24 de septiembre de 2012

Crisis de los 40


A cada uno le afecta de una manera determinada. Puede tener todos los síntomas o ninguno, puede que le ocurra a los 38 o a los 49 pero es raro el que se escapa. Seguro que hay alguna más aparte de los que he recopilado en esta entrada.


La crisis de los cuarenta es:

Pensar que tienes un trabajo de mierda, en el que estás infravalorado y en el que nunca podrás progresar y que todavía te quedan 20 años, 20!!! para jubilarte.

Saber que como consecuencia de lo anterior estás totalmente fuera de mercado, con lo que buscar un curro alternativo se te antoja imposible.

Leer los anuncios de trabajo y ver que piden candidatos de máximo 35 años.

Ver que no puedes dejar el curro y "ya me saldrá algo". Primero por la mierda de la crisis y segundo porque haces números y con lo que te queda no pagas ni la hipoteca, ni el cole, ni nada....

Hacer la primitiva, el euromillón y las carreras de caballos.

Ver "Españoles por el mundo" y desear ser cualquiera de ellos, en cualquier parte.

Estudiar firmemente las posibilidades que tienes de acabar en Dubai, Costa Rica o Nueva Zelanda. Deprimirte.

Navegar en internet en los destinos anteriores y en páginas de relocation internacional.

Meterte en webs como Monster, Jobsearch, a ver en lo que encajas y ver que no hay nada para ti.

Flipar que haya trabajo para un cuidador de halcones, un profesor de surf o un analista de sueños y ver que tu carrera no sirve para nada.

Lamentarte de no saber inglés.

Poner la radio y no conocer ninguna de las canciones que tus hijos tararean.

Comprobar que, con suerte, vivirás otros tantos. Con lo rápido que han pasado estos primeros.

Darte cuenta de que en realidad debías haberte hecho budista ya que todo por lo que has luchado: casa, coche y demás pertenencias personales no son más que ataduras que hacen más difícil echar a volar.

Ver que tus padres se hacen mayores (los que tengan esa suerte) y que empiezan a fallar. Te da miedo que se acabe y más aún, cómo se acabe.

Darte cuenta que es real y que un día acabarás tu también. Rezar para que acabes tu antes que tus hijos.

Caer en la cuenta que la alternativa de cuidar a tus hijos y quedarte en casa, quizá no fuera la mejor.

Ver que dependes económicamente de tu compañer@.

Observar como han crecido tus hijos, como han cambiado y como te necesitan cada vez menos. Tener en casa adolescentes con ideas propias y móvil que pagas tu pero con el que no te llaman.

Pensar que quizá tendrías que haber pasado mucho más rato con ellos creando good memories. y no trabajando.

Tener reducidas las conversaciones con tu compañer@ a si has bajado la basura, has puesto la lavadora, que hay para cenar o si han acabado los deberes.

Darte cuenta que convives con una persona diferente con la que te casaste, con la que apenas tienes cosas en común, salvo los niños y con la que no compartes tiempo de ocio.

Intentar cambiar lo anterior, pero tu compañer@ no sabes de lo que estás hablando.

Darte cuenta de que ya no habláis el mismo idioma.

Barajar la posibilidad de una separación y anotarte un (otro) fracaso.

Tratar de que un error cometido no sea una carga de por vida. Aguantar por tus hijos.

Hablar con tus amigos y ver que muchos están como tú o quizá peor. No encontrar consuelo.

Tener una postura apática ante el sexo. Flipar de que sea así. Alucinar de que al otro no le importe.

Sospechar que te pone cuernos. Barajar la posibilidad de ponerlos tu y ver que es muy reducida.

No encontrar pareja porque nos hemos vuelto más exigentes y más raros. No saber cómo encontrarla.

Querer aparentar ser joven. Ponerte shorts a la altura del pliegue inguinal o empezar a practicar parapente.

Mirar al espejo y no conocerte. No querer mirar al espejo.

Poder sujetar un boli con la teta.

Notar como te cansas al subir unas escaleras.

Caerte al suelo y comprobar minuciosamente que no te has roto nada. Cuando si antes te caías te levantabas corriendo como si nada para que nadie te viera.

Insultar a todas las que salen por la tele y dicen que están estupendas sin hacer dieta, sin cuidarse y sin hacer ejercicio. Además ya se levantan con esos rizos tan perfectos y maquilladas.

Ponerte medias de compresión cuando llevas falda. Incluso en verano.

Cagarte en la puta luz del ascensor que te muestra perfectamente las canas, el brillo de tu calva y las arrugas que no sabes como pero están ahí.

Ver que todos los profesionales: médicos, fontaneros, abogados, presentadores de tv, son más jóvenes que tu.

Ir a la peluquería por obligación y no sólo por un cambio de look.

Flipar porque tus deportivas de hace 5 años siguen nuevas y tus hijos las cambian cada 4 meses.

Que te afecten los cambios de tiempo.

Ir acojonado a una revisión médica porque en algún lugar leíste que todo cuerpo a partir de los 40 tiende a autodestruirse.

Escuchar atentamente conversaciones en las que a uno le han extirpado el bazo por esto y al otro le ha salido una seta en el sobaco por esto otro. Acojonarte con lo que te pueda pasar a ti.

No saber configurar la TV, el ipad o el teléfono móvil.

Salir por la noche, encontrarte fuera de lugar y alucinar con lo que ves.

No poder salir en dos semanas por el mal cuerpo que te quedó a pesar que no mezclaste y todo lo que bebiste era de calidad.

Saber lo que es la ansiedad, el estrés, el insomnio, el colesterol, el bótox, el ácido úrico...

40 comentarios:

  1. Genial la recopilación. Yo no pasé la de los 40, pero la de los 50 está siendo terrible. Todos los síntomas que dices salvo:

    * Que mi empresa me puede mandar mañana mismo a Costa Rica y otros destinos exóticos como Iran o Sudafrica (normalmente mandan a quien no quiere ir, por lo que mis oportunidades son grandes)
    * Lo de sujetar un boli con la teta, pero hay otro equivalente (mejor no entrar en detalles).
    * Mi suegra la tenemos ya en casa, y estamos buscando desesperadamente una residencia que podamos pagar (no es fácil)
    * No sólo se queda uno calvo, sino que los pelos que te faltan de la cabeza crecen a una velocidad increíble en orejas y narices.





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  2. Hola Hermano E.

    Gracias por tus aportaciones. Alguna la vivo en cuerpo ajeno.

    En cuanto a destinos exóticos. Costa Rica sí, Irán no.

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  3. Es lo que tienen las recopilaciones, hay para todos. Yo la anticipo, la mía, va a ser terrible, es que soy muy sentida para mis cosas. La anticipo viéndola, porque mi aquelconelquemecaséporsinosemeentiende tiene 12 años más que yo, usease 47. Lo de los padres es terrible, y esto sí lo veo en mis suegro.
    Otra, no he tenido hijos, ¿todavía estoy a tiempo?, pero, cuando yo tenga 4y+x, el niño tendrá x.
    Diva, si a los 40 te quedan 20 para jubilarte, dime en qué trabajas para ver si aún me quieren.

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    1. Ire,

      Aunque hay cosas con las que me identifico o me he identificado e incluso me identificaré, hay otras que no aplican, como por ejemplo la edad de jubilación. Son sólo ejemplos. Si contamos los 67 de Zapatero, me quedan 26 todavía.... Eso sí, estoy buscando el mega chollo. Si me sale algo te aviso.

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    2. Darling, so el post tiene aportaciones externas, infiero. Pero es un post magnífico, me ha dejado pensando. Y riéndome con alguna. Mira si soy rápida que me acabo de enterar de lo que es sujetar el boli con la teta, voy a probar cuando llegue a casa.
      La inivitabilidad de algunas cosas, el tener que dejar otras que quieres tanto porque hay gente que depende de ti, la dependencia de los padres. la agonía. Hay muchas cosas muy duras y cuando te das cuenta, pasa esto.
      Yo conozco a varias de 40 que están dando muchas vueltas a una posible maternidad (saben que pueden, no poder es otra peli). La ecuación es complicada, más si tienen padres mayores.
      Reinas ambas dos, un beso. Me gusta mucho vuestro blog, discutid mucho.

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    3. Lo del boli es anecdótico, las hay que aguantan latas de cocacola. Lo he visto!

      No poder elegir o creer que no puedes, eso es lo peor.

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  4. Disculpas por no comentar este post, pero me voy a la tienda de marcos para comprar uno y enmarcarlo.

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  5. Brutal sinópsis de esta mítica crisis que aún no he pasado pero que cada vez se acerca más... y miedo me da, la verdad. Un post muy bueno. Un abrazo

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    1. Hola elsillondepapá,

      Bienvenido al blog de las divas. No contábamos con tu sillón entre nuestros muebles ¿no? Tampoco es para tenerle miedo, es simplemente para saber cuando tengas algún síntoma, que es normal y que hay que analizarlo con la cabeza fría. Gracias.

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    2. DIVA< luego dices q yo no tengo social skills y llamas a un nuevo "mueble".

      Un beso, sillón

      di (la otra)

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    3. Lo que daría yo por tener la cabeza bien amueblada a veces. Ya hemos empezado por amueblar el blog, ya tenemos sillón. Eso sí de papá.

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  6. ¡Viva! ¿Esto quiere decir que si no tienes los síntomas no tienes la enfermedad? ¿Me estaré haciendo joven?

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    1. Basaja, tu has leído lo del boli y la teta? No, si ya se que eres un tío...

      A tí te va a caer una que la vas a flipar. Será tardía, lenta, como siempre ha sido, pero viene fijo.

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  7. Es comprender y aceptar que hay cosas que querías hacer, ser, que no serán y comparar lo que uno quería con lo que uno tiene y desmerecerlo.

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    1. Puede que uno no sepa dar a lo que tiene el valor que le daría si no lo tuviera, en eso te doy la razón. Sin embargo es de las primeras veces en la vida que te das cuenta de que NO vas a poder hacer realidad muchos planes, sueños, ambiciones. Eso sí me parece duro. Lo del carpe díem se hace una necesidad.

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    2. Sí pero es esa misma carencia de tiempo la que hace plantear qué es lo que en verdad tiene valor para uno, sin vanidades, no lo puedes tener todo, ni todo el tiempo, ni con todas tus facultades así que tienes que escoger lo que de verdad valoras de entre lo que puedes, y ya tiene uno más idea de lo que puede.
      La vida es un cambio, no? Por qué no cambiar de sueños y llegar a algo real aunque mínimo?

      Me viene a la cabeza "Ikiru"
      http://www.dailymotion.com/video/xqibkc_ikiru-1952-part-1_fun



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    3. El problema Cou es que cuando elegiste no fuiste consciente del coste de oportunidad, no siempre, o quizá ni te lo planteaste. No me voy a conformar con soñar en ir a Benidorm en vez de a Machu Pichu o en volver a Mexico, que lo sepas... aunque me duela.

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  8. Leo y releo y no encuentro puntos de encuentro.
    Será tal vez porque desde muy joven pensé que cumplir años era ganar partidas a la vida (imagino que algún loquero encontraría el porqué pero no me interesa lo más mínimo) o que tal vez fue hace tanto tiempo lo de los cuarenta que ya no me acuerdo.
    Eso sí con las nuevas tecnologías me he aplicado para no tener que pedir ayuda, por las noches no me siento fuera de lugar porque elijo bien los barras donde me sujeto y la muerte (o similares) es una fiel compañera a la que es mejor acostumbrarse a que está ahí a pensar que nada malo existe en la vida y que vivimos en la casa de la pradera.

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  9. Jota,

    A mi no me importa cumplir años. Me da pena no poder llenar años como yo quiera.

    Quizá donde vives hay barras en las que te sientes como en casa. Donde vivo yo tan apenas y lo que es más muy poca gente sale y hay una fauna....

    La muerte. A mi me acojona. No me gusta y menos desde que tengo pollitos. Lo peor no es morirse, lo peor es el cómo. Que hay cada cuadro...

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  10. Bueno, DIVA, esto no es un divague, es una TESINA! Me han gustado tb los comentarios. No sé si estoy de acuerdo q muchos de eos puntos sean crisis de lso 40 o planteamiento vital.. lo d elas deportivas en una manera de ver la vida mía: no me subo en unas a no ser q sea estrictamente necesario. Y no lo suele ser.

    Por dar otra visión, yo quería hablar de (mi libro) la "crisis de los 30" (ya no me acuerdo si he divagado sobre ella), q dicen es algo q nos da más a las chicas, y la de los 40 a los chicos. La de los 30 dicen q está unida, en el fondo, al tema de la maternidad (sí o no?) y a mi me parece mucho más vital pq ahí es donde decides el tipo de vida que vas a llevar. Supongo q a las q tienen muy claro q quieren una vida sedentaria familiar no les entra esta crisis, pero a las q no saben (yo, por ej en ese mometo), es una etapa de gran turmoil. Si entonces tomas la decision equivocada, entonces viene la de los 40. Porque a los 40, ya es demasiado tarde para todo en ese plano-para las chicas, q se lo digan a Sanchez Dragó q acaba de tener un hijo con 75 años (no entraré, no entraré).

    Bueno, igual algún día escribo sobre MI crisis de los 30. Una pena q no tuviera blog en esa época... DIVA, tu tienes blog ahora: aprovecha! :)

    di

    PS: La peli q vi el sábado "Take this waltz" va precisam de una crisis de los 30 en una Michelle Williams confusa entre un marido aburrido y un nuevo vecino.. lugares comunes y metáforas facilonas pero la recomiendo

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    1. Di,

      Quizá muchos de los puntos son planteamiento vital y ese planteamiento te lo haces a los 40, lustro arriba, lustro abajo....

      ¿Crisis de los 30? esa la debí pasar como las paperas, sin enterarme. ¿Solo va asociada al tema de la maternidad? Yo a los treinta tenía muchas ilusiones y muchos planes.

      Venga, venga, quiero ver el post de la crisis de los 30, aunque quizá la deberíamos llamar la decisión de los 30, más que una crisis.

      No soporto a Leonard Cohen.

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  11. Tiempo tendrás a buscar nuevas barras.
    Yo cuando tenía pollitos hicimos un paréntesis en nuestra vida social, eran excepcionales las salidas con los amigos. Desde los 4 a los 14, más o menos fue dedicación exclusiva a ellos. Llegando a la edad propia del primer botellón fuimos soltando amarras hasta la independencia total (síndrome del deber cumplido)y es una muy buena sensación. Comienza una nueva vida para todos.
    En cuanto a la muerte por desgracia he tenido que asistir a muchas y de todas clases y no es que te acostumbres pero al saber de lo que va (sólo la ignorancia de algo te puede producir miedo) puedes acostumbrarte a ella. Y dados los avances de la ciencia y de las autoridades sanitarias ahora morir de de una enfermedad terminal es menos traumatizante que antes. La ayuda a morir es un avance para mi imprescindible para evitar sufrimientos.

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    1. No estoy de acuerdo, también el conocimiento de algo te produce miedo, precisamente porque sabes lo que te va a pasar y cómo te va a pasar.

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    2. Me parece que el verdadero dolor de la muerte es que te acabas, que te das cuenta que era en cierta parte una prisión y que no puedes evadirte de tu cuerpo, que se te lleva por delante.

      Afortunadamente, pueden quitarte el dolor físico, el otro nunca.

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  12. Todo es tan relativo: yo la tuve a los 48 y la solucioné enrollándome con una de 24. ¡No falla! (pero solo un tiempito, ¿eh? Para comprobar que eso es una mierda y volver al convento más contento que unas pascuas.

    Ahora que tengo 64, mi única duda es: el scotch, ¿me lo tomo solo o con hielo?

    Coincido en la media de compresión (fuerte), pero fue por una flebitis inducida. Y solo en una pierna.

    Te veo hecha polvo, hija. Que no es para tanto.

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    1. Hola NáN,

      No todo es aplicable a mi persona afortunadamente. Si las tienes todas, sí es para tanto.

      Por lo demás no estoy mal, hoy no, mañana chi lo sa...

      Scotch? On the rocks, of course!

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    2. Bueno, en cuanto llega el fresquito, mejor sin.

      Iba un poco en la línea de Jota. Hay que pensar en la muerte tuya y, antes, en la de muchos que te rodean, como algo natural. Desde luego, ¡jamás un hijo! Y desde luego, ¡sin dolor!

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  13. Ainnnns, maldita crisis de los 40. Yo lo pase fatal. Pero se pasa: un buen dia te miras al espejo, ese mismo cabronazo que hasta hace poco te devolvía a una vieja, y de repente esa que está ahí, pues oye, no está tan mal. Y así con todo (bueno, menos lo de comentar con el teclado táctil del móvil, que estoy tardando una eternidad :-)) ... No decaigais las que estéis ahí: nunca es tarde para nada.
    Un beso

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    1. Lagarta, dónde compras esos espejos? En la sección de autoayuda? Quiero uno.

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  14. A mí me pasacomo a Basa: no me salen muchos puntos de la lista. ¡Pero me sale otros! Me duelen partes del cuerpo que ni siquiera sabía que existían, he descubierto que no se me habían acortado los brazos (esto me tenía muy preocupada) ¡lo que se me ha acortado es la vista! Llegué a confundirlo con una especie de depresión. "Lemuel, no sé lo que me pasa últimamete, pero se me caen los libros de las manos y no soporto reintegrar pintura, y eso que siempre había sido mi parte favorita del curro. ¿crees que debo ir a un sicólogo?" "No guapa: tienes que ir al oculista." ¡Santo remedio!. Y el síntoma más claro: no entiendo los anuncios de la tele. Hablo de pelis que nadie a visto, de libros que nadie ha leído, de personajes de cómic que nadie conoce....¡Un horror! En cuanto a la muerte, sigo siendo una disparatada y fantaseo con una muerte rápida, violenta y sobre todo ¡heroica!

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    1. Me parto con lo de los anuncios de la tele, es cierto, ja, ja, ja...ya no somos publico objetivo para esos anunciantes. Que es eso de reintegrar pintura?

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    2. cuando una pintura tiene un "agujero" en el color se rellena con rayitas (o rayuelas) de menos de 1 mm. Fíjate cuando vayas a un museo; si te acercas al cuadro y ves partes que están "coloreadas" co rayas finísimas, eso no lo ha hecho el pintor. Lo ha hecho el restaurador.

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  15. Sabio rey Lemuel. Yo ya sabía que estaba cegato cuando en los restaurantes no podía leer la carta (solo usaba gafas de cerca, para leer, que tenía en casa). Un día me hice unas gafas de lejos, en la Puerta del Sol, y cuando salí con ellas puestas dije, "¡joder qué bonito es todo!".

    Vamos a ver si con lo de hoy Di se entera de una vez de cuál es tu trabajo.

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  16. Yo estoy a punto de llagar a los 40, veremos qué pasa. Los 30 me sentaron muy mal y espero que vaya mejor, aunque momentor de crisis tenemos todos. Confrontar la vida con lo que esperabas de ella no suele dar buenos resultados, me temo.

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    1. Si es que estás hecho un yogurín...

      Mejor no comparar, no.

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  17. Me ha encantado el post.
    Te falta solo lo de hacerse un tatoo

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  18. Yo he pensando ir a LA a que me lo haga Kat Von D. Eso sí la tinta blanca.

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  19. Dios mio, que terrorífico. Glups. Fdo.: uno de forty-something

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