28 de septiembre de 2015

"Matar a un ruiseñor" : Novela de Harper Lee y peli de Robert Mulligan

Imaginemos una calle de un pueblo de Alabama en los años 30: esas casas forradas con listones de madera, el columpio en el porche, un neumático colgado del árbol a la derecha, con peldaños en el tronco que suben a la casita de la copa. Calles sin asfaltar por la que pasa muy ocasionalmente uno de esos coches de pelis de gángsters. Señoras regando sus plantas, criadas negras en las cocinas, granjeros con petos y sombreros de paja.

Imaginemos dos ventanas iluminadas en piso de arriba de dos de esas casas: en una hay una niña y en otra un niño, ambos leyendo. La niña se llama Nelle y el niño Truman. Algunas veces se embarcan en aventuras épicas, porque tienen allí, en su misma calle, uno de los mayores terrores infantiles del imaginario colectivo: la casa medio en ruinas donde vive quizás un monstruo. O es tal vez un gigante amable, porque les deja pequeños regalos en el nudo de un árbol?
Truman Capote y Harper Lee

Imaginemos las probabilidades: dos grandes de la literatura del siglo XX son vecinos en su infancia en Sweet Home Alabama, y siguen siendo amigos toda su vida:  Harper Lee (nombre de pluma de Nelle)  y Truman Capote.

Truman confirmaría que hay mucho de autobiográfico en "Matar a un ruiseñor", porque el personaje de Boo Radley, el mítico monstruo que vive encerrado y que deja pequeñas baratijas para los niños, existió.  Se puede decir que Boo es uno de los protagonistas de la novela, e intuimos que no es tan terrible como la imaginación popular lo pinta. En la película de Robert Mulligan, de Boo solo vemos la sombra, hasta que en el final aparece en una escena que da verdadero susto por otras razones que las del malvado convencional. Hoy en día con nuestros sistemas para explicarlo todo probablemente diríamos que Boo es autista, con ansiedad social y con una familia tóxica. Pero en aquella época en blanco y negro... las cosas eran blancas o negras.

Voy a ir mezclando la peli con la novela, y cómo no empezar por uno de los mayores aciertos de casting de la historia del cine: Atticus Finch no podría ser otro que Gregory Peck. Ya he contado por ahí que, de los actores clásicos, (esos que siempre me parecen "señores mayores", aunque ahora les supere yo en edad), es Gregory Peck el que me llevaría a tomar el té. En la escena en que tiene que quitarse las gafas de responsable abogado para disparar al perro loco, hasta Mini dijo "está más guapo sin gafas". O sea, si incluso una niña de 7 años puede verlo, si usted no puede, como diría Groutxo: "traiga-mé a una niña de 7 años!" Pero divago: Atticus Finch es la ética por antonomasia, el hombre que sigue sus principios aunque se le vaya a comer la sociedad. Y que les dice a sus hijos cosas como "solo cuando te pones en la piel de otro puedes entenderle", "no puedo vivir en mi casa de una manera y en la calle de otra", "Quiero que sepáis que el verdadero coraje no es el del hombre con una pistola en al mano", "Borra los adjetivos y tendras los hechos",  o "Disparad a todas las urracas que queráis, pero es un pecado matar a un ruiseñor". 

Atticus es el abogado al que le endosan defender a un hombre negro de la violación de una mujer blanca. Esta mujer es la hija mayor de los Ewells, los parias del pueblo. El padre del clan bebe demasiado, los hijos no van al colegio... son, en definitiva la "underclass" del pueblo: gente con la que nadie quiere mezclarse. Atención a la descripción:

"Todas las ciudades del tamanio de Maycomb tenían familias como los Ewells. No había fluctuaciones económicas que cambiaran su estatus: gente como los Ewells vivían como huéspedes del estado tanto en épocas de recesión como en épocas de bonanza. Ninguna autoridad escolar podía logar que mandaran a sus numerosos hijos al colegio; ninguna autoridad sanitaria podía liberarlos de defectos congénitos, variedad de lombrices y tenias, y enfermedades típicas de lugares inmundos".

El theme del libro y la peli, el tema subyacente, es la injusticia racista, que expose Atticus en el juicio, demostrando la falta de evidencia para acusar a un buen hombre negro, y cómo reacciona la opresiva comunidad en la que viven. Este proceso es observado por los ojos de los niños: la narradora, Scout, es la hija de seis años, y luego están su hermano mayor Jem, de 10 años, y Dill, el amigo que viene de vacaciones a Maycomb en verano. Se cree que Dill está inspirado en el niño Capote, y desde luego en la película, el actor Dill es un crío tirando a geek que va muy bien con la imagen que tenemos de Truman adulto. 

Por supuesto, los niños son huérfanos de madre. Ya he divagado alguna vez sobre la orfandad en la literatura (que todos sabemos tiene unas ventajas narrativas), pero la de madre, en concreto, es abrumadora, cuando solía ser al revés: morían más los padres. Pero hey, no vas a dejar que los datos te estropeen una buena historia. Como siempre, divago. Decía, Scout es encantadora, una de esas niñas tomboys que queríamos todas ser en mi época: rechazando los vestidos por petos vaqueros, subiendo a la casita del árbol cuando se cabrea y, sobre todo, siguiendo a su hermano en todas las aventuras porque Lo Peor es que te llamen niñata. Y es en la originalidad de utilizar la mirada infantil para descirbir un ambiente, y unos hechos tan dramáticos una de las razones por las que esta novela es un clásico, y se estudia en todos los colegios del mundo anglosajón para enfatizar que, oye, el racismo es Malo. 

Así que, estando de acuerdo y dando por superada esta gran verdad, quiero incidir en una parte de la novela que, seguro que hay tesis doctorales ahí afuera, pero que en todo caso yo no conozco. Y quiero volver al párrafo en el que se describe a la familia inmunda que vive fuera de la sociedad: sucios, sin ley, violentos, auto-excluídos. Y a esta conversación deliciosa entre Jem y Scout:

-J: Sabes, Scout? (...) Lo he pensado y hay cuatro tipos de gente en el mundo. Esta la gente normal como nosotros y nuestros vecinos; están los que viven en el campo como los Cunnigham; están los que viven en el vertedero, como los Ewells; y están los negros (...). La cosa es, a nuestro tipo de gente no les gusta los Cunnighams, y a los Cunninhams no les gustan los Ewell, y los Ewell odian y desprecian a los negros (...) Atticus dijo una vez que la razón por la que nuestra tía Alexandra estaba tan obsesionada con "la familia" es porque lo principal que tenemos es un pasado (background) (...)

-S: "pero todo esto de la Tradición Familiar es una tontería porque todas las familias son tan antiguas como las demás. Esto incluye a los ingleses y a los negros.

-J: El pasado no significa buena familia (Background does not mean Old Family), creo que significa cuánto tiempo lleva tu familia leyendo y escrbiendo" (...)

-S: No creo que pasado sea eso, Jem

-J: Entonces, cómo explicas que los Cunnighams sean diferentes a nosotros? No pueden casi ni firmar su nombre, lo he visto. Nuestra familia ha estado leyendo y escribiendo más tiempo que ellos.

-S: No, todo el mundo tiene que aprender, nadie nace enseñado. Walter (Cunningham) es listo, pero a veces va retrasado porque tiene que ayudar a su padre en el campo. No pasa nada malo con él. No, Jem, creo que solo hay un tipo de gente. La gente. 

Como se ve, hay una separación clara entre las clases sociales, que hasta un niño de 10 años puede describir: los límites del espectro estan claros: la gente bien y los negros. Enmedio está más difuso, pero me encanta ese parámetro que usa Lee para separar a la familia de Scout y Jem de la del niño Walter, hijo de granjeros medio analfabetos: unos saben leer y escribir, y es entonces, cuando se empieza a forjar el orgullo de pertenecer a una familia. Pienso que eso es asi tambien en nuestro mundo, no solo en la Alabama de los años 30:  todos esos abuelos y bisabuelos anónimos, que labraron el campo, cocinaron sus guisos, y se fueron, y desaparecieron tras un par de generaciones. 

Luego están los Ewells, la inmunda clase baja, permanentemente subsidiada, sanguijuelas de las buena gente trabajadora y de la buena gente que sabe leer. Y además, odiadores de negros, los únicos que tienen por debajo. Tanto en el libro como en la película no hay una sola fisura al hablar de los Ewells. Atticus hace una mención a su pobreza en el juicio, pero ahí queda todo. Sin embargo, en algo me siento incómoda, mientras leo lo abominables que son, o veo la cara de malos que tienen en la peli... pensando en esos niños descalzos llenos de mugre y sin vacunar a quien nadie hace ir al colegio, y pensando en los hijos de esos niños, nacidos tambien en el vertedero, perpetuando otro tipo de "tradición familiar" a la que hacemos solo a ellos responsables. 

Esta reflexion no la hace Harper Lee: es más fácil quitarle la máscara al presunto monstruo que vivía al lado, y que sea un gigante amable. Nosotros somos los buenos, que sabemos leer y escribir, y además damos una vuelta de teurca porque encima no somos racistas. Démonos palmaditas.


16 comentarios:

  1. No estoy seguro, querida Di, de no ser racista. Quiero decir, racista del tipo moderno, de los que despreciamos a grupos de personas no por su raza, sino por su carencia absoluta de interés por “lo que sucede” y de parámetros para entenderlo (consumir barato tanto como puedan es su único objetivo). Y he escrito “desprecio”. Así que no puedo salir limpio de este juego: reconozco que me revuelco en el fango tanto como puedo.

    Me interesa mucho más, buscador de rarezas que soy, la amistad profunda, larga en el tiempo, entre dos personas tan aparentemente dispares como Nelle y Truman. La peli “Capote”, protagonizada por Philip Seymour Hoffman, la revela. Y la foto en la que se la ve a ella, tan señora sureña, con Truman, un “degenerado” al que los Ewell no habrían dudado en apedrear si hubieran podido, lo atestigua.

    Son flores en el pantano pestilente en el que vivimos.

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  2. Se me ocurren muchas cosas que hacer con Gregory Peck además de tomar el te. (Será que me he vuelto una señora mayor...rijosa) Pero mi personaje favorito de la peli sigue siendo Scout. Lo que dices sobre los Ewells es algo con lo que tengo un caballo de batalla con los niños. Tienen una auténtica fijación con los que ellos llaman "poligoneros". Lo ciero es que a mí tampoco me gustan, pero no puedo permitirles que los desprecien. No sé si esto es hipocresía o un intento de que sean mejores personas que yo...(o una mezcla de ambas cosas) o...probablemente sea nuestra lamentable condición humana.
    A mí también me llama la atención la amistad entre Nelle y Truman. Sobre todo porque mi opinión sobre Truman no difiere demasiado de la que Lux tiene sobre Javier Marías. Supogo que tanto en una cosa como en otra todo depende de con qué ojos se miren las cosas. Si no....¡Mirad la maravilla de haberle podido sacar hasta guapo!

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    2. https://fansinaflashbulb.files.wordpress.com/2010/07/cartier_bresson_295_1994.jpg

      (Aquí la foto de Cartier Bresson que se me olvidó pegar)

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    3. ¡Qué foto más buena, C. S.!

      Leo que la virtud de esa foto picada es que Truman, de 23 años entonces, no acabara de estar cómodo en aquel banco de forja (como tampoco lo estaría en ningún otro sitio del mundo antes ni después). Acorralado.

      De la foto, también me llama la atención, la esculturita que en el extremo derecho (punto de vista del espectador) asoma de la penumbra. Parece un budita alopécico y con verruguitas, o un pequeño tótem moderno, no catalogado, o un ángel (como dice NáN) raro guardando de otro raro ángel.

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  4. Life on mars...aún no lo sabemos. Pero agua...agua...¡sí!. y ¿por qué?, porque estoy cantando yo. Señores esto no es casualidad. He repartido agua hasta Marte.
    Bueno ya puedo pincharme ambos ojos después de contorsionarme para darme de collejas. Es peor que malo, pero tenía que decirlo. Y más en serio, qué emoción, verdad?

    Leí este libro, el de matar a un ruiseñor, bastante pronto. Mi tía lo tenía guardado en las estanterías al lado de la colecciones de Angélica, que también me leí por la misma época y a escondidas. Tendría unos 9 0 10 años. Atticus me parecía como que daba algo de miedo por su seriedad de adulto ante los ojos de Scout. Luego, mucho tiempo después, lo releí y comprendí la ternura de la relación. Me acuerdo mucho más de la relación ente los niños y el abogado idealista que de la historia principal del asesinato y la acusación sin fundamento. Me encantó, ambas veces. tengo que reconciliarme con leer de nuevo, es que no salgo de los ensayos...me voy a ver si encuentro la colección de los angélica, que me lo pasé...oh, la, lá.

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  5. Hola darlings...

    NáN, a mí me da mas coraje la gente que ha tenido acceso a educación y demas, y no tiene interés "por lo q sucede", o solo por sus porpios intereses. Pedir a gente q apeanas sabe leer y escribir esa conciencia me parece demasiado... pero eres libre de exigir a todos por igual.

    CESUCHI, al foto me gusta.. pero no me parece ni de lejos guapo.. más bien un poco "disturbed".. le ha fotografiado el alma... sobre "los poligoneros", ya hablé del libro "Chavs" de este chico q me encanta Owen Jones... hable lateralm pq no lo he terminado.. soy basnate inconstante con los ensayos, los empiezo y dejo, y retomo. Pero básicam esa es la prmiesa: los chavs son los poligoneros britancios, con sus gorras de burberrys y bandera de la cruz de san jorge...generación tras generación... me has dado ganas de temrinarlo para poder escribiros el divague...:)

    LUX, no era esta la entrada en inglés.... era (es?) un divague sobre un ensayo (este sí q lo terminé!!! viva!!!) sobre la empatía y la maldad ("zero degrees of empathy"). Lo tengo atragantado... pq estoy con mucho lío en estos momentos principlamnte... pero lo quiero hacer pq quieor hacer el divague sobre el libro de Kevin q termine el otro día (ya había hecho un diavgue de la peli y estoy dispuesta a tragarme todo lo q dije de la peli, pq el libro es otra cosa)...

    IRE, "colecciones de Angélica": ilumname. Seguro q es algo q merece la pena, pero me suena a novela romántica... hoy he oído q la "noevla romantrica y erótica" esta hacienod estragos en las editoriales .. que pereza. Lo q más me fastidia (y asi cierro en full circle lo q le decía a NáN al principio) q las veo en el metro, todas cn su traje, a desempeniar un trabajo en la oficina (no limpiando leyendo esas modernas novelitas rosas

    Muxus!

    di



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    1. Zero Degrees of Empathy

      Ufano, ignorante, me pregunto: si se demostrase (caso de que ya no se haya hecho) que la falta de empatía no responde a una etérea maldad sino a algo, con más o menos testosterona, neurológico o cerebral, ¿qué hacer entonces?

      Porque si eso estuviese demostrado de forma categórica, si se hubiesen establecido ya los indicadores que lo demostrasen, ¿a qué santo impedir la eugenesia que nos librara definitivamente de los que careciendo de empatía se manifiestan con crueldad? Procedamos, pues.

      Pero si no fuese tan categórico, si la falta de empatía bárbara no fuese algo puramente biológico sino también dependiese de otros condicionantes complejos, como el psicológico, o bastante insondables (¿etéreos?), como el cultural, ¿cómo cuantificar científicamente todo eso sin riesgo de incurrir, aunque bienintencionadamente, en una cruel falta de empatía para con los brutos carentes de empatía?

      ¿No sería más interesante concentrar los esfuerzos en intentar demostrar empíricamente si un monstruo puede, o no, ser reeducado?

      Efectivamente, la ignorancia, la mía especialmente, es osada. Sorry, Di.

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  6. Mi Doña, ya dije que no me iba a ser fácil salir libre de este fango. Pero no olvides que estos muchachos y muchachas (que por lo que veo en la TV, cuando la veo, solo aspiran a ser famosos para vivir como los ricos... porque les parece de puta madre que existan los ricos glamourosos y lo único que desean, en su ignorancia, es serlo) han tenido posibilidades de educación que no se habían tenido, en este país, en otros tiempos.

    Mi desprecio, pues lo mantengo.

    Para esos a los que tú te refieres, los de la educación "superior", reservo mi rencor.

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    1. ¿Y qué infierno deservas a los ignorantes por fanáticos?. Yo fui vecina de un terrorista islamista, parece el diálogo de la peli de "mujeres al borde de un ataque de nervios", pero es la pura verdad.

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  7. Espero tu divague sobre los chavs para ver si me das algo de luz, porque, sinceramente, me pasa un poco como a NáN. Ejemplo: hay un carpintero que trabaja conmigo que no tiene el graduado en ESO. Es un problema para un futuro contrato. Me pidieron que le diera clases particulares a la hora del bocadillo para que se pudiera presentar al examen por libre y le pagaron un viaje a Córdoba (El examen es muchiiiisimo mas fácil allí) Después de seis meses de esfuerzo...¡el tío se fué a Andalucía de mambo y no se presentó al examen! ¡¿no es para matarlo?! Eso sí: su coche es el doble de caro que el mío y sólo lleva zapatillas de marca. ¡En fin!...

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  8. Hey babies...

    LUX, gracias por tu interés en un divague aun no divagado (como CESITA con los chavs). Estoy en una época en la q pasan demasiadas cosas y no me da timepo a sentarme a escribirlas.. eso me agobia! :) Por ej,hoy he sido copiada en el idiota "reply to all" de las mamis del cole de Mini en uan conversación sobre clacenites. Todas contestaban al grupo y de verdad q sería para colgar la cadeneta... horrible.

    Divago hasta aquí... si, la falta de empatía, la maldad Lux, al final es lo q dices: la interaccion "nature-nurture", sobre la q hemos divagado muchas veces aquí. No es 100% bioógico ni 100% cultural. Lo q ha cambiado del pasado es q hasta hace no muco se creía q era 100% cultural... hoy se sabe q no... no me hagáis hablar de Kevin, q tengo aúnq asentarlo y enocntrar una buena tarde para escribrilo. Y sobre si peude ser "reeducado" o "curarse".... me temo q pasa por entender los factores q lo hacen vulnerable a presentar así...

    El rencor me parece miy bien NáN. Estamos obligados. Joer IRE, eras tú maría barranco?! me encantan tus pendientes de cafetera!

    CESITA, y claro q nos enervamos con esa gente. Con los trabajadores q votan al pepé. Que hace q una gente desarrole una sensibilidad y otra no? El Coeficiente Intelectual? Estamos en la nature-nurture otra vez... a mi si lo peinso me dan pena (desde mi atalaya) pero a verdad es q, sobre todo cuanod ganan las elecciones pienso "tontos de mierda!".

    love

    di

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    1. Puede parecer gracioso, imagínate las conversaciones sobre el terrorista islamista sunita.

      Pero cuando te enteras por la tele de la clase de videos que difundía el angelito, imagínate cómo te quedas. Y no está en prisión sólo por difundir videos.

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  9. Gracias Diddy y Lux. por vuestra incursión literaria en el certamen de micros que aún tiene su vigencia en el blog que administro... ha sido una delicia veros!

    Lux, tuve la oportunidad (hace unos años) de conocer a Carmen Balcells, le comenté algo sobre nuestro querido Agustín García Calvo a lo que Carmen le hubiera gustado "hecharle el guante"... DEP esas dos geniales figuras del mundo literario.

    PD ¿Atticus? ¿Qué nombre es ese? ..y con que naturalidad una niña de la edad de la niña que sale en la película lo pronuncia!!!


    Muxus Sugus

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