2 de junio de 2011

Elogio de la paleta

Es sin duda una de las desterradas, poco usada y cada vez menos frecuente en los hogares españoles. Sin embargo hoy vengo yo a enumerar sus virtudes para que no pase al olvido y para ver si fomento su uso. a mi me parece un indispensable o como dicen los ingleses un must have. ¿Por qué? Veamos:

Es barata.

Se realiza la inversión de una vez y se amortiza rápido.

La puede usar toda la familia, incluso se pueden crear competiciones.

Las hay en muchos colores para que combinen con el look que quieras.

Es resistente y muy duradera. Se puede mojar.

Es de fácil manejo, liviana y no necesitas instrucciones.

Es ecológica, no produce malos olores ni contamina.

Te ayuda a mantenerte en forma.

La puedes guardar en casi cualquier sitio, no ocupa mucho espacio.

Despierta en ti ese instinto olvidado de la caza, de nuestros antepasados.

Se puede usar para otros propósitos diferentes al por el cual fue diseñada.

Ayuda a mantener los reflejos.

Una vez conseguido el objetivo, produce cierto placer.

Es ideal sobre todo en las denominadas cojoneras o las de vuelo rasante mientras haces la siesta. Para moscones no la he probado pero seguro que también sirve.

Yo tengo una en casa y otra en la oficina.



9 comentarios:

  1. Yo lo prefiero al tenis.Es más diría que fué el inicio de los deportes de raqueta.

    Lo que más me gusta es que no contamina (no se utilizan venenos que son asquerosos) y que no se hace sufrir a la mosca. Además, despierta el instinto cazador, el hombre primitivo, mejora los reflejos, ayuda a moderar los impulsos y la fuerza (no quieres acabar con una mancha!) genera un momento de distracción en la jornada, ayuda a concentrarse, desarrolla el oido, se aprende a llevar victorias y derrotas con deportividad, fomenta la eterna esperanza de la próxima vez que te vea, te da la satisfacción del objetivo cumplido, te pone en contacto con la naturaleza, su atracción por lo dulce y por lo innombrable genera toda clase se elucubraciones... y todo por menos de 3 euros!
    ;-)

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  2. Un dato poco optimista: en el coste, pondría todos los jarrones derribados, con sus flores y su agua.

    Es un deporte que tiende a la obsesión, lo mismo que el ajedrez, pero mientras la locura del ajedrecista tiene su glamour, contestar al teléfono, diciendo "No, Pepe no va a la partida del mus. Hace una hora que dijo 'la mosca o yo' y por ahora va ganando la mosca", deja en muy mal lugar a Pepe.

    No todo es ganancia, tal como tú lo explicabas.

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  3. NáN,

    Y que me dices de ese reto, ese momento "mi vida o la tuya" y que acaba mal, como tu dices o con las mosca tan espachurrada que hay que sacarla de la paleta con rasqueta....

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  4. La paleta está pegada a mi infancia. Siempre que veo una recuerdo a mi abuela en penumbra, en las horas de la siesta de verano, sentada una silla apoyando un codo en la mesa y con la paleta en la otra mano. Al acecho mientras los demás dormían la siesta.

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  5. Sí, Annie, es muy típica esa escena. Mi tía abuela también la tenía siempre a mano. Alguna vez me llevaba yo el paletazo y la mosca...

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  6. La paleta, en mí, no despierta ninguna nostalgia, ya que la sigo usando, sobre todo desde el domingo pasado, de manera habitual. Destaco algo que ya has dicho: su aprendizaje, como algunos trabajos en cadena, no lleva más que unos minutos, y cualquiera puede hacerlo.

    Saludos

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  7. Y además es el método menos cruel para matar bichos.
    Yo soy super moderno y tengo una eléctrica...

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  8. Pero dime, Gonzalo, ¿lleva la batería incorporada en el mango, o la puedes cargar y desconectar?

    En el primer caso, debes tener antebrazos de Popeye y no me interesa liarme a golpes contigo bajo ninguna circunstancia.

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