15 de julio de 2011

Instrucciones para ampliar la versatilidad de su bikini

Por aclamación divagante tras el ídem del otro día, aquí van las instrucciones exactas de cómo ponerse una parte de abajo de bikini como parte superior.

En primer lugar, un par de conceptos. Ya se estableció que las parte de abajo de bikini pueden ser de varios tipo: culotte, "normal" (con un mar de variaciones) y, bueno, tanga. Antes de nada señalar que la opción tanga no sirve para esta rienda suelta a la creatividad. En un momento se vera porqué.

Si miramos a esa parte del bikini de frente, tendremos la superior (A), que una vez puesta queda anclada en algún punto de la cadera, y el agujero derecho (D) e izquierdo (I) de pierna. Si lo miramos por detrás, tenemos una masa de tela que cubre los glúteos.

Por definición, la parte que va en la cadera (A), puede perfectamente encontrar su lugar en el mundo también a la altura del tórax.

Proceso:

1. Métase el bikini por la cabeza a modo de camiseta. La parte superior (A, o "agujero gordo", para los divagantes más obcecados) se encontrará en contacto con nuestras costillas.

2. El resto de nuestro tórax, extremidades y cabeza saldrá por otro agujero (pongamos el izquierdo, I). En ese momento, coja la parte que une a los dos agujeros y póngala sobre un hombro.

3. El último agujero (D) va de ese hombro a la axila derecha.

Para los que aún no lo vean, lo que hace función cobertora del glúteo hace aquí función cobertora de las glándulas mamarias. Hete aquí que un tanga no tiene aplicación. El resultado es un top a lo romano, rompedor.

De lo mundano, a lo espiritual, lo elevado. Ayer fuí a ver "The tree of life", la peli de Terence Malick que ganó Cannes. Como me consta que no ha llegado a la península no contaré lo de los dinosaurios. Es una peli de esas de imágenes increíbles, que a un amigo de cuyo juicio cinéfilo me fío "le cambio la manera de ver la vida". Yo parece que no aprendo, porque ya debería saber que estas epifanías pocas veces son compartidas. Dicen que en un cine de Dalston, un barrio de Londinium, tras el último fundido negro, un final de esos que se toma a sí mismo muy en serio, dada la extrema importancia de los tópicos tan masivamente vitales que ha tocado, uno rompió a reír, y le siguió todo el cine. Una carcajada histérica unida que, desde luego, a mí y a mi amiga nos habrían ido la mar de bien.

Tenía que sacarlo de dentro (sal de mí, sal de mí!), aunque fuera escondidito en un divague sobre bikinis. Ahora me siento mejor, y la cabeza ya sólo gira 170 grados.

2 comentarios:

  1. Gracias por la imagen del bikini!!!! desde el otro día aún le estaba dando vueltas de cómo te pusiste la parte de abajo arriba!!! Me lo apunto por si las moscas!!!

    Saludos.

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  2. Bien, bien, bien.... ya lo he entendido. La única desventaja que le veo es que la "pantaloneta", te habrá quedado deformada en uno de los agujeros de las piernas y si te la pones normal, siempre enseñarás cachete... ¿desventaja?

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