26 de enero de 2012

Bartleby & cía (Vila-Matas): Dejar de escribir


"Bartleby, the Scrivener: A story of Wall Street" es un relato de Herman Melville publicado en 1853. La actitud vital del tal Bartley, un escribiente básicamente pasivo-agresivo, lleva a Vila-Matas a escribir una no-novela (porque la presenta como una conjunto de pies de página, más que una narrativa formal) sobre aquellos autores que han decidido, en un punto, dejar de escribir. Y no hace falta siquiera haber comenzado a poner la pluma sobre el papel para dejarlo, Vila-matas nos habla incluso de algunos que ni lo intentaron, pero que llevaban un escritor dentro.

Ni que decir tiene que este libro, "Bartleby y compañía", está precisamente escrito pensando en muchos de esos Bartlebys que nunca han puesto sus dedos sobre teclado. Y es que muchos de los que algún día han soñado con ser escritores y que obviamente leen, podrían ser descritos como pelín freakis, como punto fanáticos, como ligeramente fetichistas con esto de la literatura, y leer sobre la misma acaba siendo un placer en sí mismo. Así que si entre las líneas de este párrafo has encontrado ciertos rasgos que tambien aparecen en tu espejo, este libro es para ti.

Los geeks de los libros, entre los que me encuentro, tenemos nuestras cosas. Algunos subrayamos, comentamos, y en general ensuciamos los libros. Una de mis técnicas más útiles (me pregunto si es un paso inevitable de la e/in-volución lectora) es la de encerrar a una erre mayúscula en un círculo al lado de… efectivamente, una referencia.  Evidentemente, cuantas más tiene un libro que te está poniendo de rodillas, mejor para tu futuro lector (como decía Wilcock: “Entre mis autores preferidos estan Robert Walser and Ronald Firbank, y todos los autores preferidos por Walser & Firbank, y todos los autores que éstos, a su vez preferían”).  Pues bien: una de las grandes ventajas de leer este Vila-Matas es que su enciclopédico saber sobre escritores y obras que no van a aparecer en el catálogo de la Central (pongamos) está desparramada por la no-novela, y las "Rs" son muchas: algunas nos recordarán libros leídos apasionadamente, causándonos una ligera arritmia emocionada al saludarnos entre líneas,  y otros serán totalmente nuevos (no puedo esperar a guglearlos y amazonearlos).  Juan Rulfo, Rimbaud, Felipe Alfau, Sócrates, Valéry Larbaud, Pepín Bello, Bobi Bazlen,  Cravan, Crane, Gil de Biedma, Ferrer Lerín., Joseph Joubert, Bernardo Atxaga, Marcel Duchamp, Baudelaire, Miguel Torga, Kafka, De Quincey, Jacques Vaché, Dufoo, Chamfort, Felisberto Hernández, Pessoa, Barón de Teive, Hofmannsthal, Wilde, Juan Ramón Ribeyro, Henry Roth, Juan Ramón Jiménez, Cervantes,Wittgenstein, Marcel Maniere, Virgilio Piñera, Emilio Gadda, Julien Gracq, Klara Whoryzek, Pynchon, Simenon, Maupassant, Marianne Jung, Traven,  Salinger... entre otros.

El libro está recorrido, como suele ser con Vila-Matas, por un sentido del humor con el que conecto. El protagonista es uno de esos perdedores vilamatescos, esta vez con chepa y todo,  que se coge una baja para investigar el bartlebismo. Tiene salidas como estas: “ He terminado colgándole por sorpresa el teléfono, pues he tenido la impresión de que estaba perdiendo el tiempo con él”. Esto que igual deje indiferente al lector, a mí me parece el colmo de la hilaridad pues tengo un amigo un tanto excéntrico que siempre termina las conversaciones al aparato con un “By-e!”, evitando los rituales que hacemos los demás para dar a entender que queremos ir acabando. De un tema cualquiera pasa al bye, y si al principio choca, luego divierte. Y al final llegas a la conclusión de que se ahorra mucho tiempo, particularmente cuando vas llegando a una edad.

Pero sobre todo, el libro está recorrido por un amor por la literatura ciego (cómo puede ser el amor otherwise?):

Daría lo que fuera por poseer la biblioteca imposible de Alonso Quijano o la del capitán Nemo. Todos los libros de estas dos bibliotecas estan en suspención en la literatura universal, como lo están también los de la biblioteca de Alejandría, con esos 40.000 rollos que se perdieron en el incendio provocado por Julio César (…) El  fuego parece el destino final de las bibliotecas"

Si a alguien más se le ha erizado el vello por detrás de la nuca, si alguien más ha insalivado soñando con esas bibliotecas, siga leyendo:

“Todos deseamos rescatar a través de la memoria cada fragmento de vida que súbitamente vuelve a nosotros, por más indigno, por más doloroso que sea. Y la única manera de hacerlo es fijarlo con la escritura. La literatura, por mucho que nos apasione negarla, permite rescatar del olvido todo eso sobre lo que la mirada contemporánea, cada día más inmoral, pretende deslizarse con la más absoluta indiferencia".

"El escritor que trata de ampliar las fronteras de lo humano puede fracasar. En cambio, el autor de productos literarios convencionales nunca fracasa, no corre risgos, le basta aplicar la misma fórmula de siempre, su fórmula de académico acomodado, su fórmula de ocultamiento".


No puedo ser la única que con los párrafos anteriores piense: de una manera mucho más burda, los podría haber escrito yo misma. La absoluta necesidad de escribir, porque quiero rescatar la memoria, porque rehúso a que esto se me olvide, porque , porque… tantas razones para escribir que acabo en mis “Penguin essays” de Orwell y releyendo los subrayados del famoso “Why I write” del inglés. Pero los dejo para otro día. Algunas otras razones para escribir rescatadas de la no-novela:

"He escrito mi novela solo para rescatar recuerdos raídos que brillaban suavemente en mi memoria" (Henry Roth)

"Escribo para no ser escrito. Viví  escrito muchos años, representaba un relato. Supongo que escribo  para escribir a otros, para operar sobre la imaginación. la revelación, el conocimiento de los otros. Quiza sobre el comportamiento literario de los otros" (Fogwill)
 
Y, por supuesto, razones para no escribir, que podemos llamar “El tío Celerino”:
"Se ha dicho todo (...). Hoy en día, ya sólo nos cabe repetir. Solo nos quedan unos pocos detalles ínfimos todavía inexplorados. Sólo le queda al hombre actual la tarea más ingrata y menos brillante, la de llenar los huecos con una algarabía de detalles"  (Maniere)

"De lo que no se puede hablar, hay que callar" (Wittgenstein)

El tío Celerino, o las razones que cada uno se busca para no escribir, era en realidad la razón de Juan Rulfo. Explicó que dejó de escribir "porque se me murió el tío Celerino, que era el que me contaba las historias". Implacable: muerto el perro, muerta la rabia.

Luego hay algunas frases más que las he subrayado porque sí, porque me gustan, todas por su forma, alguna por su contenido:

"Cuanto más marchan los hombres, tanto más se alejan de la meta. Gastan sus fuerzas en vano. Piensan que andan pero sólo se precipitan-sin avanzar-hacia el vacío. Eso es todo". (Kafka).

"La función poética-ese vehemente y solitario ejercicio de combinar palabras que alarmen de aventura a quienes las oigan" (Borges)

"Era un domingo por la tarde, triste y lluvioso. En esta tierra que habitamos no existe espectáculo mas lúgubre que ubna lluviosa tarde de domingo en Londres" (De Quincey)

"Qué es un hombre rebelde? Un hombre que dice no" (Camus)

"El miedo inventa nombres para distraerse" (Canetti)

“Yo creía que quería ser poeta, pero lo que quería es ser poema”.

O cómo no identificarme con Felipe Alfau, al que voy a usar a partir de ahora para justificar mis dislates en castellano:

En cuanto aprendes inglés empiezan las complicaciones,  (...) Se manifiesta haciéndonos sensibles a implicaciones y complejidades en las que nunca habíamos reparado (...) y en el caso de los latinos, les hace perder una de sus características raciales: el tomarse las cosas como vienen, dejándolas en paz, sin indagar las causas (…)".

Intento no hacer lo mismo con Schopenhauer. Qué tengo en común con un misógino? Pues esta idea, no hara falta que repita lo que él dice mejor y yo llevo machacando dos años aquí:
 
"Los libros malos son un veneno intelectual que destruye el espíritu. Y porque la mayoría de las personas, en lugar de leer lo mejor que se ha producido en las diferentes épocas se se reduce a leer las últimas novedades, los escritores se reducen al círculo estrecho de las ideas en circulación, y el público se hunde cada vez más profundamente en su propio fango".

Todo esto y aún no he comenzado a hablar de "Bartleby, The scrivener", la de Melville. Sería injusto para con Vila-Matas que lo hiciese aquí. Preferiría no hacerlo. 


14 comentarios:

  1. A ver...a mi el libro de Vila Matas me aburrió y lo dejé cuando me di cuenta de que lo estaba leyendo en diagonal. Tu post lo he leído entero...y me hace gracia porque leí la semana pasada uno que se llama ¿ POr qué leer? que complementa bastante esto de ¿ Para qué escribir?...ya haré un post con eso...supongo.

    ResponderEliminar
  2. A ver quién es el guapo que comenta tu post después de la parrafada que te has pegado...

    ResponderEliminar
  3. Graches MO, yo creía q ya habías hecho un post de para qué leer? No sé, me suena... Maniana divago sobre el Bartleby de Melville... seguro q ese no lo leíste en diagonal.

    ANONIMO, pues tú de entrada has comentado.. eres guapo?

    ResponderEliminar
  4. Diosssss!!!!! coincido con Di y el Sr NaN en gustarme estos dos libros...!!qué estoy haciendo con mi vida???!!! Los blogs me están destruyendo, mi mujer tiene razón.

    El primero que lei fue el deVila-matas... seré sincero, quería leer algo de él y el verlo delgadico fue la razón fundamental de la elección...esto es toda la dosis que mi gusto selecto puede soportar de la pedantería soporífera de vila-matas, pensé.

    Y sinceramente si que me enganché, me gustaron esas historias de escritores, es un libro inevitable para la gente que escribimos, aunque lo hagamos de broma, ese vértigo de la hoja en blanco, del ridículo de releer lo escrito, del choque contra la realidad de nuestras palabras. Saber que hay mucho más dentro de lo que somos capaces de poner en la hoja, saber que no tenemos la paciencia (o el tiempo o el dinero) de reescribir y romper de vez en cuando lo escrito, de ver crecer un cuento poco a poco hasta hacerlo historia trabajada. Y que escribir es mucho más que el arrebato de teclear un post.

    Recuerdo hace unos meses que me propuse como experiencia escribir a la fuerza , algo más largo que un cuento de blog me puse la obligación de 25 páginas y un plazo de entrega de dos semanas. Y recuerdo que me atenazó ese sindrome barleby. Y ahora cuando lo releo sería el más cruel de los criticos.

    Algo escribí de este libro hace tiempo. Lo busco y lo pego.

    aqui esta

    En ese post teneis enlace a un sitio donde podéis leeros el cuento de Meville. De él solo he leido Bartleby y también me gustó mucho. (Todavía espero que alguien me haga su traducción personal del primer parrafo de moby dick, sin rencor).

    Para la audiencia que le ha gustado los Bartleby y que usan los libros de bote salvavidas les recomiendo Tocar los libros (perdonen una vez más la autopublicidad también lo postee la semana pasada)

    Pues eso que por una vez y sin que sirva de precedente también me han gustado.

    ResponderEliminar
  5. Gracias TXELOS: estoy contigo en que es verdaderam preocupante q coincidamos en esto de los libros, no sé quien se está pasando al "lado oscuro" :)

    Me ha gustado mucho lo q has escrito, el "libro inevitable" para los q escribimos. Creo q a cualquiera q le guste la metalit le gustará Vila-Matas.

    Admiro q te pusieras a escribir "a la fuerza"... escribo a la fuerza informes y cosas del trabajo, pero la escritura así, como esto, sin ataduras de longitud, tema, sin importarnos si le interesa a nadie, si vende, simplemente el hecho de sentarnos al final del día a "reposar lo q ha pasado en él"... bueno, esta labor sería MI LUGAR EN EL MUNDO. Si pudiera solo escribir todo lo q se me ocurre, preferentemente en un viaje continuo... ahhh, qué lujo de vida sería esa...

    Recuerdo tus posts... y tb recuerdo la deuda de MOby-Dick, pero pensaba q te habías olvidado. Ya sabes lo q pienso de las traducciones, y traducir semejante inicio de novela da mucho respeto. Pero lo haré, prometido. Y consultaré con NáN... a ver que nos sale.

    ResponderEliminar
  6. Soy feo, pero tengo algunas cosas que decir.

    1) Sin desdecir el libro de Vila-Matas, que me gusta porque ha sabido no tener nada que decir, para así contar lo que han dicho otros, tenemos aquí dos alturas: nada de lo escrito por V.-M. y por muchos otros se acerca a la maravilla del de Melville.

    2) Es una maravilla que no se puede comparar con el de V.-M. porque es amplio como la humanidad: la épica del "preferiría no hacerlo" aplicada a cualquier situación en la vida llega a tal altura que nos produce tortícolis... y no nos importa el dolor.

    En cambio, V.-M. se refiere a una pequeña (muy pequeña) parte de la Humanidad. El amor ciego por la literatura (y su vaguería displicente al escribir partiendo de lo que han escrito otros, o copiándolo directamente) lo redime y, dentro de nuestro país, lo encumbra.

    3) De la lista propuesta, no he leído a: Felipe Alfau, Pepín Bello, Bobi Bazlen, Joseph Joubert, Bernardo Atxaga, Marcel Duchamp, Miguel Torga, Dufoo, Chamfort, Barón de Teive, Juan Ramón Ribeyro, Marcel Maniere, Virgilio Piñera, Klara Whoryzek, Marianne Jung.
    Claro que en algunos casos parece difícil hacerlo, como en el de Pepín Bello.

    4) He dado la solución a mi bartlebismo literario: si expongo un poema en mi blog, en los comentarios me refiero, al recomentar el poema, a "lo que el pobre muchacho (o pobre chico) sintió". Y en la prosa, solo hago "ejercicios de taller", porque como ya he dicho alguna que otra vez (y no es una boutade), "desgraciadamente no tengo nada que contar". De esta manera, con un poco de morro (y con mi lema de “Nec spe nec metu), puedo escribir sin escribir (o sin ser escritor).

    5) Volviendo al Bartleby de Melville, imagino que Baudelaire se correría de gusto con él y lo consideraría el colmo del dandysmo. Y Rimbaud, seguro que lo consideró como la solución del problema social (si es que a ese dios reconvertido en traficante de armas y esclavos le importó un pedo alguna vez la "cuestión social": conforme nos vayan quitando el gusto por vivir y nos convirtamos en una expresión de absoluta dejadez, por primera ver el Poder se encontrará indefenso y acorralado.

    ResponderEliminar
  7. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar
  8. he eliminado el comentario anterior por dificultades sintácticas.

    Debe saber, Txelos, que cuando Joselito dejó de torear (lo que tiene su lógica cuando un toro te cornea mortalmente), Belmonte, no teniendo rival a su altura, entró en una depresión tan profunda que solo supo salir de ella, años después, pegándose un tiro.

    El placer y el valor personales derivan de la grandeza y el valor de sus amigos y de sus enemigos.

    No me joda y ni por un momento se le ocurra pasarse al lado oscuro.

    Con alguna coincidencia parcial y temporal de vez en cuando, vamos los dos (los 3 si incluimos a Di) más que servidos.

    ResponderEliminar
  9. “Yo creía que quería ser poeta, pero lo que quería es ser poema”.
    Me ha encantado, quién lo escribió? No querer llevar una etiqueta por buena que sea, si no ser en el tiempo desde tu centro.

    Me ha recordado un proberbio chino que dice: Un pájaro no canta porque tenga una respuesta, canta porque tiene una canción.

    No leo ya mucho y de esos hay muchos que no los acabo. Veo tu lista de autores y me da pena todo lo que me quedará sin conocer y disfrutar en la vida. Pero releeo los que me impactaron y se me desarrollan temas que me dan de pensar.

    "Be patient towards all that is unsolved in your heart and try to love the questions themselves" Rilke

    ResponderEliminar
  10. joé, aquí nadie publica, ni comenta ni ná de ná. Ascopena me está dando.

    ResponderEliminar
  11. Me voy a hacer dos huevos fritos a ver si recupero así la ecuanimidad que vuestro silencio me quita.

    Agur

    ResponderEliminar
  12. Por fin!!!! Por fin me puedo sentar ante una pantalla q no sea para currar! Días enloquecidos.

    NAN, sobre tus puntos 1 y 2, no puedo estar más de acuerdo, pero eso loc ontaré en el siguiente divague, q tendría q haberlo escrito ya, pero la vida ha interferido.

    Punto 3, no he leído a casi nadie!!! Y a muchos me han dado ganas. Siempre me gusta sacar referencias d elos libros, a veces es como un hop de un libro a otro.. con respcto a esto, un día publicaré algo d euna web q he descubierto q habla todo de referencias literarias…

    No te creo un Bartleby, en absoluto, discrepo.

    COU, la frase del poema creo q debe ser del propio Vila-Matas, las q he citado con nombre es pq estaba claro q él estaba citando y esta no estaba tan claro, así q supongo sera de él, aunque tal vez me equivoque. A mi tb me gusta y me recuerda esa dicotomía de “quiero ser escritor” versus “quiero escirbir”. Me quedo con lo segundo, aunque supongo q el q escribe es, de alguna manera, escritor, auqnue no se gana la vida con ello. Hoy en día es un tema candente, lo de los escritores “publicados” y los q cuelgan cosas ens us blogs. Personalmente, no puedo entender q cierta bazofia sea publicada y gente tan buena q escribe en internet no lo sea. De hecho… sí q lo entiendo… es evidente.

    Hugs

    di

    ResponderEliminar
  13. Si anlizamos la cosa sin tampas, apuesto que cuando tengas mis años habrás leído más de lo que yo he leído hasta ahora.

    ResponderEliminar
  14. Jó! Fíjate que esta mañana estaba re-leyendo Bartleby (porque ayer me dí un lechón en la parte baja del muslo derecho y me dolía la parte golpeada al caminar), y en las 4 sugerencias con dibujico que aparecen bajo tu post de hoy el link me llevaba a ese año 2012 del Señor.

    Me ha parecido que entonces tú escribías más y mejor, y que yo comentaba mejor.

    V.M sigue siendo para mí un Sosias indispensable (Molinos es una irredenta de las novelas escritas comme il faut). Y de Pepín Bello no podemos leer nada porque, si no me falla la memoria, no escribió una sola línea.

    ResponderEliminar

¡Bienvenid@ a DD!

Poniendo aquí tu comentario te arriesgas a que Diva o Di continúen divagando.

Quedas advertid@.

Gracias por divagar.