25 de marzo de 2010

Los hijos muertos, de Ana María Matute

Tras la divacrónica sobre "Los santos inocentes", no he podido más que adentrarme en las carpetas y subcarpetas amarillas para encontrar lo que escribí, exactamente el 22 Noviembre 2005 sobre esta novela de la Matute. Tal vez la pasión del texto os parezca exagerada, pero es que el libro es una montaña rusa de emociones, todas muy intentas. Y como dice un amigo mío: "Cuando tengas una emoción fuerte, ve a por ella, no pares hasta entender". Así que aquí va el refrito, con rabia, que en su día me ayudó a entender.

***

Me adentro a lo salvaje en este libro de letra muy pequeña, con trozos en cursiva apretada que aún hacen la página más comprimida e inaccesible. Supongo que esto habrá sido cosa de la edición de bolsillo, pero de alguna manera es un espejo, por así decirlo, de la complejidad de muchos aspectos del libro. Habla de gente que viven en pueblos perdidos, inhóspitos. En medio de parajes naturales de los que casi se puede oler la tierra, sentir el rocío, con semejantes descripciones (gracias, Ana María!). La portada de mi edición, con una foto de árboles en tono sepia o tal vez sea marrón, aún causa mayor desasosiego.

El libro comienza narrando una saga familiar, para desembocar poco a poco en una saga de un pueblo, de un país, de un grupo de gente que representan lo que fuimos, y desde luego deja entrever un poco lo que somos.

Los Corvo. Qué apellido, es también difícil, impenetrable, con una mezcla de cuervo y corzo. Los Corvo son los ricos de siempre: ricos a costa del hambre de los otros, también los de siempre. La que más me llega de esos otros, de los de abajo: la Tanaya, el personaje que representa tal vez a la mayor parte de ese país perdido en ese momento: campesina, analfabeta, pobre de solemnidad. Daniel, el primo huérfano con leyenda (su padre arruinó a los Corvo) y que carga con el sambenito de maldito. Daniel se sabe diferente, desarrolla ese sentimiento de clase, y se da cuenta que él pertenece a los otros, a los desheredados. En el momento histórico que le toca crecer (nace en 1915), esto significa ir a la guerra, a luchar por la República. Estaba dispuesto a dar su vida por la justicia. ¿Que habría sido de Daniel Corvo de haber nacido hoy en día? ¿Sería un observador, o habría pasado a la acción? Daniel representa en ese punto la ilusión, la lucha, el espíritu de la Republica.

Y, por oposición a Daniel, Miguel: La descripción de su personaje es tan maravillosa que sólo por eso merecería la pena leer el libro. Miguel representa la personalidad psicopática de libro de texto, que sólo mira por sí mismo, que se ha construido una coraza alrededor de su cuerpo, para que no le den las balas. Miguel podría ser una historia clínica, podría servirnos para ilustrar lo que nos hace a los hombres la guerra, la separación, el ser testigo del horror (de niño es testigo de una escena de tortura atroz y partir de ese punto "todo cambia"). Y así crece Miguel: desarraigado, cuidándose a si mismo, desconfiando, siempre dudando, nunca queriendo, siempre mirando por él. Miguel no quiere ser pobre, dice. El no va a pasar más hambre, lo tiene claro. Ha empezado muy mal en la vida, la vida es así, él se encargará de que nadie le deje nunca tirado. Su padre muere por la Republica, ¿y qué? Eso a él no le dice nada. Todas esas historias de política y demás solo han servido para que él no tenga nada, para que esté solo, para que odie a todos.

Al principio del libro, cuando Matute describe magistralmente la pobreza, no puedo aguantar (ni quiero) las lágrimas. Se me caen encima un montón de fantasmas. Los fantasmas de clase, de la gente pobre que aún tenemos al lado, de nuestros propios abuelos que tal vez vivieron aquella pobreza. A los Corvo sólo les interesa trabajar para ellos mismos, el que no entre en su plan es un traidor, y así es como aparece la figura del maldito (Daniel) que no ha entrado en sus planes.

Los hijos muertos, es un título tan duro como las condiciones de vida de la gente. Hay muchos hijos muertos literales en el libro: Herrera tuvo un hijo muerto, la Tanaya muchos, Daniel tiene todavía un hijo muerto en el vientre. La guerra ha dejado su reguero de muerte y horror, es así y no perdona. Pero hay también otros hijos muertos, los metafóricos. Daniel, cuando conoce a Miguel, se da cuenta de que la siguiente generación no tiene que ver nada con la suya. ¿Para qué luchamos? ¿Para qué todo?, se pregunta. "Está todo perdido, nos han nacido los hijos muertos, a estos se les mete en la cárcel por estraperlistas, o cosas peores, pero no por ideas políticas". Daniel es, al final del libro, un hombre amargado, un luchador que ha perdido la guerra, que ha perdido los sueños, que espera la muerte en una cabaña en el bosque. Es la imagen de la desolación, y me pregunto hasta qué punto hubo mucha gente así. Gente que creyó en una idea, que tuvo un sueño, y que al final no le quedó otra que bajar la cabeza y aguantar lo que caía, con rabia, con rencor, con odio cada mañana.

Nosotros somos los hijos de Miguel, de los Migueles aquellos. Somos los individualistas, lo que encima presumimos de ello. Somos los que decimos en las cenas que “en Escandinavia uno no se puede hacer rico porque se pagan muchos impuestos.” Somos los que no queremos saber nada que nos haga mover de nuestro sofá. Nosotros estamos muertos, igual que lo estuvo Miguel, tal vez incluso peor, porque no hemos visto a un grupo de hombres ser torturado frente a nosotros a los 7 años. Nosotros estamos muertos, o tal vez anestesiados, con los vinos de marca, los restaurantes en los que te retiran la silla, las orquídeas, la mirada de ombligo. Sólo queda la esperanza de que nuestros hijos, o los hijos de nuestros hijos no nazcan como nosotros: muertos.

14 comentarios:

  1. Pudiera ser que los ideales se hayan visto inaccesibles o irreales y por ello se deje de perseguirlos. Hay mucha desilusión acumulada. Hoy en día, muchos se llenan la boca apostando por el bien común, por los descamisados, pero después regalan un piso a un hijo de 1 mm de € más reformas... Y eso desanima a los que trabajando vamos pagando hipoteca la verdad y no hemos tenido un padre "tan trabajador" y con "tanta conciencia social". Ya no te digo a los que no tienen la suerte de poder pagarla.


    Además la sociedad de consumo sólo fomenta lo que comentas y prevalece lo individual por encima de lo social, el tener que el ser. La diosa TV ejerce de calmante apagando cualquier amago de revuelta, cualquier idea se aborrega en nuestros cerebros. ¿Para qué tener ideas o iniciativas si nos las dan hechas?

    ¿Mirada de ombligo? Please explain.

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  2. Esta entrada enlaza con la que escribísteis en su día sobre las sufragistas. Hoy son olvido no sólo ellas, sino sus actos y hasta sus derechos conquistados.

    Pesimismo. Lo sé. Pero por ahora los hijos de nuestros hijos son la generación ni-ni. Ni vivos ni muertos. Simplemente no existen

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  3. Diva, uso "mirada de ombligo" como una metafora del estar preocupados solo por nosotros mismos. Ya sabes, "el que venga detras que arree" y todo eso

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  4. Lili: tienes toda la razon. Aunque esto lo escribi hace casi 5 años, en el fondo destila la misma sensacion de "que nos ha pasado". Otros llegaron hasta aqui dejando muchas cosas en sus caminos personales y ahora, q lo tenemos todo mas facil, somos incapaces de seguir luchando para mantener aquellos logros y por conseguirlos para los que aun no les han llegado.

    Le lei una frase q me gusto a este respecto a Juan Marse, hablaba de tener coche y gabardina, pero no me acuerdo...

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  5. Diva, qué pesada eres, yo no conozco a nadie que se llene la boca hablando de los descamisados y luego regalen pisos de un millón de Euros más reformas, y tú sin embargo conoces a "muchos".
    An-da-ya. En qué mundo te mueves...

    De todas formas, retrátate, una forma de acabar con esto sería un impuesto de donaciones y sucesiones del 100%. Así acabaríamos con ese desánimo que te produce que tantos y tantos padres trabajadores regalen pisos de millones a sus hijos y encima son todos unos sociatas.

    Doble contra sencillo a que no te gusta mi idea...

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  6. Apunta Di:

    http://www.elpais.com/articulo/reportajes/Pijoaparte/seria/hoy/inmigrante/Magreb/elpepucul/20051204elpdmgrep_1/Tes

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  7. Te equivocas Basaja,

    I love your idea. Para que el mundo fuera justo nada se tendría que poder transmitir, así si uno ha trabajado y ha ahorrado mucho debería de gastárselo todo, disfrutarlo, porque su prole no heredaría nada. Siempre tendrías que volver a empezar y siempre habría una oportunidad pata todos.

    Me has llamado pesada? Te doy una oportunidad para que lo retires públicamente , delante de todo el www. En cuanto al retrato te mandaré una desnuda, que gano mucho. En que árbol moras? Seguro que en el alcornoque...

    Para tu info, me muevo en este mundo y no en el de los mundos de yuppie que parece ser el tuyo:
    http://www.meneame.net/story/bono-regala-hijo-piso-millon-euros-centro-madrid

    keep rolling!

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  8. Diva, los divagantes van a creer que esto está preparado, staged. O que somos una. Pero es que me ha tocado el que me rescates asi de mi Alhzeimer y me pongas delante el articulo de El Pais donde lei aquello de Marse hace (tambien) casi cinco anios.

    Las tardes con Teresa es uno de mis libros favoritos. Marse es uno de los narradores mas grandes por ahi abajo.

    Bueno, asi que aqui os pongo el parrafo donde habla d ela gabardina y la perdida de los sueños...

    "Esa nostalgia del arrabal que yo veía en aquellas señoritas se combinó con el sentimiento que advertí en los exiliados con respecto a España. Conocía a los exiliados, a Jorge Semprún; hablaban de la inminencia de una huelga general, decían que la caída del franquismo estaba a la vuelta de la esquina, que los trabajadores estaban bullendo... Ahí no me podían engañar, porque desde los 13 años yo había trabajado en un gran taller, donde había 30 operarios, y yo sabía cuáles eran sus aspiraciones: comprarse un reloj, una gabardina, un coche. Aquel romanticismo de la izquierda que veía el cambio al doblar la calle no se correspondía con la realidad".

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  9. Basaja, tu no llamas pesada a mi codibloguera en la calle. Vaya q no. Todos somos unos "pesaos" con nuestros temas. ?Q te crees q son los blogs? Recurrencia d elos fantasmas particulares de cada uno, y este mio (vease gabardina, justo divague ant) se demuestra cronico. Bajo distintos disfraces.

    Asi q normal q si Diva piensa lo q piensa, tb sea recidivante en sus opiniones. Y tu en las tuyas.

    Lo mejor de este blog es que cada un@ puede opinar sobre temas a veces dificiles desde su manera de ver la vida. Las dos somos muy pasionales -como se ha visto- y defendemos lo q creemos q creemos (y las dudas) como si nos fuera la vida en ello. Y al dia siguiente, a colgar una cancion o una chorrada, sin problemas.

    A mi esa pasion de Diva (sere breve en la "fase chuparnos las...") me hace creer que, afortunadamente, no estamos todos anestesiados, muertos (como decia en la entrada de hoy).

    Pero recibe un beso en el bosque

    di

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  10. Siento deciros que estamos totalmente anestesiados, la pasión de divas no cambia nada.
    ¿Por qué si no estoy accediendo a este diblog con mi ordenador en lugar de destinar ese tiempo o mi ordenador a mejorar las condiciones de vida de alguien empeorando las mías?
    Y ahora perdonarme, pero es que echan por la tele el sexto partido de fútbol de la semana y tengo que aborregarme un rato...

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  11. Hola a todos.
    En primer lugar Di: ¡impresionante! Te lo he dicho ya un montón de veces pero me repito: dedícate a escribir crónicas sobre cine y libros...te vas a ganar la vida bien y Pi estará muy contenta (no sé qué dirá el Peda)
    El último párrafo...niquelado!
    Pero sin embargo, suscribo la opinión de Basaja. Se nos llena la boca con palabras pero pasamos totalmente de los hechos. ¡Nadie rechazaría una bonita herencia, repito, NADIE!
    Pero al menos, con momentos como estos tras leer esta reflexión, uno puede creer que el mundo puede cambiar y que nosotros podemos cambiar nuestra vida también.
    Ánimo a todos...y a por ello.
    Bye

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  12. Ababol, mejoras nuestras condiciones de vida con tus iluminantes comentarios cuando entras al blog. !No sólo de pan vive el hombre!

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  13. Muchas gracias Jipi. Aprecio mucho tus palabras sobre las crónicas e intentaré colgar más. Estoy leyendo ahora una novela que me está impresionando mucho, por su nivel descriptivo, y no puedo esperar a contaroslo (pero aún tardaré pq estoy con varios a la vez, y esta sólo la leo en el metro).

    Besis

    di

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  14. ¿Es que fue alguna vez aquella cosa que tanto echamos de menos?. Las sociedades pueden organizarse de una forma más igualitaria, pero partiendo de un punto; los nórdicos en principio lo hicieron por pura necesidad, luego se encontraron con el regalo de un suelo rico en recursos naturales. Aquí, y en UK de la GB, la historia viene cargada de invasiones, carnicerías, guerras, matanzas y organizaciones muy desigualitarias, y, salvo el sol aquí, no tenemos esos recursos que asientan la paz social nórdica. Por supuesto en una sociedad compleja siempre ha habido fracciones que gozaron de gran autonomía de decisión que eran mucho más igualitarias, pero la envolvente no creo que lo haya sido nunca. Así que tal como lo veo, Miguel imaginó, pero no pudo recordar lo que no había vivido nadie para transmitirselo.
    Gran crónica del libro. Habrá que aprender a leer.

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