12 de febrero de 2014

Y aún más bellezza: Bibliotecas

Cosas que me hacen sentir bien: las bibiliotecas. Cuando entro en ellas ya me suele dar un subidón. Cuando son preciosas, doy saltitos.

Esta es la biblio de Cincinatti. No hacen falta comentarios.




















Este es un proyecto que me encanta. En algún pueblo perdido de estas islas a alguien se le ocurrió comprar la cabina que ya nadie usaba (ahh, los que fuimos regulares de cabinas -los que teníamos novi@s fuera- somos mitómanos incluso de aquella feas y frías cabinas peninsulares) y montar una bibilioteca. Se han extendido y mi siguiente objetivo como reportera de D&D es hacer una foto de primera mano y colgarla aquí...


 

Y esto no es exactamente una bibilioteca, sino una librería. Yo empecé a creer en el progreso humano cuando en una ciudad donde viví, Nottingham, vi y fui asidua de una iglesia preciosa que había sido reconvertida a bar. Pues bien, en Maastrich, cuando entré en la librería de la foto sentí algo parecido. Lástima que todos los libros estaban en holandés...


Y ahora lo suyo sería escribir un microrrelato ocurrido en esa cabina biblioteca roja. Pero lo aún mejor sería hacer un concurso, esta vez sin amañar, por un premio que ningún divagante podrá rechazar.

"En la cabina roja"

30 comentarios:

  1. Hasta a mi me gustan, y no soy de pasar mucho rato en lugares cerrados. Lo de la cabina me ha encantado, lo de las iglesias no comparto la idea, una iglesia reconvertida no es un bar ni una librería, y una capilla de las de nueva era no es una iglesia. El relato es de un libro de cocina vietnamita. Sigue con tu viaje a esta Roma tan particular, es una gozada.

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  2. Llegó corriendo mientras rebuscaba en sus bolsillos algunas monedas. Abrió la puerta y entró. Y cuando se sentó en el pequeño taburete el sonido de la puerta al cerrarse tras de sí le sonó ya muy lejano. Nunca hizo esa llamada.

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  3. Las bibliotecas, como los cementerios y los mercados me gustan y procuro disfrutarlas cuando voy por ahí. Qué chulas las de las fotos!!!!!

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  4. Jopelete, entre que en cualquier librería me pongo a salivar de ansiedad por todo lo que obligatoriamente me perderé (por eso solo voy a una librería-bar, que me permite dirigirme a la barra y echar solo leves miradas a los libros, y que tengo vértigo, si viviera en Cincinatti ya habría muerto.

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  5. Nán, tú vas a esa libreria-bar porque es como tu casa...que yo he estado ahí contigo.

    A mí me flipan las librerias y las bibliotecas. ¿Has visto el tablero de pinterest donde tengo colgadas un montón de fotos?

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    1. ¡¡¿PINTEREST?!!

      Me da la impresión de que las tecnologías de comunicación que no existen, te las inventas tú.

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  6. En el año 83, cuando llamaba desde una cabina frente a la Audiencia de Zaragoza, sobre las diez de la noche, me detuvo la policía, como en las películas, me metió en una de aquellas furgonetas que daban miedo y me llevaron a la Jefatura de Policía del Paseo María Agustín, que supongo que todavía existe. Unas cuantas preguntas, algunas comprobaciones, unas llamadas de ellos y una mía y me volvieron a dejar en el mismo sitio, con la recomendación de que no llamara en un buen rato. Un fragmento de una de tus frases, el referido a "los que teníamos novias fuera" me lo ha recordado. ¡Qué cosas, la memoria!.

    Un abrazo

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    1. Pero ¿cómo no te diste cuenta de que estaban esperando una llamada de ETA o del GAL?

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  7. Me encanta la idea de la cabina roja.

    Y sí, yo también sufrí en silencio lo de las cabinas españolas. Me temo que a la par que tu.

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  8. Yo también fuí una damnificada de las cabinas españolas. ¡Su hubieran sido así en aquellos tiempos! Lo del microrrelato es que ni lo intento. Por mucho que me esforzara, nunca me saldría micro...

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  9. Venga, va. No dejes concursar a Lux, para tener alguna oportunidad.


    Con las pocas monedas que le quedaban, se metió en una cabina a una hora en la que sabía que todos estarían en el trabajo y fue llamando de uno a uno a todos los que quería para dejar el mensaje de que se iba a suicidar. Cuando terminó, cabizbajo, vio cuatro billetes de 100 libras. Se fue con ellos a un bar privado que se mantenía abierto las 24 horas y se quedó casi tres días. Cuando salió se sentía feliz y había olvidado todo lo que había hecho antes de encontrarse el dinero.

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  10. A ver Ire, maja, como te las apañas para unir por lo civil la cabina roja de marras y el libro de cocina vietnamita y que no suene tan raro como parece. Te metes en unos jardines...pero no salgas.

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  11. Pues ahí va, eres mala xaquí.
    Cuando fue a cerrar el libro de recetas, se cayó una pequeña foto de entre sus páginas. La recogió, vio a su padre, tan joven, tan vivo, delante de una llamativa cabina roja, con una mujer que nunca conoció, ella, su padre se puede entender que sí.
    Su madre le arrebató la foto. "¡Qué rara es la vida Li", le dijo. Pues habeis de saber que cuando no sabeis que nombre le podeis poner a una madre vietnamita, Li siempre es una buena elección. "¡qué rara es la vida, Li!. Ahora tengo que ir ahí, es el momento". "Madre, seguramente será el capricho de nuestros antepasados". "Li, a mi edad, yo soy mi propia antepasada".

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  14. Llego a la casa en la que vivía ahora, había vuelto después de 12 años fuera.
    Quedaron por la noche, se despidieron: "lo hemos pasado bien". "Si, tenemos que repetir pronto", se habían dicho hacia media hora y pensaba en cuando sería ese "pronto".
    Subió al portal y al sacar las llaves se dio cuenta de que no las llevaba.
    Saco el movil...al tiempo que recordaba que se habia quedado sin batería hacía horas.
    Lloro de desesperación. Sin llaves, sin movil...sin casa a las 2 de la mañana.
    Una cabina...¿una cabina? Monedas sí tenía.

    Hola soy yo...¿te parece que ahora es demasiado pronto para repetir?
    Ya estás tardando....ven.

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    2. ¿Cómo que autobiográfico?

      Es totalmente inventado...si te ha parecido verdad, entonces es que es bueno. ¡Merezco ganar!

      El tuyo si que me ha parecido autobiográfico...de hecho tu cara me suena de un atraco perfecto.

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  15. Di, a ver cómo decides que estos son unos fieras y se están empezando a revolver...
    Por cierto, cómo me gusta la foto del tío que flota sobre las escaleras en una nebulosa de libros.
    Ire, pillina, que la Li es china pero china china. Pero te lo has currao.

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  16. Aceptaré la derrota ante Ire o Molinos, pero Lux ha hecho una copia de La Cabina (¿qué pensabas, que ninguno tiene edad suficiente?) y exijo que su relato sea descartado como plagio.

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    2. Acabaremos en los Juzgados, ya verás tú. Y haces el camino andando, no en coche hasta la puerta.

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  17. Los autores muertos estaban tan solos y olvidados...Un operario de British Telecom se compadeció de ellos. Les construyó una cabina para que pudieran volver a contarles sus historias a la gente.

    (ya sé que es una mierda, ¡pero es micro!

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  18. "Miraba sin mirar uno de los libros de la cabina mientras esperaba que ella cogiera el teléfono. Tal vez no se habría ido aún, tal vez estuviera a tiempo de decirle que le esperara, que iba a cambiar, que sabría compensarla. Se sobresaltó al reconocer su propia letra en aquel libro abandonado, su letra en la dedicatoria que había escrito para ella. Comprendió que ya nunca podría llegar a tiempo, y colgó."

    Creo que es el primer microrelato que escribo en mi vida. ¡Y se nota! Oye, qué chula la iglesia.

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  21. Pero Lux por favor!!! No conoces hacia dónde van las tendencias? Todo lo que es susceptible de desaparecer o lo que alguien ha decidido que ya no es útil puede o bien irse a paseo, o bien remodelarse en plan moderno, es decir se le dota de cosas más ínútiles que el propio objeto y se le renombra. Me viene a a la cabeza un centro de interpretación de la huerta que han hecho en mi barrio y que sustituye a una preciosa zona de huertas, con sus lechuguicas y demás. Que soy una moderna hombre!!!
    De los demás relatos sólo diré que son competidores de mucho nivel pero la idea de irme al norte con Mark Knopfler en el coche me pone mucho.

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  22. Pero, pero, pero ... ¡yo sólo pasaba por aquí!. El relato es autobiográfico, sí. Hago fotos, no escribo. No estoy conforme con la descalificación. En Binéfar no hay cabinas de teléfonos. O Diva arregla esto o hablaré sobre la foto que he puesto hoy. Ella ya sabe. No diré nada más.

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