16 de noviembre de 2012

Has besado alguna vez un libro?

El "Club de lectura 2.0" ha escrito sobre 84 Charing Cross Road, de Helen Hanff. Leí esta novela epistolar hace unos anios, cuando ya sabía que en el número 84 de Charing Cross Road (Londinium lovers, "la calle de las librerías") tristemente no estaba ya la bookshop de segunda mano que enviaba libros a Helen, la autora, en los EEUU, durante muchos anios. 

El otro día hablamos, en los subdivagues del Londinium subterráneo, de librerías. Xisca nos habló de "la librería más grande de Europa", que ya hemos establecido es Waterstone's de Picadilly, mientras nos ponía en la pista de una de esas iglesias atmosféricas "llenas de musgo, como sacada de una peli de Hammer", decía ella, lo que abrió la veda de búsqueda obsesiva del lugar en cuestión. Gracias a la ayuda de los divagantes -y que la que firma salió con su mochila y una linterna a las calles tras ese divague y acaba de volver-, llegamos a la conclusión de que era St. Gabriel's church, en Pimlico (ven foto).

Pero divago. Quería, inspirada por estos blogueros lectores, dejar un par de ideas con respecto al libro de Hanff. Una de las cosas que más me gusta es su ambientación: estamos en el Reino Unido deprimido tras la guerra, con cartillas de racionamiento, y restricciones. El momento histórico se plasma perfectamente en esta correspondencia que comienza como un affaire comercial, y acaba llena de emociones, unidas por el amor a la literatura. De particular importancia para mí en este momento histórico es la creación de la Seguridad Social (NHS, National Health Service) en 1948. La esposa de Frank (Nora) ha estado en el hospital y él le escribe a Helen:

"I must apologize for having taken so long to answer your last letter but we have had a rather hectic time. Nora has been in hospital for the past several months and I have had my hands full at home. She is almost fully recovered and will be coming home in a week or so. It has been a trying time for us but thanks to our NHS it hasn’t cost us a penny!!"

Cualquiera que además de leer, sienta ese algo inexplicable por los libros, esa especie de veneración que les adjudica un estado más allá que el de meros objetos, y los envuelve de un aura mágica, vibrará con esta correspondencia. A los que se enamoraron por carta, les tocará doble. 

Toda esa magia de "libro vivido" la viven los protagonistas: página que leyó el antiguo duenio con más frecuencia, " I do love secondhand books that open to the page some previous owner read oftenest",  "…it keeps falling open at the most delightful places as the ghost of its former owner point me to things I’ve never read before", y el libro que es nuestro y al que hacemos nuestro, subrayando, anotando, dedicando...

"I wish you hadn't been so over-courteous about putting the inscription on a card instead of the flyleaf. It's the book-seller coming out in you all, you were afraid you'd decrease its value. You would have increased it for the present owner. (And possibly for the future owner.) I love inscriptions on flyleaves and notes in margins, I like the comradely sense of turning pages someone else turned, and reading passages some one long gone has called my attention to.)"

A mí también me encantan las dedicatorias (tengo una del mismo Langdon-Davies, pero yo aún no había nacido ;)), aunque sí compro libros que no he leído!!! ("It is against my principles to buy a book I haven't read, it's like buying a dress you haven't tried on".)

Como Helen, espero poder tener mis libros hasta el día que me muera, y  los dejaré para que alguien, detrás de mí, sienta lo mismo, disfrute igual, y viva tanto como yo lo he hecho.

"I’ll have mine (books) till the day I die- and die happy in the knowledge that I’m leaving it behind for someone else to love. I shall sprinkle pale pencil marks through it pointing out the best passages to some book-lover yet unborn".

Les dejaré mis subrayados, que será mi fantasma... les indicarán los párrafos que ha de leer en alto...

" You have to read Donne aloud, it’s like a Bach fugue". 


27 comentarios:

  1. Jamás he besado un libro. Pero paseo junto a las librerías de mi casa, tocándolos con un dedo, deteniéndome para sacar uno, leer unas líneas y volverlo a dejar. Me he dormido en un sillón sujetando el libro, cerrado, con las manos durante la pequeña siesta, sin querer dejarlo a un lado.

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  2. Yo sí he besado libros. En momentos de emoción literaria y hablado en voz alta diciendo pero qué bueno eres, cabrón! o algo por el estilo.

    Yo nunca he pensado en la posteridad de mis libros, la verdad. El final que propones es bonito, pero puede que no sea el que tengan. A mí, por ejemplo, me interesaría un libro subrayado para una relectura, pero no me gusta verme condicionado en la primera vez que lo lea.

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  3. No he besado un libro. Quizá abrazado sí, pero besado no.

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  4. Joder..que bien te ha quedado.

    Yo besar no..soy poco "efusiva" pero quererlos mucho..algunos muchísimo. Yme gustan usados y tocados por otros y usados por mi...

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  5. OK, así q vamos:
    -besucones-2
    -abrazadores-2
    -platónicos-1

    Sobre lo de pensar en el destino de tus libros cuando tú no estés, Hanff en un punto se plantea, mirando el nombre del duenio en la primera página, la actitud de los "herederos" de aquel fulanito, q lo venden de segunda mano. Hoy no tienen porqué ser de herederos. Yo compro bastantes libros de segunda mano, y algunos me han llegado hasta con una nota cariniosa del vendedor, diciendo lo q ha disfrutado con él, por ej.

    Los subrayados de desconocidos no me gustan, pero me encantaría leer libros de la Yaya, por ej, q ella hubiera subrayado a mi edad. Espero q mis nietas sientan lo mismo. A veces escribo dónde estoy cuando los leo (si es un sitio distinto, raro, especial-cuando viajas es chulísimo, por ej cuanod viajamos 6 meses por latinoamérica tengo esos libros ya tan unidos al viaje, q me veo en el tren de Cuzco a Puno leyendo a Cortazar), y siempre los firmo al final con la fecha y el lugar dodne los he leído.

    En UK a estas actitudes tirando a Aspergers las llaman ahora "ser un anorak" ;)

    muxus

    di

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  6. No sé si me vas a tener que apuntar como fetichista, porque los suelo oler un momento, no sé muy bien por qué. No los tengo muy controlados, no les pongo nombre ni fecha aunque me parece una costumbre muy bonita que me gustaría adoptar. Siempre he tenido pocos porque he sido pobre y niña de bibliotecas, estoy acostumbrada a encontrarme postales de extranjeros en los libros y alguna barbaridad que les hacen también. Ya lo he contado muchas veces, pero en mi casa hay un bestseller de 1856 -"Jenoveva de Brabante"- perteneciente a una de mis bisabuelas. Lleva su nombre escrito -Francisca, la maldición continúa- con una caligrafía preciosa y de leerlo, habría que hacerlo con mucho cuidado.

    Con dedicatorias tengo dos de Marías, y uno de Grandes, de momento no he conseguido que me firmen más incautos. También tengo una edición del Principito de Saint Exupery dedicada por mi tía, de cuando no nos odiábamos a muerte cordialmente.

    Echo muchísimo de menos mi caja de libros, que está esperando en casa de los padres del señor que vive conmigo para cuando volvamos a la península, en 2023, a este paso. Es todo un "ay si hubiera cogido este y hubiera dejado este otro", un desastre. No sé qué será de ellos cuando ya no esté, de momento me temo que se me van a traumatizar porque no les presto atención, me acuerdo sobre todo de mis tres ediciones de Lolita en diferentes idiomas, de Middlesex de Eugenides todavía en su plástico, de que no debí dejar "Negra Espalda del Tiempo" porque iba a necesitar releerlo de nuevo por mucho que pensara que ya me lo sabía y que eran prioridad los nuevos de Marías, tantos errores.

    ¿Has salido con una linterna a mirar qué iglesia era? tú eres majísima y estarías en mi equipo de investigadores de lo oculto fijo. ^__^

    Este 84 Charing Cross Road me lo apunto, ya lo conocía -mi amiga Be me enseñó que ahora es un Telepizza cuando pasamos por allí, lástima que no la compre un rico bibliófilo excéntrico y la recree- pero no me lo habían explicado así, molt bé.

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  7. Yo también los huelo. Nunca los subrayo ni escribo nada. Señalo mis partes favoritas con servilletas de bar o con billetes de autobús. Los regalo o los presto mucho (no me importa demasiado perderlos: no es un problema desde la invención de la imprenta) Muchos me los he comprado varias veces y los vuelvo a regalar. Me encantan, pero no llegan a la categoría de fetiches.

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  8. A un libro no, pero a un libra sí lo he besado muchas veces, incluso a una libra también la he besado.
    Emoción de encontrar a alguien que por fin...muchas veces la he encontrado en un libro. Y la de sentir que es una pena que el maldito cabrón esté muerto y sea polaco, Lem, esa es contínua. Y la de adentrarme en muchas historias, o materias o vivencias o vidas.
    Pero no me entusiasma la literatura por la literatura, llevo tres intentos de leer el Quijote y me aburre, me aburre, me aburre.
    Ire

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  9. Vale el Libro de Familia? En ese caso soy un Si. En caso contrario, no

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  10. Los huelo, los achucho, los beso...y también los tiro por el pasillo cuando no puedo con ellos (y son míos, claro). Los firmo, añado mi nombre y dos apellidos y la fecha, al menos el año, los sello. Los miro y los remiro. Y les hablo, generalmente entre lagrimones por cualquier putada que les pasa a los protagonistas.

    No marco los libros ni me preocupa especialmente lo que pase con ellos cuando muera (si es joven, son para mimásmejoramiga, salvo los de Fforde, que son para ND)

    A pesar de que cada vez leo más en digital, me siguen gustando los libros, tenerlos cerca. Mi momento feliz del año se compone básicamente de buena compañía, sol, mar y muchos libros.

    Me ha gustado mucho el post.

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  11. Hola panda... XISCA, tienes una dedicatoria de Almudena? Mi hermana la vio en el tren madrid-Barna hace unos meses y.. no le dijo nada!!!! Y yo: "joer, pero no le has dihco q tu hermana lo ha leído todo y le caes muy bien?" Y mi hermana, impertérrita: "no".

    CS, ya sabes q el olor toca nuestro cerebro más primitivo. Yo a veces les meto estas tiras para probar perfumes en los aeropuertos... con opiummmm

    IRE, el Quijote te aburre? Creo q nos metieron en el cole esa idea, q es un tocho, y allí se leen trozos sueltos. A mí me encantó, claro q no lo releo una vez al anio como gente q conozco...

    PETER, qué bonito, pero prueba tb a besar un libro q te emocione.. o casi a abrazrlo y quedarte mirando al techo un poco. Si tu posición para leer es, como la mía, en horizontal.

    Graches BICHO, somos parecidas, aunque aún nor ecuerdo tirarlos. Eso si, yo dejo los libros. Tengo amigos q, una vez empezado, auqnue no les guste, siguen adelante. Yo no... es dificil q un libro, cuanod has leído 50 páginas de una cambio tan radical q te pase a interesar lo q te cuneta (creo yo).

    Como decía el exlibris de un amigo...

    MÁS LIBROS, MÁS LIBRES!

    MUXUS

    DI

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  12. En la mani del miércoles la llevé al lado, a la Almudena, 50 metros. Todo el mundo le echaba un vistazo, pensaba "sí, es ella" y dejaba de prestarle atención. Los madrileños somos muy mirados y poco mirones para estas cosas.

    Hay una corriente de libros de mearte de risa, que empieza con Gargantúa, llega a la cumbre con El Quijote, se traslada a Tristam Shandy y de ahí a la tradición anglosajona.

    Leerlo en voz alta con tu pareja (la oficial o la otra) ayuda mucho, pero también puede ser un vicio solitario. Coincido con Di en que ha sido la fama y la escuela la que se lo carga. Y cuando ya estaba derribado en el suelo, han venido las películas y series para rematarlo. Porque es un libro en el que el lenguaje es el principal protagonista, por lo que las imágenes se centran en las historietinas, que son lo de menos. Nunca he podido terminar una versión cinematográfica ni un capítulo de las casposas series dedicadas al héroe nacional.

    Claro que el propio libro se burla de sí mismo y de sus no lectores. Resumen de la historia de nuestro héroe nacional, que podría ir en la faja esa con la que envuelven los libros: LA historia de un tipo que por leer demasiado se vuelve loco.

    Recomiendo dosis homeopáticas: unas 8-10 páginas (coincidiendo con capítulos) al día. Si te quedas con ganas y quieres seguir, ¡no lo hagas! Alimenta el deseo de que llegue el día siguiente para seguir. Al llegar al final, llorarás de que se haya terminado.

    Y no lo olvides, Ire: todo lo que te dijeron en el colegio, es mentira.

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  13. En el cole me peleé con un compañero, yo defendía que era un tocho y él que yo andaba con tonterías de nena. Como sus argumentos me convencieron, hice el primer intento con 15. El segundo, con 20 en la carrera. El tercero con 28, por el friki de mi marido. El resultado fue invariable. Por qué?, me preguntó el friki, si al menos puedes decir el por qué sabremos que no es una cabezonreía. Y esta fue la conclusión: ¿has bailado alguna vez una sevillana?, cuando la mano baja caracoleando en el aire, embruja, hechiza y encanta...las tres primeras veces. Porque después todo el proceso se repite, y en la segunda no llegas apenas más lejos y en la tercera no sacas más en claro y en la cuarta por fin dejas de dar vueltas por el arte de dar vueltas. Porque me gustan las cosas que llegan a alguna parte, y el camino; pero el hechizo por el arte del hechizo, por la magia de mantener la ilusión sin sacar nada más, no. Y en el capítulo 4 del quijote me quedo, y no me interesa más. Misma razón por la que no me interesa el Ulises, capítulo primero, a mitad fue la raya de mi abandono.
    Ya lo dije, literatura por literatura no me va.

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  14. ¿Literatura por la literatura? A mí tampoco me va. La literatura como artificio maravilloso de emplear técnicas para transmitir la vida y su significado, sí.

    Yo soy partidario de la Literatura por la Vida. Y resulta que los mejores ejemplos de "esa" literatura están hechos por genios que exigen una colaboración del lector, unos lectores fuertes.

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    1. Lectores interesados. Fuertes por que tengan gustos parecidos a los tuyos. Oh, Nán, no.
      Pero yo hablo de forma completamente reflexiva: ME aburre, y sé por qué. No impongo mi punto de vista, ni establezco juicios sobre el valor de la obra ni el valor de nadie como lector ni en cualquier otro aspecto.
      Y ME gusta ser así, ME siento mucho más libre cuando no hago grupos en función de factores tan superficiales como este.

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  15. ¡Qué bonito hablar de libros...!

    Quiero más, más.

    Hace unos años leí 84 Charing Cross, y cuando más tarde caminé por esa calle se me iban los ojos buscando la librería. No la encontré, pero cualquiera de las que veía me imaginaba que podía ser la del libro, y las miraba con la misma unción conque Helen recibiría las cartas del librero Frank.

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  16. Este libro es la leche, con perdón, no porque sea una historia real. Gracias a que son cartas, salva el problema de las historias reales, que resultan planas porque carecen del artificio para re-crear los espacios y emociones.

    A mí me parece la leche (joder, ya van dos errores de mi francés) porque está recorrido por un subtema de fondo: la capacidad que tiene el amor a los libros para sostenerte en las peores circunstancias. Son tiempos de privaciones materiales, pero los libros están ahí para abstraerte de ellas y vivir otros mundos. Son los amigos que nunca fallan,están las bibliotecas, obras maestras de segunda mano a 1 euro, bibliotecas de amigos, la propia biblioteca nutrida durante años.

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  17. Jolín NáN, Cervantes, Rabelais, Sterne, Joyce... (tengo que decirle a Lemuel que le de cuerda al reloj) Parece que tenemos los mismos gustos literarios. Hace unos años descubrí uno descacharrante en la misma linea de estos tíos: fue una novela titulada el plantador de tabaco, de John Barth. ¿la conoces?
    ¿Así que decis que 84...está bien? Me la voy a pillar.

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    1. No, no la conozco, pero de lo de los mismos gustos, hace tiempo que dejé de dudarlo.

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    2. Pues creo que has de disfrutar mucho con esa novela. ¡Qué suerte no haberla leído! ¡Envidio tu próximo placer!

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  18. Créete que cuando leí el pasaje del NHS me acordé de ti y de un post que escribiste no hace mucho sobre el servicio nacional de salud. El libro habla del amor a los libros, pero también nos deja detalles como ese, en los que nos cuenta la vida tal cual la vivían ellos. Buen post.

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  19. Divagando sobre El Quijote y su valor, hay buenas frases en esta entrevista a José Ramón Fernández

    http://www.culturamas.es/blog/2012/11/17/entrevista-con-jose-ramon-fernandez-don-quijote-es-parte-de-nuestro-adn/?utm_source=feedburner&utm_medium=email&utm_campaign=Feed%3A+Culturamas+%28Culturamas%29

    (evidentemente, el ancho de Blogger no permite que la dirección web salga junta: no hay que dejar ningún espacio).


    que presenta un Quijote que no es El Quijote en la Sala Grande del Español (ya tengo mis entraditas para cuando vuelva Compa de su viaje.

    A anotar que cuando José Ramón era un jovenzuelo, escribí con él y otros dos una obrilla de teatro.

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  21. Eso pasa, Lux, porque los poemas están hechos para ser bailados; como están hechos de música hay que leerlos con todo el cuerpo. Lo mejor es, como tú dices, levantarse. Pero si no te levantas, por lo menos tienes que respirarlos.

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  23. Night night.. sí q es chulo hablar de libros. Anónimo de las 10:59, tendrás más… el martes por la mañana divago sobre “Oliver Twist” (mañana divaga mi co-diva.. es q somos dos).

    NAN, yo tampoco soy de las palizas q me introduzco a la gente (por lo de Almudena). El otro día vi en John Lewis a Celia Imrie y no dije nada, o en Candem a Emily watson y lo mismo… Y bueno, para qué volver a poner el dedo en la llaga de “hacienod el ridi con maruja” q ya lo conté hace anios aquí. Ah, y estoy de acuerdo en tus razones por considerar q el libro de Hanff es “la leche”.

    IRE, había pensado hacerte un divague con mis subrayados del Quijote, ya en plan pesada, pero tienes razón, si hay un libro q no te gusta, por mucho q le guste a todo el mundo, pues no. Yo ya he contado aquí repetidas veces mi incapacidad para Borges, me parece como estar haciendo integrales o así…

    CS, me apunto a John Barth, del q tampoco he leído nada. Grache mile.

    Qué gracia CARMEN, q te acordaras de mí con lo del NHS, me gusta. Hay tanta gente con la q me cruzo a diario q no saben ni la mitad de mí q otros q están lejos y no me han visto nunca… :)

    Qué bonito, lo que decías LUXINDEX y CS de la poesía, “para ser bailada”. Me encanta lo de ponerte de pie, no sé si lo he hecho alguna vez, pero desde luego sí revolverme, releer, anotar, y decírselo a quien tengo cerca q suele ser mi compa de piso el Peda. Soy una lectora muy lenta, cuando me engancha algo lo releo, lo pinto de rojo… en una palabra… lo intento atrapar (as if…) A veces os lo copio aquí en el blog, porque lo q si q tengo de inmediato son unas ganas tremendas de compartirlo. Metablogueando, para mí de eso va esto del blog.

    Muxus y buena semana

    di

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  24. Pues sí, tengo una dedicatoria de Almudena, aunque es la típica que te ponen en la Feria del Libro, era en "El Corazón Helado" -que por cierto, está en mi caja de libros, así que no lo voy a leer de momento- y ponía no sé qué de "que le caliente el corazón". Se puso un poco así porque yo el dije que pusiera "Francisca" pero ella no sólo se empeñó en poner "Xisca" sino que dijo "si no es como si lo pusiera para cualquiera". Eso estuvo bien XD

    Sobre mis dedicatorias de Marías, ya hice este post en su día: http://www.bloj.net/xisca/cgi-bin/archives/2007/04/como_un_fan.html

    No hace falta leerlo todo, puse de las dedicatorias al principio, como encabezado. Un día le pediré perdón o no sé...espero llegar a tiempo de que me pueda firmar alguna cosa más.

    Supongo que tendría más mérito encontrarse un autor por la calle y que te firmara, o tener una conversación casual, pero esas cosas ocurren poco y suele ser con autores no muy conocidos. También puede pasar que estés hablando con un futuro autor y no lo sepas, eso es lo mejor.

    Sobre lo de si un libro es un clásico pero no te gusta, soy muy severa con eso, creo que aunque no te guste, si ha creado escuela, ha dejado un legado, ha influido en otros autores etc., eso hay que reconocérselo. Me he hartado de burradas tipo "Nabokov es una mierda", está muy de moda decir que está sobrevalorado entre cierto tipo de modernos epatantes con opiniones originalísimas y es algo que me irrita profundamente. Un día me vengaré con un post y los dejaré finos.


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