18 de octubre de 2017

Acantilados, playa remota, Rabat y los fantasmas de Mdina (Malta 5)

Miércoles, 18 de Octubre de 2017

Hoy toca Malta centro, y comenzamos por la mañana cruzando la isla casi de lado a lado (este a oeste) para ver los Acantilados Dingli. Pero antes tenemos un par de visitas fallidas (esto siempre ocurre en el diario del turista, que algo que parece en la guía una idea interesante, acaba saliendo medio rana. Primero vamos al punto más alto de la isla (Ta'Zuta, 253 ms) y tras meternos por un camino con cierta trepidación (aún tenemos claro trauma tras el rescate -aya aya- del día anterior), llegamos a lo que debe ser la cantera más enorme del planeta... unos agujeros que no sé que serán los acantilados.

El segundo momento fallido es "Clapham Junction", al que vamos prácticamente por romanticimso, porque Clapham Junction es una estación cercana a casa que se tiene por la de más tráfico tiene de Europa. Pues bien, visitantes ingleses empezaron a llamar a este trozo de montaña donde hay unas marcas prehistóricas como de carretas excavadas en la piedra igual que su estación de tren más enloquecida. Nos cuesta encontrarlo, y bueno, no entendemos cómo eso pueden ser marcas de carretas prehistóricas, aunque la guía dice que estas marcas están por todas las islas y que son un misterio. No solo para nosotros. 

Por fin llegamos a los acantilados, por donde nos damos un paseo. Son curiosos, porque por lo menos por la parte que seguimos nosotros, no terminan en el mar sino en campos de cultivo donde hay algún agricultor perdido cavando, y al fondo, el mar. Qué paz tener un campo allí, entre la pared del acantilado y el mar que brilla tanto a esta hora de la mañana que parece lleno de estrellas. Ya he dicho antes que Malta está en una zona especialmente sísmica del Mediterráneo, y parte de su belleza natural es por su geología... a la que ha contribuido sin duda terremotos, y demás agitaciones. 

Intentamos ir a a comer a un restaurante muy recomendado en la guía donde dan comida maltesa (que aún estamos por probar). En general, desayunamos fuerte, comemos un snack y luego cenamos pronto y fuerte. Pero hoy, por aquello de probar el plato maltés (que por cierto, es el conejo), vamos a este sitio en Dingli pueblo, pero al llegar nos dicen que hay una "private function" (evento/celebración privada) y que nos vayamos por donde hemos venido. Así que terminamos comprando pastizzios en una panadería y volviendo a comerlos a los acantilados. Los pastizzios con como en Grecia: hojaldre tirando a aceitoso, con algo dentro (queso, espinacas con atún, carne...). Otra especialidad de malta es la ftira, un pan muy rico, con el que te hacen un mero sandwich caliente de jamón y queso, pero que está delicioso. El pan sabe un poco a base de pizza, o algo... no a pan normal. La pizza también se come mucho aquí, y la pasta: hay mucha influencia italiana obviamente, ya que estamos solo a 120 kms de Sicilia. Gran parte de las cosas están escritas en italiano,  desde el champú hasta los yogures. 



Al norte de los Acantilados Dingli hay una bahía remotísima-dice la guía-para bañarse. Aseguran que los propios locales alucinarán si un guiri logra encontrarla, y bueno, qué más quieren los Pedalistas que un buen reto. Así que seguimos a Bolitazul con cierta aprensión, pasando por un pueblo llamado Bahrija, y nos encaminamos a la bahía de Fomm ir-Rih. Bajamos un buen rato (tiempo maltés, tampoco exageremos) y por fin aparcamos donde termina la carretera y hay un par de coches más. Ahí debajo está la bahía, que se trata de una pared de acantilado de impresión en un lado, y megarocas hacia la izquierda. Hay que bajar mucho rato por un camino, o por tramos que has de improvisar: literalmente, has de bajar la altura del acantilado por los otros dos lados. 


Cuando llegamos, es verdaderamente difícil llegar al agua porque la rocas son monstruosas. Hay alguna "gente joven"  por ahí nadando, y en la mejor roca, donde hay un sitio para echarse, hay unos veinteanieros con música que,  sé que es un comentario de anciana, pero me cargan. Una se viene al fin del mundo, a una playa al borde de un acantilado, con aguas transparentes, para escuchar así-llamada-música de  unos pavos? Claro que no... así que avanzamos hasta el final de la bahía donde hay un color de tierra tirando a ocre, y que hace que Mini y yo nos resbalemos nada más que ponemos el pie en una piedra: con todo el culo al agua, épico... Nadamos un rato hacia dentro, y oh! los macarras de la música están recogiendo, se van!!! Así que volvemos y ocupamos su piedra, y Mini y yo nos vamos a hacer más snorkling entre las rocas... vemos toda suerte de peces, y cangrejos, y  en general es todo muy  bonito y nos sentimos verdaderamente en un lugar remoto sin casi gente, que es lo que nos gusta. Luego nos echamos todos en la roca a leer... hasta que ya decidimos emprender la subida que, misteriosamente, se hace mucho más fácil que la bajada. 



Al final de la tarde nos toca Rabat y Mdina. Mdina es la ciudad amurallada en la cima de una montana, llena de mansiones de la nobleza maltesa. Fuera de sus murallas, está Rabat. Aparcamos en la calle de las catacumbas de Santa Agata, que en Vetusta es Santa Águeda, que se celebra el 5 de Febrero, y lo sé tan bien por el peculiar calendario pastelero-santoral de Vetusta que siempre ha sorprendido (a la vez q hecho las delicias) del Peda. Este via crucis del diabético comienza el 6 de Enero con el Roscón de Reyes, sigue el 3 de Febrero con el Roscón de San Blas, y el 5 con la reliquia de Santa Agueda (que contaré luego). El 14 de Febrero toca el roscón de hojaldre con forma de corazón, y ya en Marzo, es un festival: el 5 es la "cincomarzada", con lo que el roscón tiene forma de, sí, adivinen, cinco, luego el 18 está la vara de San José (roscón con forma de) y las virutas del carpintero  (riquísimas). Y por fin el 23 de Abril tenemos el Lanzón de San Jorge, y aquí termina para la gente normal este ritual de la patisserie... pero en casa Di llegaba el cumpleanios el 3 de Mayo. Ahora estoy fantaseando con el fin de semana de final de estas vacaciones que pasaremos por Vetusta para gestiones y cumple de Fashion y habrá... huesitos de santo (mmmm de mazapán, pero cosa más mórbida nunca vi, con el tuétano en amarillo) y paneyets (esto traerá Fashion de Barcelona).Dice el Peda que Vetusta es la "Capital del pastelerío mundial", pero Fashion asegura que en Catalunya nos dan sopas con ondas en este aspecto... y recuerdo una tarta de Escribá, la mítica pastelería de las ramblas, que compró Fashion un cumple mío que pasé allí y... ohhh, éxtasis. Pero divago: yo estaba hablando de Santa Agueda, una mártir del siglo III, que era siciliana y se escondió donde ahora están las catacumbas en Rabat tras huir de Sicilia por rechazar los requiebros amorosos de un mandatario (anda que no pueden ser pesados los italianos). Cuando volvió fue torturada y le cortaron las tetas... y adivinen, cómo es el pastel que hacen en Vetusta el 5 de Febrero? Pues sí, como lo leen: es la teta de la santa, rellena de nata y trufa, y con guinda y todo. Muy  gráfico. 




Rabat está llena de casas bonitas con gallerijas (balcones de madera), iglesias (claro), tienducas pequeñas, y la plaza central con varias terrazas donde gente mayor del lugar miran a los forasteros o al infinito. Caminamos por Triq (calle) San Pawl que termina en Mdina, pero el Peda, que va de guía, piensa que será una calle larguísima y que mejor que vayamos a por el coche para ir a Mdina. Ya se hace de noche, y aparcamos al lado de la muralla (y solo al día siguiente descubrimos que en realidad estábamos al lado, las distancias son tan pequeñas en Malta! Hasta en las ciudades). 









Cuando entramos en Mdina ya es totalmente de noche y está iluminada. Hay muy poca gente y es como caminar en una ciudad fantasma. Casonas de piedra, antiguos palacios, prisiones locales, salas semisubterrábeas con arcos, plazas desiertas con pozo, flores cerradas alrededor de las puertas de madera, faroles de época que dan una luz mortecina amarilla, gatos que se cruzan asustados, pasos que al doblar la esquina  resultan ser de nadie, sombras que nos hacen saltar, e historias de fantasmas que se inventa Mini y nos "aterrorizan".




Definitivamente, a Mdina tenemos que volver maniana...




6 comentarios:

  1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  2. LUX!Es la primera vez que me pasa, que se publiica un texto sin que me de cuenta... estaba yo escribiendo y zas! no sé cómo ha pasado... algún alt traicionero... bueno, ahora lo tengo q releer y poner fotos, así que porfa, no lo leáis aún!

    Besos para el barón Luxhaussen, q nunca había dudado q hablara maltés...

    di

    ResponderEliminar
  3. oh! kemm ritratti sbieħ ta 'din l-art qaddisa.
    Id-dominju tiegħi tal-Maltin huwa ta 'daqs tali li huwa biss kompatibbli mal-kulur blu ta' baħar etern

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

      Eliminar
    2. Ten en cuenta que aprendí maltés por correspondencia con un curso de CEAC.
      Se por tanto caritativo con mis errores fonéticos (no es sencillo practicar maltés en Castilla ).

      Eliminar
    3. Cursos CEAC DRIVER! eso lo explica todo... no sé qué opinará Luxchaussen, pero los de aprender maltés son los CCC...

      Eliminar

¡Bienvenid@ a DD!

Poniendo aquí tu comentario te arriesgas a que los divagantes continúen divagando.