El otro día pasó una cosa extrañísima: estaba trabajando desde casa, con las puertas del balconete abiertas -aún feliz, sin imaginar que venía una "ola de calor"- cuando en un punto se llenó la habitación de música. ¿Era un coche que pasaba? ¿Los vecinos de abajo en el jardín? ¿O alguien en un piso al lado con las ventanas abiertas? Tras una pequeña investigación, determiné: lo último. No recuerdo las primeras canciones, pero básicamente pop no-ofensivo muy animado que me animó a mí también - quien sabe si el que fuera viernes también contribuyó. Mientras tecleaba, conjuré imágenes de alguien en plan "brigada de limpieza", porque poner este tipo de música a todo trapo con las ventanas abiertas es lo que sea hace en esos tragos. De repente, cambia la canción y no es hasta pasado un rato cuando me doy cuenta que dice:
Si para enamorarme ahora
Volverá a mí la maldita primavera
Que sueño si
Para enamorarme basta una hora
Pasa ligera, la maldita primavera
Pasa ligera, me hace daño solo a mí
Espera: ¿Qué? Londinium, 2026. ¿Maldita Primavera? Me lleva directamente al epicentro del verano de mis 11 años, en Vetustilla de la Torre, cuando se puso de moda una chica mexicana llamada Yuri, de la que nunca más se oyó nada tras 1982. Solo tuvo solo dos canciones: "Este amor ya no se toca" -pop movidito- y "Maldita primavera", que era una balada. Nos las aprendimos de memoria -quién sabe la de veces que sonaron en el radiocasette de una chica de Barcelona que era un poco como la de la peli "Las niñas" [Pilar Palomero, 2021], venía siempre con las "últimas novedades musicales".
Creo que cuando volví al colegio en septiembre no se habló de ella, otro ejemplo más de "lo que pasa en Vetustilla se queda en Vetustilla", por ejemplo, colecciones de cromos-pegatina de futbolistas que cuando completabas el álbum [siempre faltaba uno], te daban un balón. Había cosas que solo pasaban allí: un crío falsificó un cromo haciendo un corta-y-pega de pelo y camiseta de uno sobre el careto de otro jugador [qué haría ese chaval hoy con Photoshop], y le dieron el balón, pero cuando salió la persona que verdaderamente había completado el álbum, ya no había balón y se lió parda.
Yo sorteaba como podía esos dos ecosistemas: en Vetustilla las de mi panda decían tacos, hacían bromas sexuales y les importaban los cotilleos de la gente mayor del pueblo, a los que yo nunca logré diferenciar. En verano, dejaba de ir a misa y me asalvajaba un poco pero al llegar septiembre, me ponía el uniforme, me confesaba con el Padre Bonifacio -al final, como dirían los críos hoy, "me rentaba" la vida cañón esa veraniega- y volvía a ser la colegiala modélica que siempre fui -ojalá pudiera hoy decir que era una rebelde, pero las monjas me amaban.
Pero divago, volvamos a Londinium, 2026 y Yuri. Cuando le conté a Mini exactamente esta historia no la vi muy ilusionada, pero eso no fue óbice para que no le pusiera el video delante de las narices- claro que, ay, "meh, no me gusta": literal. Pero da igual, en esas descubrí una bomba: esta canción es una versión de una italiana de una tal Loretta Goggi. Como me la sé de memoria, me ha encantado ver el video y hacerme creer que entiendo italiano. Ni que decir tiene, que es mucho mejor y el título es imbatible: "Maledetta primavera".
Se per innamorarmi ancora
Tornerai, maledetta primavera
Che imbroglio se
Per innamorarmi basta un'ora
Che fretta c'era, maledetta primavera
Che fretta c'era se fa male solo a me?
Ffwd un par de días: había dejado el divague en barbecho porque esta historia no se cerraba - no crean: a veces la editorial de D&D tiene reuniones a cara de perro. Así que volví al video de Yuri y leyendo los comentarios me encuentro con un tal @edwindelgadocaceres, que escribe: "Cuenta la leyenda que entre más duro suene esa canción, más limpia queda la casa" [sic]. Y 276 subcomentarios de gente estando de acuerdísimo. Se confirma: "Maldita primavera" es una canción para limpiar. Soy una visionaria.
Pero aún pasan dos días más, y yo sin publicar. Días de calores africanos que ahorraré porque en la península habrán dado por activa, pasiva y neutra el temita de que estos pasados días han sido los más calurosos registrados en estos días de mayo de la historia. Un amigo me lo manda: primera página de La Vanguardia en papel!! [sí, tengo amigos que leen LV, nadie es perfecto] Nota: también es portada que se va Alexia...😢. Pero divago: decía que sí, el calor aquí es insoportable por la humedad, y porque no estamos equipados. Trabajo en un edificio acristalado que dicen "inteligente": su inteligencia consiste en cerrar las ventanas si caen unas gotas, pero la del diseñador brilló por su ausencia al no pensar que, sin aire acondicionado, eso iba a ser un invernadero.
Así que volvía hoy a casa acalorada perdida cuando veo una mujer desconocida en una silla de camping en el jardín del frente de la casa de al lado. La saludo y hago una broma, ella me sigue y en un punto le digo, "no serás tú la que estaba poniendo música el otro día?". Ella se empieza a reír y sale su marido, que nos ha oído: es un pintor de brocha gorda que también se está riendo: "Es mi primo. Vivió en España y le encanta la música en español". No doy crédito: estaba escuchando "Maldita primavera"? Confirmado.
Entro a casa y la mesa editorial me da el OK: Di, adelante con esta frivolidad irrelevante, y no hace falta que incluyas ninguna reflexión sobre el cambio climático, lo que está pasando con las líneas editoriales de ciertos medios que se decían progres, o la entrevista a Ernest Urtasun que le hizo Polanski, el de los Greens británicos. "Maldita Primavera" es una canción que el pueblo usa para limpiar... y también para pintar: QED, y esto había que contarlo.


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