7 de febrero de 2013

Noches de tramadol y morfina

Hace no llega a tres años pasé unas semanas de lo menos edificantes en un  hospital de Londinium. Los días transcurrían entre el hastíocabreo existencial y la ridícula rutina de la planta -ahora pasan los que limpian, ahora el carrito de la medicación, ahora el cirujano con su corte de bufones, ahora el cura-, que te impedía continuar con tu Bolaño.

Las noches... las noches eran otra cosa. Cuando se acercaban las ocho y tus seres queridos se iban abriendo... entonces te quedabas sola en una planta llena de octogenarias postoperadas, y una especie de pera moderna para llamar a la enfermera si entrabas en parada cardiorespiratoria. El tiempo medio de respuesta por parte del equipo eran unos 20 minutos: suficiente, a fe mía, para que te encontraran tiesa. 

Pero tratabas de no pensar. Y para ello ayudaba bastante la bomba de morfina que me iba directa a la vena (self-service, un primor) y el tramadol oral. Apagaban todas las luces, había algo parecido al silencio (nada que ver con la magia de mis primeras noches con Mini en St. Thomas) solo perforado por los beeps de algún monitor y entonces... entonces el tramadol me jugaba malas pasadas.

Las alucinaciones más conocidas son las auditivas: el psicótico al que las voces le dicen que no es buena gente, las hipnagógicas o hipnopómpicas, etc. Las visuales tambien cuentan con su público, sobre todo en estados orgánicos. Las olfativas, epilepsia del lóbulo temporal... Pero lo mío con el tramadol era mucho más bizarro y desconcertante. Alucinaciones de novela de aventuras.

Al final de Moby-Dick (y quien no sepa aún cómo termina Moby-Dick, que se salte este párrafo, o que se lo haga mirar: va de una ballena), decía, al final de Moby-Dick Ishmael se salva porque se mete en el ataud que construía el indio Queequeg y, enmedio de las olas es llevado a la deriva hasta que... vale, no contaré el final.

Pero el principio de mi deriva personal comenzaba por sentir un vientecillo que pronto pasaba a huracanado en breves instantes, alrededor mío. Me tapaba hasta arriba y no lograba con ello aplacar el temporal. Me convertía en un gusanito de seda con la sábana blanca del NHS  y me sentía verdaderamente como Ishmael, enmedio de las aguas enfafadas, de olas inmensas que daban bandazos, y el viento, otra vez en mis oídos, como una peli de miedo de serie B. Quería bajarme, quería parar, y aunque sabía que estaba en ese estúpido hospital donde la anciana de al lado gritaba en sueños, no podía hacer nada.

Leyendo "Infinite Jest", esas noches de tramadol y morfina se me han hecho menos solitarias. Hay alguien que no sé si las ha vivido, pero que las describe mucho mejor que yo. Y esta es mi cita de hoy...

"It's one of those unpleasant opioid feverish half-sleep states, more a fugue-state than a sleep-state, less a floating than like being cast adrift on rough seas, tossed mightily in and out of this half-sleep where your mind is still working and you can ask yourself whether you're asleep even as you dream. And any dreams you do have seem ragged at the edges. gnawed on, incomplete (...)

I am coming to see that the sensation of the worst nightmares, a sensation that can be felt sleep or awake, is identical to those worst dreams' form itself: the sudden intra-dream realization that the nightmares' very essence and center has been with you all along, even awake: it's just been... overlooked; and then that horrific interval between realizing what you've overlooked and turning your head to look back at what's been right the all along, the whole time"




12 comentarios:

  1. Hay hospitales en Reino Unido que son everybody worst nightmare. Te matan sin ningún tipo de cuidado, higiene, agua o comida, el primer gran escándalo salto como hace dos años y siguen, y siguen...Cuanto antes te mueres el hospital más cobra.

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  2. Qué chaval este, el David. En el primer párrafo, el efecto de los opiáceos (que se permite adjetivar de entrada, "unpleasant"), para que no haya duda de lo que va a venir, lo describe en 4 informaciones con la misma facilidad que otros buenos escritores describen por ejemplo la habitación en la que va a transcurrir lo que cuentan. Pero lo que describe David es muchísimo más difícil de captar y organizar.

    En un segundo párrafo, nos cuenta el centro terrorífico de ese estado tramadolado.

    Y así a lo largo del libro, descripciones económicas en palabras, pero contundentes, de estados mentales humanos. No me extraña que te hayas concedido un año para digerir todo esto. Estás haciendo un máster en el ser humano; del que saldrás mucho más sabia. El esfuerzo, enormemente placentero por otra parte, lo merece.

    Lo que cuentas de tus sueños morfinotramadolados es, también, de una gran calidad e información sobre ti misma. No cuentas un sueño, sino un curioso estado de ensoñación que me atrae e interesa mucho. En realidad es como si te hubieras desnudado más que nunca.

    Ahora me voy a desnudar yo.

    Desde mediados de enero a finales de agosto de 2011, tomé todos los días 3 ibuprofenos y 3 tramadoles. Pero mi experiencia fue absolutamente satisfactoria, primero porque desapareció un dolor terrible. Suelo desconectar con facilidad mi mente de la conciencia del dolor, hasta el punto de que mi compañera me llama a veces "Analgésico", pero hay niveles de dolor que no son manejables con esa capacidad. En segundo lugar, la experiencia fue satisfactoria porque en los sueños como el que cuentas que tenías, suelo intervenir. A finales de los 70 traduje un libro sobre los "sueños lúcidos" de la tribu "senoi", basado en la tesis doctoral de 1948 del antropólogo Kilton Stewart.

    Se puede aprender a soñar lúcidamente, es un acto de la voluntad. Y aprendí. Desde entonces, bastantes veces, en esos sueños terribles que te ves a ti mismo en una situación de espanto puedo volver a aparecer como otro sujeto del sueño que es como un guionista y director de escena, transformando el horror en algo amistoso. En las peores situaciones, el yo director de escena se desespera porque no consigue montar la escena como él quiere: los actores se le rebelan y repiten una y otra vez el horror. Pero incluso en esos casos peores, la situación ha cambiado porque la conciencia es de que "estás representando un sueño".

    Pues bien, en el largo período del tramadol, los sueños eran potentes pero también, al mismo tiempo, espectáculos magníficos. Lo peor de "desengancharme" fue saber que iba a perder para siempre la capacidad de vivir esas "superproducciones".

    Pero me da miedo pensar lo que habría sido ese tiempo sin la "habilidad" aprendida más de 30 años antes acerca de la intervención de los senoi en sus sueños.

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  3. Qué drogatas sois..mi máxima alucinación médica ha sido con el Myolastan..quiero algo más fuerte.

    Lo de DFW no lo miro..que estáis muy pesados y ya lo leeré.

    Pero ahora a lo importante, la frase "los seres queridos se iban abriendo"..es tan de los 80 que te he visualizado con tupe, cazadora nevada y vaqueros piratas..una especie de Luz Casal cruzada co Cindy Lauper..no sé si voy a poder quitarme esa imagen de encima en todo el dia "se iban abriendo"..serás macarra.

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  4. Tengo una hermana que padece esquizofrenia, (es bonito esto de no hacerse un perfil y no pienso hacermelo porque cuento demasiadas cosas), las alucinaciones, sobre todo auditivas y visuales...pero también recuerdos fantasiosos, son un mundo real cuando está en brote. Y la enfermedad en si es una mierda...Prefiero los sueños lúcidos de Nán, si le sirvieran de guía que se tomara todo el tramadol del mundo.
    Este divague va por el escándalo de los hopsitales de la muerte de Uk, que me ha dejado espeluznada. Espeluznada me deja el lado oscuro del mundo de la salud, me mantengo a la escucha. Luego leeré los enlaces.

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  5. ¡Pobre William! Parece que permanecía en ese estado de confusión mental cuando escribió éste párrafo. Hay gente que describe estos estados alterados de conciencia con una belleza y una lucidez asombrosas, como Al-Farabí en la contemplación de los misterios o Juan de la Cruz en la noche oscura del alma. ¡Que el buen Willy intente superar eso! (sigo esperando a que me conmueva. ¡Pero sólo por cariño a vosotros!)

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  6. Wallace, David Foster Wallace. Y no conmueve, te meas de risa o te llenas de sabiduría. Es inteligencia pura. En la Universidad, cursaba filosofía de las matemáticas, pero le era insuficiente, así que se matriculó también en Escritura Creativa. En lugar de presentar una tesis, presentó dos: una de filosofía, que todo el mundo consideró la leche, y una novela, The broom of the system.

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  7. Ire, este artículo de David Bollero en público te iluminará:

    Homicidas en potencia en la Sanidad pública

    07 feb 2013


    Reino Unido ha amanecido consternado esta mañana con, posiblemente, el mayor escándalo en la Sanidad británica en muchos años. Imaginen, 1.200 muertes entre 2005 y 2009 en el Stafford Hospital debidas, principalmente, a la pésima atención prestada a los pacientes. ¿El motivo? Las conclusiones del propio informe son demoledoras al respecto: porque se primó la rentabilidad y el recorte de gastos por encima del bienestar de los pacientes. ¿Les suena de algo?

    Leer entero en

    http://blogs.publico.es/david-bollero/2013/02/07/homicidas-en-potencia-en-la-sanidad-publica/

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  8. ¡Si resulta que William se llama David! ¡Cuánta confusión, Dios mío! Espero ansiosa las partes graciosas. ¿Son chistes de matemáticos? ¡Me gustan los chistes matemáticos! como ese que le debían contar a los padres de Wi...digo David:

    ¿Qué es un niño complejo?
    Un niño con madre real y padre imaginario.

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  9. Me ha gustao el chiste, pero me parece que tienes un caco entre Foster Wallace y Willian Wallace, el segundo es algo así como el antepasado de todos los Wallace de Scotland, or so they tell.
    Hay algo que me pregunto sobre el hospital del horror -privado-público...cómo funciona?-, los parientes de estos pobres muertos deben llevar años luchando para que se les oiga...y yo no confío nada, bueno, muy poco en los medios...cómo han llegado a hacerse oir.
    ¿Qué medidas van a tomar?
    Paralelismo con Madrid, preocupante. Ya puse la noticia -algo sí confío en los medios- sobre que los hospitales de Capio derivan a hospitales de Capio. Cosa que por cierto a mi me ha pasado. También hay noticias de que se paga antes a los hospitales privados que a los que no. Lo que puso Nán sobre los 11 millones de euros, parece mentira, tirados por la comunidad en un hospital privado, de los cuales solo reclamarán 8 ( de memoria, puedo fallar). El paralelismo salta a la vista, cuando la gestión se centra en el dinero -y para tirarlo también-.

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  10. Uno de mis hermanos me pidió consejo para regalarle un libro al señor que vive conmigo, -el Sr.Arredro en tuiter, algunos le habrán visto- y justo es este que estás leyendo. Me están entrando ganas de estrenarlo yo...

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  11. Hola divagantes,

    COU, e IRE, el escándalo de Stafford ha sido terrible, pero espero q aprendamos algo. Pensaba escribir sobre esto otro día, ya q ha salido esta semana el informe de la “Francis inquiry”. Pero ya q lo habéis citado, aquí os pongo un par de enlaces (NáN ha dado otra referencia, gracias):

    1. The Guardian: http://www.guardian.co.uk/society/mid-staffordshire-nhs-trust
    Aquí hay un grupo de artículos.

    2. El British Medical Journal: http://www.bmj.com/content/346/bmj.f774?sso=
    Se titula “Mid Staffs is evidence of all that is wrong with NHS management” y en resumen habla de cómo el cambio de cultura en el NHS, al intentar convertirlo en una empresa ha sido catastrófico. El quitar el poder de las decisiones de los “clinicians” (enfermeros, médicos, fisios, etc etc) y dárselo a gestores q, en primer lugar, no están regulados/colegiados etc y en segundo, q obedecen a “objetivos” no a las necesidades de los pacientes.

    No sé si lo podréis abrir, así q pongo un par de párrafos:

    “NHS managers prepare reports with a view to presenting them in the best possible light to the higher levels of the NHS and the organisations’ own boards. Reporting poor performance generally leads to negative consequences, so managers quickly learn to avoid it. Serious complaints and worrying incidents are concealed in meaningless histograms. Boards are told to focus on strategic objectives and generally are not encouraged to challenge. They may even believe their own rhetoric. When serious concerns arise, or a scandal takes place, a senior manager will stand outside the hospital repeating a mantra about patient safety being the trust’s top priority. Does anyone believe them? (…)

    At Mid Staffs the combination of turning an already struggling hospital into a foundation trust and making excessive savings extremely quickly to achieve this, while pressing on to achieve targets, led to disastrous consequences for many patients. Again, the directives came from the top, and managers at all levels were complicit and unwilling to stand up and be counted. Taking £10m (€11.6m; $15.8m) out of the budget in a year was a recipe for disaster. The board knew that the emergency department had problems but chose to focus elsewhere, such as on how to market the trust effectively. Meanwhile, patients suffered and in some cases died. The trust executives, the board, the regulator Monitor, and the SHA were all in denial about problems at the hospital and to varying extents resisted the Healthcare Commission’s investigation and tried to have it ended early. (…)

    Management in the NHS in too many instances has become mismanagement of the NHS. The NHS, for all that it needs to run efficiently, is not a business. It is about diagnosing and treating and caring for patients in the best way possible, and all its other functions should be subservient to that. Managers should help clinicians to achieve this aim; currently the system is set so that the opposite often happens. Recent changes do not deal with this—the top tier is still the same old faces, the same culture prevails.

    The balance of power must tilt back to clinical staff. Patients’ lives depend on it”.

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  12. Sigo por separado, pq este es un tema totalmente distinto del anterior:

    NáN, sobre lo q cuento de lo personal de mis estados tramadolianos, tienes toda la razón. Aún no he sido capaz de escribir sobre esa época, ni en el blog ni siquiera para mí. Esto ha sido lo primero, y nótese el tono irónico (“la gente querida se abriera”), q ha anotado MO. No es casual: si escribo de esto como todavía hoy me siento, se os desgarrarían las pantallas. Es la única manera con la q puedo (el sarcasmo), distanciarme de una situación para mí de tocar fondo como ninguna otra. Gracias NaN, por contarnos tus sueños lúcido.

    MO, las citas las puedes leer perfectamente: te aseguro q no te desvelan nada del libro. Como sabes, en lso grandes libros es irrelevante conocer la trama. Pero las citas no revelan ni la trama.

    IRE, la esquizofrenia sería hoy un problema mucho menor, del q cada vez se sabe más, si no existira el estigma asociado por el resto de la sociedad. Aúpa con ella.

    CS, conmueve, pero de otra manera q Lope “quien lo probó lo sabe”, por ejemplo. Ayer leía un capítulo q es la entrevista genial de un psiquiatra con una suicida (q le da mil vueltas), y conociendo el final del propio DFW, conmueve ver cómo ya iba dejando una crónica de un final anunciado, o mejor, de un estado mental lúcido como los sueños de NáN…

    XISCA, yo mientras terminaba otro tb lo tenía ne la estantería y, es q e simposible no verlo. Podéis ir empezando tod@s los dubitativ@s pq seguro me alcanzáis enseguida… 

    Muxus y happy Saturday

    di

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