28 de febrero de 2010

Leyenda Maya

Para entender el porqué de la publicación de esta leyenda se aconseja pasar antes por El pavo y los regalos y/o por esta otra El PP. Simplemente quiero poner de manifiesto que desde siempre, el pavo real ha sido malo y no es que yo le tenga una especial inquina.


Hubo una época en la que las aves no son como las vemos ahora. Entre ellas había constantes riñas porque todas creían que tenían mayor importancia que las otras, algunas por lo bello de su canto, otras por sus llamativos plumajes.


En ese entonces, el Gran Espíritu que todo lo sabe y todo lo ha creado, convocó a una asamblea, para elegir a una que pudiera gobernar a todas las aves, con la nobleza que requería tan elevado cargo.

Comenzaron las aves a discutir con las otras sobre el concurso, y empezaron cada una a exaltar sus virtudes, pretendiendo ser merecedoras de tal distinción.

-Seguramente será elegida el ave con el canto más dulce - dijo Xkokolch, el ruiseñor, desde la rama de un grueso árbol- así podrá lograr el consenso de todas y su voz será una caricia para las que se encuentren apesadumbradas.

-Te equivocas - replicó Cutz, el Pavo Montés, mientras se posaba en otro árbol- eso no es lo que necesitamos. Quien gobierne a las otras aves debe ser fuerte, con el carácter y rigidez que el puesto requiere, para poner orden donde nunca lo ha habido - y con sus garras rompió la rama en la que estaba posado.

- Estoy en desacuerdo! - contestó Chac-dzibdzib, el Cardenal, mientras desplegaba sus alas - no hay otra ave que sea más capaz que yo para gobernar aquí - Mi trayectoria es impecable, y todo el mundo se admira de mi plumaje color escarlata.

Dzul-Cutz, el Pavo Real, escuchaba a las otras aves que trataban de exaltar sus características. Pero él, como en ese entonces no tenía un plumaje muy bello, se inhibía por su escaso atractivo, y se llenaba de envidia. En un momento, le vino a la mente su Puhuy, el mensajero de los caminos, quien por estar ausente no se había enterado de que las aves discutían quién debía ganar el concurso.

Dzul-Cutz el Pavo Real, se encaminó hacia la casa de éste último y le comentó de la convocatoria:

-Yo sé que no soy capaz de concursar con este plumaje para este concurso, y en tu caso, tú tienes un plumaje hermoso, pero eres demasiado pequeño para ser el Rey de las Aves, y tal vez te pueda faltar la elegancia y gracia que yo poseo. He venido a proponerte algo: Si tú me prestas tu plumaje yo podría ganar el concurso y entonces compartiría mis riquezas y honores de mi reino.

El pájaro Puhuy al principio desconfió, pero después de que Dzul-Cutz le insistió, logró quedar convencido y le prestó sus plumas, que al principio fueron pocas pero después se reprodujeron para cubrir el cuerpo del Pavo Real con un estupendo vestido con una larga cola con el color turquesa del mar, y los colores cálidos del atardecer.

Dzul-Cutz el Pavo Real se dirigió al elegante edificio donde se habían reunido las aves a elegir al Rey de las Aves, y al entrar contoneándose y con el cuello erguido causó exclamasiones y las aves más bellas, que habían pensado ser merecedoras de el primer lugar movieron la cabeza con incredulidad al contemplar la galanura con la que se adueñaba Dzul-Cutz del evento, mientras entonaba un melodioso gorjeo.
El Gran Espíritu, maravillado ante la imagen del Pavo Real, no dudó en proclamar al Pavo Real como monarca de las aves, y entonces ordenó difundir la noticia por todos los alrededores

Sin embargo, Dzul-Cutz no devolvió a Puhuy sus plumas, y después de unas semanas apareció éste último tapándose debajo de un arbusto, y con frío. Al haber ganado a riquezas y honores, el Pavo Real se había olvidado del favor que le había hecho su amigo. Todas las aves hicieron saber al Gran Espíritu que el Pavo Real había logrado ese bello plumaje por medio de la traición que había hecho a Puhuy y exigieron que fuera castigado.

Desde entonces, cada vez que el majestuoso Pavo Real abre el pico, no sale más un bello canto de su garganta, sino un sonido desagradable que causa risa en las otras aves, en castigo a su mala acción.

(Anónimo)

7 comentarios:

  1. Diva-Yo estoy contigo: el pavo es Malo, Evil, lo q sea. Es mas: yo lo extenderia a todo el genero ave. O si no, vease a Hitchcock, gripe aviar, y demas. Abaja con los pajarracos!

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  2. Hola Mini.
    Hoy tu mamá habla de pajarracos y aves; te dejo un cuento de domingo, dominguete.


    LA GAVIOTA ASTRONAUTA.
    De entre todas las gaviotas de mi bandada, yo soy la única que tiene estudios.
    El Señor Dios decidió que así fuera. Me preguntó lo que quería ser de mayor.
    “Astronauta”, le respondí.
    “Ésta parece lista, le daremos estudios y una vez que pase la prueba, la nombraremos gaviota principal”.
    Así que fui a la universidad; pero para no asustar a los humanos tuve que estudiar por la noche y a escondidas.
    Cuando las señoras de la limpieza acaban su trabajo y los bedeles cierran las puertas, me colaba por las ventanas de los despachos, buscaba las cátedras principales y estudiaba los bellos manuales del conocimiento.
    Durante un par de décadas tuve acceso a las principales bibliotecas del mundo, a los más lúcidos artículos, tesinas y fuentes del conocimiento; hasta entonces ninguna gaviota había analizado y sintetizado tanta información intelectiva.
    Estudié Magisterio, Economía, Sociología, Derecho internacional y sobre todo Ingenieria Aeronaútica, mi verdadera pasión.
    Una vez estuve preparada el Señor Dios me puso a prueba.
    Me encomendó un trabajo muy importante para EL.
    “Gaviota astronauta"-me dijo con su potente voz-, vas a volar a 400 km. de altura, me observas bien la cuenca mediterránea, y me analizas, con los profundos conocimientos que has adquirido de los humanos, las diferencias lingüísticas, sociales, económicas y religiosas de los habitantes de los países que bordean ese mar”.
    ¡Glups!, 400 km. son muchos; no creo que lo consiga.
    “Debes intentarlo al menos, me dijo EL”.

    Así que la mañana del domingo siete del septiembre del 2.008, esta pobre gaviota se puso a aletear en vertical, en contra de las leyes de la gravitación universal.

    Al principio tuve miedo, pero conforme fui ascendiendo me di cuenta que el conocimiento adquirido me servía para seguir subiendo.
    Como una flecha.

    Tras doce horas de aleteo vertical me situé a la altura que el JEFE me indicó y observé los países que rodean este bello mar interior.
    Os lo juro, me esforcé mucho, y tras recordar todo lo que había estudiado, me puse con tamaña empresa.

    Pronto me quedé desolada. Desde aquí arriba no se aprecia ninguna diferencia entre países; es más, no hay fronteras.
    Intenté averiguar el porqué de las luchas, recelos y diferencias entre los humanos que pueblan estos países.
    Lo único que percibí es lo que tienen en común.

    Un bello mar azul y verde.
    Un resurgir diario de la vida animal y vegetal.
    Una cultura ancestral, que viene de muy antiguo, y que los hace ser hermanos.
    Un Dios que los ama.

    Bajé a tierra e informé al Señor Dios de mis conclusiones.
    Me respondió:”Si no hay fronteras, deberíamos querernos un poco más”.

    Ser al mas libres.

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  3. Mira tú qué mal bicho... Como tantos otros ¿eh? Que se quedan con el traje vistosón y más vale que no abran la boca...

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  4. Hola Driver,

    Yo, la que escribe, a lo sumo me podría considerar tía de Mini cuya mami es Di.

    Yo, Diva, tengo dos pollitos en mi haber que te agradecen lo mismo el cuento de la gaviota. Ellos sí sabe lo que es ser almas libres.

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  5. Di, estoy contigo, abajo con los pajarracos. Aunque últimamente me caen bien los loros...

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  6. Amanita,

    Tu sí que sabes de pavos, pavos reales y demás especies que sólo saben que pavonearse y mejor que estén calladitos. Tienes razón.

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  7. Manipulación antipavo.
    Pobre Pavo.

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