29 de enero de 2012

Bartleby The Scrivener (Melville): I would prefer not to

Todo esto y aún no he comenzado a hablar de "Bartleby, The scrivener", la de Melville. Sería injusto para con Vila-Matas que lo hiciese aquí. Preferiría no hacerlo.

Así terminaba mi divague del otro día, en el que se me fue la mano (raro, sería yo o un replicante?), quedándome sin divagar sobre el relato que inspiró a Vila-Matas en esto del síndrome de los que dejan de escribir, o de los que nunca han escrito, pero lo llevan dentro.

Lo primero que me olvidé fue de negar la mayor: sobre lo apropiado de llamar "de Bartleby" al síndrome tengo mis dudas. Bartleby, el escribiente de Melville, no es que deje de escribir, es que, poco a poco, lo va dejando todo. Bartleby usa la resistencia pasiva, el "preferiría no hacerlo" para, gradualmente, irse aislando más en su mundo de soledad e inactividad. Seguro que esos terribles seres que, para intentar entender el mundo, tienen que ponernos a todos en departamentos compartimentalizados, diagnosticarían al bueno del senior Bartleby como "en algún punto del espectro del autismo". Siempre me ha fascinado la habilidad del novelista genial de describir lo que luego la medicina ha organizado como síndromes siglos después... el trastorno obsesivo compulsivo del mentor de Pip en "Great expectations" (ahora que estamos en el anio Dickens), por ejemplo).

Sin embargo, no es propiamente el personaje de Bartleby el que roba el relato de Melville, sino la prosa, el estilo de este monstruo: Melville, autor de probablemente la mayor novela en inglés, "Moby-Dick". Al comenzar el relato, el narrador, abogado comodón, describe en este párrafo perfecto porqué ha renunciado a la fiebre y el drama de los juzgados:

"I am a man who, from his youth upwards, has been filled with a profound conviction that the easiest way of life is the best... Hence, though I belong to a profession proverbially energetic and nervous, even to turbulence, at times, yet nothing of that sort have I ever suffered to invade my peace. I am one of those unambitious lawyers who never addresses a jury, or in any way draws down public applause; but in the cool tranquillity of a snug retreat, do a snug business among rich men's bonds and mortgages and title-deeds".

Y a esto sigue las descripciones apabullantes de sus tres empleados: Turkey, un inglés que le daba demasiado "a la tinta roja", Nippers, joven de 25 que parecía debatirse entre la ambición y la indigestión, y Ginger Nut, un aprendiz de 12 anios. No puedo resistirme a pegar un poco más del retrato al óleo del inglés:

"Turkey was a short, pursy Englishman of about my own age, that is, somewhere not far from sixty. In the morning, one might say, his face was of a fine florid hue, but after twelve o'clock, meridian--his dinner hour-- it blazed like a grate full of Christmas coals; and continued blazing--but, as it were, with a gradual wane--till 6 o'clock, P.M. or thereabouts, after which I saw no more of the proprietor of the face, which gaining its meridian with the sun, seemed to set with it, to rise, culminate, and decline the following day, with the like regularity and undiminished glory".

Este es el contexto en el que aparece nuestro héroe, "pallidly neat, pitiably respectable, incurably forlorn! It was Bartleby". Como el propio abogado dice, hace falta un carácter muy particular para soportar el tedio del trabajo de escribiente: sería intolerable para temperamentos acalorados. Pero Bartleby comienza a decir NO, con su famoso "I would prefer not to" (preferiría no hacerlo), que desarma, afecta y desconcierta al abogado.

Bartleby es considerado uno de los relatos más complejos de la época, Melville un adelantado que podría estar criticando una nueva clase media de oficinistas, el mundo financiero que emergía en Wall Street (donde la oficina del abogado está situada), un precursor del estilo de lucha de Gandhi. Algunos estudiosos se han aventurado a decir que, tras el fracaso de Moby-Dick, Melville se negaba a volver a repetir ("copiar") algunos de sus trabajos más comerciales previos, y que era su manera de decir "preferiría no hacerlo".

Moby-Dick sólo fue descubierta 50 anios tras su publicación, Melville ya había muerto. Dicen que uno se arrepiente de lo que no ha hecho, pero con el "preferiría no hacerlo" bartlebiano, esa frase pierde toda su fuerza y le da una nueva dimensión.

Si nuestros actos nos definen, nuestros "preferiría no hacerlo", también.

10 comentarios:

  1. ¿Desde cuántas perspectivas se puede examinar Bartleby y todo lo que dices?

    Reconozco que te leo y siento un poco de angustia, porque no me es fácil decidir en qué cuello voy a intentar clavar mis colmillos. Y me quedo pensando "I would prefer not to".

    Puede que este divague produzca muchos comentaristas a lo Bartleby (¡me gustaría tanto equivocarme!). Pero de esta imagen de calidoscopio que me produce, elijo de momento un rombo azul chiquitito situado en una esquina:

    B. es ese abismo de la no acción que nos atrae peligrosamente. Es una tentación de adelantar esos últimos años, ya viejísimos, en los que tenemos decidido de antemano no participar en nada.

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  2. Bartleby me gusta muchísimo. Es un relato corto, pero con mucha profundidad como bien dices.

    Como poco a poco se va desentendiendo y los demás le van dejando que no lo haga. Ese halo de misterio. Esa pregunta que surge, al menos a mí, ¿pero por qué no lo despiden o por qué respetan sus preferencias?

    Aunque como toda buena obra tiene muchísimo dentro y muchísimo más que ponemos cada uno de nosotros al leerlo.

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  3. Exactamente, ND: una obra grande consiste en dejar algo encima de la mesa, junto con un folio en blanco y un lápiz. Si los que pasan junto a esa mesa dejan algo escrito, la grandeza de la obra está asegurada.

    Porque todo lo que es importante tiene que conseguir que los demás nos sintamos implicados. A veces, la obra está dedicada solo a 100, 30, 7 o menos personas: pero el mundo seguirá girando mientras esas 100, 30, 7 o menos personas lleguen al centro de la obra.

    I join these words for four people,
    Some others may overhear them,
    O world, I am sorry for you,
    You do not know these four people.


    Ezra Pound

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  4. maybe I am the fourth word
    that no one has ever pronunced before.

    saint joseph beggar.

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  5. Queridos NAN, NINIO y TXELOS,

    Muchas gracias por vuestros comentarios... como predijo Nan, este parecía uno de esos "divagues experimentales": divagante, siente lo q es ser Bartleby. A mí el relato, si no llega a ser porque NECESITABA decirle al mundo q HAY QUE leerlo, porque está escrito de una manera q simplemente me deja con cara de bobalicona, me hubiera costado. Divagar sobre lo q hay debajo, qué representa Bartleby, porqué la gente reacciona como reacciona ante él,q comenta NINIO, lo fascinante de su "preferiríá no hacerlo", q ene lfondo es "no voy a hacerlo", pq no lo hace....

    NAN, tu reflexión sobre la edad anciana es verdaderam terrorífica: sabes cuántas veces fantaseo con tener todo el tiempo para leer y estas cosas, y la idea de q todo esto deje de interesarme pq ya esté de alguna manera "preparándome para la muerte" da pavor. Es, definitivam, lo q una observa en algunos ancianos. Puta vida.

    Y por último, gracias Nan y Txelos por el lirismo. Nan, ni de cola habré leído lo q tú a tu edad... Txelos, lo de beggar no lo pillo, pero no hay pq entenderlo todo...

    muxus

    di

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  6. Yo es que I would prefer not to comment...

    At face value, en el mundo laboral deberíamos utilizarlo más. Y en el personal también.

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  7. Acojonao me deja de su erudición, ECDC. Ciertamente, faltaba una cuarta palabra o pata para un banco, y el Jefe Basa se ha prestado.

    No te apabulles ni pavorices, Di. Aspiramos a tener una vida plena, pero tiene que llegar, y es buenísimo que llegue, un momento en el que se haya distinguido todo el deseo. Quien haya vivido plenamente y con furia, se puede y debe permitir unos últimos años, pocos, en los que encontrándose bien busque una armonización con la naturaleza: es lo que hacían muchos altos funcionarios chinos y japoneses, que se retiraban a un convento para vivir en silencio, pero sin reglas religiosas.

    Hay una versión más occidental y dura, pero también atrayente, que describió Gil de Biedma en un poema:

    DE VITA BEATA

    En un viejo país ineficiente,
    algo así como España entre dos guerras
    civiles, en un pueblo junto al mar,
    poseer una casa y poca hacienda
    y memoria ninguna. No leer,
    no sufrir, no escribir, no pagar cuentas,
    y vivir como un noble arruinado
    entre las ruinas de mi inteligencia.

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  8. los del beggar, me podría hacer el interesante y fiolosofar un razonamiento sofisticao...

    pero la realidad es que iba a hacer la gracia y firmar de anónimo como "el pordiosero de san josé" y no me di cuenta y ya estaba registrado, y salí con mi monigote y la firma esa en inglés que no pegaba nada.

    ecdlc

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  9. NAN, TXELOS y BASAJA, a mí me gusta mas la frase sin el verbo final... mucho más libre y abierta.

    Siempre me gusta cuando usas eso de "vivir con furia", me encanta esa palabra, casi tanto como "salvaje".

    Y por último, que chulos esos versos, los adapto...

    "y vivir como una diva fatal olvidada
    entre las ruinas de mi anotada biblioteca".

    Os beso

    di

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  10. TXELOS, nos hemos cruzado, pero es q todo loq venga de Saint Joseph ya sabemos aqui que es tuyo... venga, como espía aun puedes mejorar... :)

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