11 de diciembre de 2018

Serial. Cuatro.

Lo primero que vi al abrir los ojos fue un pajarito columpiándose en la rama de un abedul. Estaba enmarcado por una ventana blanca, sin cortinas, y la pared, pequeños ladrillos también blanquísimos le daban una simplicidad encantadora. Durante el segundo que duró la primera confusión del suenio en camas prestadas, debí pensar que estaba en el cielo; cuando salté de la cama y me encaramé para ver la calle, lo confirmé: no hay calles en el cielo, ni tampoco es blanco, sino verde que te quiero verde hasta el horizonte. E iluminado por un sol decidido y contrastado por alguna nube negra que transformaba a los Moors en un maravilloso cuadro de Turner, todo dramatismo y paz, si eso es posible al mismo tiempo. El pajarito voló y recité de nuevo algunos versos del poema en mi cabeza. Verde, el color de la muerte.

Estaba en Banderley y debía ser muy tarde, para que fuera de día en Noviembre. Nadie me había llamado, nadie me había echado en falta. Porque Sister Harding había dejado claro la noche anterior que necesitaba descansar, y que la primera semana me la debería tomar como si estuviera en un balneario, pero sin las aguas. Conocer gente, pasear, perderme por Banderley. Como una Montania Mágica de tercera, porque ya se sabe que esta isla no tiene altitudes como las Suizas, ni yo era Hans Castorp, aunque casi tenía su edad, 23. Hans Castorp, aquel al que "una arruga en cualquiera de sus camisas de color hubiera causado una verdadera indisposición". Me había aprendido esa frase porque nos reíamos mucho de ella con un amigo de la época, que también leía a Mann, y ahora estaba sonriendo. Yo sola. 

Una de mis maletas estaba abierta, y saqué una camisa y unos pantalones. El neceser estaba donde lo dejé por la noche al cepillarme los dientes, encajado entre el lavabo y la pared. A su lado, encima de un baúl debajo de la ventana había un juego de toallas con el "Banderley Hospital" no precisamente bordado, sino impreso en tinta azul y fuente funcional. Me alegré de haberme traído un albornoz enorme, blandito y que iba a la perfección con el blanco-nuclear de mi habitación en Banderley. Y sus zapatillas a juego. 

El banio, que se compartía supongo con las habitaciones del pasillo, tenía el mismo espíritu que mi dormitorio: techo altísimo, con una ventana a juego, que en su espiritualidad se eleva y te hace sentir pequenia. Afortunadamente, el suelo no estaba enmoquetado, sino forrado con un sintasol barato. La baniera era enorme, e iba de lado a lado, prácticamente podría echarme en decúbito supino (salió la pedante anatómica) y meter la cara con los ojos abiertos como en las peliculas de miedo.  Los grifos eran como los recordaba de mi época de estudiante: seguían sin descubrir el mezclador, y en uno ponía H y en otro ponía C. En el lavabo una termina solo usando el C, pero en la ducha, algún europeo lo había solventado con esa especie de estetoscopio de goma que se pone en cada uno de los grifos, y que termina en la alcachofa de ducha más triste jamás sufrida. Ducharse con eso era complicadísimo, sobre todo si, manías, necesitas las dos manos. Aquella maniana necesitaba una ducha caliente a presión, para quitarme los kilómetros, y las estaciones de autobuses y la soledad que sentía en aquel lugar donde, de día, aún no había visto a nadie. Así que, enfrentada al estetoscopio de goma raída, decidí darme un banio épico en el que, sí, metí la cabeza antes de enjabonarme y abrí los ojos bajo el agua. Lo que vi fue la ventana que era un suspiro, y el fluorescente encendido parpadeando en un lado, y creo que fue la imagen más surrealista pero a la vez más verdad que nunca he tenido de Banderley. Al salir, sin aire, me quedé mucho rato mirando el mismo ángulo desde fuera, para intentar que se encontraran ambas realidades, con un fondo de goteo inquietante, si uno hubiera puesto atención. 

Al salir, el olor de las toallas de Banderley era todo asepsia y su textura era anios,  era vapor y planchado industrial, era otras vidas, y enseguida vi que mi albornoz iba a ser mucho más que la contraposición a esas toallas. Mi albornoz iba a ser mi casa, y mientras me ataba el cinturón y salía al pasillo pensaba en los monitos de Harry Harlow. Cuántas veces me había enganchado leyendo este experimento cuando estudiaba psicología clínica en la universidad. Harlow, un investigador de los anios 50, quería demostrar el impacto que la deprivación de una figura materna o paterna, o de amor, como prefiero llamarlo yo, en los bebés. Para ello realizó unos experimentos que hoy en día nunca serían aprobados en los comités de ética, por su crueldad, pero eran los locos anios 50. En esos experiemntos se dejaba a un monito bebé solo con un muneco que pretendía ser la madre, una especie de armadura de hierro espantosa, pero con dos bultos que daban leche, y a su lado otro munieco subrogado mamá-mona que era de peluche, calentito, del que abrazarse. El monito acaba prefieriendo el mono de peluche que no da comida, antes que el de alambre, que da.  Me quedaría sin desayunar por una rato más hecha bola en mi albornoz?

Al fondo del pasillo había una puerta abierta, y recordé que eso era la cocina. La noche anterior Harding me la había senialado con prisa, y esta vez entré a ver si había de verdad té, leche y tostadas. La cocina era enorme, y tenía un ala que era comedor, y separada por una especie de office, otra salón, con una chimenea enorme, que aún se usaba y que venía de la época en la que no había calefacción.  Olía muy fuerte a curry. Era lo que parecía un cuarto comunitario: en los sofás había un par de mantas dobladas, algún libro en la mesa central (alguien estaba, en serio, leyendo "Possession", el premio Booker de 1990?), una trenca desmayada en un colgador, una raqueta, revistas de criquet... En la nevera había leche, mantequilla, mermelada de naranja amarga, algunos yogures, pan de molde, y unas manzanas pequenias y arrugadas, que parecía llevaban una vida allí.  La tetera estaba fría, la enjuagué y la puse a hervir. Para tomar el té me asomé a la ventana, que tenía la misma vista que mi habitación, verde que te quiero, y me senté en su alféizar, un lugar en el que luego pasaría tantas horas. Sería como mi albornoz, mi otra casa. Y respiré tan hondo que resonó: por qué hacían los techos tan altos los victorianos?

Plop, la teterá saltó y entonces oí un ruido. Se abría una puerta abajo y unos pasos por la escalera. Claramente, mi albornoz azoró al chico indio que entró en la sala-pensé entonces. Con el tiempo, me daría cuenta que Sandip era así de raro. O en el espectro, porque también con el tiempo en Banderley aprendí que, para los psiquiatras, particularmente los que viven encerrados en una Institución Total, como era Banderley, todo son desórdenes, o enfermedades, o síndromes, o meros signos y síntomas. En aquella época, yo aún pensaba que había gente con enfermedad mental, y luego estábamos el resto, con nuestras manías, nuestras preferencias, nuestra personalidad. 

-Buenos días, llegué anoche-y le tendí la mano-. Me llamo Mariona Calleja.

El que luego sería Sandip no sabía donde mirar, y se dirigió a la tetera con la excusa de que había saltado para evitar darme la mano. De espalda, dijo

-Marion Calleha. 

-Mariona. Tú, cómo te llamas?

-ermm, Dr Patel-mientras salía de la estancia-. Marion Calleha. Marion Calleha.

Oí sus pasos por la escalera, y me puse el té. Una vez en el alféizar, volví a oir sus pasos, que ya reconocí por su deje patoso, y su voz, ciertamente mecánica: 

-Marion Calleha-e hizo una mueca que solo alguien con buena voluntad podría interpretar como sonrisa. Se me han olvidado mis revistas de criquet. Te gusta el criquet? Aquí hay muchos partidos. 

Y sin dejarme responder, desapareció. 

30 comentarios:

  1. Bien.
    Soy el pájaro cotilla inglés.
    Esta mañana la Madre Naturaleza me ha enviado a espiar a la nueva doctorsita.
    Y aquí estoy, sobre la rama del árbol que se levanta frente a su ventana.
    No ha madrugado tanto como yo,pero al final alza el vuelo.
    Se asoma a la ventana y me mira.
    Intento darle los buenos días y le sale un tímido gorjeo de canario.
    No es fácil hablar con humanos.
    ...
    La chica va y viene, y por el camino se entretiene.
    Parece como si estuviera reconociendo su nuevo nido.
    ...
    De vez en cuando se para en un lugar determinado y pasa ahí más tiempo que en otros sitios.
    Debe de pasarle como a mí, que busco lugares donde estoy más a gusto, los memorizo y luego los uso como puntos de referencia en mis vuelos diarios.
    No me extraña esta costumbre.
    Los humanos y los pájaros viajeros no podemos hablar entre nosotros.
    Pero hacemos cosas muy parecidas.
    Somos viajeros.

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  2. Di, ¡el relato va de mejor en mejor!

    Mariona CallejaMariona: «La elegida de Dios».

    No sé, te ponía yo otro nombre (¡que es bromita: que ya sé que es ficticio!).

    Pero tiene gracia: buscas «Mariona Calleja» en la Red, ¡y existe! Mariona Calleja es, según vemos en Pinterest, una chica que se dedica o le gusta la moda: ropa, zapatos, bolsos, sombreros, gafas, etcétera. Ah, eso y las mesas. Le vuelven loca las mesas. No sé, me intriga esa mezcla: moda y mesas con igual fruición.

    Pero es que Sandip Patel que sean psychiatrists también los hay, y, espera, espera, que esto es lo mejor: «Sister Harding has been called to serve as a representative of the Church of Jesus Christ of Latter-day Saints in the Australia Melbourne mission, speaking Mandarin». El mundo, definitivamente, es un pañuelo.

    ¡Quinta entrega, YA!

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  3. Aparte de lo de Mariona Calleja (¿Rebull de segundo apellido?) lo que más me ha gustado es la puntualización de "metí la cabeza antes de enjabonarme" ¡A ver! ¡Que aún hay clases! no va una a meter su pelo (flequillo incluído) en un sopicaldo de jabón, mocos y roña diluída! que nosotros para eso somos muy romanos: te lavas en el trepidarium y te aclaras en el caldarium. ¡No como esos bárbaros del norte! me pregunto si en las etiquetas de sus champús también pone ese de "aclarar abundantemente con agua limpia"...

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  4. Darlings! Siempre me encantan vuestros comentarios, pero en el serial... mucho más! Lo primero, importante: el nombre no es definitivo, así q necesito vuestra ayuda.

    Lo he pensado realmente dos ratitos de como 2-3 minutos cada uno. Ayer pensé en alto con el Peda... quería un apellido q no la identificase como de una zona específica... Calleja tiene gancho, tiene "j" q puede dar juego con el inglés (nunca lo podrán pronunciar).

    Luego el nombre de pila es más complicado... tenía q ser mas o menos normal.. a mi spr me gustan los nombres estentóreos tipo Olimpia, Florencia, Ariadna, Hera, Juno, etc... así q tenía q ser un nombre tipo Laura y tal. Pero vamos, se me ocurrió Mariona, primero pq me gusta (pero puede ser algo catalán? yo conozco a una solo q lo es) y pq se puede jugar a q en inglés la llaman Marion, q es un nombre q spr me ha gustado pq era la primera novia de Indiana Jones en el arca perdida y era una tipa de armas tomar...

    Os aseguro q el nombre es muy importante para mí. Un amigo mío q escribe (Santi gascón) me contó q un día estaba en un café con otro q tb escribía y entró una mujer q se presentó en la mesa de al lado diciendo "hola, soy Soledad Orozco", y ellos dos se miraron y dijeron: "qué nombre tan bueno para un personaje". Pues eso.

    Y no, no había gugleado... mariona calleja existe! ero será dificil con nombres relativamente comunes no encontrar tocayos...

    Pero vamos, estoy abierta a sugerencias!!!

    (sigo)

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  5. DRIVER, qué mono, el divague desde el punto de vista del pajarito... :).. muchas gracias.

    LUX, "elegida de Dios"??... señorrrr.. bufff.La moda y las mesas lo veo perfectamente compatible.. podría ser fashion,... o era las sillas? me pierdo. Y sandips patels habrá zillions. En serio: todo parecido de personajes y acciones es coincidencia... :):) NO es "based on real events!"

    CESI, qué es Rebull? Por farses como "te lavas en el trepidarium y te aclaras en el caldarium" os necesito como editores.. te aseguro q esta frase la meto, cuando pueda... LO de estos del norte es muy severo: no solo no se deben aclarar, es q (ya lo e contado??) no aclaran las vajilla!! O sea, la enjabonan, y con jabon la ponen a escurrir!!! Yo cuando vi esto en casa de una amiga inglesa aluciné... Lavarse noe stá en sus priridades.. cuánta gente de clase media alta he conodio q huelen a granero! Y no es olor a sudor o culo.. es q huelen a granero! Cómo???

    Love

    di

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    1. Mariona Rebull es una novela de Ignacio Agustí de esas que salen en los manuales de literatura del bachillerato en el apartado "novela de postguerra" junto con "El Jarama", "La colmena" o "El camino". Yo no me la he leído (Dice Snoid que es malísima) pero el nombre no se me ha olvidado. Así que Mariona debe ser un buen nombre de protagonista, si una puede recordarla milenios después por un párrafo leído en un libro del instituto

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  6. Totalmente de acuerdo, los nombres son importantísimos. A mí, Mariona me suena bastante catalán, pero supongo que ahí tendría que opinar alguien de otras regiones (ahora que pienso, si los CDR me oyen decir "región", me ponen en busca y captura). Y también me suena, claro, a la Mariona Rebull que menciona C.S. (famosa novela de Ignacio Agustí, cosas antiguas que sospecho no lee casi nadie hoy). ¿Qué tal algo sencillo e hispánico como Pilar o Mercedes? Fuera de España, todo el mundo asocia Mercedes con un coche, así que puede darte juego también.
    Deseando leer el próximo capítulo, este Sandip Patel me esta cayendo bien.

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    1. Creo que además el marido de Mariona era pariente tuyo ¿no? ;D

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    2. Pues parece que sí... Abolengo literario se llama eso :D

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  7. A falta de que la Di-rectora lo confirme como pertinente, creo que se impone rehabilitar una tradición nuestra que tantas buenas horas nos hizo pasar aquí. Naturalmente, hablo de los concursos. ¡Concursete! En este caso, claro está, el concurso, a resolver por votación mayoritaria, serviría para mantener el nombre de Mariona Calleja como protagonista o, en su defecto, elegir uno nuevo.

    Como siempre, tengo el nombre perfecto pero, lástima, no puedo decirlo porque es como se llama una de las mejores amigas (muchachita que es mezcla de Anne of Green Gables con Pippi Långstrump) de mi hija la mayor. Pero lo digo en serio: es per-fec-to.

    Elegir el nombre de los personajes de un escrito propio es como hacerlo para con los hijos de también uno mismo. Es un ritual muy parecido. Se le da vueltas y vueltas. Y más vueltas y vueltas… Pero, al final, en ambos casos la conclusión es la misma: nacido el hijo, hace el nombre suyo tan al instante como haría un maremoto magnitud de 9 en la escala de Richter a una playita con sus sombrillas. Pero es inevitable, hay que darle vueltas.

    Démosle vueltas, pues.

    Si la psiquiatra protagonista fuese japonesa estaría claro: Tekuro Tukoko. Pero no es japonesa. Si su especialidad fuese otra también sería fácil: Ana Tomía (patólogo); Ana Lisa Melcacho (laboratorio); Francisca Garte, «pero todos me llaman Paca» (gastroenterólogo); Susana Horia o Lali Cuadora (nutricionista); o, por último, si nuestra protagonista fuese a ese sanatorio para hacerse cargo de la dirección: Susana Torio. Pero no: es española y psiquiatra. Es complicado…

    Se me ocurre que Mariona (mar y onda) podría, en lugar de Calleja, apellidarse Terraituró (tierra y cerro) pero lo encuentro demasiado enrevesado y, en realidad, sólo tendría sentido para pelotear al jurado si la novela fuese a presentarse allí, en la Valencia del norte.

    Mariona Cirujano (no, no, pues aunque conserve la jota en el apellido recuerda a mi querido Dr. Batablac).

    No sé, Paula Luján, Mariona Murojosa, Mariona Mareque, Julia del Junco… Uf, hay que seguir dándoles vueltas. No obstante, lo de Calleja no me acaba de gustar.

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  8. Darlings, cuánto os agradezco estos capotes con el nombre.

    CESI, no habíá oído hablar de esta novela ni de casualidad... pq a veces hay cosas q tienes en tu pasivo y hago hace "cling", pero Rebull no me suena... no puede ser q esté al nivel de "EL camino", "El jarama" etc no? Y he leído el argumento y SNOID tendrá razón... no pinta bien. Claro q un mal argumento puede estar bien escrito etc... pero vamos, nos fiamos de Snoid...

    ELENA... yo creía q no leías y estaba así como medio escondida, pq... sigo sin estructura!!! Lo sé, lo sé... parece q te escucho ahí con los pajaritos del ateneo... y sigo sin estructura!!! Y me parto con los CDRs y "región"... es como decir Espania en mi época en ciertos círculos, habíá q decir "estado espaniol" (bostezos inmensos). Sobre Pilar y Mercedes... Pilar me gusta (en particular Pi) y sopesé llamarla otro nombre q me gusta su sonoridad q es Pía (conocí a una, yo creo q la gente q conocemos nos influye para q nos guste un nombre,s obre todo en la infancia... Pía era una monitora de campamentos muy maja y estilosa). Mercedes no me gusta nada (me suena a "dónde vas alfonso XII, la canción aquella)... y tienes razón, aquí les hace mucha gracia...

    LUX... por favor, por favor... cómo me he reído... Tekuro!!! Zanahoria! Analísame el cacho!!! ay ay ay... Son buenísimos y encantadores todos (menos el escatológico, q ya sé has puesto por fastidiar)...

    Lo de Calleja me ha dicho Fashion q hay un periodista de aventuras o algo q se llama Calleja y sale mucho... Oh recuerdo a una chica q conocí q tenía un nombre muy sonoro, el nombre no lo recuerdo, pero era algo así como Estela Linares. Paula spr me ha gustado pq era la fundadora de mi colegio, Madre Paula, pero ahora está muy de moda, así q no... así q no. Tengo dos nuevas propuestas, decidme:

    -Mariona Linares
    -Elisa Isasi

    Este último es muy (demasiado?) sonoro. Una compa se llamaba "Isasi de Isasmendi" y me encantaba, me sugería montes con niebla y duendecillos...

    Por lo demás, lo del concursete me parece perfecto y creo q gana el q dé con al menos el nombre o el apellido... (LUx quiero saber el nombre de la amiga!!! porfa!! ponlo en distintos comentarios)

    Otra nota: mi letra favorita es la "x"... así q pensé en Ximena, pero creo q es o bien raro, o bien de moda (alguna nina Jimena he oído ya).

    Gracias a todos divagantes!

    di

    PS. Maniana llegan mis padres, el primer refuerzo navidenio, q llegarán escalonados, así q no sé con qué frecuencia podré contestar y divagar... espero no estar perdida todas las vacaciones, pero es que vamos a ser muchos!!

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  9. Di, aunque me dé mucha rabia comerme mis —ya me conocéis— siempre sabias palabras, Mariona Calleja, dejémonos de tonterías, ¡es SU nombre! Y a mí, a mi pesar, que es siempre la mejor por arrebatadora de las sorpresas, me encanta.

    (Ahora bien, si supieses el nombre y apellido de la amiga de mi hija dejarías atrás todos tus afanes actuales, te convertirías y la felicidad completa te acompañaría all over the world and, en concreto, el resto de tu vida. Ojo, que doy mi palabra de honor de que ese nombre y apellido es cierto y tiene quince años. Porque… Uf… Mira: es un nombre convencional pero su inesperado apellido hace que la gente, entre la cual sólo en este caso me incluyo, dude entre llamarla por su nombre o por su apellido, o masculinizar su apellido, feminizar su nombre…

    Bueno, y, la verdad, ya no se me ocurre nada más para jalear el tema, que es mi único empeño. Perdón. Pena de concursete nasciturus. Perdón.

    Ahora bien si supieses el nombre y apellido…).

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  10. Creo que la amiga de la hija mayor de Lux se llama Nerea de las Altas Torres.
    Pero no estoy totalmente seguro, porque en estos momentos Lux con su rodilla derecha oprime mi intercostillar de babor, en un vano intento por evitar mi participación en el concurso.
    Miedo. Tiene miedo de mis posibilidades ganadoras.

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    1. Driver, MIENTES, y lo sabes: el intercostal ¡es el de estribor!

      Además, «De las Altas Torres» suena a vino peleón en concurso de acreedores.

      Me ofendesss.

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  11. Bueno, aunque ya sé que al final la prota se va a llamar como la amiga de la niña de Lux (estos concursos siempre acaban igual) yo propongo Isabel Madrigal, que es un nombre que a cualquier inglés le parecerá bizarro...

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    1. C. S., Isabel Madrigal es un nombre que me gusta mucho. Además, en inglés suena bien: ˈIz(ə)b(ɛ)lll Mædr(i)glll. Y en cada palabra pongo entre paréntesis todas las vocales menos las que conforman la sílaba tónica porque, digan lo que digan, no se pronuncian o apenas, muy poquito. Desde que descubrí eso un buen día, cuando hablo en inglés, y al margen de lo que diga, la gente se arranca a aplaudirme entre vítores y rechinar de nalgas, ellas quieren tocarme, ellos, rodilla en tierra, baceza inclinada, me besan la mano… Bueno, bueno, ¡la que se arma! Y es sólo eso, comerse (o casi comerse) en cada palabra todas las vocales menos una.

      Gracias, gracias.

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  12. Espoleado por el espíritu competitivo de LUX. quisiera proponer un nombre para tu protagonista.
    Creo que es de JUSTICIA que tu personaje sea bautizado con un nombre exótico y a la par ecuánime.
    El nombre de la primera ministra nipona de JUSTICIA.
    Nikito Nipongo.
    ...

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    1. Driver, aprovechando tu entradilla te adelantaré que llevo trabajando en una nueva línea de chistes (con renovadores toques de posverdad, iconoclastia, negacionismo histórico tardofranquista, incorrección política y güen rollito postconciliar) sobre políticos japoneses pero que no estoy seguro de tenerlas todas conmigo respecto al potencial nicho de mercado. Pondré un ejemplo.

      Ayer, en casa, mientras almorzábamos estofado, pregunté si sabían quién era el nuevo ministro de sanidad japonés. Aún viéndolo venir, ¿por pura solidaridad?, contestarón «Ni idea». «Pues es —anuncié solemnemente— José Ramón Mariona Rodríguez-Valcárcel e Hinojosa de los Monteros-Isasmendi».

      Mi mujer, prestando tanta atención a la situación como un ateo en misa, de cuerpo presente y con la luz apagá, preguntó si queríamos repetir o debía congelar los restos: «Es que ha salido riquísimo, y eso, cariño, que se te ha olvidado —pullita— el toque de chirivía».

      Pero nuestra hija, la mayor, en cambio se ciñó al tema (ha salido a mí) y sentenció: «Tiene tan poca gracia que puede tener mucha gracia entre, claro, gente de tu edad y ya desfasadetes con las copitas.

      Cria cuervos…

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  13. Darlings, miras qué horas son mi corasón... intempestivas. Pero aquí estoy! Me encanta esta conversación de los nombres, todos tienen su allá, pero claro, ya me conocéis, tengo STRONG OPINIONS (esto me recuerda q el otro día alguien habló de unias y yo llegué a mitad y me dijeron qué pensaba yo y dije, "no me hagáis hablar de este tema, pq tengo STRONG OPINIONS". Nadie esperaba q exista alguien beligerante sobre las uniakas largas y decoradas... yo milito en unias cortas y funcionales). Total q divago. Por partes (y spr quiero citar a Estopa cuando digo esto-como diho Jack el Destripador-pero no debería no?). Vamos:

    LUX ahora sale con q Mariona Calleja ya es el nombre y tal. La verdad es q, a mi pesar, creo q voy a tener q estar de acuerdo con él... no habéís dicho nada de los sonoros Estela Linares y Elisa Isasi... o Mariona Linares? Sería muy contrapuesto, si pensamos q Mariona es más frecuente en Catalunia.

    Isabel Madrigal, CESI, es q Isabel no me gusta (de nuevo, transferencias del pasado, una ninia de mi clase ya ha teniido a las isabeles para mí). Pero reconozco la sonoridad del nombre, y le doy de nuevo (grr) la razón a LUX con lo de las vocales y el inglés. Al llegar aquí un asturiano me dijo sobre pronunciar Leicester... "No digas /leisester/ q no te entienden, es /léster/". Y así todo... /glóster/ y a mí la q más me fascina es IRON pronunicada no /airon/ sino /aion/. Ridículo, con esta última me enfadé... dónde queda nuestra adolescia diciendo "Airon Maiden"? (/aion meiden/)

    DRIVER, ya te ha puesto LUx en tu lugar sobre el apellido... Nerea.. mmm... conozco muchas, por mi mundo es frecuente... hasta hay un grupo llamado "Maldita Nerea". NIkito, el japonés... pues te reirás pero NIkita (ruso) me gusta...:)

    "Almorzar estofado" no puede sino ser un juego formal, LUX... también muy sonoro, pero no cuela... almorzar es una palabra nueva usada por la realeza y políticos para el "comer" de toda la vida. ALmorzar, de toda la vida, es eso q se hace a las 10-11 de la maniana con bocata cuando te has levantado pronto de viaje, o los trabajadores q paran a media maniana, etc... pero es estofado es COMER. O nos quieres hacer creer q tenéis servicio, ergo es almuerzo? Estofado con cucharas de plata y vajilla de porcelana histórica? Ah y me encantan tu mujer e hija, ignorándote y pulleándote respectivamente...

    Me lanzo a un día enloquecido

    LOve

    di

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    1. ¿“Comer” en lugar de almorzar? Por favor, comer es lo que, sin decir tan vulgar palabra, hacemos los señores y señoros en el desayuno, a media mañana, en el almuerzo, merienda, cena y resopón. “Comer”… Sólo las bestias comen.

      Ay, Di, me sorprende que aún ignores la alta alcurnia de este tu fiel lector y comentarista; vamos, que me ofende que dudes si tengo servicio en casa. Pero todo te lo perdono porque, pese a que seas una chica así moderna, demasiado viajada para mi gusto, algo extranjerizada y afectada por el vicio de la lectura y los estudios impropios de tu sexo hasta el punto de rozar, frívola y peligrosamente, la intelectualidad, sé de tu buen corazón. No sé, incomprensiblemente me resulta simpática tu descarada inocencia, las confianzas que te tomas para conmigo.

      Verás, en la casa solariega, que es la que suelo habitar para mi descanso, sé que tengo muchos sirvientes porque, salvando al fiel mayordomo, el tartamudo ayuda de cámara, la ama de llaves de toda la vida, el dipsomaníaco doctor y al afeminado sacerdote, no conozco a nadie más de la numerosísima servidumbre. Y esto conlleva más problemas de lo que parece, pues es frecuente que entre esa muchedumbre de lacayos insoportables, que van y vienen sin parar, haya ladrones que se cuelan de la calle pensando, digo yo, que soy tonto. Pero, claro, como no conozco a casi nadie, ¿cómo distinguir a la servidumbre de los cacos? Al respecto, hace años (al hacerme cargo de la Casa y sus títulos) decidí dos cosas: pegarle una paliza a todos con los que me cruzara en la casa y, cuando, ensangrentado, me llegaba la fatiga recluirme bajo llave en la biblioteca principal para reponer fuerzas, asearme frente al espejo y volver a salir. Esta estrategia, que al principio, lo admito, creo cierta confusión entre los medrosos domésticos tuvo a la postre su efecto positivo. Hoy, la servidumbre, ya avisada de otras veces, cuando me ve, suelta caballos, tira bandejas, abandona bebés en alféizares, para huir despavorida, mientras que los cacos, pretendiendo disimular su condición, no lo hacen sino que cuando llego a su altura me saludan reverencialmente; es entonces cuando les meto una manta de hostias con puños cerrados y los tiro por la ventana más cercana que, con suerte, da al acristalado invernadero. Es verdad que en ocaciones se producen lo que ahora llaman víctimas colaterales, pero eso es algo que cualquiera en mi situación comprenderá.

      Sin ir más lejos, esta misma mañana ha habido dos de esas víctimas. La primera ha sido Nanny Modesta, la nodriza que no sólo me amantó sino también a mi padre, abuelo y a cuantos quisieran reconfortarse el estómago entre comidas: pim-pam. Contaba, la pobre, con 104 años y unas descomunales tetas que, según me han dicho, no le han valido para amortiguar el mortal golpe desde la torre del homenaje al adoquinado patio de armas. En fin, entre que no soy muy buen fisonomista y que ella (nadie me avisó) andaba ya corta de vista nos hemos cruzado… y ha ocurrido lo inevitable. Conste que me llamó la atención que llevase las tetazas al aire (aquí, en estos días hace biruji) pero como soy —ya me conocéis— hombre de mundo pensé que era el típico truquito que usan las mujeres, siempre iguales, para atolondrar a su, también siempre, noble presa masculina.

      La segunda víctima ha sido un agregado, o algo así, de la Embajada Turca y amigo, dicen, de la familia (yo no creo, hasta esta mañana, haberlo visto en mi vida) que se me ha presentado sin aviso (Sebastián, el mayordomo, andaba en el Patio de Armas haciéndole maniobras de RCP a lo que, bastante disperso, quedaba de Nanny Cabeza) en mi despacho. Claro, antes de que él abriese la boca ya estaba, aquí y allá, acompañando a Nanny.

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    2. Podría seguir hablándoos de los eunucos gemelos (ocho, ¿nueve?, parejas) que me traje de mi último viaje por la dinastía ptolemaica del Antiguo Egipto; de los perreros que cuidan a mis perros de caza, y de los perros que tengo para que cuiden a mis perreros de no ser comidos por los perros que cuidan; del completo cuerpo de baile que tengo confinado en el Salón de los Pasos Perdidos para cuando en el hilo musical (tengo que ordenar que reparen el gramófono) salta una canción de mi agrado invadan la casa danzando, obediente y milimétricamente, según mis improvisados y siempre simpátiquísimos movimientos; del cuerpo de casa de los sirvientes de segunda y tercera generación (ya nacidos aquí) que se ocupan del cuerpo de casa y de cuidar a sus mayores recogiéndolos del invernadero al acabar la masacre diaria (soy de la opinión de que la sangre de los cuerpos del delito afean la rosas rojas pues, por contraste, parecen sólo rosas rosas); de mis cortijos donde tengo a gala que jamás, al contrario que en los decadentes palaces ingleses, entró un libro; y de Åse, mi asistente principal y choferesa, que en las noches crudas, cuando tengo mal cuerpo, sabe recorrer los caminos dulces de mi cuerpo serrano… Pero eso será otro día, que ahora la obligación me llama: he de salir a darle una vueltecita a la casa. Por cierto, un momento, un momento, Di, y tú también, lector, a vosotros os hablo, ¿trabajáis aquí! Porque vuestra cara no me suena… ¿Pensáis que soy tonto!

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  14. Tenía en mi agenda roja apuntado con letras azules ir q visitarte esta primavera, acompañado de un ramo de flores, una selección de libros de poesía y un par de chorizos de Cantimpalos.
    Pero qué quieres que te diga?
    Tras ser informado del modo como tratas a la servidumbre, me alineo con ellos y trazamos un nuevo plan de visita.
    Vamos a volarte las pelotas.
    Sí, ya se que suena a película de Klint Isguot, pero librar a tus trescientos cincuenta vasallos de tu indómita tiranía, es mi plan redentor para el nuevo año.
    Así que estate atento.
    Avisado estás, milindrín.
    Cualquier día de éstos, cuando estés acomodado en el sillón de cuero de tu biblioteca o sentado en el escusado haciendo de cuerpo, oirás un sutil tic-tac, preludio inequívoco de una potente deflagración exotérmica de orden mayúsculo, la cual lanzará tus atributos a una distancia tal de tu mansión, que tu funeral tendrá que ser celebrado en distintos territorios mundiales, en función de dónde caigan los inconexos fragmentos de tu persona tras la potente explosión.
    Avisado estás.
    Que no son tiempos de machacar alegremente a la servidumbre.
    ...
    Mira lo que está pasando en Francia con los chalecos amarillos.
    Te has pasado cuatro pueblos.
    Los días de sangre y fuego están por venir.
    Al loro.

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    Respuestas
    1. Hum…

      Con las bombas que me tiran
      los como tú fanfarrones
      pos qué quieres que te diga...
      ¡me hago yo tirabuzones!

      Que los machotes cabales
      de esta mi bendita Casa
      ya venimos al nacer
      pidiendo guerra al Driver.
      ¡Guerra al Driver, guerra, guerra!

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  15. Driver leyendo El Quijote16 de diciembre de 2018, 6:50

    Comer?
    Almorzar?
    Perdonen sus señorías pero sus yerros son imperdonables!
    YANTAR !
    Voto a bríos!

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  16. En estos días me he estado viendo con muchos amigos y familiares, o hablando por teléfono con los que están lejos. Ahora, después de saludar en persona a cuantos me acompañan les he pedido que me dejen un ratito a solas para poder, con calma, escribiros también a vosotros lo que sigue.

    Bueno, tras mis habituales comentarios disparatados me despido de vosotros, compañeros de luz (obsérvese la finísima metáfora en alusión a la pantalla; gracias, gracias), pues un asunto médico (tarde o temprano los diagnósticos indefinidos acaban por, agigantados, plantarse descaradamente con nombre y apellido) me impedirá estar por aquí no sé por cuántos días, aunque, en el mejor de los casos serán muchos (sería buena señal; mala cosa sería que me abriesen para sólo y seguidamente tener que cerrar. Me dicen que esto último es lo probable. Pero ¿verdad que los cirujanos, ¡cabrones todos!, siempre exageran? —decidme que sí—).

    He aprendido, gratísimamente, mucho de vosotros. ¡Qué buenos ratos! Ojalá también yo, pese a mi vehemencia, barroquismo e irritante espíritu de contradicción, os los haya procurado, porque ¿qué es la vida sino acompañarnos con gracia o, al menos, buena voluntad? Buena voluntad sí he tenido, palabra de honor.

    En fin, ya ingresado, he empezado el riguroso ayuno… Y siento algo que no sufría desde pequeñito cuando, en concreto, me sacaban a la pizarra (¿pué repetí?), o cuando, demasiado pronto, murió mi padre con la edad, qué cosas, que ahora tengo. Es un pellizco tan indeterminado como profundo. Debe ser miedo, pero mi orgullo, que tantas veces me salvó, me impide reconocerlo.

    Por eso quizá, en este trance, me brota con recurrencia que «Aunque pase por un valle tenebroso, / ningún mal temeré, / porque Tú estás conmigo». «Tú» es Él, el Misterio, pero también (así me gusta pensarlo porque así lo siento) lo son todos a los que quise y me quisieron, y aquí incluyo a mis compañeritos de luz, a vosotros.

    Bueno, os envío un sentido abrazo a todos y para vosotras también, ¡qué caramba, que un día es un día!, un beso de tornillo roscón asín de vergüencita.

    Gracias, de corazón.

    Cierro el ordenador.

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  17. Todos tenemos un destino, la más de las veces totalmente desconocido de antemano.
    Sé que nos volveremos a ver, compañero Lux, aunque mi ignorancia esférica me impida saber el lugar de la cita.
    Pero algo sé al menos, el motivo lo conozco.
    Me has hecho sonreir.
    Y eso es algo muy grande.
    Suerte, amigo.

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  18. ¡Joder, Lux! ¡No! No quiero que estés malo. Ni asustado. Esto es una mierda, pero espero que todo vaya bien. Estoy tan preocupada que no puedo ni respirar. Confío en que esa gente te apañe y te deje como una rosa. Y en estos momentos, de todo corazón, prefiero el salmo 125:

    Que el Señor cambie nuestra suerte,
    como los torrentes del Negueb.
    Los que sembraban con lágrimas,
    cosechan entre cantares.
    Al ir, iban llorando,
    llevando la semilla;
    al volver, vuelven cantando,
    trayendo sus gavillas.

    Muchos besos y todo mi cariño.

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  19. Dios mío LUX... no había entrado al blog hasta ahora desde el sábado muy pronto. Veo q dejáis mensajes pero como no he parado frente al ordenador con actividades varias, y ya parte de la familia aquí, no había leído tu último mensaje q me ha dejado, como a CESI y DRiVER, desolada. Estoy, de momento, aún en negación, porque como hasta q lo escribiste ayer estabas tan tú, tan normal... no me esperaba esto. Me deja el corazón en un punio, y es una sensación muy rara pq no te podemos abrazar ni visitar como tus amigos de los q nos hablas... qué envidia nos dan! Los q disfrutan in situ de tu barroquismo y másteres varios, tu expertez en landelino y en alguna receta y... bueno, tantas cosas...

    Fíjate q ayer me di cuenta de q ... el día 8 el divlog hizo NUEVE anios!!! y se nos pasó!!! (llevo un anio... recordad lo de los mil divagues)... y pensé, bueno, haré un divague titulado (" 9 anios y x días" y propondré el ya manido pre-arreglado concursete q claro ganará LUX. Pero no creas, dudé... es q me gusta tanto el fondo de pantalla q me hiciste cuando cumplimos (todos) 6 anios, q luego me da pena cambiarlo...

    Bueno, no sé, que esto me ha descolocado, ya no voy a colgar divague de cumpleanios, y me quedo, como todos, con el corazón encogido hasta q vuelvas... q espero sea dentro del tiempo necesario para q todo haya salido bien, pq todo va a salir bien.

    Por favor, dinos cuando puedas que todo está bien. Sin prisa, esperamos.

    Te queremos

    di & divagantes

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