9 de diciembre de 2010

El cine de Mike Leigh

Hace unas semanas fui a ver la última peli de Mike Leigh, el día del pre-estreno: "Another year" ("Otro año"). Leigh es un director emblemático en este país, "Secrets and lies", "Naked", "Vera Drake", "Happy Go Lucky" y tantas otras son suyas. Se le considera "cine social", pero en muchas de sus películas no es tan aparente como Ken Loach, que va siempre "a cara descubierta" con el tema que toque: "Ken", "Bread and roses", "Tierra y libertad", en fin, todas. Con Leigh, sin embargo, una puede entrar en el cine creyendo que va a ver una inocente peli de entretenimiento. Inocente.


"Another year" es un claro ejemplo de esto. Como el título indica, nos lleva por la vida de una pareja, Tom y Jerry, a lo largo de las cuatro estaciones del año. Y son esa pareja de clase media, profesionales, que viven valorando cosas como la amistad, la solidaridad, el cultivar su propio huerto sin dejarse distraer por todo eso que anuncian en las vallas y en las pantallas. Son una pareja feliz y además, para quien sabe valorar algo más que la tele plasma y el último iPhone, una pareja de privilegiados: ambos han ido a la universidad, y viven, sin alardes, rodeados de libros y experiencias. Tienen un hijo que está a punto de presentarles a su novia y un grupo de amigos que introducen el dilema que en toda narrativa ha de presentarse. Más que amigos, algunos son gente que han ido pasando por su vida y, gracias a su generosidad, se han quedado. Gente desorientada y perdida, gente que no ha tenido la suerte de la pareja principal o tal vez gente que simplemente no ha sabido jugar sus cartas?

Este es el tema de la película para mí, muy a grosso modo, porque evidentemente hay otros temas que se interconectan, pasan rápido pero, ay, al salir del cine todos pasan factura. A tenor del tema de la responsabilidad, la pareja feliz conoce a la novia de su hijo, una Terapeuta Ocupacional hija de padres de clase trabajadora. Creo que Leigh deja claro como Tom y Jerry le abren los brazos a esta chica por lo encantadora que es, sin tener en cuenta ni importarle que sus padres pertenezcan a otra esfera social. Esto es importantísimo en una sociedad como la inglesa, donde hay gran diferenciación entre las clases sociales, para empezar, con algo tan evidente como el acento. Suelen ser compartimentos estancos, y los hijos de los médicos se suelen emparejar con los hijos de los abogados et al. Por supuesto, hay excepciones, pero no vayamos de divinos. En mi propia facultad lo ví claro: un chico de barrio se enamoró de una chica cuyo padre era una famosa figura profesional en Vetusta, gente de mucha pasta. Los amigos le decían al chico "que se olvidara, que no pegaban". Evidentemente, la cosa no llegó a nada. Hablamos de los 90, no de una novela de Austen.

Leigh presenta a los amigos y conocidos que gravitan alrededor de la pareja con extrema compasión, dentro de lo difíciles y molestos que pueden llegar a ser. Y nos irritan porque son ese tipo de gente que muchos de nosotros, parejas felices, sólo vemos en las películas (o en el trabajo!). Gente que sólo habla de sí misma, que se meten en líos tontos, que beben demasiado porque no se soportan a ellos mismos. La escena final, en la que todos cenan alrededor de una mesa y unos hablan, se ríen, comentan lugares comunes, países visitados, aventuras del pasado, y otros callan con una infinita amargura en los ojos es devastadora.

No hay falta que nadie te grite un eslógan, te lea un panfleto, no hace falta consignas ni banderas. Dificil ver esa escena y no elevarse sobre la mesa como una cámara imaginaria y reflexionar más allá de lo que nos cabrean los manirrotos. El que salga del cine y no necesite hablar, sacar de dentro la cantidad de ideas y sentimientos que la peli provoca, el que no haya sido tocado en todas sus cuerdas por Mike Leigh... a ese le debe faltar lo que seguro es la actividad más intrínsecamente humana: ponerse en el lugar de otro.

7 comentarios:

  1. No sé lo que pasará al salir del cine (cada vez voy menos al cine), pero al terminar el divague se disparan mil ideas y tengo que ir a hacerme un segundo té y fumar un cigarrillo-veneno.

    No sé si habéis visto La mejor juventud, dos pelis de 3 horas que eran como el Cuéntame español pero en italiano y desde dentro, en solo 6 horas. La vida de un grupo de jóvenes, 4, que compartieron célula. Sigue siendo amigos, aunque se vean poco. Uno es un trabajador de la Fiat y otro viceministro económico, que ha ayudado a hacer un ajuste. En una boda, los 4 salen fuera a hablar de sus cosas, con una copa en la mano. El de la fitat dice al otro, "con el ajuste que has hecho, me han mandado la carta de despido". Pero no hay rencor. Se miran y se comprenden, siguen siendo amigos.

    Al salir, mi amigo y yo comentamos, entre mil cosas más, que eso era algo nuevo: las amistades interclasistas que duraban, sin que ninguno quisiera abandonar su origen y su trabajo.

    Me parece que la mayor generosidad de la pareja de la peli de Leigh es: cuando te abres a la gente y hay gente conflictiva que encuentra en tu entorno algo que le ayuda, la dificultad de vida de esta gente, su amargura en los ojos, dinamita tu propia vida, te hace quedar a veces como un idiota, insensible, frívolo, por el hecho de no sufrir como ellos.

    Si eres capaz de aguantar quedar así (nosmalmente ante ti mismo) das prueba de una generosidad verdadera, de las que no sirven para ponerse medallas. Solo para disfrutar agridulcemente del derecho a la amistad.

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  2. He buscado críticas:

    "Momentos tragicómicos sencillamente delirantes, geniales. Si se asume el libro de estilo del realizador británico no queda otra que reconocer que estamos delante de una obra perfecta." (Luis Martínez: Diario El Mundo)
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    "Mike Leigh conmueve. (...) Una película intensa y compleja, que habla con sensibilidad penetrante (...) Te emociona." (Carlos Boyero: Diario El País)
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    "De ritmo templado, aunque apasionante y completamente accesible. El título apenas 'vende' la película, pero es una de las mejores de este -o cualquier- año. Y Manville ya puede dejar espacio en su estantería para unos merecidísimos premios. (...) Puntuación: ***** (sobre 5)" (Kim Newman: Empire)
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    "Todo es conmovedor y espumoso en la película, pero las interpretaciones son más aún, están entre lo emotivo, lo turbador y lo patético. (...) momentos de una verosimilitud y de una carga afectiva y perturbadora insólita." (E. Rodríguez Marchante: Diario ABC)
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    Fijo que voy a verla.

    Gracias.

    Saludos.

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  3. Es "Gerri", no Jerry. Una mujer. Leyéndote, pensaba que eran una pareja de hombres.

    Quizás no hubiese cambiado mucho la historia, pero quizás, sí. El caso es que no es lo mismo, vaya.

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  4. Me la apunto.

    Yo con lo de Tom y Jerry me pensaba que hacías alusión al gato y al ratón y no entendía nada....

    Menos mal que Teresa se ha asomado a la ventana para puntualizar. Gracias guapa!

    Lo de la gente que habla sólo de sí mismo es mortal. Hay muchos de Vetusta que conozco, que da igual lo que les cuentes, siempre empiezan con "pues yo..."
    ¿Es fruto de mi imaginación o es algo generalizado en los habitantes de la capital? Dí, Di.

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  5. Yo también caí en la misma divagación " Marrrditos roedores" ¿ O estos eran Pixie&Dixie ?

    Me apunto la peli

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  6. Pasaba a desearte felices fiestas!!
    te dejo un fuerte abrazo!

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