20 de julio de 2016

Donde se desvela la liquidación con Panos Panetis, con la Policía, con la Posta Helénica. Y algo de diversión (IJ6)

Miércoles, 20.07.16 Agios Nikitas, Lefkás Town, Nydhri, Ferry, Frikes, Vathy (IJ6) 

Panos Panetis sale de su agujero
Hoy dejamos Panos Panetis y todo su ecosistema: la Mamma Panos, que sigue con su sonrisa, moño y bata negra limpiando los baños de generaciones de turistas, los rumanokosovares-serbios-croatas gritones, y los múltiples hermanos Panetis, siempre por ahí mirando sus móviles sin cambiarse las camisetas. Como sabemos, el one-and-only Panos Panetis apenas había hecho acto de presencia: eran El Silencioso y Panolis los que dirigían el show, pero este día hace su aparición estelar. Ya salíamos con el “complejo maletas-bolsos-hinchables de playa” (que se multiplica a medida que avanzamos los días) cuando nos increpa el only-and-only Panos: “Un momento, Sr. Peda, hay un problema... usted dijo que quería estar aquí del 15-20 de Julio, pero en los emails escribió 6 noches... así que yo reservé 6 noches, y ahora ustedes se van, y me dejan la noche vacía, en pleno mes de julio”.

Vamos a ver, Sr. Panos. Fui yo la que reserve el hotel, por Airbnb. En este sistema, tú pagas a Airbnb y no tienes ninguna transacción económica con el hotel/estudio/apartamento luego. Lo que cuenta es lo que pagas, que es lo que se calcula tras lo que has puesto en el calendario donde está la disponibilidad del hotel/estudio/apartamento. Y yo puse y pagué 5 noches. Cometí el error, en el email de escribir “6 noches”, y además reincidí: Panos Panetis me contestó “pero quieres 6 noches?”, y yo, viviendo la vida loca que llevo en londinium “sí, 6”... y Panos Panetis, pese a haber visto en ese calendario del airbnb que había reservado y PAGADO 5 noches, dice que reservó 6. 

Una desagradable conversación en la que intento explicarle esto. “Pero Sra. Di, pero Sr. Peda”. Parece que Panos, el hombre que no ha aparecido en todos los días, cuyo trabajo debe consistir en estar en una habitación oscura con las reservas, mientras que su madre limpia las habitaciones, quiere pasta. El “Sr. Peda”, con el que regularmente nos repartimos los papeles de poli bueno y poli malo, interpreta esta vez el poli bueno, mientras yo soy el de las gafas de espejo. Mediador, sugiere que “como ha sido un error a medias”, le pagaremos la mitad de la habitación. Panos Panetis accede, aunque le oigo decir mientras me voy y Hutch (era este el poli rubio?) le pasa la pasta en efectivo, “pero tu esposa no está contenta”. No, Panos, estoy que trino. 

Ultima carretera del Azul
Pero esto es solo el comienzo: hoy es un día de trámites burocráticos, ahora nos espera nada menos que la poli de tráfico de Lefkas Town, “a ver qué han decidido de nuestra multa”. Recorremos la carretera del Azul mágico por última vez: hoy vamos a conducir parte de aquel círculo a la isla que hicimos el domingo, pero en Nydrhi nos embarcamos a Itaka. Al llegar a Lefkas, esa ciudad capital de isla veraniega donde parece imposible que haya gente que se monte ferreterías, o estudios dentales, (pero sí) también hay poli (como sabemos).

Mucha policía, poca diversión
  En la estación de policía, no está el joven que “I must help you”, y tengo que subir a una oficina donde están los superiores, cuyo inglés es montañés. Saco la cámara para mostrales que no estábamos aparcados en curva, y asustados: “FOTOS NO!”. Noo, tranquis, voy a ponerme a hacer fotos aquí? De los escritorios con ellos sonriendo detrás haciendo el signo de la victoria?  Les quiero enseñar las fotos de la curva. Surrealismo. 

Por fin, traen a uno que sabe algo de inglés, y dice que "tenemos que hacer una reclamación formal". Pero si la hicimos el domingo? Y así todo. Un bodevil. Finalmente nos informa que ha sido un conductor el que, a medianoche, vio nuestro coche (ahí, solito en la carretera) y le pareció un riesgo y según la Ley Griega del Patatín, pues resulta que. Vale, bien: dónde hay que ir a pagar? (en Learning Theory a esto se le llama "Extinción", me han extiguido, y mira que esto suele costar).

Pero: merece la pena pagar la multa por el espéctaculo de la fila de la Elta (Posta)
La Posta. Hay que recorrer las calles peatonales y allí: no hay pérdida. Una iglesia con la bandera griega, podría ser esto? (ya se sabe de la versatilidad de los edificios hoy en día, no hay iglesias-bar?). Pero donde nos acabamos metiendo es en una agencia de viajes, las banderas nos confunden. Nos reconducen.

Por fin, en la oficina de correos presenciamos una escena típicamente griega. Hay una fila de como 5 personas delante, y dos ventanillas. Una está prácticamente bloqueada en lo que debe ser una compleja operación. Viene más y más gente. Una fila va lenta, la otra entregada a compleja-operación, el resto, sin operarios. Un hombre comienza a gritar, increpando a los trabajadores. Termina la compleja operación y la señora -pobreta- pone el “Cerrado” y se intenta ir. Otro hombre traspasa el límite del mostrador hacia alguna oficina a expresar su descontento. Vuelven a abrir la ventanilla. 

Pese a que va a ser la segunda vez hoy que vamos a pagar un dinero que creo es injustifficado, encuentro la situación antropológicamente entretenida ("toda nube tiene una línea plateada"): no me imagino en el UK a un espontáneo como ese hombre de unos 60 con camisa color crema gritando en la fila (puedo imaginar psicóticos gritando, eso sí). Tras pagar los 40 euros (la mitad por pronto pago) y hacernos con las empanadas de turno, dejamos Lefkas en dirección Nydhri, porque hoy vamos a.... Itaka!!! 

Ser Mediterránea, Ser PIG
Llegamos a Nydhri sobre las 2 pm. La solera es implacable. Dejamos el coche al lado de la mítica cabina -vacía, ni que decir tiene-en la que teóricamente venden los tickets para el ferry. No somos los únicos: allí hay unos franceses que se habían ido a Vassiliki, de donde solo salen en Agosto, y se han enterado en el muelle-están aquí perplejos. 

Resignación: vamos a tomarnos unos frappes y batido a uno de esos cafés a orilla del mar, con casi-estresantes ventiladores gigantes, imprescindibles para que mi melena estropajo-surfera se afiance. Allí acabamos hablando con un doble de Danny de Vito, de unos 65, acompañado de una silenciosa mujer, suponemos casados y sabemos residentes en Thessaloniki, que están allí de vacaciones. Misma reacción que en otras ocasiones: cuando le decimos a la gente que somos ejpanioles: se ponen contentos. “Oh España!”, exclaman (que Viva Ejpañaaa!, quiero entonar), porque no lo parecemos? Igual somos un grupo extranio de catalogar, los tres somos relativamente altos, y mis compas relativamente rubios, y en plan apuesta salvaje una mujer dijo que si autralianos. Así que cuando ven lo que parece ser tres guiris ser en realidad tres mediterráneos, yo creo que hay una especie de hermandad. Además, el exotismo: no hay (no encontraremos españoles aparte de aquellos del primer día en todo el viaje). Pero lo ms importante, yo creo, esque nos perciben como ellos, somos PIGS. Por mi mania secular a los italianos (los tíos, unos babosos), ser “mediterránea” no había sido parte de mi identidad. Pero cada vez más... el mar, la luz... por lo menos para vacaciones (se nota que aún estoy quemada por el brexit?). 

Pero cómo divago: el de Thesaloniki nos habla de las islas de enfrente, en una tenía la casa un escritor, otro de allá es Skorpios, la de Cristina Onassis. Nos hace un update tipo el Hola! donde describe que ahora la ha comprado un ruso y algo de la hija Atina, que también era el nombre de otra isla. Les dejo en tan animada conversación porque son menos cuarto e igual se les ha ocurrido habitar la cabina y vender ya los tickets del ferry. Y efectivamente: hay un hombre en la cabina!!!!!!!!, con nada menos que la lista en que nos apuntaron en la agencia en lunes! Le pago unos 56 euros y a las 15:15 embarcamos! 


Si vas a emprender el viaje a Itaca: MARAVILLOSO
El viaje dura casi dos horas y nos enamora, calor y viento, entre islas, mar tranquilo, vegetación, barcos, otro azul. Pasamos todo el rato en la cubierta superior, nos hacemos muchas fotos y no nos cansamos de mirar el mar y, en el fondo, la isla Azul, entre brumas, Itaka. De acuerdo que yo ya iba con grandes expectativas: un lugar mítico, la poesía de Kavafis, todo eso. Pero además iba con ninguna: Costas, otro griego conocido dijo que él no le veía nada a esa isla y que vale, fuéramos por todas las otras razones, como quien hace un trámite ineludible, pero que ya. Así que mi impresión de Itaka, que iré tratando de reflejar en los tres siguientes días de diario-divague estará teñida por esas elevadas y negativas expectatvas... y el divagante verá lo que sale de ese cocktail.

Itaka: Geografía Física
Llegamos a las 1700 a la isla Azul, como la llamé desde el barco en mi cabeza, tan bonita. El ferry para en un Puerto pequenio en el norte, Frikes. La geografía de Itaka es muy peculiar: casi son dos islas muy montañosas (como todas las del Jónico) unidas por un itsmo. Debido a su forma, trepar con el coche hasta las cimas y sentirte volando (o hacienda un googlemaps), es una experiencia increíble, y es loq ue nos dedicamos a hacer los siguientes tres días.

Desde Frikes tenemos que llegar a Vathy, la capital, que es donde tenemos el alojamiento. Primero hay que recorrer la "isla norte" por la carretera que tiene a la derecha a Kefalonia, y a la izquierda el monte.  Pasar por el itsmo es espectacular, no tengo palabras: a ratos viendo mar por los dos lados. Disfrutamos muchísimo de los 16 kms de esa carretera llena de mar y de montañas y de Kavafis y de Penélope tejiendo y destejiendo por alguna esquina de estas.



Cisnes de escayola
Esta vez nos quedamos en “Villa Elena”, por Booking, un estudio muy básico también pero que a mí ya me entra con mejor ojo que Panetis. Y eso que tienen dos cisnes-estatua tamaño natural en el césped que dan mucho miedo. Hay mejor terraza al jardín (con los cisnes) para desayunar, y solo dos estudios, uno a cada lado. No hay gritos. Me siento reconfortada que las toallas no han sido dobladas con forma de cisne sobre la cama. 


Rutinas vacacionales
Dejamos todo en la habitación y nos vamos a bañar a una playa cerca. Allí, nadar, leer, dibujar y aprender Ítaca de Kavafis hasta las 1930. Se trata esta de una playa “normal” griega: agua transparente con piedras grandes en el fondo, poca gente y hay un agradable grupo de olivos detrás. Como Vathy está en una bahía dentro de una bahía (véáse mapa, es importante en Itaka), a veces parece que estamos en un lago, porque hay montañas al frente, lejos.

Volvemos a Vathy para las obligadas compras, esta vez encontramos un Carrefour, que solo venden sandías enormes y no trozos. Como no tenemos tantos días aquí hemos de buscar otra tienda para hacernos con nuestro arsenal sandiero. Tras ducharnos salimos a cenar, caminando a Vathy-centro por la orilla del mar que acaba en la marina. 

A las barricadas
 De repente, un shock, algo inesperado al descubrir que la marina está llena de barcos y yates, algunos inmensos, tipo jeke árabe... patético. Con lo tranquila que es la isla, no entendemos nada. Algunos son tan horteras... esto provoca conversaciones sobre el 1% y la injusticia en la que vivimos enloquecidos. Es indecente. Lo peor es la gente de a pie que se hace una foto delante: no es malo que haya gente que tenga esta estupidez flotante, con tripulación sacando brillo a toda hora, lo terrible es que a los de a pie les gustaría tener uno!

Con esta agitación mental, cenamos en O Nikos, en la calle, recomendado por la guía y por Villa Eleni.  Acabamos pidiendo demasiada comida sin querer, porque las porciones son enormes, pero muy buena. El Sr. Nikos apaga parte de las luces, que le daba un aire casi de feria porque hay unos raros insectos voladores de alas largas. 

Lo mejor es que hay luna llena, la noche que llegamos a Itaka hay luna llena impresionante. Le digo a Mini, "las mejores cosas de la vida no son cosas, sabes que quiere decir esa frase?" Me mira y contesta: "Sí".

2 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. Que belleza lo visto tanto en este post como en anteriores!. Prefiero enano de jardín que cisne, pero bueno...sobre gustos. Ya lo dije y lo vuelvo a decir, me encantan tus bitàcoras-posts o viceversa. Ahora que volviste te mando mail con el edificio que viste en MOntevideo que no te acordabas el nombre. Un beso

    ResponderEliminar

¡Bienvenid@ a DD!

Poniendo aquí tu comentario te arriesgas a que Diva o Di continúen divagando.

Quedas advertid@.

Gracias por divagar.