Sábado, 07.08.04 Hotel Buenos Aires (México DF)
Llegada a México DF, la ciudad más peligrosa del mundo
Veinte millones de habitantes, mil emigrantes que llegan por día y una reputación como para andar con el ojo occipital bien graduado. A la gran urbe llegan a las 6:20 pm nuestros héroes, cargados con sus mochilas y ya sin su bigote, que el sobrepesado pensaba que lo hacía invisible en esta población (entre nosotros, más se aproximaba a actor porno holandés que a mexicano). En la ínclita Rough Guide avisan por activa, pasiva y neutra en contra de tomar un taxi así como así. Hay que ir a por un boleto de los “taxis autorizados”, que hacen una fila inmensa (¿40, 50 taxis?) como aves de rapiña. Los pedalistas: !lejos de ellos tomar un taxi! Si son secuestrados, que sea en un callejón oscuro, pero no en un taxi. Así que salen en busca de una camioneta (bus) que lleve al Zócalo, cerca del cual se alojan. Pero no es tan fácil.
Todos los buitres les llaman en inglés para que suban en sus vehículos (muchos de ellos viejos Volkswagen Beetles muy monos pintados de blanco y verde, sin asiento del copiloto para que los pasajeros pasen a la parte de atrás) cuando ellos caminan en busca de la parada de camiones. Llegan a un punto donde hay un escalextric que me río yo de los de Los Ángeles, así que han de retroceder, y cuando empiezan a preguntar por buses los dirigen hacia la otra dirección. Tras cruzar la equivalente de la Avenida das Américas de Río (una vía de miles de carriles y el consabido frenesí, perseguidos por unos malos con coleta y, por supuesto, bigote***), le hemos preguntado a un conductor de bus si iba al zócalo y nos ha negado que los buses fueran hasta este lugar (¡después de que nos lo han indicado varios antes!)
***Nota para las madres, yaya y pi: Todo esto son recursos estilísticos, hipérboles desaforadas que en ningún caso son reales. No quiero decir que me las invente: este hombre de la coleta ha existido, con sus dos amigos, y han cruzado con nosotros, y de hecho hemos comentado al verlos “secuestradores, cuidado” y nos hemos reído, pero los pobres ni nos han mirado. Así que tranquilidad. (k, 7.08.04)
itacalog i
Lo primero que hacemos es ir a arreglar el cable del ordenador que se nos ha fastidiado. Nos cuesta un poco pero al final muy bien. Compramos El País y recogemos la ropa que habíamos dejado para lavar. A las doce nos vamos de Xalapa, en la camionera ADO compramos tres hojaldras, agua y el cortauñas más buscado de occidente.
Luego, cinco horas de autobús con un par de pelis a cada cual más insoportable. Dormimos un poco, el autobús es de auténtico lujo y el paisaje, precioso. Llegamos al DF a las 18.20, nos cuesta encontrar el bus adecuado, pero el trayecto hasta el Zócalo es impagable, y el mismo Zócalo impresionante. El hotel no está muy bien (no Rosa Venus) y encima no saben si tendrán habitación para el día siguiente. Salimos a cenar, K se pone mala, igual por la altura, igual por el antimalariano que ha tomado en ayunas. Luego miramos habitación en otro hotel, paseo por el Zócalo, chocolate caliente en un puesto de Chiapas y al hotel a escribir y ver la TV, pq dan "Traffic" (gran imagen desde helicóptero del Zócalo DF y gran Benicio) (i, 07.08.04)
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