2 de diciembre de 2017

Qué puede ir mal en una pizza precocinada? (Fiesta de pijamas)

"Cómo puede salir mal una pizza?" pregunta Fashion por Whatsappp esta mañana, cuando le cuento que estoy de mal humor por el fracaso de la parte gastronómica de la fiesta de pijamas (slumber party) de Mini anoche. 

Por partes: una slumber party consiste en siete niñas gritando al límite de su voz, haciendo "slime" (blandi-blú casero), cantando canciones de letras inapropiadas para su edad ("you are my love fetish"-eres mi fetiche, "quiero que le enseñes a mi boca tus lugares favoritos",  por poner dos ejemplos), escondiéndose en mi armario, jugando a cazar palomitas con la boca y dándole con el palo de la fregona a una piñata con forma de árbol de Navidad sujetada por el Peda (que aún conserva sus ojos, para vuestra info). Lo que viene siendo una pesadilla.

A mí no me gusta particularmente el vino, es más, hago gala de no saber nada del tema (a fuerza de haberme enfrentado a tanto entendido haciendo el idiota ante una copa). Pero el otro día en casa de mi amiga y salvadora-habitual Mónica, ante su legendaria paella: hey, que me gusta este vino. Un Ribera del Duero, nos hizo saber, y ayer, antes de que empiece la fiesta de pijamas nos aparece con DOS botellas de ese vino de Sainsburys, para que los adultos podamos sobrellevar la fiesta mejor (está claro ahora porqué Monica es mi superwoman habitual: frecuentemente me salva de los malos). Como ya me va conociendo (o simplemente porque es maja), el otro día se había ofrecido a "venir a ayudar" pre-fiestuki y yo: "nooo, tranqui, ayuda no necesito, si total es solo meter las pizzas al horno". Como dicen los ingleses, "famous last words" (famosas últimas palabras).


Volvamos a ayer: tenemos a Mónica con una botella en cada mano, el Peda que se va a por "tabla de quesos" y las ninias ya jugando. Todo bajo control. Le cuento a Mónica que las cosas de picoteo para los boles las compramos el sábado e hicimos un viaje especial para las pizzas  el miércoles, para que estuvieran frescas, mientras pongo el horno a precalentar. Saco las dos primeras pizzas de las cajas y... qué raro, esta pizza está blanda. La base está como que se escurre. Con gran dificultad, entre las dos, como quien maneja un recién nacido, logramos poner dos pizzas en dos platos y las metemos al horno. Y nos sentamos con las copas ya a medias a esperar. 

Hablamos de fotografía (somos compas Instagramers), de libros y en general de la enloquecida vida en esta ciudad hasta un punto en el que Mónica dice: "yo creo que eso ya está" (nótese: ella me dice; yo en Babia). Ah, vale, el guante y las sacamos.... qué buena pinta, qué buena pinta... espera, que esto no se despega del plato. Dale con la pala, el cuchillo, pero qué pasa, esta pizza estaba mala...

El oráculo (Mónica, por si hay alguna duda) afirma: "espera, es que había que meterlas al horno congeladas... mira, "cook from frozen". Eran congeladas!!! Socorro.  En qué higuera vivo? Por qué no me centro? Como las cogí de un estante vertical (no donde suelen estar los congelados), en mi mente nunca las procesé como congeladas. Como consecuencia, se han pasado 48 horas en mi frigorífico descongelándose: por dios. 

En estas viene el Peda cargado de Camemberts y Bries y más vino... Le explicamos el error, y ... "qué hace toda esta harina en la encimera?" (nota: antes de meter la tercera he sacado un papel de hornear de cuando estuvo Ro hace siglos y he puesto harina en la bandeja a ver si así las siguientes tenían mejor suerte...). En fin: el Peda se vuelve al super a hacerse con más pizzas. 

Las niñas ya se están comiendo los muñones... vamos, que se han comido hasta los trocitos de zanahoria para mojar en humus que es tan inglés (ahora, el pimiento crudo sigue ahí). Se han comido todas las patatas, palomitas, hulahops, galletas y demás mierdas insaludables mientras esperan la pizza. En ese momento, no hay otra: tengo que hacer el anuncio. Carraspeo: "Niñas, ha habido un leve problema con las pizzas, el Peda va a por más. Miradas desoladas y Mini eleva la voz del grupo: "Oh mummy, no me digas que has quemado las pizzas?" con su acento inglés más pijo pero confirmatorio: no hay extrañeza, simplemente constatación de que la tierra gira y los planetas siguen en su órbita.

Qué hacer, sino seguir dándole al San Ribera del Duero y esperar un milagro. Ya nadie tiene hambre cuando las nuevas pizzas se presentan, y me preparo para el escarnio colectivo, que no tarda en llegar...

"Di, cómo puede salir mal una pizza?"

7 comentarios:

  1. Ya era hora de que entendieras el poder maravilloso y analgésico del vino y más si es un Ribera del Duero.

    lo de la pizza, yo conseguí en un mes de solterismo que se me pusiera una pizza mala, así que te entiendo.

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  2. Grandes pasos para el avance de la humanidad, tener que aceptar los puntos más débiles de los progenitores.

    Recuerdo que L. tendría unos 5 años cuando su madre le dijo: "Prefiero que lo sepas ya. Tu padre no se parece ni de lejos a Supermán".

    Y desde entonces visimos los dos mucho más tranquilos, habiendo compartido, padre e hijo, la Verdad Verdadera.

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  3. Babies, celebro q no os hayáis sumado al escarnio público pq, e el fondo vosotros sabéis quién fue el culpable... como soy muy prudente "no he querido decir nada" pero... quién dice q "sabía q eran congeladas" pero al verlas en el frigo calló pensando "Di habrá leído las instrucciones previas al almacenamiento".

    Me dais o no la razón? Busquemos OTROS responsables!

    Disfrutad del domingo... yo me voy a un curso de fotografía urbana ... a ver qué tal.

    LOve

    di

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    1. Di, que disfrutes del curso y os acompañe la luz (hablo de la luz ambiental, se entiende).

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  4. Los slumber parties en la Antigüedad

    Dada la aclamación que ha tenido mi comentario demostrativo del uso masivo y diverso del césped en la Antigüedad (tema que se trató días atrás) a través de los mosaicos de aquel periodo, me dispongo, Di, y si tu infinita paciencia lo sigue siendo, a hacer lo mismo con tu sugerente nuevo post.

    Con esta repetición, mi intención última, ya me conoces, no es porfiar sino hacer ver tanto a ti como al resto del respetable, y con el comedimiento que acostumbro, que no hay nada nuevo bajo el sol y que si cometemos fallos es, sencillamente, porque hemos aprendido de nuestros mayores: los generosísimos payasos que nos precedieron hasta, en concreto, Adán y Eva.

    Bien, sea pues.

    En aquella Roma también hacían pijamadas, sí. Las niñas y jovencitas se reunían en grupos de entre siete y diez (es decir: el número mínimo necesario para que las cosas al final, quién lo iba a decir, se saliesen de madre) y se dedicaban a jugar hasta que les ponían la cena (o comida de la hora nona). Solían igualmente en aquellas especiales ocasiones cenar pizza (Tortiscolmatata). Del mismo modo, como sigue siendo en nuestros días, las madres decían ocuparse de dicha cena pero, en realidad, se ponían a charlotear entre ellas sobre si preferían los mosaicos (no había fotografía) con teselas chiquititas (Opus vermiculatum) o grandecitas (Opus sectile) y mientras se decidían por un tipo u otro, pues vino viene y vino va. Y, claro, cogían unas moñas tremendas (Delirium tremens) y de las tortiscolmatatas si te vi no me acuerdo.

    Y es que en éste y en todos los tiempos las madres han estado atentísimas mientras el número de niñas y su comportamiento era razonable. Pero cuando la cosa se disparataba, cuando el grupito se maleaba, suspendían y, ya digo, suspenden la alerta y pasaban tranquilamente a fumarse un puro inacabable con el resto de las madres-amigas. Eso sí, de cuando en cuando, preferiblemente a destiempo, daban un respingo, una voz, un ultimátum así al aire, o algo; algo que hiciese parecer que seguían en su puesto.

    Pero sigamos. También entonces, recordemos que no hay nada nuevo bajo el sol, era cuando los maridos tenían que alargarse a la pizzería más cercana y traer algo para que aquella locura nocturna tuviese happy end (Felix finis): que las niñas se fueran cenadas a, por fin, la cama; que ya está, ¡por Júpiter!, bueno lo bueno.: Te lo tengo dicho: U obedeces o es la última vez que invitamos a las bestias pardas de tus amigas… ¡Es que tú, hija, como anfitriona deberías dar ejemplo, caramba!

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    1. Y ahora viene la demostración gráfica o musivaria.

      En el primer mosaico vemos a las niñas de entonces ataviadas con strophium y subligar (es decir, justo antes de ponerse el pijama con bordados rosas de Rómulo y Remo y lentejuelas que acababan por toda la casa —domus insulae o villae, según el caso—) jugando como locas a lo suyo: lo que sea, pero siempre a más no poder. A propósito, ¿veis, ¡ejem!, que lo hacen sobre ¡césped!?

      En el segundo mosaico se representa a las madres romanas también a lo suyo: morapio para arriba, morapio al centro y morapio para adentro. También comprobamos que escanciar, ya en aquellos remotos tiempos, era un virtuosismo pelín chuleta que, por cierto, pronto pasaría a Asturias (Regnum Asturorum) con su sidra (Sicĕra) la cual, en las Navidades de muchos siglos después, tanto daño haría al cava catalán (Vinitus pedorrus chichinabus tarraconense) merced a un desquiciamiento colectivo por todas las partes implicadas que se llamó estupidez o patriotismo, que lo mismo es, será y fue.

      En el tercero , vemos al Peda (Pes) de entonces también, a su pesar, a lo suyo: comprobando en el horno que las tortiscolmatatas se han echado, como temía, a perder (pero más temió ser tachado de exigentón por, al respecto, llamar la atención a tiempo).

      En el cuarto , vemos al varoncito cuando, tras recoger el palo de la piñata para que las niñas dejen de destrozar y masacrar todo objeto y organismo vivo próximo, informa a su compañera de domus del desastre y cómo a ella casi le da una hip, hip, hipoxia. Comprobamos también que a las niñas con el hambre se les empieza a cambiar el humor (obsérvese la cara de mala hostia que se le ha puesto a la niña que está entre el hombre y la mujer. De miedo).

      En el quinto y último mosaico vemos al hombre volviendo a casa con una pizza familiar (tortiscolmatata familiaris) y cara de satisfacción, de misión cumplida…

      ¿Cumplida? Inocente…

      —¡¡¿Que en vez de con Jamón York la has traído con anchoas?!! Pero, pero… ¡¿A quién se le ocurre?! ¡Que son niñas! Eres tremendo, de verdad. Pues mira: ya estás cogiendo la biga y trayendo otra tortiscolmatata como Edusa manda. Venga, venga.

      Es que, de verdad, caramba… ¡¿Una tiene que estar siem-pre en to-do, siem-pre en cada de-ta-lle?! Uf, por favor, Luisa Fernanda, amiga mía, ponme, pongámonos, mientras otra copita de ese rifffertita del duerorrrsss, hip, que me trajiste a ver si me relajoooOOOoor.

      —Esto… Disculpa, no quisiera ser puntillosa pero es Mónica: me llamofff Mónica, noooOOOooo Luisssa Fernandarrr. ¡Hip! Perdón.

      —¿Ein…? Bueno, tú ponla, ponlas, igual, ¡cojones ya!


      (Nosotros sólo hemos hecho —mi mujer me acaba de confirmar el número— cuatro pijamadas en la vida de nuestras hijas.

      Y aunque entonces nos arrepentimos en todo momento como si hubiesen sido mil millones las veces, hoy volveríamos a repetir una a una aquellas noches hasta esos mil millones y muchas más si con eso no hubiesen, un día, levantado el vuelo.

      En fin, éste es el mensaje que nadie me pidió: Ojo, tempus fugit que se las pela…

      Ay, tierna puta nostalgia, ¿cuándo serás tú quién levante el vuelo; cuándo maduraré yo como ellas tan naturalmente hacen?).

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  5. Joer LUX, qué pasada...pero de dónde sacas esas piezas? Cómo me ha gustado!!! El Peda sacando la pizza del horno!!! el hombre volviendo a casa con una pizza familiaR!!! Las ninias en pijama! Es un pasote y además, mira, es q quien lea esto de fuera pensará q lo tenemos preparado...

    Más cosas... no leí tu PhD sobre los jardines!!! Como estaba en subcontestaciones se me pasó!! Me quedé en q eligiéramos entre jazmín y galán de noche, pq esta elección dividía a la humanidad... yo me quedé pensativa y quiero saber cual es la respuesta del tipo de humanidad al q quiero pertenecer pq no me queda claro a cual pertenezco. De "galán de noche" me gusta el nombre pq es de risa, es como ese nombre q usas para escandalizar al Peda en unhotel: "oh, qué conveniente, en la esquina hay una galán de noche"... pues eso, dime y me definiré.

    Sobre la luz para el curso de fotografía, horrible... ha salido un díá tipico deprimente londiniumse, luz difusa, mortecina, gris plomo... feo. Y frío. Necesito un plumífero.

    Sobre la nostalgia de la hija cuando crezca... ya me manda google fotos recordatorios tipo "hoy hace 9 anios", cuando MIni tenía 6 meses... y así... no diré ha pasado volando pq es lo q dicen las madres del cole de Mini "where did time go?" y no quiero ser una mujer de pro.

    Por último, ayer por fin terminé un divague enquistado del libro de Harari, así q ahora q no nos lee nadie, te lo quería avisar, LUX, para q no hagas enfado ... simplemnte cierra los ojos, conteén la respiración, un par de días y a ver si el miércoles ya cuelgo otra bobadilla... temas tengo.

    LOve

    di

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