Se me queda la mente en blanco. Me relajo. Me concentro en mis sentidos que de repente captan todo con una claridad pasmosa mientras el tiempo parece detenerse.
El problema conmigo es, me gusta cuando alguien divaga. Es más interestante y todo eso (Holden Caufield) Si no las escribo, las cosas no han llegado a término, solo las he vivido (A Ernaux) La vida real no está a la altura de escribir sobre ella (J Eugenides) Escribir es persuadir a un extraño de que se quede (R Cusk) El camino del exceso conduce a la sabiduría (W Blake)
an
19 septiembre 2012
18 septiembre 2012
Las Otras (vienen a por mí): Chicas, es La Guerra
Existe en inglés
el sintagma "career woman" (lo de “career man” no lo he oído, saquen sus propias conclusiones). No
quiere decir “una mujer con carrera” (varios años en la uni,
una carrera en la península), sino que alude a la carrera profesional. En UK,
los años de la universidad son solo un pequeño islote académico que con frecuencia
no tiene nada que ver con lo que trabajarás luego. Gente que ha estudiado “Drama”
y “Ruso” (verídico), han acabado trabajando en un banco, por ejemplo. Porque
tras tu título académico, comienzas unos años en diversos puestos de
aprendizaje-cobrando, haces todo el trabajo sucio, igual da que seas abogada
que médica-, y vas progresando en la "career ladder" (la escalera de
tu profesión).
Los primeros años
son duros: dormir poco, trabajar mucho, estudiar sin conocimiento (ahora creo
que solo se puede hacer con veintipocos). Mis limitaciones me llevaron a tener
que dedicarme 100% al tema, y a tener veintitantos (“Work hard, Play hard”) los fines de semana. Entre semana y antes
de exámenes, nuestra casa era un monasterio benedictino. No tuvimos tele porque
no había tiempo: allí se estudiaba y se leía. Cartujos, aprendan.
En ese punto, algunas
de mis compañeras se pusieron a tener hijos. Heroínas. Yo no hubiera podido.
Claro que ellas tampoco: decidieron hacer su aprendizaje
"flexiblemente" (trabajar la mitad de horas por semana). Qué bonito:
si alguien aún ahí fuera se cree lo de la conciliación (incluso en un lugar
donde UK, mucho más avanzado que otros, y en Lo Público), es que está dispuesto
a creer en Blancanieves. Puedes trabajar flexiblemente, pero llegarás al último
peldaño la última, 10 años más tarde y todos se habrán acostumbrado a que eres
la que "nunca está ahí", la que no puede llevar el peso de las responsabilidades más fuertes, y a
la que no se le llama tampoco para las “mieles laborales”. Decidieron así ser
trabajadoras de segunda, y que fuera su marido el que llevara el timón, que
fuera el "main breadwinner".
Es una opción,
que yo no comparto, supongo que por factores de personalidad e ideológicos. No
comparto pero puedo llegar a entender. Claro que lo entendería mucho más si esto fuera
algo también elegido por algunos hombres, o fuera compartido, pero en mi mundo
no lo he visto. Es la personalidad en las mujeres más pasiva, conformista,
dependiente en general y la de los hombres activa, luchadora e independiente? Quiero
responder NO, pero todas estas no me lo ponen fácil.
Las que me lo
ponen directamente imposible son Las Otras, que están en otra liga. La mayor parte de las
que conozco fueron a la uni a estudiar una carrera Micky Mouse, con el aparente
objetivo de conocer al tipo que vende humo en La City. Tras 3-4 años de
encontrarse a sí mismas con otro trabajo Micky Mouse, bodorrio en Escocia y
embarazo que es solo la primera piedrecita en una "carrera procreadora" (status
obliga, en Londinium, más de tres) que solo termina cuando ya no caben más en
su coche enorme diseñado un día para cazar rinocerontes, hoy para la school-run.
Y terminado el
pequeño preliminar, nos acercamos peligrosamente al meollo de este divague. Las
divas no damos puntada sin hilo, porque esas señoras con >=3 vástagos y
coche negro al que hay que subir con escalera tienen tiempo para las COFFEE
MORNINGS.
Qué son las
"Coffee mornings"?
(Música Elena
Francis)
Queridas amigas,
divagantes en particular: remontémonos a los anteriores divagues de la serie en
“Inicios Colegiales de Mini”. Hay una mummy encargada de “lo social” que nos mailea, sin sonrojo, un programa abrumador. Si no es
suficiente con la complejidad del programa infantil (ya indiqué que
necesitaremos un excel para no llevar a la hija de ballet con la flauta y la
bandera de La Real el día de natación y contrabajo), ahora viene el espeluznante
programa de festejos de los padres:
- “Queridos padres, el día 21 las Asociación de Padres os invita a canapés y bebidas en el cole-no se aceptan cheques, cash only”.
- “Practicad todos los días la canción del Harvest Festival para Octubre”.
- “Hay que ir reservando los restaurantes para las cenas de Navidad, mandad vuestras preferencias asap”.
- “La noche de copas de las madres es tal fecha”
And last but not least… (predisposiciones débiles se salten las siguientes
líneas)
- “Y además, no olvidemos las "coffee mornings" semanales, que ocurren los lunes después de dejar a los niños en nuestras casas- vamos rotando”.
Grito histérico.
Al volver del
trance, solo un par de consideraciones, Señoras de Lo Social:
Lo primero y
menos importante es que ando con problemas para poder ver a mis amigos, así que
la idea de ver a un grupo de gente con los que lo único que comparto es el año
de nacimiento de mi bebé… ehem.
Lo segundo es
que, lo declaro en Septiembre, estoy hasta las narices de las tropecientas
cenas de Navidad: con tu equipo, con el otro equipo, con tus colegas de
disciplina, con el club de los 10 blogueros más exitosos de la City. Paren ya.
Lo tercero y
absolutamente infuriante: las “coffee mornings”. Señoras de-, que
cazáis rinocerontes con flauta y tutú, hasta hace poco erais un grupo al que
veía de lejos en los Starbucks en mi año de baja maternal. Ahora, habéis
comenzado a gravitar peligrosamente cerca de mi órbita. Y, o llevo mucho cash el viernes que viene a las bebidas que “ofrece” la Asociación
de Padres, o continúo el PhD que comencé (sobre vosotras y la sociedad que os genera) con catalejo en los Starbucks, pero
esta vez con microscopio.
Y sospecho que
la tesis que me va a ir saliendo, por entregas en este divlog, no va a ser
amable. Eso, o a los divagantes pongo por testigo, se me podrá diagnosticar Síndrome
de Estocolmo. En todo caso, peligro.
13 septiembre 2012
Cole de Mini: Tema musical
Leemos que Mini tiene que traer al colegio su "recorder" marcada. Y la "recorder" para arriba y para abajo. De páginas y páginas de instrucciones (el lunes kit de deporte en bolsa, el martes deporte puesto con bañador debajo, el miércoles ballet, el jueves... Mr Excel, HELP!) me quedo estancada con el recorder. Llamo al Peda: "los
niños de 4 años llevan una grabadora? en serio?" Una manera nueva de explorar el medio. Ya imagino las cenas a
partir de ahora: Mini pondrá la grabadora sobre la mesa y nos
hará entrevistas sobre el porqué de los fenómenos atmosféricos, el
ciclo del agua, el bolo alimenticio, los Tudor. Son nuevos métodos de
aprendizaje a los que debemos estar abiertos... como el "Show & Tell" (ya he maileado a la maestra que a ver qué piiiii es eso, porque Mini tiene que "show & tell" los martes). Pero divago, estábamos en la grabadora y, por esas cosas que
tiene la vida, se me ocurre mirar en el diccionario, no
vaya a ser que... y efectivamente, ándele, "recorder" en su vigesima acepción es
lo que en mi pueblo se llama una FLAUTA (y en mi cole flauta dulce, que de dulce tenía bien poco). Recorder que por cierto está ya
haciendo las delicias de Mini y nuestros vecinos.
Ah,
los comienzos musicales. Llega hoy un email: los niños han recibido un recital de piano, chelo, violín, guitarra, etc y preguntan si tenemos preferencia por algún instrumento en concreto para nuestro polluelo. Y mantengo esta conversacion de madre a hija con
Mini:
-"Hija,
tenedremos que ir pensando qué instrumento vas a tocar en el cole. Yo
creo que el que más te pega es la guitarra eléctrica"
-"No, mummy. Yo quiero el micrófono"
Nace una nueva Diva. Watch this space.
12 septiembre 2012
El colegio de Mini: un trabajo de jornada completa para los padres. Hoy: el uniforme.
Nada te prepara para el comienzo en un colegio inglés. Aunque hayas tenido una educación rancia hace varias décadas en la península: todas teníamos que ir uniformadas hasta la trenca (ya sabían las monjas que la trenca era un elemento rojeras?), necesariamente de "Paños Sesma" (una institución para instituciones vetústicas). Nada (no se si el ejército), te prepara para la complejidad del horario y el atuendo de niños de 4 años en un cole inglés.
Hoy nos ocuparemos del uniforme (lo prometo, dejo el discurso feminista para mañana). Diversas anotaciones:
- El uniforme de MIni no se puede comprar en una tienda, sino online. Te metes en una página web que deja bastante que desear y procedes a clickar en 1.tu colegio, 2. "niñas", 3.1. "uniforme de invierno", 3.2. "uniforme de verano", 3.3. "deporte", 3.4. "natación" y 3.5. "accesorios y outwear".
- Las tallas. Una va haciendo tick en la lista: "gorro natación amarillo" (porque Mini esta en la "Yellow House"- más de esto otro día), o "bolsa con nombre estampado en fuente 72" y cree que esto será coser y cantar. Entonces llega el primer desafío: te piden la cintura de tu hija en INCHAS. Pues a guglear la conversión a cms y rezar lo que sepas para que no estés convirtiendo pints o pounds o stones o foots.
- Cuando crees que has terminado la pesadilla, entonces vienen distintos elementos que no están en esta web. Alguien del cole ha decidido que el "Guernsey" (un tipo de jersey tradicional usado en el pasado por pescadores, debido a sus propiedades térmicas y protectoras de la lluvia, pregunten lo que quieran) va a ser el flipping jersey escolar, así que hay que ir a la página de Guernsey, acordarte de toda su familia por el precio que seguro no pagaron los pescadores tradicionales, y de nuevo entrar todos tus datos y bailar una sardana frente a la pantalla para que acepte pago.
- El mismo u otro lumbrera afirma que el uniforme de ballet hay que comprarlo en una tienda real. Tenía que ser justo el de ballet!? El Peda no sabe dónde meterse en semejante antro y se pasa casi todo el rato mirando por la ventana mientras la pobre Mini es enfundada en un tutú.
- La ultima humillación consiste en creer que las "gomas de pelo, diadema y clips de color colegial" (sección niñas-accesorios) es una broma, para observar con estupor, el primer día de clase, que todas las niñas llevan los coleteros y diademas del azul marino escolar y Mini lleva un pasador de Hello Kitty.
- El gorrito. Pienso que fue un olvido sin maldad, aunque Freud lo catalogaría de "olvido activo". El caso es que no tiqué el gorrito de felpa (al que hay que coser el escudo) cuando pedí el uniforme de verano (en mi mundo, felpa=invierno). Una amiga con una hija mayor me lo ha dejado porque es indispensable que las niñas lleven su gorrito desde el primer día. El caso es que no es la talla de Mini y parece más bien un bowler hat de la City que un sombrerito colegial.
(No se pierdan esta serie, que continuará)
10 septiembre 2012
El carrilano
Hay palabras que me han marcado, por su significado, por cómo se usan, por su etimología o porque me parecen acertadísimas, imprescindibles. La última que he incorporado a mi vocabulario vino de mano de mi madre. Es raro que después de los años que hace que nos "conocemos" nunca se la hubiera oído antes.
Resulta que cuando en noviembre incorporamos al último miembro de mi familia, un maltés, mi madre me dijo:
Resulta que cuando en noviembre incorporamos al último miembro de mi familia, un maltés, mi madre me dijo:
- ¿Te han enseñado a los padres?
- No, sólo he visto a la madre
- ¿Era grande o pequeña?- me preguntaba por temor a que el perro de aspecto pequeño acabara convertido en un mastín.
- Era pequeña mamá.
- ¿Y su padre? ¿No te lo han enseñado?
- No, no lo he visto.
- Ya debe ser hijo de algún carrilano...
Tanto me gustó la palabra en cuestión, que aunque el can tiene nombre propio, automáticamente fue investido con el sobrenombre de "El carrilano".
Más tarde descubrí un libro que definía a la perfección todo lo que un carrilano puede ser y que transcribo aquí:
Carrilano es el joven alocado, el más lanzado de todos los mozos del pueblo y al que no se le ven perspectivas de estabilidad social precisamente porque, consciente o inconscientemente, está en contra de ella.
El Carrilano forma parte de la sociedad altoaragonesa pero, aunque no está visto como persona mala ni con malas ideas, no es el individuo al que se le encomienden responsabilidades sean éstas familiares o aquellas que afecten a la sociedad local.
Existe otro Carrilano y es aquel que no pertenece al pueblo: va y viene de un lugar para otro buscando el trabajo e instalándose temporalmente donde lo encuentra. Seguramente en su región de origen no tuvo la oportunidad de hallarlo.
En la sociedad del alto Aragón donde la honradez del hombre como de la mujer era la gran virtud que todos deseaban que sus hijos e hijas poseyeran, el carrilano no era una persona lo suficientemente honrada como para integrarse en una sociedad virtuosa y rígidamente jerarquizada como la del alto Aragón y ser plenamente considerado dentro de ella.
El Carrilano del país era el alocado y el que solía mostrar la cara del riesgo y también una actitud diferente hacia la vida - precisamente por su despreocupación -, al mismo tiempo que mostraba la otra alternativa, la otra visión del mundo.
El Carrilano local así como el temporero eran respetados porque el respeto era su gran virtud y la que todos le reconocían. Mi bautizo de Carrilano se produjo en el pueblo del Pueyo de Jaca; mi padrino fue Rafael pero al hacerlo nunca me preguntó si aceptaba ese nombre - que después hice muy mío -, ni si realmente coincidíamos al dar y aceptar ese calificativo que define a los personajes un poco desordenados y muy vagabundos. ¿Encarnaría yo alguno de los significados que él pretendía asignarme? A su modo de ver seguro que sí... ¿Coincidiríamos en reconocer el mismo sentimiento por el que fui nombrado carrilano? Seguramente que no. Tampoco importa mucho. Después el tiempo definiría mi propia personalidad carrilana...
Yo acepté el nombre de carrilano porque llamándome así o llamándome de alguna otra manera, seguiría paseando por esos lugares maravillosos donde vivía Rafael, y deambularía por esas montañas que guardaban de los vientos el bucólico caserío donde nació mi “padrino”.
El Carrilano es todo lo referido a él anteriormente y además aquel eterno viajero enamorado del mundo, enamorado de la vida. Aquel hombre melancólico que vibra con todo y todo lo desea; aquel que todo lo da y nada guarda salvo el amor que por la vida ha ido acumulando en su peregrinar...
El Carrilano de Benifons
Ignacio Aldea
07 septiembre 2012
Las vacaciones de Diva
Ya comenté en su momento que mis vacaciones han sido en plan "Cuéntame" o franquistas que diría Moli. He trabajado de lo lindo pero he desconectado un montón. ¿Acaso no se trataba de eso? Yo creo que sí, estar de vacaciones no significa necesariamente estar tumbado a la bartola, basta muchas veces con cambiar de actividad. Os dejo un resumen lo que hemos hecho en vacaciones:
Muchas obras (buf! agotador)
Descubierto Tesoros!!!
Comido en familia y sin fregaplatos
Visto paisajes increíbles
Admirado la belleza de lo sencillo
Aprendido que no todo tienes que comprarlo
06 septiembre 2012
Balance 1989
Ayer en el canal 33 de la tv catalana vi un documental interesante sobre la crisis y, entre otras cosas, me llamó la atención la siguiente animación. Da para mucho debate y para mucho que pensar.
Molt interesant!
04 septiembre 2012
See you in September o HH #10
Queridos divagantes volvemos a la sección de Horror Hits que tantos momentos de grima me han proporcionado y que gustosamente compartiré con quien ose seguir leyendo.
Inspirada por el mes actual me vino el otro día a la memoria un tema de un grupo de los 50 ó 60 (que más da) llamado The Tempos que cantaban el inconfundible tema que hoy nos ocupa: "See you in September". La canción alcanzó máxima difusión cuando la incluyeron dentro de la BSO de la película American Graffiti. Esta "balada clásica" como algunos la califican fue durante mi época de estudiante martillo de herejes, voz de la conciencia, aviso a navegantes etc hasta el punto de insultar a la radio, al locutor, a los Tempos y la madre que los matriculó.
Las chicas que compartiamos piso teníamos por costumbre estudiar escuchando Radio 80 serie oro (como ya comenté en el post que da inicio a la serie HH). Es cierto, estudiar, lo que se dice estudiar, estudiábamos poco, nos cundía poco decíamos. Eso sí teníamos una cultura musical de los clásicos, oldies but goldies, que ya les gustaría a muchos. Entonces las asignaturas duraban un año y tenías una convocatoria en febrero como mucho (que podías liberar o no) y si no las de junio y septiembre. Con tanto tiempo por delante siempre nos ocurría lo mismo. Llegaba junio y lo habitual era estar super agobiadas por no haber hecho las cosas a su debido tiempo y haber procrastinado todo el temario para el final del curso. Así que cuando nos hallábamos estudiando como locas en junio para intentar aprobar loquefuera, por la entrañable emisora nos llegaba la tonadilla: Seeeee youuuuuuuuu in Septeeeeeeemberrrrrrrrr...uuuuuuuuuuhuhhuuuuh......
Lo mejor que le podía pasar a la radio es que le cayera algún proyectil encima mientras que alguna de nosotras corría a cambiar de emisora o a bajar la voz mientras tocábamos madera. Lo ideal era interrumpir la canción justo cuando empieza el soniquete raro, antes de que comience la melodía de salsa cutre. Sólo así se nos iba el mal fario. Creo que no llegué a oir la canción entera nunca.
Lo peor de todo es que muchas veces The Tempos acertaron en su pronóstico.
Todavía hoy cuando la oigo me da dentera. Ahí va.
I'll be alone each and every night
While you're away don't forget to write
Bye bye, so long, farewell,
Bye bye, so long
See you in September
See you when the summer's through.
Here we are saying goodbye at the station;
Summer vacation is taking you away.
Have a good time, but remember
There is danger in the summer moon above
Will I see you in September
Or lose you to a summer love
Counting the days 'til I'll be with you
Counting the hours and the minutes, too
Bye, baby, goodbye, bye, baby, goodbye
Bye, baby, goodbye, bye, baby, goodbye
Have a good time, but remember
There is danger in the summer moon above
Will I see you in September
Or lose you to a summer love.
03 septiembre 2012
"62/modelo para armar": Cortázar divagando
Hacía siglos que no leía un Cortázar: cayeron
casi todos en mi veintena tras el aldabonazo Rayuela. Sus relatos
(especial debilidad por “Casa Tomada” o “Manuscrito hallado en un bolsillo”),
novelas, experimentos... Es el escritor con el que quizás tenga más aventuras metaliterarias compartidaspropias, como
buscar el entonces descatalogado “La vuelta al día en 80 mundos” por todos los
mercadillos del mundo (La Habana, 70 dólares!) o pisar el mismo Café Londinium
en Buenos Aires.
Pero divagaría (si entrara en ello), y hoy he
venido a hablar de “62, modelo para armar” (62, para nosotros, a partir de
ahora), que me dejé sin leer en aquellos años, y al que le ha llegó su San
Martín este Agosto. 62 es una novela anárquica, puzzle, enloquecida, absurda (“Lo absurdo casi nunca era malo”). Como
el propio Gran Cronopio explica en su prólogo, “No serán pocos los lectores que advertirán aquí diversas transgresiones
a la convención literaria. (…) la transgresión cesa de ser tal; el prefijo se
suma a los varios otros que giran en torno a la raíz gressio: agresión,
regresión y progresión son también connaturales a las intenciones esbozadas un
día en los párrafos finales del capítulo 62 de Rayuela”.
Si esto pone en guardia a algunos, sigan leyendo. Las primeras decenas de páginas son La Confusión:
me siento verdaderamente frente a un rompecabezas de cinco mil piezas que tengo
que comenzar a “armar”, como dicen los argentinos. Hay que separar los trocitos dentados (muerden!) por colores, intentar hacer el oído a los distintos acentos, acomodar las
pupilas al brillo de las distintas ciudades: París, por supuesto, Londinium,
Viena. Pero no entiendo nada (“Era de los
que tendían a entender complicando (según él, provocando) o a complicar
entendiendo (porque todo entender, multiplica)”): lo que en Cortázar es
puro juego ahora se me antoja broma pesada, presunción intelectualoide. A
cualquier otro no se lo habría pasado. Pero a Julio. Sigo. Porque pese al maelstrom
general, sus frases tan. "El silencio
también es traición". "El gesto de quitarse una mosca de la manga sin ser
demasiado descortés con el insecto". "Desde luego, dijo Mr Whitlow, que parecía
pensar lo contrario". "Las manos de Frau Marta tenían algo de lechuzas, de
garfios negruzcos".
Las manos. De repente tengo un flashback, no
sé si engañoso, por el que me parece recordar que Cortázar estaba obsesionado
con las manos. O era yo, la que en una época de mi vida observaba mucho las manos de la gente?
Había manos casi repulsivas: manos sudorosas, pálidas, frías. Manos con
uñas. Yo nunca he tenido: las mías siempre cortas, son pequeñas, tijeritas de
bebé. Ahora me fijo menos, solo en gente importante. “Y las manos habían comenzado un paseo de tarántulas alunadas sobre el
cuero de la banqueta, tomándose y rechazándose y el índice contra el pulgar y
cuatro contra tres y la palma húmeda contra el dorso velludo”.
Pero en 62 las manos son un lujo. Un cableado
de relaciones, tan complicado como los techos de las calles de ciudades con
tranvía, donde “Los ojos son las únicas
manos que nos van quedando a algunos, bonita”. Los “duelos oculares” son porque no puedes tocar, no puedes tender la mano a quien
ves amar, temer, sufrir, las tres conjugaciones. Otras te ponen vendas, y
esparadrapo antialergénico. Las manos y Cortázar: que alguien me recuerde hacer
algún día una tesis.
Pero esa compleja tela de araña de amigos -antes
que las “redes sociales”- es en realidad un grupo de locos encantadores “cuyo fuerte no es la sencillez” que vagan
por la vieja Europa, un grupo sesentero, hippie, un grupo que habla con acento
porteño, danés, francés, inglés “y lo que
nos había reunido en (…) la vida era precisamente un alegre y obstinado pisoteo
de los decálogos. Cada uno a su manera, el pasado nos había enseñado la
inutilidad profunda de ser serios, de apelar a la seriedad en los momentos de
crisis, de agarrarse por las solapas y exigir conductas o decisiones o
renuncias”. Claro que ellos objetarían a mi descripción porque “No cualquiera se vuelve loco, esas cosas hay
que merecerlas (…) no es un absurdo total como la muerte o la parálisis o la
ceguera (…)no cualquiera se vuelve loco pero siempre es posible dormir con
ayuda de los laboratorios Sandoz”.
Ah, la locura hay que merecerla. De nuevo,
ideas del Gran Cronopio, tan bien dichas. “La
prenda que cayó a los pies de la cama con la forma exacta de un faldero que se
ovilla a los pies del ama”, “En los tranvías está siempre esperando el destino”,
“Porque en realidad es el pasajero el que lo lleva a uno no el taxi al pasajero”,
“Harold Haroldson… y uno creía que nombres así solamente en Borges, hay que
convencerse de que la naturaleza imita al arte”.
El juego, esa constante cortazariana, que
puede consistir en pretenderse Diane Keaton en “Manhattan Murder Mistery” por
los hoteles vieneses “A esa altura de
nuestra insensata mudanza al hotel no veíamos otra salida digna que la de
seguir hasta el final” hasta usarlo como metáfora de nivel sobre la
cosmovisión de uno de sus personajes:
“Inventaste un
gran juego que te vaticinó lo que no era, lo que todavía me obstino en creer
que no seas (…) tú y yo sabemos demasiado de algo que no es nosotros y juega
estas barajas en las que somos espadas o corazones pero no las manos que las
mezclan y las arman, juego vertiginoso del que solo alcanzamos a conocer la
suerte q se teje y desteje a cada lance (…) dime, si quieres, que sigo jugando con
las palabras, que también yo las mezclo las tiro en el tapete. Reina de
corazones: ríete una vez más de mí. (…) cuántas combinaciones habrá en esa
roñosa baraja que el tipo con cara de pescado está mezclando en la mesa del
fondo? (…) mira, si pienso que un día la baraja se da de una manera que nos
junte en alguna cama de este mundo”
Queda claro, pues, que el amor recorre la
nivola (imposible lo de novela, ver arriba), como en Rayuela, y la manera de
hablar del Amore (y del desamore) de
Cortázar es siempre intensa, para leer en solitario, para
sonrojarnos por comparación de lo que escribimos alguna noche cuando creíamos
que estábamos descubriendo algo, hace mil años. Distintas formas de darle al
músculo agazapado tras el esternón: “Mirá
Nicole, si has dejado de quererlo, pero entendeme bien, cuando digo quererlo no
estoy diciendo tenerle cariño o ser buena con él y esas otras sustituciones
amables que son la flor de nuestra civilización, si has dejado de quererlo
entonces no entiendo por qué no tenés la generosidad de irte”. La relación
sin ilusión, “Un cansancio que venía
desde tanta vida atrás”, que se delata en las palabras: “La repetición cotidiana de las mismas frases
previstas, de las mismas sonrisas en los mismos ángulos de la conversación,
toda esa mueblería entre cursi y angustiosa que era su lenguaje de entonces”.
En el contrapunto de “cualquiera de los pliegues de la gran rutina” están los que “No saben querer así y sería inútil esperar
algo de la costumbre, de la rutina”. Esta es la mejor apuesta para escapar de ese pliegue que nos engulle y nos
deja otra vez aún más solos. “Ya nada
teníamos que decirnos, Helene y yo, que nos habíamos dicho tan poco. (…) No
podía haber tregua (…) de qué hablar, si no pasaríamos nunca al otro lado”. “Helene, que solo ha entregado su cuerpo
cuando tenía la certeza de que no la amaban”, la inaccesible, la distante.
“Apretado contra ella, sintiéndola
deshacerse una y otra vez como una ola repetida, inapresable”. Aquí, en el
amor imposible es donde el Gran Cronopio se sale:
“Amándote
amargamente (…) horrible ternura inútil (…) y qué podía importarme todo eso si
la amaba, si el pequeño basilisco que alguna vez se había paseado por su pecho
resumía en su verde relámpago mi interminable servidumbre?”
Luego está el sexo. Una, tras leer un par de
escenas ha de ir a la contratapa a corroborar el año de publicación de la
novela (1968), lo que hace a esos encuentros aún
más salvajes de lo que puedan resultar en 2012. “Me descubro tan convencional como cualquier otro, tan marido sin estar
casado (…) no soy capaz de sacarme de la sangre todo esto que se deja pensar
tan claramente”. Terrible pero inevitable pensar en el producto comercial
(llamarlo libro, novela, nivola… me siento incapaz) del año, “50 shades of
shit” (excuse my French). No hace falta leer basura, de sexo también han
escrito los clásicos. Llegué al borde y preferí no saber.
Un grupo de gente que se encuentra y
desencuentra, que se dejar usar por lo
que les ocurre, o que toman las riendas, y que fracasan y sienten que en la felicidad se abría otra vez paso
la fina grieta instantánea, o que triunfan si eso fuera algo de interés
para Julio. Somos mucho más la suma de
los actos ajenos que la de los propios, y lo que pasa en Viena afecta al
sexo que ocurre en Londinium, y lo que se deja de decir en París es la bofetada
del tranvía vienés. No será un viaje fácil, por lo menos en las primeras
estaciones de cercanías, pero habrá amapolas en las cunetas que te obligarán a
quedarte. Luego te reencontrarás con un viajo amigo, de esos tan importantes
que son sin duda parte de ti, y hasta podrás ver, entre dos puentes, a La Maga
y Oliveira andando sin buscarse…
Búscame también
allá como yo te estoy buscando. No puede ser que no nos encontremos ahora
Tendrían que matarnos para que no nos encontrásemos.
…sabiendo que andaban para encontrarse.
02 septiembre 2012
How many?
Vale que llevo un tiempo sin escribir. Vale que mi cobloguera haya llevado las riendas del chamizo bloguero. Vale que lo haya hecho tan bien que incluso nos pasee por destinos internacionales. Vale que no me hayáis echado de menos. Vale todo eso y mucho más.
Pero lo que no vale es que en este blog ahora seamos cuatro; para ser más exactos tres y una, que soy yo. Ese destriplicamiento de la personalidad, querida Di, te lo tienes que hacer mirar (tecnológicamente hablando of course, de lo otro que te voy a contar yo).
No entiendo nada, pero me siento claramente inferior en número y eso sin contar a NáN. Y claro empezar así... cuesta. No dais ninguna facilidad. ¿Seremos ahora como D´Artagnan y los tres mosqueteros?
Empieza septiembre. Vuelta a la normalidad. I am back.
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