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29 mayo 2019

Travesía Miconos-Dhonoussa: inmensidad azul, pequeño mareo y némesis (Cícladas 2)

Miércoles, 29 de Mayo de 2019, Miconos-Dhonoussa

Ya por la noche vimos que en el velero de al lado hay un grupo de tíos del este, parece que de quedada de amigos, despedida de soltero o lo que sea. F ya nos había avisado por la noche que tal vez volverían iluminados y gritones, pero a mí no me han despertado. F reconoce a la gente que "no navega" porque los que lo hacen siempre se saludan, y estos ni pío. Están desayunando a la vez que nosotros, es una extraña intimidad: es como estar en el salón de tu casa, y tienes el salón de la casa de al lado inmediatamente a 2 ms y expuesto. Todo a nuestro alrededor está lleno de barcos (qué sera esto en verano?), con gente ya caminando por los laterales hacia la proa, donde recuerdo haber pasando muchos ratos en la anterior aventura menorquina.

Por fin salimos, rumbo sur, ligeramente oeste. El plan es, esta noche, fondear (clavar el ancla en una bahía) en una isla pequenia llamada Dhonoussa y nos espera el día de "mar abierto" que la Cassandra familiar nos había vaticinado. Son unas siete horas de navegación de las que... qué puedo decir.

Al apasionado del mar, estas horas se le pasan en un momento porque disfruta de cada uno de sus momentos, solo mirando la inmensidad azul. Como en todo, hay distintos grados de pasiones. Mi pasión marina existe, pero es razonable, y además hay que unirla a mi impaciencia vital: no soy de pasar 7 horas mirando al infinito. Esto lo puede hacer perfectamente F o el mismo Peda, al que tal vez le queda un gen vasco navegante, que le permita abstraerse mirando al azul. Para mí estas 7 horas habrían sido un paseo delicioso si hubiera podido leer.

Pero, pese a que "no hay mar" (expresión de F, claro, porque mira si hay mar, es todo mar, pero se refiere a "mala mar"), cuando intento leer, me mareo. Enseguida me siguen Mini e incluso el Peda. F dice que él mismo tiene "tendencia al mareo", pero que esto noe s nada. Imagino escenas terroríficas de lado a lado en temporales para que F se maree. Pero nos dice: "yo, en varias ocasiones, he prometido que no me volveria a embarcar". Pero luego, esto debe ser como los partos, se olvida.  Los tres grumetes tomamos pastillas del mareo, y los tres caemos fritos, tirados por los sofás de la bañera (y tapados con mantas de Ikea): sí, la escena debe ser dantesca, pobre F al timón solo. 

Cuando nos despertamos, el velero todavía está ahí, y el mismo mar (no hay mar), y nuestro estómago como por arte de magia el de siempre, y la vida nos sonríe. Intento ser buena chica y no leer, y mirando el horizonte pienso en "Serial", las ganas que tengo de seguir escribiendo, aunque ya no me acuerde de que iba la historia. Imagina los divagantes, me planteo...

Cómo me gusta el nombre de este barco.... no soy yo la vuestra?

En estas estoy cuando llegamos sobre las 5 pm a una cala muy protegida en Dhonoussa. Esta es la mayor preocupación de F, el viento, la seguridad, que el ancla agarre bien. "Que haría yo sin el ipad", nos dice, donde van las cartas naúticas. me doy cuenta que navegar es no descansar, nunca puedes estar 100% relajado, ni cuando duermes. "Por la noche igual oís ruidos", será el ancla, y debemos llamarle si es muy fuerte. 

En la bahía no hay ni una solo velero y en tierra solo hay cuatro casas que más bien parecen corrales donde guardan animales. Hay una playa al fondo, otra en un lateral. Nadie. 

Hacemos pasta para cenar. F y el Peda habían ido a hacer la compra en Miconos y se han confundido: no son spaguettis al uso, sino como los fideos que se usan para fideguá, con aspecto largo y recto como de espaguettis. F sugere hacer un sofrito con cebolla y están buenísimos. La puesta de sol es impresionante (Fashion me dice luego que he dado demasiado turrada cone lla en Instagram). Pero es que es maravillosa, y con ese silencio, verdaderamente te sientes en el fin del mundo, mucho más que en Ushuaia.


Allá las 9:30, nos metemos en nuestros camarotes. Así de cortos son los divagues de los días de travesía: o los llenas de divagues con las 7 horas mirando la lontananza, o por fin puedes escribir haikus. 












28 mayo 2019

Del meltemi, viento mitológico, y otras consideraciones antes de navegar. Londinium-Miconos (Cícladas1)

Martes, 28 de Mayo de 2019-Londinium-Miconos
En el fin del mundo (que se llama Ushuaia), en un tiempo muy lejano (cuando los Pedalistas éramos solo dos), ocurrió un encuentro fortuito (nunca nada lo es) en una agencia de viajes (esas que organizan la infame furgoneta-en ese caso barco- para ver la belleza natural de turno).

Allí estaba buscando lo mismo F, un catalán con casi melena, unos 20 años mayor que nosotros, con el que enseguida empezamos a reír.  Hicimos la furgonetabarco juntos: aún recuerdo el sol en la cubierta, las conversaciones de política y más tarde salir a cenar por Ushuaia. F. era una de esas personas que se conocen a veces de viaje que han logrado "salirse de la rueda" (de ratón, en la que corremos el resto). Un día, con 50 años, cansado y estresado de la vida por un trabajo apisonadora, lo dejó todo, alquiló su piso en Barna, dejó sus cosas en casa de su madre a las afueras (impresionante iglesia reconvertida, esto lo divagué aquí), y se compró el velero. Hay mucho libros por ahí que se titulan "cómo dejarlo todo y vivir navegando" y esto F. lo consiguió antes de que estos libros se escribieran. Su vida pasó a consistir en trabajar en verano haciendo charters (llevar grupos de gente por las islas en su barco) por las Baleares y en invierno, viajar por el mundo. F. es una de las personas que más ama la naturaleza de las que conozco, aún recuerdo lo que dijo en aquella agencia de Ushuaia "hay una fiesta en la playa!!! la habéis visto?". Y nosotros, literales, "no... una fiesta?" (kalimotxo?). Y él: "chicosssss, el atardecer", con ese acento catalán tan mono. Pues así todo con él: se emociona con un paisaje, su barco se llama como una foca el Mediterráneo, y no pesca desde el velero porque "le emprenya" ver al pez boquear hasta morir.

Siempre hemos estado en contacto y le hemos visto alguna vez en Barna. En 2013 nos invitó a dar la vuelta a Menorca a fin de temporada (finales de Octubre) y de aquellos días hay un par de divagues difusos, nebulosos, imprecisos: uno, preocupada porque me iba; otro, desmemoriada porque eran demasiados días tras el regreso. Además,  la cámara se bloqueó y no quiso hacer fotos en toda la semana: fue como un complot general para que yo, obsesa del grabar, no pudiera atrapar ningún recuerdo en ninguna modalidad.

Estas pasadas Navidades, F. escribió al Peda diciendo que "atentos a Reyes, que igual tenéis un regalo". Y el 6 de Enero ahí estaba: la invitación a unirnos a él otra semana de navegación, esta vez en las islas griegas, allá por Mayo. F. hace tres años que dejó el velero en Grecia porque los precios en España son ridículos: allí se queda el velero en dique seco todo el invierno, y luego él viene en Abril y navega por aquí (i.e. por el paraíso). En Julio, sin embargo, se lo dejará a un amigo para que haga charters porque en verano todo es imposible: las hordas (F odia a la gente más que yo) y el mítico Meltemi sopla muy traicionero. Este viento, que viene del norte, es el resultado de dos sistemas de presión, uno alto sobre la zona balcánica y otro bajo sobre Turquía. Es un viento seco que sopla de mitad de Mayo a mitad de Septiembre, pero es mucho más fuerte en Julio y Agosto (pueden ser de 5-6 en la escala de Beaufort, pero llegar hasta 8-9, auténticos vendavales). Hay que tener mucha experiencia en navegación para meterte en las Cícladas en verano cuando sopla el Meltemi fuerte. Ah y hablando de Grecia, tenemos por supuesto la mitología: el nombre antiguo era el "viento Etesio", bajo el control de Boreas, el dios de los Vientos del Norte.

Así que se trataba de "La Oportunidad", pero como siempre, estas cosas nunca van bien. Laboralmente (mejor no empiezo), personalmente (no necesito una vacación, recién termino de divagar Marruecos!), logísticamente (en el inmediato horizonte está el verano y toda la enloquecida logística Mini - quién va, quien viene, con quién pasa tal quincena, cual pasará con nosotros, dónde iremos juntos). Intenté encontrar apoyos, gente que me convenciese de que no tenía que ir, de que debería dejarlo pasar y, salvo Fashion (aburrida de seguir a su novio que es un amante de la navegación nivel cuñado), nadie me tendió una mano. Fashion, la única realista: "piensa en que de Miconos a las otras islas será mar abierto, horas de oleaje, temporales que hicieron ganar batallas al padre de Alejandro Magno". Miro el mapa, calculo 50 kms, madre mía, cuántas horas en ese cascarón: nos veo con chubasqueros amarillos, enfrentados a las olas, a lo Moby-Dick.  Hablo con Naufrago Ro ("puedo ir en tu lugar?"), con Kuñado ("puedo ir en tu lugar?"), con los amigos griegos (nosotros estamos mirando alquilar uno este verano y vale una pasta, "podemos ir en tu lugar?"). Incluso mi madre, que "sufrió muchísimo" (sic) cuando estuvimos en Menorca: "ah, bien" (no dice puedo ir en tu lugar porque en diez días se van a crucero precisamente a Grecia). Total que no he venido a luchar contra los elementos (solo el Meltemi, tal vez): no se puede perder La Oportunidad. Venga. Sea. Haced conmigo lo que queráis.

Llegó el día: volamos de Gatwick hacia las 2 y pico, con lo cual nos da tiempo de caminar a Clapham Junction (tras pasar por el banco por una gestión matinal) y allí hacer todos los rituales de aeropuerto menos el Pret (té con croissant de almendras, siempre lo mismo, no pregunten porqué). El vuelo son unas tres horas y media y en Miconos, el viento ese mitológico es afortunadamente de entrada varios grados por encima de Londinium. Pequeña intrusión nostálgica: la última vez que aterrizamos aquí fue de madrugada hace casi 11 años, con Mini bebé. Era la época de viajar con el carrito, pastillas desinfectantes, sacaleches, y demás parafernalia. Ahora Mini ya no necesita ni elevación en el coche, está a punto de termina primaria, y hemos logrado crear otra obsesa amante de Grecia. Es nuestra sexta (el Peda, séptima, nos gana por aquel viaje de fin de curso del que no recuerda nada más que las noches) vez en este país. 

El taxi nos cobra 20 euros por un trayecto de risa, un macarra de esos que conducen muy rápido y frenan en el último momento. Al final del puerto hay un par de cruceros enormes, pero nosotros estamos en la sección de los veleros, donde enseguida encontramos a F. Entramos al barco como Pedro por su casa, un pasito grácil nada más (atención a esta frase que parece no aportar información, volverá con virulencia más adelante). Sacamos todo de las maletas y las metemos bajo la mesa que apenas se usa, y mientras hago esto, me siento marear un poco. Ay virgencita. Menos mal que enseguida cruzamos al restaurante de la esquina donde los chicos piden pescado y nosotras... enorme mousaka casera. Tan grande que nos tenemos que llevar parte (y como 3 pescados) al barco, junto con un tarro de compota de calabaza que nos regalan.

Estoy agotadísima, hoy me he despertado a las 5:30 am en una isla, y en esta otra a saber qué hora es en mi reloj biológico cuando nos acostamos... El balanceo es ya mucho menor, y mientras me acuna, un breve repaso de las partes del velero (que seguro no ocurrió, porque caí rendida, pero estas son las licencias de la bloguera de viajes)...


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Di, vendedora de veleros profesional, os presenta:

Popa
La parte posterior, la que está amarrada se llama POPA (yo esto lo grabé a fuego con un mallorquín de la facultad que me explicó que así era por...y se señalaba el pompis). En la popa está la pequeña plataforma, desde la que sale la escalerilla como de piscina por si te bañas, y la otra escalerilla (de la que hablaré, ay, luego). De allí hay un escalón hasta la bañera, que es la parte donde está el timón (o timones, en el nuestro solo hay uno) y la sección social del barco, donde hay dos sofás a los lados, y en el centro la mesa.









Meditación en proa, alguien se anima?
Hacia los lados del barco hay un pasillito que te lleva a PROA. Has de agarrarte a algunos palos pero nunca a los cabos (cuerdas, recordemos, en el mar no hay cuerdas! o F. se enfada!). En proa está el ancla, y también te puedes sentar allí por horas para leer, hacer meditación o ver la vida pasar. 











De la bañera parte una puerta con escaleras. En este velero, a mano izquierda (babor) y derecha (estribor), bajo de los sofás de la bañera hay dos camarotes de techo muy bajo. En el centro, hay una salita, toda de madera oscura y, ni hay que decirlo, motivos marineros, rayas azules y blancas. Hay una mesa con bancada alrededor, y en la pared de la izquierda la cocina, y un baño. Al fondo hay una puerta que lleva al "camarote del capitán" que F. tiene la amabilidad de dejarnos a nosotros, con baño en suite (el tema baño merece más dedicación, lo dejamos para otro día). Y no olvidar que hay que dormir con la cabeza hacia la sala central, en ambos camarotes.

salita
baño

nuestra cama!

cama de Mini

Lujo asiático: biblioteca en nuestra habitación (aquí me encontró Patrick Leigh Fermor)

Cocina fully equipada!





22 mayo 2019

Elecciones Europeas en el Reino Unido: VOTA mañana

En el Reino Unido votamos mañana para las Elecciones Europeas. No sé cuántos divagantes hay en eta isla, pero por si acaso pasa uno por aquí, es importante que vayamos todos a votar mañana, por cualquier partido que apoye el People's Vote. 

Aquí puedes mirar, metiendo tu código postal, como votar "estratégico" para que ganen seats partidos que apoyan el segundo referendum en tu zona. 

Aún no sé a quien votar, supongo que a los verdes, porque Labour, con su actitud tibia, ha decepcionado. Pero el otro dia me encantó el cartel del Women's Equality Party (WEP), el Partido de la Igualdad de las Mujeres, usando aquel viejo panfleto xenófobo de Farage para el Brexit, que tan buenos resultados le dió. Se titulaba "Breaking Point", porque según él estábamos al límite, a punto de colapsar por todos esos inmigrantes de malas pintas que venían al país. El WEP ha usado el mismo eslógan, "Breaking Point", es una situación desesperada, pero la que tenemos ya con personal sanitario yéndose de la isla. 

Qué es para ti el "Breaking Point"? Cual es tu situación desesperada particular? 

Mañana, VOTA. El domingo, VOTA. 

Que viene el pobre! Decían los brexiteros

Que se nos van los enfermeros y las médicas!

01 mayo 2019

Mini cumple 11 (Mini, you are wicked)

Desde hace ya un tiempo yo quería ir contigo a ver "Wicked", el Musical. "Wicked" (que puede significar tanto "Malvada" como "Genial", cosas del inglés) cuenta la historia de la "Malvada Bruja del Oeste" (the "Wicked Witch from the West") del Mago de Oz.

Tú no te acuerdas ya, pero cuando cumpliste cuatro fuimos con el aitá a ver el musical del "Mago de Oz", y aún recuerdo tus ojos como platos, porque fue espectacular.  Aquí te contaba cuando cayó la bruja volando desde el techo del teatro, y se quedó colgando justo delante de nosotros, que estábamos en la primera fila del anfiteatro. Aquí te hablaba de una canción que me sigue poniendo los pelos de punta. 

Pero pasaban los anios y tú no querías ir a "Wicked", por tu ancestral miedo a las brujas. Con lo que me gustan a mí, que tengo a Maléfica como avatar! De vez en cuando, cuando pasábamos por Victoria, donde está el teatro que lo llevan representando desde que recuerdo, yo te preguntaba, "eh, Mini, vamos a Wicked"? Y tú... "emmm, no". 

Este trimestre pasado hicisteis un trozo de este musical en el club de drama. Por supuesto, como yo, siempre quisiste ser la mala, y te dieron el papel de Elphaba, la Malvada Bruja del Oeste, y cantaste "Defying gravity" ("Desafiando la gravedad"). 

Ahora, ya estás lista para ir a "Wicked": FELICIDADES. Hoy cumples once años: DOBLES FELICIDADES. Y este es tu regalo, que te lo has ganado:




MINI, YOU ARE WICKED

28 abril 2019

No pasarán!

La profesora de Mini nos pidió a otra madre española y a mí ir a hablar a los niños sobre le Guerra Civil. Esto es en el contexto de que van de viaje de fin de curso a Sevilla y que por ello "España" ha sido su proyecto del último trimestre. Han estudiado la geografía, arte y muy de puntillas la historia de nuestro país. 

Preparé un powerpoint con muchas fotos, y conté historias de los mayores, al fin y al cabo son niños de 10-11 años. No fue difícil dibujar el contexto cuando lo que han estudiado bien son las guerras mundiales y Europa. Tienen muy claro, por ejemplo, quienes son los "baddies" (malos) en la Segunda Guerra Mundial-no hay medias tintas como para algunos en España. 

Lo que quiero compartir hoy es algo que me impactó, nada más entrar en la clase: todo una pared con un Gernika hecho por los niños en la clase de arte, con un gran "NO PASARÁN" sobre él. 

En un día como hoy, qué hacer aparte de repetirnos NO PASARÁN como un mantra, y esperar lo mejor. 



PS. Y mi presentación...



20 abril 2019

Diferencias con compas de viaje que viven en la cuerda floja. Hasta pronto, Marruecos (M15)

Sábado, 20 de Abril de 2019: Fez-Londinium (Marruecos 16)
Hoy volamos a las 5 de la tarde, así que nos queda la mañana para dar un último paseo por la medina de Fez. Hace hoy más de un mes de ese día, y el Peda me comentaba anoche que su ciudad favorita había sido Essaouira, aquí ve demasiados turistas. 

Ya he puesto muchas fotos de las medinas de todas las ciudades, pero es que no puedo resistirme, porque cada una cuenta una historia diferente: elija sus caracoles (que trepan por un palo), pollos ahí sueltos (una no sabe si con el mismo objetivo que en La Jadida, o para anunciar huevos a la venta, o para dar un infarto a la turista ornitofóbica)...











Pero hoy el anecdotario del día nos lo va a dar nuestro espantoso kk-deluxe, ya se sabe que el momento de devolver un coche alquilado tras vacaciones es siempre uno de cierta ansiedad, pero hoy, además, tenemos que entregarlo "limpio".

Antes hay que salir de Fez, y ahí tenemos a Mustapha, como siempre esperando, al que pagamos y le damos las botellas de agua que nos sobran. El coche está mirando hacia una calle que te mete directamente en la boca del lobo (medina), queremos ir en la otra dirección. Mustapha que no hay problema, él nos dirige. Siempre me encantan esos hombres cuya pasión es indicar al que conduce. De hecho, cuántas veces le digo al Peda, "me bajo y te indico?" y él, 99.9% de las veces, lacónico: "no". Pero en las contadas ocasiones que me deja (o bien que estoy abajo), siempre hago esta pequeña imitación-homenaje a ese cuñado que dice, gritando: "sí, si, gira, gira, todo el volante, todo el volante, paraaa", a la vez que gesticula (mi favorito, con el dedo hacia abajo, giras el antebrazo, significando "todo el volante"). Total que Mustapha nos indica y giramos 180 grados, de cara a la civilización, pero oh, en el proceso creamos un atasco del diez. Parece que esta calle es de única dirección y ahí estamos nosotros, de cara a los coches, que nos miran con estupor y gritan en árabe. Pero todo puede empeorar: aparece la policía! Oh no, nos las habíamos dado de listos por haber evitado a los gerdarmes durante todo el viaje y qué, ahora nos van a multar -con toda la razón- por ir en dirección prohibida? Tan ufana le iba a decir a Fashion que nuestra sola presencia comanda respeto, que no somos unos milennials despistados como ellos? Estoy en estos pensamientos, cuando veo a Mustapha metiendo una de nuestras botellas por la ventanilla de la policía! (les trata de sobornar con nuestra agua!?) Y, oh no, la poli rechaza! Avanzan y cuando tengo al Capitán Renault a 50 cms, me grita algo en francés, negando con al cabeza y... tira para adelante... Loado sea Allah!!!!

La siguiente tarea que envuelve a kk-deluxe es ir a un lavado. Por supuesto vemos uno en una gasolinera en Fez, pero el Peda no lo considera adecuado, es una hombre que vive al límite, para qué hacerlo ahora, pudiendo pasar nervios más adelante por no encontrar? Al rato paramos en una gasolinera (sin lavado) para gasolina, pero nos vamos porque hay mucha fila-seguro que el Peda considera que "otra habrá más adelante". Por qué ir a lo seguro cuanod hay un vuelo que coger? Vivamos en la cresta de la ola. 

Por fin, una lavado! Es un sitio de chavales que lo hacen a mano y se lo toman (demasiado, a mi juicio) en serio (por €5 le pegan un repaso como nunca le hemos dado a Wolfy o a cualquier coche que haya pasado por nuestras manos). Para mí que el nivel de detalle excede el sano amor por su trabajo, media hora pasamos allí! Hay una tienduca al lado y compramos unos yogures, porque pequeña anotación, estamos sin comida, aparte de unas almendras que hemos comprado en la medina. Otra fuente de ansiedad para mí. 

El tema: aún hay que poner "sopa" (este slang lo aprendo de los jóvenes kuñaos) y, efectiviwonder (aquí ya he enterrado cualquier intento anterior de jerga-modelna, lo sé), llegamos al aeropuerto y no hemos encontrado ninguna gasolinera... vuelta para atrás, a aquella que antes tenía mucha gente (yo no digo nada, solo estoy respiranod en una bolsa), donde hay un tema que si no aceptan tarjetas habrá risas, pero el Peda no me dice nada en ese momento, o me hubiera infartado por enésima vez hoy (los pollos en tu cara, juego de niños).  

Llegamos al aeropuerto, devolvemos el kk-deluxe sin incidencias, inmaculado tras 2.169 kms. Hay que esperar para las tarjetas de embarque, porque como dije en Air Arabia no existe el check-in online. Ya no me pregunto qué lleva la peña en esos maletones, gracias a esta serie de divagues, los divagantes me han indicado que se llevan mudas para cada-día! Y venga el proceso interminable de enseñar el pasaporte como 37 veces. Eso sí, luego no te hacen sacar líquidos o portátil en el escáner. Y en la puerta de embarque a Londinium hay que enseñar el pasaporte, otra vez más. 

Al despegar, nuevas oraciones a Allah desde megafonía, a las que me uno: oh Allah, gracias por haberme traído a esta asiento, con compas de viaje como el Peda para el que siempre hay una gasolinera con lavado y supermercado orgánico en el horizonte, y ya que estamos, oh Allah, que no me dé un ataque de hambre,  que vamos solo con esos tristes almendrucos, y oh Allah, que no venga nadie a atrás (y se cumple, con lo que me echo y creo que duermo un rato). 

Es un vuelo muy corto, tres horas, para el país tan exótico y remoto en el que hemos estado. Un mundo aparte, del que nos despedimos, unos con más pena que otras, esperando volver algún día: al sur, que me encantó, al norte, tal vez cruzando en ferry desde Andalucía. Un viaje que no terminó el 20 de Abril, sino hoy, 25 de Mayo. Porque si antes un viaje no acababa hasta que se revelaban las fotos, hoy no concluye hasta que no se escriben sus crónicas.

Y, last but not least, como siempre mil gracias a los divagantes que, pacientemente, han tenido al amabilidad de leerlas. Espero haberos podido llevar un poquito a ese lugar que tenéis tan cerca, tan lejos. Hasta el próximo que está... demasiado cerca. 

19 abril 2019

Ciudades en enclaves espectaculares, La Paz, Río, Donosti, Fez (M14)

Viernes, 19 de Abril de 2019: Fez (Marruecos 14)

Es nuestro último día completo en Marruecos, volamos mañana de vuelta. A las 5 am, el moezzin berrea. Qué pesados dice Mini. Yo recuerdo en mi adolescencia vestústica ser regularmente despertada por un gallo afónico. Yo crecí en las afueras de Vetusta, en una zona de casas unifamiliares. Por no dar la idea equivocada, esto no era ninguna urbanización del pijerío vetustil, los vecinos de atrás (su jardín estaba al otro lado de nuestro cobertizo), cuando aún no eran tiempos de orgánicos ni bo-bos, tenían gallinas supongo que para huevos y un puto gallo que me despertaba... de noche! Y qué mal cantaba el condenado. Si hubiera tenido, no sé, una recortada, como propone Vox, pues yo hubiera disparado gustosamente a putogallo, y el subidón de adrenalina habría sido tal, que no hubiera podido volver a dormir, es así. Esa mañana, porque todas las siguientes... ahhh. 

Hoy pasamos el día explorando Fez, y como tengo una colección de detalles de azulejos impresionantes, los usaré como ribete, y las fotos irán todas al final. Qué reto, lograr que el divagante no se duerma solo con la pesadísima narrativa del diario de viajes! Porque un viaje que se limite a contar los lugares visitados es un tostón inmenso; gracias que siempre se infiltra la vida, y nos rescata. Uno de los momentos que, sin darme cuenta que iba a ser estrella del viaje, se tomó la justicia por su mano y se erigió como rey, fue la cacareada colada, y la necesidad de tenderla a veces keroucamente,  "on the road". Hoy, ya casi terminando esta serie me doy cuenta que parece que no os he tenido al día sobre esta parte del viaje, pero nada más lejos: es que ya apuramos las últimas antes de volver. Que no somos bárbaros, pongamos que viajamos con 4-5 mudas cada uno, así que ahora ya estamos haciendo bola y a la bolsa. 


Pero no lo retrasemos más: hagamos una lista de los elementos visitados hoy, así nos lo quitamos cuanto antes, y podemos seguir divagando de lo que verdaderamente importa, como las bragas. 

Vamos caminando hasta el Palacio Real. Nos cruzamos con un colegio, y al llegar nos hacemos unas fotos en unas puertas magnifients-en un punto somos parados por un poli. Quiero que el divagante se fije en una que hice pensando en vosotros, y que cuenta con uno de los protagonistas del viaje: El Revenant. Marruecos no habría sido lo mismo sin ti, Reve. 

El barrio judío es otra visita obligada en esta ciudad. Mini insiste en entrar en una sinagoga, porque siempre está interesada en los judíos por lo que han estudiado de la Segunda Guerra Mundial. No deja de sorprenderme las cosas que sabe, por ejemplo que esa bañera que hay bajando por unas escaleras angostas es la mikve, y ahí se meten las mujeres en un baño ritual antes de casarse.  También vemos donde guardan la Torah enrollada. Una chica joven en la puerta es la que nos abre y nos explica alguna cosa. Cuando subimos a la terraza por un pasillo de escaleras empinadídimas veo que hay dos habitaciones sin ventanas a los lados: una es una especie de cocina con un hornillo, y la otra un dormitorio-salón. La chica vive aquí, qué tristeza me da solo pensarlo. Al final de esas escaleras está la mezzanine desde la que se ve la iglesia, donde solo pueden estar los hombres, así que en ese altillo están las mujeres y, como es natural, también hay juguetes para los niños. Qué asco de sociedad. 

Volvemos a la terraza del riad con un zumo callejero a descansar y leer un poco, y entonces salimos para lo que la guía describe como "si hay un solo edificio en todo Marruecos que has de ver, este será la medersa Bou Inania". Nos cuesta encontrarla la vida, vueltas y más vueltas. Cómo haberla perdido, con los grupos de japoneses merodeando por ahí? Qué decir, que es espectacular, y tal. 

Yogur en sitio infecto, presentado en boles, pero lo terrorífico es entrar a tomarlos al recinto (que es la trasera de la tienda). Salud e Higiene no es prioridad en este país. 

Justo fuera de la medina, separada por una carretera están las las Marinid Tombs. Hay que salir y subir un poco y, guau, cuando llegas arriba tienes una de esas sensaciones que ocurren con pocas ciudades en el mundo: está en un escenario privilegiado. El paisaje es tan verde, el cielo tan azul, las nubes tan blancas, la tormenta del fondo tan gris...  Fez está ya en el podium de La Paz y Río: ciudades que dejan ver el espacio natural que ocupaban antes de que el hombre las intentase dominar. Fez es la ciudad que más me ha gustado de Marruecos.

El resto del final de la tarde transcurre en lo que más odio de las vacaciones: comprar. Ultimamente tengo ya a toda la familia bien aleccionada, no traigo nada, pero esta vez me había comprometido a traer un bolso a mi madre, y lo resumiré en dos palabras: Fue horrible. Mini se descubrió como una regateadora implacable, y yo como una persona con síndrome de ansiedad social sin medicar. Menos mal que acabamos cenando en aquel sitio del segundo día- aquel que me daba fiabilidad porque ponían en la olla agua de una botella, que entonces constatamos rellenaban del grifo-, su especialidad, la tajina con patatas fritas!!! 

Palacio Real

Revenant
 

Barrio judío


La Torah se guarda aquí

Las mujeres y los ninios... en el altillo


 Por las calles...






Famosa Puerta Azul a la Medina


Medersa Bou Inania
















Yogur infecto


Tumbas Marinid-vistas de Fez

I love u Fez