14 de julio de 2018

Londinium-Volos-Tsangarádha (Spórades 1)

Sábado, 14 de Julio de 2018, 2:00 am

Las vacaciones a Grecia siempre empiezan con vuelos intempestivos. Esta vez, Londinium-Volos, a las 6 de la maniana. Eso quiere decir que hay que estar en Gatwick a nosequé hora y que, tras no-dormir hasta las 2 am, al final nos levantamos, como zombies, con ese cuerpo serrano de las 2 am, sintiendo que eres la única persona despierta del mundo (esto ya me pasaba en exámenes). Sin embargo, ha! cuando, una hora de taxi más tarde llegas a Gatwick, una vez más constatas que hay todo un mundo ahí. Un mundo de gente con flip-flops y sombreros, con el bikini debajo de la camiseta, y bebiendo cerveza. En Gatwick está Benidorm, Magaluf entero. 

El vuelo dura algo más de tres horas, y el reloj se va dos para adelante, así que al aterrizar, allí ya es media mañana. Recuerdo esta sensación de luz bestial, y de sentirme casi enmedio del desierto por el aire tan caliente. Un señor con una cartel que dice "Peda" nos espera: los de alquiler de coche. Lejos quedan los días del Chincue: esta vez el Peda nos ha deleitado con un Polo, pero oiga, yo tuve un Polo y era un coche pequeño... este es para mí, si no un "coche-de-papá" (de persona mayor, seria... coche que nunca he tenido), uno dejémoslo en amplio. La primera crisis es que no tiene USB para conectarle el teléfono del Peda donde habíamos hecho una selección de éxitos de ayer  (peda), hoy (mini) y siempre (yo). Qué vamos a cantar durante las horas de viaje? (Spolier: sí, hemos cantado directamente del teléfono y con los días desvelaré cual ha sido "la canción del verano"). Por supuesto la carretera principal está de obras y nos perdemos mucho rato, yo nos veo eb Thesalonikki, maldito googlemaps y sus indicaciones (más de esto en futuras entradas). 


Volos es una ciudad mediana que viene a ser la entrada a la península de Pelion, por donde correteaban los mitológicos centauros. Pelion fue recomendación de uno de nuestros amigos griegos: una península pequeña cuyo norte es muy montañoso (tanto es así que hay incluso una pequeña estación de esquí, el Monte Pilio, 1470 m) y, por tanto, tiene unas vistas impresionantes al Egeo. Como leer con vistas es una de las cosas que más nos gusta hacer en la vida, parecía un destino muy pedalista. Reservamos un airbnb en un pueblo al que sigo llamando "Charanga" (Tsangarádha) básicamente porque lo que prometía verse desde allí era poco menos que el cielo. Y hacia allí nos encaminamos, felices como solo se está el primer dia de vacaciones. 

Nada más salir de Volos comienzan las cuestas. Literalmente, tienes una montaña que es un bosque salpicada de casas blancas que sube y sube. El primer pueblo se llama Anakassiá, y luego Portaria. No paramos en ninguno de ellos, porque tenedremos el último día para esta primera zona. Tiramos hacia el oeste y, simplemente no puedo describir la maravilla de bahía que se ve desde la carretera que zigzaguea, como es esperable. Pasamos por Hania, que está lado de Agrioléfkes, casi debajo de los remontes de la estación de esquí. En un punto paramos en un bar de carretera para una cocacola medicinal (dicen que fue ideada originalmente como medicamento, y yo digo, "indicación: estómago triste"). Nos vamos aproximando al este, nos perdemos en Kissós, y por fin llegamos a Charanga (no se espere que vuelta a deletrear ese nombre). 



Charanga, y en realidad todos los pueblos de Pelion, como descubrimos más adelante, no son sino casas sueltas por el bosque, unidas por carreteras serpiente y, en un punto de la carretera, se junta un supermercado, una Elta (correos), y un bar de gyros, y constituye más o menos el centro neurálgico de actividad de la pedanía. Metiéndote un poco hacia dentro, por el bosque, se encuentran los lugares verdaderamente mágicos de estos pueblos, que es la Platía: la plaza empedrada, con su iglesia, su enorme plátano que da sombra a toda la plaza, que esta llena de mesas del par de bares o restaurantes en las esquinas. En estas plazas hemos pasado horas tomando Fredo Capuchino, Fredo Expresso, y Colacao fríos, leyendo, o planeando lo siguiente. 

Sobre las 3 pm paramos en un supermercado que nos han dicho las chicas de airbnb, que allí nos iran a buscar. Tras entrar en uno y no, siga la carretera 700 metros, damos con el tristísimo affaire en el que acudirá nuestro contacto, un local con poco género y gente fumando, con todo el tiempo del mundo, en la terraza-entrada. Compramos un tetra de leche, por si acaso (el té, como la reina, lo llevamos puesto).  Por fin llega María, una señora griegísima de negro, que habla muy bien su idioma que vergonzosamente-esta es nuestra quinta vez en Grecia-nosotros ni chapurreamos. Con gestos nos indican que vayamos todos al coche. La casa a la que vamos está cerca de allí (por un camino de piedra se llega a la plaza del plátano amarivillosa, y por otro cmainito se llega a la casa), pero esto lo descubrimos luego. Entonces, María nos guía por un camino que sale de la carretera que casi me da un infarto. Con decir que hay curvas de 180 grados en las que hay que parar a mitad, freno de mano, meter primera y rezar lo que sepas para no irte hacia la nada (este es mi análisis, el Peda siempre piensa que yo exagero). María se ríe cuando yo grito y Mini no sabe donde mirar. Bien: todo esta normal. 

No tenemos ni idea de donde vamos, seamos honestos. Yo reservé todos estos sitios hace meses, y ya no recuerdo cual tiene microondas, vistas, piscina, o bicho. No sabemos quien es María, ni las dos veinteañeras que sonríen en airbnb. Solo seguimos a María tras aparcar en un campo y entonces... madre mía, esta es la casa?

María abre una puerta tradicional que da a un jardín maravilloso: cesped, hortensias, árboles... y de fondo, allá abajo, el mar. 








La magia dura breves segundos. Hacia nosotros, extendiendo la mano con una gran sonrisa, se encamina lo que viene siendo una monja vestida de seglar: unos 60 años, bermudas con camiseta, gafas y ese pelo blanco corto que llevaban las mojas de mi colegio.  Dónde están las chicas? Ah, esas son la compañía que le gestiona sus propiedades. Y María es la que limpia. La monja surrogada es Elina, la dueña, y tiene muchas ganas de hablar.

A Elina no logro llamarla por su nombre en todos los días (sino Eleni, como mi amiga-luego, durante el viaje nos hemos referido a ella como "Señora Concha"). Alquila un anexo de la casa (que es donde estaremos nosotros) y tiene el resto de la mansión para ella sola (habla de un marido que esta en Atenas que tal vez sea producto de su imaginación, y de dos hijos que viajan), donde pasa el verano.  La Sra. Concha es muy amable, y solo quiere ayudar. Tiene de todo y todo lo ofrece, y sobre todo quiere hablar y ser nuestra amiga. Pese a estar solo tres días en su casa, ha dejado un gran impacto en los pobres Pedalistas, y sus historias seguiran con nosotros un tiempo. Algo tenía que esconder ese maravilloso lugar: la casa tenía bicho. 

Pero divago: tomamos un té en esa terraza fastuosa, la Sra. Concha no saca pastel casero, y sigue hablando. Por fin logramos bajar a nuestra ala del casoplón, decorada como un hotel boutique, sábanas de algodón egipcio, albornoces excesivos y detalles de la marca gogreek, que me encantan, y que a día de hoy dudamos si Dña Concha regenta. En nuestra planta tenemos dos habitaciones, en una de ella hay 4 casas de muñecas como de película de Bergman que hacen las delicias de Mini ("le gustaban a mi hija", afirma). El Peda se va a correr (el vicio es muy esclavo), y yo me quedo KO entre las egipcias. Al despertar, la Sra. Concha nos hace un tour por la casa (y esto lo pondre en un apendice, porque ahora me duermo). 
















Por fin cogemos el coche en busca de una playa. Nos hemos prometido que vamso a bañarnos absolutamente todos los días de las vacaciones. a Sra. Concha recomienda ir a Mylopotamos, pero acabamos más al sur, creo que en Lambinou. Otro clásico momento pedalista nos espera: llegan los últimos a la playa, está anocheciendo, no hay ni el tato, bañémonos en bolas, que así nos secaremos antes. Qué grandes momentos, esas calas desiertas donde gritas yujuuuuuuuuuuuuu.




A la vuelta cenamos en uno de los dos restaurantes “upscale” (según la rough guide) de la plaza de al lado de casa. Ensalada griega, albóndigas, soulavki, berenjena. Todo es muy encantador. Estamos en el país de los dioses. Oh my gods!!! Cuántas horas llevamso levantados?

5 comentarios:

C.S. dijo...

Esas vacaciones vuestras...¡Cómo molan! Y encima seguro que no os llovió ningún día. Nosotros estuvimos disfrutando de una pedanía de Narnia rodeados de niebla y viento.

Di Vagando dijo...

CESI!!!!! Hay alguien ahíííí!!! Que ilusión, ya empezaba a pensar que eráis un producto de mi imaginación, los divagantes e incluso el blog!!!! Este ha sido el año q no he escrito nada durantes las vacaciones.. parte pq estaba enganchada a un clásico del socialismo brit, Robert Tressel (dile a Snoid, spr conoce esos libros rarunos) y parte pq íbamos spr tarde... El caso es q pensé q ya divagaría a la vuelta, q con las fotos recordaría... así q veremos...

Lo de la pedanía de Narnia me inetresa... niebla y viento!!! dónde es eso? Hasta en londinium tenemos Sahara...

love

di

Luxindex dijo...

Salvo en un chiringuito de playa, jamás iría yo en chanclas (¿flip-flops son chanclas o similar?) y menos, por favor, en un aeropuerto. Y no sólo por una cuestión de elemental etiqueta y pudor sino por obediencia a mi querida podólogo: el calzado descubierto y de laxa sujeción te expone a torceduras, cortes, laceraciones, pogromo u holocausto de los pies que bien puede, y muy tontamente, malograr un viaje antes de comenzarlo. Chirucas; siempre hay que usar chirucas. Además, usar chirucas ya usadas; chirucas ahormadas; chirucas, digamos, nivel Van Gogh. «Todo lo que no sea eso es ganas de jugársela locamente a una carta», me dice ella mientras procura sin resultado no hacerme ahora cosquillitas, ahora daño. «Bata blanca de negro cuero, ay», le llamo yo. Y sonríe fingiendo no hacerlo.

Por otra parte, de 1985 a 1987 anduvo jugando en el Real Betis Balompié de defensa un tal Faruk Hadžibegić. Pero Faruk cometió el fallo de presentarse ante la supuestamente rendida afición no por su sencillo nombre de pila sino por el apellido: Hadžibegić. Así quiso llamarse, así se rotuló la camiseta el muy inocente. La afición, que conste, lo recibió con simpatía e ilusión pero las cosas, todas las cosas, tienen su límite, y pronunciar un apellido que entraña riesgo de luxación de la nasofaringe excede a cualquier ciego entusiasmo incluso al Sur de la Gran Bretaña donde el entusiasmo no conoce limites. Así pues, y el mismo día de la presentación, toda esa afición pasó a llamarle al unísono “Pepe”. Así de claro: “Pepe”. Pero es que pronto, y esto es lo curioso, todos, incluidos José María García, Pepe Domingo Castaño y los locutores deportivos de entonces también pasaron a llamarle “Pepe”. Él mismo, Pepe, pasó a llamarse Pepe (usaba el plural mayestático de los Papas, los locos y los jugadores de fútbol bosnios: «Pepe está contento en el Betis»; «Pepe no quiere irse del Betis», etcétera). Entrañablemente psicópata era Pepe.

Cuento esto porque hacer de Tsangarádha "Charanga" lo veo de lo más acertado u o-pe-ra-ti-vo.

Di, cuando dentro de muchos años os encontréis, tú y El Peda, instalados, productivos aunque ociosos, en ese rincón de Grecia que finalmente os encandiló y a donde acudirá en verano Mini con su familia quién hubiese dicho que numerosísima y nos recuerdes a tus fieles lectores este viaje y la entrada de hoy no dirás Tsangarádha sino Charanga porque , así, todos sabremos de qué estás hablando y, nostálgicos, cerraremos los ojos para condensar el tiempo que juntos hemos pasado tan dulcemente y tararearemos «Y que se callen los enamorados y el río se lleve la pena al mar».

Bueno, o yo me hago hoy, ahora, que ya es tarde, esa bonita idea.

molinos dijo...

Quiero la lista de todos los alojamientos.

y tenemos que hablar del drama de los coches de alquiler en los que no te dejan enganchar el movil!!! A nosotros nos ha pasado ya dos veces en Canarias y ha sido drama. Encambio, en Francia si te dejan!!

Di Vagando dijo...

MIS QUERID@s!!!!!

Pero que ilusión LUX y MO estáis también "al otro ladoooo". Os lo aseguro: yo escribía como cuando hablaba en Radio La Granja, pensando que no había nadie del lado de allá...

LUX, te he echado de menos: "chirukas usadas! chanclas con calcetines!" En Gatwick a las 4 am te queería ver yo, de revisor de detalles... yo nunca iría ni por la calle ocn flip-flops... claro q no hace falta q os recuerde la desafortunada anécdota del Peda en la jungla con chanclas, no? Es q no me canso de enlazarla...

http://divagandodivagando.blogspot.com/2012/03/crisis-matrimonial-eleccion-de-calzado.html

En este vaije, acuñé una frase sobre el tema, q la contaré en algún divague, o me extendería mucho.

Y sobre lo de Pepe y Charanga, ay, que ayer hago un googlemaps y descubro que hay dos sitios, muy cercanos: uno es Tsangarádha (al norte de kissos) pero otro, al sur, es Tsagkarada .. y ahora creo q estuvimos en el segundo!!!! O sea, ese divague invalidado!!!! No son mala leche esos nombres?? (bua)

MO, tendras la lista de los alojamientos... quizás no el "Hotel ARgo" de Volos donde pasamos una corta noche antes del ferry...(señorrr)

Oh y lo de los coches, según el Peda "todos los coches modernos vienen con USB"... claramente NO. Pero en otros viajes, incluso en Grecia, hemos tenido USB así q no se de que depende... pero sí... es un dramaaa. Yp he pensado la siguiente vez especificarlo cuando lo reservas...

LOve

di