14 de abril de 2011

Argumentar: asignatura pendiente en España?

Como decíamos anteayer, los ingleses llevan esto del debate y la oratoria en lo espeso de la sangre. Los famosos "speech" (discursos) que todos conocemos por "Cuatro bodas y un funeral" (Mike Newell, 1994) y otras películas son estrictamente así: llenos de humor, sentimiento -siempre irónico-, autoflagelación e ingenio. Alguien que se toma a sí mismo muy en serio (el concepto "earmest", que sería más o menos el equivalente al "intenso" castellano) está condenado a la mofa y al sonrojo del resto de inglesitos.


Pero no quería hoy hablar de la oratoria, que sería un ejercicio de autoflagelación máxima si me pusiera a mí misma como sujeto, tal vez otro día. Hoy es que estoy en plan camorra y mayormente por flagelar a los demás. Lo de sacar el látigo es también un ejercicio saludable de vez en cuando, particularmente cuando una ha "conocido"-siempre de tercera mano- a unos cuantos elementos en distintos foros, blogs (profesionales o no, de "nivel" o no), periódicos (ídem), que le hacen, de repente, querer muchos a sus amigos. Porque no son como esta panda: por algo los eliges.


Veamos. Alguien en internet se lanza a defender una idea (que no hace falta necesariamente que sea controvertida, puede ser simplemente algo neutro, un gusto). Esa idea te puede afectar de una manera personal (o lo que tú consideras personal), o no. Por poner un ejemplo, a mi me tocan personalmente temas como que alguien se vanaglorie de evadir impuestos, derechos laborales, mujeres que yo percibo que con su actitud machista perjudican al resto de colectivo de mujeres, etc. Cada uno tenemos nuestras teclas, a distinta gente le hará saltar una cosa u otra.



Aún así, volvamos al principio, alguien ha lanzado una idea, y entre los comentarios encontramos:



  1. Unanimidad en el aplauso, sin una fisura crítica. Ni un alma levanta la voz en el aspecto más enriquecedor de término.


  2. Hasta que entra, de repente, una voz discordante que, en lugar de expresar con sinceridad porque ese tema le ha tocado tan de cerca (porque si entra en contra, le ha tenido que tocar) y dar sus razones, recurre al ataque ad hominem para hacer más clara su divergencia de la corriente. Para mí, para dejar más clara su estupidez.

Recurrir al insulto es, en la pantalla, como recurrir a la violencia in situ. Se acabó, no va más. Y el insulto no tiene porqué ser tacos y palabras soeces. Puede ser cositas tipo "no te funciona la sustancia gris", "no tienes sentido del humor", "no sabes de lo que hablas" etc. Lo mejor con la gente que lo utiliza es dejarlos hablar: ellos solos se definen. A menudo en los foros, entran otros comentaristas (o el mismo autor de la Idea Inicial) a meterse con ellos... cómo?


Pues usando su misma estrategia: "no tienes sentido del humor, no tienes sustancia gris, etc".[Nota: atención de la diferencia, si alguien no se ha reído con tu gracia el tener la elegancia de decir "no me he expresado, pretendía ser un chiste".] Pero si miramos los procesos, en lugar del contenido, queda claro que, insultando al que nos ha insultado, caemos a su mismo nivel, ese del que nos quejamos. Es triste, porque hay que recordar que "no nos ofende el que quiere, sino el que puede", así que hacerle saber que puede no es tampoco una buena idea.


A mí, el que uno de estos me toque la moral, cuando lo hacen, me hace recordar el tótem anterior para evitar cabrearme conmigo misma. Porque evidentemente no he logrado ser La Esfinge (la flema británica me llegará, pero es un proceso). Dicen que la libertad de expresión es dejar que los otros digan lo que no quieres oír.


Pero lo fundamental, si te han logrado tocar con su insulto, es que nunca se note. Personalmente, lo más efectivo creo que es, como con los niños, el ignorarlo. Mantra del conductismo: "si queremos que un comportamiento desaparezca, apliquemos extinción". Puedes estar pensando "eres imbécil/un cabrón", pero llamárselo es lo último. [También hay un lugar para lo último, claro, aunque mejor no llegar a él].


Una de las mejores cosas de la vida es un buen debate con tus amigos, aquellos en los que aprendes, te enorgulleces de cuánto saben (y quieran seguir siendo tus amigos!), y en otro punto te sorprendes contigo misma, lo bien que has salido de aquí o allá. A veces te sulfuras, te acaloras, porque lo ves tan claro, y quieres que lo vean así, pero con los años vas aprendiendo que hay muchas cosas que son de una gama infinita de grises y no el blanco o el negro que tu veías en la uni.


Este invento de internet, a ratos me hace perder la esperanza en el género humano, cuando nadie escucha, o se ataca al otro incluso lateralmente por pensar distinto, o por haber sido tan cutre de haber atacado antes. Cuando veo lo raro que es que alguien use la argumentación, el saber respetar-no compartiendo- y defender lo que crees con la razón.


Feliz Día de la República!

7 comentarios:

  1. Peroooo en qué foros te metes tu mi niña? En el de Belén Esteban? o en el de Roldan?

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  2. Mi alma republicana, que es el orgullo por la II República, en la que se intentó poner fin a tanta desigualdad (este es mi homenaje breve de hoy) y no la emoción republicana por lo que no es más que un "reglamento" (preferible a otros, pero nada más que eso: puede vestirse de contenidos infames), me dice:

    Tiene razón esta chica: la argumentación debería ser el modo de comportarnos, comunicarnos y, si es posible, progresar. Plás, plás, plás.

    Y los argumentos "ad hominem" son de matón de bar. Vale. Pero quiero tratar solo dos cositas.

    Si alguien se vanagloria, por ejemplo, de evadir impuestos, puedes argumentar largamente, penosamente, con una persona adulta que ya debería saber las cosas. O puedes ignorarlo (lo más conveniente). O pasar de la argumentación, que ya dije que era en este caso penosa, y simplemente "describirlo": o sea, decirle "eres un hijo de puta". En estos casos, la solución extrema a veces me parece que debe ser la primera.

    Otra cosita. Tu generación a veces me exaspera con el horror que siente por la discusión. Discutes con alguien, te muestras contrario a sus ideas, y ese alguien se siente ofendido. Como si le hubieras faltado el respeto: la conocida teoría del "respétame, cada uno piensa como quiera".

    Me alegro un montón que seas de los que saben apreciar una buena discusión. E imagino que, en ese caso, aceptarás que las discusiones entre amigos pueden ser feroces: los ataques son a la yugular (de la propuesta), se eleva la voz, se tienden trampas y te las tienden, sube la adrenalina. Y al final, la discusión se acaba y yo me quedo feliz de que los que han discutido conmigo me quieren mucho para haber aguantado los ataques y me respetan mucho por haberme atacado con esa ferocidad.

    No soporto esas reuniones en las que todos son muy "educados" y finos y están de acuerdo básicamente en todo.

    Viva la II República

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  3. ¿Lo de estúpido va por mí?

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  4. And long life Eibar!

    (Genial el chiste de El Roto de hoy.)

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  5. NAN, tienes razón, si un tipo se vanagloria de no pagar impuestos tal vez sea imposible argumentar con él, pero hablo de foros má so menos publicos (como los blogs) en los q alguien dice algo así, y entonces creo q cayendo en el insulto no haces ningun favor al punto d evista q tu quieres defender.

    Yo alguna vez he utilizado conscientemnte el insulto o ataque como una tecnica para iniciar el debate.. por ej, con aquel diavgue en el q llamaba "petardas" a las mujeres q deciden quedarse en casa con su tricotosa ne lugar d evolver a trabajar. Pero luego en el diavgue aspire a defender con argumentos porqué... es gracioso q un día mirando los diavgues más visitados este era uno de ellos vía buscadores y aprendí q esa palabra esta d emoda usarla en castellano como un significado sexual... así q quien buscaba senioras ligeras de ropa se encontró ocn un diavgue feminista! :)

    BASAJA, cuándo se declaró la II República en el "a-los-bosques"? El 12 de Abril, aún antes q en Eibar?

    Salud a todos

    di

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  6. Pero Di, es que con un personaje así no hay modo de defender mi propuesta. Y me quedo más a gusto.

    Ya sé, ya sé que está mal, que no conviene. Que lo mejor es la elegancia intelectual de ignorarlo. Y procuro evitarlo. Pero reconozco haber caído alguna que otra vez en ese "pronto".

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  7. NAN, todos tenemos "prontos"... pero sabes q no hablaba de eso. Ya no se ni de q hablaba, pq entre tu post tan chulo y la peli q acabo de ver (Shine) sobre un músico con esquizofrenia de esas q te deja momentaneamente energetica.. tengo ganas (comod iría W.Allen).. de invadir Polonia!

    remuxus

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