Hay un barrio en el oeste de Londinium llamado Chiswick (como con Greenwich, no se pronuncia la "w", o sea, es "/Chísik/" en el que había estado alguna vez en el pasado -visitando la casa de Hogarth, Mini era un bebé-, pero al que no se suele ir: pilla bastante a desmano y no tiene metro . Está metido en un meandro del Támesis entre Hammersmith y Kew.
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En ese meandro está Chiswick y la línea es el viaje de Becky (ver abajo) |
Ya que este año no hay vacaciones (lo siento, no a las esperadísimas sucintas crónicas de viaje), otros días haré divagues de tournées literarias por este barrio que estoy descubriendo poco a poco con mi bici (dicen que tiene tal vez 250 conexiones de autores, y aquí el artículo "Chiswick puede ser la localización más literaria del UK").
Hoy toca el comienzo de "Vanity Fair" de William Makepeace Thackeray, del que ya se divagó hará un par de años aquí. Ocurre en una casa de una calle curiosa llamada Chiswick Mall: en lugar de la hilera de casas usuales, con el jardín hacia atrás, aquí los tienen al frente, pero separados por una callecita sin tráfico (pasamos las bicis y peatones). La razón es que estos jardines dan a la orilla del río, y los dueños tienen acceso a su trocito perfectamente vallado y candado. Iris Murdoch, que también pasó su infancia en Chiswick, en su libro "Under the net" lo describe mucho mejor que yo: ‘a lazy, hazy collection of houses and greenery that looks dreamily out onto the water’.
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| Quien no se inspira aquí es porque no quiere |
En fin, un ejemplo más de lo pernicioso de la propiedad privada: todo esto terminará cuando tomemos el poder cual Palacio de Invierno. Pero mientras tanto, me hubiera encantado atar la bici a la valla (cuando tomemos el poder no hará falta atar bicis), saltarla, y sentarme en una de esas sillas a leer, "o lo que surja".
Por cierto, los árboles que se ven delante son un islote llamado "Chiswick Eyot" al que, en marea baja, se puede cruzar con unas buenas wellingtons (botas de agua).

Tranquis, ahora viene la referencia. Ante ustedes (foto de abajo), la residencia de señoritas en la que la heroína de nuestra novela subtitulada "Una novela sin héroe", Becky Sharpe, está viviendo al comienzo de "Vanity Fair". Yo leí esta novela solo por el personaje de Becky: una psicópata en novela de época. Becky viene de "mala familia": su padre era "artista" frecuentemente borracho y su madre francesa y cantante de opereta. Cuando empieza la novela, Becky ya es huérfana luego su madre no está ahí para ponerla "en el mercado" (que es lo que hacen las madres con las hijas en la época). Me encanta la observación del autor cuando dice que Becky es pequeña en estatura pero que tiene "la precocidad de la pobreza". La falta de buena comida que le ha impedido crecer, la carencia de todo que la ha hecho negativamente precoz. (Esto es un copia y pega de mi divague de la novela).
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| Academia de Miss Pikerton |
Así que Becky vive en la academia de Miss Pikerton enseñando música y francés a las niñas, ahorrándole un salario a la directora. Y esta casa no es otra que el colegio al que fue Thackeray cuando vivió en Chiswick de niño y en el que se inspiró para la academia. Hoy en día es una casa particular llamada "Walpole House" (todas las casas aquí tienen nombres, observo) y no tiene placa azul (distintivos que se ponen para indicar que "Fulanito vivió aquí"), porque parece que hay otra casa que fue colegio de ninias que se lo disputa. [Nota: los autores del pasado tontos no eran, el otro día en Kensington me crucé con placa azul del poeta laureado Alfred Tennyson. Aste hombre le dio para mucho lo de la poesía, porque recordemos que ya estuvimos merodeando por su mansión en
Isle of Wight hace un año].
En la academia Becky ha conocido a su contrapunto, Amelia Sedley que ella sí, se está educando gracias al dinero de su familia. Amelia es una pánfila del diez, una santurrona aburrida, una buena persona. Yo me la imagino con el físico y actitud de Melania de "
Lo que el viento se llevó" y su vida van a transcurrir paralela a la de Becky, que es tirando a huracán como Escarlata O'Hara (Reese Whiterspoon hizo de Becky en la adaptación al cine que no he visto y creo que le va muy bien). Si leyeras "Vainity Fair", cómo te sentirías ante estos dos personajes? Es chulo hablar de ficción porque de sus reacciones ante personajes puedes entender bastante de tus contertulios: hay gente a la que le enervan esas santurronas, gente que sufre por ellas, gente que dice "aúpa Becky!", otros "la puta de Becky". Luego estamos los de los diagnósticos y formulaciones, que acarreamos nuestra propia cruz, pero eso es tema aparte.
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La puerta de "Walpole House" |
Pero divago. Becky y Amelia se van de la academia juntas a vivir a la casa de la familia de Amelia en Russel Square (para el turista, allí donde está el Museo Británico, es la línea del mapa de arriba). Según mi teoría de arriba, el lector tendrá diversas reacciones en este punto de la novela ante la bobalicona amable rica y la cabronceta pobre, pero en la academia, todo el mundo ama a Amelia. Así que el día de la despedida, tanto la dueña Miss Pikerton como su hermana Miss Jemima, y todas la niñas y los sirvientes, lloran, abrazan, va a echar tremendamente de menos a Amelia, en el centro de la escena. Becky está en un lado y a ella nadie le hace caso: nadie llora su salida, más bien al contrario. Le importa esto a ella? Ja.
Becky no puede esperar a irse de este lugar (por muy bonito que me parezca a mí, 150 años después) y sueña con la directora en el fondo del Támesis. La animadversión es recíproca: cuando Miss Pikerton quiso que Becky enseñara clases de música gratis a las niñas, ella se negó, retando su autoridad. Desde el principio Becky es ambiciosa, arrogante, irrespetuosa, egoísta, pecados capitales en nosotras las mujeres -a ellos se les llama "machos alfa" y tan bien.
Y ahora viene la escena del diccionario, pero antes unas fotos del camino desde la academia hasta Chiswick Square, donde pasa "lo del diccionario", por Church Street. La iglesia es la de San Nicolás y tiene un cementerio muy encantador alrededor.
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| Saint Nicholas por fuera |


En la iglesia hablo con una señora que me explica que la zona de la pila bautismal data del SXV y que las cuerdas son las campanas. Ella es la "bell champion", algo así como la que coordina el toque de campanas (en Vetustilla de la Torre la llamaban "sacristana"). Me informa que tocarán en breve porque hay servicio a las 10, así que me retiro grácilmente porque ya sé que voy "inapropiadamente vestida" y ella solo sonríe. Esto me recuerda una vez, tendría yo 7 años en la Catedral de Girona: iba con mis padres y me echó un cura por ir con pantalones cortos, ellos siempre haciendo amigos. Bueno, hemos escrito bastante en el divlog de esta obsesión católica con los cuerpos: "Hipocresía infinita" o "Justicia poética: Pajarrakos de Roma, llega mi venganza" vienen a mi memoria - como se ve, los anglicanos son más relajados.  |
Atención el edificio del fondo
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Desde el cementerio, ese edificio que se ve al fondo era una antigua brewery (fábrica de cerveza) preciosa, hoy reconvertida a "luxury lofts": Lamb brewery. Esta es zona de cerveza por proximidad del río, aquí al lado está Fuller's donde estuvo el Peda de visita. Yo solo he hecho un tour de fábricas de cerveza artesana muy chulo por debajo de los arcos de las vías del tren en Bermondsey y hasta yo, que soy de menú infantil de birra, acabé vuelta al aire.
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Arquitectura industrial británica: love u
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Me encanta el edificio, la torre se puede ver en el grabado de abajo |
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| Lamb brewery en 1876 |
Si Chiswick está dentro de un meandro, anda que no tiene meandros este divague - claro que miren el nombre del blog, vamos de frente. Volvamos a Thackeray, Vanity Fair, Becky Sharpe. Yo estaba de camino desde la academia de señoritas de Miss Pikerton, subida en el carruaje que lleva a Becky y a Amelia al centro, y me paro en Chiswick Square, una plazoleta menor, hoy en día enfrente del horrible Chiswick flyover (una autopista tirando a escalextric por la que va el tráfico que sale hacia el oeste de Inglaterra). Porque en esta plaza es donde ocurre la famosa escena del diccionario.
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| Mi corcel en Chiswick Sq. |
Miss Pikerton había regalado una copia del famoso diccionario del Dr Samuel Johnson a cada una de la niñas de su academia-menos a Becky, claro.
[Divagando, que es gerundio: Samuel Johnson vivió en la City y entre muchas otras cosas compiló el "Johnson's Dictionary of the English Language" que fue publicado en 1755 y fue el principal de lengua inglesa hasta que llegó el Oxford en 1928. Es el primero que incluye palabras del día-a-día, no solo cultas, definiciones (antes eran o muy breves o sinónimos) y usa citas de autores para ilustrar la palabra (los más usados Shakespeare, Milton y Dryden), así que metes cualquier palabra ahí y tienes citas sobre ella].
Cierro paréntesis. Miss Jemima siente al final pena de Becky y le da un diccionario. Becky, que ya se ha sentido humillada porque no se lo den al principio y tiene una rabia total hacia ese lugar, cuando está justo saliendo de Chiswick en el carruaje lo tira por la ventana aquí, en Chiswick Square. He encontrado una web en la que hay toda la información posible de "Vanity Fair", pero voy a poner este enlace, en el que habla del diccionario, solo para que veáis el video: desde el minuto 12:12, la autora del blog visita Barter Books, esa famosa librería de segunda mano en Alnwick (al norte de Newcastle), por la que la divaganta Annapetons se cogió un avión desde Barcelona y se plantó ahí. Tengo muchas ganas de ir y hacer un divague de "bibliofilia", pero de momento podéis ver el vídeo, es chulísimo.
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Justo aquí lanzó el diccionario! (LOL) -aquí hay placa! |
Al salir de allí descubro un callejón de piedrecitas y me meto. De repente, esto en un cuento: todas las casitas son como las de Hansel y Gretel, huele a jazmín y césped cortado, no hay ni un ruido aparte de las ruedas de la bici.
Cuando llego al final (es un cul-de-sac) me encuentro esto en la última casa:
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| Estudio de la pintora |
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| Aquí escribe William |
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| Y las hortensias salvajes |
Mientras hago las fotos, sale un hombre, que va hacia una puerta abierta que da a un jardín. Me dice que es el duenio de la casa y le digo que me encanta. "Eres escritor?", le pregunto, no sé cómo me sale así, y me dice que sí, y que pase con él al jardín. Está montando una mesa con un mantal rodeada de libros al sol, y parece que está preparando un día de escritura en ese lugar maravilloso. Me pregunta de dónde soy (él es escocés y se llamana William) y nos contamos un poco nuestra vida: sí, se da cuenta de que vive en un lugar precioso y su mujer es pintora y lo de arriba es su estudio.
Por supuesto, terminamos hablando de libros y le cuento básicamente este divague: que he estado buscando a Becky Sharp y entonces me dice que su bisabuela fue "cortejada por Thackeray". Y, lo mejor, según le ha contado un miembro de su familia, que es el que tiene la información: "había mucho de Becky Sharp en Thackeray". No puedo evitar recordar que yo hice esta hipótesis en mi divague de VF, en concreto el paralelismo Flaubert/Bovary, "c'est moi". Ay, esos seniores de la literatura que nos han intentado reflejar a las mujeres, en realidad se estaban reflejando a ellos mismos. Me pregunta si escribo, y le digo que tengo un blog. Quiere saber el nombre, y se lo digo. Siempre me suena un poco tonto, como de adolescente este nombre. Le explico que significa "digressing", salirse de la historia, hacer meandros como el del Chiswick.
Pedaleo aún más allá. No me quiero ir a casa. Llego a Chiswick House, una mansión que se puede visitar, con jardines espectaculares (con sus fotos temrino, en serio). Me siento en el café, y miro a la gente que está desayunando: cuántas historias tendrán que contar, como la de William, gente anónima que está comiendo avocado-on-toast y tal vez tuvieron una relación remota con Iris Murdoch, Harold Pinter, Alexander Pope, el mismo Hogarth, o cualquiera de los autores y artistas que vivieron en este meandro mágico del Támesis al que volveré. Mientras tanto, seguiré "meandreando" aquí.