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14 noviembre 2023

Milennials, farándulas varias, servicios de canguro, fotos random.

Creo que debería iniciar un nuevo distintivo en el divlog titulado "querido diario",  como aviso para divagantes (y si no interesa, te vistes y te vas: no questions asked). Porque este divague, que ha empezado como el rutinario bimensual "desarrollo del bebé" (relato costumbrista de mis visitas al sobrinísimo en Barna que por lo menos se lee Fashion) se ha tornado "mis encuentros con los milennial", mi "prácticamente paso al estrellato", mi "encuentro con lo paranormal en un teatro",  mis fotos porque sí. Vale: mi, mi, mi, mi... yomimeconmigo, pero esto es un blog personal y los que nos dedicamos a la farándula, la política, el arte, el fashion, el poderío y el bloguerío tenemos un grado de narcisimo mayor que la población general, dicen. Entren bajo su propio riesgo y callen para siempre. 

Horas y horas en el Pret de Gatwick: haciendo amigos
No seamos drama queens:
en peores plazas hemos toreado
que  en el Pret de Gatwick
Empecemos: después del vuelo transatlántico que supuso viajar en tren a Cornwall, ya nada me impresiona. Así que el jueves 26 que volaba a Barcelona a las 16:30, el hecho de que Vueling se retrasara hasta las 20:00 casi ni me tocó. Al final, estaba en el Pret  (ahora viene bien haber dedicado aquel párrafo a este sitio), con la suscripción del Peda y la de G que implica una fuente de tés casi inagotable, con wifi y enchufe, al que conecté mi portátil y un libro, que acabo de empezar y además me gusta. No habíá que subir y bajar de ningún medio de transporte ni se requerían médicos de urgencia: vida me sonreía. M
e puse a escribir y de hecho el divague de St. Ives lo escribí y publiqué desde allí.

Por supuesto, durante esas breves horas se acaba "conociendo gente" (ya no soy la socialité del pasado, ahora la norma que mueve mi vida suele ser "dejadme en paz", pero aún así). La estrella de mi evening fue una chica de 30 argentina (que luego resultó ser canaria) con la que empezamos con "me echas un ojo al ordenador" mientras íbamos a pedir (ella también tenía ordenador y suscripción a Pret) y terminamos en la misma mesa. Y oh loado lo que aprendí. 

Restos del disfraz de Halloween
(iba de araña)

Esa tarde con ella, no di abasto: primero me pasó una página en la que hay entradas gratis para trabajadores de la seguridad social (ella es enfermera), me pasó la reclamación a la compañía (que le había escrito su chat GPT , que se sabe hasta la ley europea que nos amparaba), logré yo entonces bajarme el susodicho chat (hasta ahora no lo había conseguido) y me abrió los ojos al "vale de comida" que nos darían, con solo mostrar nuestras tarjeta de embarque, a las dos horas. En serio: se pasaron las casi cuatro horas volando, a la vez que varadas en tierra. Mientras tanto, aquella tarde era la fiesta de Halloween de la guarde de Roc y ahí va una foto de otro día...

Asistencia a diversas performances
En la radio
El 27 de octubre es el cumple de Fashion y ella había arreglado que toda la familia (se incluyen los chicos, Ku y Roc) 
fueramos como espectadoras a un programa de RAC1 que hace Marc Giró, con el que nos reímos mucho (ya conté cómo le conocí aquí). Pensábamos que habría un cristal entre el estudio y el populacho, pero qué va: entramos y ahí en pleno estudio, con un crío de año y medio que, el pobre, quedó tan en shock que ni respiró en toda la hora. En el público había otras seis personas: un par de chicas también de cumple, un psicólogo de Mallorca que fue "objetivizado" por Marc (parece que lo hace en cada programa, una especie de venganza por lo que hemos sufrido las mujeres y también porque a Marc el objetivizar a una mujer le debe interesar negativo), y un chico joven con un bolsito de Prada y su suegra. Marc le dijo: "ay Prada, antes la clase media empobrecida podíamos compranos un Prada quedándonos dos meses sin comer, pero hoy está imposible". Cuando nos conoció a nosotros quiso saber quién era cada cual "pues este es Roc, y es mi cumple y ...", Y tras un barrido a los que queda claro son los padres les dice, mirándome: "Y esta qui es, l'avia?" (la abuela). Desde ahí, un cuesta abajo: nos llamó "unas pijas simpatiquísimas de Vetusta" (nunca nadie nos describió mejor), le dijo a Fashion "que vaya más" como "amiga de Marc" y yo que a la próxima, a la tele. Nos hicimos un montón de fotos, nos reímos mucho, ya venida arriba le invité a Londinium y ambas le confesamos nuestro amor y status de fans.  Ya he contado en otros divagues que me da algo de palo conocer a "famosos" porque he tenido experiencias que han sido un poco bajona, pero Marc es verdaderamente muy majo, lo que escuchas por la radio o ves, así fue. 

Viva Fashion-
spoiled con tarta cuqui

Empoderadas en acción
El sábado fuimos las chicas al teatro del Mago Pop (quienquiera que sea) a ver a las "empoderadas". Esto fue cosa mía: uno de los podcasts que escucho son estas chicas periodistas culturales que hacen humor feminista. El podcast es "Deforme Semanal" y dan buenas referencias de lectura o cine y dicen cosas como "cuando conoces a un tío y te causa un seísmo interior, que sabes que desesperadamente es el hobre para ti, ahí no es" con las que me río. Y en el teatro nos reímos, cantamos (el "Common People" de Pulp entre otras) y tenemos unos selfies en los que sale la señora octogenaria que estaba sentada detrás: era real o un espectro? Tenía el pelo azul y no se reía: si no fuera porque estuve ahí con mi hermana, ahora dudaría de si existió o fue un daguerrotipo. Muy grande: yo a los ochenta quiero estar al día de todo como ella. Y lo del color del pelo, estoy en camino.

Receso en palacio para cambio de pañal
Roc: antes muertas que sencillas


Canguro de luxe de Roc
Roc con pijamas rosas de su prima:
muero de amor
El sábado por la noche Fashion y Kuniado se fueron por ahí de pareja y me quedé de nanny de Roc. Con todas las prevenciones porque parece que, aparte de la guarde y sus abuelos, nunca se había quedado con nadie e iba a llorar o montarme el fin del mundo. Se me dieron todo tipo de indicaciones: dale un bibe a media tarde o se pondrá irritable, no-lo-bañes que pesa mucho para sacarlo hay una técnica, mira que no se ahogue en la cena y ya lo dormiremos nosotros al llegar porque nunca nadie, aparte de su madre, ha logrado dormir al pequeño Damien. 

Qué puedo decir: que la tarde-noche fue un éxito. No lloró en ningún momento la ausencia de sus padres, lo bañé sin ningún problema con el juego de Moby-Dick que incluye Ahab, barco y ballena [sí, soy una nerda], cenamos [ambos fans de la granada], jugamos [múltiples juegos educativos, han de ser de madera, dicen los padres orgánicos], cocinita [que como buena TOC insisto en ordenar] y leímos cuentos. Ya sabe extrapolar a los animales de un cuento a otro, o sea, ya sabe lo que es un gato aunque esté dibujado de formas muy diferentes. Le puedes preguntar dónde está el pájaro (en su idioma, el "teté"*), el perro, el gato, la bruja, que lo señiala todo diciendo claramente "AHÍ!". Si no sabe algo, pone las manitas así hacia arriba y hace un ruidito tipo "wey?". (*)Nota: es muy gracioso cuando los críos empiezan a hablar y se inventan palabras que no tienen que ver ni por el forro con la original (teté?) y que pasan a ser de toda la familia. De Mini recuerdo el famoso "titibala" que pasó a ser el "bala" -por chupete

Los padres no aprobaron el peasoplástico rojo,
regalo de gente de otra generación
Mención especial aquí para unos libritos que son "introducción a la música clásica" que suenan al poner el dedito [tiene toda la colección]: hay uno por cada principal compositor ("El meu primer Bach"), otro de mujeres músicas, otro de música barroca, otro de clásica de Navidad, otro de ópera... El aria de "La reina de la noche" de "La flauta mágica" particularmente le encanta (yo inicié mi campaña de la "Habanera" de la mejor ópera, ji). Ahora, en un punto de la noche encuentro la gallina de los huevos de oro del cuidado de Roc: abro mi lista de Spotify (los divagantes ya saben que es la mejor lista ever) y le digo, "bailas?"

Libro musical y juguete
plasticorro infiltrado de Mini
Me mira interesado, lo cojo y vamos bailando juntos por la habitación. Enseguida descubre el espejo: quién es ese niño con la abuela aquella moviéndose (tan bien) ahí enfrente. Doy pasitos adelante, hacia atrás (con lo cual desaparecemos, aparecemos) y le encanta. Saltamos y se muere de risa. A tan joven edad y ya ha captado que ciertas canciones son macarras y hay que mover la cabeza así tipo rock&roll ("The ballad of Chasey Lane"): solo le falta ponerse los dedos de cuerno en la frente con la lengua fuera. En otras levanta el brazo, como si estuviera en un concierto. Me río mucho con sus caras: hace tiempo que no me reía tanto. Al cabo de un rato me doy cuenta de que pesa casi 12 kg y que mañana voy a tener agujetas. Da igual: YOLO, como le dijo su madre al día siguiente: "es que a tu tía siempre le ha gustado mucho bailar". Pasado un rato (ambos sudando, cada canción es mejor que la anterior) veo en el reflejo que... se le están cerrando los ojos!! Es posible? Lo he agotado? Nos vamos a la cama, caemos uno encima de la otra y... efectivamente, está frito. Les pongo un wa a sus padres: no montéis jaleo al entrar, lo he noqueado. Ja: Roc 0- Di 1.

Aquella noche no fue necesario
el cuento de buenas noches


La tarde de las librerías
Como ya conté en el divague de la Casa Usher, cuando recogí a Roc de la guarde (no puedo explicar la ilusión que hace que me reconozca  y se alegre, con lo poco que nos vemos) me lo llevé de librerías. en el Re-read de Muntaner le compré un libro de "l'avia va de viaje" (o algo así), que parece que le encanta porque salgo yo, la abuela, siempre de viaje. En la misma calle hay un palacete, pero no me enrollo...

"Mi fantasía textual es que
me comas y punto"


Al lado de la librería está el
Palau del Marquès d’Alella

No somos vampiros

Los jardines: esplendor
del primer cuarto del SXX


Repelentes padres artísticos y manitas
Y el resto de los días de mi estadía en la península os lo dejo en imágenes, no sin antes explicar la de abajo, que me causa particular dolor. Resulta que en la guardería ya han empezado con lo que era el mayor terror en mi familia: las manualidades. Me refiero aquí a mi familia nuclear, porque está visto que en mi familia extensa hay gente que destaca: primero fue Lisi, mi padre, que me hacía toda la marquetería y conectores eléctricos cuando yo iba a las monjitas y ahora ha retomado el batón el padre de Roc, que no ostenta el título de Kuñado Universal por nada (y además es diseñador, creativo, original, manitas). En fin, que había un concurso para hacer algo del otoño,  con boniatos y castañas, y se marcó lo de abajo. 

Por supuesto, ganaron el concurso, y lo de mi dolor lo entendería cualquiera que pasara por este divlog cuando yo contaba las muchas mierdas que presentamos por Mini durante la primaria: una espada de cartón cuando los romanos (alguien presentó un Coliseum con luces y todo), una bombilla infame cuando los "inventos victorianos" (hubo puentes de suspensión), o la "colonia marciana" cuando yoquesé. Mi hija ya ha crecido con estas taras, luego quién le pueda exigir que no vaya a Oxbridge. Una nota de desesperanza: seguiremos retransmitiendo aquí en el divlog los distintos repelentes trabajos del padre de Roc. 

Humillando al resto de padres


Y ya me voy, en serio... ahora solo fotos.


Fuimos en bici hasta el hotel este

Y Roc se durmió a la vuelta en marcha
(un cuadro: Kuniado Universal sujetándole la cabeza)



Esto en un sitio que me llevan
a comer arroz


En el que hago lo que ellos llaman
"fotos pajarrakas" (d'auteur, digo yo)

Vale, está movida pero indica una transición:
ese desierto desemboca en la muy noble, muy leal, etc Vetusta


En Vetusta pasé fugazmente, luego
de incógnito. Breve visita al
museo de arte contemporáneo


Exposición pajarraka 1

Exposición pajarraka 2

Y qué chulos los Pablo Serranos:
otro día hago un "special"



Como diría Mark Twain, no tuve tiempo de escribir un divague corto, así que escribí uno largo. Again. 

06 noviembre 2023

"Casa Usher": Una librería en Barcelona que seguro gustaba a Poe

 El relato que siempre me ha dado más miedo de los de Edgar Allan Poe es "El entierro prematuro". Lo leí por primera vez de adolescente, cuando se lee a Poe, y ese horror se ha repetido cuando lo he leído alguna otra vez. La claustrofobia de esa situación, que te entierren viva, también la hemos visto luego en pelis: cómo olvidar a Uma Thurman intentando salir de su caja en Kill Bill (Tarantino) o James Franco en "Buried" (Cortés). Hace no mucho releí "La caída de la cada de Usher" y el tema se repite con Madeleine Usher, que como el protagonista de "El entierro prematuro" también sufre de catalepsia y a la que su hermano gemelo, Roderick, decide enterrar en la cripta de la casa familiar, en la que solo viven ellos. Es una casa tal vez mágica, encantada, viva... me recuerda a otra famosa casa que respira y es un personaje más: la "Casa Tomada" de Julio Cortázar. Toda esta introducción para añadir una entrada más de la sección "bibliofilia", que hace tiempo tenía abandonada. 

El otro día, tras recoger a Roc de la guardería, nos fuimos juntos a una librería llamada "Casa Usher", homenaje a este relato. Obviamente, la puerta:



La librería está situada en lo que era anteriormente una casa. Lo sé porque se lo pregunté a la vendedora cuando me quedé maravillada con los azulejos de esta habitación trasera, que parece que era el salón.


El señor que fastidia mi foto era un representante de libros infantiles. Intentaba vender clásicos de Julia Donaldson, una institución en este país. Le cuento que "Room in the Broom" era uno de los cuentos favoritos de mi hija, y que ahora lo tiene Roc (poco a poco le voy trayendo libros y juegos de su prima).



"Room in the broom" está escrito como un poema, y cuando se lo leo a mi sobri, se queda como hipnotizado, pese a que hay demasiada letra para un ninio tan pequeño. Pero es la cadencia: no sé si será pentámetro yámbico o qué, pero da-DUM, da-DUM... 

Volviendo a Usher, atención también a los suelos...


"Me podrán robar tus días, tus noches, no".


Intento comprar un libro pero no lo tienen; parece que está editado solo en Colombia. 




Tengo ese mismo Banksy en mi salón. 











La estancia te envuelve, incluso si estuviera vacía, me imagino: si además está forrada de libros, tanto mejor. 



Roc se porta fenomenal, lo mira todo atento. Al salir le explico que todas esas fotos son para mi blog, que algún día le explicaré lo que es. Si lo logro, para entonces, entender yo...

21 octubre 2023

La taberna de "La isla del tesoro". Nunca salga sin bañador. Terapia televisiva para su Diógenes. Cruffins. Penzance.

Viernes, 20 de Octubre de 2023
El plan de esta segunda jornada era recorrer la península de Penwith. Como han pasado muchos días y muchas cosas desde entonces, estamos de suerte porque apenas recuerdo detalles de los de "disgresión", así que hoy va a ser algo puramente fotográfico [Nótese que iba con buenas intenciones cuando empecé]. 



Lo que yo hubiera querido hacer en esta península, en un mundo ideal, era recorrerla por un camino de bicis bordeando el mar: salir de St. Ives hacia Zennor y seguir bajando, en contra de las agujas del reloj, hasta Penzance. Así como la Londinium to Brighton me da "respeto" (hey: "de momento"), esto lo veìa "sin problemas". Claro que este es no es un mundo ideal y no existen esos bucólicos senderos de solo-bici Lo que hay son estrechas carreteras rurales a las que, de repente "les sale un carril bici" (nota: después de pasar unos días en Barcelona, por los dioses, qué mal está el UK en cuanto a carriles bici), y en las que los coches van a todo trapo. Coches, y buses de dos pisos, tal que los londinenses, solo que verdes. Así que esta opción se desestimó. Alquilar un coche era otra posibilidad, pero no había en St. Ives. Así que terminamos subiendo a los primeros asientos del piso de arriba de uno de esos buses verdes y presentándonos en Penzance. 




Desde esa inmejorable posición de turista vimos, justo antes de llegar, el St. Michael's Mount, que en esta foto no se aprecia, pero es un castillo en una "isla mareal" (isla accesible en marea baja, por lo visto hay 43 en todo el Reino Unido- hasta he visto una, el Eeyot, en el Támesis en Chiswick ). Está relacionado (no sé de qué manera, pero hoy he prometido no divagar) con el famoso Mont-Saint-Michel francés.

Caminamos desde la estación por el puerto y en un punto comenzamos a subir hasta Chapel St, donde está la Iglesia de St. Mary y, más interesante y casi al lado, la casa donde vivieron la madre y la tía de las Bronte. La placa lo atestigua:


Este es uno de esos pubs históricos británicos, el "Admiral Benbow" ("sirviendo ron a piratas y contrabandistas desde 1695", su lema), que merece la pena ver por dentro aquí, ya que está lleno de artefactos marinos -algunos de naufragios. Una sala hasta tiene un cañón y diversos mascarones de proa. Los lectores de Robert Louis Stevenson recordarán que los seis primeros capítulos de "La isla del tesoro" (1882)  transcurren en una taberna llamada asì. En el "Admiral Benbow" vivía el protagonista, Jim Hawkins, con sus padres. En la novela, que inauguró el género de aventuras de piratas, la taberna está localizada cerca de un puerto llamado Kitt's Hole (cerca de Bristol). Sin embargo, la leyenda cuenta que Stevenson pudo haber pasado por este pub en Penzance en 1880 y aunque ya tenía la idea, se inspiró en este lugar -que entonces era un antro ilegal, los mejores, y estaba lleno de contrabandistas- para su inicio. Y ya se sabe, cuando hay que elegir entre una verdad y una leyenda, "print the legend". Lo que sí está confirmado es que por ella ha pasado gente como los Rolling Stones y Gregory Peck (que le pega todo si lo imaginamos además vestido de Ahab). 



Más caminar por la promenade (paseo marítimo) de Penzance y que nadie se asuste por lo que voy a decir: la segunda foto abajo no es blanco y negro, darlings, es color. Así estaba el tema, pero solo llovizneó, sin demasiado drama. 


Nunca salga sin su libro
El verdadero drama ocurrió aquí abajo, en la "Jubilee Pool", que se abrió en 1935 para celebrar el jubileo de George V. Así como yo nunca salgo de casa sin un libro, por lo que pueda pasar, mi amigo Wolf siempre decía "no salgo nunca de casa sin mi bañador". Cuánta razón. Pues bien: este fue uno de esos días en los que, maldición, salimos de casa sin bañador y aquí había un piscinón impresionante estilo art deco, con su piscina grande que se llena con la marea alta de agua del mar y una más pequeña que es también agua marina "geotermal" (parece ser que extrae agua de un pozo caliente a 410 ms bajo el mar-o algo así). Y nosotros sin equipo.

Piscina geotermal,
whatever that is

Las "high street" británicas son todas parecidas y eso quita gran parte de su encanto para los que vivimos aquí: todas tienen su Boots, su Tesco, su Gregg's... una serie de cadenas que borran aquello del exotismo de viajar a un país extranjero. Y sí, Penzance tiene esa calle principal con todos los sospechosos habituales. Nos volvemos a St. Ives.


Esto es el "cruffin", híbrido entre croissant y muffin (magdalena) al que le echamos el ojo ayer en St. Ives' bakery. Así que al llegar nos hacemos con uno (son enormes) y la apuesta segura que es el brownie. El cruffin está bueno, aunque la pasta no sabe a croissant. Dentro tiene un poquito de crema y mucha mermelada de fresa, que yo aparto - solo me gusta la mermelada de naranja amarga. 

La de abajo es la playa de "debajo de casa", Porthminster Beach, con sus puertas coloristas donde se guarda el equipo de surf y los manguitos flotadores.





Y por fin, el último paseo por pueblo-pintoresqui por la tarde-noche, buscando lío, porque aquí es donde nos cayó la del pulpo. En la playa donde está la Tate, que ayer por la mañana parecía inofensiva, estaba representándose un huracán en toda regla, se acababa el mundo.




Y podría terminar aquí esta mini-serie diciendo que al día siguiente volvimos en el famoso express que llegó en sus cinco horas y media de rigor, sin entrar en historias -que haberlas haylas pero no llenarán a los sádicos que disfrutaron de los 4 cambios y diez horas de la ida. Pero tengo que contar "lo de Linda".  Un ejemplo más de la idiosincrasia británica,  de la cual algún día podría escribrir un libro de antropología-folk, tipo "Watching the English", aunque me falta algo clave para cualquiera que quiera integrarse en un país: tele. O por lo menos asì era en el pasado, por la tele se filtraba una realidad que yo solo veía (y veo) cuando estoy esperando al médico (donde siempre hay programas de renovación de casas) o en diversos hoteles o airbnbs, donde he visto cosas como lo que aquí voy a describir (no para los pusilánimes).

Quede claro
Linda va a pasar a ser ya un personaje en mi familia, no como un ejemplo de vida, sino como advertencia: "puedo acabar Linda". El programa va de lo siguiente: Linda es una "hoarder" de nivel, de esas personas que no pueden tirar nada "por si algún día lo necesitan", "por valor sentimental", por lo que sea. Síndrome de Diógenes, que le dicen. Tristemente, soy una de ellas. Me visualizo en un círculo de gente: "hola, soy Di y me cuesta mucho separame de las cosas". Porque "muchas tienen una historia": "esto me lo regaló Pepita que ya no está entre nosotros", "el primer chupete de Mini", "este jersey me encanta" (aunque tenga bolisas) y con los libros es directamente obsesión. Cuando doy mis chapas anti-consumo, cuando me resisto a comprar, en parte es porque sé que luego me costará horrores tirar. Esto se ve agravado porque estéticamente aspiro al minimalismo, mi piso sería tan blanco como una clínica de ortodoncia si no interfiriese la vida -no se habla lo suficiente de esos salvadores, los enormes armarios empotrados (gracias Di, por tu valiente testimonio). 

Volviendo a Linda: el programa va de que los presentadores le vacían la casa de sus objetos (15 paraguas, 13 linternas, tropecientos juguetes de nietos ya adolescentes y suma y sigue), los extienden clasificados en el suelo de un hangar y luego, con sus hijas que están ya desquiciadas de tanto tito, la ayudan a deshacerse de material y quedarse pongamos con dos paraguas, una linterna y así todo (hay que verlo porque "todo" es despatarrante). Mientras, otros del equipo le pintan la casa, le "racionalizan" la cocina y renuevan mobiliario inenarrable. Apago la tele fascinada y aterrorizada y mi primer paso es no comprar ni un solo souvenir, pese a que seguro que Mini se ve decepcionada y tambièn Fashion, que me ha pedido un magneto para su colección. Todo se soluciona porque al dìa.siguiente, Mini vuelve a casa y ha traído un magneto de Taormina horroroso que hará las delicias de Fashion porque, en el rizar del rizo moderno "los magnetos han de ser feos". Afortunadamente, tengo pegada la canción del pirata LOng John Silver para sobrellevar estos momentos:

Fifteen men on the dead man's chest, 
Yo, ho, ho, and a bottle of rum! 
Drink and the devil had done for the rest

Ron, ron, ron
la botella de ron