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10 octubre 2010

Lo fugitivo


Mi recién conocida Loba
no nos pidamos groseras garantías.

Que dure un día un año un mes
es lateral en el amor
que se acabe es su precio
que duela luego es su victoria

Seamos servidores del amor
y jamás sus contables
cierto que viene para irse

como nosotros
como nosotros...

Félix Grande
"Las rubaiyatas de Horacio Martín"

09 octubre 2010

¿Qué fue de Baby Jane?

Aunque lo primero que oí de Rod Stewart fue "Do you think I´m sexy" (yes you are) canción que me encanta y recuerdo por la tigresa que aparecía en la portada del disco, fue la canción que da título a la entrada la que me costó más dinero. Frecuentábamos por entonces un local de maquinetas de marcianos o recreativos varios. Había futbolines, billares, comecocos, una máquina de tarzán que era genial y las típicas de matar marcianos de la marca Atari. Como complementos, vendían tabaco y palmeras de chocolate, de coco y donuts. También algún refresco. Era 1983, ya habíamos dejado atrás los juegos infantiles y empezábamos la adolescencia. Éramos demasiado jóvenes para ir a otros sitios y allí nos pasaban las horas en invierno.

Tenían una máquina de música, una sinfonola. A mi me fascinaba. En ella podías, previo pago, seleccionar el tema que querías oír. Yo me colocaba a su lado, viendo funcionar el mecanismo y oía los éxitos musicales del momento "What a feeling" de Irene Cara, "Embrujada" de Tino Casal, "Karma Chameleon" de Culture Club.... pero nada comparable a Baby Jane. Así que cuando veía que alguien iba a echar dinro, ponía la mejor de mis sonrisas y le pedía que pusiera Baby Jane. Como no sabía inglés la cantaba a lo guachiguá y me parecía lo más.

Ayer la oí de nuevo y me transportó a ese local.

08 octubre 2010

"Hecho en D": Hay que verla

Exactamente una semana tras la Huelga General, y unos días después de divagues y divaguesdelosdivagues en contra y a favor, indivualismo versus cohesión, agruparse versus mirar nuestra espalda y muchas cosas más, voy a ver "Made in Dagenham" (Nigel Cole, 2010).

Por la maniana, una compa del trabajo me dice cuando lo comento "it's so much like you" ("te pega mucho") y entonces si mi vida fuera una peli entrarían flashbacks a modo de líneas en font 10 (en lugar de imágenes) de divagantes con el "está claro, a Di le va a gustar esa peli". Y ya me pasó con Agora: el contenido es de esos que reinfuerzan a la gente con palestino y bandana retirando las rastas como yo. Gente que se crece al ver sobre el papel o la pantalla las cuatro ideas mal hilvanadas que son el cristal por el que ves el mundo. Pero como decíamos el otro día, y tantas otras veces en este blog, si la forma, el vehículo de toda obra que se pretenda artística no vale, nada vale. Y por eso, porque está bien contada,  "Made in Dagenham" me gusta. Recuerda en su estilo a "The Full Monty" (Peter Cattaneo, 1997): temas sociales con personajes de carne y hueso y como buenos ingleses, con sentido del humor. En 1968, la fábrica de la Ford en Dangenham, un barrio en el este de Londinium, contaba con miles de trabajadores y 187 trabajadoras. Ellas cosían el tapizado de los asientos, y se les pagaba mucho menos que a sus equivalente masculinos. Esto hoy a la mayoría les parece intolerable y tal vez sorprendente, sobre todo que estuviera ocurriendo hace 5 minutos, en la generación de nuestros padres. Indignante que 40 anios después aún el salario femenino sea tantas veces menor que el masculino, por el mismo trabajo. O el famoso "techo de cristal".



En Dagenham, gente normal hicieron algo extraordinario (en inglés hace una bonita frase "ordinary people doing something extraordinariy"-no quería poner "gente ordinaria", entiéndanme). Para mí, el momento más emocionante de la peli (y hubo bastantes para un corazoncito sensible a estas causas como el mío) fue cuando una mujer acomodada que ha ido a Cambridge, pero que está en casa bajo el paraguas de su marido rico le dice a la protagonista: "estudié historia en una de las mejores universidades del mundo y mi marido me trata como a una idiota. Siempre me ha fascinado la gente que ha hecho la historia. Ya me dirás cómo se siente una que la esta haciendo". Y es que ese es uno de los puntos de la película: estas mujeres estaban escribiendo un capítulo más de la historia, la primera piedrecita para la Equal Pay Act 1970, que se implementó a finales de 1975. Como la habían hecho a principio de siglo las sufragistas, en esta misma ciudad.

Uno de mis críticos favoritos de la radio, Mark Kermode, la comparaba con la estupidez y encefalograma plano que era otra peli con mujeres: "Sex & The City". En "Made in Dagenham" las mujeres luchan por un derecho, la igualdad salarial. No es un privilegio, dicen, es un derecho.  "Sex and the city" parece ir del derecho (o privilegio?) a comprar más zapatos y de la desesperación de estas cuatro cretinas por encontrar marido. Esta película/serie es un claro ejemplo de cómo una no necesita probar la mierda para saber que no le gusta: no me hace falta verla para sentir naúseas.

Por contra, las mujeres de Dangeham son una inspiración para el mundo. La película eleva al espectador a la categoría de ser pensante (para los que crean que es todo propaganda, los sindicatos salen muy mal parados por su papel en la huelga) y al final, es una "feel good movie". Porque al salir del cine, medio te re-encuentras con el género humano y, tontamente, te sientes orgullosa por cosas de las que no eres responsable (luego no son mérito tuyo), como de ser mujer, de ser trabajadora, de tener una hija inglesa, de tener el corazón rojo pasión y a la izquierda.

Ya les dí las gracias a las sufragistas. Y ahora a vosotras: gracias mujeres de Dagenham. Y la peli: hay que verla, y llevad a vuestras hijas. Para que la historia no nos escriba ella a nosotras.


07 octubre 2010

Les Misérables

Les Misérables son un tipo de gente concreto. Siempre que pienso en un miserable me acuerdo de Mr Bean sin su versión cómica o de Mr Burns de los Simpson.

Son rastreros, mezquinos, tacaños... Son individuos que crean mal rollo en cuanto los descubres y ya siempre los ves en ese rol.

¿Que los hace tan especiales? ¿Quieres saber cómo diferenciarlos? He aquí unas cuantas características que cumplen algunos de ellos. Como siempre no están todas las que son, pero sí son todas las que están.

Seguro que se os ocurre alguna más.

- Un miserable aprovecha a celebrar su cumple con las sobras de otra cena de amigos.

- Un miserable cuenta los vasos de plástico en las celebraciones y los pone justos.

- Un miserable siempre se olvida de llevar la merienda para su hij@ y así comparte la de los tuyos.

- Un miserable queda en traer macarrones para los niños en una comida de amigos y aparece con el paquete  de 500 gr.

- Un miserable trae los helados contados y nadie puede repetir.

- Un miserable no se compra tabaco porque así no fuma. Pero después se fuma medio paquete del tuyo.

- Un miserable no saca cosas para que no las gastemos y luego poder volver al punto 1.

- Un miserable dice que en tu coche se va muy bien y así no gasta el suyo.

- Un miserable siempre dice que lo suyo está más bueno, es más rápido, más tierno, más auténtico. Vamos siempre mejor que lo tuyo.

- Un miserable es capaz de preguntarte el precio de algo nada más conocerte.

- Un miserable se lleva rollos de papel higiénico de los restaurantes o las tiendas a su casa.

- Un miserable te cuenta una historia y hace hincapié en que cada uno se pagó lo suyo, con independencia de lo bien que se lo pasó o de lo que suceda en la historia.

- Un miserable se va de vacaciones en invierno y piensa lo que se está ahorrando de calefacción y agua caliente mientras está en el hotel a pensión completa.

- Un miserable va a ducharse al gimnasio aunque no haya hecho deporte porque está pagando una cuota.

- Un miserable coge un hotel barato a una hora de Bruselas aunque tenga que dejarse el día cogiendo autobuses.

- Un miserable se lleva ropa de una tienda y la estrena con la etiqueta puesta. Luego la devuelve.

- Un miserable es capaz de hacer un análisis DAFO para comprar una almohada.

- Un miserable compra sólo las marcas blancas cuando hace una comida para los amigos aunque para él nunca lo haga.

- Un miserable siempre escoge lo más caro en una cena a escote.

- Un miserable te hace siempre una llamada perdida para que le rellames tu y así no gastar teléfono.



Aclaración: Cuando digo "Un" quiero decir también "Una". Quelosepas...

06 octubre 2010

Amistad chico-chica: leyenda urbana?

En Vetustilla de la Torre, pueblecito-todo-menos-idílico donde empecé a interesarme por los "tipos humanos", observé un fenómeno digno de estudio cuasi-antropológico casi sin quererlo, que abarcó mi infancia, adolescencia y primera juventud. La niña Di tenía allí un grupo de amigas con las que iba en bici, cogía moras, buscaba renacuajos. Hasta ahí, todo como en el colegio de Vetusta, unisex hasta el COU.



De repente, el grupo de chicos que jugaba a fútbol, iba en bici y disparaba a botellas  se empezó a poner interesante (por favor, entrecomillen interesante). Empezamos a hablar con ellos y, cuando alguien nos dejó una casa vieja para las siguientes fiestas, hicimos la "peña" juntos. A Fulanito le gustaba Menganita, a Zutanita, Perikito. La "peña" era un potencial antro de perversión pues contaba con un montón de sofás destartalados en círculo en una habitación, pero nunca pasaba nada. O lo que pasaba, pasaba sobre la hierba, o incluso en un carro de alfalfa, pero esa es otra historia. La adolescente Di no estaba envuelta en estos experimentos, recordemos su pasado oscuro. En lo que estaba era en mantener conversaciones y risas con el grupo de los que no se habían "enrollado". En las noches eternas de Vetustilla, los sin-rollo encontraban momentos de "Blowing in the wind" y "Al alba" (pese al danio que hizo "Baja Dios de las nubes", Di también le daba al filón Grandes Éxitos-una pena que aún no conocía al Innombrable), irnos a mirar las estrellas (los del rollo estaban también por ahí,  mirando otras estrellas), partidas de Trivial y demás. Todo hasta las mil: eran veranos de vivir a lo vampiro, y aún quedaba un grupo mixto de criaturas de la noche.



Pero, casi sin darnos cuenta,  llegó la época en la que Fulanito empezó a salir con Menganita, y Zutanita, que nunca acabó con Perikito, trajo a su novio de un pueblo vecino. La gente se emparejó, algunos traían la novia de la propia Vetusta, y poco a poco ocurrió la escisión: regresamos a la infancia. Así que las chicas se sentaban a jugar a las cartas por un lado (nunca he podido con las cartas, fui una inadaptada) y ellos por otro, ellas se iban a pasear por la carretera hablando de sus cosas (me aburren solo "sus cosas", fui una inadaptada) y ellos a pescar al pantano... y suma y sigue. E insisto en enfatizar la tercera del plural porque, aunque me costó un poco reaccionar, empecé a correr y aún sigo en sprint en la dirección opuesta a Vetustilla.



Esa separación de chicos y chicas la he visto luego repetida en otros ambientes y no la entiendo, no me gusta. Hay personas con las que te llevas mejor por personalidad, afinidades, manera de ver el mundo, y esta persona puede ser chico o chica. Pero hay gente que lo ve distinto, sobre todo si estás en pareja.

Un estudio reciente de alguna uni de por aquí ha dictaminado que, cuando uno se enamora, pierde una media de dos amigos. Está claro que, al principio, en esa encantadora fase nadando en endorfinas del vivo-sin-vivir-en-mí a todos nos trae al pairo el amigo de turno. A ver, sigues en contacto, pero lo que realmente quieres es 1. estar mirando a los ojos al productor de tus endorfinas, o 2. quedar con tu amig@ para hablar del productor de tus endorfinas.

Cuando superas esta fase, y recuerdas que tal vez deberías seguir comiendo, andando (versus flotando) y haciendo algo con los folios que tienes delante aparte de mirar a través de ellos a una inmensidad azul donde nadáis juntos, con delfines, se plantea un problema. El generador de endorfinas ha de conocer a tus amigos.

Si esto funciona, está genial. Pero puede no funcionar por diversas causas, por ejemplo que tu amig@ del mismo género le odie furiosamente (e.g. amiga odia novio, amigo odia novia) o que quiera mantener su relación contigo como es, sin querer introducir a otr@. O puede ser que tu amig@ sea del otro género (si eres hetero, del mismo si eres homo): aquí se abre una caja de Pandora para alguna gente.

Hagamos un diavague interactivo. D&D presenta su primer test, atrévanse, queridos divagantes!

Pueden un hombre y una mujer ser buenos amigos? (o el equivalente en gays y lesbianas).
a. Ni hablar, si la amiga está buena, el tipo está pensando en lo único, aunque no pase a la acción.
b. Sí, si no hay atracción sexual (o sea, si son más feos que Picio)
c. Sí, y la tensión sexual ayuda a mantener un tipo de amistad descrita por Zeldin como la "amitié amoureuse"
d. Sí y aunque te tires a tu amigo, no significa nada. El sexo es como ir a tomarse un café.

Dónde están los límites de esa amistad?
a. Si el marido/mujer conoce al amigo/a, entonces no hay límites
b. Tres son multitud.
c. Irse a cenar semanalmente con tu amig@ es un poco intenso.
d. Al marido le pone el amigo.

Qué actividades no aceptará tu pareja que realices con tu amig@ del otro género y sí del mismo?
a. Compartir habitación de hotel (la que se montó con William Hague, Ministro de Asuntos Exteriores, porque compartió habitación en un hotel durante trabajo con un asistente, que tuvo que dimitir)
b. Irse juntos al cine.
c. Irse juntos a mirar las estrellas.
e. Irse juntos de paseo en bici.
f. Largos debates sobre Karl Popper.
g. Guardar las TDK que le grabó el otro en la uni como oro en panio.
h. Irse juntos de karaoke y cantarse el "more than this" mirándose a los ojos.

Podría seguir enlazando pero al final todo se reduce a una Verdad Máxima: el amigo del otro género no es una leyenda urbana si se tiene confianza en la relación con tu pareja.

Y confianza no quiere decir SABER que no van a tener un escarceo, sino saber que ni un escarceo, ni la mayor amistad pueden, en ese momento, mover la relación.


05 octubre 2010

Por fin

NáN, Basaja, respirad hondo. He aquí un cantautor diferente. "Sus canciones dan voz a los empresarios, los latifundistas, los que hacen la declaración de la renta y les sale positiva... en definitiva, los grandes olvidados de la canción con mensaje".  Aunque bueno quizá ha sido uno de esos cantautores de izquierdas que se pasa de bando a la hora de proteger sus derechos y cobrar el cánon de la SGAE, que todo puede ser...

Espero que os guste. Por cierto amenazo con ponerlo cada vez que salga el innombrable.






(NáN, Basaja, Txelo´s, no me negaréis que tiene su aquel. Por lo menos os habéis reído)


04 octubre 2010

Única e irrepetible

Comienzo subdivagando a "Hoy necesito un poco de poesía" y acabo aquí, en un divague completo, lleno de vida y que pide paso en plan Prima Donna. No se me puede dejar un teclado, se me rebelan las letras. Un montón de ideas salieron a flote a tenor de "A galopar", el individuo, no me clasifiques, no quepo en una caja, ni en una encuesta. Esto último ya lo decía Aníbal Lecter, en la famosa secuencia: "Uno del censo intentó hacerme una encuesta. Me comí su hígado acompañado de habas y un buen Chianti". ("El silencio de los corderos", Jonathamn Demme, 1991). Ah, qué grande. Pero claro, no todos somos Aníbal.

Con esto del "soy inclasificable, un día soy de unos, otro de otros", estamos hablando de muchos temas, pero el primero que viene a la mente es el de la "percepción interpesonal". Todos intentamos explicar, predecir y de alguna manera controlar el comportamiento de los que nos rodean. Hipotetizamos sobre lo que los otros piensan y esto implica selección, organización e inferencia. En el mundo del bloguerío esto se reduce a las ideas, no al comportamiento. Intentamos entender "de dónde viene cada uno", si es posible evitando uno de los errores cognitivos mas frecuentes de los humanos: estereotipar.

El tema que nos ocupa hoy sería el del "espectro político", que ordena grupo ideológicos de acuerdo a ciertos conceptos como el de seguridad y libertad. Uno de los más extendidos es izquierda-derecha. Bien, por ejemplo, en los asuntos económicos, la tendencia hacia la seguridad es típica de la izquierda (luego el gobierno tiene que ser intervencionista, altos impuestos para garantizar sanidad, educación, pensiones)  y la libertad (o liberalismo económico) de la derecha (gobierno deja al mercado a sus anchas, responsabilidad individual en sanidad, etc). Sin embargo,  en los aspectos de "cintura para abajo" (ética), la izquierda aboga por la libertad del individuo (divorcio, aborto, homosexualidad) y la derecha por la intervención. Creo que este último punto está cambiando (lo que queda es "la derechona") y ahora hay mucha gente de derechas que sigue estando donde sus abuelos en lo importante, lo económico, pero oye, dejad a los gays que se casen y que adopten niños, y dejad que se divorcie Polola, que su marido le está poniendo unos cuernos que no entra por la puerta.  Se han intentado aportar nuevos puntos en el espectro izquierda-derecha, pero  lo cierto es que los estudios demuestran que hay una correlación más que notable en la manera de ver el mundo de la gente.

Y sí, el hombre, desde que nace, es único e irrepetible (aunque algunos mas únicos que otros). Pero para entender el mundo y entenderse, recurrre a clasificar, y no todo el "meter  en cajas" es malo. ¿A quién no le gusta que le den la penicilina adecuada para una infección?  Porque la medicina, lo que lleva haciendo durante su historia es observar una serie de síntomas y signos repetidos de la misma manera, y acabar clasificando a esa presentación como X. Y gracias a ese listado de síntomas, otros médicos a lo largo del planeta han podido estudiarlos más a fondo, investigar y encontrar la manera de solucionar el problema. ¡Ah! ¡Pero es que es distinto! me dirán, no comparen mi mente, mi complejo mundo interior con unas burdas bacterias. Lo siento, pero no hay mucha diferencia con las ciencias sociales: hoy en día hay tests que han demostrado alta validez y confianza para predecir comportamientos y actitudes (¿cooperación o competitividad? ¿individualismo o cohesión? etc).

Esto es difícil de digerir, porque desde peques somos los reyezuelos de la casa, y luego te lo confirma tu novia, eres mi única media naranja. Pero dale tiempo. Lo que verdaderamente fastidia no es la clasificación, sino que te metan en el grupo que tú crees equivocado. Como decía un divagante, a algunos por matar a gran escala les ponen medallitas, imaginen su cara si alguien se agrupa con otros asesinos de menos ambición. Y por poner un ejemplo personal, cierto sector de divagantes me imaginaban hecha un adefesio: uniformada de lila, pantalones indios holgados de rayas y palestino. Pero si me hubieran clasificado entre "esa gente que escribe tan bien", por ejemplo, me habría parecido de mil amores (tras sonrojarme claro, aceptar piropos tampoco es fácil). Así que es cuando alguien nos mete en un grupo que nos chirría cuando fastidia.

Pero el clasificar (bacterias) de otros me salvó la vida cuando tuve septicemia, y ese sentimiento de grupo de unos cuantos hace un montón de años, y de unas cuantas que se ataban con cadenas en protesta no muy lejos de mi casa, es lo que ha hecho posible que muchos podamos estar aquí cómodos en nuestro sofá divagando. Si no, la mayoría seguiríamos esperando a ver qué se le ofrecía al señorito. 

Pues no se vivía mal cuando mi bisabuelo era el amo del latifundio, los criados no tenían queja, mucha seguridad, no como ahora, que está lleno de inmigrantes y nos atracan a impuestos total para que los roben los cuatro de siempre, los holgazanes esos y la panda de madres solteras y los maricones, ¿has visto cuántos hay en la tele? Ahora, eso sí, no me clasifiques, no me pongas en una caja, porque yo, es que soy tan tan especial, es que tengo una filosofía tan ecléctica, compleja y personal que es injusto que me pongas una etiqueta, soy políticamente incorrecto, soy novedoso, soy impredecible. Las etiquetas son simplificadoras: atención a la mente que tienes delante, es que nunca en tu vida has vista nada similar, ¡te lo aseguro!

03 octubre 2010

Si de noche ves que brillan





Si de noche ves que brillan,

titilantes, las estrellas,

No es que brillan:

Es que asi se besan ellas.



Si una nube vierte perlas

no es que llora, es que sube;

es que sube y, en el aire,

siente el beso de otra nube.



Si en ti fijo la mirada

con ternura y embeleso,

no es que miro:

es que mi alma te da un beso.



Serenata, Caracas año 1885 (ANONIMO)







02 octubre 2010

Haciendo equipo (Team building)

En mi último divague "Hoy necesito un poco de poesía" estuve toda budista porque aún me encontraba bajo los efectos del viernes anterior,  que me lo pasé enterito en el centro budista Jamyang. Tuvimos uno de esos días en los que varios equipos del trabajo vamos a un sitio fuera de nuestro hábitat natural (como buenos tornillos del engranaje de uno de los brazos del sistema público, entorno austero, gris, setentero) para planear, con suerte aprender algo y, en fín, hacer cruces en unas cuantas casillas. Y también para conocernos más y crear algo de "espíritu de equipo"... "Team Building" que se llama por aquí (y por allá, cómo se llama?).

El centro budista está en un edificio muy bonito, The Old Courthouse, que había sido en la época victoriana una estación de policía (y es la más antigua conservada intacta en Londinium) y luego fue un juzgado por donde pasaron algunos miembos famosos del IRA. El centro ahora no recuerda en absoluta su origen: tiene un recibidor lleno de fotos del Dalai Lama y cojines, un café-restaurante donde venden trozos de tarta que están horneando en la cocina, una biblioteca y, por supuesto, la gran sala donde nos reunimos, "el santuario". Todo el personal es budista, incluso hay aprendices que pasan allí tres meses, viviendo. Me chocó el cartel en el banio: "deja este banio en el estado de limpieza que crees que debería estar". A ver, una cosa es "déjalo como lo has encontrado", pero pongamos que un obsesivo de la limpieza pasa por ahí. Debe ir a pedirles del Pato WC en recepción, para dejarlo al nivel que piensa debería estar?

El grueso del día lo pasamos en el santuario (lo que había sido la sala de juicios), donde había que entrar descalzos, por supuesto. En el fondo había un Buda tamanio mucho más que natural. Tengo un amigo que dice que su Buda del salón le da mucha paz. Debería probar con este: un elefante de buda, todo dorado y tranquilidad. Claro que tenía una pantalla de proyección de powerpoint por delante, para que no nos tranquilizase demasiado. También había unos cuadros a los largo de la sala con las doce "deeds" del Buda. Yo estaba debajo de la de cuando decide nacer, y como entrar en el útero de su madre que era una princesa o similar.

Pasé mucho frío, horrosoro. Los pies descalzos no ayudaban: soy de aquellas con pies, manos y nariz siempre bordeando peligrosamente el punto de congelación. Toda la maniana la pasé con las pierna cruzadas a lo Buda, sobre la silla (era un ambiente relajado, se entiende) pero con el objetivo de lograr la menor extensión de mi cuerpo en contacto con las corrientes del iglú. Cuando pensaba que mis dedos iban a hacer crack, ya por la tarde, me aventuré a poner el pie en el suelo y noté una sensación extrania... oh, exploré con mi segundo pie, y... sí, lo que notaba era algo de calor, había calefacción debajo de la tarima!!! Ommm.

En esas estaba yo cuando ya mi mente no estaba. Pero vamos, ni allí ni a millas de cualquier punto de ese bonito edificio victoriano. Tengo serios problemas de concentración si no estoy activa. Para que alguien que habla a una grupo mantenga mi atención durante un rato, ha de ser un coloso del carisma. O ser un tema que me apasione. Mi religión me impide apasionarme con temas de trabajo. Me interesa, eso sí, pero en cuanto te pagan por ello, algo raro debe haber. Para mi salud mental, necesito hacer otras cosas durante horario de ocio. Por ejemplo, divagar.

Y divagué sobre otros días de team building que había tenido en el pasado, algunos auténticas ocasiones de divague y bastantes divertidos, otros, verdaderas plastas. Una vez, viviendo en el norte, fuimos a un "Country House Hotel" muy pijo, y nos pasamos todo el día hablando de curro. Fue un rollo. Otra vez, ya en Londinium, fuimos a una isla del Támesis que hay hacia el Oeste de la ciudad. Tuvimos que cruzar en barquita y una vez en la isla, estábamos atrapados (ya sabían lo que hacían): fue otro sopor. En una ocasión, con un equipo que era una risa fuimos a los Kew Gardens. Por la maniana habíamos hecho el trabajo, y por la tarde vimos flores. Nos perdimos en los inmensos invernaderos, vimos plantas curiosas, hice fotos.

Remontándonos muchos anios, recordé cuando empezaba en este asunto, y era la junior del equipo. Tuvimos entonces ese día en un parque temático: bosque (a alguien le suena Sherwood?), y zona con diversiones acuáticas (bajo una gran burbuja, no olvidemos que hablamos del UK). Habia una piscina enorme con olas, toboganes acuáticos, especie de jacuzzis...  Pero cómo es la memoria, lo que recuerdo con una claridad nítida mientras escribo es el piercing en el pezón que llevaba un companiero de trabajo. Nadie podía quitar los ojos de ahí y luego, no pude evitar mirarle de otra manera. A ver, no que fuera una absoluta sorpresa, porque si piensas en la clase de tíos que se hacen esas cosas, ese era él. Pero aún así: estás discutiendo un tema de curro con él y estás teniendo intrusiones sobre su anillo.

El mejor de estos días, sin duda, fue el que fuimos, hace unos tres anios a "Go ape". De nuevo un bosque, al oeste de Londinium, donde han montado una pista americana entre los árboles, arriba del todo. Pero cuando digo arriba, digo arriba, no sé 30 metros? Muy alto. Al principio me dio pavor. Te atabas con unos arneses y lo primero era tirarte desde una plataforma a una especie de tela de arania y trepar por ella, hasta el siguiente árbol. Y más dificultades para llegar al cuarto árbol, luego pasar por un tubo, por un palo que da vueltas... al final de cada circuito bajabas al suelo con una tirolina. Eso era lo mejor. Ahhh cuánta adrenalina, y cuánto ayudó al "team building". Los inicialmente gallinas íbamos juntos, ayudados por un valiente, y todos exagerábamos nuestro rol. Al final del último circuito estaba el "Tarzan Jump"... wow, os pongo un vídeo para que os hagáis una remota idea (en el punto 1:20). Una pena no habernos filmado a nosotros mismos aquel día, pero es que estábamos en otras cosas: salir de esa con vida. No fue Team Building, fue Team Survival.