Conozco a su padre. Es una buena persona, buena gente. Ayer hablé con él y me decía entre lágrimas "se ha muerto en mis brazos".Una pena.
El problema conmigo es, me gusta cuando alguien divaga. Es más interestante y todo eso (Holden Caufield) Si no las escribo, las cosas no han llegado a término, solo las he vivido (A Ernaux) La vida real no está a la altura de escribir sobre ella (J Eugenides) Escribir es persuadir a un extraño de que se quede (R Cusk) El camino del exceso conduce a la sabiduría (W Blake) Queda lo escrito; todo lo demás no queda (E Pardon Bazán)
Conozco a su padre. Es una buena persona, buena gente. Ayer hablé con él y me decía entre lágrimas "se ha muerto en mis brazos".
Me encantan los comentarios, pero solo una petición: se identifiquen, porfa. No me molestaré en contestar a quien no se molesta en ponerse un apodo, o la inicial de un apodo.
Si comentan en un divague antiguo, lo tendré que aprobar, por aquello de los bots.
Aparte de esto, comenten bajo su propio riesgo, sin moderación. Puede ser divertido.
Nos vemos por los bares.
Sabemos que nos moriremos pero la muerte siempre nos sorprende, cómo si no lo supiéramos!
ResponderEliminarSiempre que escucho algo así, me hago propósitos para disfrutar lo que la vida me está ofreciendo y de aprovechar el tiempo.
No sé qué decir.
Es cierto Courageous, cosas así te colocan en tu sitio. Seguro que él se hizo muchos planes para cuando estuviera mejor: haría esto, iría aquí, comería lo otro... Nosotros podemos hacerlo y vivimos metidos en la vorágine del día a día sin hacer del carpe diem nuestro lema.
ResponderEliminarHay una frase que dice que hay que vivir cada día como si fuera el último y así quizá un día hagas lo correcto.
Lo siento Diva.
ResponderEliminarPero sí..hay que hacer las cosas HOY, mañana siempre es tarde.
Un besazo.
Hace tres meses murió mi primo con 33 años. Se lo encontró su madre, fisioterapeuta y enfermera, a los pies de la cama. Muerte súbita, les dijeron, autopsia blanca, no hay causa.
ResponderEliminarA veces la vida nos sacude de tal manera que no se puede reaccionar, son cosas que no nos entran en la cabeza.
Carpe Diem, y lo que dure que lo disfrutemos, hay que buscar siempre el lado bueno de la vida. Que por lo menos la filosofía de vida de Tiago sirva para los demás.
Un abrazo, y mucho corage.
Un abrazo fuerte...creo que es uno de los miedos más atroces de cualquier padre/madre puede tener el de no sobrevivir a sus hijos.
ResponderEliminarLo dicho abrazos.
¡Qué lástima! Y qué dolor para los suyos. Esto es una cura de humildad y una buena sacudida a los valores para los que nos quedamos aquí, a ver si no se nos olvida.
ResponderEliminarUna herida así no se cura, se aprende a vivir con ella, pero la la compañía de los buenos amigos hacen el pozo menos hondo.
Carpe Diem como dice mi hermana.
En algún sitio leí que cuando mueren los padres muere el pasado, pero cuando, el mayor horror pensable, muere el hijo, muere el futuro. Injusto, cruel, atroz, inútil.
ResponderEliminarEste comentario ha sido eliminado por el autor.
ResponderEliminarHola Co,
ResponderEliminarYo también leí nosedonde que "el nacer es un largo adios". Muy duro pero así es.
Lo siento. Qué terrible.
ResponderEliminarJoder.
ResponderEliminarMenos mal que no lo leí en su día. Y para entenderlo leed la última frase.
Lo siento, mucho tiempo después.
Me imagino el horror, pero que muy bien.
Lo que no acepto, y no lo acepto, y por ello estoy poniendo mi pequeño granito de arena, es que la fisura palatina no tenga un protocolo de actuación bien definido y les cueste tantas hospitalizaciones a los críos y a sus padres.