30 de septiembre de 2011

Rayuela 93

Releer el capítulo 93 de Rayuela. De vez en cuando. Desde hace unos 20 años.

Si algún día, dentro de muchos más, miro atrás lo que fue escribir este di-ario (suma de mis obsesiones, mis referencias, mis que-no-se-me-olvide-esto-que-no-se-me-escape-este-momento, mis fobias, mis esclavitudes, mi necesidad de escribir, mis fallos, mis dudas, mis ganas de compartir, mis ideas, mis esperanzas, mis fetichismos, mis pasiones) no puede faltar. El capítulo 93, el que habla del amor, muy lejos del de los trovadores. Excesivo para un divague: y que más da.


Pero el amor, esa palabra... Moralista Horacio, temeroso de pasiones sin una razón de aguas hondas, desconcertado y arisco en al ciudad donde el amor se llama con todos los nombres de todas las calles, de todas las casas, de todos los pisos, de todas las habitaciones, de todas las camas, de todos los sueños, de todos los olvidos o los recuerdos. Amor mío, no te quiero por vos ni por mí ni por los dos juntos, no te quiero porque la sangre me llame a quererte, te quiero porque no sos mía, porque estás del otro lado, ahí donde me invitás a saltar y no puedo dar el salto, porque en lo más profundo de la posesión no estás en mí, no te alcanzo, no paso de tu cuerpo, de tu risa, hay horas en que me atormenta que me ames (cómo te gusta usar el verbo amar, con qué cursilería lo vas dejando caer sobre los platos y las sábanas y los autobuses), me atormenta tu amor que no me sirve de puente porque un puente no se sostiene de un solo lado, jamás Wright ni LeCorbusier van a hacer un puente sostenido de un solo lado, y no me mires con esos ojos de pájaro, para vos la operación del amor es tan sencilla, te curarás antes que yo y eso que me querés como yo no te quiero. Claro que te curarás, porque vivís en la salud, después de mí será cualquier otro, eso se cambia como los corpiños. Tan triste oyendo al cínico Horacio que quiere un amor pasaporte, amor pasamontañas, amor llave, amor revólver, amor que le dé los ojos Argos, la ubicuidad, el silencio desde donde la música es posible, la raíz desde donde se podría empezar a tejer una lengua. Y es tonto porque todo eso duerme un poco en vos, no habría más que sumergirte en un vaso de agua como a una flor japonesa y poco a poco empezarían a brotar los pétalos coloreados, se hincharían las formas combadas, crecería la hermosura. Dadora de infinito, yo no sé tomar, perdóname. Me estás alcanzando una manzana y yo he dejado los dientes en la mesa de luz. Stop, ya está bien así. También puedo ser grosero, fijate. Pero fijate bien, porque no es gratuito.

¿Por qué stop? Por miedo de empezar las fabricaciones, son tan fáciles. Sacás una idea de ahí, una sentimiento del otro estante, los atás con ayuda de palabras, perras negras, y resulta que te quiero. Total parcial: te quiero. Total general: te amo. Así viven muchos amigos míos, sin hablar de un tío y dos primos, convencidos del amor-que-sienten-por sus esposas. De la palabra a los actos, che; en general sin verba no hay res. Lo que mucha gente llama amar consiste en elegir a una mujer y casarse con ella. La eligen, te lo juro, los he visto. Como si se pudiese elegir en el amor, como si no fuera un rayo que te parte los huesos y te deja estaqueado en la mitad del patio. Vos dirás que la eligen porque-la-aman, yo creo que es al vesre. A Beatriz no se la elige, a Julieta no se la elige. Vos no elegís la lluvia que te va a calar hasta los huesos cuando salís de un concierto. Pero estoy solo en mi pieza, caigo en artilugios de escriba, las perras negras se vengan como pueden, me mordisquean desde abajo de la mesa. ¿Se dice abajo o debajo? Lo mismo muerden. ¿Por qué, por qué, pourquoi, why, warum, perchè este horror a las perras negras? Miralas ahí en ese poema de Nashe, convertidas en abejas. Y ahí, en dos versos de Octavio Paz, muslos del sol, recintos del verano. Pero un mismo cuerpo de mujer es María y la Brinvilliers, los ojos que se nublan mirando un bello ocaso son la misma óptica que se regala con los retorcimientos de un ahorcado. Tengo miedo de ese proxenetismo, de tinta y de voces, mar de lenguas lamiendo el culo del mundo. Miel y leche hay debajo de tu lengua...Sí, pero también está dicho que las moscas muertas hacen heder el perfume del perfumista. En guerra con la palabra, en guerra, todo lo que sea necesario aunque haya que renunciar a la inteligencia, quedarse en el mero pedido de papas fritas y los telegramas Reuter, en las cartas de mi noble hermano y los diálogos del cine. Curioso, muy curioso que te Puttenham sintiera las palabras como si fueran objetos, y hasta criaturas con vida propia. También a mí, a veces, me parece estar engendrando ríos de hormigas feroces que se comerán el mundo. Ah, si en el silencio empollara el Roc... Logos, faute éclante! Concebiruna raza que se expresara por el dibujo, la danza, el macramé o una mímica abstracta. ¿Evitarían las connotaciones, raíz del engaño? Honneur des hommes, etc. sí, pero un honor que se deshonra a cada frase, como un burdel de vírgenes si la cosa fuera posible.

Del amor a la filología, estás lúcido, Horacio. La culpa la tiene Morelli que te obsesiona, su insensata tentativa te hace entrever una vuelta al paraíso perdido, pobre preadamita de snack-bar, de edad de oro envuelta en celofán. This is a plastic’s age, man, a plastic’c age. Olvidate de la perras. Raja, jauría, tenemos que pensar lo que se llama pensar, es decir sentir, situarse y confrontarse antes de permitir el paso de la más pequeña oración principal o subordinada. París es un centro, entendés, un mandala que hay que recorrer sin dialéctica, un laberinto donde las fórmulas pragmáticas no sirven más que para perderse. Entonces un cógito que sea como respirar París, entrar, neuma y no logos. Argentino compadrón, desembarcando con la suficiencia de una cultura de tres por cinco, entendido en todo, al día en todo, con un buen gusto aceptable, la historia de la raza humana bien sabida, los períodos artísticos, el románico y el gótico, las corrientes filosóficas, las tensiones políticas, la Shell Mex, la acción y la reflexión, el compromiso y la libertad, Piero Della farancesca y Antón Webern, la tecnología bien catalogada, Letrera 22, Fiat 1600, Juan XXIII. Qué bien, qué bien. Era una pequeña librería de la rue du Cherche-Midi, era un aire suave de pausados giros, era la tarde y la hora, era del año la estación florida, era el Verbo (en el pricipio), era un hombre que se creía un hombre. Qué burrada infinita, madre mía. Y ella salió de la librería (recién ahora me doy cuenta de que era como una metáfora, ella saliendo de nada menos que de una librería) y cambiamos dos palabras y nos fuimos a tomar una copa de pelure d’ oignon a un café de Sèvres-Babylone (hablando de metáforas, yo delicada porcelana recién desembarcada, HANDEL WHIT CARE, y ella Babilonia, raíz de tiempo, cosa anterior, primeval being, terror y delicia de los comienzos, romanticismo de Atala pero con un tigre auténtico esperando detrás del árbol). Y así Sèvres se fue con Babylone a tomar un vaso de pelure d’ oignon, nos mirábamos y yo creo que ya empezábamos a desearnos (pero eso fue más tarde, en la rue Réaumur) y sobrevino un diálogo memorable, absolutamente recubierto de malentendidos, de desajustes que se resolvían en vagos silencios, hasta que las manos empezaron a tallar, era dulce acariciarse las manos mirándose y sonriendo, encendíamos los Gauloises el uno en el pucho del otro, nos frotábamos con los ojos, estábamos tan de acuerdo en todo que era una vergüenza, París danzaba afuera esperándonos, apenas habíamos desembarcado, apenas vivíamos, todo estaba ahí sin nombre y sin historia (sobre todo para Babylone, y el pobre Sèvres hacía un enorme esfuerzo, fascinado por esa manera Babylone de mirar gótico sin ponerle etiquetas, de andar por las orillas del río sin ver remontar los drakens normandos). Al despedirnos éramos como dos chicos que se han hecho estrepitosamente amigos en una fiesta de cumpleaños y se siguen mirando mientras los padres los tiran de la mano y los arrastran, y es un dolor dulce y una esperanza, y se sabe que uno se llama Tony y la otra Lulú, y basta para que el corazón sea como una frutilla, y...

Horacio, Horacio,

Merde, alors. ¿Por qué no? Hablo de entonces, de Sèvres-Babylone, no de este balance elegíaco en que ya sabemos que el juego está jugado
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13 comentarios:

  1. Me encantan los relatos cortos de Julio Cortazar: Carta a una señorita de París, Queremos tanto a Glenda, Historias de Cronopios y de Famas, La casa tomada...
    Pero con Rayuela no puedo. Necesito un empujón para intentarlo una vez más.

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  2. A mi Rayuela tampoco me gustó demasiado, la verdad, aunque reconozco que la frase que resaltas es genial.

    Danos ese empujón!

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  3. Querido ALDEANO, bienve al divlog! Los de la Real siempre sois SUPERbienve (te lo dice alguien q duerme con una bandera realista colgada tras la puerta de la habiatción). Por cierto, qué avatar o como se llame tan disturbing que tienes: resume miedos universales. Y qué puedo decir sobre los relatos de Cortázar: una maravilla. ALgún día tendríamos q hacer un diavgue multitudinario (algo así como lo q hice ocn NaN sobre "Dublinesca") con relatos como "Casa tomada", o "La autopista del sur" por ejemplo. Los Cronopios, se corre en la blogosfera q he bulido a un par de blogueros a leerlo. Para mí son una referencia. Sobre Rayuela (DIVA, tb por ti), yo lo leí como con 19-20 anios. Supuso un cataclismo en el momento q ahora sería diferente (tan importante el momento vital en el q se lee un libro). Por ej, ahora no entiendo como me pudo tocar tanto un libro en el q relam no me identifico tanto con los personajes (ni La Maga me atrae como a otra gente q conozco, y Horacio, en fin). Así q me siento un poco un fraude pq, como en aquella época DIVA no habia tenido el detalle de invitarme a coescribir un blog, pues no escribi uno de esos análisis q ahora me iría tan bien para re-encontrarme ocn el libro y, más importantemente, conmigo en esa época.

    Bueno, ahora q lo pienso, igual es mejor q esos reencuentros ocurran lo menos posible ;)

    Pero leedlo, subrayando y comentando al margen, y haced un divague. Q no os pase como a mí.

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  4. Caramba entro en plan de extranjis y me encuentro con que soy conocido en esta casa. Así da gusto. Me apunto a diavgar sobre los relatos cortos de don Llulio. Hago firme proposito de reintentarlo con Rayuela y sigo necesitando un empujón.

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  5. Cortázar me gusta mucho. Rayuela no la leí, lo que se dice leer como se debe, empezar y terminar. Pero lo leído me gustó, como me gusta esto que elegiste, muy rioplatense..muy afin. Un beso.

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  6. ALDEANO, os tenemos fichados a todos los de la Real, no te sorprendas. Iremos reclutando gente para el rollo divague grupal... watch this space.

    FIORELLA, un hug muy especial ya q divagas desde ahí abajo (amo todo el cono sur y en especial el choripán!). Yo creo q Rayulea se puede leer como se quiera, precisamente sin empezar y sin terminar, y no pasa absolutamente nada. Lo impotrate no es la trama, lo importante no son los temas. lo imporante es el ambiente en el q el gran cronopio te sumerge con su uso del lenguaje y del juego.

    MUchos hugs

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  7. Eso mismo, el ambiente que genera y su manera de "decir, dialogar", muy nuestro, no como exclusiva propiedad, claro está. Imagino que si te gusta el chorizo al pan, el asado también,no?jajaja.Si te das unas vuelta por este sur, me avisás y te espero con uno.Un beso.

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  8. A mí, Rayuela, que en realidad forma una trilogía con "El libro de Manuel" y "62 modelo para armar", me sigue poniendo los pelillos de gallina, que diría Lola Flores o Belén Esteban (¡ya sé quién es!).

    Me temo, DI, que algún día tú y yo vamos a tener un altercado serio a botellazos de mezcal.

    Un gran libro no tiene por qué tocar "nuestra fibra sensible" para ser grande. Puede bastar con que nos dé una foto en movimiento perfecta de un colectivo en unos determinados años.

    De hecho, estoy "revisitando" toda la gran literatura del siglo XX (es una de las razones de mi diete hipobítica) y aprendiendo lo que sí está en los escritos, sin que necesariamente meemocione.

    Y cuando digo "revisitar", significo, por ejemplo, que ahora estoy con el Ulysses, para que que me leo por orden mis dos traducciones favoritas y después lo leeré en original. Tomando notas como un poseso.

    Esto me recuerdalas peleas cuando afirmo que "El acorazado Potemkin" es una gran película. De acuerdo que el cine ha avanzado muchisímo, pero... ¡él lo filmó primero!

    ¿A que me quedan chulas las gafapastas que me he comprado?

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  9. FIORELLA, lo curioso es q lo que llamais allí abajo "chorizo" aquí es más longaniza. Me encantaba ocn tximitxurri en aquel sitio de MOntevideo, q era ocmo un mercado con mmuchos puestos. El asado (churrasco?)...bueno, no tengo palabras, y eso q ene sta isla soy medio vegetariana (solo medio).

    NAN!!!! Pero como me gustaría darme de mezcalazos contigo más a menudo, guapo. Pero matizando, dudo mucho q yo haya dicho "tocado la fibra sensible", habre dicho q le libro "me ha tocado", q es totalmente diferente. Esto, como sabrás, no es mío, pero estoy bastnate de acuerdo es q es vía la identificaión (no necesariamente con la totalidad sociodemogrotemporal d eun personaje) suele estar muy relacionado-en general-con q conectes con un libro, una peli, etc. Si no te importa un pepino lo q le spasa a los perosnajes, dificilemnte vas a lograr esa conexión. Tal vez podrás admirar el esfuerzo formal, pero quien no vibra con la pasion de Ahab, o de Heathcliff, o del Magistral, o de Alonso Quijano, mal va.

    De acuerdo q "quien lo vio primero" mantiene todo el mérito, lo unico es q cuanod yo lei Rayuela pensaba q Cortázar lo había visto primero, y luego lei el Ulises, precisamente. Y no hay q justificar ninguna gafa por hablar d elso temas verdaderam importantes d ela vida, como este. Además, si aqui escondido a estas horas no nos lee ni el tito, te lo aseguro. Es d elo más cosy,c omo cuando DIVA y yo el otro día hablábamos d epolítica solitas... era com cuanod nos escribíamos emails. Solo q entonces no hablábamos de politics-ella no sabía q yo era cumbayá (como dice). Y aún así, aquí seguimos. Al rpincipio del divlog, en el 1er debate político q tuvimos alguien dijo "se habla de política, se acabó el blog". Y no pasó: esto me hace sentir muy contenta. Parecerá q divago, o q comod iría Mr Wolf "we start sucking our dicks", pero esta muy en la líneas: se puede opinar distinto en este blog, o escribir lo q has escrito sin miedo a q se te etiquete de gafapasta o nada. Bueno, algunos lo hacen pero es cn carnio, es para ocultar su propia ansiedad y querer "ser cercanos al pueblo". Esas cosas.

    HUgs

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  10. Es que, DI, lo humano siempre me toca (versión con pantuflas gastadas puestas de "nada de lo humano me es ajeno").

    Lo que importa es que la "autoría" (qué manera más maja de evitar el/la autor/a) haya hecho bien su trabajo y nos llegue: como cuando en el cine de sesión doble llegaba el Séptimo de Caballería y toda la chiquillería gritábamos indignados porque estábamos, de verdad estábamos, de parte de los indios: de corazón.

    Rayuela para mí fue un trueno: Horacio, la Maga y los demás personajes vivían la vida que "yo" quería vivir. Ser de izquierdas y seguir viviendo todas las emociones del humano, con amor, sexo, amistad (mis amigos son gente cumplidora, que acude cuando saben que yo espero, si les roza la muerte disimulan, que pa'ellos la amistad es lo primero)... y diversión, despelote y descojone: las DDD en grado sumo.

    Vivía yo por aquel entonces en un país mayoritariamente mojigato, compuesto por fascistas mentales y una izquierda cuyo "grueso" era estalinista. No podías ni ir al fútbol, pues era un montaje franquista. Ni drogarte, emborracharte, ser novio de una puta francesa y dejarla porque hacías el ridículo en la cama. Los curas te enviaban al infierno y los estalinistas criticaban tu frivolidad.

    Y te lees esa trilogía y ves que es posible. Y está escrita de puta madre (véase el párrafo que has puesto).

    ¿Qué puede pasar, entonces, para que ahora ese libro se pueda caer de la mano? Desde luego, no que ya no tenemos edad: todo lo que vivimos sigue vivo. Quizá, que el modo en que está escrito, el armazón que nunca debe verse, después de tantos otros libros ha quedado demasiado al descubierto: que en esa "modernidad" formal encontremos ahora un exceso de pretenciosidad, de caspa, de grasa.

    Ahora no soportaría a la Maga. Me harté de Magas. Pero la emoción que me produjo entonces sigue habitando en mi cerebro (iba a escribir "alma") y me acompañará, como dice Gil de Biedma, cuando viva solo entre las ruinas de mi inteligencia.

    Quizá se me caiga de las manos el libro cuando lo relea, pero eso no contradirá nada de lo que he escrito anteriormente: solo bajaré de nivel a Cortázar como autor.

    Para terminar, tienes razón, lo de "fibra sensible" lo aporté yo. Y no tengo razón: tal como te dije, estoy "escandalizado" de haber perdido mi legendaria capacidad de beber sin emborracharme: no por eso condenaré al alcohol, sino que me maldigo a mí mismo.

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  11. NAN, me gusta q parece q me estás reprendiendo por Rayuela, el libro que, en mi cabeza, siempre ha sido El Libro. El hecho de q me planteara si ahora me gustaría tanto sigue sienod legítimo y tu tb te lo has planteado. Entiendo q fuera un trueno para ti en tu contexto, pq lo fue para mí en el mío, q era algo menos fatxosocarpetovetónico (solo algo), por lo menos en la surface. NO creo q ahora se me cayera (perosnalmente) d elas manos por el tema d el amodernidad formal q citas. Sigo releyéndolo y me sigue gustando. NO sé porque me viene a la cabeza el capítulo de Rocamadour y Horacio planteándose cuándo dar la noticia. O aquel en el q ya del lado de allá está con Talita en una viga. Sigo pensando q es un libro imprescindible, como todo Cortázar, totalm de acuerdo con el libro de Manuel o uno q particularmente me gusta es "Los premios". tenemos q hacer un divague ocnjunto multitudinario con "Casa tomada" (para mi spr ha tenido ecos políticos) o con aquel delicioso del metro (Manuscrito encontrado en una botella). Para mi su grandeza mayor reside en el juego: juegas al leer y él esta jugando al escribir.

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  12. Jajaja,si,chimichurri. Es un condimento de esos en que cada quien tiene su propia receta y "secreto". Churrasco, es una "tajada de carne" ni muy finita ni muy gruesa. El sitio ese que mencionás se llama Mercado del Puerto. Me alegro que tengas buenos recuerdos de este paisito.Un beso

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