12 de septiembre de 2013

El "arte" de la seducción: Tu técnica eres tú

Pili y Mili son dos chicas que a un observador externo le podrían parecer parecidas: ambas llevan una melena más o menos lisa, ambas tienen los ojos claros, ambas trabajan en una oficina en plan abierto. En la misma ciudad, o hemisferio, eso no nos importa, pero sí que, socioculturalmente han sido expuestas a los mismos estímulos y experiencias. Pili y Mili no se conocen pero ambas atraviesan por ese estado de gracia que ocasionalmente azota a los mortales: el enamoramiento.

El objeto de esa obsesión, en ambos casos, es un compañero que se sienta a 45 y 63 grados de su escritorio, respectivamente. El de Pili es un morenazo de ojos negros y pestañas rizadas que, de tan guapo -Pili cuenta en su estado delusional (qué es el amour sino una delusion)-  los primeros días casi evitaba por aquello de lo que escocía el contacto visual directo. El de Mili es castaño claro y juega al rugby, está tan cuadrado, -cuenta Mili en sus estado delusionnal etc-, que de verlo le dan calores.

En la ofi hay muchas ocasiones para el "intercambio de impresiones", dejémoslo así. Ni Pili ni Mili están en el mismo equipo que sus ojazos y cuadrado, pero comparten departamento. En la fauna del plan-abierto moderno, hay diversas actitudes para obtener lo que se requiere (ese informe, ese formulario): hay gente que opta por plantarse físicamente delante de tu mesa con los brazos cruzados, otros se sientan en la esquinita y otros envian emails, aunque estés a metro y medio. Y no, así-llamados-especialistas, dejen de diagnosticar, no tienen porqué estar en algún punto del espectro autista, lo que ustedes no saben es que el email abre todo un mundo en esto del ligoteo. Por no hablar del resto de "las redes sociales", a saber lo que será esto. Hay gente que, oiga, está ahí todo el día y, llámenme antigua, pero yo es que pensaba que la gente, cuando no esta "conectada" o subiendo "updates" estaba viviendo la vida real (lo que antes era La Vida Loca, vaya), y que los que están ahí mirando y colgando y contestando son los grises, los fijos, esa cosa. Y además, me cuentan,  paradojas de la vida, las cosas que la gente comparte con su así-llamado teléfono inteligente, tienden a ser bastante tontas. Pero no si se está en la fase ligoteo antes mencionada, en la que hay que ser ingenioso, ocurrente, y gracioso. Vaya, enseñar la plumas. 

Pero divago. Todo esto para decir que tanto Pili como Mili tienen una relación epistolar (hoy en día, emails y whatupsups) de lo más interesante con sus chicos. Todo empieza, inocentemente, pidiendo un infome, datos, o lo que sea. El otro contesta y luego las gracias, y a la semana, sin darse uno cuenta, ya hay entre líneas. Lo divertido que es ligar por mail. Quien lo probó, lo sabe (gracias Lope). La cosa va in crescendo, ya Pili y Mili se despiden para el terrible y larguísimo fin de semana esperando ávidas a que llegue el lunes.

Que, por fin, llega. Pili y Mili vuelven a la oficina hechas dos pinceles: Pili intenta que no se note mucho; Mili ya pasa de todo. Los chicos están allí, cuadrado más moreno, habrá estado entrenando con el solazo que hacía, y ojazos más sonriente. Empiezan a disparar emails. Pili y Mili sienten el corazón saltando. La cosa va cuesta abajo y sin frenos, los emails cada vez son más frecuentes y llega la cena de despedida antes de las vacaciones. 

Oscar Wilde decía aquello de "el suspense es terrible, espero que dure", y lo de "la incertidumbre es encantadora, la bruma hace a las cosas maravillosas". Pues bien, ni Pili ni Mili parecen haber leído a Wilde. El hecho de que Mili se diera unos besos con el cuadrado cruzando el puente antes de que a él le entraran prisas, y que Pili lo hiciera en aquella discoteca donde se acabó la noche, da un giro a ambas relaciones. El sábado por la mañana, ambas tienen un mensaje: les ha encantado, son muy majas, grandes amigas con algo más, desde luego, pero ninguno de los dos está listo para una relación. No es nada personal. Sin acritud.

Mili pasa todo el fin de semana dándole vueltas. Cómo es posible? Ella había cofirmado y no, no se le conoce pareja. Tampoco es gay. Por qué, entonces, el juego de email? Que ella sepa no lo tiene con nadie más de la oficina. Qué puede este NO querer significar? Se va a rendir ella? Pues menuda es Mili... no me conoce.

Pili pasa todo el finde dándole vueltas. Cómo es posible? Ella había confirmado y no, no se le conoce pareja. Tampoco es gay. Por qué, entonces, el juego de email? Bueno, él tiene razón, era divertido. Toma y daca, a ver quien es más ingenioso. Un masaje de egos. Compartir referencias. Todo bien. Qué puede este NO querer significar? Pues eso, que NO. No significaba nada mas para él y ella, como una idiota, se ha flipado. De hecho, qué plasta, se ha colgado como una gilipollas por el ojazos de la oficina. "Y yo allí con mi flor como un gilipollas, madre", piensa. Qué verguenza.




Menos mal que están las vacaciones de por medio. A primeros de Septiembre, Pili y MIli vuelven a sus respectivas oficinas. Pili ha traído alfajores de Argentina, estuvo en Buenos Aires con una amiga. Pasa por ahí ojazos, le saluda correctamente y sigue hablando con el resto. Se come las entrañas porque ojazos esta aún más guapo que en primavera, y auqnue creía que el verano le iba a hacer bien en esto del olvido... va a ser más difícil de lo previsto.

 Mili estuvo en el campeonateo internacional de rugby, que total estaba cerca de donde pensaba ir de todas formas. En Gales, les ha traído unos dulces con forma de puerro (símbolo nacional). No logró ver a cuadraddo, pero por si acaso. Entonces le maileó, y le envió whatsups. También textos. Y comentó en su blog (de rugby, sí). El primer día de trabajo Mili le deja un dulce especial para él encima de su mesa (con forma de puerro).

Otoño. Ojazos mira su email interesado cuando le llega un mensaje de Pili, siempre correcto y aséptico. Echa de menos las bromas y los entrelíneas de antes. Pili cada día esta más interesante. Recuerda vagamente que besaba bien.

Cuadrado le ha dicho mil veces a Mili que no está listo para comprometerse y demás zarandajas. Mili insiste. Claro que sí, le dicen sus amigas, en el amor como en la guerra! Todos dicen lo mismo:  A por él! Sigue mandando emails, el-que-lo-sigue-lo-consigue. Y dice "él me mira a los ojos y me dice que no me quiere, pero yo sé que sí".

Pili se ha apuntado a un curso de escritura creativa. Pero no por ello se ha salido de lo estrictamente profesional en los emails a ojazos, y ha ignorado -mordiéndose el labio inferior- sus pequeños juegos de palabras. Que estaría muy bien seguir con eso, piensa Pili, si yo no hubiera sido tan tonta de colgarme. 

Mili va al ginmasio cada tarde. Y cada mañana se debe levantar al alba, porque parece que va a una boda en lugar de a la oficina. 

                                                                       ****

Navidad. Es la fiesta de la oficina. Canapés, vino y todo el mundo allí. Ya cierran. La chica que para un taxi sola es Pili. La que sale del brazo de un jugador de rugby aficionado se llama Mili.




9 comentarios:

  1. A ver..."le podrían parecer parecidas" NO. Haz el favor.

    Luego vuelvo.

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  2. ¿perseverancia para que se fijen en tí? No acabo de verlo. ¿Qué es lo educado en estas circunstancias? ¿Un polvo de agradecimiento?

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  3. Sí... pero no. También hay grises, Bili, Txili, Kili y otras chicas del montón. Pero me he reído...

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  4. Edez mala Moli.

    Los amores de oficina son un infiernillo, pero ¡por mail! ¿Están locos? Son el pasatiempo favorito del Administrador de correo.

    "él me mira a los ojos y me dice que no me quiere, pero yo sé que sí"... me parto de risa: el amor, ciertamente, es ciego (no como la Justicia, que mira a los condenables por el oído cuando el Ministro llama a los magistrados).

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  5. Oh, y qué gran ilusión y qué bonito sería que no fuera un espejismo, (delusion?, not now mr Dawkins, please, i'm trying to be romantic), que Pili y Mili se conocieran y se dieran cuenta de que no habían comprobado que laellas dos ambas dos no eran gays. se lo merecen, por ir a enamorarse in the workplace

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  6. Me ha encantado, que no lo dije, y me gusta el final abierto, sin interpretar. Antes quise decir que "que se dieran cuenta de que habían olvidado comprobar si ellas dos, ambas dos, podían ser gays". Porque me parecen muy parecidas. Y qué grandes mails "Oh my dearest, i forgot bookmarking to check my own sexuality, then came you". Romántica que es una, que me gusta un enamoramiento ;).

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  7. Hola panda! Graches por los comments.

    MO, sorry, me olvidé decir q el curso de escritura creativa al q iba Pili y el de gramática-y-ortografía-para-emigrantes lo llevas tú.

    CESITA, son dos actitudes.. yo sé cual sería la mía (la digo ahora: prefiero q me echen de menos q de más), pero he intentado q no se me vea el plumero y dejarlo abierto, como dice IRE.

    Claro q hay grises BASAJA>>> si te inetresa puedo hacer una serie, q luego me dices q soy sucinta...

    NAN, ni Pili ni Mili existen, pero la frase de "me mira a los ojos etc" es tomada de la vida real. Conocí a la q la pronunció, q siguió al chico hasta su centroeuropeo país. Acabaron juntos. El final... bueno, eso es otra historia. :)

    IRE, no, q no son parecidas!!!! Q una es Escarlata O'Hara y la otra una brasa humana! Peor te compro el final gay.. me ha encantado... :)

    muxus salerosos

    di

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  8. Una cosa es luchar y otra hacer el ridículo aunque a veces nos lleven al mismo final.

    Un saludo desde la capital del relaxing cup....

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  9. Ohhhhhhhhhhhhhhhhhhhhh también te han mandado tu nombre escrito sobre la arena!!
    What a niceeeeeee surprise!!!
    ¿te has comprado un barco?

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