27 de enero de 2014

¿Operaciones de estética? De entrada, no.

Porque es un negocio fijo y muy rentable luchar contra algo tan incombatible como el paso del tiempo.

Porque me parece mal y poco ético jugar con o aprovecharse de las inseguridades de la gente.

Porque prefiero tener arrugas que una cara hierática y sin movimiento o expresión.

Porque restan originalidad, personalidad a la cara, la vuelven estándar.

Porque engancha y lo que era un simple arreglillo se convierte en varias visitas de hospital y un montón de intervenciones.

Porque es un atentado contra la salud, un riesgo en muchos casos innecesario.

Porque o te dejan los labios como un pato o te ponen dos salchichas de frankfurt o colgajos laterales.

Porque te ponen la misma nariz de porcelana, estereotipada y sosa. O esos ojos de felino, esparberaos, con cara de asombro.

Porque duele. Porque hay sangre y cicatrices.

Porque una operación de estética no suele ser la solución a una depresión, unos cuernos, un divorcio, el desempleo o problemas similares.

Porque nadie sabe que ocurrirá con los implantes en 20 años.

Porque el "elixir de la juventud" es una actitud y no una apariencia.

Porque en muchos casos no es el resultado de una decisión responsable.

Porque no vamos a ser mejores porque cambiemos de aspecto.

Porque muchas veces aparecen secuelas peores que el "problema" original.

Porque no disimulan la edad, simplemente te dan la misma edad pero con una versión más cómica de ti misma.

Porque no quiero enriquecer a médicos frívolos y más preocupados por su bolsillo que por la salud de los pacientes.

Porque hay mucho intrusismo en el sector y poca ética.

Porque la autoestima se puede mejorar de muchas otras formas.

Porque una vez más las mujeres son más víctimas que los hombres; de hecho hay hombres que sugieren a sus parejas una operación de estética o incluso se la regalan!!

Porque ves a una persona muy operada y da repelús.

Porque a menudo no cumplen las expectativas del paciente.

Porque significa renunciar a tu propia historia: tus llantos, tus carcajadas, tus sonrisas... todo está reflejado en tu rostro.

Porque me veo más como una viejita arrugada que como una viejita estirada.


"las arrugas, esas marcas de fragilidad del ser, esas huellas de la historia y de los acontecimientos que han trabajado al individuo y lo han vuelto rico y complejo. Un rostro arrugado no pretende haber dominado el tiempo, nos transmite que ha sido vulnerable."



37 comentarios:

  1. ATLAS

    Al principio las líneas se dibujan
    al albur de la risa, la sorpresa,
    la pena, la carcajada;

    al principio, durante algunos años,
    el mapa resiste todos los envites,
    inmune a la insistencia.

    Después, poco a poco, como
    cuando se hace de noche o se hace de día,
    van quedando huellas,

    memoria geográfica
    junto a los ojos, en la comisura
    de los labios, en la frente.

    Así el placer y el dolor
    van dibujando su atlas sobre nosotros
    como la lluvia en las montañas,
    como el mar en las rocas,
    como el viento en el agua.

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    1. Jesus, muy bonito. Me ha encantado. Te sigo.

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  2. Toda la razón, tienes. Salvo casos de un accidente o un problema real de nacimiento, quien se somete a cirugía plástica para "abultar" zonas o para difuminar el hermoso paso del tiempo es, para mí, un fracaso de persona.

    Y físicamente, en 9 de cada 10 casos un horror estético.

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    1. Un horror estético y una cosa que da bastante pena. A mi siempre me recuerdan al señor de Muerte en Venecia. Resultan en realidad personajes bastante trágicos

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    2. Entiendo que hay cosas que son operables, pero lo que me horroriza es la frivolidad con que la gente se quita, se pone o se perfila.

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  3. No rotundo. Pero la libertad y el espejo de cada uno ya se sabe.
    Como curiosidad los hombres, que ya hace uno años empezamos en el mundo de las cremas..etc, parece ser que poco a poco vamos visitando con más asiduidad a estos cirujanos con resultados tan increíbles como el de Stallone.

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    1. Auténticos monstruos como Stallone, Chorcheneger o Mickey Rourke

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  4. Es dura esa sensación de que para poder ser, hay que ser joven. Guapa también. Y delgada. Y en femenino porque la presión sobre las mujeres es mucho mayor, aunque cada día los hombres se ven igualmente presionados por esta situación.
    Y es curioso que la salud no es la que determina los cambios. Solo la apariencia. Y como decís, da pena observar el resultado en la mayoría de los casos. Si es por la apariencia, la mayoría la caga pero bien.

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    1. Yo es que a la mayoría las veo igual de operadas y en general mal. Será que ese look no me gusta.

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    2. Pues para mi la Pataky ganó una barbaridad. Ahora que si me pones a la Kidman de ejemplo de cartón piedra, pues te doy toda la razón. Q se te pase pronto la flojera mandibular :).

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  5. Pues yo sí soy partidaria de la cirugía en los casos en los que para la persona se trata de corregir defectos que les acomplejan sobremanera. Por qué no.
    Sobre todo soy partidaria de que la gente haga con su cuerpo lo que quiera, que para eso es suyo.
    Pero no, no me gustan ni las muñecas de porcelana, ni los labios de salchicha, ni la gente que se estira tanto que se queda sin expresión en la cara. Pero allá ellos. Diría que la mayoría de ellos son más felices, que por eso lo han hecho.

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    1. Pues a mi me parece que si muchos de ellos pudieran retroceder, lo harían. Sobretodo cuando ven que nada ha cambiado con la operación.

      Cada uno con su cuerpo lo que quiera, pero nada de ir embutiendo ideas en cabecitas infantiles o adolescentes.

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    2. Pues no sé pero a mi alrededor tengo gente que se ha hecho retoquitos y que están encantad@s. De hecho de la gente que conozco que se haya hecho algo, ninguno está a disgusto.
      Yo defiendo los pequeños retoques sobre todo si lo hacen porque quieren "tapar" algo que les acompleja, siempre y cuando no dejen de ser ellos y se conviertan en otra persona. Y desde luego que lo hagan una vez son adultos, cuando vean que no se trata de un capricho que pueda solucionar un psicólogo por ejemplo.
      Embutir ideas a los adolescentes... pues es tan difícil no hacerlo. Los de hoy en día desde luego parecen idiotizados.

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  6. Soy hipocondraco
    no voy al hospital cuando estoy malo
    sino que me pongo malo
    cuando voy al hospital!!!

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    1. Vaya pareja haríamos tu y yo... engo de que me empasten una muela con una flojeraaaa....

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  7. Esparberaos, menuda palabra.

    Creo que era Oriana Fallaci la que decía que ella estaba muy orgullosa de sus arrugas, porque le había costado muchos años tenerlas.

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  8. Pues tiene toda la razón la Fallaci, como en tantas otras cosas.

    Esparberaos es como decir que los tiene saltones o desorbitados. He buscado en el google y no me sale la palabra,pero sí he encontrado que un esparbero es un cernícalo y te paso el enlace para que veas como tiene los ojos un esparbero.

    http://elojodelbuitre.blogspot.com.es/2012/01/aves-cernicalo-falco-tinnunculus.html

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  9. Yo veo el asunto más complicado. Como a ti, lo que más me enerva es la presión que hay sobre las niñas, y cada vez más sobre los niños (extiende el concepto niño hasta bien pasado el estirón para entendernos). Pero es que esa presión no sólo la provocan la industria de la estética, está en las muñecas-os, en los dibujos animados, en las mamás a las puertas del cole, en los compañeritos, en los dibujis que hacen...en la sociedad. Y eso es lo que veo que complica terriblemente todo, y que hace que una niña de 14 se quiera rellenar el pecho y un niño de 17 se quiera enderezar el tabique. Y un tío de 30 se quiera estirar el pene. Y uno de 40 ponerse implantes de pelo, bueno, eso y no pegarse leches linda en la bellotera, como me dijo mi amigo cuando se lo hizo.

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  10. Es evidente que cada uno puede hacer lo que quiera con su cuerpo: no estamos hablando de meterlos en la cárcel.

    Igual de evidente es nuestra libertad para ponerlos a parir. Una cosa es que respetemos físicamente a las personas, y hasta que luchemos porque tengan el derecho legal a que hagan lo que no nos gusta, y otra muy distinta que tengamos que respetar sus ideas y perdamos la capacidad de criticarlas. Eso, nunca jamás.

    Me revienta que alguien me diga "respeta mi opinión". Siempre respondo "te respeto a ti personalmente, pero tus ideas me parecen una basura".

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    1. A mí la expresión "cada uno haga con su cuerpo lo que quiera" me suena tan neoliberal como "cada uno haga con su dinero lo que quiera" ¿Soy la única?

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    2. Neoliberal, pues exactamente no. La obsesión con el cuerpo y la belleza de la mujer viene de siglos ha, de hecho va cogidita de la mano con los medios de comunicación, Sissi era anoréxica, consciente del poder de su imagen y marcó tendencias, y lo sabía.
      Se aprovecha económicamente de forma más masiva desde después de la II guerra mundial, que no sé si se encuadra en el neoliberalismo ya, o se dice que el neoliberalismo impera desde tiempo después.

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    3. Anónimo, lo que dice C.S. es que el concepto "que cada uno haga con su cuerpo, dinero, posesiones, etc., lo que quiera, desde un punto de vista individualista, no de agrupamiento, es "neoliberal". Y procede, como ideario, de los últimos treinta y tantos años.

      Que hubo mujeres de clase alta que marcaron tendencia es algo tan antiguo como la Historia.

      A C.S. le pone tan frenética como a mí que se diga esa frase sin conceder la libertad de los demás a la crítica.

      Espero haber resituado la cuestión.

      El hecho de que no se puede hacer lo que se quiera con el dinero está refrendado por todas las constituciones, que dan a la riqueza y la creación de bienes una "función social.

      Fuera de esos usos legítimos, como legítimo es criticarlos, existe la Ley y el delito. Por ejemplo, ocultar dinero en los paraísos fiscales es un robo a todos los demás compatriotas y es un delito.

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    4. Creo que no había ninguna necesidad de resituar ninguna cuestión, puesto que ya lo había dicho en el segundo párrafo que se hace uso económico interesado masivo desde después de la segunda guerra mundial. Además, de mi comentario no se puede entresacar que yo me oponga a las críticas a las elecciones de los demás, ni siquiera haciendo una lectura entre líneas del mismo, ya que se trata de un comentario extremadamente simple. Disculpe, pero no me gusta que se empleen mis palabras nada más que con el fin con el que se dicen, y en el contexto que se dicen.

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    5. Pero no se enfade, Anónimo, si lo que NáN y Ud. glosaron fue mi empleo de la palabra "neoliberal". Y, efectivamente, lleva Ud. razón en que el uso y disfute del cuerpo de la mujer como objeto (propio o ajeno) es tan viejo como el hombre mismo, pero también es cierto que NáN me interpreta mejor que mi mismísima madre casi siempre. Y la paradoja del asunto es que él tiene el privilegio (que yo le he otorgado) de interpretar mis palabras "como le de la gana"

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    6. Pero no tiene mi consentimiento para ser reintérprete de mis palabras, C.S. , no se me enfade us. tampoco, yo prefiero que cuando quieren replicar a lo que yo digo, sea sobre lo que yo realmente digo, y más cuando lo dejo muy claro, a costa de quedar como un relamido por expresarme así. No sé qué es el juego dialéctico, a mi me interesan las conversaciones, pero cuando las intervenciones se hacen sobre lo que verdaderamente dice el interlocutor, no sobre lo que a cada uno le covenga que diga. Para eso está twitter.

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    7. Primero, cuando se "publica", da el consentimiento.

      Segundo, como verá, mi contestación era a lo que dijo:usted: "Neoliberal, pues exactamente no. La obsesión con el cuerpo y la belleza de la mujer viene de siglos ha".

      Y mi respuesta es: neoliberalismo, pues sí. Esto no tiene nada que ver con las posiciones estéticas de determinadas individualidades que, por su posición, son imitadas. Esto tiene que ver con el "mundo espectacular" que crece exponencialmente con el neoliberalismo y el control de las nuevas tecnologías; y la extensión del "con mi dinero hago lo que quiero" al "con mi cuerpo hago lo que quiero". También está relacionado, cómo no, con factores externos al neoliberalismo (pero no ajenos a la publicidad y al descubrimiento de los jóvenes como posibles consumidores: la potenciación hasta el estrago de que solo lo joven es hermoso). (Años 60 y 70).

      Acepto, sin embargo, que cada uno puede hacer con su cuerpo lo que quiera. Aunque lo critique.
      Pero no acepto que cada uno pueda hacer con su dinero lo que quiera... y entre los 60 y los 70 los paraísos fiscales (delito) han aumentado de 5 o 6 a más de 200.

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    8. Nán, cuando se publica se da el consentimiento a que se usen las palabras de uno en su sentido verdadero, no en el que sea conveniente al interlocutor para desviar la atención a sus objetivos. Eso respecto a lo de publicar, me resulta cansina la insistencia en que se puede hacer la interpretación de lo que sea en función de lo que uno quiera, dado que se ha publicado.
      Respecto a lo que me dice respecto al neoliberalismo, cuerpo, suyo y ajeno, y dinero, suyo y ajeno...no tiene nada que ver con lo que yo expuse.
      Sin embargo como veo que tiene ganas de contar sus ideas a costa de lo que sea, contaré yo las mías, eso sí, sin usar sus frases como excusa para decir que se está desviando la cuestión.
      Mi hija sufrió anorexia durante varios años, afortunadamente la superó y hoy en día, con mi hija adulta y emancipada, para nosotros es sólo un recuerdo, terrible, pero recuerdo.
      Hablando con ella, que tuvimos que hacerlo mucho, y para hacerlo tuve que superar no poca incomodidad con charlas que se fueron haciendo más duras con el tiempo, nos hizo ver la presión que existía por todas partes para un ideal de belleza inalcanzable sobre las chicas jóvenes. Y que dicha presión era imposible de evitar porque de un lado se aunaba los intereses comerciales de numerosas industrias, y de otro las convenciones estéticas que han existido de siempre sobre la mujer.
      Así que ya ve, estamos de acuerdo. Sé que la belleza es yugo y es negocio, sé lo frustrante que es oír lo de con mi cuerpo hago lo que quiero, y si no está o ha estado en una posición parecida a la mía, no se figura lo terrible que suena eso a un padre que se ve impotente por frenar el deterioro de su hija.
      Y como ve, yo entiendo la frase como una doble vertiente, presión cultural y negocio. Pero para darse cuenta de que estaba de acuerdo con usted le hacía falta fijarse en lo que yo digo y no en lo que usted tiene ganas de soltar a toda costa, incluso la de no leerse bien los comentarios de uno, y de hacer una interpretación intencionada de los mismos.
      Un saludo.

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    9. ¡Qué horror, Anónimo!¡Qué mal lo debisteis pasar! Y precisamente eso que comentas (permíteme que te tutee) es lo que me revienta del "yo hago con mi lo-que-sea- lo que quiero". Hablamos del cuerpo: me puedo llenar de tatuajes, hacerme alcohólico o heroinómano, amputarme las costillas o ponerme tantos implantes como un ciborg, o puedo dejar de comer o disfrutar con que me torturen porque "es mi cuerpo" ¡Pues no! ¡no puedes hacerlo! porque es un acto de destrucción y de violencia innecesaria, porque hay personas a las que les importas y que van a sufrir con ello, y porque de todo bien que se recibe se tiene la responsabilidad de cuidarlo y conservarlo. Cambiemos cuerpo por hectáreas de bosque, mascotas, patrimonio cultural o cualquier otro bien. El hecho de que sea tuyo (yo hasta esto lo discutiría) no significa que lo puedas usar de cualquier manera. Y a esto me refería yo con lo de que es una idea neoliberal: la de que la propiedad te da libertad absoluta para actuar como tú quieras.

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    10. Anónimo, siempre me referí a tu frase "no es neoliberalismo", que es lo que he criticado. Ahora me das más pistas sobre el significado y no puedo ino estar de acuerdo contigo. Ese sufrimiento, el sufrimiento que se causa a los familiares y el sufrimiento propio (una de mis mejores amigas estuvo dos veces a puntos de morir y hoy con 40 años tiene secuelas) tiene un origen en la sociedad. Y en la economía (por mucho que se hable de ello, la modelos que sirven de "modelo" a las jóvenes siguen siendo "enfermas"), pero es lo que vende.

      Podría extenderme en muchas más cosas, el sufrimiento de quienes no están "en las medidas", sin llegar a tener problemas.

      Ahora, por primera vez, entiendo tus palabras. Pero no me desdigo de que esto es el neoliberalismo. Una de sus crueldades,

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    11. Anonimo, me parece una experiencia terrible y tienes razón no es más que el resultado de unos ideales imposibles taladrados en nuestro cerebro con el fin de llenarse los bolsillos. Porque por ejemplo, ¿para cuando una homogeneidad en la tallas de la ropa? ¿Por qué en unas tiendas una talla 40 es lo que en otras una 36?

      Gracias por compartirla.

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    12. Cesita, no puedo estar más de acuerdo contigo. Que bien lo has expresado.

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    13. Hola muchas gracias por sus-vuestras palabras.
      Sólo una cosa, el neoliberlismo, o el capitalismo o uso comercial de esto lo que ha hecho es multiplicar el problema en numerosas vertientes, aquí hemos hablado de la cirujía y la anorexia, y hacerlo muy común entre los adolescentes.
      Pero no lo ha creado. No ha creado los pies deformes de las chinas, ni los cuellos alargados de las mujeres jirafa de Tailandia, ni los platos en los labios de algunas tribus africanas, ni las anoréxicas europeas del precapitalismo.
      Lo que crea el problema es que se les puede imponer una imágen física imposible a las chicas, y en nuestro mundo también a los chicos, pero la presión no es igual de fuerte. En muchas sociedades se ve opta por imponer una imagen a costa de la mutilación del físico de los jóvenes. Esa imágen perfecta hace que se sometan a toda clase de barbaridades para alcanzarla.

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  11. A mí me encanta resituar las cuestiones; me parece que es un método estupendo para la práctica del conocimiento. Claro que todavía me encanta más que me las resitúen a mí, ya que eso es el origen de una confrontación conceptual que suele ser provechosa para todos los concernidos.

    Es decir,, es el diálogo dialéctico, y no los monólogos, lo que nos sirve a todos.

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  13. Es una operación y hay riesgo, suficiente para no pasar por ello sin necesidad

    Me gusta lo natural. Los pechos, culos, narices y orejas operadas son todas iguales, y al final resulta el. A mi no me gustan

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  14. Esta obsesión por la apariencia es como una lacra. Vale lo mismo para el cuerpo, que para todo lo demás. La ética no vende, pero la estética es la madre de todas las batallas. Y cuando el mercado nos vende esos cuerpos enfermos embutidos en ropas imopsibles que nuestras hijas quieren llevar a toda costa (y nosotras muchas veces también, y vosotros cada día más) no hace otra cosa que vender estética porque de su ética es mejor olvidarse: los mundos y submundos que subyacen por debajo de la moda y la obligación de la belleza impostora. Todo lo que hay que hacer o dejar de hacer para poder seguir ese ritmo infernal de compras y estar perfectas todo el día conforma el presente para muchas personas, cuando la realidad nos da cada día tortas por todos los lados la estética debería ser el menor de nuestros problemas.

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    1. Todo ello me suena a cuando las chinas tenían que tener los pies pequeños y para ello pasaban por un calvario: romper huesos, deformar pie y prácticamente no poder andar...

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