15 de enero de 2016

Psiquiatra de frontera ("Frontier Psychiatrist"): Lo vais a necesitar

Cuando me despedí de mi último trabajo, la gente del equipo me preparó un CD, en teoría con canciones que poníamos los viernes por las tarde cuando ya estábamos desvariando. La primera era, evidentemente, "Friday I'm in love" de The Cure y el resto, una combinación entre nuestros hits de karaoke (sí, estas eran las enloquecidas que me seguían a los subterráneos a gritar. Nota: karaoke? sí, no os hagáis los ofendidos cuando contribuisteis a la creación de la lista y luego leísteis con interés el post-fiestuki) y alguna cosa más que, a los dioses pongo por testigo, nunca había oído antes. 

Una de estas "cosas" fue la canción que os incluyo, y cuyos mariachis, hacia el final, nos van a ayudar a felicitar a Cesi. FELICIDADES CESUCHIIIIIII!!!! Todos los divagantes te queremos. Sin embargo, antes de que haya confusiones, tengo que explicar. 

Explicar, porque hasta llegar a los mariachis, allá por el minuto 4, hay mucho video que ver, y sinceramente, no puedo asegurar que no salgáis daniados por la experiencia. Tal vez podríais hacer un experimento: escucharlo sin ver el video al menos una vez, como yo. Yo me ponía el CD en el coche y escuchaba esta canción con mi familia una y otra vez como si nada. Vale, de repente se oían violines, relinchos, mariachis y cosas raras, pero no fue hasta el día que una australiana me preguntó si no conocía a sus compatriotas The Avalanches y oh-my-God, cómo no has visto el video?, y me lo infligió. Parece ser que The Avalanches solo han tenido un par de de éxitos, lo cual parece una injusticia total. 

Os animo a que veáis el clip con atención y aire celebratorio (todos cantaremos en casa tararí-tararí-tararí cuando salen los mariachis en honor a Cesuchi), y que después espero que deis un paso adelante y, a modo de terapia de grupo, compartáis qué terrorífica imagen os va a perseguir el resto de vuestra vida. 

Comienzo: yo me llamo Di y odio las palomas, y lo entenderéis todo.  Pero ah! video de contrastes: cómo amo a la persona que toca la batería, a los ninios tiroleses, y en especial, a los fantasmas bailarines. 



16 comentarios:

  1. MarAvilloso. Muy maravilloso y mucho maravilloso.

    Hale, así aprovecho para felicitar por segunda vez a Cesuchi.

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  2. ¡¡Qué genialidad!! ¡¡Obra maestra!! Y salen montones de cosas que me gustan: Vaqueros, indios, caballos, instrumentos bizarros, una batería con un collar de perlas (no sé si os he comentado alguna vez que me encantan las perlas. Tengo un par de amigas que me dicen que es gusto de señora del PP. Es una apreciación absolutamente falsa. ¿Hay joya más hermosa que un trocito de basura que un bicho mucoso transforma en esa belleza? ¡Es el epítome del reciclado de calidad!) También salen fantasmas. Me encantan los cuentos de fantasmas. Quizá porque el primer libro que se me requisó a la tierna edad de ocho años fué uno titulado "10 historias de fantasmas" por una profesora del cole público al que iba. Al año siguiente me cambiaron a los jesuítas, donde los Padres de la Compañía me dejaban leer lo que me daba la gana (¡Benditos sean!) ¡Si hasta aparece la resina epoxi en forma de dentadura postiza!...¡Regalazo...!
    ¡Gracias por los felicitos, chicos! (Ire: la tarta es de ciruela y naranja. Guardo tu trozo en la fresquera. ¿Que pasó en el 77, NáN? estaba tan pendiente de mi fiesta y de un niño que me gustaba que no me enteré)

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    1. ¿Ciruela y naranja? Hm… Yummy!

      C. S., ¿tendrías algún inconveniente en cumplirnos años a diario asín a la hora de merendar?

      ¡¡Felicidades, amiga!! Que pases un día estupendísimo.

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  3. Zorionak, Cesita! Espero que no te caigan muchos, o bueno, sí, caer te cae uno, y que sumen los que tengan que sumar. Encima es viernes.

    Y qué video, por dios, nada de "parece una injusticia total", ¡es! una total injusticia que hay que remediar ya.

    Di, lo dejamos en tus manos.

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  4. Super fan del vídeo!! Super fan. Me encantan los fantasmas bailarines y los clones de Mastroiani con el "that boy needs therapy" con las gafas jumbotron. Maravilloso. A hombre revenido le va a dar un colapso, un stendelazo cuando lo vea.

    Cesitaaaa felizzzz cumpleañosssss, espero que tengas un día genial y que lo celebres como se merece, por todo lo alto.

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  5. Felicidades C.S.
    Muy bueno, Di. Ahora que C.S. ha soltado que le gustan las perlas, podemos regalarle un cuento perlado.

    PERLAS PARA CESUQUI I
    (I Fragmento escrito por Driver; consideramos que podemos llegar entre todos al V fragmento del cuento-regalo; os animo pues a conseguir dicho objetivo-cesuquista).

    Había una vez, hace muuuucho, muuucho tiempo, una mujer que vivía en una isla de la Polinesia.
    Como la isla se situaba cerca de la línea imaginaria del Ecuador y al laíto de una corriente fresca que atravesaba el Océano Pacífico, pues era una isla bien chuli.
    El agua fresca y la temperatura ambiente cálida eran la causa principal de la abundancia de corales y conchas.
    Las habitantes de la isla eran unas mujeres muy hermosas, de largos cabellos y sonrisa franca, acostumbradas a trabajar en la costa.
    La costa de la isla es un buen sitio, porque hay playas para andar, calitas para perderse, cangrejos, erizos y peces para alimentarse y cocoteros para beber ese líquido tan nutritivo que guardan en su interior.
    Esta era la razón de que las mujeres fueran tan bellas; todo lo que comían, el entorno natural y el ejercicio que hacían en sus tareas diarias, propiciaban que tuvieran un cuerpo como un tren de mercancías que atraviesa Siberia.
    Pero con calorcito.
    ...
    Según la costumbre de la tribu a la que pertenecía nuestra cesita-indígena, los habitantes de la isla iban vestidos con telas de vistosos colores. En tierra.
    En el mar, esa costumbre había sido abolida por el sentido común, y buceaban desnudos.
    ...
    Cesuqui, que así se llamaba la indígena, era una excelente buceadora. Allí, bajo las aguas transparentes, los peces también nadaban completamente desnudos. Así que los habitantes de la isla pasaban desapercibidos entre los corales y las algas.
    ...
    De todas las cosas que le gustaban a la indígena Cesuqui, lo que más eran las perlas.
    El motivo no era su valor en el mercado de perlas de París, porque aquella ciudad estaba tan lejos que el valor de mercado de esas maravillas le importaba un pito a nuestra indígena.
    Tampoco le importaba en valor que adquirían en una Bolsa de un país muy importante que se llamaba América o algo así, porque ella vivía aquí, en Oceanía. Aunque ella llamaba a su continente Oceamía, porque lo quería y la palabra le gustaba mucho.

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  6. ¡el siguiente que sigaaaaa!

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    1. Como dicha Cesuqui era hasta las cachas, ¡pero hasta las cachas!, del PP(*) le gustaban, como hemos dicho, las perlas. Pero más, mucho más, le gustaba otro fino regalo que también le propiciaban las ostras: un pensamiento.

      Ese pensamiento le era muy querido, y útil, cuando le llegaban noticias tristes.

      Fue el caso de cuando se enteró que un amigo suyo, generoso contador de historias, atravesaba una situación laboral bruta.

      ¿Que cuál era ese pensamiento?

      Decía así:

      Del interior de algo tan escabroso, tan bruto, como son las valvas de la ostra sale siempre, siempre, algo: un bicho buenísimo. Pero, incluso, también puede salir algo precioso: una perla. Una perla de buen oriente, que nos oriente; una perla clara, que nos aclare; una perla brillante… ¡Una perla brillante bien bonita!

      Y contenta, se pegaba otro chapuzón.

      (¡Siguiente!)

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    2. (*) Partido Polinesio. Este partido se caracterizó por la defensa que hizo de la sostenible recolección de las ostras: artesanal o manual, sin expoliadoras dragas.

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  7. El video…

    Di, vaya racha de imágenes a las que nos vienes sometiendo: que si los tangas-suegra, que si el trío de pajecitas asesinas, que si The Avalanches

    Confiesa, ¿estás experimentando con nosotros algún método de psiquiatría ilegal, una reedición de lo de Pávlov pero sin más perros que tus fieles lectores, una actualización casera de A Clockwork Orange, una optimización pixélica a la electroconvulsoterapia…?

    Si así fuere, avísame, que prefiero arrancarme los ojos.

    Sin problemas. Sin rencor.

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  8. Zorionak, Cesita. Tarta de ciruela y naranja, eh? Guardame un trozo o pasa la receta. Sopla y sopla velas, desde aquí te mando un soplo grande y un beso.
    Vaya vídeo regalazo q te ha caído. De descoyuntarse. Debo confesar, cosas de mi trabajo, q la idea de los dientes en un vasito me da pelín p'atras. Yo trabajo con mi botellita de agua por si a mis bienintencionados usuarios les da por invitarme a un vaso de algo.

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    1. La tarta: un bizcocho normal, pero con una naranja entera (con piel y todo), un puñao de ciruelas pasas y unos clavos todo partidito chiquitín. Y puré de ciruela y manzana para la cobertura.

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  9. Ese día vi la mayor nevada que he visto en Madrid. ¿No es motivo para recordar la fecha?

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  10. Hola babies, me alegro q os hayan atrapado los Avalanchas. Nadie se ha agitado pro la paloma!!! O sea, te persigue una paloma tamaño rinoceronte y vosotros, tan tranquilos? Bueno.

    Por alusiones, LUX, sí: estoy experimentando con vosotros. Hay un blog científico limitado a estudiosos donde publico los trials q practico con vosotros. SIn embargo: me habéis fallado con las palomas! Mardito divangante..

    Y ahora mi relato para CESITA:

    "Cuando Cesita despertó, el David de Miguel Angel con collar de perlas aún estaba allí"

    LOVE de sábado!

    di

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  11. ¡Gracias a todos por los felicitos y por los relatos! Aunque echo de menos mi traje de heroína del comic, el bañito en los mares del sur ha sido estupendo, aunque me hayan hecho apuntarme al PP. Lo de David con las perlitas...¡Brrrrr...! ¡Qué imágen! ¿forma parte de tu experimento, Doctora Menguele?

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  12. Cesituchi, ningún santo sin novenas, o como se diga...

    Arrullada por el rumor de las rizadas olas de Corfú, Cesuqui se abandonó a la sensualidad de la noche. No dormía, no esperaba, cada bocanada de aire era la gran bendición de saber que la vida era plena, y que no existía mejor instante al que llamar ahora, el presente fue el mejor regalo para su plenitud.
    Muxuxiños Cesitu :).

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