimo dinero de los contribuyentes, la fabricación de vehículos porque si no las multinacionales los fabrican en otro sitio.
    A España le queda sol y poco más.
    Y es que no hay que olvidar que España no ha sido jamás un país puntero en nada excepto en la industria del sol.
    Las industrias se han deslocalizado.
    Hemos de competir con un chino o un malayo que trabaja muchas más horas, cobra menos y no está acostumbrado a un nivel de vida superior sino todo lo contrario.
    Y para acabar ya no hay fondos de cohesión europeos para arreglarnos el país.

    Saludos.

    ResponderEliminar
  2. (a) porque es muy largo y no me cabe

    Querida Yo-Di:

    La gente cree cosas tan raras, que ¿por qué no creer que somos la misma persona? Vale. Pero que conste que en dos cuerpos. Me atrevería a sugerir que dos "cuerpazos".

    Aprovecho para despejar dos incógnitas. Cuando dije "te debo una explicación, y como te debo una explicación te la voy a dar", estaba haciendo un homenaje a Berlanga en la boca de ese alcalde que dijo eso y nunca dio la explicación. Peeeroooo: las dos incognitas son, al hilo de Toro:

    a) El post no hablaba de España, sino del mundo.

    b) Por supuesto que hemos despilfarrado: todos los que hemos podido, el llamado primer mundo. Que estamos acostumbrados a hacerlo sobre la espaldas de los pobres del mundo, que suman 4.000 millones de personas. Y que solo nos quejamos cuando nuestro despilfarro cae sobre nosotros.

    Pero. amiguitos, ¡es que eso es precisamente el Capitalismo! ¿De qué nos extrañamos? La hora dulce que hemos vivido, ese largo período del 95 al 2007, el de "todo va bien y es un milagro", la que yo llamo la "hora estúpida", pero encantaba a todo el mundo, terminó. Y hay que pagar.

    Sin embargo, tenemos que pagar TODOS. En mi ineficiente multinacional privada, donde pasamos tickando casillas una hora de cada ocho (¡muy bien, hermana Di, muy bien!), que hasta en el formulario de productividad diario tenemos una tarea de tiempo que es "tickar casillas", llevamos 3 años de "congelación para fortalecer la empresa". Más ay mísero de mí: al cotizar en bolsa hay datos que hay que dar y se publican en Internet, todos los jefazos (que en estos 3 años han crecido un 60%), sí se han subido los sueldos.

    ResponderEliminar
  3. (b)

    A eso es a lo que vamos: ¿que nos hemos de ajustar? Ajustémonos. Y que la práctica financiera sea transparente, y desaparezcan los territorios con bancos opacos donde guardar el dinero de la vergüenza.

    Limpiemos el pantano del paludismo y, ¿por qué no?, démonos todos unas friegas con una solución al 50% de ácido peracético.

    Pero en ese orden, ¡por Dios! Si no, no vale de nada. No es posible que yo gaste menos y unos tipos, como en la cena que dio Soros en Nueva York a gentes como él, y 3 semanas después empezaba lo de Grecia, se dediquen a cargarse un país no porque gasta más, sino porque es presa fácil y con la operación sacan una rentabilidad del 7% y a por otro.

    Y en cuanto al despilfarro, llevo años temblando de miedo. La producción de bienes, la mayoría de ellos imbéciles (como esos gatitos chinos que suben y bajan la mano, o esos coches de superlujo cuyos dueños tienen varios, o esos 20.000 caballos que han sido abandonados en Irlanda porque los tenían para fardar, pero no les interesa ya alimentarlos), se basa en materias primas de la Tierra, que no son infinitas, y en un despilfarro del uso de combustibles fósiles, que nos lleva a la mierda.

    Se puede vivir más sencillamente, os lo aseguro. Y lo haremos por las buenas o por las malas. Ha llegado el momento de elegir y, desde luego, estoy por la idea de Basajun, de Jesús, la del Yodi.

    Cuando una situación crea un problema, cambia la situación (y deja de tocar los pirindolos con el problema).

    ResponderEliminar
  4. Estoy esperando que me pidan contención. Me costará, ya veremos. PEro después de divagar aquí, escribí un trocito del relato del Taller, leí unos poemas, eché un vistazo a El País y me encontré esta carta de un profesor universitario de Ruayón Uní.
    Nosotros no somos los vándalos, sino ellos. Nosotros defendemos la civilización

    que tan al punto viene del primer divague de Di.

    ResponderEliminar
  5. Odio noviembre - diciembre... siempre tengo mucho curro.

    Comparto el mismo nivel de intensidad contigo esta semana. Yo además me desvelaba por las noches. Lo cual ha hecho que duerma un día y el otro no...

    Pero hoy es sábado y tengo un plan!!!

    Mañana os lo cuento.

    ResponderEliminar
  6. Oye, NáN, creo que puedo hablar por casi todos cuando pienso que nos subestimas. Había entendido el homenaje a Berlanga (descanse en paz) perfectamente.

    ResponderEliminar
  7. Lo sé.. ¿Quién en sus cabales puede pensar que esa frase no la conocíais? Lo que pasa es que soy tan retórico. Barroco. Y fallero.

    ResponderEliminar
  8. (fallero o fullero) Suelo cometer la errata de escribir una de las formas cuando quiero escribir la otra.

    ResponderEliminar
  9. Eso es porque eres un poco las dos cosas fallero (por tu pasado valenciano tal vez?) y fullero :)

    ResponderEliminar
  10. Pues va a ser que sí.
    Estamos monopolizando esto, pero como todos anda de fin de semana por ahí, pues no importa.

    Y a eso, añádele un punto que he convertido en fijo y leí en la poética de Pedro Salinas: "esa forma superior del conocimiento que es el malentendido".

    Aprovecho la ocasión para pedir a las amas de la casa que se descontengan, que desparramen. Sin duda mejorará el blog. Nuevos tiempos, nuevas costumbres.

    ResponderEliminar
  11. Todos duermen (shhh), a ver hasta donde me dejan...

    TORO, lo explicas todo muy bien, y es deprimente.Y terrible q vayamos nosotros hacia el corte de derechos en lugar de ellos (los chinos, los malayos) a tener lo justo. Caundo empezaron a abrir las tiendas los domingos decía La yaya: "con lo que costó que hubiera descanso semanal!". Ellos tienen la culpa, y algunos de nosotros también parte de la responsabilidad.

    NAN, es terrible pero hace tanto q no he visto las pelis de Berlanga q no caí en la cita. Así q ANI, hay alguien tan burro entre la audiencia (yO) a quien le ha servido. Eso, o como somos uno pues estoy intentando arreglarlo.

    Y NAN, yo me descontendría en presente continuo, si alguien subvencionase mi incontinencia al teclado. Podría, lo sé, estar escribiendo mañana tarde y noche. Sueño con que sigamos todos blogueando cuando nos llegue la jubilación (a este paso, a que años?) y entonces... ha ha ha!!! (risa a lo Vicent Price)

    DIVA, sobre la intensidad de estas semanaas, escribo la semana que viene.

    Creo q me voy a la siesta...

    ResponderEliminar

¡Bienvenid@ a DD!

Poniendo aquí tu comentario te arriesgas a que Diva o Di continúen divagando.

Quedas advertid@.

Gracias por divagar.