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16 octubre 2011

15-O: People of the world, rise up!

El capitalismo nos ha acostumbrado a vivir con normalidad que una proporción ingente del planeta sobreviva en condiciones vergonzosas. Y a vivirlo sin verguenza.

Pero, como dice el filósofo Santiago Alba Rico en este artículo "Crisis en el capitalismo", el problema es que La Máquina quiere más. Y ahora viene a por nosotros, a por nuestros hospitales, colegios y derechos laborales. Y viene en serio. El capitalismo es un sistema que respondería al perfil psicopático: no le importa quien vaya cayendo mientras él engorda. Y como dice Alba Rico, es un sistema que, en esto, es increíblemente eficaz: "que haya cada vez más alimentos y cada vez más hambre, más medicinas y más enfermos, más casas vacías y más familias sin techo, más trabajo y más parados, más libros y más analfabetos, más derechos humanos y más crímenes contra la humanidad".

No queremos esto: estamos un montón que lo rechazamos. Venimos cada uno de un sitio. Hoy se ha juntado mucha gente por todo el globo para decirlo. Y me han gustado los pósters que han usado para convocar: es cierto, una vez más, que unas imágenes valdrán más que mil de mis palabras.

Salud, compañeros!



































14 octubre 2011

Se aceptan sugerencias

No sé si recordaréis que en junio pasado dejamos de tener perro en casa. En realidad era una perrita que había estado con nosotros casi catorce años. Fue una compañera estupenda para todos. El hueco que dejó fue grande, tan grande que todavía la echo de menos. En ese momento, me dije que no pasaría Navidad sin tener un perro. Lo necesito. Además de la compañía que hacen, estoy convencida de que son terapéuticos y un excelente compañero para los pollitos. 

Durante este tiempo, he estado buscando, viendo webs de venta, criadores, webs de adopción de cachorros y me he enterado de que muchos de los perritos que se venden provienen de países del este donde, entre otras cosas, a las hembras les provocan el celo para que tengan cachorros para Navidad y para las comuniones, como regalo para los niños. ¡Flipa! Por lo general esos perros hacen viajes de más de un día de duración y alguno se queda por el camino. Son perros que, de entrada, son más baratos pero que a largo plazo pueden presentar problemas de consanguinidad u otros físicos derivados del método de cría. También he averiguado que hay que desconfiar de criadores que tengan muchas razas de perros porque eso suele indicar que compran los cachorros fuera. Siempre hay que pedir que te dejen ver a los padres. En muchos sitios te dicen que no los enseñan, que no es lo habitual (claro, como que están en Hungría por ejemplo). También indica que el perro viene de fuera de España si llevan el chip puesto (requisito indispensable para entrar en el país). 

En esa tesitura me encontraba, cuando me enteré que en un pueblo cercano, había una camada de bichón maltés. Los fui a ver la semana pasada y todavía les falta un mes para que puedan entregarlos, pero... ¡¡¡ya tenemos perro!!!! Es un gamberro de cuidado y muy movido. El único macho de una camada de cuatro. Lo único que nos hace falta ahora es pensar un nombre. Hummm!


11 octubre 2011

Do y don´t

Este verano he tenido la suerte de darme un garbeo por los Estados Unidos y he aquí un resumen de las cosas que más me han gustado y las que menos. Seguro que me dejo alguna. No trato de hacer un análisis ni una crítica del sistema americano. Es sólo una lista de cosas que recuerdo echando la vista atrás.




Me gusta que:

  • Te ponen agua con hielo gratis en cualquier restaurante y en vasos de tamaño jumbo. Odio las copas pequeñas para beber agua.
  • Puedes girar a la derecha en un semáforo en rojo.
  • La gente hace los stops aún cuando no parezca necesario.
  • La regla de ceder el paso al primero que ha llegado en un cruce con stops, porque se cumple.
  • Las plazas de aparcamiento son muy grandes.
  • La organización de los sitios a los que hemos ido ha sido impecable.
  • Muchos de los postres y de la comida llevan canela. Me encanta la canela!
  • En las tiendas te tratan bien y no como a "otra pesada que me corta la conversación con mi churri". Por lo general en todos los sitios te saludan amablemente y te dicen cosas del tipo: que tenga usted buen día. Al final se agradece.
  • Las autopistas sean enormes y gratis.
  • Ves coches de diferentes marcas y modelos y por lo general grandes. Me gustan los coches grandes.
  • En algunos supermercados compras la comida y ellos te la cocinan por el mismo precio. Te la llevas a casa hecha. Los supermercados son un must see. En especial Whole Foods. En España estamos a años luz de tener algo así.
  • Casi todos los supermercados disponen fuera de mesas para poder comerlo que has comprado dentro. Es una muy buena opción para comer barato, bueno y sin dejar propina.
  • Hay muchos voluntarios trabajando en cosas que en España no ves. Muchos de ellos son jubilados y encuentran así una forma de ocupación. Todavía son útiles y eso me gusta.
  • Hay gente mayor desempeñando dignamente trabajos que aquí no querría nadie o no le dejarían desempeñar. Véase cajer@s de supermercados, reponedor@s, conductor@s de autobús....
  • Te dan a probar de todo antes de comprar y no te ponen mala cara.
  • No se fuma tan apenas. Fumar está mal visto.
  • Las universidades son un campo de oportunidades para poder hacer cosas. En mi época, en España, sólo te ponían trabas.


No me gusta que:

  • Las propinas sean casi obligatorias. Aunque yo ha habido un par de casos que no he dejado porque no se lo merecían y me he quedado tan ancha. La mayor parte de las veces no me ha dolido dejarlas.
  • El tráfico es infernal, sobre todo en horas punta y en ciudades grandes. Horroroso.
  • Hay un aroma común en muchos lugares de distinto uso. No lo sé identificar. Es una aroma que puedes captar lo mismo en Nueva York que en un pueblecito del Midwest. Debe ser una mezcla a fritanga con aceite raro y algún detergente. No me gusta nada que huela igual.
  • Te tomen el pelo con Los Angeles. Después de Greenland (Groenlandia) debe de ser la mejor campaña de marketing del mundo. Los Angeles en un "make believe". Seco, sin árboles y en general feo. Encima es muy caro. No me busquéis allí.
  • Muchas de las cosas que utilizan no son lo que parecen, no son reales. Es un poco como en Las Vegas: la madera no es madera, el hierro no lo es, el vidrio es plástico etc... Eso sí, te lo cobran como si lo fuera.
  • Hay que ir con excesivo cuidado en cosas que aquí nos resultan banales: aparcar, pasear un perro, o conducir un carrito de la compra pueden desembocar en una demanda por menos de nada. 
  • Hay pocas tiendas auténticas. Casi todo son cadenas de franquicias que dejan muy poco campo al desarrollo personal, además de que ofrecen todas lo mismo, de la misma manera.
  • Los alimentos de primera necesidad como la fruta o la verdura son muy caros y en cambio la comida rápida está al alcance de todos. No debería de ser así.
  • Se pueda hacer una barbacoa en un parque nacional. Cuando llegamos a uno de ellos estaba ardiendo.
  • En general el país es caro (a pesar del dólar). No me gusta que le pongan el adjetivo de "ventana alemana" o "vino italiano" o "paño de Sabadell" y por eso tengas que pagar el doble.  Aunque la verdad, creo que eso no me gusta porque los españoles no lo hemos sabido hacer nada bien en ese aspecto. Nos queda mucho que aprender.

10 octubre 2011

Lola de los Reyes

Aún no me he recuperado de la fiesta pasada en Sevilla. Qué bien me lo pasé...
Os cuelgo un video para ensalibar. Lola, además de cantar muy bien, es toda una señora. Muy simpática.
 Y Sevilla es uno de esos sitios donde me podéis buscar. Tengo que volver a Sevilla.
¡No me la puedo perder!

PD. El video es mío. No soy yo la que canto, pero sí la que grabo.


06 octubre 2011

Desmontando a Diva

A pesar de mi nombre, aposté hace ya tiempo por lo practico en mi día a día. Eso significa, llevar el pelo más bien corto y así no uso secador en verano, o llevar las uñas cortas y sin laca de uñas, no usar tacones e incluso ir sin maquillaje. Ya sé que publiqué algo diferente aquí, pero apenas duró un mes. 

Mi rutina mañanera se compone de desayuno, ducha rápida, dientes y cepillado del pelo mojado (básicamente para desenredar). Después dejo que el pelo se seque al viento y no me suelo preocupar de más. Hay una cosa de la que no puedo prescindir que es de mi crema hidratante. Tengo el cutis seco y uso una crema que me va genial, nivea soft. Se la recomiendo a cualquiera: Lo mismo sirve para la cara, que para las manos o el cuerpo. Pues bien, esa crema y algo de colonia es lo que me pongo por la mañana y salgo disparada con los pollitos hacia el cole y luego el trabajo.

Dios, en su sabiduría infinita, puso en mi camino a Nina, mi polluela. Nina se parece mucho a mi en su carácter pero sin embargo es muy, muy presumida. Le encanta peinarse, maquillarse, conjuntar la ropa, pintarse las uñas etc. El otro día noté que me observaba fijamente mientras yo, con el albornoz, me lavaba los dientes y después me desenredaba el pelo con el peine, tirándome el pelo hacía detrás.

- Mamá - me dijo.

- Dime... 

- ¿POR QUÉ TE PEINAS COMO EL YAYO? 

Mi glamour por los suelos...

Desde mañana mismo vuelvo a usar maquillaje.


 

05 octubre 2011

Padres progres, cole privado: hipócritas?

Hace mucho tiempo, en un divague titulado "Primer dilema: eligiendo cole", ya hablé de lo que sería para mí el cole ideal: laico, estatal e inglés (esto porque vivo en Londinium y algunos extranjeros se plantean llevar a sus polluelos al cole español/griego/francés según su origen). En aquella época todo quedaba todavía muy lejos, pero se va acercando el momento de La Verdad. El pasado Agosto, ya con las orejas del lobo acechando, escribí sobre el sistema de clases prácticamente cerrado en este país que se perpetúa desde la educación ("La educación británica: segreguemos cuanto antes"). Los coles privados tienen una "receta mágica" para crear alumnos librepensantes, críticos, independientes, ilustrados y de verbo fácil, y lo traté de resumir en aquel divague.

Con todo lo anterior por delante (partidaria de lo público, atea, creyendo que el sistema inglés es mejor que el español), diré que los tres últimos sábados por la mañana los hemos pasado visitando los "Días Abiertos" de tres colegios privados. Lo siguiente tal vez pueda sonar a justificación: el cole estatal que me corresponde tiene mala reputación (pero no a lo George Brassens) y por ello, la clase media de los alrededores los lleva a privado, dejando el cole prácticamente tomado por los hijos del Council State. En otro cole público que está a 15 minutos andando (que sí he visitado), el director nos dijo claramente que no teníamos ninguna posibilidad (como es bueno, el área que cubre es mínima).

La diferencia inicial que encuentro entre, el buen cole estatal y los privados es que los coles de pago son menos "grotty" y tienen 18 alumnos por clase (el estatal unos 30). Tocan varios instrumentos, viajan a Roma con 10 años, aprenden varios idiomas. Montajes teatrales, piscina de impresión. Por suerte, los que hemos visitado son bastante multiculturales, si miramos el color de la piel. Realmente, muy uniculturales: la cultura que da el dinero.

Otro tema fundamental al elegir cole es el perfil de los padres. Esto es de particular interés ya que esta gente es con la que voy a tener que compartir cumpleaños, fiestas de Navidad, de Diwali y de trick-or-treat. En el estatal que me corresponde no verás a los padres: ya tienen bastante con su vida, son pobres. Por el contrario, el ambiente de los mummies and daddies en la charla de la Headmistress de los coles privados era tirando a punky: en primer lugar, yo pensaba que éramos padres viejos, pero hay que ver la peña masculina qué pena mora dan. Esto subió ligeramente mi autoestima al volverme y ver al Peda, que tiene todavía mucho peligro. En segundo lugar, la gente había dejado aparcados los Bugaboos: ello da una idea del cagaprisismo neurótico del personal. A ver, tu hija no va a poder hacer las pruebitas de admisión hasta dentro de... 3 años. Relájate, no dan mas puntos por ir al Open Day cuando tu polluelo está en fase mórula.

Pero divago, porque de lo que yo quería escribir hoy es de esta terrible disonancia cognitiva que me atenaza. ?Es hipócrita llevar a tus hijos a la escuela privada si crees en la escuela pública? Resulta que siempre defiendo que si hay algo que quieres cambiar en el mundo, has de comenzar por ti mismo y los que te rodean. Por ejemplo, ya sé que por ir yo apagando todas las luces no se va a acabar la crisis energética mundial, pero sigo apagándolas. Y diciéndole a la gente que las apague. Claro que hay temas políticos y económicos, las grandes multinacionales, intereses creados... pero creo que cambios pequeños de gente de a pie pueden cambiar el mundo (por no hablar del poder que tenemos como consumidores, yo a algunos NO LES COMPRO).

De esto sigue que, si tú crees en la educación pública, deberías llevar a tu hijo a la pública para apoyar el sistema. Pero... es esto así? Adam Swift en su libro "How Not to be a Hypocrite: School Choice for the Morally Perplexed" (enlace al artículo del Guardian aquí), piensa que no tiene porqué. Swift plantea que un padre que, confrontado con una escuela pública inadecuada manda a su polluelo a la privada será tal vez culpable de perpetuar un sistema (menos niños de padres clase media en los colegios, más perpetuación del "guetto"), pero no de hipocresía. Con el diccionario en la mano, hipocresía es "presentar falsamente la apariencia de una virtud o falsamente profesar una creencia que no va con tu carácter". Entonces, el hecho de enviar a tus hijos a la privada no implica que, a la vez, no desees que ese sistema fuera otro. La prueba del algodón, para Swift, sería si en una votación en la que tú tuvieras el último voto para que todos los niños tuvieran una educación publica de calidad (se entiende que mejoraría si todos los hijos de los catedráticos que estaban el otro día en esa sala con el Bugaboo a la puerta) , si en esa votacion tú votaras por la opción pública para todos. La verdadera hipocresía estaría en aquellos que, en el fondo, prefieren que las cosas sigan como están, porque ande yo caliente, etc.

Swift llama a esto "The Great Liberal Dilema", y su artículo en parte logra hacer disminuir mi disonancia cognitiva unos grados. Pero dura poco, luego releo a Zoe Williams, una columnista del Guardian que me gusta mucho, en su artículo "The mad scramble for school places" en el que parece que me leo a mí misma (sí, claro, a quien no le gusta que le ratifiquen lo que piensa) sobre lo que supone que los coles religiosos -que pagamos todos- solo admitan a unos cuantos, sobre la histeria colectiva con los OFSTED reports, el cómo el sistema actual hace que se perpetúe un sistema injusto.

Cruzaré los dedos para que a Mini le toque un cole público mejor que el que hay cerca de casa. Si no, pagaré por todos mis pecados en las fiestas de cumpleaños, Navidad, Diwali y trick-or-treat de los siguientes 15 años. .

03 octubre 2011

Mi incultura musical

Ayer estuvimos en la fiesta de cumpleaños de nuestra amiga Laeti: otra que no podía esperar a que le cayeran los 40 (hooray!). Un ambiente internacional: había alemanes que habían vivido en el DF, ingleses que habían vivido en Bilbao, franceses que habían vivido en Cádiz... pero el hilo conductor era que muchos son músicos profesionales, porque Rob lo es (Rob & Laeti son los padres de Arturito, que tuvo tan buen gusto de nacer un día antes que Mini en el mismo hospital). Me gusta estar con esta gente que tiene un trabajo tan en las antípodas del mío: sin horarios, a veces en la cuerda floja, tan arty pero down-to-earth, tan creativo. Componiendo en su estudio, o de gig en gig (como se dice aquí-concierto suena demasiado solemne). Inevitable comparar tu jornada de 9 a 5, "frontline work", como dijo uno de ellos amablemente, con el de ellos. A ratos preferiría estar en la segunda fila, que en la barricada hay mucho barro.



El avispado divagante ya habrá que captado que, sí, no hubo necesidad que yo empuñara una guitarra en esta fiesta (se agradece) y que se tocó el piano, la guitarra y los bongos, todo muy bien. Particularmente permanecerá en el recuerdo la interpretación de "Je t'aime (moi non plus)" de una manera digamos guturalirreverente (de qué otra manera se puede cantar esa canción).

Luego llegó el bailoteo, donde constaté una vez más mi incultural musical. The Ramones, Dexy's Midnight Runners, The Who, Jimi Hendrix, The Smiths, The Strokes, the Kinks, Ian Dury, Elvis Costello, Pulp, The La's, The Monkees, Frankie Valli, The Jam, Joy Division, The Knack, The Hives, The Rolling Stones, David Bowie, The Damned, The Teardrop Explodes, Lenny Kravitz, The Cult, Sex Pistols, The Clash, Blondie, The Human League, Slade... muchas de sus canciones formarían parte de mi biografía musical, algunas conscientemente, otras muchas sin saberlo. De ahí viene mi preocupación por mi incultura musical: por lo menos, en otros campos, sé lo que no sé. Aquí, mis lagunas son tan amplias que ni siquiera sé lo que desconozco (no debería historia de la música pop-rock también estudiarse en el colegio?). Para alguien obsesivo no tener un excel -aunque sea metafórico- de todo esto es el fin.

Podría poner muchos ejemplos, pero elegiré "Make me smile (Come up and see me)" (uplifting, Diva) de Steve Harley & Cockney Rebels, brit rock de principios de los 70. Aunque te pase como a mí, y no te suene el título, Keep Calm and Click. Te sonará y apuesto alegrará el día.





Come up and see me, make me smile
Or do what you want, run on wild