an

21 julio 2023

Roc empieza la guardería

Viernes 21 de julio de 2023
Roc cumplió el pasado día 8 de julio catorce meses y como todo el mundo sabe, esa es la peor edad. Para cansarse, me refiero, para reírse está muy bien, pero a las personas de una edad ya no se nos debería "echar un Roc" y llamarlo vacaciones. Pero qué puedo decir como la tía universal que soy: que está para comérselo. 

Sus mojones del desarrollo progresan adecuadamente: ya no corre como Fronkostín, sino con toda seguridad, y para bajar el escalón de la terraza a casa, ha aprendido una técnica en respuesta al sintagma "cul a terra" (por algo su padre tiene el C-algo de polako y lo habla en la intimitat, como yo). Nota: ayer aprendí que han contra-atacado: en Polonia, a los vetústicos nos llaman "pumas" (viene de putos-maños). Me gusta y lo suscribo plenamente: vamos, a ver qué grupo o individuo no gana mucho con ese adjetivo delante ("Puta Di, otra entrada de cinco mil palabras"-aunque no se quejarán de esta serie de haikus veraniegos). Como perroxanxe, feminazi, soliacista-champán, esto hay que abrazarlo. Pero es que los pumas hablan muy alto, tienen un acento horrible y pueden resultar intrusivos de tan simpáticos: preguntas dónde está una calle y te acompanian! Esto para el polako, tan pa'dentro, es "too much". Pero hayq ue quererlos: es el viento. Habla la observadora internacional. 

Roc y Mima: Love at first bite

Pero divago: volvamos a Roc. La comprensión, como se ve, va viento en popa, pero en la expresión, hemos quedado estancados. ¿No es escandaloso que aún no diga "Tíadi"? Aparte de mamá y papá, aún no pronuncia otra palabra que no sea "ahhh", con gestos indicando lo que quiere. Su padre encuentra extraño que aún no diga "agua"; algunas veces parece que dice "pan".



Para su cumple, mis padres le regalaron una cocina de madera, y parece que te ofrece café si le da por ahí. Todos los accesorios de cocinita de Mini se los traje la otra vez y en este viaje, además de varios otros juguetes (poco a poco voy limpiando mi casa), la estrella ha sido "Mima". En realidad a esta muñeca la bautizamos Naíma, porque Mini tenía una compa de la guardería negra que se llamaba así (Mima es una aproximación de Naíma) y como digo, Mima ha sido la sensación para Roc. Le encanta mirarla, tocarle las pestañas, los pendientes (dibujados) y le pega unos besos de tornillo que ya querrían muchos adolescentes.

Roc lo sabe



-Mima, bailas?
-No, lo estoy dejando
Ah sí, Roc ha empezado la guardería. Corramos un tupido velo sobre la guardería-provisional que empezó cuando cumplió el año y hubo que sacarlo porque "se disgustaba" y a los padres no les dio fiabilidad (era lo que aquí llaman una "childminder", una señora que tiene varios críos en su casa). Por fin empezó en esta otra, la oficial, a principios de mes y se sigue disgustando, pero pasado un rato parece que está bien. Sabemos esto no solo por lo que escriben en la "app" las cuidadoras ("Roc ha dado un peluche a una niña que está llorando"), sino porque los padres tienen acceso a una cámara que está permanentemente filmando. 

Sí, han leído bien, las guarderías hoy en día tienen uniforme, mochilita a juego, app y cámara. Lo de la app es fuerte, ejemplo: tranquilamente trabajando, me llega una foto de una niña desconocida que parece haber estado llorando con la siguiente leyenda: "ya hemos identificado de dónde viene la conjuntivitis de Roc". Hello? Pues parece que en la app cuelgan fotos del día-a-día de la guardería con todos los niños y cualquier padre puede acceder (en UK esto sería un tema de protección de datos fijo, de nuevo habla la observadora internacional). Vamos, que mientras escribo seguro hay una tía de niño en Australia mirando una foto de Roc en su teléfono. Es que veo claramente la leyenda de esa foto, ahora en Melbourne: "Mira este es el niño más guapo de la guardería".

Solo queda esperar que el "informe diario" (también colgado en la app) no lo puedan abrir en Toronto, Canadá. La keyworker (o como se diga) de Roc escribe frases cortas separadas por "jijijiji" en lugar de puntos, y describe lo que asumimos son pataletas y lloros extremos como "Hoy Roc ha estado un rato sensible". Pero la línea general es "Roc ha disfrutado del área sensorial, ha cocinado una pizza, ya usa la escuadra y cartabón y hace derivadas e integrales, pronto introduciremos la calculadora científica". 

Viva Roc, vivan los haikus. 


La "fiesta de la democracia" ya pasó en Londinium y un poco de bibliofilia

 
Antes de nada, el título: no puedo evitar asociar el sintagma "la fiesta de la democracia" al tono irónico y "patronising" que usaba el Peda 
hacia los que votábamos cuando le conocí en el Pleistoceno Superior. El era tan puro que no votaba, ya se sabe, hay que trabajar en la calle y lalala. Con los anios, qué decir, que el sábado pasado estaba haciendo la misma fila que yo en el consulado espanis en Londinium. Su evolución sería materia de otro divague, y aquí yo solo quiero un breve para ejercer de brazo armado, digo reportero de D&D, siempre al pie de la noticia. El sábado era el primer día que se podía "ejercer el derecho" y yo iba de verde, con mi cuaderno de notas mental abierto (este consulado, con su surrealismo, siempre me ha dado para muchas historias: véase aquel viejo divague de "espías y salvoconductos"): solo nos faltaba llevar el sobre en la boca. 

Había dos colas: una para los que "les faltaban documentos" y otras para los "alumnos aventajados" como nosotros. Desde que nos unimos a la espera hasta que depositamos el sobre en la urna, unos 40 minutos que se me pasaron volando con esto de la antropología folk y la lectura. La razón de lo primero es que siempre me causan curiosidad los espanioles que viven aquí que no conozco: curiosidad malsana, más bien resquemor, seamos sinceras. Luego los conoces y hay alguno que se salva, pero son los menos, particularmente cuando se llega a ciertas edades y no son los "jóvenes de paso" que un día nosotros también fuimos. 


Cruella vota


Esto es una rosette
Los ajados como nosotros suelen ser votantes del PP, si no de algo peor. Cómo lo sé? Quieren datos? Será que llevan identificadores colgados del cuello, como si estuvieran en feria o congreso - de estos había dos (vale, el resto es "gut feeling"). Pero esta pareja: una mujer de nariz aguilenia y un hombre con un polo rosa con distintivos en los que rezaba claramente "PP", encantados de haberse conocido. No pude evitar meterme con ellos y ni se enteraron: no sabían lo que es la "rosette", una escarapela que se ponen en este país: azul la de los Tories, roja Labour, amarilla los Lib Dems. Los que se la ponen deben ser una suerte de apoderados y suelen estar acechando por los coles electorales - ya conté aquí mi encontronazo con un tory en las elecciones de alcade en 2016. Así que con mi mejor sonrisa les sugerí que para la próxima se pongan una rosette (miren qué discreto, en imagen). Y entonces el águila dijo, entre risas mientras salía: "y la gaviota sobrevolando". Demasiado en bandeja: "sí, para cagarla". Este fue todo mi activismo de cola-electoral. Por fin, introduje mi papeleta en la urna con cierta emoción porque esta ha sido mi primera vez chispas: nunca antes había votado en el consulado, siempre por correo.  Yo no llevaba identificador, pero este es mi blog y por si acaso hay algún nuevo,  he votado a "Sumar".

Abajo las gaviotas, águilas
y pajarracos en general

A la salida, aparte de un Ice Chai Latte, oh maravilla, teníamos John Sandoe Books. A esta librería ya se le dedicó un divague sección "bibliofilia", así que os remito ahí. Hoy solo hablaré de algún libro que me ha encontrado a mí.

John Sandoe Books desde la calle



Castigada sin vacaciones, el destino cruel
pone ante mí una caja dedicada a islas griegas
(qué bonita edición: Grecia es el azul y el blanco 
y no por la bandera)




Ya hablé de sus estanterías correderas
y ahí sus sillas vintage




"Un pueblo traicionado: Una historia de
corrupción, incompetencia política y
división social en la Espania moderna"
.
Este ensayo de 600 págs del hispanista
me encontró también en John Sandoe



Igual deberíamos todos leer a Preston,
alguien de fuera
para recordar nuestro pasado atroz:
claro que ya hablamos de lo que escasea
la racionalidad y el "pensamiento crítico"



Estos son "los perséfones"-
aún no he leído ninguno 



Yo querría  leer esto y contároslo, 
pero todos los ensayos que no vayan
de sicópatas o neuroalgo
se me atragantan:
alguna voluntaria para colaboración?



Detalle fotográfico



Los Fitzcarraldo de John Sandoe




Salimos con el típico subidón de todo lo que querríamos leer hacia King's Road, uno de los epicentros de los "Swinging Sixties" en Londinium. Aquella época en la que se pasó del gris post-guerra a una explosión de la cultura... Beatles, DH Lawrence, Twiggy, Burgess, Stones, "Blow-up", Byatt, The Kinks, Lessing. Por la calle, la gente que pasea parece inofensiva: no tienen pinta de querer volver al Pleistoceno Superior. 

20 julio 2023

¿Y si los abren?

Jueves 20 de julio de 2023
Como decíamos ayer, esta serie es en realidad un divague normal cortado en trocitos, y como no hay mucha coherencia, en lugar de culpar a la disgresión habitual que nos azota aquí, le echaremos la culpa al calor.  Barcelona fue El Calor. y por algo dicen que los calores con humedad son lo peor (no sé, piensa Manaos), pero yo siempre aguanto mejor (vamos, dos nanosegundos) la sauna húmeda que la seca, no sé si el paralelismo es válido. El calor seco (no sé, piensa Vetusta) tampoco mola, así que ya lo dejo. Pero lo de estos días en Barna me dejó exhausta y en Donosti me pegué unas siestas de aquellas de dudar de tu propia identidad al despertar. Claro que tal vez la culpa fuera de Roc. De hoy solo tres ideas.

La primera que da título al divague es en realidad una conversación recurrente con Fashion sobre un profe suyo de "Latín vulgar". Este hombre nos ha traído muy buenos momentos por ser uno de esos personajes excéntricos que tanto se valoran en la vida de una (aspiraría a ser una personaja de esas en la vida de alguien, tal vez de un notario de Burgos?). Cuando vivíamos en Nottingham, estuvo en casa y se paseaba en calzones (de esos ajustados feos de viejo) y nos acababa de conocer. Muy a favor de la comodidad por las casas: era el modelo lo que me turbó levemente, nunca pensé que alguien de treintaypocos (que es lo que tendría él en esa época) llevara ese tipo que -y han pasado más de veinte anios- recuerdo perfectamente.  Pues bien, este profe nunca se preparaba las clases y le decía a Fashion (siento que esto no sea un podcast, porque hay que escucharla imitando su voz): "yo tengo los armarios muy llenos". Y entonces pasaba a la anécdota de Luchino Visconti: el director obligaba, en las escenas de armarios, a tenerlos llenos, aunque no se fueran nunca a abrir. ¿Y-si-los-abren? contestaba preguntando, cuando algún cuadriculado se interesaba sobre la razón de meter tiempo y dinero en eso (mientras los asistentes de producción ponían loquefuera en las estanterías). Nos encanta esa frase, el tortazo general que tiene todo y en particular el concepto de "tener los armarios llenos", en el otro lado del espectro del "síndrome de la impostora" que solemos sufrir las mujeres. Pero es mi lait-motif vital:  tener esos armarios bien llenos - los otros, da igual. 

Segunda idea, las piscinitas de estar-por-casa. El jueves por la maniana llené la de Roc. Parece que lo hice en exceso, porque Un Kuñado (ese es el nuevo nombre de JAL, sigan leyendo y entenderán) ha calculado la cantidad de agua (o sea, peso), que estructuralmente el edificio puede soportar, y yo llené por encima de nuestras posibilidades. Con un simple cálculo matemático se me demostró cuántos kilos, tal vez toneladas, de presión estaba poniendo sobre el piso de abajo, y hay que dar gracias que no aparecimos en su salón-comedor. Menos mal que llegó Un Kuñado y lo solventó con cara de paciencia serena. 

Piscinita de Roc, 
un arma en mismanos
Yo había estado tirada en el sofá leyendo mi libro pensando lo calentita que estaría el agua cuando llegara Roc de la guarde (ajena a que mientras subía y subía, yo arriesgaba la integridad del edificio), y recordando las mañanas de verano en Bellver cuando era tan peque que aún no había nacido Fashion. La yaya llenaba un balde rojo que a mí entonces me parecía enorme pronto y lo dejaba unas horas al sol para que se calentara el agua, porque cuando no estaban mis padres no bajábamos al Segre. Yo me debía pasar toda la mañana preguntando si podía ya meterme y ella que no, hasta que llegaba el mediodía y me dejaba. El agua estaba congelada, como siempre en Bellver (también, como descubrí de mayor, en la que era la única piscina, la del hotel a la salida del pueblo), pero a la sirenita (o renacuajo, tal vez más apropiado) le daba igual. Lo que mejor recuerdo de esos baños es cómo terminaban: cuando tocaba salir para comer, me mecía con cada vez más fuerza hasta que lo volcaba conmigo dentro. Entonces la yaya venía con una toalla, me llamana corazonete, y se había acabado la mejor parte del día de esos veranos interminables.  

Y para terminar este divague que ya pasa a la sección "desvaríos", lo que supongo entendían por "frases motivacionales" en los conventos de monjas de siglos pasados. Mi visita al Monasterio de Pedrables la contaré otro día (tal es mi concienciación de hacer breves haikus de verano), pero ahí van tres frases que vi por sus paredes. Viene a ser como las que nos ponemos hoy en nuestros perfiles de whastapp, redes sociales, o hay gente que hasta se las enmarca. Me pregunto si encajarían en el sitio aquel espiritual del té de la tarde del otro día. Desde luego son muy estoicas, una especie de "memento mori": hermana, recuerda cada día de tu vida que vas a morir. Ya sabes, para carpe diem y esas cosas, pero venido de esta panda, a mí me da cierto yuyu. Ahora... silencio... hasta mañana.


Frase motivacional 1:
SILENCIO


Frase motivacional 2:
Es esto que la vida pende de un hilo?


Frase motivacional 3:
Considera la muerte

19 julio 2023

Cambio de planes. Céntrate en el costumbrismo. Anuncios del metro.

Miércoles 19 de julio de 2023

UK

Según Fashion, Hermanísima y pulso de la calle de este divlog, "las entradas de costumbrismo son las que más éxito tienen" -o por lo menos, a ella son las que más le gustan. Así que, "no siendo aversa" a los tostones de neurociencia, ella aconseja seguir por la veta que tantos momentos de felicidad le aportan, en su camino a Mordor. 
Sí, es cierto, hace ya más de dos meses que no tenemos "divague del desarrollo del Sobrinísimo" (*), así que allá voy con divague costumbrista del tema. 

Di,  devota cuidadora del Peda
En mi descargo por la tardanza, decir que han sido unos meses complicados. He tenido que permanecer varada en esta isla, cual abnegada enfermera (visualicen a Elle Driver, de Kill Bill, con parche, ligas, liguero y jeringuilla y todo, o tal vez solo Sister Harding para quien pille la referencia), ya que a uno de mis companieros de piso, mientras pedaleaba, le rompió el fémur uno que abrió la puerta de su coche sin mirar. Sí, era el Peda, que ha estado un tiempo fuera de juego, con lo que ello ha implicado para la alimentación de esta familia y demás responsabilidades -antes compartidas- del hogar. En resumen: durante estos meses he vivido todos los problemas de la soltería y ninguno de sus beneficios. 

Si alguien echa en falta (o solo soy yo?) esas series vacacionales en las que se detallaban rutas, timos, sandía como casi único sustento, pérdidas, picaduras, coladas, animales exóticos, banios en aguas transparentes, secretas que nos vigilan, diminutos coches de alquiler... todo en el marco de hoteles de dudosa higiene, le tendré que dar las malas noticias: nuestro viaje al sudeste asiático se vio tan truncado como nuestras visitas bimensuales a Roc por este incidente inesperado. 

La France

No os metáis con Elle

Así que este 
el verano ha quedado reducido a "visitas a familiares". Mini y la que firma seremos "las Plómez" (al Peda aún no se le aconseja volar) y el 19 de julio comenzó la primera tanda, que la sufrieron los Jekes en Barcelona y más tarde los suegros en Donosti.  

No pensaba contar esto, pero el vuelo fue del peor aeropuerto de Londinium, que evito siempre que puedo, Luton, y por supuesto no defraudó. Al llegar a la zona antes de pasar seguridad -un hangar que parecía la guerra-, pronto me di cuenta de que perdíamos el vuelo. Así que hubo que empezar a pedir favores para el horror de Mini, que no sabía dónde meterse, sobre todo porque unos fueron unos jóvenes "que iban tan bien vestidos". "Perdone, a qué hora es su vuelo?" Y la gente, cuyo vuelo era mucho más tarde que el nuestro nos dejaba pasar con gran amabilidad (quién lo hubiera dicho en ese lugar que parecía la-lucha-por-la-vida). Pero, oh destino, Luton no descansa: al entrar con gran azoro en la zona de embarque, las pantallas anuncian, vuelo retrasado una hora. Me imagino que ninguno de los que nos dejó pasar nos vió o reconoció, ya acampadas con nuestros Iced Chair Lattes en el Pret, o nos habrían venido a dar una torta. 

Los Pirineos sin nieve:
casi nunca los veo así


Mirar fijamente tampoco
Si eres neurodiverso,
estudiaremos ut caso
Y tampoco diré nada del choque que fue salir de la terminal en Barna, donde nos esperaba JAL, porque de lo que hace ese calor en estos delicados cuerpos he escrito bastante en lo que serán las siguientes entregas. Un avance: yo, YO!!!, que amo el sol llegué a abrazar la lluvia de Donosti al irnos. 

(*)-Esto ha sido un enganio, o sea no es el "divague del desarrollo del Sobrinísimo". Pero puedo explicarlo todo. Me propuse "escribir algo rápido" sobre mi semana en la península titulado "Demasiadas ideas para tanto calor". Como siempre, se terminó convirtiendo en una hidra de siete cabezas. El Peda, también damnificado del divlog sugirió "romperlo en partes, nopasa nada por poner un párrafo por día", y eso es lo que voy a hacer.



Barna

Nota: Las imágenes no del avión las he tomado hoy -el día que publico esto, 5 agosto- en el metro. No había visto estos carteles hasta hoy.  Mañana más, pero termino con un chiste que me ha hecho reír mucho.


"Se me ha hecho saber
 que algunos de vosotros sois vacas"


Desde el otoño, 

Di



17 julio 2023

"Rabbit, run" ("Corre, Conejo") de John Updike: Precioso ejercicio de estilo pero, "Chica, corre"

Que el protagonista de la novela que lees te caiga mal (¿quién querría ser amiga de Julian Sorel?) no es razón para que no la disfrutes o para que, aún peor, dudes de su calidad. A ver, yo he dejado alguna novela porque no soportaba al prota ("On human bondage" viene a mi mente), pero siempre ha sido porque en el balance “lo nerviosa que me ponía” vs. calidad (según-mi-opinión), ganaba lo primero y no valía la pena seguir. 

Updike me acompañó
en la fila electoral-
más de esto otro día
Vaya esta introducción como aviso, por si al final de este divague no dejo claro que no me ha caído precisamente bien el prota de "Rabbit, run" ("Corre, Conejo", Tusquets). Ya, ya, que dijo John Updike que creó al personaje de Harry Armstrong, conocido como Rabbit, como respuesta al "On the road" de Kerouac, para demostrar que cuando los hombres americanos se van en ese plan de huida hacia adelante, dejan un reguero de dolor y drama detrás. Es así, nada es gratis, y a veces tu libertad puede tener efectos colaterales, daño a terceros, en concreto a la gente que quieres. Así que si Rabbit se te atraganta como persona, como a mí, has de saber que la intención del autor fue dar un toque de atención a todos los cantamañanas que van por la vida como Rabbit. Cuando algún lector osó a sugerir que en un libro posterior de la saga el protagonista se le hace incluso "lovable", Updike no tuvo nunca esa intención, aunque no es un escritor que "castiga, premia, satiriza a sus personajes desde un punto más elevado: simplemente busca mostrar distintos ángulos de una irresoluble tensión intrínseca al ser humano", nos dice en su epílogo.

Ah, sí, lo de Rabbit es una tetralogía: Updike escribió una novela de Rabbit cada década más o menos (hizo un Linklater con las "Before", o Linklater hizo un Updike), siguiendo los acontecimientos históricos de EE.UU. en el siglo XX. Comenzó con esta que acabo de leer cuando Rabbit tenía 26, y luego van siguiendo, "Rabbit Redux", "Rabbit is rich" y "Rabbit at rest", cuando por fin lo mata -oops spoiler!

A mí de entrada lo que me atrajo fue uno de los Temas Subyacentes, la idea de un chico que ha sido una estrella del baloncesto juvenil en el instituto y al que la vida de repente le ha mostrado que no es lo que esperaba. Está atrapado en un trabajo de ventas aburridísimo, casado con una mujer que bebe, le aburre y encima está embarazada, y con un niño de 2 años. Y como dice "cuando has sido el primero en algo, no importa el qué, toca los pies estar en segunda fila", porque "en algún sitio tiene que haber algo mejor para mí que escuchar llanto de bebés y blabla". Este es un tema que se ha explorado ya bastante en la literatura o el cine: me viene a la cabeza la "reina de la fiesta del instituto" veinte años después: ha engordado, su trabajo es una mierda y su marido está a otra cosa. Es un personaje que Jonathan Franzen trabaja a la perfección.

Pero en el caso de Rabbit a mí se me ha hecho muy difícil empatizar con este predicamento, y creo que esta novela es una lectura muy complicada si eres mujer en esta época, no sé cómo sería en 1960, cuando fue publicada, pero ahora mismo la historia de "hombre huyendo de mujeres" a mí me chirría. No que esto haya desaparecido: aburrida de meme tras meme sobre la mujer que intenta "atrapar" marido, de marido al que una mujer coarta su libertad, su esposa, su suegra, o su Tía Sisebuta o la Tía Polly, como en "Huckleberry Finn", otra de mis lagunas por leer, pero este ejemplo viene del excelente artículo de Sarah Churchwell que habla de este gran tema de los tíos-conejo (me parto cuando dice que nuestro prota comparte con estos animales la "proclividad de la procreación") que corren en la dirección contraria que sus mujeres porque siempre hay alguna que interfiere con sus planes de libertad, pobrecitos. Al final, dice Churchwell, "las mujeres somos una presencia que ahoga (...) ellos terminan simbolizando la independencia y la libertad y las mujeres la dependencia y la parálisis". La misoginia viene de siempre y nunca nos dejó, amigas.

¿Por qué he terminado este libro? Volvamos al párrafo primero, donde hablo del balance, y es que cómo escribe Updike. Queda claro que como feminista la historia no me llega, más de medio siglo después, pero las descripciones, las metáforas, depersonalización, imágenes "toda tu vida la pasas abriendo y cerrando esa puerta", las ideas "el odio le sienta mejor que el perdón", "su proposición es tan valiente que seguro que no hay sustancia en ella", o "escucharlo en voz alta lo hacía la mitad de terrorífico".  

Su editor le aceptó el libro "con retoques" y en el epílogo explica cómo quitó cosas y luego volvió a poner. Por supuesto, la razón fue ser demasiado explícito con el sexo, supongo que la parte de la felación. Piensa ella: "That bussiness with the mouth. That. What do they see in it? (...) but when she woke up the next morning she wondered what the taste in her mouth was" (...) Dice él: "I need to see you on your knees, I need you to -he cant still say it- do it (...) If you did it it would prove you are mine". Sin comentarios, solo anotar que parece ser que esta práctica estaba -y aún está- prohibida en ciertos estados de los EE.UU., supongo que porque no está orientada a la procreación. Updike -al que Mini definió el otro día al ver la foto en mi contratapa como "what a geezer"- cuenta que se inspiró en Lawrence, Joyce, y otros sospechosos habituales. A mí la que me repele es otra escena -no será de fácil digestión para ninguna mujer-, cuando intenta metérsela a su mujer que está aún con los puntos de la episiotomía. De verdad, qué indeseable. Yo a quien echo de menos aquí es la autoflagelación de Philip Roth, aunque sea para reírme.

Por último, una nota literaria que me ha llegado. Updike habla de escribir en presente de indicativo -algo inusual en esa época-, de cómo fue para él "un descubrimiento":
"El (tiempo verbal) presente puede dar el mismo repentino sentimiento de inseguridad al lector que siente un viajero en un país sin mapa, cuando siente todo a la vez y no solo se ha perdido físicamente, sino que ha perdido también su identidad. (...) Cuando empecé a escribir en presente, no sentí que fuera ominoso sino más bien emocionantemente rápido y libre-libre de las ataduras gramaticales del (tiempo verbal) pasado, y de la mano muerta envolvente que cubre cada acción. Escribir "dice" en lugar de "dijo" era rebelde y liberador en 1959. En el tiempo presente, los pensamientos y los actos existen en un mismo plano. (...) Es como las películas ocurren delante de nosotros: hacemos una inmersión en ellas".
He copiado casi toda esta cita del epílogo porque puedo suscribir punto por punto todo lo que dice: fui víctima del "descubrimiento" en mis carnes. Esto no debe pasar a los escritores con formación literaria, pero los que no la tenemos y nos ponemos a escribir sin planear, impulsivamente, porque nos queman las ideas en las yemas de los dedos, sufrimos (quiero decir, disfrutamos) de ciertas sorpresas en el proceso. Lo mío fue así: con los días, sin darme cuenta, de un pasado lleno de esas ataduras gramaticales y visión-en-la-distancia, pasé sin darme cuenta a la urgencia del presente. Obviamente en los 2020s no es ni rebelde ni innova, simplemente es lo que pasó.

Updike innovó y escribió como los ángeles. Que yo no haya logrado ni un ápice de conexión con Rabbit -yo, que me iría a cenar con Aníbal Lecter siempre que yo no fuera el segundo plato- y haya terminado la novela puede ser una indicación del nivel de su escritura. Pero como con otros señoros de la literatura, sus personajes femeninos han salido mal parados y la única esperanza es que personajes como este ex-jugador de baloncesto hayan hecho algo por el feminismo, al rebote: con él, nos queda claro de lo que queremos huir. Ante los Rabbit del mundo: “Girl, run”.

16 julio 2023

Y otra Carmen

 Leo en Letras Libres que han estrenado una nueva versión de "Carmen", con la mexicana Melissa Barrera y Paul Mescal (el padre deprimido de "Aftersun", a la que me sale llamar "Polaroid", porque lo que más me gustó fue su color, su textura, así como de foto antigua) como protagonistas, y dirigida por un bailarín y coreógrafo. Parece que todo bien, menos que la historia no funciona porque han intentado "descarmenizar a carmen". Bueno, esto se ha hecho desde el principio: el libreto de Bizet es mucho más amable para con la protagonista que Merimeé en su novela - pero esto ya lo conté tal día como hoy hace doce anios aquí. A mí me gustaría creer que Carmen es una femme fatale de cine negro, pero cuando terminé la novela más me quedé con la impresión de alguien con trastorno de la personalidad límite. Pero claro, otra mujer descrita por un senioro en la historia de la literatura: Clarín, Tolstoi, James, Flaubert, Galdós...

Merece la pena leer el artículo titulado "Todas las Carmen" porque el autor ha recopilado los carteles y trozos de pelis que yo no conocía, como una de Charles Chaplin ("Burlesque on Carmen"), y otras más famosas como las de Preminger, Godard o Saura.  Me gustan todos los trozos que ha elegido, pero yo voy a poner la habanera de "Carmen Jones", la de Preminger (1954) porque aunque Dorothy Dandrige está doblada (era cantante, pero no vale con cantar un poco para atreverse con ópera, mi alcachofa de ducha lo sabe), es tan guapa y tiene tanta gracia la traducción al inglés (más femme fatale no podría ser) que ahí va. 

You go for me and I’m taboo
But if you’re hard to get
I’ll go for you
And if I do, then you are through
Boy, my baby, dat’s the end of you
(the end of you)
So take your cue
Boy, don’t say I didn’t tell you true
(She told you true)
I told you truly, if I love you,
Dat’s the end of you!



Y vayan mis felicitaciones para todas las Carmen que pasen por aquí hoy, porque es su día...

09 julio 2023

Persiguiendo a Becky Sharp (aventureta literaria en Chiswick)

 Hay un barrio en el oeste de Londinium llamado Chiswick (como con Greenwich, no se pronuncia la "w", o sea, es "/Chísik/" en el que había estado alguna vez en el pasado -visitando la casa de Hogarth, Mini era un bebé-, pero al que no se suele ir: pilla bastante a desmano y no tiene metro . Está metido en un meandro del Támesis entre Hammersmith y Kew. 

En ese meandro está Chiswick
y la línea es el viaje de Becky (ver abajo)

Ya que este año no hay vacaciones (lo siento, no a las esperadísimas sucintas crónicas de viaje), otros días haré divagues de tournées literarias por este barrio que estoy descubriendo poco a poco con mi bici (dicen que tiene tal vez 250 conexiones de autores, y aquí el artículo "Chiswick puede ser la localización más literaria del UK"). 

Hoy toca el comienzo de "Vanity Fair" de William Makepeace Thackeray, del que ya se divagó hará un par de años aquí. Ocurre en una casa de una calle curiosa llamada Chiswick Mall: en lugar de la hilera de casas usuales, con el jardín hacia atrás, aquí los tienen al frente, pero separados por una callecita sin tráfico  (pasamos las bicis y peatones). La razón es que estos jardines dan a la orilla del río, y los dueños tienen acceso a su trocito perfectamente vallado y candado. Iris Murdoch, que también pasó su infancia en Chiswick,  en su libro "Under the net" lo describe mucho mejor que yo: ‘a lazy, hazy collection of houses and greenery that looks dreamily out onto the water’.

Quien no se inspira aquí es porque no quiere

En fin, un ejemplo más de lo pernicioso de la propiedad privada: todo esto terminará cuando tomemos el poder cual Palacio de Invierno. Pero mientras tanto, me hubiera encantado atar la bici a la valla (cuando tomemos el poder no hará falta atar bicis), saltarla, y sentarme en una de esas sillas a leer, "o lo que surja". 


Por cierto, los árboles que se ven delante son un islote llamado "Chiswick Eyot" al que, en marea baja, se puede cruzar con unas buenas wellingtons (botas de agua).


Tranquis, ahora viene la referencia. Ante ustedes (foto de abajo), la residencia de señoritas en la que la heroína de nuestra novela subtitulada "Una novela sin héroe", Becky Sharpe, está viviendo al comienzo de "Vanity Fair". Yo leí esta novela solo por el personaje de Becky: una psicópata en novela de época. Becky viene de "mala familia": su padre era "artista" frecuentemente borracho y su madre francesa y cantante de opereta. Cuando empieza la novela, Becky ya es huérfana luego su madre no está ahí para ponerla "en el mercado" (que es lo que hacen las madres con las hijas en la época). Me encanta la observación del autor cuando dice que Becky es pequeña en estatura pero que tiene "la precocidad de la pobreza". La falta de buena comida que le ha impedido crecer, la carencia de todo que la ha hecho negativamente precoz. (Esto es un copia y pega de mi divague de la novela).
 
Academia de Miss Pikerton

Así que Becky vive en la academia de Miss Pikerton enseñando música y francés a las niñas, ahorrándole un salario a la directora. Y esta casa no es otra que el colegio al que fue Thackeray cuando vivió en Chiswick de niño y en el que se inspiró para la academia. Hoy en día es una casa particular llamada "Walpole House" (todas las casas aquí tienen nombres, observo) y no tiene placa azul (distintivos que se ponen para indicar que "Fulanito vivió aquí"), porque parece que hay otra casa que fue colegio de ninias que se lo disputa. [Nota: los autores del pasado tontos no eran, el otro día en Kensington me crucé con placa azul del poeta laureado Alfred Tennyson. Aste hombre le dio para mucho lo de la poesía, porque recordemos que ya estuvimos merodeando por su mansión en Isle of Wight hace un año].


En la academia Becky ha conocido a su contrapunto, Amelia Sedley que ella sí, se está educando gracias al dinero de su familia. Amelia es una pánfila del diez, una santurrona aburrida, una buena persona. Yo me la imagino con el físico y actitud de Melania de "Lo que el viento se llevó" y su vida van a transcurrir paralela a la de Becky, que es tirando a huracán como Escarlata O'Hara (Reese Whiterspoon hizo de Becky en la adaptación al cine que no he visto y creo que le va muy bien). Si leyeras "Vainity Fair", cómo te sentirías ante estos dos personajes? Es chulo hablar de ficción porque de sus reacciones ante personajes puedes entender bastante de tus contertulios: hay gente a la que le enervan esas santurronas, gente que sufre por ellas, gente que dice "aúpa Becky!", otros "la puta de Becky". Luego estamos los de los diagnósticos y formulaciones, que acarreamos nuestra propia cruz, pero eso es tema aparte. 


La puerta
de "Walpole House"

Pero divago. Becky y Amelia se van de la academia juntas a vivir a la casa de la familia de Amelia en Russel Square (para el turista, allí donde está el Museo Británico, es la línea del mapa de arriba). Según mi teoría de arriba, el lector tendrá diversas reacciones en este punto de la novela ante la bobalicona amable rica y la cabronceta pobre, pero en la academia, todo el mundo ama a Amelia. Así que el día de la despedida, tanto la dueña Miss Pikerton como su hermana Miss Jemima, y todas la niñas y los sirvientes, lloran, abrazan, va a echar tremendamente de menos a Amelia, en el centro de la escena. Becky está en un lado y a ella nadie le hace caso: nadie llora su salida, más bien al contrario. Le importa esto a ella? Ja.

Becky no puede esperar a irse de este lugar (por muy bonito que me parezca a mí, 150 años después) y sueña con la directora en el fondo del Támesis. La animadversión es recíproca: cuando Miss Pikerton quiso que Becky enseñara clases de música gratis a las niñas, ella se negó, retando su autoridad. Desde el principio Becky es ambiciosa, arrogante, irrespetuosa, egoísta, pecados capitales en nosotras las mujeres -a ellos se les llama "machos alfa" y tan bien.

Y ahora viene la escena del diccionario, pero antes unas fotos del camino desde la academia hasta Chiswick Square, donde pasa "lo del diccionario", por Church Street. La iglesia es la de San Nicolás y tiene un cementerio muy encantador alrededor.

Saint Nicholas por fuera


En la iglesia hablo con una señora que me explica que la zona de la pila bautismal data del SXV y que las cuerdas son las campanas. Ella es la "bell champion", algo así como la que coordina el toque de campanas (en Vetustilla de la Torre la llamaban "sacristana"). Me informa que tocarán en breve porque hay servicio a las 10, así que me retiro grácilmente porque ya sé que voy "inapropiadamente vestida" y ella solo sonríe. Esto me recuerda una vez, tendría yo 7 años en la Catedral de Girona: iba con mis padres y me echó un cura por ir con pantalones cortos, ellos siempre haciendo amigos. Bueno, hemos escrito bastante en el divlog de esta obsesión católica con los cuerpos: "Hipocresía infinita" o "Justicia poética: Pajarrakos de Roma, llega mi venganza"  vienen a mi memoria - como se ve, los anglicanos son más relajados. 

Atención el edificio del fondo


Desde el cementerio, ese edificio que se ve al fondo era una antigua brewery (fábrica de cerveza) preciosa, hoy reconvertida a "luxury lofts": Lamb brewery. Esta es zona de cerveza por proximidad del río, aquí al lado está Fuller's donde estuvo el Peda de visita. Yo solo he hecho un tour de fábricas de cerveza artesana muy chulo por debajo de los arcos de las vías del tren en Bermondsey y hasta yo, que soy de menú infantil de birra, acabé vuelta al aire. 

Arquitectura industrial
británica: love u

Me encanta el edificio,
la torre se puede ver en el grabado de abajo


Lamb brewery en 1876





Si Chiswick está dentro de un meandro, anda que no tiene meandros este divague - claro que miren el nombre del blog, vamos de frente. Volvamos a Thackeray, Vanity Fair, Becky Sharpe. Yo estaba de camino desde la academia de señoritas de Miss Pikerton, subida en el carruaje que lleva a Becky y a Amelia al centro, y me paro en Chiswick Square, una plazoleta menor, hoy en día enfrente del horrible Chiswick flyover (una autopista tirando a escalextric por la que va el tráfico que sale hacia el oeste de Inglaterra). Porque en esta plaza es donde ocurre la famosa escena del diccionario. 

Mi corcel en Chiswick Sq.

Miss Pikerton había regalado una copia del famoso diccionario del Dr Samuel Johnson a cada una de la niñas de su academia-menos a Becky, claro. 

[Divagando, que es gerundio: Samuel Johnson vivió en la City y entre muchas otras cosas compiló el "Johnson's Dictionary of the English Language" que fue publicado en 1755 y fue el principal de lengua inglesa hasta que llegó el Oxford en 1928. Es el primero que incluye palabras del día-a-día, no solo cultas, definiciones (antes eran o muy breves o sinónimos) y usa citas de autores para ilustrar la palabra (los más usados Shakespeare, Milton y Dryden), así que metes cualquier palabra ahí y tienes citas sobre ella].

Cierro paréntesis. Miss Jemima siente al final pena de Becky y le da un diccionario. Becky, que ya se ha sentido humillada porque no se lo den al principio y tiene una rabia total hacia ese lugar, cuando está justo saliendo de Chiswick en el carruaje lo tira por la ventana aquí, en Chiswick Square. He encontrado una web en la que hay toda la información posible de "Vanity Fair", pero voy a poner este enlace, en el que habla del diccionario, solo para que veáis el video: desde el minuto 12:12, la autora del blog visita Barter Books, esa famosa librería de segunda mano en Alnwick (al norte de Newcastle), por la que la divaganta Annapetons se cogió un avión desde Barcelona y se plantó ahí. Tengo muchas ganas de ir y hacer un divague de "bibliofilia", pero de momento podéis ver el vídeo, es chulísimo. 

Justo aquí lanzó el diccionario! (LOL)
-aquí hay placa!

Al salir de allí descubro un callejón de piedrecitas y me meto. De repente, esto en un cuento: todas las casitas son como las de Hansel y Gretel, huele a jazmín y césped cortado, no hay ni un ruido aparte de las ruedas de la bici. 





Cuando llego al final (es un cul-de-sac) me encuentro esto en la última casa:


Estudio de la pintora


Aquí escribe William
Y las hortensias salvajes


Mientras hago las fotos, sale un hombre, que va hacia una puerta abierta que da a un jardín. Me dice que es el duenio de la casa y le digo que me encanta. "Eres escritor?", le pregunto, no sé cómo me sale así, y me dice que sí, y que pase con él al jardín. Está montando una mesa con un mantal rodeada de libros al sol, y parece que está preparando un día de escritura en ese lugar maravilloso. Me pregunta de dónde soy (él es escocés y se llamana William) y nos contamos un poco nuestra vida: sí, se da cuenta de que vive en un lugar precioso y su mujer es pintora y lo de arriba es su estudio. 

Por supuesto, terminamos hablando de libros y le cuento básicamente este divague: que he estado buscando a Becky Sharp y entonces me dice que su bisabuela fue "cortejada por Thackeray". Y, lo mejor, según le ha contado un miembro de su familia, que es el que tiene la información: "había mucho de Becky Sharp en Thackeray". No puedo evitar recordar que yo hice esta hipótesis en mi divague de VF, en concreto el paralelismo Flaubert/Bovary, "c'est moi". Ay, esos seniores de la literatura que nos han intentado reflejar a las mujeres, en realidad se estaban reflejando a ellos mismos. Me pregunta si escribo, y le digo que tengo un blog. Quiere saber el nombre, y se lo digo. Siempre me suena un poco tonto, como de adolescente este nombre. Le explico que significa "digressing", salirse de la historia, hacer meandros como el del Chiswick. 

Pedaleo aún más allá. No me quiero ir a casa. Llego a Chiswick House, una mansión que se puede visitar, con jardines espectaculares (con sus fotos temrino, en serio). Me siento en el café, y miro a la gente que está desayunando: cuántas historias tendrán que contar, como la de William, gente anónima que está comiendo avocado-on-toast y tal vez tuvieron una relación remota con Iris Murdoch, Harold Pinter, Alexander Pope, el mismo Hogarth, o cualquiera de los autores y artistas que vivieron en este meandro mágico del Támesis al que volveré. Mientras tanto, seguiré "meandreando" aquí.