27 de febrero de 2016

"The blind assasin" ("El asesino ciego"): Margaret Atwood, quién eres de verdad?

Yo había leído algo de Atwood en el pasado pero no recuerdo mucho: creo que me había gustado pero no apasionado, la prueba del algodón de aquella época pre-divagando es si lo recomendaba por ahí, o más concretamente, a mi víctima más cercana, el Peda. Y no, el Peda no se leyó "The edible woman". Así que me lanzo a este libro tras las recomendaciones de Mo con cierta prevención. De entrada el título me gusta, me parece misterioso, me recuerda a aquella peli de 1967 en la que Audrey Hepburn es ciega y la quieren matar "Wait untill dark" ("Sola en la oscuridad"), pero al revés.

El caso es que el libro tiene 637 páginas y eso hace que lo lea a trompicones: interrumpo su lectura a ambos lados de las Navidades en la página 150,  me da cierta pereza volver. Tanto es así que le doy la segunda oportunidad sin estar convencida de que vaya a rematar la tarea. Por qué?

La novela es una novela dentro de una novela dentro de una novela. Como siempre, de verdad que no voy a fastidiar la trama, podéis seguir leyendo: la primera página de la "novela mayor", escrita por una anciana llamada Iris es: "diez días después de que la guerra acabara, mi hermana Laura se tiró por un puente con el coche".  Laura había escrito la novela "El asesino ciego", publicada tras su muerte, que la convierte en una autora de culto (se verá porqué), que está intercalada entre los escritos de Iris, que suelen comenzar capítulo con su existencia cansada de anciana que escribe en la mesa de su cocina, para enfrentarse a los fantasmas. Y desde esa mesa de cocina nos cuenta lo que es su vida actual, con los personajes que pasan por ella, y lo que fue su vida con Laura, desde la infancia.

El divagante puede empezar a hacerse a la idea de cuántos planos temporales hablamos: el presente, el pasado, y luego los tiempos propios de la novela de Laura. Porque para complicar la cosa, Laura escribe la historia de un escritor y su amante, y las historias que a su vez le cuenta el escritor a su amante. Una de ellas es "El asesino ciego" que cuando una la empieza a leer, parece como meterse en una peli porno sadomasoquista, todo muy brutal. Esclavas sexuales con la lengua cortada, asesinos profesionales y cosas rarunas en universos paralelos extranios, por lo menos para mí, que he leído muy poca ciencia ficción. Creo que Atwood tiene varias novelas o relatos de este género, que en general no me interesa para leer. No me importa en cine, porque muchas de las pelis espaciales en el fondo tratan de otros Temas, los universales. En el fondo, estamos en lo de siempre: dame una obra maestra de ciencia ficción y la veré o la leeré, pero de entrada, no. 

Así que a la vuelta de Navidades me cuesta un montón volver a meterme en el libro. Tal vez porque aún no conocemos a Iris y a Laura muy bien, y porque ya me he confundido con alguna historia de esas esotéricas que escribe Laura, que a todas luces, parece una ninia "rara". Vamos,  que un psiquiatra infantil podría empezar a leer entre líneas ciertos rasgos autistas. Pero como dice el Peda "quién no es autista hoy en día".

Sin embargo, sigo leyendo y entonces me encuentro por fin con la escritura de Atwood, y me atrapa. Sabéis los divagues en los que incluyo citas de la novela para ilustrar lo que su forma ha supuesto para mí? Pues aquí no lo haré, por diversas razones: porque salgo de una semana metida en la cama con una gripe maligna de esa que Fashion llama "de virus modernos". Porque el libro es un tocho y he subrayado mil. Y porque de esas mil, tal vez me resultaría dificil seleccionar. Me explico: cuando leo, como he dicho mil veces, subrayo bastante (cada vez más), frases que me gustan por forma o contenido, frases que me chocan, ideas a las que quiero volver, etc. Si la frase es de las de poner en el divague, para que me entendáis, le hago una línea vertical en el margen. Si un párrafo es de descripción interesante, lo que pongo en el margen es una "d" dentro de un círculo. Si hay referencias que quiero seguir, lo que va en el círculo es una "r". Y así. Bien, en este libro hay millones de subrayados del primer tipo, y también muchas "des" en su círculo. No estoy segura de que haya demasiadas frases lapidarias como para copiarlas aquí... pero tal vez esté siendo injusta, y lo que ocurre es que como he subrayado muchísimo, he he "malacostumbrado".

Me gusta su estilo porque a ratos es irónica, y su humor bastante negro. Sus observaciones de la sociedad, muy acertadas. Me encanta su feminismo, que no es muy aparente, sino muy entre líneas, pero las va metiendo. Es una novela de mujeres, y los hombres están un poco de atrezzo y como personajes poco positivos. Iris mira hacia atrás en una vida que, ya de anciana, nos repite mil veces no volvería a llevar: sus errores de sumisión o estar demasiado callada, que nunca traen nada bueno. Eso hace que el lector se reconcilie con ella, por esa pasividad que una tiene que contextualizar en la época, y por su rebeldía final. 

La época-las épocas-en las que transcurre la novela no es nada menos que el agitado SXX. Visto desde una esquina del mundo, Canadá, pero igualmente afectado por ambas guerras mundiales, y una de las técnicas de la novela, el insertar recortes de periódicos con eventos tanto relacionados con la familia como históricos, le da aún más fuerza. De particular interés para nosotros es que le da unas páginas a la Guerra Civil Espaniola, y se habla de los voluntarios canadienses que fueron a luchar por la libertad. Uno de los personajes más carismáticos de la novela, Alex Thomas, es un comunista de los que va a luchar.

Por último, de los personajes de la novela me quedo con Reenie, la criada de la familia cuando Iris y Laura son ninias. Viene a ser un Sancho Panza para Atwood: esa persona del pueblo con sentido común que tiene aforismos para todo. Muchos de sus refranes no los había oído nunca y me han gustado, escandalizado, horrorizado. Curiosamente, influencias del cine, me imaginaba a Reenie algo así como la inolvidable Mammy de la Srta. Escarlata (Hattie McDaniel). Luego parece que es blanca y joven! No me encaja. 

Termino la novela que, relfexiono, es un juego de muniecas rusas, el finde que empiezo con la gripe que me ha tenido en la cama 6 días con sus noches. Los delirios de la fiebre son el material del que seguro se nutre Atwood para la novela que es la más pequenia munieca rusa. Es la novela que narra Iris el Superego (pasa, tío Sigmund) de Atwood, la novela que, como feminista y culta, tiene que escribir, y "El asesino ciego" el Ello, lo impublicable, pero lo que de verdad le gustaría escribir? Es este blog lo que escribe la anciana respetable Di y hay otro por ahí en el que escribe de esclavos libaneses bien untados de aceite, o de Varoufuckme, o de "men's willies*"

Ahhhh, preguntas. 

11 comentarios:

  1. A mi me gusta Atwood, casi todo lo que he leído suyo me ha gustado mucho. Y me gustan sus artículos y ella misma. Y ¿leyendo esta novela con mujeres protagonistas no te han parecido muuuchisimo mejor que la de Ferrante?

    ResponderEliminar
  2. Mo,

    Son distintas: yo encuentro a Atwood más cerebral, más como escribiría yo (si supiera), y la q leí de Ferrante me pareció más "animal", encontrabas infinitamente menos "frases" q subrayar, pero era el ambiente el q te envolvía.

    No creo q Atwood haya hecho aqui una descripcion magistral de las mujeres. Me gusta mucho lo q dice, como he descrito, frases con las q académicamente estoy muy de acuerdo. SIn embargo, ninguno de los personajes me ha parecido magistralmente cerrado. Me duele decirlo, pero un tío como Franzen describe mayor complejidad. Sé q no te gusta "Freedom", pero el perosnaje de la madre, con todas sus luces y sombras, desde la infancia en su posicion en aquella familia, jugadora de baloncesto con medianas luces, etc etc... me parece mucho más redondo. Simplemente, no llega al nivel de, por citar otro libro recientemente divagado, la descripción q hace Roth de Coleman Silk en "La mancha humana".. o Zadie Smith or la misma Lionel Shriver en la madre de Kevin.

    En mi opinión esta muy bien, pero en otra liga. Como diría NáN, no es un 8000...:)

    Pero me dice el Peda q le he dado ganas de leerla!

    muxus

    di

    ResponderEliminar
  3. NOta: Por poner el paralelo femenino, la descripción de Delphine Roux q hace Roth en ese libro. bestial.

    ResponderEliminar
  4. Igual que a Bugno, o a Chiappucci o a Rominger, les tocó pedalear contra Indurain, a Atwood le tocó Munro.

    Por otra parte, hubo un tiempo en que entre amigotes leíamos textos (poemas principalmente, pues se prestaban mejor al experimento) sin revelar la autoría. Luego, había que opinar qué nos había parecido. Por ejemplo:

    «Se ha muerto el perro.
    Esto ya había pasado.
    Y conseguías otro;
    pero no esta vez.

    ¿Dónde está tu marido?
    Ya no cuidas del jardín.
    Te es demasiado.
    Y aunque por la noche estés abrigada,
    permaneces despierta».

    Y, ya digo, había que opinar si se trataba del texto de un consagrado, de un poetastro de 1º de BUP, o de un prometedor vate. ¡Menudas sorpresas!

    Cosas…

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ante el clamor, desembucharé. Es de la Atwood, The Door (2007):

      The dog has died.
      This happened before.
      You got another; not this time
      though.

      Where is your husband?
      You gave up the garden.
      It became too much.
      At night there are blankets;
      nonetheless you are wakeful.



      ¿Es bueno o es malo?

      Eliminar
    2. Tirando a regulero, Lux. Pero es la primara cosa que leo de ella. Cuando lo explica Di parece mucho más apetecible.

      Eliminar
    3. (C.S., así y entre nosotros yo también prefiero a Di, pero cualquiera se lo dice; con esto de que ya apenas contesssta a los comentarios...)

      Eliminar
  5. A mí me suena más a Antonio Contreras, un compañero tuyo de 1ª de BUP, quien consiguió batir el récord de consumo de cañas aquel memorable quince de mayo, tras conocer que sólo había aprobado una y que trató de demostrar en un improvisado corrillo en la plaza del Salvador de Sevilla que era un prometedor vate.
    Años más tarde entró por designación directa en la Junta de Andalucía, consiguió plaza en unas oposiciones restringidas preparadas para su perfil y ha desarrollado una incansable labor como asesor de literatura, pesca y asuntos internacionales en la Consejería de Cultura, donde se levanta los cincuenta mil papeles al año.
    ¡ Ahy Antoñito!, ¡quién te ha visto y quién te ve!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y Antonio Contreras respondió:

      —¡¿Antonio Contreras?! Mi nombre es Legión, pues somos muchos.

      Eliminar
  6. Darlings! No digáis q no comento! Si justo me da para divagar! LUX< no te has tomado en serio lo GRAVE q estuve (y coleando) con la gripe.. 7 dias en cama sin poder hacer nada... ni leer! THe Door a saber de dónde te lo habrás sacado...

    Y gracias CESUCJHI por el compliment, y hola a DRIVER y sus perosnajes Contreras...

    muxus!

    di

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Di, sí atendí y me preocupé, pero por la prudencia que me caracteriza no dije nada. Y es que aquí no hay forma de acertar. Si voy, me pongo y digo: me llamáis lamioso; si no digo nada: bastorro.

      ¡Y lo The Door es rigurosamente cierto! Me ofende la duda. No es, de acuerdo, el poema más popular. Pero, sin duda, sí te sonara éste, memorable donde los haya:

      Yo te daría la luna,
      pero sólo tengo té.
      Si quieres ven a la una,
      y te lo prepararé.

      Eliminar

¡Bienvenid@ a DD!

Poniendo aquí tu comentario te arriesgas a que Diva o Di continúen divagando.

Quedas advertid@.

Gracias por divagar.