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14 abril 2012

Si los reyes de Espania supieran...

Si los Reyes de España supieran 
lo poco que van a durar, 
a la calle saldrían gritando: 
"¡Libertad, libertad, libertad!"


FELIZ DÍA DE LA REPÚBLICA!!!!



 PS: Me encanta esta anécdota. Si diéramos más micrófonos a estos de la bandera, tendríamos la República mucho antes...

Un poquito de por favor!

Que nos jugamos mucho. Que el turismo es de lo poco que nos queda funcionando en este país. No os dais cuenta que hasta el Banderas viene desde Los Angeles a vestirse de Nazareno, de forma seria, formal, casi piadosa me atrevería a decir. No hace un musical de su paso por la procesión malagueña. Al revés. El tío se lo toma en serio.

A eso es a lo que estamos acostumbrados y eso es lo que la gente quiere ver: saetas, capirotes, tambores,  lágrimas, flagelaciones y demás rituales. Pero... ¿esto?, ¿a quién se le ha ocurrido la idea? Recuerdo una vez en el país de mi cobloguera que asistiendo al cambio de la guardia en el Palacio de Buckingham, la banda que acompañaba la ceremonia dejó de tocar ritmos marciales y comenzó a interpretar el sensacional tema de Henry Mancini "The Pink Panther". Ni que decir tiene que nos fuimos en el acto. Defraudados. Nada más impropio para un cambio de guardia. Pues lo mismo. Que sí, que vaaale, Jesús ha resucitado y todo cristiano tiene que estar contento. Digo yo que se puede demostrar la alegría de muchas formas. Por poner un ejemplo, el Aleluya de Haendel. Ahí lo tienes: un tema clásico pero resultón. Una apuesta segura para Semana Santa y que además no resulta tan... tan... ¿impropia? ¿chotuna? ¿bizarre?. No sé lo que pensaréis divagantes, pero a mi no me cuadra en absoluto eso de ver desfilar una procesión con la canción del verano. Llamadme reaccionaria.


13 abril 2012

Definición de hijo

No sé como llegó hasta mi esta definición de Saramago pero me encantó. La quise retener y no pude. Tampoco la guardé, ni la copié. Nada. Hoy de casualidad ha vuelto a aparecer y he decidido divagarla para que no vuelva a perderse.


Un hijo es un ser que nos prestan para un curso intensivo de cómo amar a alguien más que a nosotros mismos, de cómo cambiar nuestro peores defectos para darles los mejores ejemplos y de nosotros aprender a tener coraje.

Sí, es eso. Ser padre o madre es el mayor acto de coraje que alguien puede tener, porque es exponerse a todo tipo de dolor, principalmente al de la incertidumbre de estar actuando correctamente y del miedo a perder algo tan amado. ¿Perder? ¿Cómo?

No es nuestro, ¿recuerdan?. Fue apenas un préstamo.



12 abril 2012

Coincidencias literarias

A todos nos encantan las casualidades literarias. Hay algunas totalmente redondas y otras un poco más forzadas: una tenía más o menos la edades de Hans Castorp y Ana Ozores al leer las respectivas novelas-pero más o menos-, o estuvo en el "London City"  de Buenos Aires poco después de haber terminado "Los Premios". Mi principal verdadera casualidad redonda ocurrió cuando empecé "The razor's edge" ("El filo de la navaja") de Maugham en el Hospital de St.Thomas, y allí justamente comenzaba la novela. Estas vacaciones he tenido también una de esas casualidades redondas que, según diría Sábato, no son casualidades porque no existen.

Y también he tenido de las otras, de las pequeñitas, de las "forzadas". Por ejemplo, tengo una conversación con la Fashion sobre las hermanas Bronte, ya que ha ido a ver la versión de Andrea Arnold de "Cumbres" (que aún no he visto, pero tras la magnífica "Red Road" de la directora, pienso que promete). Hablar de las Bronte siempre acaba con el eterno debate Austen y es que, divagantes, no soy fan. Solo he leído una o dos de sus novelas (las famosas, las de Mr Darcy) y no me lograron interesar lo mas mínimo, igual que no me interesa "Sex & the City": maneras más o menos sofisticadas de explicarles a las chicas cómo encontrar marido. Y poco más. Austen no ofrece una descripción sentida o incisiva de la sociedad de la época como puede hacer George Elliot, ni profundiza en los personajes como hacen las Bronte. Sin embargo, primera coincidencia, totalmente inesperada, en al catedral de Winchester me encuentro con la tumba de la autora (a la derecha). Jane Austen descansa aquí.


Seguimos nuestro camino hacia el sur, buscando el mar. El tráfico en esta pequeña isla puede ser a veces monstruoso, y una se entretiene haciendo fotos por las ventanas. Esta me gusta, estamos cruzando el New Forest, y nos encaminamos a la isla de Purbeck (que es en realidad una península). En esta zona vivió y escribió una escritora que aquí tiene mala fama personal, pero que desde luego marcó a una generación de niños lectores que teníamos todos sus libros: Enyd Blyton. En especial su colección de "Los cinco" ("The famous five"), donde todos aprendimos lo que eran los shorts, la cerveza de jengibre (la ginger beer, a mí no me gusta), el pastel del carne (meat pie, ditto), y donde muchas niñas de mi generación, como ya he divagado otras veces, encontramos en George la niña perfecta para identificarnos. George quería ser niño, trepaba por los árboles, era valiente y tenía un perro que era lo más (Timmy). Pues bien, Mrs. Blyton parece que se inspiró en el castillo de Corfe (abajo)para crear el famoso castillo medio derruido de la isla de Kirrin, que es testigo silencioso de la mayor parte de las aventuras de Los Cinco. Gran momento el verlo así...




Aunque el referente literario de la zona, que parece tocó todo Dorset, es Thomas Hardy. Esta lovely casita no era la suya, pero seguro que en una parecida se inspiró para su famoso baño de lágrimas "Tess of the D'Urbervilles" ... Por favor, desde la Casa de la Pradera no se vio dramón similar. Puede ser mi excusa para haberlo dejado así, sin contemplaciones, hará ya unos años, en concreto en mi primer trimestre de embarazo. Época funesta estas semanas en mi excel lector ya que abandoné tres libros de renombre seguidos: el mencionado dramón Tess, "Women in Love" y "The golden notebook". Fue esto una coincidencia o que mi mente estaba a otras cosas?


Pero por fin, mi casualidad redonda, que pasa por el libro que estoy leyendo en estos momentos: "Howards End" de E.M. Forster, un escritor que ya he dicho otras veces me encanta. Porque retrata perfectamente una manera de vivir con un punto ácido, crítico y que hace pensar. Con Forster te pones a subrayar sin darte cuenta ("Tenía la crueldad de la juventud", es la última), y seguro que hay pocos escritores que hayan hecho tanto por la lucha de clases como él: de una manera tan amable describe la injusticia que es imposible ponerse a la defensiva. Entonces, da el toque final, y acabas pidiendo la Revolución. Pero divago. Una de las amables Aunties de su novela habla de dejar Londinium cuando haya solventado unos asuntos, porque lo que de verdad necesita (tras su agotadora vida) es una vacación en su balneario habitual en... Swanage! Y dónde esta el Bed & Breakfast desde cuya cama estoy leyendo precisamente esto? Bingo! Y esto de abajo es Swanage, y sí, soy muy brasas, mis acompañantes lo saben. 







11 abril 2012

La campiña inglesa: así la vio Ridley Scott

Esta foto que hice el domingo es una de las más emblemáticas de toda la campinia inglesa. Se trata de Gold Hill en un pueblecito medieval de Dorset llamado Shaftesbury.


Tan bonita es que la eligió Ridley Scott en 1973 (seis anios antes de Alien y esas cosas) para rodar el anuncio de Hovis, panaderos desde el pleistoceno. No es de estraniar que este trocito de la vida rural haya sido votado como el anuncio más querido por los ingleses. Pero es que es imposible una mala imagen de una cuesta tan fotogénica...


10 abril 2012

Vértigo bajo un cielo ominoso




Scottie: Madeleine, tell me where? Where do you go? What takes you away? When you jumped into the bay, you didn't know where you were. You guessed but you didn't know.
Madeleine: I didn't jump. I didn't jump I tell you. You told me I jumped.
Scottie: Why did you jump? Why did you jump?
Madeleine: Oh I can't tell you.
Scottie: Why did you jump? What was there inside that told you to jump?
Madeleine: No please. Please.
Scottie: What? What?
Madeleine: Please don't ask me. Please don't ask me. Get me away from here.
Scottie: Shall I take you home?
Madeleine: Somewhere in the light. Promise me something? Promise you won't ask me again? Please promise me that.

"Vertigo" (Alfred Hitchcock, 1958)


06 abril 2012

Regalo de Easter: las Gallinas Cantantes

El otro día mi cobloguera Diva propuso proponer, valga la redundancia, esas escenas musicales de pelis que tenemos asociadas ya para siempre en nuestro disco duro con cosas chulas. Me puse a comentar y, como ya viene siendo el caso, me salió un divague. Aquí está.

De Tarantino ponía Diva el "Son of a preacher man" de Pulp Fiction. Y el caso es que son tantas las canciones de Pulp Fiction que me gustan (empezando por la mítica versión de "Misirlou"de Dick Dale de los Black-Eyed Peas al comienzo de la peli), que es dificil elegir. Porque Tarantino es un director cuyas pelis serían otras sin esas canciones. Creo que mi escena favorita, de todas formas sigue siendo en la que Thurman y Travolta bailan juntos aquí. De "Reservoir dogs", cómo olvidar la escena de la tortura del psicopático Michael Madsen con esta canción “Stuck in the middle with you” … terrorífica. Y en ”Kill Bill” me quedo con “Malaguenia salerosa”al final tras la victoria…

 Otro director cuyo uso de la música me encanta es el británico Danny Boyle. Si alguien me puede dar un comienzo de peli con más fuerza q este “Lust for life” de Iggy Pop al principio de Trainspotting, gana un premio. También en una cinta con tema tan tétrico como “127 horas” consigue subirnos la moral con esta canción tan caniera de Plastic Bertrand ("Ca Plane Por Moi"). Lo mismo con el final totalmente uplifting de Slumdog millionare, a la que llamaban “the feel good film of the year”…por decir algo, ya que  tocaba temas durísimos. Uno saldría devastado, si no es por este final…

Otra banda sonora, country esta, que siempre me ha llevado a esos desiertos es la de “Thelma & Louise”, el “Part of you, part of me”… bueno, qué puedo decir. Qué peli, qué final, qué volver a los 17 cada vez que veo esto…

Pero ya no tenemos 17, como cuando salimos incendiadas de la peli de Ridley Scott. Ahora, con unos pocos anios más, vamos al cine con hijos a ver cosas que igual antes no hubiéramos visto. Y eso que siempre me han gustado Los Teleniecos. Hace unas dos semanas fuimos con Mini a ver la última peli de estos bichos que alegraron nuestras tardes de la infancia. Ahí estaba Gustavo, mi favorito, haciendo un ejercicio de nostalgia, Animal tan animal como siempre, y la cerdita Peggy, dirigiendo Vogue. Disfruté la peli millones y como dice una de sus canciones ("Life's a happy song"), I can't wipe this smile from my face (no me puedo quitar esta sonrisa de la cara). Es exactamente este feeling con el que sales de la sala.

Pero hablando de La Escena musical de esta peli, sin duda tiene que ser la de abajo. Aquí no fueron sonrisas, directamente me tiraba al suelo de la risa con las gallinas cantantes interpretando el "Forget you". Mini me miraba alucinada porque, todos empezamos a conocer sus veleidades, y estaba más interesada en los ratos que salía la prota femenina (Amy Adams), con sus faldas cincuenteras que cuando salían los teleniecos!!! Se supone que ella es la ninia y yo la adulta, no? Por qué están los papeles cambiados?

Con ustedes, divagantes, mi huevo de pascua regalo: las gallinas cantantes de los teleniecos!!!!!!! Happy Easter.


05 abril 2012

Todo fluye

Los pollitos se ha ido de vacaciones con la abuela y mi hermana, así que Consuerte y yo llevamos unos días sin prisas, sin cenas, sin deberes, sin estrés... Debo de ser desnaturalizada total porque aún cuando hablo con ellos un par de veces al día, no los estoy echando de menos. Ellos están de coña y yo también. De vez en cuando va bien un break de este tipo. Unas vacaciones de mi propia vida. Están siendo unos días de calma total. Días de hacer lo que quieras, como quieras, cuando quieras... a pesar del trabajo.

Además ha llovido. No hay nada mejor que la lluvia. Bueno sí, la lluvia en la montaña. La lluvia es genial. Por fin han caído unos litros que han salvado más de una cosecha y han refrescado la tierra que se los ha bebido con avidez. Hasta los terneros preferían esta mañana estar bajo la lluvia. Conducir por los caminos, pisar los charcos y ver la carretera mojada, ha sido espectacular. Cigüeñas, patos, ranas... 

Mi ipod me ha regalado este tema y mientras conducía y cantaba, he pensado: Todo fluye...





04 abril 2012

Escenas de película inolvidables

Con independencia de si una peli es buena o mala, hay escenas que te marcan de tal forma que hay un antes y un después de haber visto la escena y claro está, la película. En mi caso, muchas de las escena que me han cautivado llevan consigo una canción determinada, de tal modo que canción y escena quedan de tal forma ligadas que se vuelven inconcebibles una sin la otra. Oyes en la radio la canción e inevitablemente te acuerdas de la película o ves el título de la película y lo primero que te viene a la cabeza es la canción. Puede ser por el tema en sí, por el baile, por el actor, por como la canta, por como se besan o por lo que sea. Cada uno tiene sus motivos, sus resortes.
Podría poner muchos ejemplos pero me ceñiré a tres con el fin de que vosotros, divagantes, hagáis un esfuerzo, salgáis del letargo vacacional u os escaqueéis un pelín del curro y me digáis cuales son vuestros momentos peliculeros inolvidables. Allá van, insisto, sólo algunos de los míos:

1. Unico testigo - Sam Cooke - What a wonderful world




2. Dirty Dancing - The Contours - Do you love me

http://www.youtube.com/watch?v=x43vK0k6A2I

Dirty Dancing- Solomon Burke - Cry to me

http://www.youtube.com/watch?v=M30bE7fAE7E


3. Pulp fiction - Dusty Springfield- Son of a preacher man




02 abril 2012

Siempre quise ser la mala

Cuando era pequeña, seguro que como castigo por ser de las más altas de la clase, siempre me daban papeles de mala en la función anual dedicada al fundador de la orden. En 4 EGB fuí, por ejemplo, el Capitán Garfio. En Navidades, nunca el querubín o la codiciada Virgen: si hubiera habido un malo en el belén, habría sido mío. En fín, que las Madres carguen con la responsabilidad de los efectos que esos traumas tempranos de infancia han dejado en mí.

Sin embargo, tuve un par de factores de resiliencia importantes. Uno, que en mi época en realidad las que querían ser la  princesa o Wendy estaban muy mal vistas (todo este princesismo actual era para las ñoñas). Lo más era George de "Los Cinco", y Lo Peor era Anne, la cursi. Dos, mi profe de inglés que, al decirle que iba a ser Garfio me felicitó, sin dudarlo, afirmando que los malos eran los mejores y que ella siempre quiso hacer de bruja. Las profes de inglés siempre me gustaron, decididamente las más modernas-por eso durante una etapa de mi vida fuí una de ellas.

Desde entonces empecé a mirar de otra manera a las brujas, y a todas las malas que ha dado la literatura y el arte. Y es que  mi profe tenía razón: dónde vas a comparar a la madrastra con la ñoña de Blancanieves, o, por supuesto Maléfica con el rollo patatero de Aurora, la pasividad hecha mujer, que se duerme a esperar cien años que la despierten? (análisis psicoanalítico para echarse unas risas aquí).

La semana pasada fuimos a ver, como regalo (un mes anticipado) de cuarto cumpleaños de Mini, el musical de "El Mago de Oz", del que voy a intentar hablar un poco sin centrarme en lo mejor, con diferencia: La Malvada Bruja del Oeste (The Wicked Witch of the West).

El montaje del musical es absolutamente espectacular. En cualquiera de esas visitas de finde que la gente hace a Londinium, yo diría que es una obligación. Todo el mundo conoce la historia, maravillosa, la música es impresionante: evidentemente, gran parte de la música es de la película, pero luego Andrew Lloyd Webber, un famoso músico de aquí ha completado con canciones preciosas (la penúltima "Already home" la colgué el lunes, porque estaba en éxtasis-si  no se te pone la piel de gallina con esta canción,  mal). Lo mismo ocurre cuando, tras haber estado atenta de la orquesta en el foso los minutos previos a que empiece, comienzan con los primeros acordes: ese es un momento muy chulo.

Nunca habia visto un musical con esos efectos especiales: el tornado en el que se llevan la casa de Dorothy es realmente espectacular: te envuelve. Hay nieve, hay fuego, hay personajes que caen del cielo (más de esto abajo). Los decorados son tantos y tan ricos y cambiantes, los actores bailan en grupo con miles de ropas variadas- sufres imaginándolos entre bastidores cambiándose. Totó, el perrito, parece entrenado por el mismo Paulov.

Con todo esto me bastaría para pasar una gran tarde, pero el show se lo roba a todos ella: The Wicked Witch of The West. La actriz que la interpreta es Hannah Waddingham, una rubia impresionante que en la entrevista colgada en youtube mientas la maquillan toda de verde dice que, cuando su madre le pregunta porqué siempre hace de mala, ella contesta: "porque son personajes mucho más interesantes". Aquí hay un trozo impagable en el que se transforma en la bruja, enmedio del show (recordemos que sale al principio como Miss Gulch, la vecina odiosa en Kansas que se quiere cargar a Totó). Las escenas en las que sale la Malvada Bruja son con diferencia las que contienen más humor, más emoción y más factor wow. Aún me río cuando escucho en mi cabeza el tono irónico de mala malísima llamando a Dorothy "my pretty". Cuando ella aparece, hay fuego, hay contrastes luminosos y hay desapariciones en escoba por la parte superior del escenario. Lo que no esperábamos es que fuera a caer, desde el techo del altísimo teatro, justamente delante de nosotros...

Estábamos sentado en la tercera fila del primer anfiteatro, y de repente, zas! Tenemos a la bruja  literalmente delante... tiene un cable en la cintura y ha bajado del agujero del techo! wow... nos quedamos alucinados, Mini ni parpadea. No he podido encontrar esta escena en internet, pero hay una en la que uno de sus monos-pájaros también cae, y me gusta colgarla porque, para cualquier amante de Londinium será chulo ver los tejados de las casas laterales del West End, y correr frenéticamente por los pasillos detrás de estos actores que son, además medio acróbatas.



Han pasado un montón de años desde Garfio y las malas en el cole, pero hay cosas que no cambian: yo, de mayor, quiero ser The Wicked Witch of the West.


PS: Y siguiendo con las brujas, muchas gracias a la divaganta CAPORALA que nos ha enviado la famosa camiseta de Maléfica. Es lo más...