El autor nos va introduciendo a la familia, los amigos, y la gente que Benjamin se va encontrando durante un periodo que comienza en Abril de 2010 (Mini tenía 2 años, así es como mido la vida yo ahora) y que termina en Septiembre de 2018. Vía la nostalgia ("la enfermedad del inglés", dicen en un punto) de algunos personajes, también viajamos al pasado, no solo al discurso anti-emigración de Powell, que aún está tristemente vivo en parte de esa Inglaterra profunda, sino a 1979, la elección de Margaret Thatcher, que fue el comienzo del fin. Allí se empezó a destruir todo lo que se había construido en este país tras la Segunda Guerra Mundial: el NHS (La Seguridad Social), el Estado de Bienestar... todo aquello que protegía a los vulnerables e intentaba crear una sociedad más justa. 1979 fue el pistoletazo de salida, y dentro de poco, de todo eso, no quedará nada. Así que hasta el Brexit, pasaron muchos años y nos encantaba este país. No vivimos al principio en "la burbuja" que pueda ser Londinium, metropolitana y liberal (al llegar un año en Grimsby, en North-East Lincolnshire y casi tres en Nottingham, plenas Midlands), sino en la Inglaterra Profunda pero simplemente esos personajes o no se cruzaron en nuestra vida, o nadie saltaba por todo como ahora; aún no se había producido el incendio. En aquella época, al Peda le decía una de su trabajo, cuando pronunciaba mal "Speak English!" (Habla inglés!) y se reían. El otro día me contaron de un español que entró en un taxi con su mujer inglesa, y cuando le taxista le preguntó-tal vez para hacer conversación, inocentemente-"de dónde eres", su mujer contestó "None of your fucking business!" (No es asunto tuyo, joder!). Nos hemos vuelto locos?

Cómo hemos llegado hasta aquí? Coe habla de razones distales como la desindustrialización del país y la pésima gestión de la crisis del 2008, pero también de intereses de una minoría a la que le interesa el Brexit, para sus acuerdos globales de negocio con quien sea. Para ello, han de potenciar este cabreo global antes, y una vez ganado, conviene que haya calendarios cerrados para consumar este despropósito, no vaya a ser que la ola de descontento que han agitado aún más durante la campaña se desinfle. Este referendum que era "advisory" (no vinculante, sino informativo), como si a Los de Siempre les interesase saber lo que El Pueblo piensa o quiere. Referendum que ganaron por los pelos, apelando a los sentimientos más bajos: el miedo, el odio al de fuera, y usando mentiras.
Pero esto es el final de la historia, y primero Coe nos lleva por los cinco primeros años de gobierno de coalición Tories-Lib Dems, desde el 2010, en los que solo los muy ricos se benefician, mientras que la austeridad machaca a los más desfavorecidos. Durante esos años, el autor nos introduce en la vida de mucha de esta gente, sus historias personales, cómo han llegado a terminar durmiendo en un coche, o cómo ha terminado convencidos de que la causa por la que las cosas no les van bien son "esos burócratas europeos" y sus leyes.
En 2012 tuvimos los Juegos Olímpicos, y a cómo viven los distintos personajes la ceremonia de inauguración dedica Coe un capítulo. Para mí leerlo ha sido como volver a aquella tarde paseando por Tower Bridge, y la pantalla aquella cutre donde, con mucha otra gente, vimos gran parte de la ceremonia. Y la emoción por aquella performance que ponía como centro los grandes logros de este país en política social (cómo olvidar a las enfermeras de Great Ormond St. Hospital bailando entre las camas) y la música que ha dado al mundo esta pequeña isla (hasta hace poco, yo asociaba la Union Jack, la bandera británica precisamente a eso, a los Swinging Sixties y ahora...) la dejé plasmada en un divague estusiasmado.
Pero luego, como el río Severn no para de discurrir, igual van corriendo los años, y las decepciones de Benjamin son las mías: la aplastante victoria tory en 2015 que, libres ya de loa coalición con los Lib Dems podían campar a sus anchas. El candidato Laborista, Ed Milliband, toda la prensa facha diciendo cosas como que "su padre era marxista" (bolivarianos! comunistas! suena de algo?), y que tendría que pactar con los escoceses (esos nacionalismo periféricos!!, suena de algo?), pese a un programa transformador no tuvo nada que hacer. Y Cameron, que llevaba en su programa electoral el referendum del Brexit para callar a los cuatro de siempre de su partido, cuando gana absolutamente en 2015, tira para adelante. El mismo Cameron llama en petit comité a los del ínclito UKIP, Farage & Co. "una panda de enloquecidos y racistas-aún-sin-salir-del-armario", pero esta panda, que solo tienen un diputado por el sistema electoral británico de "el primero que pasa" de cada territorio electoral es el miembro de parlamento de ese territorio. Pero un referendum, donde todos los votos valen lo mismo... ahí se van a desplegar a sus anchas. Como hicieron.
Me está quedando un divague muy político, porque desde luego, la novela tiene esta trasfondo, pero también hay historias personales con algunas de las cuales el lector tal vez pueda identificarse. Los padres que se hacen mayores, y que piensan muy distinto a los hijos, y dicen cosas que consideran tonterías, y por supuesto votan en el referendum lo contrario, fastidiando el futuro de sus nietos. La pregunta de si es posible estar en una relación donde ambos tienen valores y maneras de ver el mundo distintas (o sea, que votan a partidos diferentes, y en este caso, uno es pro y el otro anti Brexit). El momento en el que alguien se da cuenta de que está pasando los años haciendo cosas que no le interesan con gente con la que no tiene nada que ver, por su pareja. Las reflexiones metaliterarias sobre si un escritor debe estar implicado con lo social ("engagés") o escribir mirando a su ombligo, su mundo interior. El paso de la vida, y cómo a partir de cierta edad se ve la vida en décadas, y si vivieras 70 y cada día de la semana fuera una... yo estaría en el viernes por la tarde (buaaa... y no es consuelo pensar que el finde es lo mejor).
Y por los meandros del río que nos ha llevado Coe, terminamos en otro, igualmente cantarín y encantador, lejos de la isla, en el sur de Francia. Alrededor de una mesa diez europeos de diversas nacionalidades, intentan celebrar lo que nos une (como dijo Jo Cox), y olvidar el desastre de país, bajo las nubes grises, que se ha dejado atrás. Hablan de la luz de allí, de esta luz que solo se valora tanto cuando se pierde. Luz y Enlightment (así se dice en inglés la Ilustración) que parece que se ha perdido aquí, o es en todas las partes? Aunque no es Kardamili, la escena me recuerda a aquella de "Antes de la medianoche", donde un grupo similar cena rodeados de parras, tomateras y el mar griego ahí de fondo. El que no haya pensado algunas veces, en escaparse de todo en busca de la luz, que tire la primera piedra.


A mí me gustó mucho aunque el final me decepcionó un poco, es un final como de peli mala. Para mí lo más terrorífico es como los políticos juegan con fueo creyendo que no va a pasar nada y, en fin, así estamos, estáis y están en USA. En algún momento dejamos que la chusma mandara en los partidos políticos y así stamos ahora y cro qu vamoa a ir a peor. No le veo solución.
ResponderEliminarQue ánimo para un lunes por la mañana.
Morning MO! Sí, es q el final es desesperanzador, "no hay nada q hacer", el q pueda q se exilie, q se meta en su cueva bonita, pq ahí afuera es un asco. Y lo es, el problema es q muy poca gente puede hacer eso, comprarse una casita en lejps de todo y vivir mirando al mar. No creo q sea su apuesta (la del autor), y eso se entiende habiendo leído todo el libro, se ve q Coe siente la misma exasperación q hemos hablado aquí mil veces, simplemente habla de una opción q cierta gente q se lo puede permitir tomaría.
ResponderEliminarOtra cosa q no he dicho en el diavgue es q el libro se lee tan fácilmente q te preguntas a ratos si es "literatura". Claro, luego está todo el fondo y lo bien q está reflejado todo y lo q te hace pensar.
Empecé ayer "Desierto Sonoro", de momento muy bien. Ah y la serie "Mrs AMÉRICA".... TE VA A ENCANTAR.
muxus
di
Desierto Sonoro te va a gustar. No quiero decirte más, cuando lo termines lo habalmos.
ResponderEliminarLa de Mrs America la tengo para cuando trmine la que estoy viendo con mi madre.
Respecto a lo q dices al final, yo no puedo tirar la primera piedra, muchas veces he pensado en huir (no se si como una rata o como una nueva colona en busca de una nueva vida).
ResponderEliminarPero en los momentos de flaqueza en los q el mundo solo m inspira asco o miedo o pereza me viene a la cabeza la idea de un amigo de q elmundo, el sistema o la humanidad son como una madre en estado terminal a la q no se abandona a su suerte y por la q, hasta el último suspiro hay q pelear y siempre acompañar.
Pero si, la perspectiva de futuro no es nada alentadora.
Apunto el libro, aunq leer sobre la realidad es lo q menos m apetece.
Besos
Estoy con Marisa, tomo buena nota del libro, pero con la que está cayendo leer sobre esta realidad no es lo que más me apetece (más bien huir a ese lugar idílico lleno de luz, solo que seguramente no existe). Yo, desde que vi la serie "Years and Years" soy bastante pesimista acerca de la deriva que va tomando todo, ¡y eso que la serie no contempla el factor pandemia, que era lo que nos faltaba!
ResponderEliminarMi vía de escape es quedarme con las cosas buenas cotidianas -vivir el ahora, apreciar el momento, como dicen los maestros zen-: el sábado, por primera vez en varios meses, comí en la terraza de un (delicioso) restaurante con amigos. Pequeños hitos, momentos que atesorar.
Elena, Years and Years es muy como esta novela. De hecho cuando leía la novela no dejaba de pensar en la serie que es tremenda.
ResponderEliminarYo estoy como tú, aferrada a lo mínimo pero ultimamente m está costando.
Acabo de ver Years and years y aun la estoy digiriendo. Es tan real lo q plantea q da un miedo tremendo
ResponderEliminarHola a todas,
ResponderEliminarSí, bueno, yo no para de fantasear con irme a un chamizo a Grecia, incluso trabajando, si con esto del trabajo remoto me dejaran un trato así... buf. Y tb aferrándonos a las cosas pequenias, como el sol q llevamos todos estos días.
Comparto vuestro pesimismo sobre el mundo, y entiendo lo q querer evadirse con la literatura... esto del Brexit lo teníá aparcado con el covid, pero volverá con fuerza. Y la novela q he empezado ahora me temo q no va a ser de evasión :), auqnue me compré "Vanity Fair" de segunda mano y ahí tengo a la psicópata Becky Sharp esperándome, por lo menos la imagineré con vestidos de época
Empecé "Years & Years" y no me enganchó.. igual no le di la oportunidad q merecía, la veo? (y eso q E Thompson estaba como spr genial, son los otros q me aburrieron un poco). Le doy otra, cuando termine Mrs America?
Muxus
di
Como ya estamos en mayo del 22, como quien dice no divago sobre nada... pero no puedo evitar esa falta de espaciotiempo tolkiano... no pasa nada por evitar su Tierra Media, pienso que ya te vale en parte tu entusiasmo ficcional por la realidad británica... pero... Viggo Mortensen lo merece!
ResponderEliminarBicos hobbitianos...