Hace unos días estuvimos con Los Maestros en la exposición de Man Ray en la National Portrait Gallery, aquí en Londinium. No es la primera vez que divago sobre una foto de Emmanuel Rudnitzky (su nombre de pasaporte): ya lo hice hace un par de años en "Plagiomenaje", por cierto una de las entradas más visitadas de este divlog. Supongo que indica el interés que despierta este fotógrafo entre los gugleadores.
Man Ray comenzó su carrera como pintor en Nueva York. Allí visitó la Galería de Arte 291 (fundada por Alfred Stieglitz's, sita en el 291 de la Quinta Avenida, no una mala plaza) y se inició en esto de la fotografía porque no encontraba a nadie que le hiciera reproducciones fotográficas de sus pinturas. Allí conoció a Marcel Duchamp, que acabó siendo su colaborador y amigo, y se cambió a vivir a París. En la Ciudad de la Luz montó un estudio de retratos, conoció a los dadadístas, y se hizo el fotógrafo indispensable para intelectuales y artistas. Pronto su círculo de conocidos se extendió a los surrealistas.
En la exposición de la National Portrait gallery hay retratos de Ernest Hemingway, James Joyce, Berenice Abbott, Marcel Duchamp, Pablo Picasso (1922), Georges Braque, Tristan Tzara, Jean Cocteau, Louis Aragon, André Breton, Jaques Rigaut, Henri Matisse, Aldous Huxley, Virginia Woolf, Dora Maar, Wallis Simpson, Coco Chanel, Salvador Dalí, Max Ernst, Lee Miller, Dolores del Río, Henry Miller, Ava Gardner, Yves Montand, Catherine Devenue, Paul Morand, Juan Gris, Antonin Artaud, Kiki de Montparnasse... Por nombrar los que me sonaban, y por supuesto, también estaba el famosísimo "Le Violon d'Ingres" .
Al salir, el Peda comenta sobre "el Facebook de Man Ray", y todos corroboramos, con envidia insana. Es como ver "Midnight in Paris" (Woody Allen, 2011) de nuevo, esa época mágica de los locos años 20, en la que a todos nos hubiera gustado vivir en París. [Divagando: igual que la de la Barcelona anarquista que describe Orwell en "Homage to Catalonia" una década más tarde a la que me transportó una presentación de libro de Julián Casanova a la que fui durante mi paso por Vetusta]. La exposición está petada, como suele pasar en esta ciudad, y como muchas de las fotos son muy pequeñas, si uno tiene libre un martes a media mañana, igual es mejor horario: solo estarán los turistas.
Ha sido difícil la elección de las tres fotos de este divague, había tantas. Me quedo con estas tres porque, en el caso de la primera, tengo una veneración muchas veces aquí reconocida por la Señora Woolf. La segunda es una colaboración genial que hizo Man Ray para un cartel del metro de Londinium (exposición en el Museum of Transport, de la que espero divagar pronto). Y la tercera, una de sus múltiples fotos a Lee Miller, también fotógrafa, aprendiza, musa, amante, asistente... mantuvo con Ray una relación de las que, siguiendo la estela de los últimos divagues, no hay espacio para aburrirse en un sofá.
Ha sido difícil la elección de las tres fotos de este divague, había tantas. Me quedo con estas tres porque, en el caso de la primera, tengo una veneración muchas veces aquí reconocida por la Señora Woolf. La segunda es una colaboración genial que hizo Man Ray para un cartel del metro de Londinium (exposición en el Museum of Transport, de la que espero divagar pronto). Y la tercera, una de sus múltiples fotos a Lee Miller, también fotógrafa, aprendiza, musa, amante, asistente... mantuvo con Ray una relación de las que, siguiendo la estela de los últimos divagues, no hay espacio para aburrirse en un sofá.













