13 de diciembre de 2010

Bansky y el profe que nunca supo de Di

Todo el mundo conoce a Bansky, aunque nadie le haya visto. El famosísimo y misterioso grafitero de Bristol va dejando pintadas nocturnas por las paredes de todo el mundo y hace repensar a los ayuntamientos por las mañanas si tratarlo como al resto del graffiti ("vandalismo") o como obra de arte. Y es que claro, una pared en la que Bansky deja alguno de sus grafittis empieza a valer dinero. Mucho dinero. Lo mismo que los elementos de cualquiera de sus boicots: te hacen desear haber dado con uno de esos billetes de £10 alternativos que distribuyó hace años en Notting Hill. Imposible entrar en un divague en los temas sobre los que divaga Bansky por las paredes del mundo, uníos. Un google imágenes, o un paseo por su web ilustrarán al ávido divagante, que por otra parte ya ha podido disfrutarle en esta su casa aquí y acá.

En la primavera de este año salió su primera película "Exit through the gift shop" ("Salida por la tienda de recuerdos"), cuyo título ya ilustra perfectamente su visión de los museos. Los restaurantes, cafeterías y las tiendas, cada vez mayores y con objetos pretendidamente culturales / culturetas, la única manera de salir de algunos de ellos, más y más mercancía que, en la estantería de nuestra casa nos dará un aura de cultivados. Flashback de Jesucrito emprendiéndola con los mercaderes del templo a hostias (nunca mejor dicho).

Casualmente andaba yo con estos pensamientos, que si el Arte, que si Bansky, que si Jesucristo y su anger management, que se me ha escapado el metro, cuando caigo en el podcast de esta semana en el que me saluda con su particular manera de ver el mundo Manolo Delgado. Y, como dice Sábato, las casualidades no existen, y Delgado habla hoy de los museos, y del Arte con mayúsculas. Ah, Delgado: forma parte de mi pasado premeditado, alevoso y sobre todo, noctámbulo.

Allá por mis primeros años de carrera, mi lado nocturno se paseaba por diversas emisoras de radio y, en una de ellas, participaba un antropólogo profe de la Universidad de Barcelona. Era él. El primer programa que recuerdo fue uno en el que se hablaba de una discoteca donde acababan de prohibir "el lanzamiento del enano" (me refiero a personas de talla baja, no los de Blancanieves) y, donde obviamente, todos los participantes se mostraban escandalizados. De repente, el discurso del tal Delgado hizo que tirara los rotuladores fluorescentes con los que estaba intentando animar los interminables aborregantes apuntes y mirase hacia el aparato de radio. Parpadeo: ¿qué está diciendo este hombre? Seguí escuchando las dos horas que duraba el progarma, terminaba de madrugada y me dí cuenta, ya en la cama, de que nunca había oído nada así, nada que me hiciera pensar tanto. Ningún profesor en toda mi vida ha supuesto para mí lo que este profe de otros que, sin conocerme, me ayudó a pensar "fuera de la caja", que dicen los ingleses. Pasados los años tuve un jefe (y supervisor) que fue un poco lo que Delgado a través de la radio. El Profesor Delgado tiene un bloc que está enlazado en nuestros divlog ("El cor de les aparences") y sigue hablando por la radio, a años luz de muchos de los que tiene a su alrededor. Y el otro día habló de arte, y más o menos, esto es un resumen de lo que dijo. Seguro que si descubriera que he hecho esto usaría su ironía y su cachondeo vital para meterse conmigo y decir "¡pues menuda mierda!" :)

Total que, centrando, para el que ande perdido (que es, no nos engañemos, el objetivo del divlog), estabamos con Bansky, y sus pintadas callejeras.

"El Arte con mayúsculas, el que se pone solemne, que está en los museos, que es donde se supone reside la belleza, me carga un poco. Hay una mística de la cultura, que es en el fondo una nueva religión, con sus beatos, sus fieles y que da por supuesto que cuando entras a un museo ya de por sí te vuelves más inteligente, como si sobre ti cayeran lenguas de fuego Pentecostal que te redimieran y salvaran tu vida (que en el fondo es una mierda, no te engañes). Este es el mensaje: lo que rodea al museo, la vida, no tiene ningún interés. Lo auténtico, lo verdadero, esta allí metido, como en una nevera donde hay que pagar para entrar y donde representa que reside a tiempo completo la belleza.


Si pones un museo en una zona urbana a rehabilitar (gentrificar) lo que haces es echar a la gente que vivía en él para que vaya a vivir gente de clase media que de pronto está deseosa de un baño de autenticidad de barrio. La mayor parte de los museos sirven para eso: en el caso de Bilbao, el Guggenheim es la reconversión de los viejos astilleros, la zona portuaria, que ahora ve cómo se eleva el tono moral del territorio, lo cual implica, a la larga, que sube el precio del suelo. Al final el arte, la cultura y el museo llevan consigo que si al lado de tu casa montan un gran centro de estos, piensa que tus hijos no podrán ya permitirse vivir allí, porque se empezó todo a llenar de bares guay con velitas en medio, de gente interesante, bohemios, intelectuales, artistas, y todo eso a ti, que no eres más que un trabajador... pues tú sobras ahí.


Y cuando ponen arte en la calle, "el arte público", lo que acaban haciendo es una delegación del museo, igual que una cruz de término o una hornacina con un santo implica la presencia de la iglesia en el espacio público, como si lo bendijera.
La finalidad del museo hoy es que atraiga a turistas y genere pasta, que es de lo que estamos hablando, no de arte, sino de convertir al lugar en una especie de hito al que hay que peregrinar haciendo colas, y eso siempre acaba siendo dinero. El arte en el fondo, es una excusa, pero si el arte tiene que identificarse con la belleza… encuentro más belleza en el metro de Paris que en el Louvre.


El arte románico o el gótico, de una belleza inconcebible, no estaba en ningún museo, no soy tan revolucionario... pido únicamente que la belleza a la que nunca le negaré la condición de sagrada, vuelva a estar donde estuvo, que es cerca.


Y con este discurso soy todo menos original: cuando Buñuel, Dalí y Lorca iban a mear a las paredes de la Biblioteca Nacional o el Prado, ya estaban expresando una iconoclastia contra los museos que todas las grandes vanguardias del siglo XX, surrealistas, Dadá y compañía y luego los situacionistas ya estaban haciendo. Todo para expresar el desprecio hacia los museos como un lugar que pretenden monopolizar y guardar bajo llave la belleza y decir que únicamente existe ahí".

Manuel Delgado, la semana pasada, podcasteando por las calles de Londinium

21 comentarios:

  1. A mí el único arte que me enloquece es el de carne y hueso.
    El otro me acaba cansando. No sé en que museo fue acabé contemplando el extintor de una pared (no es broma).
    Seguramente es debido que carezco de los conocimientos necesarios para admirar y extasiarme con las obras de arte pero la realidad es que me saturan con una facilidad preocupante.
    En cuanto a Manuel Delgado a mí llegó a fascinarme y hasta hoy le había perdido la pista.
    Gracias por resucitarlo.
    Voy a ver que explica.
    Espero que no se haya vendido.

    Saludos.

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  2. Este post me levanta contradicciones como ampollas. Los museos me parecen tan necesarios, sobre todo si son gratis (el Reina Sofía, los sábados a las 7 de la tarde, que los turistas se han ido a cenar), para ver con mis ojos obras que he deseado ver desde fotos.

    Pero, ¿era necesario este mercadeo? Ahora un museo se mide por el número de visitantes, ha de atraer a cientos de miles de personas que no tienen el mínimo interés por el arte... y que a ser posible pueden pasar por caja para comprar regalos culturetas.

    Aborrecible, pero, ¿no es aborrecible el mundo mercantil a tope que estamos viendo, en el que se ha perdido la idea de valor y solo importa la de precio (cada vez más barato y peor, más barato y peor).

    Banski me da una idea a pensar con cada graffiti, hecho tan exactamente y con una ejecución estupenda. En mi barrio hay varios plantilleros magníficos. Pero los grafiteros escandalosos en lo geométricos y sobre todo los tagueros, que son como los perros que mean para decir "estuve" aquí me joden. Hay normas, como la de solo pintar en aquelas superficies que la propiedad ha dejado degradar.

    En fin, que como siempre amenazo con volver. Grandes temas, Di, nos traes hoy.

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  3. Su trabajo exterior es en muchas ocasiones, irónico, memorable, pero efímero.Te aseguro que dentro de muchos años (100, 200...)ya no quedará ninguno en las calles de Londinium ni en otras calles, a no ser que ingrese en el mundo museístico o de marchantes y compradores.
    Además, vende sus trabajos, supongo que necesita comer y pagar sus gastos, como todos.
    Al fin y al cabo, arte es todo lo que llega a conmoverte, a impactarte, de una manera o de otra: hay arte en los museos que de otro modo no podríamos apreciar( no es lo mismo verlo en foto que al natural) y hay arte en la calle(Banksy lo demuestra), que unos pocos podrán apreciar.

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  4. Si el arte es arte, y este se considera un concepto universal, por que no abrimos las puertas de los museos, los vaciamos y recolocamos sus obras en plazas, parques, calles y jardines ?????

    Qué pensarán los herederos de Chillida, ahora que ven que el arte expositivo deja de dar dinero????

    Y por que ese sobrevalor que damos a las meninas de Velazquez o la Monalisa, y no al primer papel pintorrojeado que nos entrega un niño de corta edad, y con la cara toda ilusionada de sus padres al pensar que su hijo puede llegar a sen un ... Bansky tal vez?

    Me dá la impresión que admiramos las cosas por su valor economico y no por sí mismas ... el extintor de Toro salvaje, p.ej.

    Reconozco que cuando acudo al Guggenheim, siempre acabo mirando lo mismo, su estructura y sus formas, el continente en definitiva, el contenido ... pues a veces sí y a veces tampoco.

    K, ... aunque de vez en cuando pero os leo.

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  5. Primero. Me ofrezco voluntaria para que pongan un museo al lado de mi casa. Lo prefiero mil veces a un tanatorio, un cuartel o un destacamento de bomberos. Si sube el suelo donde tengo el piso mejor y si mis hijos no pueden comprarse un piso allí, ya se lo comprarán en otro sitio. No me importa.

    Segundo. A lo museos voy a ver lo que yo quiero y no lo que me enseñan. Si me trago todo el museo acabo mareada y con indigestión de por ejemplo "el retrato holandés". Así que voy, veo lo que me interesa y me piro.

    Tercero. El Guggenheim vale mucho más por fuera que por dentro.

    Cuarto. Hay cosas que sólo pueden estar en un museo. No puede ser de otra manera. Por lo general todos los museos tienen o el día de paga lo que quieras por la entrada o el día en que es gratis.

    ¿Nadie va a hablar del 5 a 0 de ayer?

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  6. Ciertamente el arte en los museos resulta un poco enlatado y en la calle hay verdaderas obras de arte.
    Lo que a mí me parece increible es que haya obras que se vendan por cifras astronómicas y otras pasen desapercibidas.

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  7. A ver, el arte románico o el gótico son fundamentalmente arte religioso, encargado y pagado por los que tenían poder y riqueza entonces para gastar en ese tipo de cosas (no quiero decir que ahora la Iglesia sea pobre, Courageous no te me enfades).

    Los Museos son una socialización del arte, o de lo que se entiende como arte, los Goyas y Picassos de turno, y más que criticar a los museos tendría más sentido el criticar ese arte, que eso sea arte, pero no veo mucha alternativa: ¿es mejor que los Van Gogh estén colgando de los palacios de los Botín cada época? ¿O en la calle?

    De todas formas se puede pensar que dentro de los museos hay arte y mercado y mercantilismo y fuera de los museos también. Ni tienen la exclusividad de la belleza ni la de la especulación. Quien entra en esos juegos es porque quiere.

    Y sí, es más culto ir a un museo a ver cuadros que ver la tele.

    Por otro lado, yo hace tiempo que dejé de preguntarme si algo es arte o no. Me conformo con "me gusta, no me gusta". Me vale para lo que cuelga de las paredes y para las pintadas, y no tiene que venir nadie a decirme si eso es o no es arte, porque me trae sin cuidado.

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  8. Esto, ... ejem¡¡¡¡

    Hace unos años hablé con un chavales del barrio que andaban grafiteando las paredes, y les ofrecí la pared frontal de mi garage, 6x3, hermosas dimensiones para pintarlo todo. Me contestaron que " a 30€ la hora, pintura, birras y petas aparte, y que la temática o diseño a libre decisión."

    K, ... cinco globitos tiene la loba.

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  9. Precisamente vengo del Reina Sofía, aprovechando que estos de vacaciones de verano.

    Quería decir algo que ha dicho el Jefe. El arte era privado, de los poderosos. Los museos son un avance social importante, que solo pueden ofrecer Estados fuertes. Lo mismo pasa con las bibliotecas. Está muy bien que podamos acceder a obras y verlas con nuestros propios ojos.

    El revuelo de lo que es arte lo explicó muy bien Marcel Duchamp: "Arte es lo que hace el artista". ¿Te gusta, te interesa, te emociona? (jefe, hay que ampliar la escala qu la tuya es muy pobre) ¡Cojonudo! ¿Que no? Pues a otra cosa o al bar de enfrente. No te mueres por eso. Por lo que sea, hay gente a la que sí nos gusta, nos interesa o nos emociona. Y que nos ofrezcan ese servicio es magnífico.

    Con respecto a lo que dice Manuel Delgado: toda la razón. Pero el Museo puede ser un pretexto para que los vecinos ahuequen el ala. Hay más. Cuando al Poder Económico se le sube a la chola que ahí hay dinero, todo se confabula para que los viejos que jugaron en esas plazas se piren.

    Me parece indigno. Un buen gobierno debería adecentar las zonas envejecidas, pagando incluso las obras de los jubilados. PEro hasta que haya muerto esa generación no debería expulsarlos (los que vayan viniendo después, que sean avisados de que va a pasar).

    Vivo en Malasaña y siempre digo que es un pueblo. Los viejos no han sido expulsados, pero sí se han puesto las cosas para que los jóvenes escasos de medios no puedan alquilar. Como están los viejos, y tiendas viejas, sigue siendo un pueblo hasta las 8 de la tarde, que vienen los "jóvenes".

    En el año 76 había preparada una demolicíón general: por suerte las elecciones las ganó Tierno Galván y la propuesta desapareció.

    Seguiremos informando

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  10. Ohhhhhhhh q recuerdos, Delgado de noche divagando y yo misma haciendo como q estudiaba...nostalgia.
    Creo q era en un programa de Julia Otero en onda cero hallá por los principios de los 90...solo hace 20 años!!
    Yo tb quede encantada con el Delgado y en el 2000 fui a una conferencia suya en Ibiza...superdivertido y encantador.
    cara-cola.

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  11. ¿Y cuál es el podcast? Lo digo para ver si a mi también me engancha...

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  12. Yo también quiero un Museo cerca de mi casa. Di-siento del planteamiento del Sr. Delgado, no es extensivo ni a todo el Arte, ni a toda la Historia del Arte, pero Bansky seguramente terminará en un Museo, si necesidad de echar a nadie de su barrio.

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  13. Hola a tod@s: muchas graciuas por vuestros divagues. Total que, menuda sorpresa, me pongo a redivagar y le embedo un vídeo, y un enlace y una foto.. en resumen, me sale un moztruo q mejor lo cuelgo pasado mañana.

    Hugs

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  14. Ah, para Carolina el podcast es de un programa de la Ser ("La ventana") sección "kiosko filosófico". No tiene nada q ver ocn las 2 horas de madrugada de antes, pq es algo vespertino y de media hora, pero vaya...

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  15. Cara Cola, Caarolina, que falta de decoro la nuestra, no os hemos dado la bienvenida al blog....

    Ea!! Pues eso, bienvenidas y gracias por divagar.

    (No, si todo lo tengo que hacer yo... Di, ¿y el protocolo británico? ¿ein?)

    No es para tanto que perdieran el Zaragoza y la Real. Aunque bien pensado el 5 a 0.....

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  16. Como se dijo por aquí, mejor el arte colgado de un espacio público que en el salón de Botín. El arte participa del ranking de los principales sectores en los que se blanquea capital junto a las armas, la droga y el contrabando de animales. Por eso que cuanto mayor protección se brinde a las obras de arte, menos mercado les queda a quienes coleccionan; y meto en el mismo saco tanto al mafioso torpón que coloca el Picasso junto a una cabeza de Ñu como al coleccionista privado que whisky caro en mano organiza reuniones de sociedad en torno a sus Matisses. En mi opinión, todo el arte al alcance de la gente, hoy en día como nunca antes estuvo, seamos conscientes de ello; hasta alcanzar este ideal, cuando haya que pagar entrada... pues como entrar a un concierto, ir al cine o comprar un disco... Qué bonito sería que papá Estado financiase el 100% del acceso a la cultura, pero eso del intervencionismo está pasado de moda y cada vez somos menos los que pensamos... (hasta aquí puedo leer, tarjetita por allí!)
    Por otro lado, igual de necesario es que existan propuestas, artistas y tendencias, fuera del circuito oficial, tan sencillo como aceptar que hay dos circuitos independientes (oficial y alternativo) funcionando sobre un continuo flujo de influencias en ambos sentidos (por ejemplo cuando el graffiti se expone en los museos) Cuando el ojo se acostumbra y hasta tu abuela sabe lo que es arte urbano, entonces, sin prejuicios, es necesario introducir algo nuevo en el infito mundo del arte. Por eso que Goya donde está y los grafiteros también.

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  17. Sergio Abadías Parrila, yo aquí solo soy un becario de un departamento de dudosa rentabilidad, pero mientras las chicas se enteran de que has aparecido, aplaudoi tu presencia.

    A los demás: vengo de ver a Faemino y Cansado, y luego nos ha dado tiempo a cerrar un bareto del centro donde nos han clavado como hacían los romanos. Pero me había reído tanto que todo mereció la pena.

    Y lo que yo me pregunto es: estoy de vacaciones, vale; pero y los 997 joputas que llenaban el teatro, con nosotros tres, un lunes de trabajo víspera de día laboral, ¿de qué van?

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  18. El mercado de obras de arte no está regulado y una obra de arte al no tener un valor tangible es utilizada como producto de especulación. Uno no es libre para experimentar lo que ve si viene con una etiqueta de tropecientos millones: Porque yo lo valgo!

    Los museos están fuera de juego, no pueden competir con los hedge funds u oligarcas. El museo es el marco que se utiliza para dar prestigio, prestancia al producto que se intenta colocar a precios altos.

    El museo intenta ser comercial y así vende malas reproducciones y cuando uno recuerda, recuerda la mala reproducción, malas imágenes sin complejidad, sin color, sin contraste, sin presencia.

    La dicotomía entre la vida y el museo no la veo así. Uno se mueve en lo sensible pero vive en su cabeza, en sus emociones y en sus ideas, en lo que no se ve. El arte da presagios de ese mundo interior de alguien que lo sabe comunicar, como un medium. Lo que gentrifica una zona son las galerías de arte más que un museo. Galerías dentro, artistas fuera.

    Admiro a Buñuel, su Simón del Desierto, las metáforas de Lorca, "el mar baila en la playa, un poema de balcones" y algunos cuadros de Dali, no todo, él quería ser rico. El arte es revolucionario, no porque haga nada para serlo, sino porque cuando surge está siempre fuera del consenso y por tanto del discurso dominante y del poder.

    La anécdota me sirve para pensar que fueron artistas a pesar de sus deficiencias personales. Mear en la Biblioteca Nacional o en el Prado es sacar su fustración de una manera algo machista (de pié) y agresiva. Si no hubieran existido esa cultura hablarían y pintarían lo mismo? Dalí adoraba a Velazquez. De los gustos de los demás no sé.

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  19. Buenos días..voy a aportar mi opinión.

    Todo el arte "oficial" que se puede contemplar en los museos fue en su día encargado por los poderesos, los reyes, la iglesia o cualquier otro poder que contara con el dinero y con la intención de adquirir prestigio a través del arte.

    En Europa la Iglesia católica fomentó el arte porque fue la que encargaba los proyectos más grandiosos. Tenían el poder y el dinero para ello. No eran obras que se encargaran para el pueblo..si no para la propia gloria y disfrute de la curia. El arte románico´, con sus góticos y sus relieves que puede observarse en las iglesias tampoco era de acceso público..por lo menos en su comprensión.

    En Europa central y del norte, no fue la iglesia la principal comendataria si no la pequeña clase burguesa de comerciantes que encargaban obras de pequeño formato para sus hogares. Tampoco eran de acceso público.

    Las grandes colecciones que posee el Prado de pintura veneciana o de flandes eran propiedada privada de la corona..no se pensaran jamás para la contemplación del "pueblo".

    Con todo esto quiero decir que los museos tienen como misión brindar la posibilidad a todo el mundo de acercarse a contemplar esas obras.

    Eso lleva haciéndose muchos años..el problema ahora es la pasta. Todo tiene que ser rentable..y un museo de acceso gratuito donde la gente solo pasee y contemple no lo es. Por eso se han mercantilizado, con exposiciones temáticas publicitadas como un parque temático y tiendas de souvenirs que parecen un gran almacen. Todo eso puede espantarnos pero no tienen que impedirnos ver la verdadera función que cumplen los museos y que es vital. La posibilidad de acceder a esa contemplación está ahí...si quieres la aprovechas y si quieres no.

    Otro tema es que debido a la mercantilización del museo, a su conversión en un negocio, ahora cada pueblo quiera tener su museo aunque sea completamente vacio de contenido.

    Y volviendo al origen del post..Bansky acabará en un museo..es inevitable. Y no me parece mal.

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  20. Ya se sabe q DIVA es la Public Relations de divlog, y tiene razón: es el colmo. No contenta con no ejercer de británica bienviniendo a Carolina y CAracola, es que además el subordinado NAN tiene q saludar a SERGIO.

    Mañana cuelgo el mamut. Gracias por alimentar a la bestia. :)

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