21 de junio de 2010

Ya llegó el verano

Aunque no lo parece. El verano está aquí. No me quejo, no. A mi me va fenomenal que no haga calor y que todavía puedas dormir tapado por la noche. Yo firmaba por un verano así. Sin embargo no vengo a hablar sobre el tiempo, sino sobre el cambio. A mí, los finales y principios de curso me suelen poner nerviosa. Me explico. No soy de las personas que tienen cronometrado al dedillo lo que va a hacer con sus polluelos durante el estío y siempre dejamos unos días a la improvisación y al buen hacer de los yayos y/o abuelos. No queda otra.

Así, aunque hayamos contratado unos días de estades o campus, siempre quedan más días libres que vacaciones tenemos los progenitores y eso da palo. Las estades o campus es cuando llevas a tus pollitos medio día a un determinado sitio a que hagan deporte, natación, manualidades, etc. Puede ser con comida o sin comida y con un horario que puede abarcar desde las 8 hasta las 15 más o menos. El problema es que en agosto no hay estades, lo que nos obliga a coger las vacaciones ese concurrido mes y alejarnos de los ideales meses de septiembre, junio o incluso julio.

Otra cosas que llevo mal estos días es el cambio de armarios. Suelo pasarme dos semanas con ropa por todos los sitios en un caos tal que cada habitación parece un mercadillo. Siempre lo hago el fin de semana pero últimamente llevo una intensa vida social y no he logrado establecer las pautas necesarias en los armarios de los pollitos. A alguno le puede parecer una chorrada. Pero el tema es grave. ¿Por qué? Primero por la mezcla de ropa que se produce y que los pollitos aprovechan para excusar su desorden. Segundo porque no se puede poner al alcance de Consuerte todo tipo de ropa, no. En  mi ausencia, los polluelos, pueden ir con camisetas de tirantes y pantalones de pana con botas en pleno mes de julio. No hay que tentar a la suerte. Mejor acotar.

Otra razón por la que llevo mal lo de los armarios es por la falta de costumbre. Los pollitos van al cole con uniforme, perdón, con bendito uniforme. Eso, además de barato, simplifica mucho todo, desde las lavadoras, hasta la programación del qué me pongo. Llega el verano y salvando cuatro cosas del año pasado, hay que reponer un montón de cosas. Los míos hay días que se cambian dos veces y además tienen ropa de repuesto en casa de los yayos. Así que inevitablemente hay que ir a comprar ropa. A mí no me gusta, la verdad, pero a éllos mucho menos. Así que muchas veces voy sola y traigo ropa para que se prueben y si no les va bien a devolver y volver a traer. Idem con los zapatos.

Aunque parezca contradictorio, lo peor del verano, es también cuando se acaba. Precisamente porque hay que realizar todo este mismo proceso de nuevo. Eso sí, en septiembre sólo compramos uniformes.


12 comentarios:

  1. Yo que vivo bastante cerquita de una playa a unos 10 minutos andandito, si os digo la verdad apenas la piso, a última hora cuando baja el sol salgo a remar en piragüa y por la mañana también si no me levanto muy tarde.

    Pero lo que siempre me ha producido envidia, de la sana, es la gente que cuando está de vacaciones "se va al pueblo", a la casa del abuelo, reunion familiar, fiestas del pueblo y sangría a tutiplé.

    Eso sí que son unas vacaciones. La playa, ... "mi playa", ... esa se la dejo a los navarros.

    K, ... despoblado.

    ResponderEliminar
  2. ¿playa? ¿Navarros? o Salou o Zarauz

    ResponderEliminar
  3. Diva: Tal es mi crisis de armarios q el otro día vino un señor a "tomar medidas" para q el empotrado de mi habitación tenga más espacio. El señor era irakí (lleva aquí 50 años) e igual me da para un divague. Pero volviendo a las logistics, Sra Divafrancis, qué aconseja? Pq estaba pensando en dejar un armario "de invierno" y otro "de verano". Ah, decisions decisions!

    ResponderEliminar
  4. K, a 10 mins de la playa: te odio. Bajar cuando quieras, particularmente cuando no hay gente, q lujo.

    Manchaplayas y robasetas: pero en el fondo os queréis...

    ResponderEliminar
  5. Querida amiga di,

    Sea lo que sea en bolsas transparentes para no tener que abrir todas y cada una de ellas cuando buscas algo.

    ResponderEliminar
  6. Apreciada Divfrancis,

    Bolsas transparentes???????? De esas del topmanta? (suban la música glamurosa de fondo!!!-habla la ex-técnica radiofónica)

    ResponderEliminar
  7. Oh que buen tema.

    Yo odio el verano, odio el calor. La parte buena es que la infraestructura de las princezaz está organizada, en eso no tengo problema...veraneo franquista y cuidadora como el resto del año.

    De vacaciones en agosto porque JS no me deja irme en otra fecha.

    Lo de los armarios es tal cual lo cuentas. Una pesadilla.

    ResponderEliminar
  8. Moli,

    Estoy contigo en lo del veraneo franquista y si además lleva añadido algo de curro tipo coger melocotones, saltar acequias o ir al huerto mucho mejor.

    Cuando eres pequeño ¿se puede pedir algo mejor que la libertad que te dan los pueblos pequeños?

    ResponderEliminar
  9. Mancha playas????? Uiisssss que fisna te andas .... en realidad mea**** .... jeje.

    El origen del nombre que se le pone al navarro que acude al litoral viene de cuando sube la marea (que hay que ser de costa para saber nadar y guardar la toalla) y ves un monton de hojas del periódico Diario de Navarra flotando por la orilla.

    A la salida de la autopista de Navarra justo a la altura de Irurzun para enganchar la autovia, habia, y todavia existe creo, un cartel que dice Zarauz. La aristocracia Navarra junta de la mano con la alcurnia Guipuzcoana.

    Zarauz: playa, golf, txakoli, buen comer, pescados y navarros. Pero para playas, Hendaya y Zumaya.

    K, ... vaya,vaya.

    ResponderEliminar
  10. Malditos armarios y benditos uniformes, porque además si se mancha se pasa una toallita y si ha sido poco tira otro día sin pasar por la lavadora, si haces eso con ropa de calle te sacan cantares en el cole.
    El calor me agobia mogollón, pero me encanta el agua, mi problema es que soy tan blanca que reluzco y necesito kilos y kilos de crema protectora. Imagínate la de crema que le pongo a los enanos, se nos va medio sueldo.
    Con los niños lo de tener armario de verano y armario de invierno no funciona porque crecen, y sí o sí hay que comprar ropa, en verano mucha más que en invierno, eso es verdad.

    ResponderEliminar
  11. Lo mío es pura contradicción, me encanta que llegue el verano pero luego me paso el día aplatanada por el calor temiendo el momento de salir del refugio del aire acondicionado.

    Lo de los armarios, ni tan mal. Nosotros tenemos lo mismo todo el año y los peques... bueno, eso sí es un coñazo. Pero ya lo tengo hecho.

    Yo llevo peor el entretiempo, demasiado abrigada o demasiado fresca, qué zapatos me pongo...

    ResponderEliminar
  12. ¿Y cuando el verano se vuelve loco como ahora y tienes TODO lo del armario en la habitación porque no sabes a qué atenerte? EL CAOS, y la conclusión lógica: los armarios son todos demasiado pequeños, cabían mejor las cosas en los baúles, aunque tocaría planchar y eso es EL HORROR.

    PD: doy fe de que MI Peque reluce al sol, mi yo miope no necesitaba gafas para localizarla en la playa, era la que hacía de espejo. Pero ahora me hace menos efecto porque tengo gafas PO-LA-RI-ZA-DAS... Eso sí no son Oakley, tengo la cara demasiado pequeña (las amanitas somos taaaaan finas y delicadas), pero Ralph Laurent queda mega-fashion también.

    ResponderEliminar

¡Bienvenid@ a DD!

Poniendo aquí tu comentario te arriesgas a que Diva o Di continúen divagando.

Quedas advertid@.

Gracias por divagar.